Mostrando entradas con la etiqueta Olga Adelantado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Olga Adelantado. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de octubre de 2020

Cumpleaños en familia


Los cumples ya no se celebran a tutiplén. Tiene su parte buena. Las fiestas se habían desmadrado tanto, que muchas incluían photocall, dresscode y hasta decoraciones temáticas. Vamos que te invitaban a una y tenías que prepararte un mes antes para la ocasión como si fueran bodas. ¡Madre mía, tirábamos con pólvora de rey! Ahora todo ha vuelto a su cauce y los cumples son más austeros. Julia Pérez Broseta celebró esta semana el suyo con unos pocos amigos: la interiorista Verónica Montijano, el sastre Antonio Puebla, el arquitecto Carlos Salazar y los diseñadores Mateo Climent y Sigfrido Serra. Recibió unas velas de regalo, pero no eran cualquier vela, no; el aroma de cada una había sido seleccionado ex profeso para la personalidad de Julia: Una vela olía a Ola de mar, “por tu cercanía al mediterráneo, tus viajes a Ibiza, Altea y Xàbia; el segundo olía a bruma, “en recuerdo de un viaje a Escocia”; y el tercero olía a calma, “como tus masajes y lo mucho que te cuidas para lucir tan estupenda”. ¡No sé qué me da más envidia si las dedicatorias o lo bien que se lo pasa Julia, que no para quieta!


Se celebraron más cumples. La galerista Olga Adelantado celebró sus cincuenta con sus amigas Cuchita Lluch, María José Calabuig, Sara López y Teresa Badía. Fueron al restaurante la Escaleta, de Kilo Moyá y disfrutaron como buenas aficionadas a la gastronomía. También celebró cumple la madre de Ximo Ros, unos 71 muy bien llevados que compartió con su marido Joaquín Ros y algunos amigos íntimos.


María José García Padilla, la mujer del empresario Enrique Duart, no cumplía años pero quiso invitar a sus amigas Mayrén Beneyto, Laura Fitera y Amparo Lacomba a su casa de Benifaió. Comieron en la terraza y disfrutaron de esa conversación cómplice que se da entre mujeres que se aprecian.

La semana también dio para varias citas culturales. El Club Moddos no quiso perderse la exposición de Antonio López en la Fundación Bancaja y a la cita acudieron Maria Dolores Enguix,  Marcelo Soto, María Dolores Pérez Lis, José Vicente Tello, Lluis Nadal, Julia Pérez Broseta, Esperanza Cuadrado, Santiago Castell y Gonzalo Gómez-Luzón.


Y en el Ateneo, Carmen de Rosa participó en la presentación del libro "Ñ, manual de autoestima para españoles", en el que ha colaborado con capítulo sobre la mujer en el mundo laboral junto al cocinero Quique Dacosta, Luis María Ansón, Santi Cañizares o David Casinos. Los beneficios del libro serán para Cruz Roja Española.


¡Más libros y eso que no es la semana del libro! Ángel de la Vara, vinatero y escritor, presentó una edición especial de su libro de poemas “Como estatuas rotas” en el que regalaba una botella de mistela y una foto. ¡Qué buena idea! La cita fue en un restaurante italiano. Los invitados bebieron vino y escucharon poemas, dos actividades que maridan bastante bien. El poeta estuvo acompañado por Carmen Torres, Salvador Silvestre, Javier Yabeta, Vicenta Martín, José Luis Arnau Rafa Moreno y José Alandés, María Villaplana, Juan Carlos López, la ex catedrática Carmen Torres Ferrer, Jose Luis Arnau, Carlos Gracia, Isabel Alabau, María Arlandis, Juan Carlos López, Javier Núñez y la familia del poeta. Ángel Vara confesó que “Me estoy dedicando a lo que verdaderamente me gusta en la vida y no a lo que me marca el reloj biológico. Gracias a que tengo todo cubierto y he hecho todo lo que tocaba, trabajar, casarme, tener hijos … ahora puedo sentarme a escribir poesía”. ¡Jolines que afortunado!

El periodista valenciano y director del Festival de Cine Antonio Ferrandis de Paterna, Pau Gómez, también presentó hace unos días un libro sobre Martin Scorsese. Estuvo acompañado por María Abad, Mamen Monsoriu, Ángela Macor, Amadeu Sanchís, Elena Ruíz, Carmen Torrecillas,  la ceramista Mónica Mon, Vicente Llorca, Cristina Ordozgoiti  y Eva Montesinos.

martes, 20 de febrero de 2018

El arte nos da la vida

El arte es como el amor: todos sabemos lo que es, pero nadie sabe definirlo con exactitud. Eugenio, el de saben aquel que diu, dijo que el arte es pasar mucho frío. “Es el hombre agregado a la naturaleza”, dijo Van Gogh. “La expresión de los más profundos sentimientos por el camino más sencillo”, ésta es de Einstein. Y así hasta el infinito y volver. Hay quien ha escrito libros enteros y todo para nada, porque seguimos sin tener claro qué es.
Pero todas tenemos claro cuando algo es arte. Por ejemplo, un buen día te invitan de repente a un acto social, apenas tienes un par de horas para arreglarte. Abres el armario, no ves nada adecuado. Te desesperas, vas a la ducha, mientras te secas el pelo piensas en media docena de opciones. Vuelves a la habitación, te pones una cosa, te la quitas, te pones otra, vuelves a la primera. Al cabo de media hora has encontrado la combinación ideal, pero le falta algo. Te acuerdas de aquel colgante que te compraste un día en no sé dónde, lo buscas, lo encuentras, te lo pones, te miras al espejo, te ves monísima de la muerte y cortoneándote un poco dices: ¡Ole, qué arte tengo!
La que quiera profundizar algo más en todo esto, puede apuntarse a las clases que da la profesora Marusela Granell en Espacio Zona 7. Es un taller en Ruzafa donde todas las semanas se reúnen un grupo de aficionados al arte para debatir y entender mejor las nuevas tendencias artísticas. “Hemos creado un lugar donde nos reunimos y hablamos sobre arte; se trata de ver, pensar, reflexionar, conocer y adquirir nuestro propio criterio”, dice Marusela. Entre los habituales a estas citas, Carmen y Paloma de Miguel, Ana Cuñat, Mónica y Mamen Carbonell, Lila Abanozzo, María Picatto, Juan Gómez-Lechón y Puri Cortell, Myriam Garrigós y Manolo Giner, Rosa Perelló y Eloy Domínguez, Juan Granell Baño, Makela Forcada y José Garrigós, el joyero Vicente Gracia y Mónica Patricia Jareño y la promotora cultural Inma López, amiga y colaboradora de Marusela en el taller.
Os irá bien a todas, porque desde hace años la vida social valenciana no se entiende sin el arte. Esta semana hemos tenido todo tipo de inauguraciones vinculadas al mundo creativo. Exposiciones de poderío, como la de Miró en el IVAM, y otras más locales como como la de María José Torrente en la Galería Cuatro; exposiciones de artistas que quieren restituir su dañada imagen, como Antonio de Felipe, y hasta una exposición de Sorolla y la moda que debería estar en Valencia, pero que por ahora sólo se puede ver en Madrid, en el Museo Thyssen.
La inauguración de Miró del jueves llenó el IVAM. Muchos políticos, del presidente Puig para abajo, y también muchos amigos del arte, como Juan Antonio y María José Murgui, Jorge Feo, el médico Román Amador, los arquitectos Arantxa Pérez Pous y Carlos Busutil, Eva Peydró y Natuka Honrubia. No se perdieron la cita artistas como Carmen Calvo, Artur Heras, Monjalés, Horacio Silva, Javier Calvo, Antonio Girbés y Javier Chapa. Ni galeristas como Ismael Chappaz, Lucía Vilar y Cristina Chumillas y Juanma Menero. Ni tampoco el presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, el director de la Fundación Pilar i Joan Miró, Francisco Copado y la galerista Olga Adelantado, que está preparándose para la próxima cita con la Feria Arco, que empieza la semana que viene, y a la que llevará a los artistas Irma Alvarez, Luis Gordillo, Alex Marco, Jorge Peris, Darío Villalba, Iñaki Domingo y Rubén Guerrero, entre otros.
La Galería Cuatro también inauguró exposición esta semana. La pintora María José Torrente estuvo acompañada por el galerista Miguel Castillo, Calo Carratalá, Ricardo Gil romaguera, Pepe Romero y Rafa Martínez.
Fue precisamente la Galería Cuatro la que expuso en su día las obras de Fumiko Negishi, la pintora que denunció a Antonio de Felipe por despido improcedente y por la propiedad intelectual de más de doscientos cuadros. Fumiko aseguró que ella era la autora de las pinturas y que De Felipe se limitaba a tener la idea. Ahora el pintor valenciano se enfrenta a la adversidad y acaba de inaugurar exposición en Madrid, en la Galería La Fiambrera, de Ruth López-Diéguez y Maite Valderrama. Son cuarenta dibujos hechos con boli bic con los que “ha decidido dar la cara demostrando que su talento al crear es cien por cien auténtico”. De Felipe vive en Malasaña desde hace veinte años y en ese mismo barrio está la galería donde expone.
A Madrid también hay que ir para ver la exposición “Sorolla y la moda”. No es justo, ¿de verdad que nadie puede traerla? Son setenta pinturas con vestidos y complementos de la época, traídos de museos de todo el mundo como el V&A Museum de Londres, el Museo de Artes Decorativas de París y el Museo del Traje. Por si fuera poco, se ha organizado un ciclo de conferencias sobre el estilo de la indumentaria a finales del siglo XIX y principios del XX a partir de la obra del pintor. ¡Qué interesante, por favor!

lunes, 6 de abril de 2015

Semana Santa cultural

Semana de Pascua, de niños ociosos dando la lata todo el día; de monas y panquemados; de noches de gintonics, de maridos desfaenados que acaban dando más lata que los niños, de recuerdos de la infancia y de algún que otro novio de la juventud. La vida avanza y todo cambia, bueno casi todo, porque ahí está Sálvame de Luxe; hacía tiempo que no lo veía y la otra tarde, mientras planeaba mi semana de desidia, lo sintonicé. ¡Jo pe, qué mayores están Lydia Lozano y Karmele Marchante!, pero hablan exactamente de lo mismo ahora que hace quince años, sólo cambian los nombres, antes eran Rociíto y Maricielo Pájares; ahora Gloria Camila Ortega y Chabelita la de Isabel Pantoja. Es lo mismo que las conversaciones de fútbol de nuestros maridos, de novios hablaban de Koeman y Stoichkov; ahora de Messi y Ronaldo, pero los comentarios son los mismos ahora que entonces. Lo peor del reencuentro con Lydia y Karmele fue que recordé cuando, siendo yo niña, aparecía un famoso en la tele y mi madre decía aquello: “¡qué mayor se ha hecho este chico, con lo mono que era!” Y yo pensaba, pues lo mismo que tú. Moraleja para hundirme las vacaciones: si Lydia está mayor, ¿qué me habrá pasado a mí? La respuesta queda en el aire, mi estado de ánimo en el subsuelo, los panquemados en la despensa cual tentación luciferina y la ropa de verano encerrada en el armario con miedo a salir. Lo bueno de las depresiones prevacacionales que duran menos que unos zapatos de Prada al setenta por cien en un escaparate de la calle Colón. Pronto te das cuenta de que estás haciendo el tonto (si fuese política habría dicho la tonta) sentada ahí, maldiciendo tu suerte. Así es que te levantas, le hurtas a la mona de tu hijo la cabeza del lagarto, te preparas un gintonic y te enganchas al whatsapp a ver con quién quedas a cenar. Esta semana Valencia estará a medio gas. Habrá poca o ninguna vida social, porque la gente ha puesto pies en polvorosa y se ha largado a donde ha podido. Pero la ciudad no muere y tiene su punto snob, con aroma de intelectual cultureta, quedarse cuando todo el mundo se va. Siempre puedes decir que tu ciudad nunca deja de sorprenderte y que siempre la miras con ojos de turista. Por ejemplo, que tus amigas están en Javea o en el Pirineo cenando y merendando día sí día también, tú te vas a ver la exposición de los Premios Cañada Blanch, en la Nau, y luego les envías fotos por whatsapp del ganador, y les cuentas que se llama Xisco Mensua y que su obra mezcla imágenes de autores como Blas de Otero, Goytisolo, Boris Pasternak, Jean Marie Straub, Danièle Huillet, Jean Tinguely, Niki de Saint-Phalle, Pier Paolo Pasolini, Wolf Vostell, Nam June Paik, Benjamin Patterson, Andy Warhol, Gilles Deleuze, Félix Guattari…con fotogramas de El Angel Exterminador de Luis Buñuel. Ellas, medio piripis, se partirán de risa, pero tú te sentirás menos paria y creerás que tu vida tiene más sentido después de haber visto la exposición.
Y luego les envías otra foto de la pintura que presentó a concurso  Quique Marzal, que es un encanto de artista que pinta personajes que recuerdan mucho a los de Tim Burton, de esos que dan un poco de pena porque parecen incomprendidos, desvalidos y rodeados de un mundo hostil.
Y para terminar de ponerles los dientes largos, les cuentas que también has pasado por el Ateneo Mercantil para ver la exposición de costura del Gremio de Sastres y Modistas y que es un pasada porque hay vestidos de fiesta de Juan Andrés Mompó, Theo Garrido, Luis Rocamora, Badenes Vera, Cristina Mañes, Fran Tochena y L’Agulla d’Or. Y hasta les puedes dar la primicia de que el Premio Aguja Brillante de este año se lo llevará Enrique Lodares y que aunque no se anunciará hasta la semana que viene tú ya lo sabes porque estás muy al día de lo que pasa en la ciudad, no como otras que la abandonan en cuanto pueden.