viernes, 23 de diciembre de 2011

¡Que viva la pre-navidad!

Lo mejor de la Navidad son las vísperas: las cenas con amigos, las compras, los whatsapp más o menos cursis, los mails ocurrentes, la emoción de saber si Urdangarín te felicitará la Navidad o si se olvidará de todos nosotros y se irá de copas con su excuñado Marichalar a brindar con Moët, a costa de los 380.000 euros que nos sacó a todos los valencianos por hacer más o menos nada.
Antes, cuando éramos ricos y desenfadados, teníamos también el aliciente de recibir algún regalo inesperado de alguien que quisiese agradecernos nuestro quehacer profesional. La crisis y el Bigotes han acabado con esa costumbre y por culpa de los excesos de cuatro, nos hemos quedado todos más desangelados que Alarte en las últimas noches electorales.
Lo que no se ha perdido, por ahora, es la tradición de invitar a copas a diestro y siniestro. Esta semana Valencia parecía haberse vuelto loca. El miércoles ya empezó a notarse una anormal actividad en la agenda social. La cadena de peluquerías Noel Ardan organizó un pedazo de fiesta en el Hotel Westin para celebrar su desembarco en Valencia. Entre los invitados, la dueña del Olympia, Mª Angeles Fayos, el ex tenista Alex Calatrava, la actriz Rosa Clará, Romina Martínez Colomer…
La misma tarde del Westin, Cuchita Lluch invitó a una degustación de productos Elite Gourmet, un sello de calidad que se aplica a alimentos y bebidas españolas de lo más exquisitos.
Si el miércoles fue de locura, el jueves fue de infarto. La tarde empezó en el Corte Inglés de Pintor Sorolla. La firma Spanx invitó a un desfile para conocer las bondades de las prendas moldeadoras, nada que ver con las antiguas fajas que usaban nuestras abuelas. Los Spanx son como una liposucción instantánea: eliminan cartucheras, michelines, abdomen, moldean contornos y levantan el culete. Eso sí, cuando te las quitas, todo se desparrama otra vez, así que alguien puede llevarse una sorpresita (uff, uff, uff).
Ese mismo jueves, Sally Corell organizó un cóctel navideño en su joyería de Colón, con dulces de My little republic y champagne francés. Allí estuvo el empresario Rafael Ferrando, su padre Francisco Correll y amigas y clientas como Pilar Pons y María José Albert.
La noche no acabó aquí, de eso nada. Todavía quedaba la inauguración de la nueva tienda El Picaporte en la calle Félix Pizcueta, más de 300 metros cuadrados inmaculadamente blancos, donde sólo destacan las piezas expuestas -picaportes, accesorios y muebles para el baño…- y una figura enorme de Xavi Sellés, el mismo que creó la jirafa de Hannover. El espacio ha sido diseñado por el arquitecto Pedro Hernández, dueño de la tienda. Entre los invitados, Pablo Serratosa y su mujer Silvia Escolá, los arquitectos Ramón Esteve y Jaime Mira, Carlos Serra y Susana Lozano del Mercader de Indias, los interioristas Pedro Díaz Cano, Antonio Salinas, Julio Guixeres, Vicente Montañana
El cóctel fue de Fernando Aliño, de El Alto, que esa noche tampoco paró de un sarao a otro. Precisamente su hermana Isabel ha posado como modelo para el nuevo catálogo de la joyería Rafael Torres, donde sale radiante con ropa de Chapeau y fotografía de Gerardo Ortíz, de Estudio Numérico.
Más de un invitado se fue desde allí a la fiesta que organizaba el joyero Vicente Gracia. Entrar en su joyería es como entrar en un mundo lleno de piezas exóticas, leyendas árabes, lujosas piedras y muy buen rollito. Allí estaba Mª José Solaz, la interiorista Tatiana Monsonís con su marido José de Miguel, y el personaje más curioso de la noche: Attila Pereghy, uno de los más famosos distribuidores de ópalos.
La noche finalizó en el cóctel que habían preparado los hermanos Martínez Medina en su tienda de Marqués de Dos Aguas para presentar la nueva silla de Patricia Urquiola producida por Andreu World.
La semana que viene seguirá cargada de eventos. Pero el sábado todo habrá acabado, estaremos en Navidad cena con la suegra, copita de champán con las cuñaditas, papá que se pone nostálgico, los niños que se ponen tontos y esa maldita hora en la que acaba la cena, todavía es pronto para retirarte y no sabes de qué puñetas hablar con nadie. Así es que te pones a atiborrarte de turrones y polvorones y echas al traste seis meses de Pilates y cenas con lechugas.

3 comentarios:

Silvia Domínguez y Andrea García dijo...

Me gusta mucho tu blog, te seguimos. Siguenos :) treschictendency.blogspot.com

Anónimo dijo...

Hola Begoña,
Para empezar el año te sugiero una nueva neobodega en pleno centro de valencia, se llama vinotinto, puedes conocerla en http://www.facebook.com/vinotinto.valencia
Nos gustaría verte por allí,
Un abrazo,

Begoña Clérigues dijo...

Hola! Me acercaré a conoceros,
un abrazo!
Begoña