lunes, 21 de septiembre de 2020

Historia de un vestido


Hay vestidos que tienen una historia propia y llegan a ser piezas de coleccionismo: el que llevó Marilyn Monroe cuando le cantó el happy birthday a Kennedy; el de novia de Grace Kelly o el vestido de lunares de Julia Roberts en Pretty Woman son algunos ejemplos.

Mayrén Beneyto tiene uno de esos vestidos con historia. ¡No todas podemos decir lo mismo! Es un vestido de seda rojo precioso. Uno de los primeros que cosió con sus propias manos Francis Montesinos cuando empezó a diseñar. “Mi novia de entonces viajo a la India y me trajo doce retales de seda con los que hice mis primeros trajes”, cuenta Francis.

Entonces Montesinos era un desconocido. El encuentro entre Mayrén y el diseñador fue casual. “Fue en 1968; estábamos en un concierto de Serrat en la plaza de toros. Creo que yo era la única chica entre un grupo de hombres, Juan Izquierdo, Alfonso Perez Plaza, Paco Gimeno... Cuando salimos, Francis me contó que le acababan de traer unas telas fantásticas; en esa época todavía no tenía taller, el cosía en la tienda que tenía su familia de persianas en la calle Caballeros. Fui a verlas y de un baúl sacó esa maravillosa gasa, me la extendió por encima, pensó cómo se la imaginaba y ese fue de sus primeros trajes, los primeros años me lo pedía para sacarlo al principio del desfile porque le había dado suerte. El vestido me gustó tanto que encargué al pintor Llorens Cifre que me hiciese un retrato con él”.

El retrato de Mayrén luce señorial en una de las paredes del salón de su casa y el vestido se puede ver ahora en la exposición de Montesinos en el Muvim, junto a otros muchos diseños y recuerdos que testifican la extensa trayectoria del diseñador y que él personalmente se encarga de enseñar a quien se lo pide. Está feliz con la exposición y no es para menos.


Ojalá tuviésemos más Montesinos y más vestidos emblemáticos. Esta semana se celebró en Madrid la Mercedes Benz Fashion Week, una edición bastante desangelada por el covid, pero ahí teníamos a varios valencianos defendiendo el pabellón. Isabel Sanchís desfiló con una colección preciosa y salió a saludar con su hija Paula Maiques, la otra mitad creativa. Qué pena que su estreno en Madrid haya sido en esta edición tan rara. También desfiló Hannibal laguna, con una colección dedicada a las madres, y Dolores Cortes, que en baño está muy consolidada. Esta vez no hubo famosos. “Los desfiles tenían poco público porque el aforo permitido era mínimo, tanto en la sala como en el bakstage. Unas medidas de seguridad extremadas. Daba un poquito de pena, pero al menos se celebró y el nuestro, inspirado en el cartel de Renau de las Arenas, quedo muy bien."


A los desfiles fue Alejandra Montaner con un grupo de amigas todas ellas con tiendas de ropa súper estilosa: María Guzmán y Claudia Estrella, Verónica y Sonia Ubierna, Lola Muñoz, Noemi Moreno Peromingo, Noelia Bascuñana, Diana Zaitegui y Marisol Martín. Alejandra confiesa que nunca la han invitado a los desfiles de la Valencia Fashion Week. ¡A ver si la próxima que se organice algo alguien se acuerda de invitar a las tiendas, que son las que compran las colecciones! Por cierto, que los pijamas ahora se llevan como ropa de calle, y hasta los llevan hombres como José Puerta, ¡qué valiente!

Mientras la ciudad recupera el ritmo tímidamente -la semana que viene las galerías de arte celebran abierto Valencia y el casino de agricultura ya ha retomado sus actividades- quedan para el recuerdo las últimas fotos de septiembre, con esa luz tan bonita: la de Cuchita Lluch y Juan Echanove ayudando a cosechar uva para el vino que elabora el gallego Jose Luis Vilanova; las estupendas hermanas Cañamás en su casa de Denia y la de las hermanas Derqui, Marta y Luz, Rocío Casanova y Pilar Carbonell en Moraira.


lunes, 14 de septiembre de 2020

Salvadas por la cultura

¡Qué días más raros para la vida social! De no ser por la agenda cultural, la semana hubiera sido un secarral. Menos mal que nos queda el teatro, la música y las exposiciones. El  miércoles se estrenó en el teatro Olympia una obra muy actual, “Perfectos desconocidos”. Un grupo de amigos quedan a cenar y uno de ellos propone un juego: que cada vez que suene un móvil la conversación se escuche en abierto. La noche acaba como el Rosario de la Aurora, claro. No cuento más, pero el teatro se llenó, con todas las medidas de seguridad, claro. Enrique Fayos estuvo con su mujer Leonor de Arizón Trénor y sus amigos Álvaro Tomás, María Die, Lucía Alamar, Paco Salvador, Mauro Guillén, Ico López Guardiol, Paloma Davo e Ignacio Vallés. La hermana de Enrique, Mª Ángeles, estuvo muy pendiente de los invitados. No se perdieron la obra los diseñadores Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, el presidente del Basket Vicente Sola y su mujer Mª Antonia, Mª José Muñoz Peirats, Pilar Millán, Paz Pérez, Luisa Serigó, Ángeles Calduch, Antonia Alzamora y la fotógrafa Asun Bonilla, que se encargó de retratar a los actores Inge Martín, Álex Barahona, Olivia Molina, Juan Carlos Vellido, Elena Ballesteros, Bart Santana e Ismael Fritschi cuando acabó la obra.


La misma tarde, la cantante y escritora Christina Rosenvinge estuvo en Valencia, pero no cantando, ¡una pena!. Fue en una conferencia con la escritora Cristina Morales en la Fundación Cañada Blanch. La cita fue online y ellas hablaron de feminismo. Christina contó que de joven tuvo que pelear para dejar de ser “la chica mona que canta” y que todos la vieran como un integrante más del grupo musical, compositora e intérprete.


¡Más citas culturales! El jueves el Ateneo Mercantil celebró otro de sus conciertos a la luz de las velas, qué cosa más romántica, con un aforo reducido al que no faltó la presidenta Carmen de Rosa.


Y la artista Blanca Martí, que había inaugurado exposición en Madrid a principios de marzo, volvió a abrir tras el parón del confinamiento. Blanca tiene muchos amigos en Madrid, de la época en la que su marido Javier Aguirre de la Hoz, ya fallecido, fue diputado de UCD. En la primera inauguración le acompañaron Menchu Trénor, Piru Cantarell, José María Mohedano, Liana Navarro de Ríos, la escritora Marián Rojas y su padre Enrique Rojas, que repitió visita hace unos días.


El espacio cultural de El Corte Inglés también inauguró exposición esta semana con las obras seleccionadas del premio nacional de pintura de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos. Estuvo el presidente de la Academia, Manuel Muñoz, con el director de comunicación Pau Pérez Rico.


Los hay que apuran las vacaciones todo lo que pueden. El sastre Antonio Puebla sigue en Altea donde queda con sus amigos Pepe Barranqui, dueño del chiringuito L’Olleta, Enrique Más, Jacinto Cristóbal y José Carlos. La última vez se pusieron las camisetas del Mallorca para celebrar que el yerno de Jacinto, Luis García, era el nuevo entrenador del equipo.

Mayrén Beneyto también sigue en su casa de verano de Beniarbeig. Allí recibió a sus amigas Laura Fitera y Mª José García Padilla. Estar allí no le impidió venir a Valencia a despedir al director de Las Provincias Julián Quirós. Y Alicia Marín y su marido Paco Ansurias celebraron en petit comité el cumpleaños de su cuñado Marino Romaguera.



martes, 8 de septiembre de 2020

Comienzo de curso


A la vida social de septiembre le pasa como a la vuelta al cole de los niños. Nadie tiene certeza de cómo será. Los chats de padres echan humo con las preguntas: ¿alguien sabe qué horario tienen?, ¿qué turno le toca a mi hijo? ¿se ducharán después de hacer deporte? Te dejas el móvil un rato y cuando lo coges de nuevo tienes 50 mensajes más.

Pues con la vida social ídem. Todo son incógnitas. ¿Volveremos a reunirnos en una cata de vino?, ¿cómo serán las inauguraciones? ¿nos tendremos que maquillar bajo la mascarilla? ¿Cómo saludar a los conocidos? Y las fotos, madre mía, esas fotos con la mascarilla puesta son horrorosas, pero claro, para sacarte una foto sin mascarilla tendrías que estar a un metro de tu amiga y así no hay que saque una foto decente. Por no hablar de los cócteles, que ya no se sirven en bandejas, sino en raciones individuales metidas en cajas, y ahí vas tú, con tu cajita de cartón que no te quedan manos para cogerla.


Mientras tanto, los centros de la vida social vuelven a la actividad. El teatro Olympia estrena obra la semana próxima y el Casino de Agricultura ya abrió esta semana para los socios. Esta temporada habrá cursos, tertulias y por supuesto tardes de juego de bridge y canasta. Las jugadoras de canastera despidieron el verano con una con caldereta de marisco de Dénia que prepararon en el club social Mareny Blau. ¡Cómo se lo montan estas señoras, me encantan!

El Ateneo también ha abierto, de hecho no cerró en verano. Además de la programación habitual, durante este mes cada jueves organiza un concierto Candle Light de música sinfónica clásica a la luz de la velas. En grupos reducidos, claro.

Otras asociaciones, como la Orden del Querer Saber de Marisa Marín, prefieren mantener las reuniones virtuales. Muchas de las citas de la próxima temporada están abocadas a celebrarse así. Por ejemplo, la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid, donde este año desfilará por primera vez la valenciana Isabel Sanchís. Será en parte presencial, pero con mucho menos aforo. Algunos, como el alicantino Juan Vidal, se han descolgado de la pasarela, pero nos queda Dolores Cortés y Hannibal Laguna. Ya veremos si este año hay famosas en primera fila o prefieren quedarse en casa a salir en la foto con mascarilla.

Mientras unos vuelven al trabajo, como el diseñador Valentín Herráiz, que está preparando colección, otros apuran las vacaciones. El artista José Cosme estuvo en Galicia visitando varios pazos, “entre ellos el Pazo Quinteiro fa Cruz de Pedro Piñeiro, uno de los mayores productores de camelias del mundo. También visite a los Marqueses de Fuente Sol, Pepe y Cocola, que en su pazo vecino al de Meiras tenían adoptada una ternera que rechazó la madre y era como una mascota más. Nos deleitaron con una empanada de zamburiñas impresionante.”


Mayrén Beneyto
invitó a sus amigas a una merienda en su casa de Beniarbeig. Fueron Pura Barber, Carmen de Rosa, Loli Marco, Rosario Oliver, Blanca Martí, Pilar Devesa, Rosa Terencio, Amparo de Rojas y Elisa Antoli Candela.

Cerca, en Denia, Carlos Cervera celebró su cumpleaños en el L’Erizo del trampolín con un grupo de amigos, entre ellos la artista Marusela Granell, la ceramista Mónica Carbonell, Amparo Soler, Susana y Encarna Ruiz, Alex Clavo y Javier Martínez Rubio. La fiesta acabó en la casa que tienen en Denia el joyero Vicente Gracia y su mujer Mónica Jareño.


Y Julia Pérez Broseta, que no se pierde una, estuvo cenando con su hija Begoña Cuadrado y su su prima Ane de Vicente en una cena en Oganyo preparada a seis manos por el cocinero Karlos Moreno y los chefs Alberto Ferruz restaurante Bon Amb, con dos estrellas Michelin, y Borja Susilla y Clara Puig, del restaurante Tula, con una estrella Michelín. Cuchita Lluch también aprovechó estos días para comer con su marido Juan Echanove en el restaurante de Quique Dacosta.

martes, 1 de septiembre de 2020

Final de verano

Septiembre es ese mes que transita entre la excepcionalidad y la cotidianidad. Y según cómo tengas montada la vida, quieres que se acelere o que se detenga; quieres volver a la normalidad lo antes posible o te aferras a tu tumbona y empiezas a soñar ya con el próximo agosto. En cualquier caso tiende a ser un mes tristón que se presta a la nostalgia.

Para postre, este año anda todo revuelto. No tenemos claro cuándo ni cómo volverán los niños al colegio y así no hay quien planifique nada. Podríamos habernos refugiado en los especiales de moda de las grandes revistas. ¡Ja, este año no hay especiales! La única revista que se ha animado, ha sustituido volumen gordo y en papel cuché por un folletito que parece de ofertas de supermercado.

Así las cosas, quizás lo más sensato sea apurar la desidia del estío y alargarlo lo más posible. “Que nos quiten lo bailado”, que dice el artista José Cosme. Quién más y quién menos disfruta con los placeres más básicos: quedar a almorzar o comer con amigos, darse un baño en el mar o disfrutar de un heladito en una de las terrazas de toda la vida.


Lo del almorsaret es una tradición muy valenciana, más de ellos que de nosotras; porque a ver quién es la guapa que a las diez de la mañana se mete en el cuerpo un bocadillo de longanizas con habas, dos cervezas y el carajillo. Nosotras somos más de la tostadita de tomate. Ellos van sucumbiendo poco a poco al  una costumbre que ya ha cambiado todos los bares de la ciudad, y hasta los más conspicuos “almorzadores” sucumben al hábito femenino de la tostada. Claro que en verano se hacen excepciones. Por ejemplo, Jorge Borrás, Sergio Ferrando Vicent y Jorge Iborra quedan a almorzar en el Mercado de Denia. “Los tres veraneamos en la playa Els Molins, almorzamos en el mercado y aprovechamos para comprar gambas.”

Los hombres, que en esto de modernizarse suelen ir tres pasos por detrás de nosotras, luchan contra su tendencia a pegarse “la fartá”, pero como la cabra tira al monte, para ellos cualquier excusa es buena para volver a la senda. La asociación Cuchara de Plata quedó esta semana a cenar en Ondara. Estuvieron Javier Vela, Alfredo Burguera, Vicente García, Manuel Peris, Juan Lagardera, Sergio Terol y Juan Valero de Palma. No faltó el sastre Antonio Puebla, que repitió cita gastronómica con los directores de hotel Pedro Soria, Pepe Barranqui, Nuria Montes, María López, Camila Gramberd y Daniel López.


Vicente Boluda y su mujer Esther Pastor estuvieron comiendo en casa de Mayrén Beneyto con Begoña Mortes y Vicente Garrido. Seguro que algo debió de comentarse de Enrique Ponce y del Rey Emérito. Las “lenguas anabolenas” (ay cuánto echamos de menos a García Calvo) dicen que Ponce se ha echado en los brazos de su joven novia buscando una vida más intensa que la que le ofrecía Paloma, de quien dicen quienes la conocen que es demasiado sosa y encorsetada.


Por lo demás, las playas valencianas han sido el destino preferido este verano: Alicia Marín sigue en El Perelló; la doctora Lucía Asensio en Cullera; Helena Calvillo en el Saler y el periodista Ferrán Cano en Benidorm. Ibiza ha sido otro de los destinos del verano. Allí han pasado unos días Julia Pérez Broseta y Ximo Ros.

martes, 25 de agosto de 2020

Dolce far niente



Se nos acaba el estío más raro de nuestra vida. Éste ha sido el verano de las mascarillas, los besos al viento y la horteradita de juntarse los codos para no darse las manos.  La distancia social ha limitado nuestros movimientos y eso nos ha abocado a la dolce far niente; “a no fer res en tot el día”, que es una buena forma de hacer algo, descansar. Hay que cultivar el arte de no hacer nada, dejar pasar las horas sin más objetivo que sacar una buena foto de la puesta de sol naranja. Despertar cada mañana esperando que llegue la aurora y acostarse cada noche esperando el alba para seguir tumbada. Y entonces te das cuenta de que no echas de menos los aeropuertos, los taxis, las carreteras ni las aglomeraciones de turistas.

La vida social ha estado bajo mínimos, aunque los lugares de veraneo clásicos, como Benicàssim, Denia o Xàbia, han mantenido su vidilla aunque sin las fiestas de otros años. “El ambiente está muy apagado, cada uno en su casa y nada de reuniones como otros años. Esperemos que el próximo año sea diferente”, contaba Amparo Lacomba, que pasa todo el verano en la zona.

El náutico de Xàbia ha estado tan concurrido como siempre, quizás algo rejuvenecido, como si los cincuentones hubiéramos dejado el relevo generacional a los treintañeros. No sé si porque nos hemos asustado por el Covid o por un natural tendencia a quedarnos en casa con la edad, aunque solo sea para no soportar a tu Pepe metiéndote prisa desde la puerta diciendo: “¿ya estás? Venga, va, que siempre llegamos los últimos”. Qué estrés, siempre igual, ¡se te quitan las ganas!

Quienes no fallaron fueron Mayrén Beneyto y sus amigas, que mantienen el espíritu treintañero de forma envidiable. ¡Quién tuviera su vitalidad! Su casa de Beniarbeig sigue siendo como el balcón del Ayuntamiento en sus buenos años durante mascletá. Por allí han estado sus hija Irina y Alfonso Manglano y amigas como Teté García, Mar Guerrero y Laura Fitera, que también pasó unos días en el campo sin perder un ápice de su estilo.

Mayrén y sus amigas Loli Marco, Pura Barber, María José Navarro, Carmen de Rosa, Carmen Durá y Asun Palop también cenaron en el náutico. En las horas de la comida se volvió a llenar. Uno de esos días estaba por allí comiendo Uge Lisart y en esas que el periodista Fernando Ferrando aparece por allí con su velerito y se une a la fiesta. La juerga acabó con un baño en Cala Sardinera y serios problemas para fondear, y es que eso de echar el ancla es más complejo de lo que parece.

¡Seguimos en Xàbia! Los hermanos Jordán organizaron una de sus cenas de plumas y cubiertos. “El verano nos ha permitido volver a reunirnos un pequeño grupo. Estuvimos Beatriz Maset, Ivanna Pinedo, Javier Franco, Ana Ibañez, Pepe Garcia Plá, Belén Cervera, Sonia Dasí, Gema de Miguel y yo mismo”. Algunos acudieron a Xàbia desde Denia y Moraira.

Cuchita Lluch también ha estado unos días por aquí después de acompañar a su marido Juan Echanove en su gira teatral: “Estuvimos en el teatro Victoria Eugenia de San Sebastián y aprovechamos para visitar los restaurantes de Josean Aija, Arzak y Pedro Subijana. El plan ha sido paseos, comida prontito y trabajo y amigos”, cuenta Cuchi.

Las reuniones en pequeños grupos han sido la tónica dominante: Helena Calvillo y su marido Antonio Roca comieron en El Saler con el arquitecto Carlos Salazar, la artista María José Marco y Javier Rivero Muñoz. Y el DJ Manolo Mínguez, imprescindible en las mejores fiestas de Valencia, compartió mesa con sus amigos Patrick Landrix y Quique Conejo. Faltó Ángeles Casanova, que como todos los veranos se ha perdido por las calas de Formentera con su chico Bruno Martín.

martes, 28 de julio de 2020

La gran belleza

La mundanidad no goza de muy buena fama. Los mundanos suelen ser calificados de frívolos y vividores, contraponiéndose a los hombres más espirituales y alejados de los placeres terrenales, de carácter superior. Sin embargo, la mundanidad es todo un arte. Saber disfrutar de una comida, de un buen puro, ser divertido, tener conversación y dominar el escenario de la vida social es todo un oficio. Hay una película italiana que refleja bien este perfil mundano. Se llama La Gran Belleza y está protagonizada por un periodista de 64 años, Jep Gambardella, el rey de la vida social en Roma, un entorno algo decadente con aristócratas arruinados, intelectuales descreídos y políticos corruptos. La película comienza con una confesión del protagonista: “Cuando llegué a Roma, a los 26 años, me precipité muy pronto en lo que podría llamarse ‘la espiral de la mundanidad’. Yo no quería ser simplemente un mundano. Quería convertirme en el rey de los mundanos.”
Todo esto viene a cuento porque el miércoles Javier Monedero organizó una cena en un pequeño y discreto restaurante de Valencia. No digo lo que costaba el menú porque alguno se escandalizará, pero la factura estaba más que justificada con champán añada de 2008 y diez platos que eran un homenaje al mar: ortiga de mar, gambas, kokotxas, atún, salazón de foie y un plato llamado La anchoa, así, sin más adornos. Claro que no era cualquier anchoa. José Vicente Pérez, el cocinero, explicó que se pesca en primavera, cuando acaba de soltar la hueva y tiene mucha agua, y que una vez pescada se deja durante dos años hasta que pierde todo el jugo. Disfrutaron de la anchoa y del resto del festín los joyeros Argimiro Aguilar y Guillermo Martorell, que fue con su mujer Mamen Puchades, Julia Pérez Broseta, Manuel Igual, Sergio Terol, Cesar Claramonte, Vicente Monzó, Carlos Pujadas, Cristiano Bartolini, el crítico Pedro García Mocholí y el enólogo Pablo Ossorio. La velada fue un ejercicio de mundanidad, una de esas noches que refleja la filosofía del carpe diem, disfrutar del ahora sin más preocupación que no se agote el champán.
El casino de agricultura también podría ser uno de los escenarios de la película La Gran Belleza. Entras en el casino y parece que estás en otra época y perteneces a una de esas familias que no tenían que trabajar para vivir. El Casino celebró esta semana su asamblea general antes de vacaciones. Estuvo su presidente Manuel Sánchez Luengo, Mario Mariner Monleón, Juan Valero de Palma Manglano, Carlos de Vargas y Gómez Pantoja y toda la directiva.

El casino es uno de los pocos templos que quedan de las buenas costumbres. Allí no se cuela nadie con chancletas o bermudas. A Mayrén Beneyto o Blanca Fitera tampoco es fácil pillarlas en un renuncio. Siempre van estupendas, da igual que sea para comprar el pan o tomar el aperitivo en el Mercado de Colón. Allí se encontraron hace unos días y las dos iban tan estilosas de negro que inmortalizaron el momento con una foto que sacó Yolanda Fitera. El Mercado de Colón es la segunda casa de Ángela Valero de Palma, que queda allí con amigas tan estilosas como Teté García.
La empresaria Mónica Duart ya pasa los fines de semana en su casa de Altea; Vicen Fernández viajó a Niza para celebrar la graduación de su amiga Hemmy Hupays ¡qué planazo! y el joyero Vicente Gracia está preparando sus vacaciones. Gracia está participando en un proyecto solidario, The Shine On, que donará parte de las ventas de joyas a Unicef.
Ah, se me olvidaba, entre los aprendices de mundanidad está el banquero Ximo Ros, el hombre que toma champán como agua y que esta semana, como todas, salió a cenar con sus amigos Montse Salamanca, Javier Blesa y Arantxa Regalado.

lunes, 20 de julio de 2020

La curva de la felicidad


Dicen los científicos que estudian el cerebro que la felicidad es como una curva en forma de U. Durante la infancia somos muy felices porque percibimos más los aspectos positivos que negativos, pero la curva empieza a descender a partir de la adolescencia y ahí nos volvemos algo más cenizos porque nos damos cuenta antes de las amenazas y eso nos hace ver la vida con preocupación; la curva de la felicidad vuelve a recuperarse a partir de los cincuenta y de ahí en adelante somos capaces de valorar más lo positivo y obviar lo negativo, lo que conduce a un estado de optimismo que nos hace ver la vida con una sonrisa, obviando las circunstancias personales claro. ¿No es genial?
En las mujeres hay un factor extra y es que con la edad consigues deshacerte por fin de los mil complejos que te han martirizado durante años, cosa que no les pasa a ellos, que se ven siempre se estupendos ya sea calvos o con barriga.

La edad juega a nuestro favor, chicas, y eso se nota. Carmen de Rosa celebró esta semana su Santo con sus amigos en la terraza del Ateneo y la reunión destilaba optimismo y ganas de vivir. Estuvieron todas sus amigas: las hermanas Laura y Blanca Fitera, Mayrén Beneyto, Amparo Lacomba, María José Navarro, Merche Fillol, Paz Olmos, Toña Játiva, Maribel Molins, también el pintor Enrique Senís Oliver con David Phillips y el profesor Enrique Bastellester Olmos, entre otros.
Las bodas también se disfrutan más a los 50 que a los treinta. Sonia Valero de Palma celebró sus bodas de plata con Manuel Bueno. Volvieron a casarse en la misma Iglesia donde lo hicieran 25 años antes, en San Juan del Hospital. Les acompañaron sus hijos, Paula y Alvaro; los padres de Manuel, Juan Antonio y Margarita y su hermana Alicia, que vinieron de Palma de Mallorca, donde viven. Sonia es hermana de la periodista Angela Valero de Palma, que estuvo con su marido Juan Llorens, su madre, Ángela Manglano y sus hermanos Alvaro y Juan, además de sobrinos, tíos y familia.
Lo celebraron en el patio de la casa familiar que está cerca de la Iglesia, con amigos de toda la vida como Elena Martos y Rafa Ripoll, Paula Albamonte y Diego Gómez Ferrer, Silvia Lafuente, Silvia Martínez, María Torres, sus amigas del colegio, Desampa Gil y Vicente Cholbi, Mónica Morales y Javier López Mora, sus primas Claudia Dupuy de Lome, Irina Manglano y Paloma Molero, que vino de Madrid; Macarena y Miriam Alegre, Cristina Aguirre, Pilu Díez de Rivera, Pedro Alonso, Alfonsito Manglano, Isabel Bermejo. De Mallorca vino el sobrino de Manuel e hijo de Alicia, Rodrigo Von Waberer, nieto del famoso pintor mexicano del mismo nombre, y Marion Albors y Juan Castro, dos buenos amigos.

La fiesta duró todo el día. Por la tarde se incorporaron a la merienda las amigas de Emaus Santa Catalina y las voluntarias de Mary’s Meals, capitaneadas por Marta Manen, es una organización benéfica que ayuda a niños y el matrimonio pidió que los regalos se destinasen a esa ONG, en la que colabora Sonia.

Los más afortunados empiezan las vacaciones o aprovechan los fines de semana para ir a la playa. La diseñadora Bárbara Torrijos hizo una escapada a Xàbia con sus amigas Natalia Cordellat y Noelia Martinez; Juan José Sanchis invitó a su casa del Portet de Moraira a sus amigos Francisco Mínguez, Manuel Martínez, Ramon Marí y Pedro Loeches; y Nuria Pérez de Loma pasó unos días con Elisa Guerola en el hotel que ha abierto su cuñada Anaïs Romá Cucarella en Santa Gertrudis, Ibiza.


martes, 14 de julio de 2020

Verano en la ciudad


Julio es ese mes en el que sales a cenar un día entre semana, te crees que estás de vacaciones porque en las terrazas se está fresquito, te vienes arriba pidiendo un gintonic, la conversación se anima y en cuanto te descuidas son más de las 2 y tu despertador sonará a las seis y media de la mañana. Al día siguiente te quieres morir, menos mal que existe el café y el corrector de ojeras. Es lo que le pasó al grupo de amigas de Pilar Pons, Mª Angeles Fayos, María José navarro, Ana Joudí, María José Albert, Ana Peris y Beli Botella, que salieron a cenar y se quedaron de charreta hasta las tantas.
Estas semanas Valencia está de lo más animada. Es como si la ciudad quisiera recuperar el tiempo perdido durante el confinamiento y apurar los últimos días de vidilla que le quedan. El Mercado de Colón ha vuelto a ser uno de los centros de reunión. Allí se inauguró hace unos días una exposición de fotografía de Alberto Usó a la que fueron Teté García, Begoña Lluch, Marisol Luján, Mapi Huerta, Raquel Perez, Sara Ferri, Ana Amoros y Sara Domenech. También en el Mercado de Colón quedó Esther Barrera con su amiga Pilar Pradas.
Otro de los lugares de encuentro ha sido el Casino de Agricultura. Allí celebró la cena del cambio de collares el Rotary Club Valencia Centro. La presidenta Teresa Nuez Polo pasó el testigo a su tesorero Juan José Orts. Compartió mesa con su marido Manuel Lainez, el joyero Argimiro Aguilar y su mujer Sesé de Nalda, Roberto Gabrili y Ofelia de Santiago, Arturo Alagón, Paco Montamarta, José Miguel Ramón, Carlos Ferrandis, Ignacio Ortega, Ignacio Baixauli, Alfonso Zamorano, Raúl Estañol, Vicente Suárez, Inma Burguera y Marian Martínez, entre otros. Por cierto, que en la terraza del Casino, Fernando Aliño sigue organizando los jueves un tardeo con música. Son fijos el grupo de Montse Salamanca, Ximo Ros, Pedro Fandós y Xelo Ribera.

¡Más cenas de verano! La joyera Sally Corell, hija de una conocida familia de empresarios, estuvo con sus amigas Ana Parejo, Elena Ravello y Rocío Fuentes en la cena de verano que organizó el foro de empresa familiar de la Asociación Valenciana de Empresarios en la terraza de Bombas Gens.
Y en Xàbia, Edgar Slama, propietario de siete de los mejores locales de copas del lugar, entre ellos la desaparecida la Siesta, compartió comida con el torero Luis Francisco Esplá y su mujer Mimí Tarruella, el artista Toni Mari, David Lopez, Vicente Miralles, el presidente de Cuchara de Plata Vicente García y Antoinette Slama.

El jueves también se inauguró exposición en la Galería Cuatro de Valencia. Lu Gorritz, uno de los artistas, estuvo navegando días antes con el periodista Fernando Ferrando en el náutico de Valencia. Y Camino Bañón está pasando unos días en la Costa Azul en ST Jean - Cap Ferrat. “He vuelto porque viví allí cuatro años y mi hija Olivia nació allí”.


lunes, 6 de julio de 2020

Celebraciones pendientes


Paloma Cuevas y Enrique Ponce, tan ideales los dos, la pareja perfecta, se separan y dicen las malas lenguas que el torero se ha encaprichado de una modelo de 22 añitos. “Estas cosas pasan hasta en los matrimonios que creemos más sólidos, hay momentos de cambio y hay que aceptarlos”, dice Mayrén Beneyto con la sabiduría de quién ha recorrido mucho camino en la vida. Mayrén celebró esta semana el cumpleaños de sus nietas Isabel, Maria e Irene y el de Eva Marcellán, que ya no es su nuera, pero da igual porque se quieren un montón.

Los cumpleaños se han desvirtualizado, ¡Por fin!. Begoña Lluch organizó una comida con un montón de amigos en su casa de Náquera para celebrar sus 51. A los Lluch les encantan las celebraciones y tienen una casa preparada para recibir a mucha gente: cocina grande, comedor grande y una terraza perfecta para esta época del año. “Abrimos la casa de Náquera, cerrada desde que se murió mi padre hace seis años. Es una casa especial, siempre hemos celebrado allí todo: bodas, bautizos, comuniones, cumpleaños, fiestas.. A la comida fueron mis amigas de toda la vida, mis hermanos Luis y Cuchita con Juan Echanove y parte del catering de Quique Dacosta, que ya son casi familia”, cuenta Bego.
Lo mismo pasó con las comuniones, que se tuvieron que postergar por el dichoso virus. La empresaria Mónica Duart celebró la de su hija Valeria el fin de semana pasado en la Masía Aldamar. Ofició la ceremonia el padre Wagner, director del colegio Cumbres. La fiesta duró desde el mediodía hasta la noche. “Por la tarde los niños se bañaron en la piscina, después tomamos una cena ligera y Valeria se puso su segundo vestido de comunión, los dos de Hortensia Maeso”, cuenta Mónica.
El casino de Agricultura es el nuevo lugar de encuentro social de Valencia. Allí quedó a comer la asociación Cuchara de Plata, que entregó sus premios a las recetas que habían compartido los socios durante la cuarentena. Los premiados fueron: Alfredo Burguera, Rafa Muñoz, Pablo Jordán, Jose de Miguel y el sastre Antonio Puebla. A la comida fueron casi todos los socios: Jose Vicente Morata, Carlos Pascual, Juan Carlos Ramón, Ricardo Císcar, Javier Monedero, Pablo Ossorio, Juan Valero Manglano, Sergio Terol, Luís María Carreras, Manuel Garcia Portillo, entre otros. También estuvo Fernando Aliño, que se ha quedado con el catering del Casino. En la terraza, que es un lujazo, organizó un tardeo con Manolo Mínguez pinchando. Allí estuvo Ximo Ros con el grupo de Marcelo Soto, Mª Dolores Enguix, Cristina Pérez Broseta (su hermana Julia se escapó a comer con Verónica Montijano), Inma Monedero, Mayra Guillén de Luz, Luis Weter, Francisco Maiques y Antonio Llombart.
Los más afortunados empiezan a disfrutar de Formentera. Allí pasaron unos días el estilista Alex Jordán, el interiorista Carlos Serra con su pareja Víctor Nebot y el actor Enrique Arce (Arturo en La Casa de Papel).