jueves 29 de julio de 2010

Bikinis valencianos en Miami Beach

Dolores Cortés hace tiempo que quería vender sus bikinis a las norteamericanas, pero el problema es que allí no conocían la firma. Le recomendaron desfilar en Miami Fashion Week Swim, una de las mejores pasarelas de moda de baño. Envío su extenso curriculum, la aceptaron y allá que se fue, con sus pareos y sus triquinis hechos en Villarreal, a la conquista de América.

Lo primero que descubrió Dolores es que las pasarelas americanas no están subvencionadas como las de aquí. Si quieres desfilar, tienes que pagarlo todo: modelos, un mini canon de pasarela, peluquería y maquillaje, equipo de relaciones públicas… A cambio, rentabilizas la inversión. Los invitados a los desfiles no son estudiantes, políticos o familiares del diseñador, sino compradores, distribuidores, grandes almacenes y prensa especializada. El desfile es comercial; el objetivo es vender, no que te aclamen como artista revelación.

Miami Beach es como la Costa Azul de años veinte, tiene un distrito Art Decó con hoteles y restaurantes donde salen de copas Paulina Rubio, Alejandro Sanz, los Iglesias… en fin, todos los que prefieren pagar impuestos del 6 por ciento, en lugar del 48 que tributarían en España, ¡qué cara más dura!. De hecho, a la isla donde viven la llaman “la isla de los ricos y famosos”.

Allí, en la zona más pija de Miami, cerca de la casa donde vivía Versace, está el hotel Raleigh, un hotel mítico de los años 20, uno de los más representativos del art decó. En ese hotel, en la misma piscina donde Karl Lagardfeld presentó hace años su colección de Chanel, presentó su colección de baño Dolores Cortés, ¡no me digan que no es glamour del bueno!

Hasta un día antes del desfile, Dolores no supo si podría enseñar sus biquinis, porque toda la ropa estaba retenida en aduanas. Gracias a que encontró un alma caritativa a la que sobornó con una invitación para el desfile, y justo unas horas antes llegaban las cajas al The Raleigh. El segundo obstáculo fue la lluvia. Hasta tres días antes estuvo lloviendo sin parar, pero de repente, el día del desfile amaneció con sol. “Eso es por que era la Virgen del Carmen”, dice Dolores.

El primer paso ya está dado. Ahora hay que ver cómo funciona, si a las norteamericanas les gustan los diseños y están dispuestas a pagar por ellos un 40% más de lo que pagamos las valencianas, porque entre las tasas y el transporte, un biquini te cuesta casi el doble de lo que cuesta aquí.

Por cierto, me cuenta Dolores que la diferencia entre las norteamericanas y las españolas es que ellas se llevan su bikini coordinado con un pareo o un vestidito, mientras que nosotras compramos un vestido en un chino por tres euros y todavía nos parece caro. Uff, qué susto ¿es posible que las norteamericanas sean más glamourosas y cuiden más su aspecto?

Yo no sé si nos cuidaremos más que las americanas, pero desde luego cada vez tenemos menos excusas para no hacerlo. Los gimnasios han dejado de ser aquellas salas para musculitos donde sólo se habla de proteinas. Hace unas semanas abrió en Valencia lo más de lo más en gimnasios pijos. Se llama Now You, está en Conde Salvatierra y no tiene nada que ver con el gimnasio de siempre: no huele sudor, la sala de máquinas está decorada con un puff tapizado en fresa y en lugar de halógenos, del techo cuelga una lámpara de araña negra de lo más coqueta. Ningún póster de campeones de culturismo; en su lugar, imágenes clásicas de deportistas. Además, en una misma hora, sólo pueden entrenar cuatro personas con sesiones preparadas por Ivan Chulvi, el entrenador personal. Hasta las toallas son una monada, rosa para ellas, gris para ellos.

A estas alturas del verano, la que más la que menos ya se ha olvidado del gimnasio y la operación bikiqui. Vamos, que ya es tarde para poner el culete en su sitio, aunque todavía estamos a tiempo de salvarnos de las arrugas. Mi doctora Ursula Sopena me advirtió el otro día muy seria “o te pones protección 50 en la cara o te saldrán arrugas” Y añadió: el sol provoca elastosis, rompe las fibras de colágeno y el es principal causante del envejecimiento”. ¡Uff, qué horror, antes blanca que con elastosis!

viernes 23 de julio de 2010

¡Ni para las rebajas!

A estas alturas del mes, da igual que los descuentos lleguen al 70 por ciento, que hagan un dos por uno o que cada vez que compres te regalen un loro que dice guapa. Nuestros maltrechos bolsillos no están para ningún dispendio. Fíjate que esta semana el diseñador Miguel Palacio organizó una venta especial en el Hotel Palau de la Mar, el hotelito pijo de Alicia Koplowitz, y más de una señora miraba la etiqueta y la volvía a mirar y al final le decía a la dependienta eso tan socorrido de “voy a pensarlo y luego me paso”, para nunca más volver, claro.
La ropa de Miguel Palacio tenía descuentos del 50 al 70 por ciento, pero aún así los vestidos de cóctel no bajan de 300 eurines, vamos, un dineral. Eso sí, los vestidos eran ideales. Palacio viste al pijerío madrileño en bodas, banquetes y comuniones, y lo que mejor hace es la fiesta y el cóctel, ¡hasta Carolina de Mónaco ha llevado uno de sus modelitos! Además, la última colección fue super premiada en la Pasarela Cibeles. Lástima que la venta no fuese el 2 de julio, cuando todavía quedaba algo de la paga extra…
Las tiendas de lujo no venden ni en rebajas, pero las de todo a 1 euro van viento en popa. Últimamente, en casi todas las calles pijas hay una tienda de zapatos a 3, 6 y 9 euros. Y encima abren junto a joyerías y tiendas de lujo, para mayor recochineo. Hay una en Cerdán de Tallada, entre Roche Bobois y la joyería Armando Martínez, que siempre está llena. ¿Cómo diantres pagarán el alquiler vendiendo stocks de zapatos chinos? ¿Cuántos pares de zapatos de a 3 euros hay que vender? No sé como lo harán, pero les va tan bien que a este ritmo, veremos una tienda de todo a cien en Poeta Querol o, lo que es peor, un mercadillo en la Plaza del Patriarca, ¡ay, hija, quién nos ha visto y quien nos ve!
A más de una nos viene fenomenal que abran estas tiendas, todo hay que decirlo. El miércoles pasado, sin ir más lejos, la firma de ropa Venca, el H&M de la venta por catálogo, vino a Valencia para presentar -en exclusiva, ¡eh!- su colección otoño-invierno. Y fíjate que para enseñar su ropa escogió precisamente el mismo lugar que eligió Loewe para su venta especial del pasado invierno, la galería Paz y Comedias. ¡Uff, qué fuerte! Que una firma de camisetas a 3 euros vaya a montar su showroom en el mismo espacio donde Loewe vendía bolsos a 5.000 es más que sintomático de los tiempos que corren.
La oferta se adapta a la demanda, que dirían los economistas. Cuando los bolsillos están maltrechos, en lugar de Vuittones, abren tiendas de todo a cien, mercadillos y rastros de ropa de segunda mano. Arantxa Botella vio el negocio bastante claro, por eso montó un rastrillo de compra venta de ropa en Rocafort y ahora acaba de abrir otro en Valencia en la calle la Paz, junto a la joyería de Vicente Gracia, y en un primer piso. En el Rastrillo de Arantxa puedes encontrar un Vuitton en perfectas condiciones a la mitad de precio, o un Gucci vintage de los años 70, casi idéntico a los que ha diseñado Frida Gianni para este invierno, pero en su versión original. El rastrillo de Arantxa es el segundo que abre tras el de Rocafort. No sólo puedes comprar ropa de marca y bolsos de lujo, sino también dejar en depósito la ropa que ya no usas; cuando se venda, puedes recoger el dinero o quedarte con otras piezas de la tienda. Vacías el armario, te ganas un dinerito y ahorras al comprar. Eso sí, me cuenta Arantxa que tienes que visitar la tienda a menudo, porque los chollos duran pocas horas.
(Foto de lamarquesa.es)

jueves 15 de julio de 2010

Ay, cómo hemos cambiado...

Quizás sea porque somos menos provincianos de lo que nos creemos; quizás sea que nuestro pasado fenicio nos mantiene en una actividad comercial desbordante y tenemos más tiendas pijas de las que cabría esperar en una ciudad que se pone nerviosa cuando vienen cuatro ricos en yate o en uno de esos ostentosos Ferraris.
En cualquier caso, lo cierto es que aquí hay tiendas como Hannover, Chapeau, Gran Vía 20, Mercader de Indias y no sé cuantas más que no deslucirían en el mismísimo Manhattan. Y ese tupido tejido comercial es el que da vida a tres revistas gratuitas, que encima se permiten el lujo de montar fiestas que dan un toque de alegría a este tórrido verano, pobre y aburrido, que sólo alegran La Roja y las fiestas de Hello y de Tendencias en VLC.
Hay que decir que entre ellas se tienen la misma simpatía que Belén Esteban y la Campanario, pero eso son gajes del oficio. El caso es que esta semana Hello celebró su décimo aniversario con un fiesta a tuti plen en el Veles e Vents y Tendencias VLC hizo lo propio en La Hipica.
La fiesta de Hello se llenó de cuarentañeras; esa generación nuestra, que llamaron la generación equis porque nadie sabía definirla, y que despertó al mundo en pleno boom inmobiliario. Fue entonces cuando nos creímos los reyes del universo y creíamos que nuestros padres chocheaban cuando nos acusaban de vivir por encima de nuestras posibilidades. Envidia cochina era lo que nos tenían porque nosotros habíamos encontrado la fórmula del crecimiento eterno: comprabas una casa, la hipotecabas, te comprabas un Cayenne y un Vuitton y cuando te quedabas sin un duro, volvías a hipotecar la casa y te ibas de compras a NY. Pero aquello pasó, y ahora somos la generación que más sufre esta endemoniada crisis.
Y todo eso ha pasado en menos de diez años, los mismos que celebraba el jueves la revista Hello. Allí nos vimos muchos de los que en la última década hemos ido de fiesta en fiesta: de la Copa América a la Fórmula 1, pasando por las noches en la ópera y las tardes en los grandes premios del tenis o la hípica.
Entre los rostros anónimos pero conocidos de tanto ver en mil y un eventos, también buena parte de los empresarios y profesionales que han sabido aprovechar el sueño para hacerse un nombre. Gente como Carlos Serra y su mujer, Susana Lozano, de El Mercader de Indias; el peluquero Pascual Segura; Alejandro Bataller, del Sha Wellness Clinic; La directora de la Ciudad de la Luz, Elsa Martínez; Lluís Nadal, de NIL Comunicación; Vicente Betoret con su novia Cristina Aparici; Paqui, de Studio Motañana; las hermanas Laura y Marta Torrado; Begoña Buqué y Angeles Casanova, de TheLab, Cuchita Lluch, imprescindible en cualquier fiesta…
La fiesta fue una pasada: catering de El Alto de Colón; champagne Mumm, música del DJ Santi Martinez y más de 1.000 invitados que trataban de aliviar el calor con mojitos o entrando en Mar de Bamboo para refrescarse con el aire acondicionado.
Como anfitriones, el equipo de Hello al completo: la directora de la revista, María G. Chuliá, el editor, Manolo Navarro; Elena Martos, relaciones públicas de Hello, y su marido Rafael Ripoll, secretario autonómico de algo y un tipo al que siempre te alegra saludar.
El día anterior, Tendencias VLC celebró su verbera de verano en la Hípica de Valencia, coincidiendo con el partido de España contra Alemania, ¡ya es casualidad! Afortunadamente, el dresscode de la fiesta era “rojo clavel”, así que más de uno se plantó el polo rojo y se quedó sin voz apoyando a la selección.
Allí vieron el partido Alicia de Miguel y Angel Villanueva; María Angeles Miguel, la directora editorial de Ruzafa Show Ángela Plá; la directora de la revista Maite Sebastiá (con un Balenciaga de Chapeau ideal de la muerte), la ex directora de MontBlanc, Encarna Roig emocionada con su nueva aventura como diseñadora de moda, y un montón de amigos más, cuarentañeros en su mayoría.

miércoles 7 de julio de 2010

Moddos ya está en Madrid, ¡total, total!

Todos los que dijeron que Moddos no era más que un club de niños pijos desfaenaos, se van a tener que tragar sus malintencionadas palabras. Moddos va tan bien, o sea, tan super fenomenal, que acaba de abrir sede en Madrid y ya están a punto de hacerlo en Ginebra, El Líbano, Jordania y hasta los Estados Unidos. Uff, ¡qué fuerte!, ya me veo en la fiesta de inauguración de Moddos USA como enviada especial cotilleando los modelitos de Evelyn Lauder, Lauren Santodomingo o cualquiera de las pijas estilosas neoyorquinas.
Moddos tiene mala prensa porque no ha sabido explicar lo que hace. Muchos pensaron que era como un Facebook pijo, cuando en realidad hacer amigos no es más que una excusa para hacer negocio. Me lo explicaba el dueño de Studio Montañana, una de las empresas asociadas: “Moddos un espacio dónde las pequeñas empresas pueden contactar con otras y a su vez conseguir clientes, sólo que en lugar de hacerlo en un despacho, lo haces tomando Möet o viendo una exposición. En estos eventos, además de conocer a gente, puedes entablar relaciones personales y laborales que te beneficien”. Por cierto, Studio Montañana ha decorado un hotelito monísimo en Puebla de Farnals, el Hotel de la Playa, donde te tomas un gin tonic con música chill mirando al mar, y parece que estés en Formentera, ¡total, total!
Moddos eligió Pacha para celebrar su súper fiesta de presentación en Madrid. Y allí estaban los madrileños, 400 invitados, ellos de riguroso esmoquin y ellas con vestido cóctel. Entre los invitados ilustres, Caritina Goyanes con su marido Antonio Matos. Caritina era el patito feo de la familia, siempre a la sombra de su madre Miriam Lapique y su hermana Carla –alta, rubia, delgada y con novios famosos-, pero con los años ha demostrado que la personalidad, la inteligencia y la simpatía están por encima de las medidas ideales y que su hermana, a pesar de lucir tipazo, es más sosa que un modelito de Felipe Varela.
Y hablando de diseñadores, nuestro Francis Montesinos acaba de diseñar una de las 8 botellas de Coca Cola Light que se han vestido de gala con motivo de su 25 aniversario. Las otras botellas son de Amaya Arzuaga, David Delfin, Devota y Lomba, Lydia Delgado, Miriam Ocariz y Roberto Verino. No es por barrer para casa, pero la de Montesinos es una de las más bonitas, tiene un estampado sacado de la colección de verano, lleno de conchas y olas del mar, chulísimo. Las botellas se presentaron en Madrid en la terraza del hotel Room Mate Oscar, la cadena de hoteles de Quique Sarasola, y estuvo apoyado por la directora de Yo Dona Charo Izquierdo.
Otro diseñador valenciano, Carlos Haro, presentó la semana pasada su colección “botánica”, inspirada en el paisaje mediterráneo y con un fin solidario: los trajes fueron confeccionados por el taller de empleo de sastrería e indumentaria tradicional valenciana del Ayuntamiento de Valencia, que da trabajo a alumnos con discapacidad.
La colección de Haro parece sacada de un jardín, sus faldas recuerdan a helechos, rosas claveles o hiedras. Alguno de sus vestidos puede servir para la verbena que ha organizado la revista Tendencias la semana que viene: el dress code es “rojo clavel”. Me habían invitado a fiestas de “rojo Ferrari” y rojo Valentino, pero lo del clavel ya es para nota. Me cuenta Ángela Pla que la fiesta será en la Hípica de Valencia y como esa noche hay partido, habrá pantallas para poder seguirlo, además de música en directo, picoteo, tapas, cócteles castizos y mucha moda.
Bueno, bueno y la semana que viene también celebra fiestón la revista Hello. Será el jueves, en el restaurante Mar de Bamboo, y promete ser la fiesta del verano ¡Menos mal que el dress code es cóctel!

miércoles 30 de junio de 2010

¡Yupi, yupi, tenemos carrera!

No sé, no le acabo de encontrar la gracia a esto de la Fórmula 1; pero no lo puedo decir en público porque entonces dirán de mí que soy una provinciana que no sabe valorar todo lo que nos da el evento. Claro que eso suelen decirlo quienes por alguna que otra razón tienen un pase Vip y acceso a fiestas exclusivas donde se dan el fin de semana padre entre rugidos de tubos de escape y barcos de 20 millones
El resto de los mundanos tenemos que estar contentos, de lo contrario seremos tachados de acomplejados que no vemos más allá de las fallas y las paellas. Así es que nos calzaremos unas deportivas y nos dispondremos a andar tres cuartos de hora para sentarnos en una grada donde acabaremos viendo la carrera por una pantalla gigante y torrándonos bajo un sol de justicia. Mientras, quienes desde el principio vieron el valor del evento, llegarán en coches oficiales a pie de grada y verán la carrera tomando champán y dejándose dar masajes entre acelerones y frenadas.
Para los mundanos -¡¡qué contentos estamos de que se celebre aquí la carrera!!- acceder al puerto es más complicado que colarse en un desfile de Prada. La dársena está vallada y cerrada a cal y canto. Para cruzar el dichoso circuito tienes que pasar por lo menostres controles de seguridad y si no llevas acreditación, ya te puedes dar media vuelta. Hija, no sé, tanto control, tanto control, que al final se quedan los cuatro de ricos desiempre más aburridos que una ostra.
Mira que con la Copa América pasaba lo mismo, se quejaban de que los valencianos no nos integrábamos pero luego hacían fiestas a las que sólo iban ellos y donde sólo se hablaba inglés.
De todas las fiestas del fin de semana, las mejores se celebraron el viernes: la gala oficial de Valmor en el Hotel Las Arenas y la que organizó Mariano García en el pantalán de los megayates. La oficial fue una cena de gala por todo lo alto. Allí estuvo Rita Barberá con Bernie Ecclestone, los pilotos Alonso, Schummacher, Alguersuari, Marc Gene, de la Rosa, el presidente de Valmor, Fernando Roig, Jorge Martínez “Aspar”, la consellera Belén Juste, que cada día está más estupenda, y la duquesita Eugenia Martínez deIrujo, que cada día lo está menos, pobrecita. Por allí se dejó ver todo Valencia, Vicente Boluda, Fernando y Alfonso Pascual, Silvia Escola y Pablo Serratosa, Juan Carlos Gomez Pantoja; el presidente del Puerto Rafael Aznar, el de Bancaja, José Luís Olivas, el concejal Cristóbal Grau, Fernandode Rosa, José Ramón García Fuster… Pusieron algo (poco) de colorín Paola Dominguín y Carla Pereira, más o menos conocida por su noviazgo con JoaquínCortes, y Pedro y Begoña Trapote.
La fiesta oficial era la fiesta del stablisment: de los que mandan de verdad en Valencia, de los que nunca criticarán nada, de los que encontrarían la forma de justificar que en menos de 17 días perdiésemos el Miguelete y la Lonja, y aún saldrían diciendo que eso es bueno para los valencianos.
Al mismo tiempo, en la dársena de los megayates, Mariano García montó una fiesta para un centenar de ricos que habían recorrido en barco medio mundo para ver la carrera. Para llegar, había que subirse a una lancha motora en el Veles e Vents y cruzar por mar hasta el pantalán en forma de T.
Una vez allí, Mariano y Paloma Maldonado crearon un ambiente tan chic que parecía que estabas en Saint Tropez o en la mismísima Montecarlo, con Carolina deMónaco y sus churumbeles: a un lado el megayate del indio, Vijay Mallya, dueñode la escudería Force India, y justo detrás el Clipper Stad Amsterdam, un barco que parece salido de “Piratas del Caribe”, propiedad del Ayuntamiento de Amsterdam y de la empresa Randstad, y que fue reconstruido con obra social en Holanda. Un pocomás humilde, el barco del equipo español Hispania, donde acaban de entrar MiguelBoyer, Fefé y Alberto Cortina. Ah, bueno, y el Ivanhoe de Mariano García, un precioso barco clásico de madera construido en Suecia en 1938.
Sólo faltó el ForceBlue de Briatore, confiscado por la policía en Mónaco por fraude fiscal, ¡uff, uff, uff!

jueves 24 de junio de 2010

Las viejas discotequeras nunca mueren

Con la que está cayendo, resulta difícil ambientarse en el glamour de la Fórmula 1. Pero no es este el momento de aguar la fiesta, sino de contagiarnos del optimismo de quien nos gobierna y así nosotros, como nuestro President Camps,- “ser más felices hoy que ayer”.
Para tratar de entrar en ambiente, nada como ir a tomar una copa a la nueva terraza hiper-mega mona que ha montado Amstel en la Malvarrosa con música chill-out, como no podía ser de otra manera porque de unos años a esta parte parece como si cualquier otro estilo de música fuese cosa sólo de jovencitos o de trasnochados.
La terraza se inauguró el viernes por la noche y allí estuvimos un grupo de cuarentones dándole a la cerveza y a esos canapés fisnos que se sirven con mini cucharitas o mini vasitos que son el complemento ideal para el ambiente chill.
La noche parecía tranquila y ya iba siendo hora de pensar en acabarla, pero algo llamó la atención de más de uno: al otro lado de la calle, pese a la molesta lluvia, un permanente río de gente llegaba a las Animas Puerto. ¿Qué les atraía hasta allí?, pues ni más ni menos que el gran Todd Terry; que ¿quién es Todd Terry?.., ¡¡¡ay chicas que mayores nos hemos hecho!!!. Todd es un Deyei, es decir un DJ, o lo que es lo mismo, un discjockey. Pero él no es uno más, es el rey, el amo, el crack, el no va más de las dicotecas de medio mundo. Un tipo que con lo cobra una noche puede comprar dos docenas de Vuittones.
Así es que, con mis sandalias, mi vestidito y mi Vuitton de cinco años, me planté, por primera vez en los últimos diez años, en una discoteca cañera. Y allí estaba yo, pensando a qué edad una deja de ser una discotequera más para pasar a ser la madre de las discotequeras. Y de pronto me ponen delante del gran Todd, el ídolo de los presentes, y alguien me lo presenta y me dice pregúntale lo que quieras…¡¡¡hija, no me sentía tan cortada desde que en COU me subí en la Vespa rosa del chico que tenía fichado desde primero de BUP!!! Así es que, me trabuqué un poco y luego sin apenas pensarlo le solté “Have you ever been in Valencia?... Dios mío que pregunta más estúpida, que vergüenza, tierra trágame. Y el gran Todd que me mira con sus ojos de hombre duro curtido en mil batallas y mientras acompañaba con su cuerpo el ritmo machacón de su músico me contesta al oído algo que no supe entender.
Al principio, aquello sonaba al “puncha-puncha” de toda la vida, pero luego, el hombre empezó a mezclar temas antiguos, vamos, de los de mi época, con otros ritmos house y la cosa se fue animando. Según dicen los que entienden de esto, Todd es un maestro porque maneja cuatro platos a la vez y es capaz de combinar sonidos cubanos y fanfarrias de trompetas con música disco. Y hay que ver cómo maneja las manos, el tío. Además, el productor de Todd me contó que lo importante es saber manejar los tiempos, primero ocho compases de ritmo, luego ocho compases que van añadiendo melodías, y el ritmo va progresando hasta que, después de la traca final, empieza el declive y a medida que un tema muere, va naciendo otro… Y allí estaba yo, contando compases y ritmos y cómo el gran Todd manejaba a su antojo graves, agudos, samplers y yo qué sé qué artilugios.
A partir de ahora, cada vez que vaya a una fiesta, me empezaré a fijar en los DJ. La semana que viene, en el Hotel Las Arenas, se celebra la fiesta oficial de la Fórmula 1. La recaudación se destinará a la Fundación Pequeño Deseo y, según me cuenta Rocío Bacharach, hay más de 500 personas inscritas. La cena se celebrará en el jardín del hotel, la piscina se adornará con velas y la decoración será super glamourosa. Ah, y al acabar, después de la subasta de objetos donados por las escuderías y los pilotos de la F1, habrá pista con DJ para continuar la fiesta hasta las mil, ¡eso no me lo pierdo!

miércoles 16 de junio de 2010

¡¡Humm!!!, Llega el dulce olor de las rebajas

Las tiendas de Madrid ya han empezado las rebajas y cabe preguntarse a qué esperan las valencianas; ¿acaso no se han dado cuenta de que vivimos un dulce noviazgo “pepero” con el feudo de Doña Esperanza?
Tres mensajes de móvil, ¡tres!, he recibido esta semana anunciando que el 11 de junio empezaban las ventas privadas para clientes, es decir, los primeros descuentos de la temporada ¡¡¡¡¡ bien!!!!! Todo perfecto si no fuera porque las tres tiendas están en Madrid: Ekseption, EKS y Marc Jacobs… y seguro que no son las únicas que han empezado en los dominios pijos de Gallardón.
¡Mecachis en la porra! ¿Qué tienen las madrileñas que no tengamos las valencianas?, ¿dónde está la germanor entre Madrid y Valencia? Después de una semana hablando de la fusión Bancaja y Caja Madrid hasta aburrir, no entiendo cómo las tiendas valencianas están tan mal sincronizadas con las del feudo de Doña Esperanza.
Lo peor es que una vez recibes un mensaje de móvil con la buena noticia, te entra un nervio difícil de controlar. La primera reacción es coger el primer tren que salga a Madrid. Pero luego reflexionas y piensas, no, aguanta Begoñita, es mejor esperar a que empiecen en Valencia, donde conoces a las dependientas y si luego te arrepientes, siempre puedes cambiar el vestido o arreglar el largo del pantalón. Pero la ansiedad empieza a hacer mella en tu ánimo y te quedas pegada al móvil esperando el dichoso mensaje, cual quinceañera esperando la llamada del guapo de la clase.
Y luego viene lo peor, la incertidumbre de saber si el bolso que habías fichado todavía estará en la tienda o alguna ricachona –¡qué mal me caen!- se lo habrá llevado antes que tú, o la dependienta se lo habrá reservado en la trastienda, y tú te quedarás compuesta y sin bolso de Balenciaga. ¡Ay, qué sin vivir!
Me cuenta Isabel Cosme, experta en comercio, que no me haga muchas ilusiones, que las rebajas de esta temporada no van a ser como las de hace dos años porque las tiendas han sido previsoras y han bajado su stock. Puedes encontrar chollos rebajiles al 70% al final de verano, pero será difícil que quede la talla o el modelo que buscabas. El truco está en aprovechar los primeros descuentos de la temporada, los exclusivos para clientes, donde resulta más fácil encontrar el modelito que te gustaba. Las ventas privadas son el recurso que tienen las tiendas pijitas para mimar a sus clientes antes del sálvese quien pueda de las rebajas masivas.
Muchas tiendas empezarán con descuentos privados la semana que viene. No es como Madrid, pero tampoco está mal. Por ejemplo, Presen Rodríguez ha organizado una “Happy Week” para clientas con descuentos del 10 al 30 por ciento, zumito de frutas mientras compras y regalos seguros a partir de cierto importe, desde una camiseta hasta un tratamiento de belleza en el Caroli Wellness, el lujoso spa del Westin. Además, con todos los tickets de venta Presen sorteará tres bolsos de Pianura estudio, unos collares Morocco, una firma de bisutería muy artesanal, muy hippie, y otros rituales de belleza en el spa del Westin.
Entre las firmas de Presen, están las brasileñas Mabel Magalhaes y Squadro, una sofisticada y la otra más playera, y luego las firmas de siempre: Byblos, Plein Sud, Anna Rita, Pianura Studio, Roberta Scappa, Class Cavalli, Trussardi Jeans…
Donde seguro que no llegan las rebajas es a la ropa de baño. Normal, para ellos comienza ahora la temporada alta. Por eso Dolores Cortés organizó la semana pasada en su tienda de Conde Salvatierra un cóctel de lo más chic, con música, cava Pago de Tharsys y la modelo Mayte de la Iglesia luciendo un mono super estiloso de la firma. Allí me encontré con Laura Fitera, super estilizada después de someterse a una dieta hiperproteica, con su hija Blanca, Carmina Durán, Carola Falgás y el equipo de la firma al completo. Tras la presentación de la colección, la fiesta continuó en las Ánimas Puerto, con música y descuentos del 10% para los invitados.
La colección de Dolores Cortés de este verano está inspirada en el Arte Povera, utilizando materiales cotidianos, en estado bruto o desechados. Y hablando de reciclado, esta tarde a las 7, en La Beneficiencia, la ONG Setem organiza una pasarela de moda justa con diseños confeccionados a partir de elementos reciclados y vestidos por modelos no profesionales. El espectáculo estará aderezado con músicas del mundo y degustación de productos de comercio justo.

jueves 10 de junio de 2010

Se despidió uno de los señores del vino

Ahora que a buena parte de los niños pijos les ha dado por montarse una bodega de vino con la que sueñan ganar dinero, mientras entierran el que antaño ganó su familia haciendo cualquier otra cosa, se agradece ver que hay gente como Michel Grin que ha sabido dirigir con señoría y elegancia una bodega de toda la vida, Murviedro.
Bodegas Murviedro ha cambiado a su equipo directivo porque se les ha jubilado un histórico de la empresa, el hasta ahora Director General Michel Grin. Hasta aquí todo más o menos normal, como la vida misma, unos se van y otros vienen. Pero corren tiempos en los que sorprende que alguien se jubile en loor de multitudes con expresión de cariño y agradecimiento de la empresa a la que ha servido.
Los homenajes emotivos a quienes se jubilan se están sustituyendo por un simple “adiós guapa, que te vaya bonito, y lárgate cuanto antes que hace ya años que estamos esperando a perderte de vista”; o lo que es peor: “(…) mira guapa, aunque tienes cuarenta y muchos, y estas en la flor de la vida, hemos decidido prejubilarte porque aquí tenemos a esta pipiola, o pipiolo, mucho más mona que tú, con las piernas muchos más estilizadas, el escote mejor puesto y mucha más habilidad con el Excel, que está dispuesta a hacer lo mismo que tú por la mitad de tu sueldo. Así es que cuanto antes te largues a tu casa, a cuidar esos hijos que ya no te necesitan, mucho mejor para todos.”
Por eso, el acto del viernes en el Veles e Vents para despedir a Michel Grin fue mucho más que una fiesta de despedida: allí estaban buena parte de los clientes y proveedores de la bodega, sus trabajadores, su familia, un montón de cónsules y algún que otro jerifalte de la política. Y doy fe de que por más de mejilla rodaron lágrimas.
Por lo demás la fiesta fue elegante, que es lo que caracteriza al mundo del vino. Hay mundos que son estilosos, como el de la moda; otros son glamurosos, como el de las joyas; otros son divertidos, como el de los artistas… Pero en la mayoría de esos mundos, antes o después, siempre te encuentras a un hortera. Eso no pasa con la gente del vino, podrán ser más o menos ricos, conducir un Mercedes o un tractor, pero en cualquier caso quienes viven del vino siempre son gente elegante que sabe estar.
Eso es lo que había el viernes en el Veles e Vents, medio millar de personas bebiendo cava y comiendo jamón mientras despedían a un señor al que todos parecían apreciar después de haber trabajado años con él.
La fiesta fue una pasada. El catering, preparado por “Made in Catering”, fue dirigido por el chef Alain Devahive, que ha trabajado con Ferrán Adriá en El Bulli y que cuentan que ha cocinado hasta para el mismísimo Elton Jonh. Después del cocktail, los invitados picotearon en las estaciones de show cooking, donde se sirvieron productos muy gourmet maridados con algunos de los vinos más selectos de la bodega. José Zambrano diseñó los uniformes de las azafatas, unos vestidos rojos ideales, mientras que el maquillador de la Semana de la Moda, Bobbi Brown, puso monísimas a las camareras. La velada acabó con un castillo de fuegos artificiales de la pirotecnia Caballer y copas en la terraza del Veles e Vents.
El día antes, el jueves, hubo otra fiesta, esta vez en el Palacio de la Exposición y fue para presentar la nueva imagen del Ron Brugal extra viejo. No es la primera vez que los de Brugal hacen una cata en Valencia, la hicieron hace cuatro o cinco años en L’Hemisferic. Por aquél entonces debía de haber cuatro gatos que tomaban ron porque en las tiendas especializadas había cuatro o cinco marcas y la más cara costaba treinta euros la botella. Ahora, en cualquier tienda de delicatessen hay botellas de ron de hasta cuatrocientos pavos… ¡¡¡ cuanta razón tenía Rodrigo Rato, cuando por aquel entonces dijo que los españoles habíamos afinado mucho el paladar!!!.
El caso es ahora hay muchos bebedores de ron, dicen que la mejor compañía de un buen puro y los invitados al cóctel de Brugal disfrutaron no sólo del ron, sino de los mojitos y daiquiris de frutas que prepara Juan Carlos Muñoz y las delicias del catering del Grupo el Alto, que nunca falla.
Entre los invitados, los diseñadores Juan Andrés Mompó, Presen Rodríguez, José Zambrano, Noelia Navarro, Miquel Suay, el joyero Vicente Gracia, e imprescindibles de la sociedad valenciana como Laura Fitera, Encarna Roig, Amparo Mortes, Mª Angeles Miguel y Juan Antonio y Mª José Murgui.

miércoles 9 de junio de 2010

¡¡¡Que alguien se lleve estas pantorrilas!!!

Qué terrible momento el de probarte el primer biquini de la temporada. Todos los años igual. Te plantas frente al espejo, y te entra una depresión gorda. Entre blancucha que está una y que ya no tiene el cuerpo de quinceañera, dan ganas de emigrar a Siberia, allí seguro que las mujeres no usan biquini. Y eso que llevas un mes comiendo lechuga con zanahoria y una triste pechuga a la plancha y no sé cuánto dinero has gastado en LGP, cavitación, presoterapia, mesoterapia y todo lo que te vende la espabilada de tu esteticista.
Si por lo menos los diseñadores pensaran un poco en nosotras, pero nada, ellos a lo suyo, cada verano los tangas son más pequeños, ¡parece que encojen!, y los sujetadores quedan reducidos a dos triangulitos ridículos, por no hablar de los triquinis… ¡tienes que tener el cuerpazo de Elle Macpherson para que te sienten bien!
Menos mal que todavía hay almas caritativas que se acuerdan de las cuarentonas y tienen algún traje de baño de los de toda la vida, como los de Dolores Cortés, que incluso ha sacado una línea para que las más rellenitas disimulen las curvas. La primera línea de baño de Dolores ha rejuvenecido y tiene biquinis monísimos. Además, acaba de fichar a la modelo Mayte de la Iglesia para ayudar en la promoción por Internet, ya se sabe que si no estás en facebook no eres nadie.
Dolores desfiló la semana pasada en El Corte Inglés de Pintor Sorolla, donde por cierto, acaba de abrir corner TCN. El baño de Totón Comella es super coqueto y no suele fallar, de hecho, es lo mejor de TCN, el baño y la lencería.
El de Dolores Cortés no fue el único desfile de baño. El viernes, el restaurante Sushi-Club celebraba su segundo cumpleaños y para celebrarlo organizó un desfile de baño y lencería de la firma Fruscío. En España no es muy conocida, pero en Italia tiene más de 150 puntos de venta. Según Daniel Hernández el distribuidor de la firma en España, en Italia se consume más ropa interior que aquí, porque nuestro mercado todavía está inmaduro. Me pregunto qué razón habrá para que las italianas compren más ropa interior que las españolas… Cuando lo descubra, se lo cuento.
El caso es que el desfile de Fruscío levantó pasiones entre los invitados al aniversario de Sushi Club. Primero porque las modelos eran una monada, y luego la lencería de esta firma es bastante agresiva: sujetadores push-up (vamos, de los que levantan pecho), mogollón de raso y encaje, combinaciones super sexys, todo pensado para realzar la feminidad, es decir, para que te parezcas más a Mónica Belluci que a keira Knightley. La tienda de Fruscío en Valencia está en Nuevo Centro, aunque también ha abierto en Castellón y en Tenerife.
Habrá que pasarse por la consulta del dermatólogo José María Ricart, que tiene a media Valencia en lista de espera por un tratamiento con láser lipolítico que te quita la celulitis en una sola sesión y puedes ir a trabajar al día siguiente como si nada hubiera pasado. Si no fuera por el precio… uff, sólo quitarte las cartucheras ya cuesta 3.000 euros, ¡no hay derecho!
Claro que la otra opción es quitarte todos los complejos, olvidarte de las dietas y disfrutar con las amigas de una tarde de compras. Y entre comprita y comprita, en lugar del té de las 5, ¡el gin tonic de las cinco! Eso es lo que se ha propuesto la marca de ginebra Beefeater, cambiar la tradición del té por la ginebra. El lunes pasado organizó en Moncloa una tarde de cócteles a base de té preparados por Tim Stones, un coctelero londinense de lo más chic. Las invitadas al “gin de las cinco” (La hora del té se va a llamar desde ahora la hora del gin) probaron cócteles inspirados en los ponches victorianos del siglo XVII, con té verde helado; una versión más ligera del Martini con toques herbales de salvia y limón, y un montón de cócteles más preparados con té.

miércoles 26 de mayo de 2010

¡Toma brote verde, Salgado!

Vaya pedazo de brote verde le ha plantado Luis Bodes a Elena Salgado en la calle Hernán Cortes. Más que un brote, es un enorme ficus como los del Parterre… Me refiero a los 800 metros cuadros de tienda, con ropa de las marcas más hiper-mega-güays del mundo mundial. La tienda de ropa de hombre más grande de Valencia y una de las mayores de Europa. ¡toma brote, Elena!

El interior de la nueva Hannover es obra de Carlos Serra –El Mercader de Indias-. Serra ha diseñado un espacio limpio pero cálido y acogedor, nada que ver con el minimalismo de hace unos años. Gracias a Dios, el minimalismo ha pasado a mejor vida, uff, no quiero ni acordarme de aquellos espacios pesadísimos, sin más color que el blanco o negro, ¡qué depresión!

La ropa de Hannover es pijita a más no poder: parkas estilosas, suéteres de cashmere; trajes de corte impecable y paño italiano; zapatos ingleses, mocasines italianos... Vamos, el típico look de niño bien de toda la vida con algún toque de rebeldía, pero controlado y arriesgando lo justo.

La tienda, como no podía ser de otra forma, sigue ese mismo criterio: materiales nobles como el nogal, la piedra natural y el azul corporativo de Hannover. Muy gentleman.

En la planta baja están las colecciones de sport de las diferentes firmas. Parkas de Moncler, jeans de Jacob Cohën (caros no, carísimos), total looks de Etro, Hackett, Fay, Brooksfield, Ralph Lauren, Façonnable… y los espacios para el calzado de Tod’s y Hogan.

El primer piso, al que se accede por una escalera traslúcida, está dedicado a la sastrería a medida y trajes de gala como esmoquin y chaqués, además de una selección de trajes confeccionados de firmas de prestigio italianas e inglesas: Canali, Brioni, Hackett…

La misma planta dedica una zona a dos de las firmas más exclusivas: Brunello Cucinelli y Loro Piana (el cashmere es tan suave que dan ganas de robarlo del armario masculino); además de calzado formal de Crockett & Jones, Alden (el mejor fabricante de zapatos de anca de potro) y Allen Edmond’s.

Bodes tiene una lista de clientes tan enorme que ha preferido evitar el cóctel de inauguración y, en su lugar, les ha invitado a una visita personalizada el día y a la hora que quieran. A Jose Tamarit le pasó algo parecido antes de abrir Chapeau hombre, tendría que haber invitado a media Valencia y aún así, más de uno se habría enfadado por no ser invitado. Prescindir del cóctel tiene otra ventaja: te ahorras el riesgo de que una copa de vino se derrame sobre uno de los trajes de Tom Ford o Tom Browne que tiene Chapeau, ¡uff, qué desastre, yo mato al invitado!

Los brotes verdes no sólo han llegado a Hernán Cortés. Los chicos de CuldeSac han instalado algo parecido a un jardín en la fachada de la Galería Jorge Juan. La verdad es que son ingeniosos. Han llenado la galería de flores que brotan de forma simbólica entre las juntas de las baldosas y en las bolsas de la compra, anunciando el inicio de la estación. ¡Si no fuera porque estamos casi en verano, la idea sería perfecta! Para reforzar la sensación de jardín, cada entrada a las Galerías se ha impregnado con tres fragancias florales.

Más brotes. La semana que viene, Oscar de la Renta ha organizado una venta privada en la galería Paz y Comedias. Durante tres días, podremos comprar –o cotillear- las colecciones de verano, resort y un anticipo del invierno, del diseñador preferido de las damas de la alta sociedad norteamericana. En el showroom habrá, además, zapatos, bolsos, complementos… ¡uff, cuánto tiene que mejorar la economía!

En el Gremio de Sastres y Modistas también andan plantando semillas por doquier. Dentro de unos años, la etapa de Valentín Herráiz será recordada como una de las más fructíferas, así como por el Premio Aguja Brillante. Valentín ha creado el Premio para elevar la moda a la categoría de arte y ha encargado al escultor Jaume Espí que lo materialice en una escultura. El resultado es la pieza que fue presentada a los medios esta semana y que se va a convertir en objeto de deseo para más de uno. Dice Espí que “piedra agujereada, patronizada, cosida, bordada, probada, a medida es, al fin y al cabo, lo mismo que esculpir un vestido”. Qué arte.