lunes, 18 de febrero de 2019

No puedo vivir sin tí


San Valentín parecía una fiesta trasnochada que sólo interesaba a los grandes almacenes para llenar la caja y sin embargo el jueves las redes sociales se llenaron de fotos acarameladas de parejas celebrando el día de los enamorados. Hasta la Reina Doña Letizia hizo un guiño al amor vistiendo el mismo traje chaqueta de Armani que llevó el día de la pedida. Con ese gesto transmitió otro mensaje no menos importante: que usa la misma talla de ropa que hace quince años, algo de lo que muchas no podemos presumir.
En Valencia, hubo celebraciones de todo tipo. La mayoría optó por una cena romántica con su pareja, como Mayrén Beneyto, que estuvo con su marido Ramón Almazán en el restaurante de Ricard Camarena en Bombas Gens; otros, como Rafa Moreno y José Alandés lo celebraron sin nada especial porque dicen que en pareja todos los días son especiales. “El mejor regalo es ver a mi marido al lado, estuvimos trabajando y luego nos fuimos a Canal Bistro y a ver tiendas paseando por el centro”, cuenta Rafa. Cuchita Lluch también se quedó sin fiesta de enamorados porque su marido, Juan Echanove, estaba grabando una serie para TV. “¡Este fin de semana nos vamos a Ibiza de gira y no tenemos ni un día libre hasta junio!”.

Algunas, como la doctora Lucía Asensio, dedicaron unas horas del día al verdadero amor de toda mujer: su peluquero, ese amigo y confidente capaz de hacerte la más feliz del mundo mundial con el secador y el cepillo. Paula Alcón decoró su Cool Market con corazones y flechas de color rojo. Entre todas las clientas se sorteó un Pheypas y de la ONG Katsumay de Leticia Valera. Se brindó con champagne rosé, hubo demostración de pintura de la artista Rosario Muñoz, desfiles y música en directo del pianista Juanjo Calatá que interpretó covers de canciones conocidas. La de Coque Malla, “no puedo vivir sin ti”, se llevó todos los aplausos. Entre el público Coté Soler y Javier Martínez Rubio, que no son pareja sentimental pero se quieren más que si lo fueran, Pepe Martínez, Marisa Álvaro, Ana Blanco, Paz Regis, Borja Conejero, el presidente de la Fundación Bancaja Rafa Alcón, María José Usó, Leonor Estaba Arria.

El artista Enrique Senís invitó a un grupo íntimo de amigos a ver el muro que acababa de terminar y que estaba a punto de enviar a México, a casa de un coleccionista que está tan enamorado de su obra que ya tiene más de un centenar suyas. La última es un lienzo de 3 metros de alto, impresionante, colorista y lleno de flores, un canto al amor. A la fiesta fueron Laura y Blanca Fitera, grandes amigas del pintor, como Josep Lozano y el artista Jarr, Alfredo Esteve, el peletero Amado, Marisa Marín, la presidenta del Ateneo Carmen de Rosa, Mayrén Beneyto y Ramón Almazán y Amparo Mortes y Vicente Lacomba.

Laura Fitera también quiso compartir con sus amigos lo que para ella significa el amor: “Lo importante es que los que nos quieren, y a los que queremos, no tengan ninguna duda de nuestro amor. Yo vivo queriendo, a mis hijas, a mis nietos, a mis yernos, a mi familia, a mis amigos...Y está, también, el amor de una pareja, amar es importante, pero te tiene que pillar con el corazón entrenado, el amor no es un salvavidas al que aferrarse, el amor no es un complemento, y sobre todo el amor no es quererse a uno mismo a través del otro.

lunes, 11 de febrero de 2019

Un lobby para el glamour valenciano


Lo que pasa en la sociedad valenciana se queda en Valencia. Lo mismo que lo que pasa en Zaragoza, Oviedo, Bilbao o cualquier otra provincia española. Es como se más allá de la M-30 todo fuese un páramo desde el punto de vista del glamur. Sólo se salva Sevilla, que de vez en cuando se deja notar en la vida rosa española. Eso está feo, muy feo.
Necesitamos algo así como un lobby de la vida rosa. Un grupo de presión que se plante en Madrid a reivindicar el glamur provinciano, que no es menos glamuroso que el de la Villa y Corte. Es cierto que allí tienen casa y hacen vida duquesas, marquesas, baronesas, actrices, modelos y demás celebrities. Pero está feo desatender al resto. Es como si no invitases a una amiga a tu fiesta de cumpleaños porque no tuviese casa en Xàbia o Benicassim.

El lobby podría llamarse Plataforma cívica por la defensa del glamour valenciano. La presidenta podría ser Mayrén Beneyto, capaz de reunir en su salón a lo más granado de la alta sociedad y apellidos ilustres. De portavoz, Laura Fitera, ya me la veo en las tertulias del corazón explicándole a Carmen Lomana cómo se organiza una fiesta. Habría que integrar a Cuchita Lluch, que se ocuparía de las relaciones públicas. Ya se encargaría ella de poner en el lugar que les corresponde no sólo a los cocineros valencianos, sino también a los actores, diseñadores y hasta peluqueros. También podríamos incluir a algún hombre, aunque solo sea para que no se sientan discriminados en su cuota de participación.
La idea  me ha venido a la cabeza porque esta semana un grupo de fotógrafos, diseñadores y gente del mundillo creativo ha montado un lobby para intentar que su trabajo tenga proyección fuera de Valencia. Hace falta, porque desde los ochenta, cuando Valencia rivalizó en la movida con Madrid y Montesinos llenó la plaza de toros de las ventas en 1985, no hemos tenido más que una presencia testimonial.

Si nuestro glamour estuviera bien posicionado, los cronistas de los Goya habrían explicado que el vestido que llevaba Rosalía es del diseñador valenciano Juan Vidal, una de las eternas promesas de la moda española. Y que otra actriz, Eva Marciel, iba espectacular con un vestido de la diseñadora Isabel Sanchís. Y que Lorenzo Remohí, pareja de la influencer Marta Lozano, llevaba un esmoquin de Blackcape, una firma valenciana. Y que una de nuestras peluqueras, Amparo Sánchez, ha ganado el goya al mejor maquillaje y peluquería, ¡toma ya!
Por lo pronto, los creativos ya han montado su lobby. Lo presentaron el jueves y lo han bautizado como “Creative Mafia”. Entre sus filas, están las diseñadoras Anaïs Vauxcelles, Marta Llorens e Isabel Casilda Rincón de Arellano; las fotógrafas Sonia Sabnani y Beatriz Tafaner; los periodistas Eduardo Jayricovich, Marta Handrich, Guillermo Arazo y Ángela Valero de Palma; los influencers Amparo Angoso, Didi de Diego, Enol Blasco y Nuel Puig; la modelo Tamara Caravaca, los maquilladores Wild Van Dijk y Gala Phillipe y artistas como Guillem Chanzá o Nacho Errando.

En la mafia creativa podrían entrar muchos más valencianos. Por ejemplo las profesionales del grupo de mujeres “Entre nosotras”, que celebró esta semana uno de sus encuentros. O el relaciones públicas Jota que estuvo estos días en NY acompañando a Palomo en el desfile que abrió la semana de la moda. O el ilustrador Paco Roca, que el viernes participó en el festival solidario organizado por la Fundación Infantil Ronald, donde actuó además el cantante de Seguridad Social José Manuel Casañ, el cantante de Revolver Carlos Goñi y presentó el diseñador Diego Ruiz de la Torre, MacDiego.
Por lo demás, la vida social valenciana anda todavía medio dormida. Menos mal que ya empiezan a llegar las invitaciones para ver la mascletá. Mientras, nos queda la vida cultural. El miércoles se estrenó en el Olympia la obra de teatro Todas las noches de un día. Sólo por ver a Carmelo Gómez ya vale la pena, ¡qué guapo, encantador e interesante es este actor! Normal que al finalizar la obra se agolpasen en la puerta un montón de señoras para sacarse una foto con él.

lunes, 4 de febrero de 2019

Razones para el optimismo


Todas tenemos una amiga ceniza que siempre se está quejando, o bien porque ha engordado medio kilo, o porque no llega a fin de mes o porque su marido no se ha fijado en su nuevo corte de pelo. Ya le puedes regalar tazas de Mr. Wonderful que ella siempre encontrará algo negativo que le amargue la existencia. Lo peor es que amigas así contagian su pesimismo, y en cuanto te descuidas, acabas protestando del frío que hace, de lo mal que te ha atendido el camarero o del patinete que casi te atropella.
Chicas, si tenéis una amiga así, recomendadle que se lea “Factfulness: Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo y por qué las cosas están mejor de lo que piensas”. El libro explica con cifras y números que, a pesar de lo que digan los cenizos, el mundo mejora con los años y la mayoría vivimos más y mejor.
Si con esto no es suficiente, contadle que Iris Apfel, una señora de 97 años, acaba de ser fichada por la misma agencia de modelos de Gigi Hadid y Gisele Bundchen, ¡toma ya!
Y si todavía no se convence, metedla a empujones en la próxima conferencia que dé Luca Lazzarini sobre “Razones para el optimismo”. La última fue esta semana en el teatro Olympia, la organizó el Banco Mediolanum y fueron más de mil personas, entre ellos Ximo Ros, del equipo del banco, María Dolores Enguix, Marcelo Soto, Cristina Pérez Broseta, Mamen Puchades, Guillermo Martorell, Joan Solvevila, Montse Salamanca y Lola Albert, entre otros. La mayoría salió con una sonrisa de oreja a oreja, sólo por eso ya valió la pena.

El mismo día, cuando el viento huracanado dio una tregua, se inauguró un restaurante en la plaza del Patriarca, en un bajo en el que ya han abierto y cerrado varios anteriormente, a este le irá bien seguro, ¡a la tercera va la vencida! Pinchó la modelo y bloguera Mayte de Laiglesia y acudió gente de lo más estilosa, como Rosana Oliver, Ana García Rivera con Iván Martínez Colomer, el sombrerero Betto García, el estilista Alex Jordán, la doctora Lucía Asensio, Mariángeles Miguel, Encarna Roig, que acaba de diseñar una colección de sombreros, Rosa Sanchís y Javier Monedero, Quique Camps y Goyo Bonillo, Rafa Moreno y José Alandés, Nuel Puig, la joyera Sally Corell, María Cosín, Lucas Zaragosí, David Escolá, Manolo Peris, Patricia Montoro, Patricia Cerveró, Paula Bernal, Susana Aparicio, Sonsoles Gómez-Torres, Javier Martínez Rubio y Coté Soler, entre otros.

¡Que no falten razones para el optimismo, chicas! Esta semana, la feria de la cerámica ha sido un exitazo de público y negocio. Cevisama ha movido un montón de eventos, como la entrega de los premios del Colegio de Diseñadores al mejor stand.

Todas a la Candelaria


Todos los años, por estas fechas, la aldea del Rocío se llena de peregrinos de las hermandades rocieras que van a visitar a la Virgen de la Blanca Paloma. Es la fiesta de la Candelaria, muy parecida a la romería del Rocío, pero sin los típicos trajes rocieros y de faralaes. En La Candelaria el atuendo es campestre: vaqueros, camisas de cuadros, botas camperas y sombreros.
Como en el Rocío, la devoción a la Virgen se mezcla con la fiesta y allí no sólo se hacen promesas y peticiones en la capilla, sino que también se come y se bebe sin parar. Tan pronto vas a escuchar una misa amenizada por el coro de Triana llena de fervor rociero, como vas de casa en casa comiendo y bailando flamenco o sales a dar un paseo a caballo por la aldea.
A ese plan se sumaron un grupo de valencianas que pertenecen a la Hermandad de Triana: Laura Martínez Varea, Mónica Morales, Trinuca Larraz, Teté García Martínez, Amanda de la Viña, Toté Mondriá, Eugenia Montaner, Eugenia Martínez Villar y Carmen Navarro Martí. Allí coincidieron con famosos que no suelen faltar a la cita, como Carlos Herrera o Fran Rivera, que tienen casa allí, Raquel Revuelta o Antonio Canales.

Y hablando de famosos, Victor Cucar, que ha fotografiado a unos cuantos, estuvo el jueves en el Ateneo dando una conferencia junto a la peletera Lina Lavin. Les presentó la presidenta de los Premios Nacionales de Moda, Laura Victoria. A la conferencia fue la Presidenta del Ateneo Carmen de Rosa, María Rosa Fenollar y su hija Judith Mas, Encarna Roig, Mariángeles Miguel, Helena Calvillo, Amparo Lacomba, María José Duart, Mercedes Fillol, los diseñadores Valentín Herráiz y Gustavo Remos, la diseñadora de tocados Amparo Banenes y el indumentarista Juan Rodríguez.
Cucart es de Gandía pero su trayectoria como fotógrafo le ha llevado por medio mundo. Ahora pasa temporadas en Méjico y desde allí cubre trabajos en Nueva York, Los Ángeles o Miami.

lunes, 28 de enero de 2019

Escapadas a Madrid


Lo malo que tiene Madrid es que está en Madrid. Está a poniente y como decían nuestros abuelos de “De ponent, ni aigua ni vent” Por lo demás, hay que reconocer que Madrid siempre tiene una buena escapada. Y desde hace años, los últimos días de enero son fechas idóneas para que nuestros tersos cutis mediterráneos espabilen bajo el frio meseteño. El AVE se abarrota.  Primero por Fitur, la Feria de Turismo, a la que acude cada año lo más granado de la política valenciana, desde rutilantes conselleres hasta alcaldes de pueblos. Pero Fitur no es el único atractivo de Madrid estas fechas. El jueves empezó la Mercedes Benz Fashion Week, que este año ha coincidido con Casadecor. Ahí sí que hay glamour del bueno. La pena es que cada vez hay menos diseñadores valencianos que desfilan. Desde que se fue Montesinos, ya sólo nos quedan dos: Hannibal Laguna y Juan Vidal. Hannibal desfiló el viernes y Vidal lo hará hoy.
Menos mal que también tenemos representación en Casadecor, esa exposición en la que cada interiorista decora una habitación del edificio. A los valencianos Mateo Climent y Sigfrido Serra les ha tocado decorar la antesala. El espacio recuerda a una boutique y los interioristas han querido llevar a Madrid la luz y la calidez del Mediterráneo.
A la inauguración del espacio fueron Julia Pérez Broseta, Verónica Montijano y José Luis Vilanova, Sandro Tothill, Mariví Calvo, el ilustrador Oscar Marín y el arquitecto Ramón Esteve, que también ha decorado uno de los espacios recreando el vestíbulo de un hotel. Lo ha titulado “Black Note”, por sus tonos negros y antracita. Y es que a Esteve le gusta tanto el negro que has casi su seña de identidad hasta en la ropa que lleva.
El interiorismo de los hoteles es cada vez más sofisticado. Eso cuenta el director del Astoria Joan Soldevila, que está peleando a pie de obra para que su hotel reabra cuanto antes. El viejo mobiliario se subastó a beneficio de la Fundación Pequeño Deseo. Muchos quisieron llevarse un pedacito de la decoración de un hotel que ha sido parte de la historia de esta ciudad. Cuenta Joan que lo más emotivo fue la petición de una mujer que quiso regalar a sus padres el número 505 de la puerta de la habitación que ocuparon en sus viajes a Valencia durante los últimos veinte años, ¡eso sí es fidelidad!
Joan fue uno de los que asistieron a la inauguración de la última exposición de Sara Joudí en la Galería Shiras. Sara es una anfitriona excepcional y siempre tiene una sonrisa y un comentario cariñoso para cada invitado. La exposición es de Toño Barreiro. A la inauguración fueron los artistas Horacio Silva, José Saborit, Luis Mascardó, Juan Olivares, Miguel Bañuls, Guerrero Tonda, Sebastián Nicolau, Nuria Rodríguez, Ricardo Escavy, además de Claudio Zirotti, Lu Gorritz, Blanca Martí, Javier Martínez Rubio y Coté Soler, la fotógrafa Asun Bonilla, el presidente de la Fundación Bancaja Rafael Alcón, el decano de Bellas Artes José Galindo, el vicerrector de cultura de la UPV José Cueto, el director del Centro del Carmen José Luis Pérez Pont, Victoria Vinaixa, Teresa Nuez, Ana Joudi e Ismael Zahrawi, Pilar Millán, María Larios, José Luis Soriano y Alejandro Bethencourt.
El mismo jueves, la Fundación Coso y Harambee celebraron un desfile de moda solidaria en el Palacio de la Exposición. Fueron más de 300 personas y se entregaron los premios “Diseños que cambian vidas”. Al desfile acudieron profesores de moda y diseño como Mapi Paricio, Rosa Esteban y María José Andrés, la diseñadora Dolores Cortes, el presidente del Gremio de Sastres y Modistos Fran Tochena, los delegados de Harambee Julio Herrero y Elena Colomina, las escritoras Pia Nieto y Marga Quesada, Maribel Cosme, Cristina Celda, José Puerta y Carmen Durán, que colaboró cediendo modelos para el desfile. La ganadora del premio fue Lidia Herrero Vilches, alumna de la EASD de Valencia.
Y el club Moddos celebró una de sus cenas para hablar sobre el nuevo libro de la escritora valenciana Alicia Palazón. Estuvo José Vicente Tello, María Dolores Pérez Lis y Cristina Pérez Broseta, María Dolores Enguix y Marcelo Soto, María Ángeles Varvaró, Juanjo García Rivera, Mercedes Paredes, Amelia Delhom, Antonio Puebla, Juan Antonio Murgui y María José Murgui.

lunes, 21 de enero de 2019

Letargo invernal


Enero es un mes aburrido a matar; con frío, sin dinero gastador tras los dispendios navideños, todo oscuro a las seis de la tarde… Quizás por eso la sabia tradición puso ahí en medio el día de San Antonio, patrón de los animales. Eso le daba antaño un empujón a la vida social, sobre todo en los pueblos: había que emperifollar a los caballos, a los cerdos, a las cabras para llevarlos a ver al santo. Pero claro, en 2019 eso sirve de poco a la hora de animar a la aletargada sociedad valenciana. Quizás vaya siendo hora de darle una vuelta a la fiesta de San Antón y hacer algo más cosmopolita, más fisno, más para nosotras mujeres modernas, decididas y seguras de sí mismas que aman a sus perritas y a sus gatitos, pero que no se ven haciendo cola detrás de un aca del tiro y arrastre para pasear a su caniche delante del santo.
Es solo una sugerencia, para quien la quiera copiar. Podrían montar algo en el Mercado de Colón y darnos una excusa para ir todas allí con nuestras perritas, tan monas ellas como nosotras, a pasar una tarde del frío enero. Nos daría vidilla, desde una semana antes, cobrándole jerseys, bufandas y peucos a Boby y a Coco; mientras nuestros Pepes hiperventilan en el sofá de casa (uff, uff, por Dios quítale eso al pobre animal).

Hasta entonces, nos quedan las fiestas tradicionales para animar la vida social. Si el jueves fue San Antón, el martes que viene es San Vicente, patrón del Gremio de Sastres y Modistas, que ese día le honra con la bajada de la Senyera por los balcones del Gremio en la avenida Mª Cristina y la procesión cívica que acaba con una misa en la Catedral. La Clavariesa de este año es Angela Meseguer, la dueña de la tienda de ropa de niños Kianty; la Dama d’Art, la indumentarista Ana Jiménez; el mayoral, el indumentarista Guillermo Expósito y el Cavaller de la Senyera Juan Carlos Pitarch, bordador y profesor de la escuela del Gremio, que será el encargado de llevar la Senyera en la procesión. La fiesta acabará con una comida en el Casino de Agricultura a la que no faltarán el Maestro Mayor del Gremio Fran Tochena, la Reina de la Hermandad del Ramo de la Aguja ¡me encanta el título!, Carmen Trujillo, y otros miembros de la junta como Julio Vera, Paqui Ortiz o Amparo Fabra.
Otra asociación centenaria, Archival, celebró estos días en la Beneficencia la entrega de sus premios que valoran la promoción del patrimonio histórico cultural valenciano y que este año fueron para el huerto de San Vicente de Carcaixent, la directora del grupo de danza valenciana María Dolores Correa, la hermandad del Santísimo Cristo del Grao y la pintora Victoria Cano, entre otros. También recibió premio la Junta Central Vicentina, que esta semana celebró en el Ayuntamiento el nombramiento de Mariví Borell como Clavariesa de la fiesta de San Vicente Ferrer. Allí estuvo Mayrén Beneyto, su hija Irina, que es Clavaria de un altar, y Marisa Marín.

La semana tuvo algo más de vidilla cultural. Las galerías de arte han retomado su actividad y se inauguraron las exposiciones de Luis Ximénez en Espai Rambleta, la de Elena Martí en el espacio cultural de El Corte Inglés, una exposición colectiva en Doce Islas y la conferencia de Gloria Lomana en el Club de Encuentro Manuel Broseta, al que fueron Carmen de Rosa, María Dolores Enguix y las hermanas Julia y Pérez Broseta.

Y el jueves dio un concierto una jovencísima cantautora, se llama Anouck y es hija de la periodista Laurence Lemoine. Entre los asistentes, se encontraban el cantante de Seguridad Social Jose Manuel Casañ, José Mañó, Helena Calvillo, la artista Maria José Marco, el arquitecto Marc Oribe y su mujer Aurelia, el periodista Archer Adams, el empresario Marc Tiry y su mujer Estelle y amigas de Anouck como María Ferrando, Sara Martí, Javi Alvarez, Alfredo Escardino y Claudia Hernández.

lunes, 14 de enero de 2019

Invítame a tu fiesta


“La clave del éxito de una fiesta es que consigas reunir a gente de distintas edades, profesiones, artistas, intelectuales, y que busques algún motivo que haga de nexo para invitarlos. Puede ser un premio, un cumpleaños o inaugurar casa”, cuenta Mayrén Beneyto, una experta en recibir, lo ha vivido desde pequeña con su madre y su abuela. “Hoy saben recibir muy bien Vicente Simó, que además tiene una casa preciosa y es un maestro organizando grupos; Carmen Topete, Paula y Barbara Jiménez de Laiglesia y Carmen Noguera lo hacen tan bien, que incluso se dedican profesionalmente a ello. A Laura Fitera y Enrique Senís también les encanta recibir en sus casas y lo hacen espléndidamente, como Rosa Castellví, su fiesta de verano en Xàbia es muy divertida”.
Laura Fitera también habla maravillas de Mayrén: “es una anfitriona magnífica, imaginativa, cuidadosa”. Y da algunos consejos para seleccionar invitados: “La clave para que funcione bien una reunión ya la descubrieron las salonnières del XVIII. Hay que reunir a gente fascinante por su prestigio, por su apellido, por su personalidad, gente con un toque de excentricidad y una trayectoria vital marcada. Es bueno que algún invitado sorprenda y que el grupo no sea muy homogéneo. Hay gente como Josep Lozano que te levanta cualquier reunión, tiene tantas anécdotas y ha vivido tanto… y encima es muy cercano”.
La galerista Sara Joudí intenta que en sus inauguraciones haya variedad de invitados para que interactúen e intercambien ideas entorno al arte. “Es imprescindible que haya armonía para que pasen un rato agradable y enriquecedor. A nuestros eventos asisten nombres de la burguesía y la aristocracia, pero por discreción prefiero no citar nombres”.

Que te inviten en las fiestas privadas es difícil si no estás en el círculo de amistades del anfitrión. Es más fácil entrar la lista de invitados de las fiestas que organizan firmas o empresas para agasajar a sus clientes. Los profesionales de la comunicación como Josep Lozano, Eva Montesinos, Juana Camps, María Cosín o Angela Valero de Palma manejan listados con miles de personas de la sociedad valenciana. “Dependiendo del evento, tenemos listados del mundo de la moda, de la empresa, del cine, literatura, diseño, arquitectura o música”, cuenta Eva Montesinos.
Josep Lozano segmenta a los invitados según la estrategia de comunicación de la marca, “aunque siempre hay nombres imprescindibles ligados al diseño, cultura o empresa que no fallan en nuestras convocatorias”.

Ángela Valero de Palma, intenta mezclar perfiles de diferentes edades, profesiones y estilos de vida “Tengo 1.700 contactos en el móvil y listas que combino según el evento. Lo divertido es conocer gente nueva y diferente, busco que haya calor y color. El mundo socioeconómico y cultural de nuestra ciudad es muy amplio, más de lo que pensamos. Debemos estar orgullosos de tener una sociedad abierta y cosmopolita”.

“Las mezclas con gusto y equilibradas siempre funcionan”, dice María Cosín. “Me gusta reunir a gente de distintos ámbitos, que unos a otros resulten interesantes y se creen sinergias entre ellos.”
Juana Camps coincide en la fórmula anterior. “Ya lo dijo Andy Warhol, todo un experto en organizar fiestas. Se trata de reunir a un consolidado empresario de éxito con una artista bohemia, un joven abogado y una francesa que acaba de mudarse a Valencia. Para Juana, la invitada perfecta tiene el perfil de su amiga Cuchita Lluch: “Tiene don de gentes, simpatía a raudales y buena conversación.”

lunes, 7 de enero de 2019

Para bien o para mal, se acabó la Navidad


El final de la Navidad despierta emociones enfrentadas. Es como ver a tu hija arreglándose para salir un sábado por la noche, por una parte lo añoras aquellos años, por la otra piensas: ¡Uff, qué pereza, menos mal que aquello ya pasó!
Provoca cierta tristeza despedir el ambiente navideño, las comidas con sobremesas interminables, pasear por las calles iluminadas y llenas de gente, enviar y recibir mensajes con buenos deseos y tratar de mantener la ilusión del día de Reyes como cuando eras niño. Al mismo tiempo, sientes una cierta sensación de alivio: ¡por fin, esto se acaba, mañana vuelta al brócoli y a las tostadas integrales con aceite!

Sea como fuese, de estas fiestas de Navidad ya sólo nos quedan las fotos. Algunas son de fiestas tradicionales, donde ellas van vestidas de largo y ellos con esmoquin o traje oscuro. Por ejemplo la de fin de año en el Ateneo Mercantil, a la que no faltó su presidenta, Carmen de Rosa, y amigos como el pintor Enrique Senís y David Phillips, el peletero Amado y Esteban Rodríguez, el pintor José Soto, el arquitecto José María García Zarco y Teresa Ballester, Juan Antonio Frasquet y Teresa Argüello y Marisa Domingo.

Otras fotos son de fiestas en casa, como las de Vicen Fernández, que estrenó su nueva casa en Picassent invitando a amigos para fin de año. “Pusimos globos y velas rojas por todo el salón, la champanera repleta con mucho hielo; cenamos, bailamos y nos pusimos máscaras esperando las campanas”.

El interiorista Carlos Serra organizó una cena de fin de año de lo más estilosa con Víctor Nebot en su casa de Xàbia con un grupo de íntimos: Mónica Ramírez, Juan Montoro, Beatriz Soler, Daniel y Eva Rubio, Manuela Morales, Francisco Argüelles y Hubertus Trommelen. Cuchita Lluch eligió el mismo destino y pasó el fin de año con su marido Juan Echanove y su hermana Begoña. “Cenamos angulas y caviar y bebimos Dom Perignon. Los días siguientes fuimos a comer a restaurantes de la zona con amigos. En definitiva, tranquilidad y buenos alimentos”.

Las hermanas Ana y Sara Joudí también guardan fotos de la Nochevieja que pasaron juntas. “Primero fuimos a mi casa de los Pirineos y el fin de año lo pasamos en Calpe, en un lugar tranquilo con magníficas vistas. Mañana termina lo bueno y vuelvo a la galería”, dice Sara. También en familia pasó la Nochevieja Coté Soler con su hija Natalia Segrelles.

La agente de la FIFA Mariam Khadour pasó estos días de Navidad en la casa familiar de Santa Bárbara y el fin de año en un restaurante de Valencia. “Mi foto preferida es la del último amanecer del año, lo vi en Port Saplaya, dejando que el mar se llevase lo malo y preparada para recibir lo bueno con la iluminación del sol”.

Si Mariam despidió el año mirando el mar, otros lo inauguraron navegando por el Mediterráneo. El artista Lu Gorritz cenó la noche del 31 en el Náutico de Valencia con Vicente Gijón, Maribel Salas, Elisa Monzón, la doctora Teresa Duréndez, el doctor Carlos Camps, Pilar García, Paqui Algarra, Luís Camps, Paco Díaz, Sofía Tomas, Carlos Beltrán y el doctor Manolo Yarza. “Al día siguiente hacía un día estupendo y disfrutamos de la primera navegada del año, un buen augurio climatológico para 2019”.

Otros despidieron el año bañándose en el mar. Javier Monedero, Rosa Sanchís, Nanda Botella, Alfredo Montoro, Adrián Salvador y Marta Espinosa pasaron la Nochevieja en Ibiza. “Comimos en la playa de Es Cavallet, después nos dimos un baño y acabamos de fiesta hasta la madrugada”. Ibiza también fue el destino de Alejandra Montaner. “Comí con amigos en San Mateo, un pequeño pueblo junto a una iglesia blanca. Por la noche cenamos en el centro de Ibiza y el año nuevo lo celebramos en la playa de Salinas”.

A más de uno le tocó trabajar estas fiestas. Javier Botella pasó el fin de año cantando en el Hotel Wellington de Madrid. Su recuerdo es una foto sobre el escenario. “He pasado las Navidades haciendo lo que más me gusta: cantando y dejándome llevar por la música”.

lunes, 31 de diciembre de 2018

¡Que empiece la fiesta!


Las fiestas de fin de año van cambiando a lo largo de una vida. De niña son una juerga casera cuyo principal aliciente es acostarse tarde. En la adolescencia, son un reclamo independentista de la joven mujer que exige ser dueña de su vida. A los veinte, una lotería; si aciertas con la fiesta y encuentras a un tío interesante, la noche será un éxito. Si no lo encuentras, en el mejor de los casos, será divertida. Y lo peor, si quien lo encuentra es tu amiga y tú no, será mejor olvidarla. En la treintena, ya con hijos, vestirte de fiesta parece una maldición y estás deseando que tu pequeño tenga sueño para irte a la cama en cuanto acabas de tomar las uvas. Y así llega el año en que tus retoños se van solos a la hípica y te reencuentras con tus vestidos de lentejuelas y con la cintura desdibujada de tu Pepe que ha perdido definitivamente la noción del ritmo a la hora de bailar.
El estilista Alex Jordán cree que la fiesta de fin de año es de las pocas en las que se puede cometer algún exceso, tanto en la ropa como en los complementos. Para peinar a María Cosín se inspiró en Grace Kelly, “una belleza elegante y clásica que he actualizado con una onda más despeinada y rota para dar un aire más fresco y un maquillaje suave que se funda con la piel.”
El vestido de María es de su diseñadora favorita, Marta de Diego. “He jugado con dos texturas distintas en la falda y el cuerpo para conseguir un estilismo joven, fácil de llevar en un equipaje, ¡nos movemos mucho estas fiestas!. El cuerpo es de moaré de seda y la falda de cashmere y seda teñida a tono, sujeta en un nudo y con gran abertura”, explica Marta.

Rafa Moreno también cree que la noche de fin de año hay que derrochar glamour. “A Elisa Escorihuela la he caracterizado como una actriz de cine clásico, acorde con el vestido. El maquillaje es de los años cuarenta: mucha pestaña, piel blanca, ojo puntiagudo y un labio rojo realzando toda la belleza de su piel pecosa.” El vestido es de Isabel Sanchís, de crepe con corte delante y con un tirante de plumas degradadas y bordado con piedras en cristal, plata y negro.

El diseñador Alejandro Resta eligió para Lucía Asensio uno de sus vestidos de su colección de alta costura. “Diseñado para brindar elegancia, quería volver aquellos años donde la grandes divas del cine llegaban a un evento y dejaban perplejos a los asistentes. Es un vestido infinito, de tela fluida como la organza de seda plisada en color rosa empolvado que resalta su pelo oscuro. Lleva un gran escote que termina en un  fajín con una lazada en cintura que ayuda a resaltar su figura”, cuenta Resta. El peinado es de Tono Sanmartín, un recogido “con formas entrelazadas de nudos, dejando mechones en forma de algas cuidadosamente despeinados y sueltos”.
¿Y los chicos? La fórmula de Alfredo Esteve es intemporal: esmoquin negro con algunas mínimas variaciones, camisa blanca y pajarita para los más clásicos y camiseta, camisa o suéter negro para los más modernos.

lunes, 24 de diciembre de 2018

Maestras champañeras


Mañana cena familiar. Allí estará el cuñado enterado, siempre hay uno que lo sabe todo. Como siempre soltará un rollo sobre el maridaje del vino y cómo cambia el sabor del jamón si se ha cortado con pezuña hacia arriba o hacia abajo. Y tú le aguantarás sonriente, un año más, mientras tu cuñada, su mujer, le mirará con ojos admiración o hastío según lleve dos o veintidós años casada con él. 
Llegará el momento de servir el champán y ahí, este año, te va a encontrar. Él no se lo espera pero tú le vas a decir un par de cosas: primera, no hay que servirlo demasiado frío; por debajo de cinco grados la boca se paraliza. Segundo, lo de envolverlo en una servilleta es una catetada. Tercero, deja de hacer el tonto inclinando la copa, que se te va a caer y me vas a manchar el vestido. Si tu cuñada lleva casada con el listo menos de cinco años, estás muerta, acabas de ganarte una enemiga de por vida. Si lleva más de veinte, tienes una nueva amiga.

Las lecciones sobre el champán las dio el enólogo Xavier Monclús en una cena que montó esta semana Javier Monedero y a la que fueron Vicente Aguilar y Toña Játiva, Luís Felipe, Marc Grin, Oscar Nácher, David González, José Luís Palencia, Susana Pardo, Carmen Pérez y Abraham Romero.
Hubo más tras citas en las que corrió el champán. La cena de Navidad de Moddos, un fiestón en el que actuó Nacha Pop, pinchó música David W. Phillips y al que fueron los habituales del club, y la copa de Navidad del joyero Vicente Gracia, en la que cantó Javier Botella y acudieron mujeres tan estilosas como Belén Bordills con su madre Elena Girona, Begoña Ortiz, Carmen de Miguel, Patricia Casañ, Amparo Lacomba, Devorah Elvira, los italianos Andrea Marcotulli y Claudia Naldi y el catalán Duran i Lleida.

¡Más cenas navideñas! La que organizó Jose Mª Colonques (hijo) en su tienda de Porcelanosa de Colón con un grupo de empresarios, entre ellos Josep Viosques, Fernando Valle, Eugenia Serrano, Ana García-Conde, Gonzalo Bayona, Antonio y Pablo Jordán, Vicente Andreu y Elisa Escorihuela.