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martes, 14 de julio de 2020

Verano en la ciudad


Julio es ese mes en el que sales a cenar un día entre semana, te crees que estás de vacaciones porque en las terrazas se está fresquito, te vienes arriba pidiendo un gintonic, la conversación se anima y en cuanto te descuidas son más de las 2 y tu despertador sonará a las seis y media de la mañana. Al día siguiente te quieres morir, menos mal que existe el café y el corrector de ojeras. Es lo que le pasó al grupo de amigas de Pilar Pons, Mª Angeles Fayos, María José navarro, Ana Joudí, María José Albert, Ana Peris y Beli Botella, que salieron a cenar y se quedaron de charreta hasta las tantas.
Estas semanas Valencia está de lo más animada. Es como si la ciudad quisiera recuperar el tiempo perdido durante el confinamiento y apurar los últimos días de vidilla que le quedan. El Mercado de Colón ha vuelto a ser uno de los centros de reunión. Allí se inauguró hace unos días una exposición de fotografía de Alberto Usó a la que fueron Teté García, Begoña Lluch, Marisol Luján, Mapi Huerta, Raquel Perez, Sara Ferri, Ana Amoros y Sara Domenech. También en el Mercado de Colón quedó Esther Barrera con su amiga Pilar Pradas.
Otro de los lugares de encuentro ha sido el Casino de Agricultura. Allí celebró la cena del cambio de collares el Rotary Club Valencia Centro. La presidenta Teresa Nuez Polo pasó el testigo a su tesorero Juan José Orts. Compartió mesa con su marido Manuel Lainez, el joyero Argimiro Aguilar y su mujer Sesé de Nalda, Roberto Gabrili y Ofelia de Santiago, Arturo Alagón, Paco Montamarta, José Miguel Ramón, Carlos Ferrandis, Ignacio Ortega, Ignacio Baixauli, Alfonso Zamorano, Raúl Estañol, Vicente Suárez, Inma Burguera y Marian Martínez, entre otros. Por cierto, que en la terraza del Casino, Fernando Aliño sigue organizando los jueves un tardeo con música. Son fijos el grupo de Montse Salamanca, Ximo Ros, Pedro Fandós y Xelo Ribera.

¡Más cenas de verano! La joyera Sally Corell, hija de una conocida familia de empresarios, estuvo con sus amigas Ana Parejo, Elena Ravello y Rocío Fuentes en la cena de verano que organizó el foro de empresa familiar de la Asociación Valenciana de Empresarios en la terraza de Bombas Gens.
Y en Xàbia, Edgar Slama, propietario de siete de los mejores locales de copas del lugar, entre ellos la desaparecida la Siesta, compartió comida con el torero Luis Francisco Esplá y su mujer Mimí Tarruella, el artista Toni Mari, David Lopez, Vicente Miralles, el presidente de Cuchara de Plata Vicente García y Antoinette Slama.

El jueves también se inauguró exposición en la Galería Cuatro de Valencia. Lu Gorritz, uno de los artistas, estuvo navegando días antes con el periodista Fernando Ferrando en el náutico de Valencia. Y Camino Bañón está pasando unos días en la Costa Azul en ST Jean - Cap Ferrat. “He vuelto porque viví allí cuatro años y mi hija Olivia nació allí”.


jueves, 19 de diciembre de 2019

Arte efímero


Estos días se ha celebrado en Miami Artbasel, una de las ferias de arte contemporánea más famosa y concurrida. “Hay más personajes excéntricos y variopintos por metro cuadrado que en cualquier otra parte”, cuenta Lu Gorritz, un artista valenciano que visitó la feria. La obra que más ha dado que hablar es un plátano pegado con cinta aislante en la pared, del artista Maurizio Cattelan, que se vendió por la friolera de 120.000 dólares. Lo mejor de todo es que otro artista se acercó al stand, despegó el plátano y se lo comió. No pasa nada porque el bueno de Cattelan colocó otro plátano y aquí paz y allá gloria. La profesora y artista Marusela Granell dice que la obra de Cattelan es arte conceptual, es decir, que lo importante es la idea y no tanto su plasmación material. A ver cómo le explicas eso a tu Pepe la próxima vez que te dejes media puerta del coche en la columna del garaje.
El jueves, en una tienda de iluminación de Cirilo Amorós, hubo otra demostración de arte contemporáneo. Dentro de la tienda se instaló un cubo diáfano y se invitó a los participantes a romper sus muros con pequeños martillos. Por cada boquete entraba luz del exterior. Vamos, que los que fueron se lo pasaron pipa haciendo agujeros en la pared como en los programas de reformas. Allí estuvo Raquel Gutiérrez y Marina Rodríguez, el autor de la idea Ovidi Benet y Lucía del Portillo y Pepe García, de CuldeSac. Se trata de “reformular la idea de belleza desde la destrucción y la decadencia”. La obra resultante se podrá ver en la tienda varias semanas, por si alguna está interesada.

La vida social valenciana ha tenido un barniz artístico esta semana. El miércoles se celebró el segundo desfile Artenblanc en el centro del Carmen, con creaciones de Alejandro Resta, Francis Montesinos, Juan Vidal, Roberto Diz, Gurillo, Ulises Mérida o Estudio Savage, que hace poco presentaron un bolso personalizado por la artista Nanda Botella.
Fue un desfile que mezcló arte y diseño de autor, de hecho los vestidos formarán parte de una exposición que se inaugurará el mes que viene. Entre el público, Laura Fitera, Alfredo Esteve, Carmina y Fernando Durán, Rocío Blay, Encarna Bosch, Marisa Gallén, Carmen Iturriaga, Pau Pérez Rico, Isabel Pérez-Cea, Luis Sendra, Lluís Llopis, Jorge Alcocer, Mª Dolores Enguix, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, Rosa Sanchis, Mª Dolores Pérez Lis, Juan Antonio y Mª José Murgui, Julia y Cristina Pérez Broseta y Lucas Zaragosí. Mónica Duart obra del artista Paco Seoane.
Buena parte de ellos coincidieron estos días en varios eventos, desde el cóctel organizado por Mediolanum en una tienda de bolsos de lujo, la entrega de premios del Ateneo o la cena que organizó el Club Moddos en el Westin, hotel donde se también se presentó un cuadro de
Empieza la temporada de copas navideñas.
Ismael Zahrawi y Ana Joudí, hermana de la galerista Sara Joudí, fueron de los primeros en invitar a su clínica a clientas y amigas. Allí estuvieron, súper monas para la ocasión, María José y Marieli Albert, Pilar Pons, Pilar Millán, Amelia Guich, María José Navarro, Mayrén Beneyto, Amparo Lacomba, Inma Sobrino y Mª Ángeles Fayos. La semana también dio para eventos familiares, como la comida que organizó Cuchita Lluch para celebrar su santo, o una de las Cenas Adivina que se organizó en Valencia.


martes, 19 de septiembre de 2017

Nueva renaixença

La sociedad valenciana vive un renacimiento. La crisis la dejó catatónica durante diez años, y ahora parece que por fin recupera el pulso. Pero que nadie se engañe, las cosas ya no son como eran.
Antaño el glamour valenciano se citaba en eventos frívolos y estetas, en los que la conversación más profunda era la que hablaba de la temperatura idónea para el champán. Ahora la alta sociedad valenciana se cita en galerías de arte y en exposiciones. Los cuadros y las esculturas han sustituido a los coches y los yates; las galerías de arte y los estudios a los hoteles lujosos que parecían sacados del mismísimo Dubai.
Así es que, chicas, ya sabéis: id desempolvando los apuntes de Historia del Arte de COU. Todo apunta a que a partir de ahora, el champán ya no lo tomaréis hablando del vestido que llevaba el otro día fulanita, comprado en la tienda de menganita y con arreglos de futanita. Ahora hay que estar preparada para mantener una conversación sobre la composición y el cromatismo en la búsqueda de un concepto rompedor de la imagen. Y claro, si alguien te viene con esas, no puedes quedarte mirando con sonrisa de pava, mientras piensas: “¡qué daño me están haciendo estos zapatos!”. Tendrás que responderle algo de tipo: “Si, tienes razón. Yo creo que eso obedece a una innegable evolución darwiniana de la estética formal.”
Para empezar, hay que ir pensando algún comentario sobre las berenjenas, alcachofas, limones y demás que jalonan estos días la ciudad. Si alguien, en algún evento, se acerca a ti con su americana negra tipo mercadillo, sobre camisa gris sin corbata, pelo mal peinado y una perilla, y te pregunta sobre la alcachofa que hay en la puerta de la Longa, ¿qué le dices?; ¿qué es una monada?, ¿que responde a la necesidad del arte por superarse a si mismo exaltando las formas banales como medio para crear un nuevo cosmos conceptual?, ¿o simplemente que a ti las alcachofas sólo te gustan en la paella?
El caso es que ahí está, esa enorme berenjena frente a la fachada barroca del Palacio del Marqués de Dos Aguas. Un poco más allá, en la Lonja, una alcachofa. En las Torres de Serrano un tomate y junto a la catedral un pimiento. Son reclamos para acoger una de las jornadas que se celebran estos días sobre alimentación sostenible. Y tú te quedas ahí, mirando el pimiento, e imaginándotelo frito con ajos y tu mojando media barra de pan en el aceitito. Pero tú, lo que llevas en el bolso es un batido que te ha dado tu nutricionista para sustituir la cena por ese mejunje.
A lo que íbamos. La vida social valenciana renace fundiéndose con el arte y la cultura. Esta semana galerías de arte han sido las protagonistas.

La cita más destacada fue la de Ana Joudí en su galería Shiras. ¡Qué pasada de inauguración! La sala donde exponía Antonio Girbès se quedó pequeña para tanto invitado: Mayrén Beneyto, Mariangeles Fayos, la pintora Helga Grollo con su marido Mario Pilato, Angel Villanueva y Laura Gallego, Mª Angeles Miguel, Eva Marcellán y Alfonso Manglano, María José Albert, Ana Joudí, María José Navarro y Pilar Millán, Mª Carmen Pérez, Carmen Alborch, Paloma de Miguel, Vicente Castellano, el doctor Zahrawi, Teresa Nuez del Rotary Club Valencia, Ana Ibañéz, Paco Fandos, Manuel Franco, Elena Dionís, Cristina Marsellan, Juan Beneyto y su mujer Feli. Julián Lopez y Maria José Peidro, Alejandro Betancourt, José Pedro Martinez (hijo del coleccionista Martínez Guerricabéitia), Maite Ibañez (La Nau), Encarna Roig, el arquitecto Carlos Salazar, el comisario de arte Boye Llorens, el los pintores Horacio Silva, Sebatián Nicolau, Ximo Amigó, Nuria Rodriguez, y el presidente del Círculo de Bellas Artes, Gerardo Stübing
Otra galería valenciana, Tapinearte, abrió con una exposición de Antonio Moya y allí estuvo el artista, apoyado por su amigo el pintor Vicente Colom y su mujer Susana Marichán, el empresario Francisco Corell y su mujer Salomé Quiles, Vicente Simó, un auténtico gentleman, y Nuria Vilarrasa.

El Mercado de Colón también inauguró exposición, esta vez sobre dragones, Resulta que un fotógrafo inglés de nombre Mark Sicon ha sacado fotos de los dragones esculpidos en las fachadas modernistas del ensanche y los ha reunido en una exposición sorprendente.
A la inauguración acudieron los hermanos Alfonso y Fernando Manglano, las hermanas Viki y Verónica Pons Soria, el doctor Mira y su mujer, Silvia Pardo, Fer Mata, Noemí Carrasco, Teresa Badía, Paula Todolí y Delia Barral.
La semana también tuvo un hueco para actos benéficos, que hacen mucha falta. El viernes, Manos Unidas Valencia celebró su tradicional cena de hambre con la Fundación Once. Una iniciativa en la que han trabajado, entre otros voluntarios, el presidente de Manos Unidas en Valencia Eladio Seco de Herrera, Pilar Máñez (Manos Unidas y Fundación ONCE) y José Manuel Pichel, delegado de la Fundación ONCE en la CV.

Por lo demás, la agenda social ha estado marcada por las pasarelas. Francis Montesinos presentó su colección el viernes en Madrid y subió a la pasarela a su modelo favorita, Sara de Antonio, y también a las hermanas Encarna y Toñi Salazar (Azúcar Moreno), que fueron la sorpresa de la tarde. Fueron a ver el desfile amigos e incondicionales como Josevi Plaza, Alex Quiroga, Amparo Panadero, Javier García alberni, Blanca Pons Sorolla y Rosa Martínez.
La Pasarela de Madrid empieza justo cuando acaba la de NY. Este año, un grupo de valencianos del Club Moddos se fueron así como quien no quiere la cosa  a Nueva York a ver uno de los desfiles. Josep Lozano, María Dolores Enguix y Marcelo Soto, María José García Padilla y su marido el empresario Enrique Duart, Julia y Cristina Pérez Broseta, Luz Agulló y Amparo Ortuño, el pintor JARR, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, Begoña Albert, Julio Rodrigo y Alina Giorgeta. Vieron desfiles, visitaron la sede de Porcelanosa en Madison Square, cenaron en los sitios de moda como Cipriani Downtown, Buddakan o Bathazar y han provocado que más de una sienta ahora mismo envidia máxima.



lunes, 23 de enero de 2017

Uff, qué pereza

Sábado por la tarde. Paseas por el centro de Valencia. Hace frío, viento, llueve. Te cruzas con una pandilla de veinteañeros. Ellas con sus minifaldas y sus largas piernas y ellos con sus cabezas pobladas de pelo. Y tú, debajo de siete capas de lana cogida del brazo de tu Pepe, que hoy se ha puesto gorra para que no se le hiele la calva, y piensas: ¡uff, qué pereza tener veinte años!
Entonces llegas a casa, te pones cómoda y te tumbas en el sillón bajo una manta. Ves a tus hijos preparándose para salir y vuelves a pensar: ¡uff, qué pereza! Recuerdas aquellas noches de frio en El Carmen, en Cánovas o en la Plaza Xúquer, cuando cada vez que entrabas en un pub lo que más temías era que te diesen un pisotón porque tenías los dedos de los pies más fríos que los cubitos de la copa que te ibas a pedir. Así es que, despides a los niños y te vuelves al sofá con tu Pepe que desde hace años ya no protesta porque la calefacción esté muy alta.
Los años han pasado y nosotras ya no estamos para morirnos de frío entre pub y pub. Pronto vendrán noches mejores. Enero es un mes para cuidarse, para meterte en cintura y para planificar cuatro arreglos: un botox por aquí, un blanqueo dental por allá, una terapia de rayos de no sé qué demonios que se ha puesto de moda y que dicen que devuelve a tu cutis el brillo de una quinceañera…
El cirujano plástico Jesús Centeno, de la Clínica Sensabell, dice que el invierno es idóneo para las cirugías de remodelación corporal como la lipoabdominoplastia y la lipoescultura. “Ambas necesitan la utilización de prendas compresivas en el postoperatorio, de allí que sean preferibles para el invierno. En cirugía facial, la blefaroplastia y el lifting frontal también son cirugías de invierno, porque debido a la menor incidencia de rayos UVA, las bajas temperaturas y el estilo de vida más sosegado, la recuperación suele ser más rápida y la inflamación prácticamente mínima.”
En este mundo de la estética siempre hay novedades. Ana Joudí, de la Clínica Zaharawi, recomienda varios tratamientos para rejuvenecer: Ellanse, unas inyecciones de relleno reabsorbibles de larga duración que reafirman, generan colágeno y no cambian la estructura del óvalo facial y los hilos Silhouette soft, “son reafirmantes pero sin dejar volumen antinatural en la cara, eliminan arrugas profundas y surcos y duran un año aproximadamente. Es el tratamiento preferido por las celebrities”.
La clínica Sesderma, del doctor Gabriel Serrano, acaba de incorporar Ulteraphy, un procedimiento no invasivo para tensar la piel de cara y cuello. “Ulteraphy trabaja mediante ultrasonido para lograr un tensado en la piel de cara y cuello, levanta cejas, las mejillas, elimina la grasa de la papada y no deja ninguna cicatriz. Sus resultados son visibles y se obtienen mediante mecanismos naturales”.
El Instituto Médico Ricart, en la Clínica Quirón, también recomienda Ultherapy como alternativa al lifting facial, además de tres tratamientos faciales. El láser IPL Ellipse para unificar el tono de la piel y eliminar manchas y rojeces; la mesoterapia blanqueante para las manchas más oscuras y el peeling químico de fenol, que “disminuye las arrugas profundas, elimina cicatrices y manchas, estimula la producción de colágeno y disminuye la flacidez”, dice José María Ricart.
Una boca cuidada también puede rejuvenecer el aspecto. En Asensio odontología acaban de incorporar el nuevo equipo de blanqueamiento de Phillips Zoom a sus técnicas de rejuvenecimiento dental. La doctora Lucía Asensio dice que el tratamiento no tiene nada que ver con los de antes: se puede elegir la intensidad del blanqueamiento y en solo 45 minutos consigue unos resultados espectaculares.


lunes, 5 de diciembre de 2016

La rebelión de las masas

Las masas se rebelan contra la exclusividad de las élites. Ortega y Gasset dijo algo de esto y escribió un libro entero para explicarlo. Ahora vas a Mercadona y lo entiendes en cinco minutos. El caviar comparte estantería con los boquerones en vinagre y el coctel de gambas con la salsa carbonara. Lo mismo pasó con los restaurantes y hoteles caros. Allá por los ochenta, un chico te llevaba a tomar algo al Parador del Saler o la cafetería del Palace en Madrid y lograba impresionarte: tu padre nunca había llevado allí a tu madre, así es que con ese simple gesto tú estabas aupándote en la escala social. Habías entrado un poco cohibida, dudando si estarías a la altura de las circunstancias. Todo eso ha terminado, al fin y al cabo qué es un café en el Palace para nuestras sufridas tarjetas de crédito acostumbradas a hacer frente a los últimos tratamientos de peluquería.
Ortega vaticinó que este cambio nos abocaría al fin de la civilización, no sabemos si será para tanto. Por lo pronto, la democratización ha llegado a las ostras, que ahora se toman en bares, como antes se tomaban las habas cocidas de Casa Montaña. El martes abrió un nuevo bar de ostras en la calle Chile. Se llama Ostrarium y lo ha montado Andrés Soler, que de ostras sabe un rato. Allí puedes tomar ostras valencianas, de Normandía, del Delta del Ebro y hasta irlandesas. Esta es la típica chorrada que le encanta a los hombres y que de aquí cuatro días irán por la vida de expertos y asegurarán notar la diferencia entre la ostra atlántica y mediterránea. La democratización del lujo tiene un inconveniente, y es que te deja sin exquisiteces para la cena de Navidad y a los sibaritas les obliga a rizar el rizo en busca de esa experiencia premium para paladares educados.
Pero Ortega no cayó en la cuenta de que siempre se puede ir a más. Javier Monedero, de Dicoval, montó esta semana una cena en el restaurante El Poblet con menú de Quique Dacosta y champagne Dom Perignon, pero no una añada cualquiera, sino de 1998. Unos pocos privilegiados paladearon un menú diseñado por la sumiller Manuela Romeralo para que armonizase con un champagne tan delicado: piedra de queso manchego, sashimi de pez mantequilla, presa ibérica, ostra frita…
Allí estuvo Amelia Delhom, Alfredo Esteve, Angeles Casanova y Bruno Martín, Javier Monedero, el empresario Alfonso Zamorano, Jorge García Gascó, Luís Curras, el sastre Antonio Puebla, José Luís Palencia y Fernando García, de Dom Perignon.
Mientras unos pocos disfrutaban del champagne en El Poblet, muy cerca, en la Calle Barcas, se inauguraba el nuevo restaurante del Hotel Reina Victoria, con el chef Pablo Ministro y Gourmet catering. El espacio, decorado por Gerardo Almenar y Laura Molina con un estilo divertido y desenfadado, es como una sala de juegos donde puedes comer, beber y tomar cócteles con los amigos. Aquí una mesa de madera para diez comensales, más allá una de mármol, aquí un rinconcito con sillones y al fondo una barra de cócteles. En la inauguración estuvo Paula Roldán, Anges Noguera, Begoña Puigmoltó, el diseñador Valentín Herráiz, Verónica Jordá, Lucas Noguera, José Alicarte y Pablo y Vicente Lys, entre otros.
Estamos en las semanas prenavideñas, con las agendas llenas de cócteles con champagne. El martes, Ana Joudí, de la Clínica Zaharawi, invitó a una copa de navidad a amigas y clientas, entre ellas, Hortensia Herrero, Diana de Ramón, Inma Sobrino, Ana Peris, Sara Joudi, Mª José García, Elvira Ferrer, Beli Botella, Elena Buj, Maribel Roucher, Zuraya Al-Hoch, Mª José Seguí, Beatriz Giménez, Reme Mateu, Lourdes Santo, Rosa Lloret, Mª Ángeles Fayos, Mamen Rivas, Concha Pérez, Mariely y María José Albert, Santo Aguilar y Pilar Pons.