jueves, 2 de agosto de 2007

Ni Vuitton ni Rolex

Hace quince días, estaba fuera de Valencia cuando me llama una amiga con voz de dar malas noticias: ¿Qué te pasa?, pregunto. –Uff, que la Copa América se va a Italia. -¡No doy crédito! ¿De verdad? –Sí, responde ella, parece que los italianos dan más, o eso dicen los periódicos. Bueno –contesto- no te creas todo lo que dicen los periódicos. Y además, no te preocupes, que siempre nos quedará la Fórmula 1, que esa está confirmada y seguro que también da para muchas fiestas. Así quedó la conversación, con el mal presagio de quedarnos sin Moët, sin parties de Vuitton y Prada y sin invitaciones vip. Ahora que ya sabíamos como saludar en inglés y qué modelito llevar en cada ocasión, era una faena, la verdad…

Menos mal que, al final, todo quedó en un rumor. Los italianos se quedaron con las ganas, Valencia con la Copa y mi amiga respiró tranquila: que sí, que se queda aquí, lo han dicho los periódicos y además hay una bonita foto para confirmarlo, con la Ministra Elena Salgado, la Alcadesa Rita Barberá, el Presidente Camps y Ernesto Bertarelli, todos guapos, contentos y felices por haber firmado el acuerdo. La anécdota de la foto la pone el abrazo entre Salgado y Bertarelli, que ya se conocían de cuando el suizo dirigía una empresa farmacéutica y la ministra de Administraciones Públicas lo era de Sanidad. Dicen que Rita se puso celosa por las confianzas entre los viejos conocidos, pero estoy segura de que son habladurías, porque entre Rita y Bertarelli se nota que hay química y mucha complicidad. Además, Bertarelli le ha prometido a Barberá que uno de sus barcos que ha competido en la Copa América se quedará en Valencia. ¿Es o no un gesto romántico?

Pues nada. Todos felices. ¿Todos? Bueno, no todos. Los americanos del BMW-Oracle no están conformes con las nuevas reglas impuestas por los suizos para la próxima edición de la Copa y ya han presentado una demanda judicial en Nueva York. Bertarelli les respondió el mismo día del anuncio de Valencia como sede diciendo que “quieren ganar en los tribunales lo que no han sido capaces de ganar en el agua”. ¡Me encanta! La cosa va para largo, porque Larry Ellison (del Oracle) está dispuesto a emprender una dura batalla en los tribunales, con todo lo que supone de gasto y desgaste para los equipos. Ya veremos como acaba la bronca.

Los que también se han enfadado (pero no tanto) han sido los de Vuitton, la firma que daba nombre a la Louis Vuitton Cup, la regata que elegía al desafiante al duelo final de la Copa América. Vuitton emitió un comunicado el pasado 14 de julio diciendo que pone fin a 20 años de colaboración “porque las nuevas reglas definen una aproximación más comercial del evento y ya han sido cuestionadas por alguno de los implicados”. Esa es la explicación oficial, aunque las malas lenguas dicen que además es un problema de pasta, vamos, que en la última edición los suizos ya le duplicaron a Vuitton el canon que tuvo que pagar (30 millones de euros) y encima la firma francesa tuvo menos protagonismo. Con semejantes condiciones (los suizos deben ser de lo peor para negociar…) Vuitton dice que se va y con él los litros de Moët (son del mismo dueño). Se rumoreaba que Rolex iba a sustituir a Vuitton, por eso de que ya tiene experiencia con el patrocinio de regatas, pero parece que la cosa no ha cuajado. Una pena…

Total, que entre tantas idas y venidas lo único claro hasta el momento es que la Copa América se queda en Valencia, que entre mayo y junio de 2008, dos meses antes del Premio de Europa de la Fórmula 1, se disputarán las prerregatas, y que la prueba final será en mayo de 2009. ¿Queríamos Copa? Pues toma dos tazas…