lunes, 16 de mayo de 2016

Maquillaje para el alma

Un buen día estás en la cola del horno, por allí corretean dos niños, a uno le acompaña su madre, al otro su abuela. De pronto caes en la cuenta de que te separan menos años de la abuela que de la madre… ¡Bajón total, para tres semanas! Recuerdas entonces aquel día en el que por primera vez te hablaron de usted y te llamaron señora. Aquello lo superaste con tu armario, escondiste los trajes de chaqueta y te volviste loca comprando camisetas y vaqueros. Pero esto de ahora no hay diseñador que lo solucione, esto es mucho más grave, dentro de cuatro días habrá alguien por ahí que gritará “iaia” y tú tendrás que girarte delante de todo el horno.
En fin, qué se le va a hacer, así es la vida. Siempre nos quedará el maquillaje para demorar lo inevitable y esconder las cuatro arrugas que llegado el día delatarán nuestros nietos.
La buena noticia es que el low-cost ha llegado a la cosmética. Nyx abrió el jueves abrió en Valencia, en la calle Colón, con 1.500 productos a buen precio y miles de colores y texturas para que cada uno encuentre la forma de expresarse. Nyx celebró su apertura por todo lo alto: sesiones de maquillaje, música en la tienda y fiesta en Lotelito.
Nyx es el Zara o el HM del maquillaje, pero va un poco más allá y se define como “una firma de maquillaje unisex que invita a romper las reglas convencionales y a dejarse llevar por el deseo personal de transformarse”.
Nos gusta maquillarnos para mejorar nuestra imagen, para tratar de parecer lo que no somos: los jóvenes, adultos; los adultos, más jóvenes; también para disfrazarnos, como Bowie, o para camuflar nuestra timidez. ­En eso el maquillaje se parece a la pintura, trabaja con texturas, tonos y formas como si se tratara de un lienzo, y es una forma de expresar lo que llevamos dentro.

Hablando de artistas, no hay que perderse la exposición de Quique Marzal en la Galería Mr Pink. Lleva por título “La mirada fija” y reúne una serie de retratos de Kafka, Van Gogh, Allan Poe y Robert Louis Stevenson que intentan desentrañar las pequeñas obsesiones de estos genios atormentados a través de sus miradas. Las miradas, como el maquillaje, rara vez engañan.
La inauguración fue el jueves y allí estuvo Salva Enguix (La Vanguardia), Mayte Ibáñez (La Nau), Deva Sand, Cristina Ghetti, María Tinoco (Mr Pink), Jorge López (Galería Punto) y amigos de Quique como Jose Abellán o René Pagnon.
¡Más sobre maquillaje! El sábado pasado Telva Novias celebró un encuentro en el Museo del Carmen con lo mejorcito en decoración, maquillaje, peluquería o catering. Allí estuvo María Gómez-Lechón (The Make up Lab) una maquilladora profesional que se desplaza a tu casa y te deja monísima para el evento, ya sea comunión, boda o fiesta. “El maquillaje es capaz de potenciar la belleza del rostro, resaltar puntos fuertes y disimular los defectos”.


Telva Novias decoró el espacio con el toque especial de la interiorista Belinda Duart, las mesas con el buen gusto de Las Bodas de Araventum, había flores preciosas de La tartana, El Jardín del Cabo, La Trastienda de las Flores y El taller de Clo; mantelerías de La Guinda, joyas de Marfil Joyeros, Argimiro Joyero y True Love y un montón de empresas que te ayudan a celebrar tu boda como Boda Más de El Corte Inglés, Eventos Clandestine, En una Nube, Romeos y Julietas y Fitforweddings, Cocotte, Catering Cinco, Grupo El Alto, Gourmet Catering, el Astoria, hotel Santos Las Arenas, Masía Xamandreu, Myrtus, hotel Palau de la Mar, Nuba y Bárbara Cortés, Travel & Honeymoon planner, fotógrafos como Senchermés, vestidos de novia de Dolores Mollá, Rosa  Blasco, Luis Rocamora, Cabotine, Lola Verdú, tocados de Betto García y Hat à porter…

lunes, 9 de mayo de 2016

Mindfulness

Te levantas, te duchas, desayunas, te arreglas y te vas al trabajo. Para cuando llegas a tu mesa, llevas una hora despierta y no has disfrutado ni un solo instante; y todo porque haces las cosas compulsivamente. Hay que cambiar, tomar conciencia de cada cosa que haces. Por ejemplo, la ducha ya no es sólo un chorro de agua, ahora cierras los ojos y sientes el mar, la vida, las nubes, la lluvia, el rio… todo eso discurre sobre tu cuerpo. El aceite de la tostada ya no es sólo un líquido oleoso, ahora te estás comiendo el olivo, la tierra, el sol, Jaén, su cielo, el aceitunero con su torso bronceado…
Es el mindfulness, la conciencia plena. Probablemente llegues al trabajo con dos horas de retraso, pero serás consciente de ello; no como cuando llegas tan puntual que no te has dado cuenta ni del camino recorrido. Y tu jefe se pondrá hecho un basilisco y tú sentirás su ira, su rabia, sus frustraciones y las observarás con plena conciencia. Y así vas pasando el día, hasta que llegas a casa y en la puerta oyes a tu marido gritar como un loco; ya está otra vez viendo el fútbol; eso no hay que quien lo interiorice, no hay forma de crecer interiormente viendo a un hombre despotricar contra un árbitro.
El mindfulness enseña a disfrutar del presente sin agobiarse por el futuro ni cargar excesivamente con el pasado; invita a descubrir olores, texturas, alimentos y las personas que te rodean. Hasta el aire que respiras es un regalo que te permite estar vivo.
Desde ese punto de vista, la vida es como una copa de vino, o te la bebes sin más y te da igual que sea de tetrabrik que un gran reserva, o la saboreas con todos tus sentidos plenos; entonces la disfrutas. Javier Monedero de Dicoval, montó una cena maridaje con vinos de la bodega Rioja Alta (Viña Ardanza) en el nuevo gastrobar de Las Animas. Antes de cada plato, un representante de la bodega, Román Alcázar, hablaba del vino que íbamos a tomar: de la tierra en la que crece, de las variedades de uva, de las barricas, de la fermentación… Y claro, ya no era lo mismo, dabas un sorbo y te tirabas tres minutos buscando las notas balsámicas a almendras que supuestamente tenían que llegarte al paladar unos segundos después beberlo. Y sorbo a sorbo, buscando la nota almendrada y los taninos dulces, cuando te querías dar cuenta no te podías levantar de la silla. Pero eso sí, habías disfrutado del vino y ahora disfrutabas de la melopea.
Por ejemplo, el jueves por la noche
A la cena fueron amigos de Javier Monedero como Ángeles Casanova con Bruno Martín, recién llegados de Madrid de presentar en sociedad sus nuevas sombrillas Parasun Ibiza, con Bibi Andersen como maestra de ceremonias. También estuvo Luis Lluch, hermano de Cuchita, David González, Carlos Antón, Alfredo Esteve, María Dolores Enguix, Celia García con Pepo de Pedro y Luis Curras, entre otros.
Las técnicas del mindfulness sirven tanto para un roto como para un descosido. Por ejemplo, si vas a una exposición de arte, percibirás mucha más información si te detienes a contemplar la obra con todos los sentidos abiertos. Esta semana, la galería de arte Shiras, de Sara Joudi, inauguró una exposición de Sebastián Nicolau que es un regalo para los sentidos: hay esculturas que son planchas de aluminio moldeadas con pliegues y dobleces de tal forma que parecen telas y dibujos tan hiperrealistas que parecen las mismas planchas de acero.


La inauguración estuvo muy concurrida. Hortensia Herrero, María José Albert, Fina Valera, Carmen Sáez Merino, Sara Joudi, Rosa Lloret, el artista Horacio silva, el empresario Eloy Durá, Maria Amparo Turégano, Inmaculada Gómez Pantoja, Teresa Nuez y Montse Rechart acompañaron a Paco Sebastián. 

lunes, 2 de mayo de 2016

Día de la madre, día del tique regalo

El jueves, en la tienda de Acosta en la plaza del Patriarca, un hombre se disponía a buscar un bolso de regalo para su mujer para el día de la madre.  Allí estaba él, entre bolsos y carteras, más perdido que un cura en la sección de lencería. La dependienta, armada de paciencia, intentaba ayudarle a elegir: ¿cómo le gusta a su señora, de mano, de bandolera o con doble asa? ¿flexible y cómodo para viajar o rígido y elegante? ¿y qué colores prefiere, los frutales de temporada o el clásico cámel? Y aquél, allí, con cara de póquer como si le estuviesen haciendo un examen de historia de Kuala Lumpur. La paciencia de la dependienta se agotó, en realidad el hombre lo único que sabía era que su mujer habitualmente lleva bolso. Así es que acabó eligiendo uno que no era ni el más caro ni el más barato, y tanto él como la dependienta asumieron que la agraciada madre iría mañana a cambiarlo.
Así es nuestra vida, si al hombre del bolso le hubiesen preguntado sobre el traje de su equipo de fútbol, hubiese dado detalles hasta del color de los pespuntes. En fin, siempre nos quedarán los hijos, que traerán algún detalle que nos llegará al corazón.
Acosta fue una de las tiendas que invitó a un cóctel el jueves, día oficial de los saraos. La interiorista Amelia Delhom se ocupó de decorar el escaparate, se sorteó un fin de semana en el Asia Gardens y Encarna Roig se ocupó de que todos los invitados estuvieran agusto, entre ellos David Soriano y David Navarro, Iván Martinez-Colomer, Josep Lozano de Moddos, Mamen Puchades y Arantxa Estelles con Guillermo Martorell de Sie7te Jewells,  Guadalupe Ferrer de Casa Caridad, María Dolores Enguix de Óptica Climent, Amparo Ortuño de Clínica Rajal, Presen Rodriguez y su hija Maribel Cosme, Alfredo Esteve, Alberto Collado de Mon Verd, Mª Angeles Miguel de El Vestidor, Carmina y Patricia Romero, Ino Justicia y su marido Vicente Balaguer de Circa organizadores de Starlite, Jarr, Inma Merino del Colegio Julio Verne, los joyeros Antonio y Pablo Jordán, Mª Carmen Pocoví, Amparo Brell y María Dolores Pérez Lis, entre otros.
Ese mismo jueves, Cirilo Amorós era una fiesta. En el número 38 se inauguraba la nueva tienda de La Oca y un poco más allá, en el 48, un nuevo espacio de iluminación de Viabizzuno, una firma italiana especializada en iluminar espacios de lujo y edificios históricos. No es una tienda de venta al público, podéis ir a comprar una lámpara si queréis, pero la mayoría de sus clientes son interioristas que buscan iluminación muy especial para sus proyectos. La firma la ha traído a Valencia Angel Lloret, que invitó a un montón de gente del mundillo como Carlos Serra (El Mercader de Indias), Nacho Moscardó, Verónica Montijano, Sigfrido y Mateo, Paco Perales, Verónica Ruiz o Carlos Viña, además de gente del equipo de Porcelanosa o Cul de Sac. El cóctel fue muy cuidadito: vinos espumosos italianos, enormes piezas de queso parmesano y un montón de delicatesen. Atención a la lámpara de la entrada de la tienda: se llama Dama, es obra de David Chipperfield y Mario Nanni y cuesta más de 40.000 euros. Un capricho para los amantes de la iluminación y un buen regalo para el día de la madre, sobre todo si va acompañado de su correspondiente tique regalo.


Este mes también ha abierto una nueva tienda de ropa y decoración de lo más coqueta. Se llama Sondemar, está en Pizarro 14, y es un concept store con firmas muy seleccionadas de estilo Mediterráneo: bisutería de Les Nereides o Pat’s, ropa de Tara Jarmon, Swildens o la italiana Momonì; complementos de Icaco, Coccinelle y Fab; zapatos de Robert Clergerie o Ipanema y productos delicatesen como La Cala (aperitivos de Ferrán Adriá), te Kusmi o sal de Ibiza. Una monada de tienda.

lunes, 25 de abril de 2016

La era híspter

Hípster: dícese de la manera de vestir y comportarse de los jóvenes que van de bohemios y con un punto de rebeldía, pero que no son ni lo uno ni lo otro. Lucen barbas estilo Rajoy, gastan un pastón en ropa, gustan de zapatos ingleses y algún toque grunge como pulseritas hippies. Son inconformistas, pero sibaritas. Consumen productos orgánicos, van en bicicleta pero a diferencia de los bohemios setenteros, se arreglan el pelo en barberías con decoración vintage y el toque salvaje está perfectamente calculado. Vamos, el clásico desaliño estudiado hasta el milímetro o la versión moderna de “arreglado pero informal”.
El hípster se ha hecho mayor. Es treintañero o como mucho cuarentón. Ahora trabaja en una consultora o en un despacho de abogados y ya no puede llevar camisas de leñador y pantalones caídos como en la universidad, pero tampoco uno de los trajes convencionales de su padre. Los amigos se les van casando y en las bodas se les distingue por su chaqué entalladito y algún toque de excentricidad dandi, como unos calcetines de rayas, un chaleco llamativo o unos gemelos rompedores. Se trata de ir elegante sin caer en lo clasicorro y aún menos en lo moderno.
Entre los hípsters encuentran hueco las nuevas firmas de moda de hombre, como Scalpers, la del logo de la calavera; o Blackcape, de Maribel Cosme y Fernando Rodríguez. La última en llegar ha sido Silbon, una firma de ropa de hombre que fundaron los cordobeses Rafael Díaz y Pablo López y que ya tienen doce tiendas en toda España.
El jueves abrió la de Valencia, en Jorge Juan 30, y lo hizo al estilo hípster, con cócteles, música de DJ y muchos treintañeros jóvenes, guapos y con estilo. Entre ellos, Pablo Hurtado, Pedro Lacort, Arturo fuentes-Guerra López, Rafa Díaz y Pablo López  y Álvaro Gallardo, director de la tienda de Valencia. También estuvo Alberto Catalá, Luis de Miguel y José Cosme, que ya era hípster cuando tomó la Comunión.
Dejando los hípsters a un lado, esta semana Alfredo Esteve, un clásico de la celebró su 24 cumpleaños (el de su tienda, que no el suyo, ¡qué más quisiera!). Lo hizo con un cóctel primaveral: decoración floral, fruta fresca, música de guitarra en directo y un desfile con las últimas colecciones que tiene en la tienda, Gucci, Saint Laurent, Givenchy, Burberry Prorsum, Dolce & Gabbana, Gucci o Balenciaga.
Entre los invitados, Lila Albanozzo de Il Baco da Seta, Mª Dolores Enguix, de Óptica Climent, Encarna Roig de Acosta, Guillermo Martorell y Mamen Puchades de Sie7e Jewels Gallery, la interiorista Amelia Delhom, las diseñadoras Amparo Chordá y Marta de Diego, los modelos y artistas Diego Rodríguez y Ela Wiatr, el estilista Alex Jordán y la modelo Minerva Portillo.

También estuvo Mayrén Beneyto con su nuera Eva Marcellán, Javier Monedero y Rosa Sanchís de Dicoval, Pepa Martí, Amparo Ortuño de Clinica Rahhal, la doctora Luz Aguiló de Clínica Identis, David Escolá de Giftme5, los abogados Javier Ortiz y Santiago Castell, el sastre Antonio Puebla, el estilista Juan Romero con Carmina Turel, Inma Merino y Loles Navarro de Julio Verne, el director de Fashion&Arts Alex Villar, Joan Soldevila del hotel Astoria, el director del Club Moddos Josep Lozano y el artista Jarr, que acaba de exponer en el colegio mayor Doctor Peset con el colectivo Cazadoras.
Y hablando de arte, no hay que perderse la colección de joyas de vanguardia que se expone estos días en varios centros, como el Museo del Carmen o el Museo de la Cerámica, donde expone el estonio Tanel Veenre unas joyas de autor que son como pequeñas esculturas: libros tallados, caballitos de mar plateados y flautas poéticas. Una delicia.

lunes, 11 de abril de 2016

Regreso a Pinedo

A las maduritas del lugar, la vieja playa de Pinedo nos evoca noches de desenfreno. Spook Factory y Dream’s Village, luego The Face, lo fueron todo en los años del Bakalao. Todavía quedan allí algunos restos de lo que antaño fueron templos del pecado, la música electrónica, la lujuria, el libertinaje y los excesos de todo tipo, que fueron sobrepasándose con los años hasta convertirse en algo inaceptable. Había que frenarlo y lo hicimos en seco, porque nosotras nos hicimos mayores, sentamos la cabeza y los que venían detrás perdieron la cabeza y alargaban la juerga hasta el domingo por la tarde. Nosotras nos olvidamos de todo aquello, nos dedicamos a cambiar pañales y a cuidar nuestra carrera profesional. Las madrugadas de los domingos las dedicábamos a ronronear en la cama o a preparar los biberones del desayuno. Mientras la noche valenciana iba moderándose a medida que se limitaban los horarios de cierre, los controles de alcoholemia y se prohibía fumar en las discotecas. El desenfrene se marginó a los afther hours, que tenían un aire siniestro y hasta de mal gusto.
En la playa de Pinedo, junto a las paredes ahora ruinosas de aquellas discotecas que nos vieron madurar, está el restaurante Wakaya Lounge, uno de esos sitios que no hubieses pisado hace treinta años porque te parecía algo carroza, y que ahora a ahora son nuestro hábitat natural. Wakaya celebró el jueves su reapertura por todo lo alto. Ha sido redecorado por Carlos Serra, de El Mercader de Indias, estrena nueva carta e intenta atraer a gente de nuestra quinta. Tiene su gracia estar allí recordando tiempos pasados a ritmo de funky. En la inauguración hubo jamoncito del bueno, arroces de la casa y platos de la nueva carta como el esgarraet con mojama de Almadraba, berberechos al aroma de lima o los crujientes cremosos de puerro y gambas aromatizados al jengibre y salsa Cattaleya (así se llama el restaurante). Entre los invitados, Santiago Castell y Reme Hidalgo, el sastre Antonio Puebla, Carlos Alapont y su mujer Fernanda, Carmen Martínez, Vicente Montañana y Paqui Casañ, Eduardo Peris, Quique Castellano y Paco Tarazona, Juan Carlos Balaguer, Manuel Márquez, Chimo Escario y mujeres con estilo como Encarna Roig, la interiorista Amelia Delhom y Mª Angeles Miguel. Además, estuvo el pintor Jarr, David Cantó y Lola Ruiz, Desirée Clarí y Alfonso Baena, David Escolá y Raquel Forte, José Román y Juan García, Mª Ángeles Varvaró, Amparo Mortes y Vicente Lacomba, Juan Carlos Muñoz, Javier Ortiz, Vicente Tello y Mª Dolores Pérez Lis, Mª Teresa Martínez Durbán, Amparo Brell, Ángel Aguado, Quique González, Goyo Camps, Ana Ramírez y Eva Muñoz.
El jueves también se reinauguró la tienda de Hugo Boss en la calle la Paz, que deja de ser una franquicia para formar parte de la red de tiendas de la firma y estrena nueva decoración. Motivo de sobra para invitar a clientes a un cóctel de lo más estiloso con mini botellitas de Moët, catering cuidadito y música de Álvaro Gascó. A la inauguración fueron los habituales a este tipo de saraos. El doctor Murgui y Antonio Puebla (again), Mayrén Beneyto con su nuera Eva Marcellán, Javier Monedero (Dicoval), los hermanos Jordán, el sastre Antonio Puebla, el fotógrafo Juan Carlos Vega, el peluquero Rafael Moreno (Rafaelangel), Joseca Arnau, Angel Villanueva y Laura Gallego, Ramón Andrés, Paco Gimeno, la periodista Elena Meléndez, Gonzalo García-Miranda, Javier Martínez y Cote Soler
La semana que viene habrá más. El jueves Loewe presentará su nueva colección de verano en la tienda de Poeta Querol. El bolso puzzle en nuevos colores, los pouch ideales, las bandoleras y la colección de ropa de Jonatann Anderson solo para muy modernas.
(Fotos de la fiesta de Hugo Boss: Eva Máñez)

lunes, 4 de abril de 2016

De copas con pijama

Pocas situaciones ha habido tan embarazosas en nuestras vidas, como aquellas en las que estábamos con nuestra pandilla de amigos quinceañeros cerca de casa y de pronto aparecía nuestra abuela, peor aún a nuestra madre, a bajarnos la merienda con la bata de andar por casa. La veías venir y querías morirte. A nosotras no se nos ocurriría hacerle eso a nuestras hijas. ¡A buenas horas, pero si en cuanto sus amigos llaman al telefonillo, corremos a emperifollarnos para que no nos vean de cualquier manera! Si quien viene es el novio aún tira que te vas, pero si es la novia de nuestro hijo, ¡ah, amiga, eso son palabras mayores! Hay que hacer lo que sea para que la chica no nos vea como una mujer mayor, como esa suegra que nunca hemos querido ser. Pues este verano nos van a ver empijamadas, que no es exactamente ir en pijama, si no con unos modelitos tipo pijama. Este verano se va a llevar la tendencia pijamil, o lo que es lo mismo, camisa y pantalón holgado de seda estampada que podría pasar por un pijama si no es porque te juran y perjuran que es un conjunto de cóctel apto para recepciones en casa del embajador. Según Fiona Ferrer, que estuvo este miércoles en el Corte Inglés de Pintor Sorolla para presentar su nuevo asesoramiento de moda, la tendencia pijamamil se ha visto en los desfiles de Dolce Gabbana y en casi todas las colecciones, con distintos estampados y largo midi o tobillero. Y para demostrarlo, ella misma eligió un pantalón y camisa de estilo pijama de cuadritos de la firma Síntesis (aviso: ahora tiene un 30 por ciento de descuento por los Ocho días de Oro). Adrián Salvador, y que ha paseado hasta mismísima Lady Gaga. Pero volvamos al estilo pijamil. Fiona no fue la única que lo eligió para una noche de cóctel. El famoso estilista Josie se plantó en esa fiesta con un traje chaqueta de seda blanco con estampado de flores rosas de Zara que promete pasar a la historia. Buscad la foto, por favor… A la fiesta de Bulgari también fueron las valencianas Andrea Pascual, con un esmoquin de crepe blanco, y Lorena Oliver (Araventum) con un pitillo negro y americana rojo coral. El pantalón está desbancando al vestido de cóctel en las fiestas más glamourosas. Lorena también eligió un pantalón de crepe color mostaza con top negro y cuellito de zorro para la fiesta que organizó Andrea Pascual el día de su boda con Beltrán Gómez Acebo. La revista Hola con las fotos todavía anda por las peluquerías, por si alguna quiere cotillear. Andrea fue socia durante algunos años de Fiona Ferrer. Juntas estuvieron en la agencia Elite Model y luego en la agencia de comunicación Concept2all. Ahora llevan caminos separados y Fiona se dedica, entre otras cosas, a recorrer España de la mano de El Corte Inglés para ejercer de coaching de moda y desgranar las principales tendencias de la temporada. Además del pijama, apuntad otras tendencias: estampados étnicos, florales y geométricos, el look folk y la ropa sport (parkas, zapatillas de deporte…) Fiona nos dio otros consejos: cuidado con las minifaldas a partir de cierta edad, con los pantalones de lino que se arrugan un montón y con las camisas blancas, que al cabo del día siempre acaban rozadas, y un consejo especial para las valencianas: “En el Mediterráneo sois muy doradas y os quedan ideales los naranjas y ocres”.
Fiona contó que esa misma noche iba a una fiesta de Bulgari en Madrid y que se iba a poner otro conjunto pijamil con estampado de flores de Elogy. “Lo importante –dijo- es saber elegir los complementos. Un mismo pantalón puede servir para día o noche según los zapatos que lleves”. Por cierto, que el bolso que llevaba Fiona es el Oxione, del diseñador valenciano Adrián Salvador, y que ha paseado hasta mismísima Lady Gaga. Pero volvamos al estilo pijamil. Fiona no fue la única que lo eligió para una noche de cóctel. El famoso estilista Josie se plantó en esa fiesta con un traje chaqueta de seda blanco con estampado de flores rosas de Zara que promete pasar a la historia. Buscad la foto, por favor…
A la fiesta de Bulgari también fueron las valencianas Andrea Pascual, con un esmoquin de crepe blanco, y Lorena Oliver (Araventum) con un pitillo negro y americana rojo coral. El pantalón está desbancando al vestido de cóctel en las fiestas más glamourosas. Lorena también eligió un pantalón de crepe color mostaza con top negro y cuellito de zorro para la fiesta que organizó Andrea Pascual el día de su boda con Beltrán Gómez Acebo.
La revista Hola con las fotos todavía anda por las peluquerías, por si alguna quiere cotillear. Andrea fue socia durante algunos años de Fiona Ferrer. Juntas estuvieron en la agencia Elite Model y luego en la agencia de comunicación Concept2all. Ahora llevan caminos separados y Fiona se dedica, entre otras cosas, a recorrer España de la mano de El Corte Inglés para ejercer de coaching de moda y desgranar las principales tendencias de la temporada. Además del pijama, apuntad otras tendencias: estampados étnicos, florales y geométricos, el look folk y la ropa sport (parkas, zapatillas de deporte…) Fiona nos dio otros consejos: cuidado con las minifaldas a partir de cierta edad, con los pantalones de lino que se arrugan un montón y con las camisas blancas, que al cabo del día siempre acaban rozadas, y un consejo especial para las valencianas: “En el Mediterráneo sois muy doradas y os quedan ideales los naranjas y ocres”.

lunes, 28 de marzo de 2016

Monas de Pascua

Todas las pascuas lo mismo. Nuestros chicos rescatan del armario las Stan Smith y la cazadora de borrego de Levis y se sienten como si tuvieran dieciséis años. Y no vas a quitarles la ilusión, claro. Pero te dan ganas de decirles que ese no es el camino, que esa estética tan estebina (por Esteban González Pons) no les convierte en pimpollos que vayan a acaparar las miradas de las amigas de sus hijos. Es como si nosotras nos pusiéramos uno de aquello petos vaqueros que tanto nos encandilaron en la década de los ochenta y pensásemos que así íbamos a provocar un accidente masivo en una pista de skeaters. Ya pueden pasar los años que hay tópicos pascueros que se repiten una y otra vez: los vaqueros y las zapatillas son uno de ellos. Como el panquemado y la mona de pascua.
Dice Pedro García Mocholí, que de buen comer sabe un rato, que los mejores panquemados de Valencia están en la Rosa de Jericó (Hernán Cortés), Dulces Pérez (Micer Mascó), Paco Roig (Pintor Maella y Mercado Central) y Pastelería Monplá (Pizarro). Lo bueno de los dulces pascueros es que todavía no han sido abducidos por la industria del horneo, como sí le ha ocurrido a los cruasanes y las ensaimadas. Y claro, cuando te enfrentas a ellos y valoras si vale la pena echar por tierra dos semanas de dieta y bicicleta estática por medio minuto de placer, no tienes ninguna duda. La vida es así; el peso se pierde gramo a gramo y se gana kilo a kilo. Cada pueblo, cada zona de veraneo, tiene un maestro hornero que parece estar ahí esperándonos para que nuestro peso vuelva al punto de partida. Es como el pobre Sísifo, sube la roca y cuando la tiene arriba, se le vuelve a caer, y ¡ale!, otra vez para arriba. La Pascua es muy mediterránea. Bien pensado, tiene mucha lógica celebrarla más que la Semana Santa. Tierra adentro celebran la pasión y muerte de Jesucristo, aquí que somos más de echarnos a la calle para celebrar lo que haya que celebrar, festejamos su resurrección. Eso nos une a los catalanes y mallorquines, con lo que Mónica Oltra y los suyos deberían hacer algo para reivindicar la mona de Pascua como un elemento integrador de la cultura festiva y de la identitat del nostre poble. Con la mona de pascua no han podido ni los donuts ni los bagels. Prueba de que aquí celebramos más la Pascua que la Semana Santa es el éxito de Marina Beach, el club de playa que acaba de abrir junto a la playa de Las Arenas, en la Marina Juan Carlos I. Imposible comer o cenar sin reserva estos días. ¡Y eso que todavía no se ha celebrado la inauguración! Será a mediados de abril y promete ser la fiesta de la temporada. Marina Beach es lo que le faltaba a la ciudad para terminar de acercase a sus playas.
El concepto es similar a los Nikki Beach de Marbella, Ibiza o Saint Tropez: piscinas de láminas de agua, restaurante con comida internacional, terrazas chill-out, hamacas y sombrillas de diseño, cócteles pijitos y hasta un bar pool como los de los grandes hoteles de playa. La diferencia con los clubs de Marbella o Ibiza son los precios, que no están pensados para millonarios con megayates. Claro que aquí tampoco vienen tantos ricos con megayate a quien endosarles botellas magnum de Moët o Dom Pérignon… El caso es que es un buen sitio para comer o tomarse un gintonic frente al mar. Lo de ponerse en traje de baño a tomar el sol se queda para las más atrevidas, aunque las que estén dispuestas a hacerlo que sepan que el agua de las piscinas está climatizada para que se puedan utilizar desde ya mismo. Las que estéis en Valencia aprovechad para ir antes y así podéis contárselo a las demás cuando vuelvan de vacaciones. Va a ser la atracción del verano, ¡avisadas estáis!

lunes, 21 de marzo de 2016

A la luna de Valencia

Toda la vida hemos oído que la luna influye mucho en nuestras vidas, que si las mareas, que si la menstruación, que si el pelo crece más si te lo cortas una noche de luna; que si toda la adolescencia soñando con un novio monísimo que nos besaría a la luz de la luna, y pasó una luna, y otra y otra y el beso nunca llegó; que si mira Pepe qué luna más bonita…”¡chisss mujer!, calla que no oigo el fútbol” y el sube el volumen de la radio y tú sigues mirando la luna rojiza en el horizonte y aquel príncipe nunca llegó, pero a cambio le tienes a él, cabreado ahora porque le han pitado un penalti al Valencia. Este año la luna nos ha jugado una mala pasada, la primera luna llena después del equinoccio de primavera marca la Semana Santa. Hoy es el equinoccio y la luna está a punto de estallar, el martes estará llena como nuestras barrigas después de tanto buñuelo, chocolate y demás. Así es que es ella, la luna, la responsable de que se nos junten las fallas con las Semana Santa, los churros con los panquemados, las cervezas matutinas en las terrazas de Valencia con los gin-tonics vespertinos en la playa… Esto no hay cintura que lo aguante, ni fondo de armario que resista estos vaivenes en las tallas. Total, que anoche quemábamos las fallas y mañana tendremos que hacer las maletas. Nos queda hoy para descansar, que ayer fue San José y cinco días después estaremos en Jueves Santo. Y a ver qué metemos en la maleta: ¿biquinis y chancletas o plumas y botas UGG? ¿Paraguas y chubasquero o sombrillas de playa y sombrero panameño? Habrá que llevarse de todo, a grandes males, grandes remedios. Lo que no puede faltar es una sombrilla mona, que el sol es lo que más envejece nuestros tersos cutis. Hasta ahora, las sombrillas de playa eran de los pocos productos en los que nadie había innovado.
La valenciana Ángeles Casanova, que ha vivido los últimos veranos con su chico recorriendo en un Land Rover rincones salvajes y las playas de Comporta, Algarve, Cerdeña… (¡¡¡qué envidia de plan!!!) se dio cuenta de que las sombrillas para la playa eran horrorosas en toda Europa. “Prácticamente todas están hechas en china, son feas y de mala calidad.” Así que con su pareja Bruno Martín Férnandez decidió revolucionar el mundo de las sombrillas playeras. “Contactamos con un fabricante gallego, diseñamos unos estampados súper chulos y pusimos en marcha la firma Parasun Ibiza”. La presentación oficial fue en el mercadillo Urban Store de Laura Perez Vehí y Paula Alcón y prácticamente volaron. Y es que son ideales, hechas con algodones y materiales de calidad y con estampados de cuadritos vichy, escoceses, de motas, toile de jour, azulejos valencianos…Pilar Carbonell todos los años. Abrirá el 24 de marzo y estará hasta el 27 y luego volverá a abrir del 1 al 3 de abril con nuevos expositores. Habrá música con DJ, coctelería, catas de vino y en el puente de San Vicente talleres infantiles de cocina, además de stands de cuadros y cerámica. Total chicas, que ayer era San José y hoy ya nadie se acuerda de las fallas ni de la pequeña revolución que el tripartito ha intentado introducir en ellas. Hemos pasado del balcón VIP de Rita Barberá al balcón del pueblo de Joan Ribó; del “valencia en falles” de Vicente Ramírez a la versión más gamberra del grupo Bajoqueta Rock en la banda sonora previa a la mascletà; del cargo de concejal de fiestas al más rimbombante de cultura festiva de Pere Fuset; de la izquierda renegando de las fallas y saliendo de la ciudad por patas, a la gauche divine integrándose en la fiesta popular, con Mónica Oltra como lideresa fallera.
Las que vayáis a Javea en Semana Santa, tenéis una cita con el It Market que monta

domingo, 13 de marzo de 2016

Líos de faldas

La idea de poner siluetas de mujeres en los semáforos ha debido de ser de algún hombre. Sólo a uno de ellos se le puede ocurrir diferenciarnos poniéndonos una falda por la altura de las rodillas. ¡Por Dios!, ¿quién se siente identificada con una corte de falda que recuerda a los años del franquismo más retrógrado? Ahora se lleva más larga o más corta, y si de lo que se trata es de diferenciarnos, lo suyo hubiese sido pintar la muñequita con tacones, más o menos altos, o botas, que las manoletinas no son precisamente el calzado que más ensalza nuestra orgullosa feminidad. Pero aún hay más: al diseñador de turno no se le ha ocurrido algo tan básico como estrechar la cintura y los hombros de la muñeca y ensancharle las caderas.
El resultado es un hombre con falda, ¿quién se siente identificada con una silueta calva, de anchos hombros, sin tacones y sin cintura? Bueno, confiemos en que más pronto que tarde Mónica Oltra tenga una conversación seria con Joan Ribó y ponga las cosas en sitio. Por lo demás, hemos tenido una semana muy femenina. El 8 de marzo se llenó de reivindicaciones feministas. Hubo manifestaciones con el lema “Sense feminisme no hi ha revolució”; ¿Comoor, pero es que estamos inmersos en un proceso revolucionario?, y nosotras sin enterarnos.
Mientras todo esto acontecía entre las filas del tripartito, 350 mujeres se juntaban en el Ateneo para celebrar una comida a favor de Fuvane. Allí no hubo consignas revolucionarias pero sí un poderío femenino que Mónica Oltra debería canalizar para su causa. El equipo de organizadoras, María José Albert, Begoña Císcar, Pilar Pons, Beli Botella, Mayayo Gómez Lechón, Santi Aguilar, Elena Pérez Manglano y Amparo Moreno, convocó a un montón de mujeres de bandera: la presidenta de Amigos del San Pio V María Jose Navarro, la indumentarista Victoria Liceras, la presidenta de Unicef Nidita Guerrero, la del Ateneo Carmen de Rosa, las hermanas Laura y Blanca Fitera, Mónica y Elvira Bueso, Ana Peris, Mamen Rivas, Rosa Morera (Max Mara), o Mª Angeles Fayos, del Teatro Olympia. Fuvane prepara otro sarao para el 9 de abril en la Hípica, una fiesta flamenca organizada por la Escuela de Esther Mortes.
El jueves, otras dos mujeres, Amparo López y Silvia Escolá, presentaban en su tienda de decoración la nueva colección de Mirrood de Puntmobles. Estuvo su diseñador, Victor Carrasco, Makela Forcada, Misuka Corbí y amigos como Vicent Martínez, el diseñador gráfico Nacho Lavernia, Rosa Castellví, Mariano Soria, Beatriz Pechuán, Chelo Garcia Cotanda, Ani Maldonado, Mayte Burgos, Maria Lleo, Tana Manglano, Esperanza Vila, Patricia Montoro, Sofia Carpi, Sefa Aguilar y Carmen sanchez Quijada, Pablo y David Escolá y Esther Barrera.
Más de un invitado venía directamente de otro evento glamuroso en Conde Salvatierra. El empresario Enrique Duart, del Grupo Dupen, inauguraba la nueva tienda de camas Munhar. Los colchones son una pasada, hechos con lanas vírgenes, algodones, crin de caballo y tapicerías lujosas. Enrique estuvo atendiendo a los invitados, más de doscientos, con su mujer Mª José García y sus hijos Mónica, Enrique y Mª José. Estuvo Fernando Giner, Sergio Adelantado, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, Iván Martínez-Colomer y Ana García-Rivera, Vicen Fernández, el sastre Antonio Puebla, Carlos Alapont, Lila Albanozzo, el pintor Jarr, Mª Dolores Enguix (con un bolso de Chanel ideal de la muerte), Alfredo Esteve, Mª Ángeles Fayos, las hermanas Fitera, Andrea Villafañe, Maire Girona, Carmina Durán, el doctor Murgui, los joyeros Toni y Pablo Jordán, Beatriz Maset, Javier Monedero, Fernando Aliño, que se encargó del catering, Julia Pérez Broseta, Vicente Tello y Encarna Roig.

domingo, 6 de marzo de 2016

Mascletàs con champagne

Hay empresas que parecen imposibles hasta que alguien se lanza a hacerlas y hace las cosas bien hechas. Entonces, a poco que le acompañe la suerte, tiene éxito y se descubre que lo imposible era sólo una excusa para embarcarse en una aventura arriesgada. Por ejemplo, que a alguien se le ocurra crear una firma de zapatos para adolescentes: “¡a dónde vas, loco!, como piensas competir con Nike, Adidas y demás!. Anda, anda, déjate de tonterías, los experimentos con gaseosa, si quieres ser empresario móntate una franquicia” Pero hay gente que se lanza y algunos lo consiguen. ¿Os acordáis de Privata?, aquella firma de suéteres que nos volvió a todos locos a mediados de los ochenta. Le dio un revolcón a Lacoste, Fred Perry, Burbery y demás. Las grandes tiendas de Valencia, ¿os acordáis de Still West, en la Calle Xativa? Los colocaban en sus mejores escaparates y toda Cánovas se llenó de Privatas.
Ahora, treinta años después, está pasando algo parecido con las zapatillas Satorisan. Los chavales se vuelven locos con ellas, nos llevan a las madres arrastras hasta la tienda que ha abierto en la calle Sorní 25. Las zapatillas son una chulada: suelas de color verde patentadas, plantillas megacómodas, diseños trabajados hasta el detalle, cordones de rafia y trenzados, pieles hiper mega suaves de antílope, lonetas de algodón desteñido y campañas de publicidad en sitios ideales como la cala de los tambores de Ibiza (con el sello inconfundible de Begoña Buqué, la que fuera alma de Siete Mares). Lo mejor de todo es que la firma no viene de Estados Unidos, sino de un valenciano que se llama Alejandro Monzó y que ha convertido el estilo de vida mediterráneo en objeto de deseo para adolescentes.
Esta semana también se inauguró el restaurante Sra. Cook, en la calle Alboraya 72, un sitio ideal para comer o cenar estas fallas con buena cocina de mercado, es decir con buena materia prima, y eso nunca falla. El local está decorado con cariño, tiene hasta un sofá de lo más hogareño, y lo mejor es la terraza interior perfecta para tomar gintonics. En las paredes, fotos de Cuba de la última exposición de Flaco García Poveda, que estuvo en la inauguración con el fotógrafo José Alberto Figueroa, uno de los grandes discípulos cubanos de Korda, fotógrafo del Che. Inma estuvo rodeada de un montón de amigos periodistas: Eugenio Mallol, Amparo Tórtola, Xavier Ribera, Pedro Muelas, Willy Montesinos, Ana Portacelli y Alejandra Montaner, que está celebrando el cumpleaños de su tienda, ¡12 años hace ya que abrió!
Buena parte de ellos volvimos a encontrarnos al día siguiente en el estudio del pintor Vicente Peris, buen amigo de Juan Carlos Gómez Pantoja, que fue quien nos convocó para ver la mascletà desde la torreta que hay en el edificio que hace esquina entre la calle San Vicente y la Plaza del Ayuntamiento. Una maravilla de sitio. Ya sabéis que a partir de cierta edad lo ideal para ver la mascletà es encontrar a un amigo que tenga una terraza con vistas a la plaza, que eso de los apretujones y de los codazos está bien para los adolescentes y sus Satorisan pero no para nosotras, que le damos más importancia a la cervecita y al picoteo que a las carcasas.
Como somos chicas elegantes y finas, lo suyo es continuar el plan tomando champagne y ostras en sitios de moda como Ostras Pedrín, detrás del Parterre, o comer en alguno de los 37 restaurantes que participan este año en la ruta Moët de fallas, entre ellos Valen&Cia, Raussell, Sausalito, el Canyar, Moltto, Leixuri, Saiti y también en Marina Beach Club, donde Javier Monedero presentó la ruta con el último invento de Moët: un champagne que se toma con hielo, fresas y menta como si fuera un gintonic.