martes, 3 de marzo de 2015

El caloret llega a la vida social

Carrie Bradshaw, la periodista de Sexo en NY, siempre empezaba sus columnas cuestionándose algunos convencionalismos sobre el comportamiento femenino. Por ejemplo, tras una reflexión sobre el papel de la mujer en los cuentos de hadas, se preguntaba: “¿Qué hubiera pasado si el príncipe encantado nunca hubiese aparecido?, ¿Blancanieves todavía estaría durmiendo en su ataúd de cristal?, ¿O hubiera escupido la manzana y al despertar hubiera encontrado trabajo y se hubiera quedado embarazada tras ir a un banco de esperma?” Y seguía con sus disquisiciones: “dentro de cada mujer soltera, ¿se esconde una débil y frágil princesa esperando ser salvada?, ¿son algunas mujeres como princesas asustadas en la cornisa de un edificio en llamas esperando que alguien las rescate? Y otras, ¿se han quemado tanto en sus relaciones anteriores que tienen miedo de pasar a la siguiente?” Después de eso, Carrie elaboraba sus propias conclusiones y finalizaba con una frase lapidaria como “creo que los cuentos de hadas perjudican seriamente la salud mental de las mujeres y deberían ser prohibidos”.
Todo esto viene a cuento, un poco con calzador, a que desde hace semanas todos los saraos y fiestas de esta ciudad son inauguraciones de restaurantes o cervecerías. Si mi columna fuese la de Carrie, ahora mismo estaría preguntándome: ¿es que la cocina ha sustituido a la moda como actividad glamurosa? ¿Será que Valencia ya no tiene grandes eventos, ni competiciones internacionales ni festivales de música? ¿Es que aquí ya sólo sabemos divertirnos comiendo y bebiendo? Y lo peor, ¿cómo afectará este exceso de comilonas a la operación biquini?
Todo esto pasaba por mi cabeza el jueves pasado en la inauguración del restaurante Las 3 Huellas, en el Hotel Solvasa de la avenida del Puerto. Allí estábamos, tomando jamoncito, copa de vino en mano, probando la deconstrucción de tortillla española que preparó el jefe de cocina Juanjo Marí, alumno de Ferrán Adrià. A la inauguración fueron las hermanas Vila, Cristina y Esperanza, de la Academia de Gastronomía, Emiliano García de Bodegas Montaña y Carlos Lleó presidente de la Asociación Cuchara y Tenedor. Además, la interiorista Susana Lozano, monísima y estilosa como siempre, la abogada Paz Sansaloni, Maria José Navarro, Desampa Gil, Maca Alegre de la Orden de Malta, Juan Valero de Palma, Isabel Bermejo Merchante, las hermanas Jofre, Alfonso Manglano, Paz Oria, Pilar Tamarit, Pilar Cañiz, Cuca Vera, Ana Trénor, Patricia Sánchez de León y María García de la Riva.
Por si fuera poco, esta semana se presentó en Valencia un nuevo espacio de cata de ron Zacapa con una comida en el taller de Ricard Camarena en el Mercado de Colón. Zacapa Room, el espacio efímero para catar el ron, abrirá en la Plaza del Patriarca 6 del 5 al 14 de marzo. La sesión dura media hora y te enseñan a catar el ron con el olfato, la vista, el gusto y hasta probando la miel de caña de azúcar, el principal ingrediente de la bebida. Para pedir cita hay que escribir a reservas@zacaroom.com.
Bueno, y la semana que viene más citas. El martes, comida del Ateneo de las chicas de Fuvane y el jueves 5 de marzo las tiendas más glamurosas de Dos Aguas Luxury Shopping (las de la plaza del Patriarca y alrededores) con la colaboración de la revista Telva organizan una fiesta de primavera por todo lo alto de ocho a doce de la noche, ¡esa no hay que perdérsela! Mientras busco la frase lapidaria que cierre la columna, como Carrie, voy a empezar a sacar del armario la ropa de entretiempo. ¡Venga chicas, que ha llegado la caloreta y la mascletà, destapemos nuestros escotes y nuestras piernas y vayámonos de juerga y de saraos!

lunes, 23 de febrero de 2015

Una jaima en Alzira

Tradicionalmente, a lo largo de una vida había cuatro fechas señaladas: tu bautizo, tu comunión, tu boda y tu funeral. Pero las cosas han cambiado. No todo el mundo se bautiza ni celebra la primera comunión. Y las bodas ya no son tan ceremoniosas como antes. Así es que al final solo te queda el funeral y precisamente ahí no estás para muchas juergas. Nos hemos laicizado mucho y ahora hay que poner otros hitos en la vida para reemplazar a los anteriores. Por ejemplo, va tomando cuerpo la moda de celebrar los dieciocho, algo así como las puestas de largo de antaño, solo que con las niñas mucho menos pavas. Tiene sentido porque las bodas ahora son mucho más tardías y hay que encontrar una excusa para lucir la belleza de la juventud más temprana. Eso antes se hacía en las bodas, pero ahora la que se casa lo hace ya con alguna que otra arruga y ellos con más entradas que una taquilla de una plaza de toros.
El director del Astoria, Joan Soldevila, está emocionado con esta nueva moda de celebrar la mayoría de edad, que a los padres les sale por un riñón. Si sumas la cena tipo cóctel (entre 30 y 40 eurines), la decoración de la sala, la discoteca con DJ (600 euros) y las copas a tutiplén (entre 7 y 10 euros la copa) te cuesta casi tanto como aquel R5 turbo a los que aspirábamos los de nuestra generación. Los cumpleaños van camino de imponerse como hitos señalados a lo largo de una vida, sobre todo los múltiplos de diez. Uno cumple años cada doce meses, sólo se celebran a lo grande los cambios de década, como si tu vida cambiase significativamente a los cuarenta, cincuenta o sesenta. Esta semana, en Alzira, capital de la Ribera Alta, cuna de imperios económicos a la altura del mismísimo Dallas, celebró su cuarenta cumpleaños Teresa García Martínez, heredera de los Martínez Cano.
Fue una fiesta de película, viendo las fotos os podéis hacer una idea. La Sala Rex de Fausto Clemente, testigo de las ceremonias de la burguesía ribereña, se decoró como una escena de las Mil y una noches: con una jaima llena de sedas y almohadones brocados, zona chill out con cachimbas y te moruno, y por si fuera poco hasta un camello de verdad, una bailarina interpretando la danza del vientre y un faquir echando fuego por la boda. Hasta la comida fue ad-hoc: cuscús, falafel (croquetas moras), tajine de pollo, te moruno y tarta con decoración arabesca. Entre los invitados, Marcelino Alamar, Teresa Mocholí y Fidel Blasco, Luís Salmón, Irina Manglano y Quico Catalá, Carmen María Campos Suñer, de los Suñer de toda la vida, la familia Martínez Cano al completo, las hermanas Eugenia e Inmaculada Villar, Luís Salom, Pedro Vidal, Belén Lillo, Josele Corts, Natalia Tripipatkul, Make Angulo, Mónica Morales y Marisa Parejo, y hasta cien invitados. El dress code de la fiesta era moro, así que más de uno lució su traje de la comparsa mora. Otros optaron esos caftanes que vendan en las tiendas de Ruzafa que por veinte euros quedan de lo más aparentes.
Y Teresa, como no podía ser de otra forma, encargó un vestido a medida con una tela de chantillí bordada en oro y rosa y un tocado turbante de Marisa Martínez que parecía la mismísima jequesa de Qatar. Habiendo puesto el listón tan alto, estaremos expectantes a ver qué hace a los cincuenta. La anfitriona tuvo un detalle solidario. No aceptó regalos para ella y pidió que quien quisiera aportar algo lo hiciera un donativo para Aspadis. Y hablando de eventos benéficos, el próximo 3 de marzo se celebra en el Ateneo la tercera comida fallera a beneficio de FUVANE. El plan es solo para chicas: primero a ver la mascletá, luego comida valenciana, rifa y hasta gin-tonics. ¡Y además por una buena causa!

lunes, 16 de febrero de 2015

Antropología de los primates

Uma Thurman ha salió esta semana en una foto con un maquillaje que le hacía parecer mucho más joven. Le armaron un lío casi tan gordo como el de Tomás Gómez y Juan Carlos Monedero juntos; que si vaya desastre de retoque, que si los ojos ya no parecen los suyos, que si de un perfil había pasado a uno redondo… Tanto le dijeron que al día siguiente tuvo que salir en televisión, con su aspecto de siempre, a desmentir que hubiera pasado por quirófano y demostrar que la ilusión era solo fruto del maquillaje. Nuestra batalla contra la arruga tiene una explicación antropológica según la cual el atractivo físico sólo responde al instinto de conservación de la especie. Así es que, en cuanto perdemos nuestra capacidad reproductiva, se desploma nuestro atractivo. Eso explicaría que los hombres mantengan más tiempo su sex-appeal; aquí es cuando toca recordar al padre de Julio Iglesias y aquella hazaña suya de ser padre a los setenta, ¿quién le iba a decir a ese señor que pasaría a los anales de la historia por semejante heroicidad? Sé que esta teoría nos retrotrae a las cavernas, pero lo cierto es que los cánones de belleza premian la juventud, como la delgadez y la altura. Afortunadamente hay síntomas de que algo empieza a cambiar en esta visión de la mujer.
La protagonista de la última campaña publicitaria de Celine, la nueva Prada, es Joan Didion, una novelista ¡de ochenta años! Y la francesa y glamurosa YSL tiene como musa a la cantante de folk Joni Mitchell, con setenta añitos muy bien llevados. Las canas y las caras con arrugas conquistadas a fuerza de vivir pueden ponerse de moda. Lo mismo pasa con la delgadez. Más de una firma de moda ha utilizado modelos con más de una talla 40 (manda narices que una talla 40 sea talla grande). Y hay modistos, como Valentín Herráiz o Enrique Lodares que presumen de tener como clientas a señoras tan elegantes como María Teresa Monsonís o Carmen Topete. A Francis Montesinos también le gusta vestir a señoras echas y derechas. De hecho, en su desfile del domingo pasado en la pasarela madrileña tenía en primera fila a Carmen Lomana y la incondicional Carmen Alborch. Claro que este cambio cultural va a requerir mucha sofisticación y, qué queréis que os diga, yo no acabo de ver a nuestros hombres babeando al paso de una sexagenaria que no haya pasado por el quirófano; pero sí creo que nosotras podemos ver atractivo a un hombre de esa edad. No sé si será porque la teoría antropológica es correcta o porque cuando hablamos de sofisticación, en el sexo contrario tenemos lo que tenemos. Perdonad que me haya liado yo también con todo esto y no os hable de la vida social valencia que, la verdad sea dicha, esta semana ha dado para poco. La feria del mueble, que fue rebautizada como Hábitat y ahora forma parte de una macro feria llamada “Nos vemos en Valencia” ya no es lo que era. Si antes ocupaba tropecientos pabellones, ahora se concentra en uno y las fiestas glamurosas brillan por su ausencia.
La inauguración de la nueva tienda de Mariner, con la actuación de Copa Ilustrada incluida, dio un poco de lustre y la asociación de diseñadores hizo lo propio con su Valencia Disseny Week. La vida social valenciana también acudió rauda a la llamada de Mayrén Beneyto para el concierto a favor de Manos Unidas en el Palau de la Música.
Allí estuvo Liana Navarro, el doctor Laínez y señora, la cónsul de Perú Lourdes Gilbert, Mayrén Girona, Iona Jiménez Iranzo, Salvador Alborch (mantenedor de la Fallera Mayor Infantil), Feli Alcántara, Nico Van den Brink y señora, Elena García del Moral, Marta Conesa, la encantadora María José Navarro, Rafael Aznar y su mujer Magui Alonso, Ana Stoffel, Pilar Devesa, Mimi Puigmoltó, Pilar Alonso y Amparo Sánchez.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Amores platónicos

Semana de San Valentín; o sea, semana cursilona de corazoncitos, lacitos y demás. El día da para hacer balance de la vida, para recordar viejos amores, celebrar los presentes y llorar los perdidos. Pero lo mejor de todo es revivir los amores platónicos, que son los que nunca se han vivido. En Ciudadano Kane, el protagonista principal, Charles Foster Kane (Orson Welles) ya anciano le cuenta a un chaval que un día siendo joven se cruzó en el metro con una chica rubia, cruzaron las miradas durante un breve instante: “(…) Desde entonces no ha habido una sola semana en vida que no me haya acordado de ella.” Ese el verdadero amor platónico, el que nunca se ha consumado, el que no tiene mácula porque no ha habido convivencia. Es sólo una idea, un sueño que se personifica en una cara que puede o no tener nombre. Es aquel chico que te cautivó en la adolescencia. Si llegaste a salir con él, te quedaste sin amor platónico para el resto de tu vida. Pero si no lo hiciste, si nunca hablaste con él más de diez minutos seguidos, lo utilizaste para verter sobre él todo tu amor adolescente, para crear una fábula de amor perfecto, sin reproches y sin desengaños. Ya no te acuerdas de su cara, ni falta que te hace. Es más, no te gustaría cruzarte con él por la calle porque desvirtuaría tu recuerdo a cambio de nada. No tienes ningún interés por saber cómo le ha ido en la vida, porque en realidad a él nunca le quisiste, todo fue una ilusión que perdura en tu memoria y a veces en tus sueños. Y ahora te das cuenta de que fue una suerte no salir nunca con él, si lo hubieses, no tendrías amor platónico y eso es una faena.
Hay muchos tipos de amor. El platónico es el que media España siente hacia Pablo Iglesias, le ven guapo y creen que satisfará todos sus deseos. Como nunca ha mandado, no hay nada que reprocharle; el despechado, que es el de Rajoy hacia Bárcenas: le deja tirado y le dice “se fuerte Luis”; el no correspondido, que es el de Tsipras hacia Merkel: le pide cariño y ella le grita “¡nein, nein!”. Pero el peor de todos es el incierto, el que no sabes a qué atenerte, vamos el de Fabra hacia Rajoy, “Dime de una puñetera vez si me quieres o no me quieres”. Y el auténtico, que es el de tu Pepe, que ya está otra vez protestando porque ha reservado mesa a la diez, para celebrar San Valentín, son menos cuarto y tú todavía no te has vestido. Así que llegado ese momento, lo mejor será volver a vida real y darle un beso a tu chico. Habrá varias cenas especiales en Valencia. El hotel Westin ha preparado para la ocasión una cena de gala con música en vivo. En el menú, muchos ingredientes del color del corazón: frambuesa, frutos rojos, fresas.
La cena del Vinatea, en el Hotel Astoria, también lleva sorbete de fresa “con liofilizado de fruta de la pasión Romeo y Julieta”. Claro que el que se lleva la palma es el menú especial del restaurante Cicerone, que consiste básicamente en concentrar la máxima cantidad de alimentos afrodisiacos en una cena: ostras, moluscos, curry rojo picante y para rematar presa ibérica con ¡canela, nabo y fresas calientes! Ah, y de regalo, una entrada para ver la película Cincuenta sobras de Grey ¡Si con eso no se levanta la libido…! Fernando Aliño ha huido de los tópicos románticos y en su cena de San Valentín en el Palacio del Negrito no hay ningún plato rojo. Para compensar, ha metido guiños exóticos, como la flor de loto o la mahonesa oriental. Pero chicas, el súper plan del día de los enamorados es el concierto de Sergio Dalma en el Palau de les Arts. ¡Las que no tengan entradas, ya pueden ir a la reventa porque están agotadísimas! Ya me estoy imaginando con mi chico, cogidos de la manita, mientras escuchamos “Bailar pegados” o “Esa chica es mía”, ¡ay el amor!

lunes, 2 de febrero de 2015

Nosotras sí que podemos

Estamos en el ecuador de este invierno soso hasta con el frío y que para postre nos castiga con este odioso viento que es el peor contra el glamour: a ver qué te pones para salir a la calle con esta ponentá y no parecer una loca conteniendo su ataque de histeria. Los únicos que rompen la soporífera monotonía invernal son los políticos, esos sí que están histéricos. Mayo lo tienen a la vuelta de la esquina y los chicos de Podemos amenazan con ponerles a todos de patitas en la calle.
A cada uno lo suyo, y reconozcamos que Pablo Iglesias y sus amigos tienen cierto sex-appeal, que nadie sabe muy bien lo que es, pero que el diccionario define como “atractivo físico y sexual de una persona”. Se suben los tíos al atril, con esas miradas desafiantes y aire chulesco un propio de guaperas de Cánovas de los años ochenta. Él sabía que todas le mirábamos pero hacía como que pasaba de todas nosotras, aquello nos cabreaba y a veces nos obsesionaba. Luego descubrías que era un pavo que no tenía dos dedos de materia gris, no digo que sea el caso de los chicos de Podemos, pero la verdad es que me recuerdan mucho a aquellos pijitos de Lacoste blanco, Levi’s etiqueta roja y Adidas Stand Smith. Ya llegará mayo y sabremos si pueden o no pueden.
Ya me estoy imaginando la próxima celebración del Nueve de Octubre en el Palau con la gente de Podemos alzando sus copas de cerveza, que el champán suena mucho a casta. De canapés nada, que eso son vicios de la casta, y prometiendo una quita de la deuda de la Generalitat. Y nosotras allí gritando, “Sí, sí y de mi hipoteca también”, a ¡ala, viva la Pepa! Luego la recepción de Navidad, ahora llamada del “Nacimiento del pueblo”.
Mira que si al final pueden, ¿qué pasará entonces con las fiestas de sociedad en las que se sirve champán caro y canapés de diseño?, ¿serían consideradas un privilegio de la casta y por tanto prohibidas? ¿Cómo sería la vida glamurosa en un gobierno de Podemos? Las fiestas de sociedad no se organizarían en el Westin o en las Arenas sino en el Teatre Micalet y en lugar de trajes de cóctel, las chicas llevaríamos pañuelo palestino, camiseta con mensaje y bolso con chapas reivindicativas. Buff, antes de que nuestro fondo de armario se quede obsoleto, todavía nos quedan algunas citas peperas.
El lunes, el señorial Caro Hotel, antigua residencia del Marqués de Caro (no creo que los de Podemos celebrasen allí la victoria electoral) invitó un cóctel de lo más pijito para enseñar a los novios cómo podían organizar su boda. Macarena Gea, bloguera, arquitecta y wedding planner del hotelito, decoró un par de salones con dos estilos opuestos: una sala vintage, con detalles de madera, piezas con efecto envejecido, y otra para los que prefieren el estilo minimalista, mucho blanco y hasta globos con las iniciales de los novios. En el cóctel estuvo Mª Dolores Enguix, de Ópticas Climent, Totón Barberá y su hija Rita, Ximo Ros del Banco Medialanum, Jaime Mequita de Noguera Abogados, Ana Albiol, maquilladora de NARS, Mavi de Trapos, Ana Martinez Bigudies y Estefanía de “Soft & Grey”, entre otros.
Mayo es el mes de las elecciones y también de las comuniones. El próximo fin de semana, en el espacio de Ricard Camarena en el Mercado de Colón, abre un mercadillo especializado en comuniones. Podremos cotillear trajes de comunión, vestidos de fiesta para las mamás, flores y todo tipo de accesorios, entre otros los tocados de El Jardín de Papel, los pijamas de la firma Nonos, los elementos de alquiler de La Guinda de tu Fiesta, los arreglos florales de Conchita Cañamás para La Tartana, las joyas de Sally Corell y los vestidos de Hortensia Maeso. Las comuniones se están sofisticando tanto que ya parecen bodas. ¡Al paso que van, vamos a necesitar una “comunión planner”! Venga, chicas, que nosotras sí que podemos.

lunes, 26 de enero de 2015

Todos a Madrid

Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que los políticos valencianos esperaban estas fechas como un niño la noche de Reyes. Fitur era mucho más que una feria de turismo, era un punto de encuentro, de intrigas, contactos, compadreo y mucha juerga. ¡Qué tiempos aquellos! Valía la pena soportar los sinsabores de todo un año al frente de una alcaldía, para ir a Fitur y sentirse parte de la élite dirigente de una región que estaba en boga. Éramos los líderes de España y de Europa, y aquel era un regalo merecido para cualquiera que pintase algo en la vida pública valenciana. Todo era esplendor y derroche, cenas en el Palace o en el Casino, copas en Gabbana, todo daba igual, éramos los mejores y podíamos permitirnos todo eso y mucho más. Se suponía que todos estaban allí para promocionar su pueblo, aun cuando nunca jamás de los jamases turista alguno hubiese puesto sus extranjeros pies en él. Eso qué más daba, lo importante era estar allí, codearse con el Bigotes, con los conselleres y con los múltiples presidentes de otras tantas elevadas instituciones (Generalitat, Diputación, cajas de ahorro…).
Por la noche a cenar y a tomar copas, que no hay nada mejor para reforzar una amistad que una buena juerga. “Yo pago la penúltima. No, no, ¿qué dices? Esta me toca a mí.” “Camarero, no se olvide de darme el ticket que si no el Secretario de mi ayuntamiento no me lo abonará.” Luego pasó lo que pasó y ahora estamos donde estamos (¡uff!, que rajoniano me ha quedado esto). Esta semana se celebra Fitur, y no veremos lo que vimos, pero algo de aquello veremos (y sigue el rajonianismo). Para empezar, el AVE Madrid Valencia está más concurrido que un desfile de Prada, sobre todo el día de la Comunidad Valenciana, que este año es el jueves. Ese día, hay que estar en la feria puntual para dejarse ver ante las máximas autoridades. El President Fabra irá con el Conseller de Economía, Máximo Buch, los presidentes de las diputaciones, -Alfonso Rus organiza unas cenas memorables-, y alcaldes de un montón de municipios, vamos la plana mayor de la política valenciana. Este año en lugar de un stand, la Comunidad Valenciana tiene tres, uno para Valencia, otro para Alicante y otro para Castellón, ¡así nadie discute por el espacio!
Otras ediciones, alrededor del stand se organizaban desfiles de Moros y Cristianos de Alcoy o actuaciones de dolçaina y tabalet; esta vez, la estrella de la feria será la gastronomía valenciana, cada vez mejor posicionada gracias a cocineros como Quique Dacosta, Ricard Camarena, Kiko Moya, Javier Andrés o Susi Díaz, que cocinará en directo platos típicos valencianos en un showcooking en la feria. Muchos de estos cocineros, entre ellos Susi Díaz, acompañaron el viernes a Cuchita Lluch en la entrega de los premios de la Academia Valenciana de Gastronomía, que este año se celebró en Alicante.
La flamante presidenta de la Academia no se suele perder ni una sola Feria ni tampoco alguna de las múltiples fiestas que se celebran en Madrid los días de Fitur. Hay saraos por toda la ciudad. Tanto, que hasta los empresarios de la noche madrileña se han unido para presentar una oferta completa esos días, en total son más de 50 clubs, discotecas, salas de conciertos, tablaos, gin clubs y bares de copas. Por si fuera poco, la Fundación Conexus, con gente tan principal como Manuel Broseta, Carlos Pascual, Javier Serratosa, Íñigo Parra, José Vicente Morata o Manuel Peláez, celebra la noche del jueves una cena por todo lo alto en Madrid para estrechar lazos entre ambas comunidades.

lunes, 19 de enero de 2015

Epistemología del bolso

Hay temas banales que en la mente de algún pensador zumbado darían para largos ensayos. Por ejemplo la fascinación de los hombres por las bolas. Cualquier cosa que se pueda hacer con una pelota, independientemente de su tamaño, despierta a cualquier hombre de su siesta. Yo lo dejo ahí. Otro es el de los bolsos. ¿Qué es un bolso?, se preguntaría nuestro hipotético pensador. En principio, solo una bolsa de mano donde guardar objetos personales. Pero detrás hay mucho más. Posición social, preferencia estética, personalidad y últimamente más de una carrera política en juego. Esta semana, cuando a la diputada autonómica Elisa Díaz la acusaron de vivir en una casa pagada por el constructor Enrique Ortiz, se defendió enseñando su bolso. Elisa puso sobre la mesa su viejo bolso de Mango comprado en un outlet, como demostración de sus estrecheces. Es como si un diputado hubiese llevado a los periodistas a un parking a enseñarles su viejo Panda del año ochenta. Las tiendas de bolsos deben estar cabreadas. Si una diputada autonómica que está en la élite social luce un bolso de diez euros y más de diez años, ¿a qué podemos aspirar las mujeres del pueblo? ¡Vaya faena le ha hecho Elisa al resto de cargos políticos de esta Comunidad! A ver quién es la guapa que a partir de ahora saca a pasear, no ya un bolso de Hermès o Vuitton, sino uno de Zara de temporada.
Es la puntilla que le faltaba a la clase política. Después de un lustro de desprestigio, ahora resulta que llevar un bolso de firma despierta suspicacias y críticas. Casi mejor dedicarte a cualquier otra cosa. Si eres comadrona, nadie va a cuestionar cómo has pagado tu bolso. Laura Fitera, que no es política y no tiene que rendir cuentas ante nadie, lucía esta semana una cartera de mano de Chanel de la colección Lego en la inauguración del hotel Balandret, una de esas citas que antes frecuentaban los políticos y en las que ahora no se dejan ver.
¡Cómo ha cambiado el cuento! En los años de la locura no había fiesta ni evento social que se preciase que no contase con una nutrida representación de políticos, que a su vez eran el centro de atención. Ahora hay pocos, y los pocos que hay están más ninguneados que un conseller en un ministerio. La fiesta estuvo de lo más apañada. Buen ambiente, jamoncito y vinito a tutiplén, música para todos los gustos (un cuarteto de música clásica y la pareja de DJ’s de moda) y suficiente espacio para no sentirte agobiado.
 
El Hotel está en el Paseo de Neptuno, frente al mar. Era uno de esos restaurantes de toda la vida, reconvertido en un hotel boutique de veinte habitaciones de lo más coqueto decorado por Carlos Serra, de El Mercader de Indias. A la fiesta fueron los diseñadores Adrián Salvador de Siemprevivas, Noelia Navarro y Miguel Vizcaíno, Carmina Durán, Isabel Cosme, Mª Dolores Enguix, Encarna Roig, Guillermo Martorell, el siempre encantador Javier Monedero, el pintor Jarr, Eva Marcellán, Amparo Mortes y Vicente Lacomba, Rocío Bacharach y Amparo Ortuño. Entre los no habituales, el diseñador Jaime Hayón, responsable del cambio de imagen de Lladró, con su mujer, la fotógrafa Nienke Klunder.
También estaba el joyero Vicente Gracia, que repitió esta semana en la inauguración de Las Cervezas del Mercado, en la planta baja del Mercado de Colón. El sitio es idóneo para aquellos hombres que primero entendían de vino y luego de aceite, aprendan ahora cuatro cosas sobre la cerveza con la que dar la tabarra. Ya me los estoy viendo: “esta tiene sabor a cebada rancia con lúpulo de maíz” a lo que otro contesta, “no, más bien lúpulo de arroz, ¿no lo notas en el retro paladar?” Y tú los observas con la mirada perdida mientras piensas, joder, qué bolso tan chulo lleva aquella chica, ¿dónde lo habrá comprado, cuánto le habrá costado, quién se lo habrá regalado?

lunes, 12 de enero de 2015

Intimidades invadidas

Muerta matá me ha dejado la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial, Carmen Carmona, cuando ha declarado que el piropo es una invasión de la intimidad de la mujer y que debería erradicarse. Perdida a mi edad cualquier esperanza de que me digan aquello de “tía buena” al pasar junto a un andamio, me quedaba al menos el consuelo de que de vez en cuando alguien me dijese guapa, o al menos detectar que todavía atraigo alguna que otra mirada. A ese fin dedico buena parte de mi renta disponible, mi hambre, mi esfuerzo físico y aún el dolor de las inyecciones de botox. Y ahora resulta que lo que busco es la invasión de mi intimidad, ¿me convierte eso en una pelandrusca?, ¡Dios mío, ¿qué pensarán de mi las monjas que me educaron?! Seamos francas, eso de que una se arregla para gustarse a sí misma es una memez, ¿alguna de vosotras se ha tirado dos horas arreglándose para sentarse a ver la televisión sola en casa? Ya nadie volverá a decirnos guapas porque el que ose hacerlo puede acabar engrilletado en el asiento trasero del furgón de la Guardia Civil. Más de un marido recibirá la noticia con alegría, acaban de quitarse un peso de encima. Si alguna de nosotras vuelve a reprocharles, después de horas de acicalamiento, que no le digan lo guapa que está, él podrá acusarla de buscar su perdición: “¿Cómo voy a decirte guapa, acaso quieres que pase la noche en el calabozo?”. Lo peor es que la señora Carmona ha dicho esto la primera semana de rebajas. ¿Qué sentido tiene ya ir a comprar la falda monísima que llevas meses esperando?, casi mejor comprarse un chándal que es más sufrido. Adiós a nuestro fondo de armario, ¿quién lo quiere ya?, con tener un par de chándal de quita y pon, será suficiente.
En fin, mientras la propuesta de la señora Carmona se abre camino, aún podemos salir a comprarnos algún que otro trapito. Nos vendrán bien para las citas sociales de las próximas semanas y si alguien nos piropea haremos oídos sordos. Tomad nota, chicas, el martes que viene se inaugura en el Mercado de Colón Las Cervezas del Mercado by BWK. Como su nombre indica, el principal atractivo del garito son sus 16 tiradores con cervezas artesanas y de importación, algunas exclusivas en España, como la Guiness Special Export 8º o la Sagra Bohío. Para acompañar a la cervecita, puedes tomarte uno de los bocadillos de autor (lo de bocadillo de autor tiene mucha miga) de los cocineros Begoña Rodrigo de La Salita, Carito Lourenço y Germán Carrizo de Tändem Gastronómico, Jordi Ferrer de Freecook, Kiko Moya de L’Escaleta, Steven Anderson de MaKhin y Vicente Patiño de Saiti. Además, los panes también son de firma: estarán realizados por el panadero Jesús Machí. ¡Ahí es nada!
Al día siguiente, otra inauguración para estrenar modelito de rebajas, la del Hotel Balandret en el Paseo Neptuno, frente a la playa de la Malvarrosa. El nombre del hotel hace honor al cuadro de Sorolla El Balandrito, y la decoración, de Carlos Serra, es un homenaje a lo valenciano: paredes con azulejo de barro cocido, botijos, capazos para recoger naranjas, esparto y tinajas de barro. La fiesta de inauguración promete. Como estrellas invitadas, estarán Pepino Marino y Crawford, de Trendtwins, una pareja que reúne todos los tópicos del moderneo contemporáneo: son bloguers, fotógrafos de moda, DJ’s y además salen en el programa “Alaska y Coronas” y en el canal para chicas Divinity. ¡Atención a la foto de promoción del dúo porque no tiene desperdicio! Bueno, lo de los piropos se supone que también va para los hombres. Así que a ninguna de vosotras se os ocurra decirle a un chico que está buenísimo porque podéis acabar en la mazmorra, ¡avisadas estáis!

lunes, 5 de enero de 2015

Por fin llegan los Reyes

Los Reyes Magos fueron un poco tardones. La buena de María dio a luz el veinticinco. Tres días después, la mujer debía de tener unas ganas horribles de irse a su casa: “-Pepe, cariño, ¿qué hacemos aquí con esta mula y este buey?, ¿no crees que deberíamos seguir camino?”. “Espera mujer, que están viviendo los reyes con regalos, no podemos hacerles ese feo”. Una semana después, el uno de enero, la paciencia de María debía de estar ya al límite: “Pepe, ¿tú estás seguro de que vienen esos señores?”. “Sí, mujer, ¿cómo no van a venir?” Día cinco de enero: “Mira Pepe, yo no puedo más. Tengo el cuerpo lleno de paja, me pica todo. Aquí el niño está fatal con esta burra que no hace más que mirarnos fíjamente todo el día y ese buey que cada vez que se levanta despierta al niño. Tú verás lo que haces, pero yo mañana cojo a mi hijo y me voy a Nazaret. Si esos señores no han llegado, les dejas una nota y que nos lo envíen por mensajero” Y el bueno de San José debió de salir al camino en busca de los Reyes: “Majestades, hagan el favor de darse prisa, que mi mujer está que echa chispas”. Desde entonces, aquí estamos, como María, esperando a unos Reyes que llegan con una semana de retraso. Lo suyo es que hubiesen llegado el día uno, pero no: cinco días más de comilonas, niños desidiosos, cuñadas, suegras, sobrinos… Francamente, el seis de enero es una pasada, a estas alturas ya no te apetecen ni el incienso, ni la mirra ni el roscón de reyes, lo que quieres es que se pase todo ya y volver a la rutina. Vamos, lo que mismo que debía de apetecerle a María: volver a casa, guardar la ropa, encender el fuego y descansar de tanto ajetreo y tanta gente yendo y viendo a hacerle carantoñas al niño. Claro que no es lo mismo la calle Colón en un día como hoy, que plaza mayor de Belén de hace 2015 años. Por muy hartas que estemos de las fiestas, salir hoy a buscar los últimos reyes tiene mucho encanto. Más allá de las tiendas de siempre, este año hay algunas novedades imprescindibles, como la tienda de Manuel Barrios Vintage Watches Valencia, que tiene relojes seminuevos de Rolex (hay varios Datejust igualitos que los que llevan las editoras de moda de Vogue), Cartier, Bulgari y todas las firmas de lujo que os podáis imaginar pero a la mitad de precio que el original.
Los relojes son de segunda mano pero llevan garantía, cajas originales y piezas revisadas. Más novedades. La firma Siemprevivas ha abierto tienda en Ruzafa, en la en la calle doctor Serrano 13. Adrián Salvador y Lucas Zaragosí podrían haberse ido a Madrid, Londres o NY, pero han preferido quedarse en casa, cosa que hay que agradecer, porque sus vestidos son de morirse. La colección de Siemprevivas se vende en además en VM The Shop, la tienda de Verónica Montijano y José Luís Vilanova que apuesta por el talento joven. Algunas tiendas abren y otras cambian de barrio: Cristina niños dejará pronto la calle en Sala y abrirá en un local de lo más espacioso en Sorní. Y Alex Vidal ha cerrado su megatienda de tres pisos en Hernán Cortés para abrir un pequeño bajo en la plaza del Patriarca con el nombre de su padre, Alejandro. Salir de compras estos días tiene otro aliciente. Las rebajas. Antes había que esperar hasta después de Reyes pero ahora la mayoría de tiendas pijitas de la ciudad, esas a las que la mayoría no podemos ir en temporada, están con descuentos: Ferragamo, Il baco da seta y Patos (Plaza Patriarca), Alejandra Montaner y VM The Shop (Sorni), La Quinta con Austria y Zoe (la Nave), Abito (Gran Vía), Wolf, The Livin, Tres y Chapeau (Hernán Cortés), TCN (Cirilo Amorós), Max Mara (Pascual y Genís)… ¡hasta los corners de firmas de El Corte Inglés han comenzado con descuentos para clientes!

lunes, 29 de diciembre de 2014

El discurso del Rey

La vida va pasando, hay cosas que sabemos que ocurrirán cualquier día. No las esperamos en ninguna fecha concreta, pero sabemos que ese día llegará porque está escrito en nuestro futuro. De pronto ese día llega, ocurre lo que tenía que ocurrir y poco después te das cuenta que se acaba de cerrar otro capítulo de tu vida, cada vez quedan menos capítulos por cerrar y te da un repentino bajón: te has hecho mayor, ¡uff, que agobio! El discurso del Rey Felipe VI fue uno de esos capítulos. Hasta ahora lo hacía su padre, era como si lo hiciese el nuestro, como si nuestro padre hiciese el brindis de la cena. Ahora, el brindis ya no lo hace Papá, lo hacemos nosotras o nuestros maridos, que para el caso es lo mismo: somos nosotros, nuestra generación, la de Felipe VI, la que lleva ahora la voz cantante, ya no hay una generación anterior, ya quedan menos cosas que esperar, menos etapas que cerrar, ¡qué agobio! Bueno, ya está bien de nostalgias, ¡qué porras!, estamos estupendas y monísimas de la muerte, como el Rey que está hecho un chaval y mucho más atractivo que hace veinte años. Jorge Manrique debía de ser un amargado, aquella cantinela suya de que “Cualquier tiempo pasado fue mejor” es una milonga. ¿Quién quiere volver a tener veinte años? Con la edad aprendes lo que quieres. El Rey de hoy no es aquel principito que leía los discursos con poca convicción y nosotros no somos aquellas niñatas que deambulaban por Carlos Moltó, Trinuca Larraz o Guayquemola en busca de esas chaquetas con hombreras gigantescas. Con la edad, todo se vuelve más equilibrado, tienes criterio y ya no caes en brazos de cualquier moda pasajera. También es verdad que estos años son poco dados a los excesos. La comida es sana, la moda ecológica y hay una vuelta a lo artesanal y al diseño básico. No hay más que pasarse por el showroom que han montado María Marí y Belén Vitoria, de Diseño al cubo, en Pizarro 29. La tienda efímera se llama Jul Konstruktion porque el denominador común es el diseño nórdico. A diferencia de otros mercadillos, donde cada uno trae ropa de su padre y de su madre, aquí todo guarda una cierta armonía. Hay muebles de diseño hechos con maderas nobles, diseños simples con materiales naturales, cerámica artesanal, camisetas de algodón de Mimmëko, ropa para niños cosida en talleres de Valencia, tarjetas y complementos con papeles bonitos de Lovely Paper, bisutería artesanal de Susana Calabuig, maceteros de madera y cemento de Eliseo Pausá, piezas de artistas de la galería Mr. Pink, la ropa de Nancy Tarrasó con su firma Uke y los vestiditos de By Anina, la firma de Ana de Miguel, sobrina de Carlos Llobet, el empresario que llevó Distrito 10 a la fama en los ochenta y noventa. Las colecciones de Ana son muy chulas, sientan bien y además tienen un estilo sesentero juvenil que rejuvenece un montón. Junto a la ropa de Anina se puede comprar el libro que ha escrito su padre Luis de Miguel Aynat, “El secreto está en la R”. Jul Konstruktion estará abierto hasta el 31 de diciembre. No es el único mercadillo navideño. Muy cerca, en la Gran Vía, ha abierto GV34, del estilo al Cool Market de Paula Alcón en la calle del Mar, y además está el Mercado navideño de Tapinería.¬¬ La vida pasa, chicas, nos hacemos mayores, los mercadillos se sofistican, pero hay tradiciones que se mantienen, como el aperitivo del día de Nochebuena en Aquarium. Este año Cuchita Lluch ha sido infiel a Aquarium y se ha llevado la fiesta al Mercado Central, al bar de Ricard Camarena. Allí reunió a su grupo de amigos, entre ellos Lourdes Reyna, Olga y Sergio Adelantado, Nanda Botella y Alfredo Montoro, Amparo López y Germán Ros, Trini Gracia y José Maldonado, Esperanza Villa y Carmen Jofre y Ferche Forcada.