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lunes, 27 de enero de 2020

¡No sin mi grupo!

Los grupos de whatsapp son la versión moderna de las vecinas que se sentaban a la puerta de casa a charrar mientras sus maridos pasaban la tarde en el casino jugando al chamelo. Nosotras compartimos la vida entera: fotos de los niños, excursiones, artículos interesantes y hasta la ropa que nos vamos a poner. Los chats de ellos son más limitados: básicamente publican fotos de señoritas con poca ropa, chistes que sólo ellos entienden, futbol o fotos de la paella que cocinaron el domingo, el único día de la semana que lo hacen.
Las integrantes de la Orden del Querer Saber, que preside Marisa Marín, mantienen varios chats en los que están en contacto todo el día. Comparten viajes, noticias, felicitaciones e incluso las previsiones del tiempo. Si alguna tiene algún familiar hospitalizado, las demás se interesan y dan muestras de apoyo y de cariño. El grupo está muy unido y se reúne una vez al mes para verse y escuchar una conferencia. La última fue hace unos días. Juan de Dios Vargas les habló sobre criminología y casos policiales de lo más sorprendentes.


Muchos se quejan de los chats pero lo cierto es que facilitan mucho la vida social. Gracias a ellos, el club Moddos informa a sus socios de cada una de las actividades: a los que les gusta la cultura, culturalia; los que prefieren la lectura, lecturalia; y los amantes de la gastronomía, Degustalia. Este último grupo es el más reciente, lo dirige el crítico gastronómico Pedro García Mocholí y se reúne una vez al mes para comer y beber. El martes tuvieron su primera cita; el grupo cenó en un mejicano, bebió margaritas y comió guacamole. Compartieron mesa Carlos Salazar, Lluís Nadal, Jose Dolera, Aurora Reig, Guillermo Martorell, Antonio Llombart, Nacho Carrión, Luis Lluch, Laurence Lemoine, Mª Dolores Pérez Lis, Mamen Puchades, Mercedes Paredes, José Vicente Tello, Eva Mengod, Cristina Pérez Broseta, Mª José Murgui, Mª Dolores Enguix, Inma Monedero -que estuvo hace unos días en Madrid en el desfile de la diseñadora de joyas Rosa Sempere-, Juanjo García-Rivera, Santiago Castell, Reme Hidalgo, Marcelo Soto, Julia Pérez Broseta, Mª Ángeles Varvaró o Juan Antonio Murgui. El de Moddos no es el único grupo gastronómico. Javier Monedero mantiene uno llamado Cuchara de plata eminentemente masculino.

Las nuevas tecnologías también permiten a las familias estar más unidas. Por ejemplo, la familia Galbis, muy conocida en Valencia, consiguió reunir hace poco a 79 familiares de los 7 hermanos Galbis, con todos sus hijos y nietos para el cumpleaños de la matriarca Carmen Córdova. La cita fue en el Palau de les Arts y estuvieron los hermanos Rafa, Merche, Manolita, Amparo y Chelo Galbis junto a Carmen Córdova, viuda de Agustín Galbis. Sólo faltó María, que no pudo ir porque vive en Mallorca.
Por whatsapp también llegan las invitaciones para los estrenos de teatro y las citas culturales. Esta semana se estrenó en el Olympia Mujer de Rojo sobre fondo gris, con un José Sacristán inmenso despidiéndose de los escenarios. Al finalizar la función el actor agradeció los aplausos añadiendo que, “por favor, la próxima vez vengan tosidos de casa”. Genio y figura.

Y el jueves también volvieron las inauguraciones de arte, después del parón navideño. Sara Joudí abrió temporada en Shiras con obra de Rafael Armengol. No se lo perdió el artista Horacio Silva, María José Albert, Coté Soler, Javier Martínez Rubio, Pilar Millán, el crónista Yeray de Benito, Angel Villanueva y Laura Gallego, José Cosme con su madre Presen Rodríguez y la artista Blanca Marí, que está preparando exposición en Madrid comisariada por Vicente Colom.

lunes, 13 de enero de 2020

Semana de rebajas


Las rebajas ya no son lo que eran. Entre el black Friday, el cibermonday, la shopening night, la semana fantástica y tropecientos descuentos más, cuando llega el 7 de enero ya has comprado todo lo que querías y la tarjeta está más escuálida que Isabel Preysler en el último reportaje de Hola. Antes las rebajas sí que tenían aliciente. Cuando eras jovencita, tu madre se tiraba todo el año diciéndote que esperases a ese día. Y aprendimos a tener paciencia, cosa que no han aprendido nuestras hijas, que lo quieren todo para ya. Cuando por fin llegaba el día, te habías recorrido todas las tiendas, cogías a tu madre del brazo y la arrastrabas tienda tras tienda y ella te decía aquello de “no me voy a gastar más de 3.000 pesetas en un suéter”, y todas tus expectativas se venían abajo. Entonces buscabas vestidos ajustados y tacones que te hiciesen parecer mayor. Ahora buscas zapatillas de deporte y vaqueros para transmitir una imagen más juvenil.
El caso es que las rebajas ya no generan la mínima ilusión. Y es una pena, porque estos días entre el final de las fiestas y el frío son bastante tristonas. La vida social valenciana también esta desaborida. La agenda de la semana era prácticamente un erial. Menos mal que nos han dado alegrías el cocinero Quique Dacosta, que se encargará de la cocina del Ritz de Madrid que acaba de ser reformado, y el neurólogo José Miguel Láinez, que es el nuevo presidente de la Sociedad Española de Neurología. Láinez, además de ser una eminencia en su especialidad, es mano de santo  para las migrañas. Más de una valenciana le debemos a él los amaneceres tranquilos sin que te estalle la cabeza después de una noche de despiporre.

El club Moddos sí que retomó su actividad con una de sus cenas culturalia. Cenaron con la escritora Rosario Raro, que les habló de su última novela ‘Desaparecida en Siboney’. La acompañaron José Vicente Tello, Mª Dolores Pérez Lis, Julia Pérez Broseta, Mª Dolores Enguix y Marcelo Soto, que días antes habían invitado a una copa de Reyes, Mercedes Paredes, Juanjo García-Rivera, Mª José y Juan Antonio Murgui, Ángeles Varvaró y Lluís Nadal.

Una de las expectativas que nos tienen en vilo para el año 20 es el debut de Enrique Ponce con los micrófonos. El chivano va a granar un disco, uno de los temas a duo con Julio Iglesias. Veremos cómo queda y si se anima a dar un concierto en la plaza de toros de Valencia. Ya me veo las colas de fans haciendo acampada en la puerta de la plaza para conseguir un buen sitio cerca del escenario. Mientras tanto, el diestro ha presentado en el Corte Inglés de la Avenida de Francia un aceite de oliva virgen extra que lleva su nombre y que procede de los olivos de la finca que tiene en Úbeda. ¡ah! Ya la etiqueta y el envase los ha diseñado su mujer, Paloma Cuevas.

Hablando de diseño, la semana que viene, el miércoles, tenemos una cita de moda en el Centro del Carmen. Se inaugura la exposición Art en Blanc, que reúne todos los diseños que se vieron en el desfile celebrado en diciembre: propuestas de Ulises Mérida, Yvan Andreu, Eugenio Loarce, Pablo Erroz, Siglo Cero, Daluna, Estudio Savage, Hupit, Greta by Claudia B., Cubero Quesada, Jaime Piquer, Belén Fernández, Paco Roca, Andra Cora, Alejandro Resta, Gurillo, Higinio Mateu, Hortensia Maeso, Juan Vidal, Olimpia Sanchis, Miguel Vizcaíno, Isabel Serrano, Roberto Diz, Visori y Francis Montesinos.

lunes, 24 de diciembre de 2018

Maestras champañeras


Mañana cena familiar. Allí estará el cuñado enterado, siempre hay uno que lo sabe todo. Como siempre soltará un rollo sobre el maridaje del vino y cómo cambia el sabor del jamón si se ha cortado con pezuña hacia arriba o hacia abajo. Y tú le aguantarás sonriente, un año más, mientras tu cuñada, su mujer, le mirará con ojos admiración o hastío según lleve dos o veintidós años casada con él. 
Llegará el momento de servir el champán y ahí, este año, te va a encontrar. Él no se lo espera pero tú le vas a decir un par de cosas: primera, no hay que servirlo demasiado frío; por debajo de cinco grados la boca se paraliza. Segundo, lo de envolverlo en una servilleta es una catetada. Tercero, deja de hacer el tonto inclinando la copa, que se te va a caer y me vas a manchar el vestido. Si tu cuñada lleva casada con el listo menos de cinco años, estás muerta, acabas de ganarte una enemiga de por vida. Si lleva más de veinte, tienes una nueva amiga.

Las lecciones sobre el champán las dio el enólogo Xavier Monclús en una cena que montó esta semana Javier Monedero y a la que fueron Vicente Aguilar y Toña Játiva, Luís Felipe, Marc Grin, Oscar Nácher, David González, José Luís Palencia, Susana Pardo, Carmen Pérez y Abraham Romero.
Hubo más tras citas en las que corrió el champán. La cena de Navidad de Moddos, un fiestón en el que actuó Nacha Pop, pinchó música David W. Phillips y al que fueron los habituales del club, y la copa de Navidad del joyero Vicente Gracia, en la que cantó Javier Botella y acudieron mujeres tan estilosas como Belén Bordills con su madre Elena Girona, Begoña Ortiz, Carmen de Miguel, Patricia Casañ, Amparo Lacomba, Devorah Elvira, los italianos Andrea Marcotulli y Claudia Naldi y el catalán Duran i Lleida.

¡Más cenas navideñas! La que organizó Jose Mª Colonques (hijo) en su tienda de Porcelanosa de Colón con un grupo de empresarios, entre ellos Josep Viosques, Fernando Valle, Eugenia Serrano, Ana García-Conde, Gonzalo Bayona, Antonio y Pablo Jordán, Vicente Andreu y Elisa Escorihuela.


martes, 26 de diciembre de 2017

Cócteles navideños

¿Qué diferencia hay entre un cóctel navideño y cualquier otro?, pues que por alguna extraña razón todo el mundo te cae mejor. Estás ahí, esa gente forma parte de tu vida y tú de la de ellos, no eres una loba solitaria con la que nadie cuenta. Tienes amigos, hay gente que te quiere además de tu mamá, y además sonríen, se les ve felices. ¡Buah, qué más se puede pedir!, te dan ganas de levantarte, repartir besos y abrazos, si no lo haces es por miedo a que piensen, pero qué le pasa a esta loca. Tomas una copa, dos, tres y hasta esa compañera que se pasa el año haciéndote la vida imposible, te parece ahora un ángel caído del cielo. Ahora no entiendes por qué le habrá dejado su novio, cosa que veías evidente el  día que te lo contaron.
Encima, cuando te vas, te desean lo mejor; incluso puede que alguien se haya pasado con el champán y te dé abrazo sincero, susurrándote entre sollozos que te quiere, que eres una mujer genial.
Luego te llegan a casa sus felicitaciones. Eso sí que ha cambiado. Ya no vale con una tarjeta más o menos emotiva de un Belén o un muñeco de nieve. Ahora hay que personalizarlas, echarles imaginación, como la de la pintora Helga Grollo, que felicita la Navidad con una obra suya, o la de Vicente Boluda y Esther Pastor, que lo hicieron con una foto de lo más elegantes. Los dos estuvieron, como no podía ser de otro modo, en la cena navideña de la Asociación Valenciana de Empresarios, que reúne cada año a la crème de la crème del empresariado valenciano: Juan Roig, Manuel Palma, Federico Félix…   
Eso es la Navidad. Fiestas hay muchas, pero como las navideñas ninguna. Esta semana ha sido un no parar de comidas, meriendas, cenas y hasta cócteles.
Mónica Duart invitó el miércoles a una merienda a sus amigas de la Orden del Querer Saber para celebrar su nombramiento como Regina del Jocs Florals. Estuvo su madre, María José García Padilla, la presidenta de la orden Marisa Marín, Mayrén Beneyto, Blanca y Laura Fitera, las dos de Prada, Marisa Torrijos, Maite Montagut, Amparo Lacomba, Paca Ribes con su hija María, Paz Olmos, María José Navarro, Carmen Pocoví, Maribel Molins, Pura Olmos, Amelia Guich, Mercedes Fillol, la diseñadora Amparo Chordá, Asun Palop, Mercedes Hermosilla, Paqui Saury, Amparo Llacer, Encarna Mestre, Laura Amoros, Berna Sainz, Loli Marco, María Medrano, Alicia Marín, Totón Barberá y Lucía Zaragozá.
Y no faltaron las damas del amor que acompañan a Mónica en su reinado: su hermana María José Duart, Andrea Villafañe, Nuria Galvis, Marian Pérez, Alicia Lacomba y Sonia Piles.
Al día siguiente, Mónica fue con su padre Enrique Duart y toda su familia a otra de las citas navideñas de la temporada: la cena de Moddos. El Club eligió el Westin y decoró uno de sus salones con un enorme abeto, donde colocó los regalos para los invitados: Iván Martínez Colomer y Ana García Rivera, Encarna Roig, Alfredo Esteve, Amelia Delhom, Aurora Reig, José Dolera, Patricia García y Tamara Fernández, Javier Soria, Rosa y Agustín Buraglia, Alina Giorgeta y Julio Rodrigo, Lourdes Vañó, Virginia Pérez, Amparo Ortuño, Rosa Sanchis y Javier Monedero, David y Pablo Escolá, Isabel y Fernando Aliño, Begoña Albert y Javier Blanquer, Alejandro Medina y Mª Ángeles Gonzalez, Pascual Segura e Iñaki Orozco, Mila Peris, Mª Dolores Enguix, Marcelo Soto, Javier Ortiz, Mª Dolores Pérez-Lis, Jose Vicente Tello, Amparo Brell y Mª Teresa Martínez-Durbán, Mamen Puchades y Guillermo Martorell, Miguel Piqueras, Jorge Alcocer y Víctor García, el artista Jarr, Lluís Nadal, Aline Mataix y Reme Hidalgo y Cristina Patteson.
La cena navideña de la nutricionista Elisa Escorihuela y los interioristas Sigfrido Serra y Mateo Climent también fue de revista: la decoración de la mesa, las flores, las velas… Entre los invitados, Pablo Jordán con su mujer Ana García Conde, su hermano Antonio con su mujer Beatriz Maset, Sandra Soler, Sonia Vilar, Vicente Andreu, Isabel Martín, Jose María Colonques, Verónica Ruiz y Nuel Puig.

martes, 19 de septiembre de 2017

Nueva renaixença

La sociedad valenciana vive un renacimiento. La crisis la dejó catatónica durante diez años, y ahora parece que por fin recupera el pulso. Pero que nadie se engañe, las cosas ya no son como eran.
Antaño el glamour valenciano se citaba en eventos frívolos y estetas, en los que la conversación más profunda era la que hablaba de la temperatura idónea para el champán. Ahora la alta sociedad valenciana se cita en galerías de arte y en exposiciones. Los cuadros y las esculturas han sustituido a los coches y los yates; las galerías de arte y los estudios a los hoteles lujosos que parecían sacados del mismísimo Dubai.
Así es que, chicas, ya sabéis: id desempolvando los apuntes de Historia del Arte de COU. Todo apunta a que a partir de ahora, el champán ya no lo tomaréis hablando del vestido que llevaba el otro día fulanita, comprado en la tienda de menganita y con arreglos de futanita. Ahora hay que estar preparada para mantener una conversación sobre la composición y el cromatismo en la búsqueda de un concepto rompedor de la imagen. Y claro, si alguien te viene con esas, no puedes quedarte mirando con sonrisa de pava, mientras piensas: “¡qué daño me están haciendo estos zapatos!”. Tendrás que responderle algo de tipo: “Si, tienes razón. Yo creo que eso obedece a una innegable evolución darwiniana de la estética formal.”
Para empezar, hay que ir pensando algún comentario sobre las berenjenas, alcachofas, limones y demás que jalonan estos días la ciudad. Si alguien, en algún evento, se acerca a ti con su americana negra tipo mercadillo, sobre camisa gris sin corbata, pelo mal peinado y una perilla, y te pregunta sobre la alcachofa que hay en la puerta de la Longa, ¿qué le dices?; ¿qué es una monada?, ¿que responde a la necesidad del arte por superarse a si mismo exaltando las formas banales como medio para crear un nuevo cosmos conceptual?, ¿o simplemente que a ti las alcachofas sólo te gustan en la paella?
El caso es que ahí está, esa enorme berenjena frente a la fachada barroca del Palacio del Marqués de Dos Aguas. Un poco más allá, en la Lonja, una alcachofa. En las Torres de Serrano un tomate y junto a la catedral un pimiento. Son reclamos para acoger una de las jornadas que se celebran estos días sobre alimentación sostenible. Y tú te quedas ahí, mirando el pimiento, e imaginándotelo frito con ajos y tu mojando media barra de pan en el aceitito. Pero tú, lo que llevas en el bolso es un batido que te ha dado tu nutricionista para sustituir la cena por ese mejunje.
A lo que íbamos. La vida social valenciana renace fundiéndose con el arte y la cultura. Esta semana galerías de arte han sido las protagonistas.

La cita más destacada fue la de Ana Joudí en su galería Shiras. ¡Qué pasada de inauguración! La sala donde exponía Antonio Girbès se quedó pequeña para tanto invitado: Mayrén Beneyto, Mariangeles Fayos, la pintora Helga Grollo con su marido Mario Pilato, Angel Villanueva y Laura Gallego, Mª Angeles Miguel, Eva Marcellán y Alfonso Manglano, María José Albert, Ana Joudí, María José Navarro y Pilar Millán, Mª Carmen Pérez, Carmen Alborch, Paloma de Miguel, Vicente Castellano, el doctor Zahrawi, Teresa Nuez del Rotary Club Valencia, Ana Ibañéz, Paco Fandos, Manuel Franco, Elena Dionís, Cristina Marsellan, Juan Beneyto y su mujer Feli. Julián Lopez y Maria José Peidro, Alejandro Betancourt, José Pedro Martinez (hijo del coleccionista Martínez Guerricabéitia), Maite Ibañez (La Nau), Encarna Roig, el arquitecto Carlos Salazar, el comisario de arte Boye Llorens, el los pintores Horacio Silva, Sebatián Nicolau, Ximo Amigó, Nuria Rodriguez, y el presidente del Círculo de Bellas Artes, Gerardo Stübing
Otra galería valenciana, Tapinearte, abrió con una exposición de Antonio Moya y allí estuvo el artista, apoyado por su amigo el pintor Vicente Colom y su mujer Susana Marichán, el empresario Francisco Corell y su mujer Salomé Quiles, Vicente Simó, un auténtico gentleman, y Nuria Vilarrasa.

El Mercado de Colón también inauguró exposición, esta vez sobre dragones, Resulta que un fotógrafo inglés de nombre Mark Sicon ha sacado fotos de los dragones esculpidos en las fachadas modernistas del ensanche y los ha reunido en una exposición sorprendente.
A la inauguración acudieron los hermanos Alfonso y Fernando Manglano, las hermanas Viki y Verónica Pons Soria, el doctor Mira y su mujer, Silvia Pardo, Fer Mata, Noemí Carrasco, Teresa Badía, Paula Todolí y Delia Barral.
La semana también tuvo un hueco para actos benéficos, que hacen mucha falta. El viernes, Manos Unidas Valencia celebró su tradicional cena de hambre con la Fundación Once. Una iniciativa en la que han trabajado, entre otros voluntarios, el presidente de Manos Unidas en Valencia Eladio Seco de Herrera, Pilar Máñez (Manos Unidas y Fundación ONCE) y José Manuel Pichel, delegado de la Fundación ONCE en la CV.

Por lo demás, la agenda social ha estado marcada por las pasarelas. Francis Montesinos presentó su colección el viernes en Madrid y subió a la pasarela a su modelo favorita, Sara de Antonio, y también a las hermanas Encarna y Toñi Salazar (Azúcar Moreno), que fueron la sorpresa de la tarde. Fueron a ver el desfile amigos e incondicionales como Josevi Plaza, Alex Quiroga, Amparo Panadero, Javier García alberni, Blanca Pons Sorolla y Rosa Martínez.
La Pasarela de Madrid empieza justo cuando acaba la de NY. Este año, un grupo de valencianos del Club Moddos se fueron así como quien no quiere la cosa  a Nueva York a ver uno de los desfiles. Josep Lozano, María Dolores Enguix y Marcelo Soto, María José García Padilla y su marido el empresario Enrique Duart, Julia y Cristina Pérez Broseta, Luz Agulló y Amparo Ortuño, el pintor JARR, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, Begoña Albert, Julio Rodrigo y Alina Giorgeta. Vieron desfiles, visitaron la sede de Porcelanosa en Madison Square, cenaron en los sitios de moda como Cipriani Downtown, Buddakan o Bathazar y han provocado que más de una sienta ahora mismo envidia máxima.



lunes, 25 de julio de 2016

Esquizofrenia femenina

En la esencia femenina habita, desde tiempo ancestral, una dicotomía esquizoide, la que al mismo tiempo nos exige ser madres y esposas, a cada una de ellas se le pide una cosa, pero a cada una de nosotras se nos pide las dos juntas. Ahora, por si no tuviéramos bastante con elegir entre identificarnos con Hera o con Afrodita, tenemos que decidir si aceptamos o no que los hombres nos den un trato diferencial. ¿Si un hombre nos cede el paso en una puerta, debemos considerarlo un gesto machista? ¡Buaa!, esto sí que da para un debate y no lo de la investidura. Es la paranoia que le faltaba a nuestra vida. Si no te cede el paso, piensas: ¡será grosero! Si te lo cede, algo en lo más profundo de tu alma de mujer moderna emite un grito silencioso de protesta: ¡será machista el tío este, mira que cederme el paso como si viviésemos en la Corte de Luis XV! Y eso no es nada, lo peor es cuando te enfrentas a subir unas escaleras: si te deja pasar, vas subiendo deprisita sin dejar de pensar que detrás llevas a un tío mirando lo que no debe. Si pasa el delante, eres tú la que no sabe si mirar al frente, al suelo, o subir de espaldas. También hay situaciones en las que prima la comodidad: estás sentada, se te acaba la copa, te da pereza ir a por otra y piensas: “no se levantará ninguno de estos maleducados a traerme otra”. Claro que si el que se ofrece es el típico plasta que lo que quieres es que se vaya a la otra punta de la fiesta, entonces piensas: “Es lo que te faltaba, encima de pesado y poco gracioso eres el típico machista que piensa que una mujer no puede ir a la barra a pedirse una copa”.
Lo bueno de este debate es que ellos siempre tienen las de perder: mal si van y peor si se quedan. Nosotras llevamos la batuta y a ellos no les queda otra que someterse a nuestra tiranía.
Así es que ale guapos, a hacer cursos de análisis del lenguaje no verbal, para que mirándonos a los ojos, sepáis lo que esperamos de vosotros. Las fiestas de verano son una oportunidad única para ponerlo en práctica. El jueves, el programa de televisión Revista de Sociedad celebró su fiesta de final de temporada. Era una de esas tardes de bochorno difíciles de soportar en Valencia. Menos mal que la fiesta fue en una terraza, Tosca Llar Club. Allí estuvo el director del programa, Iñaki Verchraege, con los presentadores Donís Salvador y Amparo Lacomba, todos de blanco impoluto, como mandaba el dresscode. Entre los invitados, Pepo Oltra, Alfredo Esteve, Alvaro Mocholí y Mónica Duart, la presentadora Laura Grande, Josep Lozano y el artista JARR, el peluquero José Besó, la fundadora de Cafés Valiente Celia Valiente, el empresario Javier Monedero y Rosa Sanchís, las indumentaristas Carmen Asins y Margarita Vercher, el sastre Antonio Puebla, Lluis Nadal, Elvira Ferrer y Rosa María Fenollar.
También estuvo un grupo de amigas que destilan clase y saber estar: María Dolores Enguix (Óptica Climent), que así como quién no quiere llevaba las sandalias más deseadas del verano, las rockstud de Valentino; Beatriz Poyatos, Amalia Delhom, Mª Ángeles Miguel (El vestidor Vintage), Guillermo Martorell y Mamen Puchades con unos pendientes ideales de su joyería Si7ete, Amparo Ortuño (Clínica Rahhal) y Encarna Roig, de Acosta, que la semana que viene presentará en petit comité la nueva colección cápsula diseñada por Ana Locking que reinterpreta modelos clásicos como el Carmen.
Muchos de estos invitados habían coincidido el día de antes en el nuevo showroom que ha montado Javier Monedero (Dicoval) en Duque de Calabria. Allí probaron todo tipo de vinos y champagnes en una de esas reuniones afterwork que organiza el Club Moddos con Josep Lozano a la cabeza.

domingo, 26 de abril de 2015

Astenia primaveral

Los primeros calores primaverales provocan astenia: esa sensación de cansancio y de apatía que te empuja a tumbarte en la cama y pasarte un par de horas mirando al techo. A la mente te vienen las letras de viejas canciones, aquellas con las que te deleitabas a los quince años pensando en el chico de tu vida. Llegas del trabajado, la cena por hacer, los niños peleando, tu marido protestando por cualquier cosa y tú allí, tirada en la cama canturreando canciones de Los Panchos: “(…) Cuando calienta el sol allí en la playa, siento tu cuerpo vibrar cerca de mí…” Sabes que vas tenerte que levantar, pero dejas pasar otro rato, y otro más: “(…) Espera un poco, un poquito más para llevarte mi felicidad…” 
Entonces vibra el móvil, ha llegado un WhatsApp. Haciendo un acopio titánico de fuerzas te giras, levantas el brazo, coges el móvil, aprietas un botón y ves el mensaje. Allí está ella, la todopoderosa Vicepresidenta del Gobierno bailando sevillanas en la Feria de Sevilla. ¡Dios mío, qué vitalidad, con la de cosas que tendrá que hacer ella mañana y mírala, ahí está taconeando el suelo como si no hubiese hecho otra cosa en toda su vida! Mandas tu astenia a tomar viento: si ella puede, tú puedes. Te levantas y te pones en marcha, de camino piensas: ¡Jo pe, estos políticos todavía sirven para algo, fíjate me ha quitado la astenia de un plumazo!
La vida social valenciana ha pasado también su semana de astenia. Aquí no hay Feria, aunque más de un restaurante monta saraos andaluces para animar el cotarro. El Astoria organizó el jueves un afterwork de lo más colorido con farolillos de feria, rebujitos y la retahíla de tapas andaluzas: calamares, chopitos, tortitas de camarón… Su director, Joan Solvevilla, catalán él, regaló rosas por San Jordi, matando dos pájaros de un tiro. No fue el único sarao de la semana.
El mismo día, el Club Moddos celebró una fiesta en el Ateneo Mercantil sin más motivo que la primavera y San Jordi. Hubo catering de El Alto, jamoncito del bueno, vinos de Javier Monedero y hasta trufas Martínez. Ivan Martínez Colomer y su mujer Ana García, Josep Lozano y Lluís Nadal ejercieron de anfitriones con muchos de los invitados-socios del club, entre ellos Patricia Montoro y Manolo Peris, Mª Dolores Enguix y Marcelo Soto, la doctora Luz Aguiló y Elena Gandía, Lila Albanozzo, Encarna Roig, el Doctor Rahhal y Amparo Ortuño, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, Juan Romero y Carmina Turel, Irene Caña, Susana Gómez, Alberto Collado, Ángela Bayona y Juan Fernández Teruel, Almudena Lafuente, Fernando Valle, Carolina Murcia, David Cantó y Lola Ruiz, Alfredo Esteve, Aurora Reig, Andrés Ballesteros y Ronan Risselin, Teresa Martínez, Enrique Ballesteros y Marcial Ródenas, Fermín García de Blas, José Ramón Conejos, Joan Soldevila, Esther Hervás y Begoña Povo, Antonio y Pablo Jordá, Mónica Duart y Álvaro Mocholí, Jesús Alfonso, Fernando Aliño, Reme Hidalgo y Santiago Guillén, David y Pablo Escolá, el pintor Jarr, Ana Ramírez, Manuel Navarro, Miguel de Vicente, Iñaki Verschraege, Jorge Alcocer, Tano Vedrí, el Doctor Murgui, Julia Pérez-Broseta y Constantino Martínez.
Pues eso chicas, a salir de casa y a bailar tal que si fuéramos Soraya, que como dice Emilio Duró, el noventa y nueve por ciento de las cosas que nos preocupan en la vida no han pasado nunca ni tampoco pasarán. Para empezar, nada como un par de cervezas y una tapita para levantar el ánimo. Del 23 de abril al 3 de mayo, veinte restaurantes de Valencia han montado con cerveza Turia unos menús de tapitas de lo más apañados por dieciocho euros y otros cincuenta se han apuntado a la ruta del “tardeo”, copa y una cerveza por 2,5 euros y copas a cinco euros. Habrá que ir porque ya se sabe: “(…) Si tú me dices ven, lo dejo todo.”

lunes, 22 de diciembre de 2014

Hijas de Sísifo

El peso se pierde gramo a gramo y se gana kilo a kilo. Esa es una de las grandes tragedias de nuestra vida sólo comparable al cruel castigo que Zeus impuso a Sísifo. Pobrecito, condenado por toda la eternidad a subir con la fuerza de sus brazos una gran roca a una montaña. En algún rincón del Olimpo, Sísifo sigue subiendo su roca, porque cada vez que llega arriba, se le despeña y el pobre desgraciado tiene que bajar la montaña y volver a empezar. Nuestra roca es la báscula, nuestra montaña el día a día. Empiezas el año depurando los excesos de la Navidad, los tres kilos que has ganado en quince días, tardarás tres meses en perderlos, para entonces llegará Semana Santa y volverás a recuperarlos. Vuelta a la depuración, llega el verano, vuelta al exceso, otra vez los endemoniados tres kilos de más, por delante cuatro meses para perderlos, cuando por fin vuelves a sentirte cómodo en tus vaqueros, llega la Navidad y vuelta a empezar. No sabemos cuánto pesa la roca de Sísifo, pero la nuestra es horrorosa. Así es que ahora estamos arriba de la montaña y la roca empieza a reírse en nuestra cara. Mañana, quizás pasado o como mucho miércoles se despeñará. ¡Maldita sea su estampa! No hay escapatoria, porque podría alguna de nosotras decir: “no, este año te caes, te voy a poner una falca y te vas a reír de tu padre”. Eso sería tanto como resistirse al turrón, a los dulces, al champán, al gin-tonic, etc. Pero entonces pasarías por ser una aguafiestas y ya se encargará de restregártelo por las narices tu cuñada, que es la mismísima encarnación de Zeus. Así es que mejor hacerse a un lado, que la roca vaya donde le dé la gana y nosotras a jartarnos de comer y beber. Los días previos a la Navidad son un no parar de fiestas anti dieta. El miércoles, los chicos del Club Moddos reunieron a sus fieles en el Palau del Negrito para brindar por las fiestas. Allí, Josep Lozano brindó “Por un 2015 lleno de éxitos y de encuentros donde celebremos juntos nuestros triunfos…” con el director del Club, Iván Martínez-Colomer, y cerca de 150 invitados, entre ellos Ángela y Gonzalo Bayona, la doctora Luz Aguiló, Encarna Roig, Fernando y José Manuel Valle, Álvaro Mocholí y Mónica Duart, la doctora Aurora Reig, el director del Astoria Joan Soldevila, Mamen Puchades y Guillermo Martorell, de Si7te Jewells Gallery, David y Pablo Escolá, María Dolores Enguix y Marcelo Soto, de la Optica Climent, Amparo Ortuño, Antonio y Pablo Jordán, Amparete Montoro, Manolo Peris y el doctor Juan Antonio Murgui. La semana dio para más saraos gastronómicos prenavideños.
En el Mercado de Colón se inauguraba Ciao Checca, un restaurante italiano que milita en el movimiento slow food: productos ecológicos, cocina tradicional y casera y nada de comida recalentada. Para demostrarlo, aseguran no tener ni microondas, ni horno, ni freidora. Matteo Moricini y Andrea Lo Bagno ejercieron de anfitriones con la ayuda de Irene Zibert, de Slow Food. Entre los invitados, Beatriz Sobrino, Elena Ruiz de la Torre, Carmen Lloria, Sofía Alama, Nacho Gómez Trénor y Carolina Gil, Jesús Terrés, Maria José Ruz, Jaime Valls, Mónica Mataix, Adela Dondéris, Ana Jofre, los hermanos Manglano, Alfonso, Angela y Fernando, Juan Valero de Palma, Claudia Dupuy de Lôme y el joyero Vicente Gracia, recién aterrizado de Nueva York. Los dioses se han confabulado contra nuestra dieta chicas.
El restaurante Cicerone, que ya lleva abierto unos meses en la Plaza del Patriarca, celebró estos días una fiesta de inauguración de esas que empiezas a comer bombones de foie, buñuelos de bacalao y piruletas de parmesano y acabas poniendo hasta arriba de churros con chocolate y tacos de brownie. Ale, otra vez a subir la ladera, como el pobre Sísifo.

lunes, 28 de julio de 2014

Bendita frivolidad

Valencia está aburrida. Hay pocos eventos sociales y los que hay pasan sin pena ni gloria porque parecen premios de consolación a una sociedad abatida que ha perdido su capacidad de frivolizar. Pensadlo un poco, la tan criticada frivolidad es un síntoma de bienestar: es muy difícil ser frívolo cuando tienes la nevera vacía, la salud maltrecha o el corazón partido. La frivolidad es un lujo que suelen permitirse quienes gozan de cierta estabilidad económica y emocional. Valencia no tiene ni lo uno ni lo otro: está arruinada y no tiene quien la quiera porque desde hace años sólo damos malas noticias.
Pero todo eso va a cambiar ahora que hemos descubierto la causa de nuestras miserias: Madrid nos maltrata y nos da menos dinero que a los demás. Ves los datos en el periódico y se te erizan hasta los pelos del abrigo de conejo que heredaste de tu abuela y ahora guardas en el armario. Ahí está la causa que ha adormecido nuestra frivolidad y nos ha abocado a un aburrimiento insoportable. Pero, ¿cómo que nos están sisando ochocientos ocho euros al año a cada una de nosotras, que es lo que nos falta para llegar a la media española?; eso es el equivalente a dos pares de zapatos de Prada o tres sesiones de botox. Pero esto qué quiere decir, ¡de qué va este Gobierno!.  ¡Valencianas frívolas uníos y exigir lo que es vuestro!. Vayamos al despacho de Montoro, y allí, un centenar de valencianas, hipermonas de la muerte y frívolas a rabiar,  cantémosle las cuarenta: “Oye guapo (es un decir), tú que te has creído. Mira que tú a nosotras no nos conoces. No sabes con quién te la estás jugando. Así es que estamos allí pasando las de Caín, con sentimiento de culpa cada vez que vamos a la farmacia a por una caja de ibuprofenos y resulta que vas repartiendo dinero a espuertas por otras comunidades. No, Cristobal, de eso ni hablar. Nos debes ochocientos euros cada una, que por diez años son ocho mil. Así es que ya vas soltando la mosca o te  llenamos el despacho  con bolsos y pañuelos del top manta. Tú verás”. Antes de salir una, que ha estado todo el rato pintándose las uñas, se gira y le dice: “por cierto, dile a tu mujer que cambie de óptica”. Y dejamos allí al Ministro con cara de no saber por dónde demonios abordar el problema que se le plantea.

Bendita frivolidad, ¡cómo te echamos de menos! Necesitamos fiestas estivales con personajes del colorín que vengan por aquí a hacer comentarios insustanciales con cara de estar hablando de cosas serias y trascendentes. Como hace María Patiño cuando mira seriamente a la cámara y pone esa cara de ir a anunciar una gran crisis energética internacional que va a remover los cimientos de nuestra civilización, y de pronto con voz firme y semblante circunspecto dice: “Os anuncio en exclusiva,- hace una parada larga para tomar aire- que Amador Mohedano ha marcado esta tarde el teléfono de Rosa Benito”, y todos los demás se cogen a la silla, como diciendo, ¡no puede ser!, confírmanos esa noticia porque eso cambiaría nuestras vidas, ya nada volverá a ser igual.
Eso es lo que necesitamos en Valencia, un poco de frivolidad que nos devuelva la alegría y la confianza perdidas.


Por lo pronto, nos tendremos que conformar con el desfile de baño de Dolores Cortés en Miami y con fiestas como la que montó el Club Moddos para despedir la temporada. Fue el jueves, en el ático del Ateneo Mercantil, y allí estuvo toda la cuchipandi del club tomando mojitos y gintonics: Encarna Roig, de Acosta; Guillermo Martorell y Mamen Puchades de la joyería Sie7e; Lluís Nadal, de Nil; Maria Dolores Enguix, de la Óptica Climent, y también Sara Blasco, Antonio Jordán y Beatriz Maset, Begoña López, Carlos Alapont, Carmina Pérez-Manglano, Carolina Salas y Rafa Moscardó, Coke Stuyck, Concha Martínez, Patricia Puchol y el doctor Murgui, que es la salsa de todas las fiestas. Y como anfitrión, el flamante director de Moddos Josep Lozano.

martes, 10 de septiembre de 2013

Ha sonado el despertador

La pérdida de la Fórmula 1 ha sido como el estridente ruido del despertador: levántate guapa, quítate las legañas, espabila y ponte a trabajar, que tu vida es la que es y no la que estabas soñando. El Club Moddos, como el resto de la ciudad, se ha adaptado a los tiempos.

El primer cóctel después del verano es como el primer día de colegio después de tres meses de vacaciones: estrenas uniforme, te reencuentras con los amigos, les cuentas tus veraneo y en un rato te has olvidado de las desidiosas tardes en el balcón de tu apartamento. Con los saraos pasa algo parecido. Tras varios meses vistiendo más zaparrastrosa que Tatiana Santodomingo, con camisolas de flores, chanclas y bermudas, llega un momento que hasta te apetece vestir como una señorita.
La primera cita de la temporada fue la del Club Moddos. Ese club que nació en las postrimerías del gran sueño valenciano. Corría el año 2009, la crisis ya nos estaba aguando la fiesta, pero creíamos que aquello iba a ser una tormenta de verano, que pasaría en un plis-plas, y pronto volveríamos al nuevo Saint Tropez. Así que teníamos que dotarnos de estructuras sociales propias de las grandes ciudades glamurosas del mundo. Moddos nació para acoger a la gente bien de la ciudad, gente con clase, de buen apellido y mejor gusto para ofrecerles planes de ocio y un punto de encuentro del que pudiesen salir nuevos negocios; vamos, un sitio para hacer contactos, lo que ahora se llama networking, por eso de que los “contactos” tiene connotaciones de tipo más sexual. Su promotor fue un paradigma del perfil que se buscaba: Iván Martínez-Colomer, guapo, de buena familia y sin problemas para llegar a fin de mes.
Un año después celebraron su aniversario, con una cena de gala, en Myrtus: el salón de eventos de María José Lladró, otro paradigma del espíritu Moddos. Parecía que la iniciativa estaba cuajando, de hecho la replicaron en otras ciudades españolas.
El jueves inauguraron el curso social valenciano celebrando su cuarto aniversario. Claro que sobre sus espaldas pesan ya cuatro largos años de esta crisis que han laminado nuestras aspiraciones glamurosas y han diezmado las cuentas corrientes de buena parte de la vieja burguesía valenciana. Así es que todo fue mucho más modesto: adiós a la etiqueta, al menú de cien euros y al desfile de bolsos de dos mil recién comprados. Esta vez, el cumpleaños se celebró en la Terraza del Patriarca, con nachos y ensaladilla rusa para picar, y una asumible cena de veintidós euros el cubierto.
Sus socios siguen siendo gente fina y elegante. Allí no había la típica nota discordante que siempre arruina una boda con su vestido de raso o su corbata de cuero.
Josep Lozano será el encargado de dirigir esta nueva etapa, un hombre capaz de sacar glamour hasta en una verbena veraniega en la que ponen a los pajaritos de Mª Jesús y su acordeón. Como novedad, los socios tendrán que pagar una cuota simbólica de 5 euros al mes, para que se queden los que de verdad quieren estar.
A la cita acudió Consuelo Císcar (fue vista y no vista), la presidenta de Cecoval, Isabel Cosme, y los periodistas Ximo Rovira y Maribel Vilaplana que mantiene un tipazo impresionante desde que hizo la famosa dieta Pronokal.
La reunión sirvió para ponernos al día. María Dolores Enguix, de la Óptica Climent, nos habló de los turistas nórdicos: “No preguntan precio y como en sus países apenas hay gafas de sol, se van con la maleta llena”. Isabel Jiménez Zuriaga contó sus vacaciones en Biarritz y Encarna Roig y María Ángeles Miguel anticiparon las novedades en Acosta y Ferragamo.
Estuvieron además los diseñadores Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, de Siemprevivas, Miguel Vizcaíno, Luz y Myriam Agulló, Miguel Ángel Cantos, Óscar Moscardó, Javier Monedero, de Dicoval, Susana Gómez García, Arantxa Estellés, Alfredo Esteve, Pepe Bosch, Álvaro Moliner, Jarr, Mario Guillem, Luis Royo, Laura Rico, Silvia Peña, José Román, Lola Narváez.
La semana que viene llega cargadita: desfile de Montesinos, Juan Vidal, Hannibal Laguna y Dolores Cortés en MBFW, presentación de la diseñadora Bárbara Torrijos y reunión benéfica de FUVANE en el ático del Ateneo Mercantil con la proyección de la última película de Miguel Angel Font. ¡Ah, y las afortunadas con invitación a la gala de Premios Telva ya pueden ir buscando modelito! Será el 20 de este mes en el Palau de les Arts.