martes, 2 de octubre de 2018

Chicas, a reirse


Cuando a las mujeres nos preguntan qué le pedimos al hombre de nuestra vida, la lista se repite más que el la, la, la en la canción de Massiel. Todas queremos lo mismo: que sea sincero, detallista, cariñoso, que nos quiera…, y que nos haga reír.
Dicen los antropólogos que es una ligera modificación del llanto. Un truco aprendido cuando vivíamos en las cavernas, para retener la atención de nuestras madres. El llanto ya no hacía efecto porque las mamás estaban hartas de tanto lloro, así es que introdujimos una pequeña modificación y conseguíamos el efecto deseado. Había nacido la risa. Allí se quedaba la madre y el padre, embobados, diciéndonos ajo y haciéndonos cosquillitas en la barbilla.
Desde entonces, hacer reír es chollazo, sirve igual para hacer amigos, que para enamorar a alguien, caer bien a la gente, recibir invitaciones a troche y moche para cualquier evento social. Sirve para todo.
Una buena carcajada libera endorfinas y te hace sentir bien, feliz, despreocupada, viva. Es lo que pasó el jueves en el estreno de la obra de teatro de La Cubana, Adiós Arturo. Es una comedia loquísima, como diría Agatha Ruiz de la Prada, con personajes de lo más surrealistas: una stripper de noventa años, transformistas, una inglesa aficionada a los toros, un escocés que baila claqué y hasta un loro que se hace llamar Ernesto.
Por si la puesta en escena no era suficiente, a los asistentes se les invitó a disfrazarse para entrar en el teatro bajo focos y con música de pasodoble. Y vaya que fueron desfilando. El doctor Murgui no dudó en plantarse una pamela rosa con flores, al igual que el periodista Joseca Arnau, con sombrero azul. A Alfonso Manglano Beneyto lo vistieron de mayordomo y a su mujer Eva Marcellán de marquesa con teja y mantilla.
Por la alfombra roja fueron desfilando los diseñadores Francis Montesinos, Marta de Diego, la escritora Marta Querol, Alberto Corell y Beli Botella, Diego Gómez Coronado, Luis Sevillano, Amparo Tejedo, Emilio Morera, Ana Perís, Pilar Millán, la gerente del Mercado Central Cristina Oliete, el publicista Eugenio Martín, Amelia Guich Lamo de Espinosa, Laura Fitera y Marisa Marín, el doctor Murgui con su hermana María José, Nieves Carrasco, José Vicente Plaza, que llegó acompañado de la famosa cupletista Rosita Amores y Clara Esmeralda, Amparo Morte y Vicente Lacomba, el doctor Ismael Zahrawi y su mujer Ana Joudí, la diseñadora Presen Rodríguez con su hijo José Cosme, María Gómez Polo, Jose Julio Ten y Juan Salafranca, Pepa Martí, Lluis Nadal y Josep Lozano, Elvira Graullera…

La fiesta no acabó ahí. Tras la función, hubo cena fría con cava en la puerta del teatro.
La semana dio para más eventos. El martes, la terraza del hotel Meraki en Puebla de Farnals sirvió de escenario a un desfile de novias de lo más romántico. Entre el público, Pachi Viñoles, Vanesa Gil, María Arjona, Paz Sansaloni, Carmen Romero, Luis Fernández, Sergio Navarro, Maca Alegre, Silvia Moreno, Majo Peirats, Olga Ferrandis, Maribel Vañó, Mercedes Giménez, Quique Camps, Paula Bueno, Loles Guido y Ana de la Iglesia.
Al día siguiente, la Fundación COSO nos ilustró con una nueva jornada de moda, esta vez para hablar de los fashion films, esas pelis tan chulas con las que las firmas tratan de seducirnos para que compremos. Entre el público, las diseñadoras Mariló Mascuñán, Verónica Laboulais y Andra Cora,  Jennifer Garrido, Gabriela Rosell, Adriana Smith, Cristina Jiménez, Teresa Sansano, Lola Giner, Concha Marco y Sagrario Sánchez.
Hablando de moda, esta semana se anunció que el próximo Premio Aguja Brillante, del Gremio de Sastres y Modistas, es para el diseñador Luis Rocamora. El presidente del Gremio, Juan Tochena, ya está trabajando para la gala que se celebrará en noviembre, en la que se entregará el premio.


lunes, 24 de septiembre de 2018

Muebles para toda la vida

Ya decía lo decía Ortega, en la Rebelión de las Masas, la democratización traerá consigo la pérdida de la excelencia. Tiene un tufillo clasista, pero es cierto como la vida misma. No hay más que abrir el armario de la abuela y compararlo con el de nuestras hijas. Se compraron un abrigo en los años sesenta y todavía lo guardan, incluso se lo ponen cuando quieren ir “aseas”. Abres el armario de tu hija y el chaquetón que se compró el año pasado está hecho un guiñapo en un rincón. Ya no se lo pondrá nunca. Irá a comprarse otro para este año.
Lo mismo que con la ropa pasa con todo: los zapatos, la vajilla, incluso los hombres, que antes eran para toda la vida y ahora nos duran lo que nos duran. Claro que cuando una se echa a la cara una cosa buena de verdad, de las que se han para durar toda la vida, siente cierta nostalgia de los tiempos pasados.
Los muebles no han quedado al margen de esa revolución. Cuando se muera la abuela veremos qué hacemos con su dormitorio: cama, dos mesitas, cómoda, espejo y armario de seis puertas. Ahí está, desde el mismo día que se casó, y cómo si lo acabasen de estrenar. Ahora todo es más fugaz, más de cambiarlo cuando te cansas de verlo. Ese cambio ha afectado, y mucho, a la industria valenciana del mueble; la que decoró la casa de Ángela Channing (Falcon Crest) y JR Ewin (Dallas).
Pero quien tuvo, mantuvo y retuvo. La industria del mueble sigue viva y celebra desde hace décadas su semana grande en los últimos días de septiembre. Al calor de la feria se organizan un montón de eventos de diseño e interiorismo.

Este año no ha sido una excepción. El martes, los diseñadores Mateo Climent y Sigfrido Serra invitaron a un vinito en su estudio para presentar sus nuevas colaboraciones en lámparas. Entre los invitados, el empresario Antonio Almerich e Isabel Almerich, Enric Pastor y Laura Velasco, Antonio y Pablo Jordán con Beatriz Maset y Ana García-Conde, los interioristas Pepe Cosín y su mujer Isabel Guillen, Susana Lozano, Verónica Montijano y José Luis Vilanova, Ángel Cremades, Antonio Salinas, Isabel Chover, Merche Giménez, Isabel Martín, Amparo Balbastre, Manolo Bañó, Verónica Ruiz, la nutricionista Elisa Escorihuela y Vicente Andreu.
El miércoles, fue el colegio de diseñadores de interior el que se sumó a la celebración con un cóctel en el Palacio de Malferit. Allí estuvo Manuel Campos, Cristina Chumillas y Lucia Vilar, Sonia Rayos y Silvana Andrés, Manolo Martínez Torán, Pilar Mellado, Ricardo Alcaide, Isabel Rubio, Toni Salinas, Amparo Ros-Arturo Catalá, el decano del Colegio Pepe Cosín, el periodista Paco Ballester y mucha gente del sector.

La misma tarde, la antigua Galería Lezama abrió temporalmente para una exposición de fotografía de la artista Alejandra Gandía Blasco, apellidos vinculados al mueble. Entre los invitados, Sandra Figuerola, Zdenka Lara, Ampa Prada, Enric Pastor, Almudena Pardilla, Fede Serratosa, Carmen Ballesteros, Pascual del Portillo, Javier Aparici, Carmen Alborch y Jorge Blanquer.
Otro apellido histórico del mueble valenciano, Mario Mariner, celebró el jueves el ciento veinticinco aniversario de la firma con una fiesta súper elegante en su showroom. Música de jazz en directo, enormes centros de flores, cava del mejor, sushi y amigos como Eva Marcellán , Ramón Bandrés, Gonzalo García Miranda, María Cosín y Carlos Serra, el presidente de la Cámara de Comercio José Vicente Morata, los empresarios José Bernardo Noblejas, Vicente Lafuente y el director de Feria Valencia Enrique Soto. De anfitriones, Mario y Jorge Mariner.
La semana también dio para otros eventos. El jueves, el Gremio de Sastres y Modistas celebró el primer desfile de indumentaria valenciana en el Ateneo Mercantil con un llenazo que asegura nueva edición.

lunes, 17 de septiembre de 2018

De las terrazas a las galerías


Estos días tristones y nostálgicas de los últimos retazos del verano sirven de transición para abandonar los escotes y entrar en una etapa más profunda y reflexiva. Ya no es tiempo de terracitas ni de cócteles al aire libre. Hay que empezar a cultivar un poco la mente para la vida social menos frívola que la de la copa y los tacones, que es más de la primavera, no del otoño.
El ambiente de una exposición suele ser más refinado y culto que el de un cóctel. Sara Joudí, de la galería Shiras, dice que estos eventos suelen ser más interesantes por varias razones: “el público es más variado y van tanto hombres como mujeres, el nivel cultural de la gente que se interesa por el arte suele ser alto, y si la galería consigue atraer coleccionistas, como es nuestro caso, entonces vienen empresarios importantes, artistas, notarios, arquitectos, interioristas, diseñadores, comisarios o directores de museos. Es una mezcla muy interesante y atractiva”.
El atuendo para asistir a una inauguración de arte también es distinto al de otros eventos más comerciales. Aquí no se trata de lucir escote. Es mejor llevar un modelito discreto: “Zapatos y bolsos de firma pero cómodos, pelo arreglado pero casual, colores neutros… un look cosmopolita, informal pero elegante a la vez”.
Las conversaciones también tienen que tener algo más de nivel. Ya no son sobre cómo va vestida fulanita o sobre el novio que se ha echado benganita. “Hay intercambio de opiniones, los coleccionistas hablan de sus colecciones y también puedes hablar con los artistas sobre su obra”.
La prueba de fuego para poner en práctica los consejos de Sara Joudí será la semana que viene. El fin de semana del 21 al 23 se celebra el evento Abierto Valencia, donde participan las galerías Mr Pink, Espaivisor, Rosa Santos, Luis Adelantado, Paz y Comedias, Aural, Galería Shiras, Set Espai d’Art, Galería Thema, Galería 9, Galería 4, Benlliure, Alba Cabrera, Espai Tactel, Plastic Murs, Pepita Lumier y Punto.

Para abrir boca, esta semana ya se han celebrado varias citas culturales. El martes, Fernando García del Real inauguraba exposición en el Mercado de Colón. Fernando es diseñador gráfico y también músico en el grupo Girasoules.  Allí estuvo el doctor Juan Antonio Mira, Coqué Ruz, Claudia Giner, Eugenio López-Trigo, Esteban Martínez Mazarredo, Carla Gómez-lechón, Coté Soler, Lourdes Herrero, Mati Farinós, Nacho Catalá y Rodolfo Valiente.

El jueves también reabrió temporada el IVAM con una exposición sobre vanguardias artísticas. En la inauguración, junto al director del IVAM José Miguel G. Cortés y el comisario de la muestra, Sergio Rubira, estuvieron los artistas Mira Bernabeu, Chema López, Fermín Jiménez Landa y Vicente Ortí junto a Monjalés. Además, no faltó el crítico de arte y ex director del IVAM, Tomás Llorens, junto a su hijo Boye Llorens, las galeristas Olga Adelantado y Rosa Santos, la crítica de arte Johana Caplliure, el crítico Manolo García y Andrés Alfaro, hijo del escultor Andreu Alfaro, cuya obra está en la exposición. 

Esta semana también comenzó la temporada de preestrenos españoles con la proyección especial de "Cuando los ángeles duermen", un thriller dirigido por el sevillano Gonzalo Bendala y protagonizado por Julián Villagrán, Marian Álvarez y la joven revelación Ester Expósito. La actriz es una monada. Ha sido en series como "Vis a vis", "Estoy vivo" o la producción de Netflix "Élite" y tiene una legión de seguidores en redes. Junto a ella, estuvo en el preestreno Eva Calleja, Cayetana Ródenas con su pareja Pablo Marín, la actriz Helena Font, Stella Blasco Berlanga y Natalia Rieff.
Preparad los modelitos más serios, chicas, porque la semana que viene habrá más citas culturales además del Abierto Valencia. El miércoles Enrique Loewe dará una conferencia en la Escuela Barreira; el jueves se celebra el primer desfile de Indumentaria valenciana en el Ateneo, organizado por el Gremio Artesano de Sastres y Modistas. La recaudación de las entradas será para la Asociación Aspanion. Y el viernes Agatha Ruiz de la Prada inaugurará un curso de moda del CEU con su hijo Tristán.

martes, 11 de septiembre de 2018

Del chiringuito a los uniformes

La verdadera igualdad llegará el día en el que la cola de la compra de los uniformes del colegio haya tantos hombres como mujeres. Ahí es donde tendrían que haber movilizaciones feministas. Nosotras haciendo una huelga de bolsos caídos en la puerta y ellos probando tallas, mareando a las dependientas, mientras el niño pequeño se escurre del carrito y se va a cuatro patas a la otra punta de la planta. Esa sería la auténtica igualdad y no que dejen de lanzarnos piropos por la calle.
Mientras ellos se pelean por emparejar los calcetines, nosotras a hacer vida social, que es lo que ellos han hecho toda la vida cuando las cosas de las casa se han puesto difíciles. En septiembre, la vida social valenciana anda como muchas de nosotras, en período de adaptación: de la playa a la ciudad, de las chancletas a los tacones, de las siestas a las horas extra en la oficia. La vuelta a la rutina suele ser un drama. Mayrén Beneyto lo explica súper bien: “llego a Valencia, la casa caliente, el termo roto, veo que hay que pintar... hago planes para cuidarme, me prometo que voy a andar, que buscaré un entrenador personal para estar bien (y no lo hago), no veo el momento andar, el gimnasio no me gusta, me planteo ir a clases de baile. Necesito un peeling urgente para las manchas del sol y vitaminas para subir el ánimo…”
Amparo Lacomba volvía el viernes a Valencia tras pasar tres meses en Javea. “Después de verano tengo la casa patas arriba, con todos los muebles enfundados. Y me toca pasar por la ITV personal: peluquería, estética, cejas… tengo que estar presentable para el próximo evento”.
Y lo peor es que en la retina de la memoria todavía perviven los recuerdos recientes de ese verano que ha ido. La nostalgia de estos días que te evocan a Chanquete, a Pancho y a sus amigos, cantando aquello de “el final del verano llegó y tú partirás…”.
Dos de las fiestas más concurridas del verano fueron las que organizó Rosa Castellvi en Xàbia y Eva Marcellán en la casa de verano de Mayrén Beneyto en Beniarbeig.
La casa de verano de Rosa Castellví es de revista, fue diseñada por el arquitecto Ramón Esteve y tiene hasta nombre propio: Casa Sardinera. Está en la cima de una ladera, entre entre el Portixol y Cala Blanca, y desde las terrazas puedes ver el agua transparente de las calas. La anfitriona decoró el jardín con la estética de los años setenta, con un coche Mehari y muchas flores, y pidió a los invitados que fuesen vestidos como en la película “Mamma mía”.Carolina Merino, la mujer del dermatólogo José María Ricart, que llevaba un mono plateado y una peluca negra rizada que parecía una de las protagonistas de la peli. En general las chicas se esforzaron más con vestidos largos ibicencos (Cuchita Lluch), pantalones de campana (Esperanza Vila) o tocados de flores (Mayrén Beneyto). Entre los invitados, el doctor José Miguel Lainez, los doctores Juan Viña y Teresa Bas, Carmen Topete, Isabel Alfaro, Consuelo Borso, Tete Boluda, Francisco Martínez Boluda, Jaime Olleros, Tomas Trénor, Ramón Trenor, Nacho Gómez Trenor, Leopoldo Delgado, German Ros y Amparo López, Pablo Serratosa y Sílvia Escolá, Raül Aleixandre, Sergio Adelantado, Javier Mudarra, Esther Barrera y Begoña Serratosa. Lo más divertido de la noche fue la música en directo del grupo Karaoke Rock Band, con éxitos de los setenta.
El que más y el que menos, se lo tomó al pie de la letra y hubo disfraces de nivel, como el de
La fiesta de Eva Marcellán y Alfonso Manglano también reunió a lo más conspicuo de la sociedad valenciana. Fue en Beniarbeig, en la casa de verano de Mayrén Beneyto. El jardín es divino de la muerte y allí se distribuyeron varias mesas para la cena. Entre los invitados, el pintor Enrique Senís Oliver y su pareja David W. Phillips, Laura Fitera, el doctor Láinez, la doctora Duréndez, las hermanas Carmen y Paloma de Miguel, Juan Hércules y Paqui Torres y amigos de Eva y Alfonso como Ana Navarro, Nacho González, Cristina Font, María Cosín, Elena Cabedo, Juan Arnau, Javier Millet, Raúl Diego, Manel Albalá y Vicente Fernández, Susana Lozano y Juan Bolinches, Pascual Merita y Carla Torres, Pablo Landecho y Blanca Torres, Cesar Villalonga, Juan Valero de Palma, Patricia Montoro y Manolo Peris, Elena Cabedo y Raúl Diego, Javier Millet y María Ripoll, José de Miguel y Tatiana Monsonís, Adolfo Alcón y Ana Chanzá, Francisco Marco, Quique López y Esther Francés.
Entre fiesta y fiesta, Cuchita Lluch dejó hueco para ejercer de lo que más le gusta: madrina de la gastronomía valenciana. Hace unos días presidió el jurado del primer concurso de la moscatel de Alejandría en el auditorio de Teulada. Junto a ella, estuvieron los cocineros Miguel Barrera, Juanfra Valiente, Santiago Prieto, Dani Frías, Miguel Ángel Mayor, Vicente Patiño y Luís Valls.
La ciudad recupera poco a poco su ritmo. El club Moddos ha sido de los primeros en poner actividades en su agenda. Esta semana organizó la visita a la exposición “Parelles de Tiepolo” de Rafael Armengol. Acudieron Marcelo Soto y María Dolores Enguix, Begoña Albert, Julia Pérez Broseta, Mercedes Paredes y Juanjo García Rivera, Marisa Machí, Rosa Torres, Lluis Nadal, Ana Ramírez, Inés Tordera y Josep Lozano.
 

lunes, 9 de julio de 2018

¿Javea o Benicassim?

¿Jávea o Benicassim?, he ahí el dilema. Ríete tú de lo de “ser o no ser” que sólo da para comerte el tarro. Lo que realmente nos marca la vida a las valencianas es si somos más de Jávea o de Benicassim. Quien de alguna forma pueda demostrar ya cuando la Marujita Díaz vestía pañales, su familia veraneaban en Javea o Benicassim será considerada una aristócrata en las fiestas de verano. Allí defenderá su playa con su vida. Recordará la infancia de Fulanita y Menganita, y el noviazgo de la hermana de Pitita con el primo de Tutina, mientras su madre, Fuchita, preparaba la merienda. Su contrincante, la de la otra playa, se defenderá contando como Petote, el hermano de Chusita, las enamoró a todas con su Vespa rosa.
Es el caso del doctor Juan Antonio Mira, que tiene una casa del puerto porque allí pasaba los veranos desde niño, cuando ya iba con sus padres. En el pueblo también tienen casa el ex ministro José Manuel García Margallo y los hermanos De Miguel: Alicia, Carmen, Paloma y Jose, casado con la interiorista Tati Monsonís. Fue ella la que le dio a la casa un estilo ibicenco y allí celebran cada verano una fiesta de lo más concurrida.
Entre los amigos de Paloma, están las hermanas Ana y Sara Joudí, que comparten veraneo en Javea con la rotaria Teresa Nuez y Manolo Lainez, Emília Garcia, Ismael Zahrawi, Ana Peris y Herminio Moraira, entre otros.
A Sara le encantan las playas de la zona: “cala Portixol con sus casitas de pescadores con puertas y ventanas azules; La Granadella y su agua cristalina”, como a la diseñadora Bárbara Torrijos, que pasa allí los veranos.
Algunos, como Esther Barrera, acaban en Javea porque es allí donde van todos sus amigos. “Yo me he criado en el campo toda la vida, en Onteniente, en una finca familiar. Desde hace cuatro años hemos recalado en Javea, ya que mis hijas tenían allí sus amigos y yo también”.
Otros son de Javea de toda la vida, como Amparo Lacomba, y allí tienen todo lo que necesitan, desde descanso hasta diversión. “A mi marido Vicente y a mí nos encanta salir a navegar con nuestra lancha y disfrutar de sus aguas limpias y cristalinas.”
“Javea es intensa en relaciones de amistad”, dice Toni Jordán. Nos gusta ir a las calas, perdernos los domingos por la tarde en el mercadillo de Jesús Pobre y descubrir nuevos sitios para comer o cenar, preferiblemente junto al mar. En agosto es indispensable acudir a la fiesta ochentera del Molí Blanc”.
Javea tiene además algunas de las casas más bonitas de la costa, como la del interiorista Carlos Serra o Cala Sardinera, la casa de Rosa Castellví diseñada por el arquitecto Ramón Esteve.
El pueblecito marinero de Moraira es otro de los destinos favoritos.
A Laura Gallego le gusta por su tranquilidad y por sus paisajes. “Me encanta leer bajo un pino, es un día a día muy dulce que suele terminar no muy tarde tomando algo frente al mar.”
Zdenka Lara también tiene casa en Moraira. “Nos enamoró por sus vistas al Portet y por la sombra natural de los pinos, que son como un gran toldo en la parcela”.
Si para unos Javea o Moraira no tiene nada que envidiar a Saint Tropez, los que veranean en Benicassim, como Delia Barral, no la cambian por nada del mundo. “La zona de las Villas es muy tranquila, todos nos conocemos y el día es muy agradable: playa, baños de mar, salidas en barco desde el náutico de Oropesa o recorrer la vía verde.”
Paula Alcón dice que Benicassim es como el Biarritz valenciano. “Me encanta desayunar  en las terrazas frente al mar, pasear frente a las villas, ir a la playa y salir a cenar con amigos a las tasquitas del pueblo”. Paula se ha llevado este verano su Cool market al Club Palasiet y reparte el verano entre Benicassim y las islas “de cala en cala y disfrutando de la maravillosa gastronomía isleña”.
No es la única valenciana que cruza a las islas en verano. Sobre todo si tienen barco, como el artista Lu Gorritz, que pasa un mes navegando por Formentera y Mallorca, el arquitecto Ramón Esteve, el empresario Luis Fernández y el estilista Alex Jordán que pasan semanas en Ibiza.
Si unos son de Javea toda la vida, otros son de Ibiza de toda la vida. Es el caso de María Gómez-Polo, que va desde hace años y tiene buenos amigos. “Me encanta pasear por Marina Botafoch y por el pueblo”.
Para vacaciones de lujo, las de María José Lladró, que tiene casa en una de las zonas más exclusivas de Mallorca, entre el Puerto de Andraxt y La Mola. “El ambiente aquí es maravilloso porque viene la clase alta de Europa a la que no le gusta exhibirse sino descansar, bañarse en aguas fantásticas con grandes pinadas, comer productos frescos y pasar inadvertidos. Me siento muy identificada en este ambiente. El pueblecito que me apasiona es Valldemossa, donde Michael Douglas y su primera mujer tenían su casa.”


lunes, 2 de julio de 2018

Fiestas de verano


En las fiestas de verano, es donde una mujer se la juega de verdad. En invierno, todas las gatas son pardas; un chaquetón y un fular lo tapan todo. Pero en verano; ¡Ay bonita, ahí no hay trampas! Sin pañuelos, ni botas, ni medias… Sola tú y tu vestido de tirantes. A ver dónde escondes lo que no te gusta. Un collar o cualquier otro complemento puede distraer la atención al primer impacto, pero eso dura poco. Luego te quedas allí, mirándote al espejo y lamentando tu suerte por no haber nacido hombre. Míralo a él, se ha puesto lo primero que ha encontrado y va el tío más feliz que un regaliz, con sus bermudas azules y su polo amarillo que ni está ni deja de estar de moda. Mientras, tú has revuelto diez veces el armario es busca de algo oculte ese diminuto defecto que sólo tú sabes que está, pero crees que será el tema de conversación en todos los corrillos de la fiesta.
Para abrir boca, e ir entrenando, la fiesta de la terraza del Westin, que suele ser escenario de una de las fiestas más famosas del verano. Allí, entre gintonic y gintonic, puedes cotillear el último retoque estético de la Reina Letizia, o sobre la nueva casa de Vicente Boluda y Esther Pastor, que dicen que tiene hasta vajilla de oro.

Ejerció de anfitriona la directora del hotel, Rocío Cibrán, que además es cónsul de Suiza, y muchas mujeres con mando en plaza, como las empresarias Emi Boix y Anabel Navas, la presidenta del Ateneo Carmen de Rosa, Pilar Erans y Alicia López. Estuvo Josep Lozano con Lluís Nadal y el artista JARR, Argimiro Aguilar, el diseñador Alejandro Resta con su pareja Carlos Sánchez, ambos imparables vendiendo colecciones para la familia real de Qatar, y los joyeros Begoña Marfil y Bruno Vidal.

También estuvo Corinna Heilmann, el director del Pau de les Arts Francisco Pontenciano, la presidenta de Valencia Premium Ana Melero, Javier Llombart, de la Asociación Contra el Cáncer, y Ana Belén Diaz, de la Casa Ronald, que está organizando una súper cena benéfica el próximo jueves en el Colegio de Médicos y colabora la Asociación Profesional de Periodistas. ¡Animaos chicas que todavía hay tiempo!
El Westin también acogió esta semana una de las fiestas más emotivas de la temporada, la de la Fundación El Sueño de Vicky, que recauda fondos para la investigación del cáncer infantil. Su presidenta y fundadora, Laura García, la creó en 2016 tras el fallecimiento de su hija Vicky, de cuatro años de edad. Santiago Cañizares y Mayte García también perdieron a su hijo Santi de cinco años el pasado 23 de marzo. Por eso se han sumado a la fundación y han movilizado a media ciudad para la gala benéfica que se celebró este jueves en el Westin.
La cena fue un acto emotivo y participativo al que asistió el doctor José Luís Gorriz, Mercedes Scháfer, Silverio Tarrazona, Carmen Zambrano y Juan Sol y Ricardo Arias del Valencia Fútbol Club, Francisco Javier Farinós, Laura García y Maite García, embajadoras del Sueño de Vicky, Juana Crespo, el artista Lu Gorritz con Pilar García, Pablo Paya y Catalina Navarro.

¡Más fiestas de verano! La que celebró Claudia Villasboa en un hotel super coqueto en Puebla de Farnals. Fue en la terraza, decorada por Zdenka Lara. Hubo sushi, ostras, quesos, barbacoa, música en directo y copas hasta las mil. Entre los invitados, Laura Quesada, Cari Ruiz, Virginia Gallego, Marina Lloret y Natalia Galán.
Para Marisa Marín ya es una tradición celebrar la llegada del verano. En su caso doble celebración porque coincide con su santo. Marisa invitó a sus amigas de la Orden del Querer Saber a una fiesta en su casa de La Eliana. La cena fue en el jardín y luego el grupo se lo pasó en grande con la música de Mariachis.
A la cena fueron amigas de la Orden como Mónica Duart, Mayte Montagut, Maribel Molins, Pura Barber, Gloria Sorlí, Paqui Sauri, Laura Fitera, Amparo Lacomba, Pilar Millán, Alicia Marín, María José Navarro, la diseñadora Amparo Chordá, Mercedes Hermosilla, Esperanza Pascual, Maribel Soriano, Mari Carmen Pocoví y Merche Fillol.


martes, 26 de junio de 2018

Cierre de temporada


Conforme vas haciéndote mayor, las cosas van cambiando. Algunas desaparecen, esas no son ningún problema, quedan en tu recuerdo como algo vivido con más o menos emoción. Lo malo son esas cosas que cambian pero siguen estando ahí, aparecen puntualmente cada año, para provocarte ataques de nostalgia. Y lo peor, es cuando tratas de combatir esa nostalgia actuando como cuando eras jovencita. Entonces te das cuenta de que estás haciendo el ridículo y te repliegas aceptando tu derrota. Por ejemplo, la Noche de San Juan. El rollito de meter los pies en el agua tenía su gracia cuando, con dieciséis años, te daba igual pringarte de sal y arena. Lo importante era participar en ritual sin tus padres, con tus amigos, y con la esperanza de que el chico que te gustaba entendiese de una vez las señales que le estabas enviando y se decidiese a llevarte a un aparte y pedirte salir. Tú creías que tus señales eran evidentísimas, incluso descaradas; pero él, que estaba tan pavo como tú o más, no se enteraba de nada y la noche pasaba con él haciendo el bruto para llamar tu atención y tú lanzándole miraditas y pensando: “a qué esperas chaval”.
Ahora te presentas en la playa con tu Pepe y un grupo de amigos. Inicialmente el plan es repetir el ritual. Pero a la hora de la verdad, a todos os da pereza pringaros de arena. Al final uno se decide, tú te sumas, te metes en el agua llena de preocupaciones: temes que alguien te robe los zapatos, que una ola te haga perder el equilibrio y acabes haciendo el ridículo, que en el salto te tuerzas un tobillo, que luego no funcionen la duchas para quitarte la sal, que haya demasiado atasco para salir y volver a casa… Total, un desastre. Mejor dejarlo estar e ir a una terraza, lejos de la arena, a tomar un gintonic.
En cualquier caso, San Juan marca el inicio del verano. En realidad lo marca el fin del colegio de los niños, que este año han coincidido. Sea como sea, ya es verano. Y esta semana eso se ha notado en la vida social valenciana que ha cerrado temporada.

El Casino de Agricultura celebró el miércoles su reunión de fin de temporada de Canasta. ¡Mira que se lo pasan bien las señoras! Yo cuando me jubile voy a aprender a jugar y así cada semana partidita. Liguillas los lunes y los miércoles, y entre jugada y jugada un cafetito tocado para animar la tarde.
Durante los nueve meses de curso han participado más de 60 parejas y las primeras clasificadas han sido Ana Martínez, Carmen Ruíz y Merche Morales. El fin de curso se celebró con un almuerzo de hermandad al que asistió el Presidente del Casino Manuel Sánchez Luengo, reelegido esta semana, y la coordinadora de la sección de canasta Mª Carmen Martínez Hernando.
Los amigos del Museo San Pio V también celebraron esta semana su cena de fin de curso. La asociación organiza viajes culturales, visitas a exposiciones, conciertos y conferencias. Vamos, la agenda perfecta para culturizarte.

Al frente de la asociación está la encantadora María José Navarro, que no para de organizar planes para sus socios. En la cena estuvo acompañada por sus compañeros de la Junta Ramón Serra, Paqui Sauri, Felipe Garín, Mayrén Beneyto, Jorge Martí, Jose Ignacio Casar y Cristina González. Además estuvo el grupo de amigas de Matilde Conesa, Merche Fillol, Mayte Montagut, Laura Fitera, Loli Marco, Marta Conesa, Esperanza Durá, Pura Barber, Mercedes Gutiérrez, Bienvenida Guerrero, Mamen Rivas, Pilar Millán y Teresa Alfaro. No faltó Fernando de Rosa, Julia Pérez Broseta, Ana Alfonso, Andrés Montón, Juan Font, Toya Gil, Juan Zafra, Rosa Villar, María Gómez, Carmina García, Patricia Diaz, Javier Martín, las hermanas Amparo y Carmen Roig Fillol, Vicente Baixauli, Pilar Fernandez, María Eugenia Gascó y el imprescindible Juan Antonio Murgui.

¡Más cenas! Esta no es de fin de curso, pero casi. Los interioristas Verónica Montijano, Sigfrido Serra, Mateo Climent, Francisca Casans y Antonio Salinas tuvieron la idea de organizar un concurso de decoración de mesas. Veinte diseñadores, artistas, arquitectos y hasta joyeros presentaron su propuesta de mesa con el denominador común de estar inspiradas en las islas baleares. Chicas, las mesas eran una pasada, qué de ideas para invitar a las amigas y demostrar que una sabe cómo recibir y que tiene un buen fondo de armario de vajillas, cristalerías y porcelanas que además sabe combinar con un gusto exquisito.

En la cena celebrada en Myrtus estuvieron los diseñadores de las mesas: Vicente Gracia, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, Concha Martínez, Carmen Baselga, Fernando Pons, Juan Antonio Pascual, José Luís Vilanova, y también el jurado que eligió a la mesa mejor vestida: el empresario José Miguel Martínez Medina, el interiorista Javier Muñoz Brandon, la periodista Amalia Enríquez, el pintor Paco Seoane y Laura Fitera, verdadera experta en recibir en casa tanto por conocimiento como por años de experiencia.

Hasta las organizaciones benéficas están cerrando curso. La ONG Harambee celebró esta semana una velada solidaria de jazz en los jardines de la Hípica. El objetivo era conseguir 25 becas para niñas huérfanas africanas. Al evento asistieron cerca de doscientas personas, entre ellas el dermatólogo Carlos Gillem, Emilio Peña, Federico Martínez Webe, Silvia Corell y Eduardo Herrero, Rafael Monteverde, Carmen March y Luis Gamón, Carmen Barrachina, Henar Molinero, Maria Simó, Araceli Chuliá, José María Valdés, Macarena Cárdenas, Alfredo García Moya y Belén Bayona.

martes, 19 de junio de 2018

Tardeo madurito

El tardeo es un gran invento para jóvenes cuarentonas, cincuentonas, sesentonas, y las ya más maduras setentonas. Somos la generación que en nuestra juventud retrasamos la hora de salir de casa hasta la doce o la una de la noche. Cánovas, Xúquer, Juan Llorens, etc. estaban desiertas hasta esa hora. Allí tomábamos las primeras copas y a las tres o cuatro de la madrugada nos íbamos a la discoteca de turno. La vuelta a casa se hacía con el alba.
Ya no estamos para esos horarios. A buenas horas te levantas del sofá a las doce de la noche y empiezas a maquillarte, no sin antes tener que agitar a tu Pepe que duerme en su sillón, cual oso invernando: “Venga, Pepe que nos vamos”. Y él, sin siquiera hacer el esfuerzo de abrir los ojos, te dice: “Calla, calla. Déjame.”
Contra eso no hay quien luche, ni falta que hace porque ahora tenemos el tardeo. Acabas de comer, das una cabezadita, y a eso de las seis te arreglas para salir. Es fantástico, sobre todo ahora en primavera, que no hace ese calor que te obliga a dormir la siesta, ni tampoco las frías tardes de invierno en las que sólo apetece sofá y mantita.
No hay tardeo sin buena música. Manolo Mínguez es uno de los imprescindibles del tardeo madurito. El jueves pinchó sus temas de los setenta en De Calle, el restaurante de Ricardo Bernat que reúne lo más principal y golfo de la ciudad a partir de las siete de la tarde. Chicas estilosas como el grupo de Ángeles Casanova, Trinuca Larraz, Laura y Elena Streuli, Pilar Genovés, Amanda de la Viña, Patu Gascó, Mónica Morales y Rosa Juan. Y también estilosos de mediana edad, de esos que tienen más peligro que tu Pepe planchando tu blusa de seda: Pedro Martínez, Felipe García, el artista Lu Gorritz, Rafa Selma, Borja Barrera, José Pérez-Manglano o Patrick Landi. La sorpresa del tardeo fue el actor Enrique Arce, un valenciano que se ha hecho famoso por interpretar a Don Arturo en la serie La Casa de Papel y que acaba de ser fichado para el rodaje la última peli de la saga Terminator, ¡toma ya! Arce vive ahora entre Los Angeles y Madrid, aunque siempre que puede pasa por Valencia.
Kinépolis también inauguró en horario de tarde su nueva sala de cine 4D, una de esas donde que puedes sentir efectos especiales de las películas, como olores, lluvia e incluso viento. La peli proyectada fue Jurassic World, dirigida por J.A. Bayona. Allí estuvo el director de Kinépolis, Luis Esteban, y gente del mundillo del cine como José Luis Moreno, Eduardo Guillot y Carmen Alcayde. También fueron los diseñadores Lucas Zaragosí y Adrián Salvador, el ilustrador Paco Roca, McDiego, la periodista Natalia Segrelles y el estilista Rafa Moreno con su marido José Alandes.
Más saraos de tarde. El martes se inauguraba una nueva galería de arte frente al Mercado de Colón. Se llama Sammy Art y su primera exposición fueron dibujos pintados por los niños de la Fundación FUVANE. Allí estuvo el presidente de la Fundación Eduardo Alcalde su mujer Celia Martín, los dueños de la galería Samuel Tebar y Marian Martínez, Fabiola Gutiérrez, Marisa Carbonell, Pepa Martínez, Lupe Torres, Bea Anargó, María José Albert, Ana Peris, Amparo Moreno, Susana Pérez Manglano, Mayayo Gómez Lechón, Begoña Ciscar, Beli Botella, Elena Pérez Manglano, Beatriz Babe, Carmen y Amparo Roig y Chelo Moreno.
La semana también dio para citas benéficas. La Orden del Santo Sepulcro celebró una cena del Matón de Manila en el Club de Tenis para recaudar fondos a sus proyectos de ayuda. No faltaron caballeros como Fernando de Rosa, el canónigo Álvaro Almenar, José F. Ballester-Olmos, Juan Ferrando, Eduardo de Diego, Jesús de Salvador, Carlos Veldú y Vicente Aguilar. Entre las damas, Asunción Palop, María José Navarro, Paz Olmos, Cuca Vidal, Toña Játiva, Carmen de Rosa, Andrea Cicero, Maribel Molíns, Laura Penadés, Carmen Pocoví, Carmela Morell, María Jesús Moll, Amparo Beneyto, Ana Brugger, Luis Felipe Guerra y Mercedes Hermosilla, Joaquín Martínez y Laura Amorós, Paco Ampurias y Alicia Marín, Vicente Maciá y Amparo Llácer, Salvador Vila y Esperanza Pascual, Ramón Almazán y Mayrén Beneyto, Abraham Martínez y Maribel Soriano y José Luis Cortina y Pilar Martín.
Y para cerrar, un cumpleaños. El de Josep Lozano, que celebró sus 63 súper bien llevados en el Palacio del Negrito, con más de 80 invitados, entre ellos, Enrique Duart y Mª José García, sus hijas Mª José y Mónica, Mayrén Beneyto, Laura Fitera, Juan Antonio Murgui, Claudio Zirotti y Trini García, Mamen Puchades y Guillermo Martorell, Julia y Cristina Pérez Broseta, Encarna Roig, Jose Luis Abad, Mª Angeles Miguel, Isabel Aliño, Marcelo Soto y Mª Dolores Enguix, Amparo Ortuño, Luz Aguiló y Aurora Reig