miércoles, 17 de junio de 2009

El lujo busca quien le compre

¡Fíjate tú, con la que está cayendo y esta semana se inaugura en El Puig una feria del lujo! Acceso gratis para quien tenga invitación, es decir para los clientes de los expositores, oh-seea para los ricos; los demás, hijaaa los pobres, a pagar doscientos euros si quieren entrar. Palabra de Montañera Teresiana que odio a todas las tiendas pijas de Valencia por no haberme enviado una invitación… Oh-seea, oh-seea, fatal, me siento fatal. Menos mal que alguien me invitó al show-room de Manolo Blahnik y eso me ha subido la autoestima para un par de meses, aunque yo sigo con mis bambas, que en verano son la mar de cómodas.
Pues mira, sabes qué te digo, que chincha y rabia, que no pienso ir a esa feria del lujo en el Huerto de Santa María. Además el otro día vi en la tele un reportaje de ricos y salió una de esas ferias y me pareció un tanto pretencioso. Supongo que habrá de todo, pero me pregunto qué tipo de ricos asistirán.
Siempre he creído que los ricos se pueden dividir en tres grandes grupos. Están los ricos viejos, los que han heredado su fortuna, normalmente en tierras y pisos que valen un Potosí, pero que cuesta otro mantenerlos. Así es que habitualmente, este tipo de ricos tienen más pasta que pesan, pero van cortos de cash y pasan el verano en la finca familiar porque les viene cuesta arriba pagar la cuenta de un hotel. Eso decía la mismísima Carmen Lomana en el reportaje, que tenía amigos con mucho patrimonio pero que no podían ni comprar en el supermercado.
El segundo grupo son los nuevos ricos: ganan pasta a punta pala y la gastan con alegría porque les da igual lo que suba la cuenta del hotel o el cargo de la tarjeta, saben que el mes que viene sus cuentas de crédito volverán a rebosar. Suelen ser fanfarrones y muchas veces con un toque macarra de mal gusto, como algunos futbolistas.
El tercer grupo es de la gente güay, el de los glamurosos de verdad. Son gente que no sólo tienen pasta, sino que además la ganan a capazos. Son los hijos de familias bien que ganan dinero con su trabajo o rentabilizando bien su patrimonio. Estos son los que molan: gente elegante y discreta que desprecian la ostentación tanto como compadecen la penuria.
Cabría un cuarto grupo: el de los inmensamente ricos, los de la lista Forbe’s. Pero estos son pocos, demasiado pocos, en Valencia se cuentan con los dedos de una mano y si se hace una criba con los que sólo han aparecido en una edición, nos sobran cuatro dedos.
En fin, descartados el primer y el cuarto grupo, nos quedan los dos del centro: los nuevos ricos, y la gente güay. Y está por ver cuál de los dos grupos predomina en la Feria del lujo. Porque el otro día en la tele salio un señor, en una de esas ferias, que se jactaba de celebrar sus pelotazos en los negocios dándose un atracón de caviar y champán... un poco, como diría yo, un poco tal eso de atiborrarse a caviar como si fuesen almendritas.
La feria del lujo tendrá casi 4.000 metros cuadrados. En una sala, estarán los megajoyeros con sus megajoyones; en otra los megadeportivos; en otra los megayates y entre una y otra supongo que estarán los visitantes megaricos, porque si no veremos a quién le venden…
Lo mejor de la feria del lujo es que podremos ver desfiles de muchos diseñadores valencianos que deberían estar –pero lamentablemente no están- en la Semana de la Moda de Valencia, como Valentín Herraiz, que desfilará el 17; y Juan Andrés Mompó, Javier y Javier y Francis Montesinos que lo harán el 18. ¡A eso sí estoy invitada y no me lo pierdo!
Total, que habrá que ver la feria antes de opinar, aunque a mí, de entrada, me parece más elegante la venta privada de Manolos que organizó Verónica Montijano en su estudio de Cirilo Amorós, que meterte en un enorme recinto lleno de coches macarras a buscar unos pendientes. Además, con los 200 euros que cuesta la entrada, hasta te da para comprar unos Prada, que el lunes ya empiezan los descuentos en muchas tiendas pijas.

7 comentarios:

Cosas de Bea M dijo...

Me he reído mucho con tu post.
Creo que los ricos de verdad no van a esas horteradas de ferias, las marcas van a venderles a casa, no te parece?
saludos
http://cosasdebeam.blogspot.com

Blair dijo...

Ja,ja.Me ha gustado mucho el post.Quiero un yatecito como el de la foto!Besos

Teresa y María dijo...

Los nuevos ricos, creen que por vestir de grandes firmas,conducir coches de gama alta y navegar con sus enormes yates... tienen clase y estilo, y olvidan que la elegancia ni se compra ni se vende es algo que forma parte de nostros. Este post está genial, un beso

ESCAPARATEMODA dijo...

jajaja me ha gustado mucho el post!

A mi me encantan estas ferias, aunque son tan estiradas... Hay como una tension en el ambiente.

Pero olle que prefiero el show room de Blahink.

Pasate cuando quieras! :D
http://escaparatemoda.blogspot.com

Y disfruta,
SALUDOS

Marieta dijo...

Menos mal q stas tu para contarnos lo q pasa en el mundo de los ricos y pijos de Vlc pq si no no nos enterariamos de casi nada. Sólo de inauguraciones de H&M y poco más

Un beso

Anónimo dijo...

Hola a todos, creo que ahora ostentar de modelitos, zapatos carisimos, etc es una horterada. Al parecer lo chic es llevar zapatos caros y ropa de HM ó ZARA. Al paso que vamos los ricos tendrán poco menos que esconderse ya que con la que está cayendo cualquiera se atreve a hacer gala de poderío.
Al final en Valencia ni idea de moda, ni idea de lo que realmente es el lujo. Somos unos provincianos aunque nos cueste reconocerlo.

Luisate dijo...

Bueno yo tamb´ñ