martes, 17 de diciembre de 2013

Ascot en Valencia

En el corazón de la city Valenciana, a espaldas de Pintor Sorolla, hay un callejón monísimo que se llama Redención. Allí abrió el jueves Ascot, una sastrería para hombre del más puro estilo inglés que aspira a ganarse como clientela a directivos y ejecutivos de las finanzas y los bufetes valencianos. Tiene su aquel, que justo en el epicentro de nuestros males económicos más recientes, haya una calle que se llame Redención y que precisamente allí abran una sastrería con un estilo de ropa que nunca pasa de moda. Es como si el destino quisiera darnos una lección: si quereis redimir vuestras culpas, lo que tenéis que hacer es volver a los valores de toda la vida, a lo clásico, a lo que no está sometido a modas frugales. Dejad de buscar el pelotazo rápido y facilón, volved a confiar en lo que nunca os falló. Una chaqueta de tweed, con coderas de ante y corte british, siempre será una buena chaqueta y no esa americana entallada que te compraste cuando vendiste el último solar y que ya no te pones porque has engordado seis kilos y no hay forma de abrocharla.
En la inauguración de Ascot estuvieron buena parte de los pocos ejecutivos que pervivien en nuestra esquilmada City. Hombres de negocios de la banca y de los despachos valencianos de prestigio como Olleros, Broseta, Pascual de Miguel. También se dejó ver por allí el maestro de maestro de la sastrería valenciana, Antonio Puebla, cuyas agujas llevan años cosiendo las costuras de los bolsillos que luego acogen los talonarios y las plumas de la gente más principal de Valencia. ¡Ay si los hilos y ojales de Puebla hablaran!.
También estuvieron  José Manuel Ferrero, de Estudi {H}ac, el periodista Juan Lagardera, o la siempre divertida Delia Barral de ArdeMagazine. Y como no, los fundadores: Rafael Andrés, Carlos Font y Javier Muñoz. Tres jóvenes emprendedores convencidos de que los valores seguros tienen futuro, quieren cambiar el estilo de vestir del hombre valenciano, que nunca nadie ha sabido muy cuál es, así es que los tres piensan crear escuela con cortes clásicos y tejidos de toda la vida: cashmere de Loro Piana, franelas de Holland and Sherry, príncipe de gales... El tiempo dirá si ellos lo consiguen o son los enésimos que mueren en el intento, que nuestros hombres son muy suyos y no hay puñetera forma de vestirles como Dios manda; en cuanto te descuidas ya vuelven a ponerse cualquier cosa y creen que van hechos un sol con sus zapatillas tipo Stan Smith o sus botas camperas Valverde del Camino.


La semana dio para más citas selectas. El miércoles, el joyero Rafael Torres presentó su nuevo catálogo con Laura Ponte como protagonista, ¡nada menos! La modelo posa con joyas de Torres y con ropa y complementos de Loewe y está impresionante, casi tanto como Isabel Aliño, que fue la modelo de la edición anterior. La presentación fue en el restaurante Alma del Templo, en Caro Hotel, y allí estuvo la mismísima Laura Ponte, Isabel Aliño, los directores de los hoteles Las Arenas, Westin, Palau del Mar, Valencia Palace y Caro Hotel, que también aparecen en la publicación, la presidenta de Cecoval Maribel Cosme, María Dolores Enguix, de la Optica Climent, Isabel Aliño y un montón de invitados más: Borja Agramunt Saez-Merino, Paloma y Lucía del Portillo, Nacho Gómez Trenor, Sara Guazo, Iván Martínez Colomer, Trinuca Larraz, el diseñador Valentín Herráiz, Ramón Esteve, Carmina Durán y Natalia Segrelles y las imprescindibles Laura y Blanca Fitera. Blanca está emocionada con la próxima presentación de su libro, “un Belén de cuento”, que recoge la historia e imágenes de su propio Belén napolitano. Será el martes que viene en el Palacio de Cervelló y allí estará Mayrén Beneyto, recién llegada de Dallas, donde ha participado en la inauguración de la exposición de Sorolla junto a Blanca Pons, biznieta del Pintor, la diseñadora Marta de Diego, y el embajador de España en EEUU, Ramón Gil Casares.