lunes, 23 de enero de 2017

Uff, qué pereza

Sábado por la tarde. Paseas por el centro de Valencia. Hace frío, viento, llueve. Te cruzas con una pandilla de veinteañeros. Ellas con sus minifaldas y sus largas piernas y ellos con sus cabezas pobladas de pelo. Y tú, debajo de siete capas de lana cogida del brazo de tu Pepe, que hoy se ha puesto gorra para que no se le hiele la calva, y piensas: ¡uff, qué pereza tener veinte años!
Entonces llegas a casa, te pones cómoda y te tumbas en el sillón bajo una manta. Ves a tus hijos preparándose para salir y vuelves a pensar: ¡uff, qué pereza! Recuerdas aquellas noches de frio en El Carmen, en Cánovas o en la Plaza Xúquer, cuando cada vez que entrabas en un pub lo que más temías era que te diesen un pisotón porque tenías los dedos de los pies más fríos que los cubitos de la copa que te ibas a pedir. Así es que, despides a los niños y te vuelves al sofá con tu Pepe que desde hace años ya no protesta porque la calefacción esté muy alta.
Los años han pasado y nosotras ya no estamos para morirnos de frío entre pub y pub. Pronto vendrán noches mejores. Enero es un mes para cuidarse, para meterte en cintura y para planificar cuatro arreglos: un botox por aquí, un blanqueo dental por allá, una terapia de rayos de no sé qué demonios que se ha puesto de moda y que dicen que devuelve a tu cutis el brillo de una quinceañera…
El cirujano plástico Jesús Centeno, de la Clínica Sensabell, dice que el invierno es idóneo para las cirugías de remodelación corporal como la lipoabdominoplastia y la lipoescultura. “Ambas necesitan la utilización de prendas compresivas en el postoperatorio, de allí que sean preferibles para el invierno. En cirugía facial, la blefaroplastia y el lifting frontal también son cirugías de invierno, porque debido a la menor incidencia de rayos UVA, las bajas temperaturas y el estilo de vida más sosegado, la recuperación suele ser más rápida y la inflamación prácticamente mínima.”
En este mundo de la estética siempre hay novedades. Ana Joudí, de la Clínica Zaharawi, recomienda varios tratamientos para rejuvenecer: Ellanse, unas inyecciones de relleno reabsorbibles de larga duración que reafirman, generan colágeno y no cambian la estructura del óvalo facial y los hilos Silhouette soft, “son reafirmantes pero sin dejar volumen antinatural en la cara, eliminan arrugas profundas y surcos y duran un año aproximadamente. Es el tratamiento preferido por las celebrities”.
La clínica Sesderma, del doctor Gabriel Serrano, acaba de incorporar Ulteraphy, un procedimiento no invasivo para tensar la piel de cara y cuello. “Ulteraphy trabaja mediante ultrasonido para lograr un tensado en la piel de cara y cuello, levanta cejas, las mejillas, elimina la grasa de la papada y no deja ninguna cicatriz. Sus resultados son visibles y se obtienen mediante mecanismos naturales”.
El Instituto Médico Ricart, en la Clínica Quirón, también recomienda Ultherapy como alternativa al lifting facial, además de tres tratamientos faciales. El láser IPL Ellipse para unificar el tono de la piel y eliminar manchas y rojeces; la mesoterapia blanqueante para las manchas más oscuras y el peeling químico de fenol, que “disminuye las arrugas profundas, elimina cicatrices y manchas, estimula la producción de colágeno y disminuye la flacidez”, dice José María Ricart.
Una boca cuidada también puede rejuvenecer el aspecto. En Asensio odontología acaban de incorporar el nuevo equipo de blanqueamiento de Phillips Zoom a sus técnicas de rejuvenecimiento dental. La doctora Lucía Asensio dice que el tratamiento no tiene nada que ver con los de antes: se puede elegir la intensidad del blanqueamiento y en solo 45 minutos consigue unos resultados espectaculares.