lunes, 25 de abril de 2016

La era híspter

Hípster: dícese de la manera de vestir y comportarse de los jóvenes que van de bohemios y con un punto de rebeldía, pero que no son ni lo uno ni lo otro. Lucen barbas estilo Rajoy, gastan un pastón en ropa, gustan de zapatos ingleses y algún toque grunge como pulseritas hippies. Son inconformistas, pero sibaritas. Consumen productos orgánicos, van en bicicleta pero a diferencia de los bohemios setenteros, se arreglan el pelo en barberías con decoración vintage y el toque salvaje está perfectamente calculado. Vamos, el clásico desaliño estudiado hasta el milímetro o la versión moderna de “arreglado pero informal”.
El hípster se ha hecho mayor. Es treintañero o como mucho cuarentón. Ahora trabaja en una consultora o en un despacho de abogados y ya no puede llevar camisas de leñador y pantalones caídos como en la universidad, pero tampoco uno de los trajes convencionales de su padre. Los amigos se les van casando y en las bodas se les distingue por su chaqué entalladito y algún toque de excentricidad dandi, como unos calcetines de rayas, un chaleco llamativo o unos gemelos rompedores. Se trata de ir elegante sin caer en lo clasicorro y aún menos en lo moderno.
Entre los hípsters encuentran hueco las nuevas firmas de moda de hombre, como Scalpers, la del logo de la calavera; o Blackcape, de Maribel Cosme y Fernando Rodríguez. La última en llegar ha sido Silbon, una firma de ropa de hombre que fundaron los cordobeses Rafael Díaz y Pablo López y que ya tienen doce tiendas en toda España.
El jueves abrió la de Valencia, en Jorge Juan 30, y lo hizo al estilo hípster, con cócteles, música de DJ y muchos treintañeros jóvenes, guapos y con estilo. Entre ellos, Pablo Hurtado, Pedro Lacort, Arturo fuentes-Guerra López, Rafa Díaz y Pablo López  y Álvaro Gallardo, director de la tienda de Valencia. También estuvo Alberto Catalá, Luis de Miguel y José Cosme, que ya era hípster cuando tomó la Comunión.
Dejando los hípsters a un lado, esta semana Alfredo Esteve, un clásico de la celebró su 24 cumpleaños (el de su tienda, que no el suyo, ¡qué más quisiera!). Lo hizo con un cóctel primaveral: decoración floral, fruta fresca, música de guitarra en directo y un desfile con las últimas colecciones que tiene en la tienda, Gucci, Saint Laurent, Givenchy, Burberry Prorsum, Dolce & Gabbana, Gucci o Balenciaga.
Entre los invitados, Lila Albanozzo de Il Baco da Seta, Mª Dolores Enguix, de Óptica Climent, Encarna Roig de Acosta, Guillermo Martorell y Mamen Puchades de Sie7e Jewels Gallery, la interiorista Amelia Delhom, las diseñadoras Amparo Chordá y Marta de Diego, los modelos y artistas Diego Rodríguez y Ela Wiatr, el estilista Alex Jordán y la modelo Minerva Portillo.

También estuvo Mayrén Beneyto con su nuera Eva Marcellán, Javier Monedero y Rosa Sanchís de Dicoval, Pepa Martí, Amparo Ortuño de Clinica Rahhal, la doctora Luz Aguiló de Clínica Identis, David Escolá de Giftme5, los abogados Javier Ortiz y Santiago Castell, el sastre Antonio Puebla, el estilista Juan Romero con Carmina Turel, Inma Merino y Loles Navarro de Julio Verne, el director de Fashion&Arts Alex Villar, Joan Soldevila del hotel Astoria, el director del Club Moddos Josep Lozano y el artista Jarr, que acaba de exponer en el colegio mayor Doctor Peset con el colectivo Cazadoras.
Y hablando de arte, no hay que perderse la colección de joyas de vanguardia que se expone estos días en varios centros, como el Museo del Carmen o el Museo de la Cerámica, donde expone el estonio Tanel Veenre unas joyas de autor que son como pequeñas esculturas: libros tallados, caballitos de mar plateados y flautas poéticas. Una delicia.