jueves, 19 de diciembre de 2019

Arte efímero


Estos días se ha celebrado en Miami Artbasel, una de las ferias de arte contemporánea más famosa y concurrida. “Hay más personajes excéntricos y variopintos por metro cuadrado que en cualquier otra parte”, cuenta Lu Gorritz, un artista valenciano que visitó la feria. La obra que más ha dado que hablar es un plátano pegado con cinta aislante en la pared, del artista Maurizio Cattelan, que se vendió por la friolera de 120.000 dólares. Lo mejor de todo es que otro artista se acercó al stand, despegó el plátano y se lo comió. No pasa nada porque el bueno de Cattelan colocó otro plátano y aquí paz y allá gloria. La profesora y artista Marusela Granell dice que la obra de Cattelan es arte conceptual, es decir, que lo importante es la idea y no tanto su plasmación material. A ver cómo le explicas eso a tu Pepe la próxima vez que te dejes media puerta del coche en la columna del garaje.
El jueves, en una tienda de iluminación de Cirilo Amorós, hubo otra demostración de arte contemporáneo. Dentro de la tienda se instaló un cubo diáfano y se invitó a los participantes a romper sus muros con pequeños martillos. Por cada boquete entraba luz del exterior. Vamos, que los que fueron se lo pasaron pipa haciendo agujeros en la pared como en los programas de reformas. Allí estuvo Raquel Gutiérrez y Marina Rodríguez, el autor de la idea Ovidi Benet y Lucía del Portillo y Pepe García, de CuldeSac. Se trata de “reformular la idea de belleza desde la destrucción y la decadencia”. La obra resultante se podrá ver en la tienda varias semanas, por si alguna está interesada.

La vida social valenciana ha tenido un barniz artístico esta semana. El miércoles se celebró el segundo desfile Artenblanc en el centro del Carmen, con creaciones de Alejandro Resta, Francis Montesinos, Juan Vidal, Roberto Diz, Gurillo, Ulises Mérida o Estudio Savage, que hace poco presentaron un bolso personalizado por la artista Nanda Botella.
Fue un desfile que mezcló arte y diseño de autor, de hecho los vestidos formarán parte de una exposición que se inaugurará el mes que viene. Entre el público, Laura Fitera, Alfredo Esteve, Carmina y Fernando Durán, Rocío Blay, Encarna Bosch, Marisa Gallén, Carmen Iturriaga, Pau Pérez Rico, Isabel Pérez-Cea, Luis Sendra, Lluís Llopis, Jorge Alcocer, Mª Dolores Enguix, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, Rosa Sanchis, Mª Dolores Pérez Lis, Juan Antonio y Mª José Murgui, Julia y Cristina Pérez Broseta y Lucas Zaragosí. Mónica Duart obra del artista Paco Seoane.
Buena parte de ellos coincidieron estos días en varios eventos, desde el cóctel organizado por Mediolanum en una tienda de bolsos de lujo, la entrega de premios del Ateneo o la cena que organizó el Club Moddos en el Westin, hotel donde se también se presentó un cuadro de
Empieza la temporada de copas navideñas.
Ismael Zahrawi y Ana Joudí, hermana de la galerista Sara Joudí, fueron de los primeros en invitar a su clínica a clientas y amigas. Allí estuvieron, súper monas para la ocasión, María José y Marieli Albert, Pilar Pons, Pilar Millán, Amelia Guich, María José Navarro, Mayrén Beneyto, Amparo Lacomba, Inma Sobrino y Mª Ángeles Fayos. La semana también dio para eventos familiares, como la comida que organizó Cuchita Lluch para celebrar su santo, o una de las Cenas Adivina que se organizó en Valencia.


miércoles, 11 de diciembre de 2019

Semana solidaria


Una crisis es ese intervalo entre una forma de vida que se va y otra que todavía no ha llegado. La vida de una mujer es eso va ocurriendo entre una crisis y otra. Dejas de ser niña y todavía no eres una joven que coquetea con los chicos. Dejas de ser una joven y todavía no has sentado la cabeza. Se van los niños y todavía no han llegado los nietos. Y así van pasando los años.
Dicen que nuestro mundo está crisis. Una forma de vida quedó atrás con la crisis de 2008 y el nuevo mundo todavía no sabemos cómo será. Menos mal que nos quedan algunos resortes en los que apoyarnos. Siempre estarán ahí las tiendas para salir una tarde de compras. Siempre volverán las rebajas, para darnos una alegría. Y la Navidad, el verano, la Fallas…

La solidaridad es otro de esos resortes. Gente que hace cosas por el bien de los demás, sin buscar un beneficio propio. A veces, esos actos solidarios son una excusa para hacer un poco de vida social y de alguna forma recordarnos que por mucho que cambien las cosas, hay valores que siempre estarán ahí.
Marisa Marín es una de las mujeres que no entiende la vida sin ayudar a los demás. Esta semana presentó un libro sobre educación en el que ha volcado toda su experiencia como directora del colegio Iale. Fue en el Ateneo, rodeada de sus amigas de la Orden del Querer Saber de la que es presidenta: Carmen de Rosa, Amparo Lacomba, María José Navarro, Laura Fitera, Maribel Soriano, Maribel Molins, Paqui Sauri, Loli Marco, Alicia Marín, Carmen Zambrano, Laura Amorós, Amelia Guich, Paz Olmos, Mª Pilar Lacruz, Asunción Palop, Carmen Pocoví… todas tuvieron palabras de afecto para una mujer a la que admiran profesional y personalmente y con la que compartieron hace unos días la comida de Navidad de la Orden. La acompañaron Susana Sorribes, Concha Gómez Ocaña, Eva Turanzo y Rappel y Marisa vivió una tarde emotiva y llena de recuerdos. Marisa donará la recaudación del libro a Fontilles, Mamás en Acción y Aldeas Infantiles.
El espíritu navideño impregna la vida social y los eventos tienen un componente solidario. Begoña y Paloma Marfil reunieron a veinte mujeres valencianas para presentarles una colección de joyas a beneficio de la Fundación Ronald McDonald. Participaron Lorena Oliver, Eva Marcellán, Gloria Pons, Isabel Cosme, Paloma Lila, María Cosín, Sandra Marina, Mónica Herrera, Maite Sebastiá, Carola Alegría y Patricia Montoro. También la artista Marta Gómez-Lechón, que estos días inauguró exposición en el Mercado de Colón acompañada por su marido Ramón Urrutia y familiares y amigos como Úrsula Sopena, Carla y Begoña Gómez Lechón, María Moncho, Carmen Salavert, Taita Marín, Ana Chust o Eva Marcellán.¡Más eventos solidarios!
La artista Ouka Leele ha creado con la joyera Laura Domínguez una pulsera a beneficio de la Fundación Mainel. Se presentó en el Club de Tenis y reunió a más de un centenar de invitados. Y otra joyera, Sally Corell, convocó -¡ella solita!- a otro centenar de mujeres en una comida para Mamás en Acción. Sally lleva varios años organizando este almuerzo y este año estuvo acompañada por Majo Gimeno, Sonsoles Gómez-Torres, Mar Puchades, Claudia Serrano, Silvia Plasencia, Paula Bernal, Patricia Cerveró, María Andrés, María Tramoyeres o Pilu Jiménez de Nalda.

Las agendas están completas estas semanas prenavideñas. El sombrerero Betto García acaba de inaugurar un espacio efímero junto con el diseñador Palomo Spain, Marina Figuereido y el artista Andrés Gallardo. No se perdió la inauguración Mayrén Beneyto -¿se pierde algo esta mujer-, Lucas Zaragosí, la diseñadora Bárbara Torrijos y el arquitecto Guillermo Gorris.

Otro arquitecto, Ramón Esteve, celebró en su casa de Fontanars dels Alforins, que él llama Refugio de la Viña, un encuentro de esos que mezclan amistad y negocios y al que fueron Jorge y Vicente Morata Roig, Cristina Vélez, Manolo Peris, Fran Sanchís, José María Gimeno, Luis Lluch (hermano de Cuchita), Carmen Navarro, los abogados Pilar Ibor y Carlos Romero, Mario Mariner y el profesor de la Universidad Católica José Luis Sánchez.

martes, 3 de diciembre de 2019

Siempre nos quedarán nuestras modistas


La globalización tiene sus más y sus menos, sino que se lo cuenten a los sesudos economistas, politólogos, sociólogos y demás, que han encontrado un filón para comerse el tarro y escribir libros. Pero tiene consecuencias mucho más mundanas que nos afectan a todas. La más evidente es que las tiendas son las mismas en la calle Colón de Valencia que en los Campos Elíseos o en Trafalgar Square. Eso tiene sus más y sus menos. Se les acabó a las parisinas eso de pasearse por el mundo luciendo modelos que nos ponen los dientes largos y por los que estaríamos dispuestas a vender en el rastro todos los trajes de nuestro Pepe, total, son todos iguales y cada vez se los pone menos, con dejarle uno va que chuta. ¡Muy mona, chica parisina, vas monísima de la muerte, pero ese modelito lo vi la semana pasada en la Calle Jorge Juan y pasé de él porque vi otro que me gustaba más!
Eso, que de entrada puede ser una de las consecuencias positivas de la globalización, en la que no han reparado los sesudos politólogos, también es un inconveniente. Cada vez es más difícil ser exclusiva. Si quieres ser la única, la elegida, la más in de entre las in, sólo te queda ir a una modista.
Afortunadamente, en Valencia andamos sobradas de costura a medida. Aquí hay modistas que te cosen un vestido de clavariesa con una maestría y un saber hacer que ríete tú de las parisinas. Amparo Chordá es una de ellas, pero son muchas: Marta de Diego, Isabel Sanchís, Presen Rodríguez, y también hombres: Valentín Herráiz, Enrique Lodares, Alejandro Resta, Carlos Haro o Luis Rocamora.

Esta semana se celebró en el Ateneo la IV Semana de la Costura organizada por el Gremio de Sastres y Modistas que preside Fran Tochena. El lunes desfiló Isabel Serrano, una jovencísima diseñadora de Picassent y entre el público estuvo Hortensia Herrero, Amparo Fortuny, Alfredo Esteve y Carmen Durán, la indumentarista Victoria Liceras y la FMV de 2018 Rocío Gil. También estuvo el diseñador Ramón Gurillo, que es de Picassent aunque vive en la Cerdanya desde hace unos años.
Las jornadas siguientes desfilaron Julio Vera, con su firma Vera Atelier, la firma de niños Kianty, Dolores y Miguel de Cruces. Entre el público, Carmen de Rosa, la FMV de 2019 Marina Civera, Laura Fitera, Toña Ferrer, Pía Sevillano, Ana Pedrosa, Concha Tárrega o Remedios Peiró.
Lástima que la pasarela no tuviese a todos los nombres importantes de la costura valenciana. Como dice el diseñador Miquel Suay, “aquí no nos juntamos ni a palos; basta que uno proponga algo para que los demás desaparezcan”. Dolores Font Cortes y Amparo Chordá. Contó que la moda es un atractivo turístico como la gastronomía y que en algunas ciudades como Amberes existen rutas para conocer los talleres de los diseñadores y que es una pena que en Valencia no hagamos lo mismo.
Suay participó en un desayuno para hablar sobre moda junto a las diseñadoras

Y hablando de gastronomía, Quique Dacosta inauguró estos días un nuevo espacio para eventos y montó una fiesta de lo más glamourosa con el catering de su firma, música en directo y un grupo de invitados de lo más selecto, entre ellos Adela Perelló, Esther Pascual, Sonia Mora, María José Panadero, Esther Barrera, Leonor Rodríguez, Carmen García Quijada, Cinthia Gorgonio, Beatriz Pechuán, José Mª Medrano, Mariló Marmadeu, Arturo Visus, Maica Hurtado, Marta Valls, María Albero, Ignacio Michavila y Juan Blasco, Juan Luis Millet, Patricia del Rio, Mª Carmen Martín, Quique Herrero, la empresaria Mª José Félix, Alberto Herrero, Begoña Aguirre, Charlie García Cobaleda, Ramón Biforcós y Sally Corell, Maria Cosín y Mario Mariner. No faltó María José Lladró, que ha alquilado el espacio a Quique Dacosta, y las hermanas Cuchita y Begoña Lluch, mano derecha de Dacosta.

Esta semana también estuvo en Valencia Vicky Martín Berrocal presentando su nueva colección de novias junto al diseñador Roberto Diz. Y por si fuera poco, Paula Alcón inauguró su Cool Market arropada por su padre Rafael Alcón y un montón de amigos.