lunes, 18 de enero de 2016

Vuelven los futbolines

Las cosas están cambiando, vuelve lo grunge, lo descuidado, que no te preocupe tu imagen, o al menos que nadie note que te preocupa. Eso de la imagen es cosa de burgueses, la gente, los pueblos, tienen otras cosas en que ocupar su tiempo. Liberémonos de las ataduras de las grandes multinacionales que nos tienen oprimidas con sus cánones de belleza, para que los burgueses se forren a costa de nosotras, las mujeres y hombres, el pueblo, los trabajadores. Nos tienen oprimidas y acomplejadas, siempre nos veremos feas, porque ellos siempre nos pedirán más: más joven, más delgada, con más pómulos, con más labios… ¡Basta ya, compañeras!, los rastas han llegado al Congreso, a Rajoy por poco le da un síncope y a Celia Villalobos le picaba todo el cuerpo, eso les pasa por burgueses.
La gente, nosotras, tú y yo, no tenemos porqué quedar ojipláticas ante unas melenas apelmazadas por el polvo y la mugre. Es el momento de cambiar las cosas, volver a lucha de los pueblos, “nunca más un país sin sus gentes” y la gente va desaliñada porque lo contrario es ser, sin saberlo, víctima de una casta opresora que quiere vernos a todas maquilladas y a todos con corbatas.
Ha llegado la hora de quemar nuestro fondo de armario… ¡Ay, no, el bolso de Prada no!, ¿cómo que no?, eso lo primero, ¡burguesa, más que burguesa!; y esta falda de Miu Miu, ¿qué hace aquí todavía?, ¡al contenedor, ese su sitio!, ni que fueses una baronesa opresora de la gente. No, entiéndelo, tú eres gente y la gente va con vaqueros sin marca, zapatillas y camisolas. Se han acabado los cocteles elegantes en los que lucíamos nuestras últimas sesiones de botox en chill outs con canapés de diseño, ahora lo suyo es volver a los futbolines y los billares, a la birra y a los bocatas de calamares. Desterrad los tacones de aguja y desempolvad las botas rancheras y los vaqueros zaparrastrosos. Ya nos estoy viendo, taco de billar en mano, postura provocativa y culo respingón, mientras le damos un toque a la bola después de mirar con ojos desafiantes al contrincante.
Las que quieran ponerse al día con el billar y el futbolín tienen que pasar por el bar billar Bulebú, en el camino de Moncada. Es una mezcla entre club de billar americano y bar de toda la vida. Se inauguró este jueves con música en directo, cervezas, y tapas tradicionales como la ensaladilla. Lo mejor, la versión valenciana del hot dog. Se llama Gosset calentet y es un pepito de pan de agua con longaniza de Requena, mermelada de tomate en vez del yanqui kétchup, una mezcla de mostazas y cebollita pochada. Y otro bocata para gente del pueblo llano: el Tierra Magra, una reinterpretación del tradicional Blanc i Negre del chef valenciano Juan Casamayor, que por algo ganó el concurso de bocadillos de autor de Madrid Fusión en 2014. Las que quieran perfeccionar la técnica pueden incluso tomar clases de billar en un reservado con Diego Pedro Simón Parra, subcampeón de Billar en España.
Adiós al champagne, chicas. Ahora se bebe birra y en botellín. El martes, en la cervecería del Mercado de Colón (Las Cerevezas del Mercado) Bierwinkel presentó su nueva cerveza Zenda. Los 16 grifos de la cervecería se pusieron a toda marcha para servir los primeros barriles de esta cerveza de edición limitada hecha de centeno y maltas ahumadas. En la presentación estuvo la interiorista Susana Lozano, el empresario Silvino Navarro, la abogada Paz Sansaloni, el notario Alfonso Pascual, los cocineros Steve Anderson, Germán Carrizo y Diego Laso o ilustradores, como el creador de la etiqueta de Zendra, Jorge Lawerta, al que acompañaron los diseñadores Kike Correcher, Agustín Esteso y Víctor Mezquida.

lunes, 11 de enero de 2016

Brokers de la moda

La industria de la moda se cree muy lista. Las modas son cada vez más efímeras y las tendencias se queman más rápido. En octubre te compras un abrigo y en enero ya está pasado de moda porque al diseñador de turno se le ha ocurrido cualquier chorrada: alargar las mangas o quitarlas, acortar el bajo o hacer que roce los tobillos… Pero nosotras, que somos más listas que el hambre, hemos entrado en masa en el mercado de la ropa de segunda mano. Es fantástico. ¿A Santo de qué íbamos a tirar nosotras así sin más la ropa que compramos hace un año y tenía tres puestas? ¡No chicas, no! Eso se empaqueta bien, previamente se ha tenido la precaución de guardar la caja y las etiquetas, le echas cuatro fotos bien iluminadas, lo cuelgas en Wallapop, ebay o chicfy, le sacas una pasta, te sientes empresaria, sientes que no has tirado el dinero, sobre todo justificas un nuevo gasto en una prenda más actual y vuelves a tu casa creyéndote una mujer más lista que Lepe, una fiera de los negocios, una bestia de Wall Street… Nuestras madres eran más sufridas. Las pobres compraban un abrigo y les podía durar veinte años. El summum era que su marido les regalase un abrigo de piel, símbolo máximo de haber alcanzado un cierto estatus social, y ese abrigo lo llevaban desde los treinta y largos hasta la viudedad y aún ahora pretenden colocárselo a la nieta.
Ahora, con esta nueva visión empresarial que tenemos sobre nuestro fondo de armario, está justificado salir a comprar para renovar las existencias para no agotar los stocks. Compramos hoy, nos lo ponemos tres o cuatro veces y lo vendemos mañana. Si encima compras bien en rebajas, hasta puedes vender por encima del precio de compra, ¡es la bomba! Hay tiendas de segunda mano para todos los presupuestos, desde los mercadillos que admiten ropa de HM hasta las webs especializadas en prendas de lujo, como la francesa Vestiairecollective, donde puedes encontrar un Birkin de Hermès de segunda mano, de esas ediciones limitadas megaexclusivas, por 90.000 euros ¡y se venden! Arantxa Botella fue de las primeras que abrió en Valencia un negocio de ropa de segunda mano. Allí encontrabas medio Chapeau de otras temporadas. Luego abrió Carmen Cobo, que también tiene Pradas, Guccis y hasta Chaneles. Y la última incorporación ha sido El Vestidor Vintage, la tienda que acaban de abrir María Angeles Miguel y Yolanda Serrano en Germanías 14. En el vestidor hay ropa de segunda mano y también vintage, prendas que ya tiene más de veinte o treinta años y que por su diseño, material o manufactura, tienen un valor superior a la prenda de segunda mano. Hay piezas de los noventa de Versace, Moschino, Cristian Lacroix, Max Mara, Loewe, Jil Sander, Hermès y bolsos, cinturones y bisutería de Chanel y Celine.
María Angeles lleva muchos años trabajando en moda. Empezó en 1987 en Don Carlos, luego pasó a Max Mara y fue directora de tienda de Hermès y Ferragamo. “Me di cuenta de cómo había pasado el tiempo el día que vi en París, en una exposición de Jean Paul Gaultier, un pantalón con las caras de Marilyn que yo vendí en Don Carlos”. El vestidor, al igual que otras tiendas de este tipo, trabaja con las prendas en depósito. Se pacta el precio con el cliente, dejas la prenda y luego si se vende te llevas el precio de venta menos la comisión de la tienda. En El Vestidor, de Miguel expone las prendas con el mismo cuidado que si fueran nuevas: bien presentadas, con etiquetas donde aparece la época de la que data la pieza y con espacio en los percheros para que la prenda respire. “Hay clientas que ven sus vestidos colgando y les gustan más que en su armario” dice Mª Angeles.

lunes, 4 de enero de 2016

Las tres reinas magas

Bueno chicas, ya queda poco, sólo dos días y acabamos con las comilonas. Estas no han sido unas navidades cualquiera. El poder político emergente las ha utilizado para marcar distancias con el anterior. Empezaron retirando el Belén de la Plaza del Ayuntamiento y cualquier símbolo religioso de las felicitaciones de Navidad. En Nochevieja convirtieron la plaza del ayuntamiento en una discoteca y el antaño distinguido balcón, reservado sólo a las más altas autoridades peperas y adláteres, en la cabina de un DJ.
A Rita Barberá se le debieron atragantar las uvas. Sólo faltó que algún gracioso cogiera el micro y dijese eso de: “Rita, a cabina”, como en las discotecas de los ochenta. Por lo demás, la fiesta fue un éxito. La plaza llena, sin nada que envidiar a la de la Puerta de Sol, y Ribó mezclado con las masas y levantando su copa brindando por el año. ¡Jopé cómo ha cambiado el cuento en menos de un año! Y lo mejor está por venir. Pasado mañana es la cabalgata de los Reyes Magos. Han prohibido los animales, así es que no sabemos cómo va a ir la Virgen María. Seguro que a Ribó le gustaría que fuese en bicicleta, claro como él nunca ha estado encinta. Pero la pobre mujer, embarazadísima de nueve meses y haciendo equilibrio para arrancar la bicicleta, con esas largas faldas enredándose en la cadena, a punto de romper aguas y haciendo de Induráin por los montes de Palestina. Menos mal que a última hora, nuestros alcalde ha tenido a bien dejar que le acompañe San José; las malas lenguas decían que Ribó había decidido separar al matrimonio antes incluso de que naciese el hijo y estaba dispuesto a dejar sola a María en su hégira de Nazaret a Jerusalén. Todo esto es peccata minuta después de la aparición de la reina maga en la primera Misa del año oficiada por el Papa. Si en el mismísimo Vaticano una niña encarna a un Rey Mago, ¿qué no podría pasar en esta Valencia riboniana? Vayámonos preparándonos para el año que viene. La verdad es que la Consellera de Igualdad Carmen Montón sería una buena Reina Maga. Otra buena candidata sería nuestra vicepresidenta Mónica Oltra. Tiene cara de buena gente, encarnaría bien a Melchor. Y si a la Virgen la hemos sacado en bicicleta, a las reinas habrá que buscarles otro vehículo ecológico, no sé, por ejemplo un skate. Y ya puestos, cambiemos eso del oro, el incienso y la mirra. Porque el oro está por las nubes y no es un regalo adecuado en estos tiempos de crisis; el incienso huele a mercadillo hippy y la mirra nadie sabe qué es. Podrían llevarle al niño arrop i tallaetes, arnadí y unas espardenyes de esparto monas como las que tiene Dolores Boronat junto a la Plaza del Collado. Una tienda ideal que puede ser una solución para la que ande falta de ideas para los regalos de Reyes Magos. Claro que quitarle los camellos a los Reyes Magos sería como quitarle los renos y el trineo a Papa Noel, ponerlo a dieta para que se parezca a Mario Casas y sustituir a los Elfos por niñas para que no se sientan agraviados ni los bajitos ni los gorditos. Luego todo esto habrá que explicárselo a los niños. A ver cómo les explicas que la Virgen María iba en bicicleta aunque hace dos mil años todavía no se había inventado. ¡Ay, chicas, esto de modernizar la Navidad está costando muchos sofocos! En fin, a la espera de ver dónde acaba esto, nosotras a lo nuestro. Ya sólo quedan un par de comilonas y el roscón de Reyes y luego a volver a la realidad con varios kilos de más. Pero luego vendrás las fallas. A ver qué se inventa la gente de Compromís para mitigar el impacto de la Virgen en la ofrenda. Estamos preparados para cualquier cosa.
Foto: Biel Aliño

lunes, 28 de diciembre de 2015

Término medio

Las cenas de Navidad pueden costarte una fortuna o poco más que un par de medias. Y no hay relación alguna entre lo invertido y el objetivo alcanzado. Puede que tu cuñada, a la que últimamente le van bien las cosas, tire la casa por la ventana, y arramble con las existencias de la tienda gourmet más chic de Valencia: jamón de recebo, caviar del de verdad, champagne de nombre impronunciable, marisco hasta que te sale por las orejas…. Pero que una vez sentados a la mesa estén todos esperando a que el Rey largue su discurso y empezar a cenar, porque lo que antes se empieza, antes se acaba. Así es que en cuanto se acaba el primer gintonic de ginebra destilada en los fiordos islandeses, combinada con tónica de a siete pavos el botellín y bolitas de extrañas especias cosechadas en las chimbambas, cada uno pone la mejor excusa que le viene a la cabeza y pone pies en polvorosa. Eso es como todo. A veces te ves más mona con una camiseta de algodón que le has birlado a tu hija, que con lo mejor de tu fondo de armario. Moraleja, el dinero no solo no da la felicidad, sino que tampoco garantiza el éxito.
Viene todo esto a cuento de que el otro día los diseñadores valencianos organizaron un desfile a beneficio de una ONG de ayuda a perros abandonados. Más o menos por las mismas fechas, el diseñador Miquel Suay, en una entrevista, se despachaba a gusto contra la extinta Semana de la Moda Valenciana. Dijo que “una fiesta particular de Valencia sin conversión ni comercialización, ni mejora de la industria. Solamente un espectáculo muy caro que costó más de un millón de euros al año”. Aquello no sirvió para internacionalizar la moda valenciana, ni para impulsar un sector industrial, ni siquiera para crear marcas. Fue sólo un espectáculo, como el de la cuñada rica en la cena de Navidad, propio de nuevos ricos y de políticos pretenciosos con afán de notoriedad. Una pasarela, a no ser que sea París, no necesita escenarios monumentales ni largas colas de coches oficiales con chófer, ni aún menos centenares de blogueros invitados que sólo servían para que el susodicho se sintiese miembro del mundo de la moda por unas horas. Prueba de ello fue el desfile benéfico del que os hablaba. Con muy pocos medios, estuvo lo más granado del diseño de moda valenciano: Francis Montesinos, Valentín Herráiz, Miquel Suay, Hortensia Maeso o Dragomir Krasimirov, entre otros. Hortensia, que hasta ahora sólo diseñaba colecciones de niños, sacó un adelanto de su ropa para jovencitas, tan difíciles de vestir en las ceremonias.
También se atrevió con vestidos de novias muy de su estilo: hippies, románticas y con tejidos naturales. Montesinos subió a la pasarela a su musa Sara de Antonio y la vistió con una de esas piezas de costura llenas de encaje que el diseñador borda. Y Miquel Suay sacó parte de su última colección de hombre. Aquel desfile avivó la nostalgia por el glamur perdido. ¡Jo pe!, ¿no hay nadie por ahí capaz de montar una pasarela sin que dispare medio punto nuestro déficit? Molaría ver juntos a Francis Montesinos, Valentín Herráiz, Amparo Chordá, Marta de Diego, Enrique Lodares, Juan Andrés Mompó, Alex Vidal, Presen Rodríguez, Javier Villajos, Alejandro Resta, Juan Vidal, Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, de Siemprevivas… Adrián Salvador acaba de volver de Río de Janeiro y NY, donde ha presentado su nueva colección de bolsos Onesixone, una edición limitada de 161 unidades, con herrajes de la joyera Helena Rohner y las ilustraciones de la artista Vicky Uslé. Los bolsos se producen artesanalmente en Ubrique y el diseño cambiará cada año aunque siempre buscando la proporción, la armonía, la belleza y el equilibrio. ¡Qué bonito!

lunes, 21 de diciembre de 2015

Más árboles y menos belenes

Estas van a ser unas navidades peculiares. Estamos con un Gobierno en funciones y probablemente sin saber quién nos gobernará en los próximos cuatro años porque Mariano, Pedro, Albert y Pablo estarán negociando sus cosas entre turrones y mazapán. Por otra parte, Compromis ha escondido los belenes de las vías públicas y cuesta más encontrar uno que hacerte con un bolso de Prada al cincuenta por ciento una semana después de empezar las rebajas. El Ayuntamiento ha felicitado la Navidad con un cartel que igual sirve para Navidad que para Fallas que para una quedada en el Carmen. Puestos a innovar, Mónica Oltra y sus chicos podrían buscar otro árbol para ambientar porque en estas latitudes abetos hay pocos y lo que más se le parecen son los cipreses de los cementerios. Lo suyo sería decorar con adornos navideños un algarrobo, un olivo, un naranjo, al menos quedaría todo mucho más valenciano. Y por si todo esto fuese poco, aparecen por la ciudad unos carteles que pone “Vota Ramones”, y que en realidad no te piden el voto para el cantante del grupo punk más gamberro de los ochenta, sino que anuncian una exposición de fotos de Jeipi Juan Pablo de los años en los que venían a tocar a Valencia grupos como los Pixies, Nirvana, Sting, Suede, The Cult, Radio Futura, Iggy Pop, Simple Minds, U2…La exposición se inauguró en Gran Vía 25 con birras, música ochentera y un montón de fotos que podrán nostálgico a más de uno.
Estos días la ciudad está llena de tiendas efímeras y mercadillos navideños. El miércoles abrió el que ha montado Paula Alcón con las hermanas Barral y Sara Tamarit. Se llama Quinta Avenida y está en Conde Salvatierra 20. Hay puestecitos de moda, flores, complementos, decoración navideña, juguetes, productos gourmet y hasta pinturas de Helga Grollo y Luis Lonjedo. En la inauguración estuvo Rafa Alcon, María García, Nacho Jimenez de la iglesia y su mujer Cristina, Mayrén Beneyto, las hermanas Pamblanco, Amparo Muñoz y su hija Elena Blasco, las hermanas Donat, Maiti Moroder, Tola Clérigues, Isabel Aliño y Alberto Clérigues, María Gómez Polo y José Manglano, Cuco Garrigues, Juanjo Barral y Josita Boluda, Mari Carmen Tamarit, la diseñadora Laura Lleo, Paula Llobet, la familia Grollo, Tati Tamarit y su hija Rocío, Nano Belda y sus hijas, Elena Tirado, Maite Marqués, Esperanza Vila, Nacho Gómez Trénor con Carolina Gil, Vicente Barrera y el doctor Murgui.
Justo enfrente, en Conde Salvatierra 23, está Christmas Store, el mercadillo de Angela Pla donde venden desde pieles y tocados a juguetes, papelería y bisutería hippy.
Para las más sofisticadas, hay dos mercadillos muy recomendables: Jul konstruktion, de María Marí y Almudena Cano, y Merry ChristmART. Jul (Navidad) y Konstruktion (construcción) está en Pizarro 18. Se inspira en la Navidad de estilo nórdico y tiene una decoración muy cuidada con madera de Haya. Entre los expositores, Uke, Jimena & Cayetana, My Bluchers, Minimus Kids, bisutería de Bohemismo, Patito & Co, Susi Cala y unas pocas firmas de decoración.
El Merry ChristmART está en el sótano de la tienda La Chaise retro&med, en Maestro Clavé, 3. Es un mercadillo de arte y diseño valenciano: pintura, fotografía, ilustraciones, cerámica y bisutería retro. A la inauguración fueron muchos de los artistas, entre ellos los interioristas Vicente Montañana y su mujer Paqui Casans, el fotógrafo David Poliakoff; Pablo Almenar de Doméstic; la diseñadora Mela Lozano de The Vintees; la fotógrafa Vicenta Casany; la pintora Marta Gómez Lechón y su hermana Carla, la diseñadora de joyas Rosa Borredá y como anfitriones Javier Gijón y Alba Ibáñez, que presentó su bisutería y colección de loza.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Sin complejos

¡Qué buena la campaña de Consum, “Cuarenta años sin complejos”!, pocas veces un publicista ha llegado tan directo a psique femenina de las mujeres de la EGB, recuerda esa película de Mel Gibson “¿En qué piensan las mujeres?”. Te sientes identificada con tu supermercado, te gustaría poder hablar con él y hacerte su amiga y contarle que por fin has encontrado a alguien que te entiende. Para celebrarlo organizaron una fiesta con más de 1.300 invitados. Medio centenar de bailarines recrearon la estética de los 70, los 80, los 90 y los 2000, animando a la gente a perder sus complejos y sumarse a la celebración, caracterizados como personajes de la película Grease, Michael Jackson, Marylin Monroe
¡Ay, Señor, cómo ha cambiado la vida desde que nuestras madres nos enviaban a por leche al ultramarinos de la esquina, que en veinte metros cuadrados tenía medio centro comercial! No solo ha cambiado en el comercio de las cosas ordinarias como la leche o el jabón de lavadora. Esta semana se ha celebrado la fiesta de Navidad de Valencia Excellence, la asociación de tiendas que antes se llamaba Dos Aguas Luxury Shopping. Todo muy discreto, no como años ha, cuando el lujo era ostentoso. Quién se compraba un bolso de firma quería el logotipo bien grande para que todo el mundo supiese que te iban bien las cosas y podías darte el capricho de gastar sin pestañear trescientas o cuatrocientas mil pesetas. El summum de una tarde de compras era pasear por Poeta Querol con un par de bolsas color de Vuitton y Hermés, balanceadas al ritmo de los tacones. En eso hemos madurado mucho. Ya no se trata de pegarte el mocazo (hasta la expresión está en desuso y suena soez), sino de rodearte de cosas buenas aunque sin importante que los demás lo sepan.
El jueves Valencia Excellence celebró su fiesta de Navidad y lo hizo con muy poco boato y muy buen gusto. Más bien fue una muestra de discreción y elegancia: Acosta agasajó con una bandeja de dulces navideños (del horno Las Comedias), Lourdes Verdeguer y Javier, de Patos, invitaron a un jamoncito buenísimo servido con exquisitez y con música en directo de bossa nova, todo muy chic… Lila Albanozzo, de Il Baco da Seta, preparó su tradicional pavo trufado (¡qué rico!) con su receta italiana interpretada por José David Moliner, finalista de Masterchef, y Loewe abrió sus puertas de par en par para que disfrutásemos de sus bolsos con un poco de champagne. Hubo copas, música en directo, dulces navideños, escaparates decorados para la ocasión (ideales los de Alejandro y Acosta, lleno de estrellas con deseos) y hasta Porches en las aceras.Se llenaron las tiendas de gente: Azabache, Martínez Medina, la joyería Rafael Torres, Guillermo Miralles
La Óptica Climent presentó la colección de gafas Matsuda, una firma japonesa que podría ser la representación de ese nuevo lujo discreto. Estuvo por allí el representante en Europa de la firma, un griego guapísimo con aire de Tsipras que se llama Yannis. El tío es tan guapo que hicimos cola para hacernos un selfie con él. Al final acabó tomándoselo a risa porque era un poco cómico vernos allí a todas como quinceañeras a la puerta de un concierto de Los Pecos. El jueves hubo más fiestas.
La joyería Marfil reunió a un montón de amigos para celebrar su décimo aniversario, entre ellos David Albelda y Vicen Fernández, Mayrén Beneyto, Maribel Cosme, Amparo Ortuño, Quico Catalá y su mujer Irina Manglano, Esperanza Vila, Isabel Aliño, Elena Gutiérrez y el arquitecto Ramón Esteve.
Y el joyero Argimiro Aguilar celebró su fiesta de Navidad con un cóctel de lo más cuidadp: catering de Cocotte, degustación de tres variedades de caviar de beluga, champagne Mum y música en directo.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Un pipiolo en el Gobierno

En el inexorable proceso de envejecimiento hay una serie de hitos que inevitablemente tenemos que superar minimizando la no menos inexorable depre. Buena parte de esos hitos ya están superados cuando rebasas los cuarenta: el de que te llamen señora, te hablen de usted, o entrar en una discoteca y darte cuenta de que desentonas más que Mónica Oltra en un concierto de Hombres G.
Pero ahora nos enfrentamos a un nuevo reto para el que no estábamos preparadas. Puede que dentro de poco el presidente de gobierno sea un chico mucho más joven que nosotras. Ya sé que eso no es motivo suficiente para cambiar el voto, pero da cierto yuyu enfrentarte a la realidad de que ya no te gobiernan los mayores, ahora la mayor eres tú. Y el presidente del Gobierno, un chico que jugaba con los clicks de Famobil, cuando tú ya estabas en la Universidad. Ahí están Soraya, Albert y Pablo amenazándonos con acelerar psicológicamente nuestro proceso de envejecimiento. Porque no es lo mismo que Rajoy te hable de su juventud y tú te retrotraigas a la infancia, que lo haga Albert y tú la sitúes en las mismas fechas en que encontraste tu primer trabajo.
Mientras ellos nos restriegan su juventud por las narices, nosotras a lo nuestro, a tratar de retener las arrugas sin que se note demasiado la acción del cirujano o del botox. Os cuento las novedades que acaban de salir al mercado del rejuvenecimiento. El más importante se llama Ultherapy y es un aparatito que logra casi los mismos efectos que el lifting pero sin pasar por quirófano. El doctor José María Ricart, que está estos días en Nueva York en el congreso más vip de cirugía plástica, dice que este año no se habla de otra cosa. ¿Y cómo se consigue un lifting sin cirugía? Pues con ultrasonidos que llegan a las capas más profundas de la piel estimulando la generación de nuevo colágeno. La sesión dura una hora, el láser molesta un poco, pero con sedación se aguanta bien, y encima puedes salir a cenar con tus amigas esa misma noche como si nada, ¿no es la repera? Luego sólo tienes que dejar que se renueve el colágeno: “el proceso natural de creación de colágeno nuevo y más elástico se producirá a lo largo de los meses siguientes”, dice Ricart. Y en seis meses tu cara y cuello lucirán tan firmes como los de un aspirante a presidente de gobierno. Para las interesadas, lo tienen en la Clínica Quirón (en Dermiláser) y en Mariche Correcher.
Otra novedad en estética es el Hidrafacial MD, que ha traído Vicen Fernández en su centro de estética Yser. Es hidratante, anti-aging y combina limpieza, exfoliación e hidratación. ¡Ala, ya tenemos carta para los Reyes Magos! El rejuvenecimiento dental es otra pequeña revolución. La Clínica de Odontología de Lucía Asensio ha diseñado un tratamiento que te deja la sonrisa más bonita y joven que la de Blanca Suárez. Primero limpian y pulen tus dientes, los blanquean de forma natural y contornean las piezas que están rotas. “Así conseguimos volver a dar las formas suaves, redondas y contorneadas”, dice la doctora. En Asensio pueden hasta rejuvenecer las encías con un peeling y realizar cirugía de labio para que no se vea tanto la encía.
Lucía Asensio y su marido José Luis Lanuza estuvieron el martes en la fiesta que dio Telva en el Teatro Real de Madrid para celebrar sus premios de Moda. ¡Madre mía, cuánto glamour! Lucía llevo un vestido blanco de Alejandro Resta con joyas de Siete Gallery, una estola gris y bolso de Acosta. Entre los valencianos estuvo además Juan Vidal, que recibió el premio moda junto a Isabel Marant y Carolina Herrera, el doctor Cavadas, Mayrén Beneyto, Amparo Corell, Rocío Bacharach y la modelo Mayte de la Iglesia, con un vestido ideal rosa palo de The 2nd Skin Co.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Divendres negre

Black Friday, Cibermonday, Shopening night… ¡Oh, my God! what’s this? Money, money and más money. Y nuestras nóminas tan escuálidas como siempre. Alguien debería sacar una ley que imponga una paga extra para compras de diciembre. ¡Toma que idea le acabo de dar a Mónica Oltra! Ella, que es mujer y coqueta, lo entenderá y sería puntazo, toda una innovación. Compromís llenaría los titulares en toda Europa. Podrían llamarle el shopping salary, bueno no, mejor en valenciano: paga per a compres. Y ya de paso cambiar esos anglicismos: divendres negre, ¡uff qué mal suena!, ciberdilluns y nit de compres. Fantástico, eso sí que sería promover el valenciano fuera de nuestras fronteras y no lo de Vicent Marzà dando en Bruselas una conferencia en valenciano, mientras los oyentes debían de estar mirándose con cara de póker.
Mientras Mónica prepara va haciendo trámites, nosotras trataremos de alargar nuestro sueldo sin llegar a quemarlo antes de que llegue la paga extra, que esa ya está amortizada con las compras de Navidad y Reyes. Con lo que nos queda, después del Black Friday, tenemos que hacer frente a cibermonday, y aún hay que guardar algo para la shopening night que este año es el 3 de diciembre, las ventas privadas que comenzarán de un momento a otro, y el día 10 la Noche de Navidad de la Asociación Valencia Excellance, (antes Dos Aguas Luxury Shopping), y así hasta Navidad.
La semana que viene habremos quemado la paga extra que todavía tardará días en llegar. Entonces respiraremos, pero sólo unos días, que pronto llegarán las compras de Navidad y Reyes, ¡madre mía, vamos a necesitar una semana de balneario para reponernos! Esta ha sido la semana del negro.
Del Black Friday fuimos al Black taupe, que es el nombre que ha elegido el interiorista Carlos Serra para su nueva colección de El Mercader de Indias. La presentó el jueves, y se llama así porque se basa en dos de sus colores preferidos: el negro y el taupe. El taupe es un color difícil de definir, tiene matices que van del gris piedra al verde militar, pasando por el gris topo e incluso alguna pincelada de marrón. En fin… un color que para nuestros chicos sería un gris vulgar y corriente porque son incapaces de ver la diferencia entre un blanco roto y un blanco hielo.
A la cita de Carlos Serra, que ejerció de anfitrión con Victor Nebot, Manuela Morales y Arantxa Fernández, fueron más de doscientos invitados. Entre ellos, Jose María Colonques, de Porcelanosa, Blanca Fitera, los diseñadores de Siemprevivas, Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, Alejandro Resta, Patricia Montoro y Manolo Peris, los joyeros Argimiro Aguilar, Vicente Gracia, Joaquín Berao y Guillermo Martorell con Mamen Puchades de Sie7e Jewels Gallery, Mayrén Beneyto, Pablo González Carrau, Reme Hidalgo, Amparo Mortes y Vicente Lacomba, Yolanda Yturraspe, los artistas Jarr, Horacio Silva y Paco Seoane, los arquitectos Jorge Belloch y Arantxa Pérez de Estudio en Blanco, la blogger Greta Borrás, Encarna Roig de Acosta, los doctores Juan Antonio Murgui, Andres Llobell y Amparo Ortuño de Clínica Rahhal, el estilista Rafa Moreno, los empresarios Vicente García, Javier Monedero, Claudia Peris de Dodici, David Escolá, Gonzalo Bayona, Lola Vega, Antonio Madrigal, Emi y Noelia Tomás, Laura Lleó, Susana Camarasa, Teresa Cuadrado, Irina Manglano y Quico Catalá, o César Kramer.
Hubo música en directo de la cantante Josephine Sweett, jamoncito y vino del bueno, mucha gente guapa y un montón de piezas bonitas: alfombras, sofás, camas, complementos, lámparas, todo perfumado con la colección de velas aromáticas de Baobab, que recrean perfumes exóticos de China, las estepas rusas o las pirámides de Egipto.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Cenas ante-prenavideñas

Las cenas navideñas son para la familia y empiezan el veinticuatro de diciembre. La prenavideñas son para el círculo social más próximo y empiezan a la vuelta del puente de la Inmaculada, o de la Constitución según seas más del PP o de Compromís. Pero antes incluso de que las tiendas iluminen sus fachadas, empiezan lo que podríamos llamar cenas ante-prenavideñas. Son las del círculo social más amplio, las de quienes te aprecian, como amiga o como clienta, y quieren tener un detalle contigo. Saben que a partir del 8 de diciembre no habrá hueco en tu agenda, porque ya te los han cogido todos las amigas de Pilates, las mamás del cole y alguna que otra cita horrorosa anual, que se plantó en tu agenda hace años y se cree con derecho a mantenerse ahí hasta que te vayas al otro mundo, sin que tú ni el resto de asistentas se atreva a admitir que por muy divertida que fuese esa cena hace veinte años, ahora es un tostón. Bueno, el caso es que esta semana ya han empezado esas citas ante-prenavideñas. El miércoles, el joyero Argimiro Aguilar invitó a un grupo de periodistas y amigos a cenar en el restaurante Riff, de Bernard Knöller. Buena comida, buen vino y buena conversación, ¿qué más se puede pedir?
La semana ya empezó bien. El martes se inauguraba el restaurante Moltto, en el Plaza de la Reina. Entre los invitados, los diseñadores Alex Vidal y Valentín Herráiz, que acaba de cumplir sesenta años y parece un cuarentón, los interioristas Carmen Baselga y Julio Guixeres, la escritora Carmen Amoraga, el director de Culturarts José Luis Moreno, Alfredo Esteve, que presentó esta semana las nuevas firmas de hombre en su tienda de la Gran Vía, Silvia Peña, Alvaro Mocholí y Mónica Duart, Fernando Valle, Caco Monsell, Fernando García Rubio (Moët Chandon), Isabel Cosme, David Escolá, los fotógrafos Zaibi, Enrique Carrazoni y José Luis Abad, la doctora Luz Aguiló, Encarna Roig, Santiago Castell y Reme Hidalgo, los artistas Jarr y Olga Adelantado, los joyeros Guillermo Martorell y Mamen Puchades de Sie7e Jewels Gallery y las imprescindibles Mayren Beneyto, Laura Fitera y Amparo Lacomba.
También estuvo el presidente y director del Club Moddos, Iván Martinez-Colomer y Josep Lozano, los jugadores de Levante U.D. Toño García, Roger, Víctor Casadesús, Jose Ramón Conejos y Sergio Navarrete, el pediatra Juan Antonio Murgui, y muchos restauradores y amigos como Ricard Gadea de Askua, José Román de Llar Román, Ricard Camarena, Fernando Aliño de El Alto, Casa Carmela, Leixuri o Pico Fino, y los estilistas Rafa Moreno de Rafaelangel, Juan y Carmina Romero, y Sergio Peris de Tono Sanmartín.
El jueves también hubo cita ante-pre-navideña en el Hotel Balandret, que presentaba su nueva carta en un cóctel con Sesderma y Dicoval. El cóctel fue de lo más agradable, con jamoncito del bueno, show cooking de tartar de sepia, tempura de lagostinos, arroces y quesos de Rey Silo y vinos de Bodegas Cune. Además, Sesderma montó un expositor con productos de su skin shop, para poder probar las últimas cremas y cotillear los tratamientos. Entre los invitados, Carlos Serra (el interiorista que decoró el hotel) con el encantador Victor Nebot, el pediatra Juan Antonio Murgui (¡no se pierde una este hombre!), Rafa Aleixandre y Silvia Alonso, Nina Hernando y Coral Martínez, Santiago Suarez de Lezo, Emilio Cervello y Gonzalo Ferrer, los estilistas de Rafaelangel Peluqueros, Carolina Costa, Mª Angeles Miguel, Victoria Cercos, Marisa Martinez y Elena Zafranez.
Ah, y el jueves también hubo concierto de Copa Ilustrada en el restaurante De Calle, en Conde Altea, donde todos los jueves montan unos afterworks de lo más estilosos con música en directo. Vaya agenda…¡y todavía no estamos en diciembre!

martes, 17 de noviembre de 2015

Entre Vuittones y cuellos Mao

Admitámoslo, Vicent Marzà se está saliendo con la suya y está creando tendencia. El look informal se ha convertido en un mensaje político, ni el mismísimo Carrillo se atrevía a ir a actos oficiales con una camisa arremangada. El traje de chaqueta y corbata se asocian a la vieja política mimetizada con el poder económico y financiero, a la casta que ahora toca derribar. Y ahí está Marzá, desafiando con su mera presencia a esa élite encorsetada en su look de traje oscuro y camisa. “Yo soy la nueva política, el futuro. Estoy cerca de la gente de a pie, de los movimientos sociales, de la gente comprometida. Y a esos, como a mí, las corbatas le provocan urticaria”. Claro que todo eso hace con unas camisas cuello mao, que toma su nombre de Mao Zedong; ¡vaya futuro!
Marzá es el líder estilístico de la parte más izquierdosa de nuestro Consell. Pero la gente del PSPV no parece dispuesta a dejarse arrastrar por esa tendencia. Las tres conselleras del PSOE no renuncian a los cánones de la elegancia más tradicional. Ahí está la estilosísima Gabriela Bravo con su colección de bolsos Vuitton (neverfull, Speedy), los Prada (ay qué monos) la melena con mechas siempre perfectas, el pañuelito de Hermès y los vestidos de corte impecable combinados con rebequitas o chaquetas estilo Chanel. Coqueta y femenina, Gabriela tiene un estilo parecido al de la Reina Letizia, depurado y clásico, chic y sin estridencias.
La Consellera de Vivienda, María José Salvador, también da juego. Ella sí es femenina, tanto que se planta un traje chaqueta rosa bebé con minifalda con vuelo de esos que rozan lo cursi sin ningún tipo de complejo. Carmen Montón, consellera de Sanidad, debe de estar abonada al Vogue y a Telva porque lleva unos modelitos propios de un posado de revista. Se atreve con minivestidos y escotes sobrios que sólo pueden permitirse las que tienen tipazo.
Las chicas de Compromis, con Mónica Oltra a la cabeza, parecen admirar a Marzà pero no se atreven a ser tan rompedoras. Al final la coquetería femenina se impone a la revolución proletaria. La consellera Elena Cebrián, de Compromís, está más cerca de las chicas del PSPV en esto del estilismo.
Y Mónica Oltra ha dejado en el cajón de su cómoda las camisetas reivindicativas y ha refinado su estilo: faldas, vestidos, blusas de seda, hasta encajes y estampados que recuerdan los vestiditos que nos ponían nuestras abuelas a los nueve años para vernos guapas.
Por su parte, nuestro Presidente, Ximo Puig, igual que su correligionario Vicent Soler, se mantiene fiel al estilo más tradicional de traje oscuro y corbata. Una se imagina una reunión del Consell con Marzà mirando a su jefe y pensando: “así no hay manera de cambiar las cosas”. En cuanto al PP, nunca han tenido mejor referente estilístico que Eduardo Zaplana, con esos trajes cortados a medida por las tijeras perfectas de Antonio Puebla. Ricardo Costa intentó superarle, pero al pobre le pasó lo que le pasó y nadie quiere parecerse a él. Ahora, Jose Juan Zaplana, que no es familia de Eduardo, quiere devolver a su apellido la gloria perdida.
Entre las mujeres peperas, Isabel Bonig, estilísticamente hablando, está más cerca de Mónica Oltra que de María José Catalá o Dolores de Cospedal, y mucho más que de Soraya Sáenz de Santamaría. La vallisoletana no quiere deslucir junto a la toledana (Cospedal) y eso le ha convertido en una maestra del estilismo para mujeres que no destacan por su altura. La otra pepera con mando en Valencia, Eva Ortiz, es muy coqueta, aunque le falta el refinamiento propio de sus compañeras de la calle Génova y Elena Bastidas va camino de encontrar el punto justo entre discreción y feminidad.