miércoles, 18 de abril de 2012

Mi vida por un mono de flores

Atención chicas, se impone un cambio drástico en nuestro fondo de armario si no queremos parecer tan ñoñas y cursis como Doña Leti. Hay que tirar las aburridas americanas y las encorsetadas camisas de corte masculino; hay que desterrar los twin-sets y las faldas de tablas; tenemos que deshacernos de los pantalones rectos de lana fría y de los bolsos rígidos estilo lady.

La clave del estilo para este verano –memorizad, chicas- es hippie-boho-chic, ¡toma ya! O lo que es lo mismo, una mezcla entre Joan Baez, Pocahontas y Laura Enguels en la Casa de la Pradera. Prendas sueltas y coloristas, cortes relajados, caftanes ibicencos, monos de flores, estampados indios y, sobre todo, melenas largas y lacias al viento. La que tenga el pelo corto, siempre puede ponerse un pañuelo de seda a la cabeza, pero mejor si es de Hermès, que con eso nunca fallas aunque vayas de hippie. Y para redondear el look, hay que añadir un toque militar con un parka verde o unas botas. Así le das un toque de rockero y punky a un look excesivamente campestre. La moda es así, chicas, si te pasas por un lado, hay que compensar por el otro.

No hay más que darse una vuelta por las tiendas más chic de Valencia para ver cómo impera el estilo hippie-provenzal. La colección de Isabel Marant que ha traído José Tamarit a su tienda Tres, es de lo más ibicenca. “Hay camisolas anchas con estampados de flores, prendas tie dye (desteñidas) y monos; la colección está arrasando en Francia y la firma va camino de convertirse en una primera línea”.

Gran Vía 20, otras de las tiendas que marcan tendencia en Valencia, está llena de vestidos estampados con un montón de color, apenas hay negro. El fuerte de Isabel Ballester son las firmas francesas: Les Petites, Bash, Vanessa Bruno y Paul and Joe, que además tienen en común el mismo estilo setentero y bohemio.

De los setenta ha vuelto para quedarse una de las prendas más odiadas de cuántas han pasado por nuestros armarios: el mono. No es sólo que ha vuelto, no, es que encima es la estrella de la temporada. Los hay lisos y estampados, con manga larga y con escote atado al cuello, pitillo y con pata de elefante. ¡El mono se lleva hasta para la noche! “Los de Bash –dice Isabel- son de seda y resultan muy sofisticados con la espalda al descubierto”. Los monos sólo tienen un problema y es que, en ciertas circunstancias, obliga a desvestirte entera, pero por lo demás, ¡incluso estilizan!

Será difícil resistirse al mono porque los hay en casi todas las tiendas que pintan algo en Valencia. Tcn también los ha incluido en su colección de esta temporada. Su diseñadora, Totón Comellá, habla de un estilo nómada y hippie: flores, rayas, algodones deshilachados, estampados decolorados. Además, hay vestidos ligeros y muy románticos que se llevan como pareos, maxi vestidos de algodón de lo más fresquitos y juveniles y camisolas de algodón para llevar sobre el biquini sin perder un ápice de estilo en el dolce far niente veraniego. Hasta los bolsos son pequeños sacos de lino que parecen sacados de mercadillos ibicencos. Eso sí, con mucha clase, que una puede ir de hippie y bohemia pero con linos de primera calidad y sedas finas.

Claro que para bohemia de lujo, los vestidos de Etro que ha traído Verónica Montijano a su tienda VM The Shop; los hay con los clásicos estampados paisleys, pero también de línea con dibujos art decó en tonos pastel. Verónica también ha rescatado para esta temporada los famosos suéters de canalé de Courreges que llevaban nuestras madres y los bolsos de vinilo. Ah, y los zapatos Scholl, perfectos para llevar con los maxivestidos hippies. Ale, ya tenemos el armario completo.

Y la semana que viene, ¡más moda! El viernes 20 tenemos desfile de Marta de Diego en el Museo de la Ciudad. La entrada cuesta 30 euros, pero es por una buena causa, para la Fundación Dasyc, y lo mejor serán las modelos, de lo más especiales, clientas conocidas. La semana que viene contaré más, ¡que ésta me lo han prohibido!