viernes, 8 de enero de 2010

Una vida sin tiendas, ni es vida ni es nada

Las “tiendadictas” tenemos un problema, vayamos donde vayamos siempre hay algo que comprar y así no hay quien se cure. Como muestra un botón; he pasado la nochevieja perdida en unas montañas de no sé qué provincia, porque a mí todas las zonas de montaña me parecen iguales: comida pesada, baruchos con más hombres que mujeres, ropa de abrigo y un frío que pela. No es como las ciudades, que se diferencian por su zona de tiendas, porque lo demás también son todas más o menos iguales: museos, catedrales, barrios antiguos más o menos empedrados…. Pero no hay dos zonas de tiendas iguales, no para una “tiendadicta”: las hay con Prada y sin Prada, esa una de las primeras diferencias, con Loewe o sin él, con una buena peluquería o sin ella…
Bueno el caso es que pensaba curarme un poco en mi retiro montañero. Llegué a un hotel rural hipermegagüay, decorado como una casa de campo inglesa, y me pasé un par de día pensando en cómo sería mi vida allí: me montaba un hotel con encanto y me dedicaba a ir dejando pasar los días siempre con los mismos pantalones de pana y la misma chaqueta polar con unas botas más o menos monas. Y estaba que no me encontraba hasta que una noche me quedo hablando con el dueño del hotel, y ¿qué me cuenta?, que no puede más, que está harto de vivir allí alejado de la vida, de los cines, de los bares y sobre todo de las tiendas; toma castaña, dije yo, mi gozo en un pozo. Adiós a mi alternativa de vida.
Así es que tiré la toalla y acepté que la vida sin tiendas ni es vida ni es nada, y me pasé el resto de las vacaciones viendo vaquitas por la ventana, mientras en la pantalla del ordenador escogía el destino de lo poco que queda de mi paga extra: un reloj, unas botas de montar de Gucci, un bolso de Miu Miu…
Para consolarme, llamé a unas amigas cuáles iban a ser sus compras para las rebajas y así no sentirme tan deprimida entre montañas y vacas, y sin una sola tienda de Prada en cien kilómetros a la redonda.
Menos mal que pude hablar con Nancy Tarrasó, que es una experta en tendencias y además tiene un blog de moda y diseño super chulo, cosasquehacenbum.blogspot.com. Nancy me contó que había fichado un abrigo tres cuartos de print de leopardo de Sandro y unas botas rockeras de la misma tienda, además de otro abrigo de Bimba y Lola, de pelo verde oscuro imitando al astracán.
Depués llame a Lucía Benavente, periodista de moda de la revista Tendencias. Cuéntame, por favor, qué te vas a comprar en rebajas. Lucía reconoce que siempre ha sido muy caótica a la hora de comprar, “pero –me dijo- después de acumular cantidades ingentes de ropa que nunca me pongo, he decidido ordenarme. Durante esta temporada he ido seleccionando lo que necesito, como un vestido negro de Maje, un abrigo de tweed, una chaqueta de Sandro, bailarinas, camisetas...
Para terminar de levantar el ánimo llamé a Natalia, una de las chicas de Chapeau, y me estuvo contando qué les ha quedado en la tienda para rebajas. Afortunadamente, todavía quedan algunos Gucci modelo New Jackie, el clásico que llevaba Jackie Onassis, ¡qué estilosa!, de piel en forma de góndola, pero actualizado con flecos. Lo tienen en negro, marrón y gris y vienen parecidos para el verano. También quedan bolsos de Lanvin con la piel guateada estilo Chanel, super elegantes, y alguno de Miu Miu con tachuelas, que además vendrán la próxima temporada muy parecidos. Vamos, que comprarlo en rebajas será una inversión. Por no hablar de los clásicos Balenciaga…¡uff, qué chulos!
Precisamente en Chapeau es donde me dijo Marta Vilar, de la revista http://www.lamarquesa.es/, que iba a empezar su shopping de rebajas. Marta tiene un gusto exquisito y ha fichado unos botines de Gianvitto Rossi; luego me contó que pasaría por Trafaluc a por unos vaqueros skinny un camisetas boyfriend y después compraría un tabardo marinero de Paul & Joe en Patos y un vestido negro de twenty&twelve en Gran Vía Veinte. Después de hablar con ellas, me siento menos incomprendida y estoy deseando volver a Valencia para las rebajas. Una vida sin tiendas, ni es vida ni es nada.

9 comentarios:

Di dijo...

Nunca había oido lo de comprar vicariamente pero... mola.

Un beso (y perdona por no pasarme en tanto tiempo por aquí, soy lo peor)

Gratis total dijo...

TOTALMENTE DE ACUERDO! Esa es la milonga que nos venden continuamente: que si el mundo rural es lo mejor, que como el cmapo no hay nada...dejame a mi en los pirineos y monto un nuevo puerto hurraco! la vida sin tiendas no es nada

Blair dijo...

ja,ja...me ha encantado el post y estoy totalmente de acuerdo:una vida sin tiendas no es vida ni es nada!Besos

Una blogger más dijo...

Acabo de descubrir tu blog y me has enganchado...!
;)

LadyGrett dijo...

Yo siempre lo he dicho yo soy animal de ciudad (con sus cines, sus museos... y sus tiendas, por supuesto).
Lo de escapar al campo, respirar aire puro, conectar con la naturaleza y encontrarte con tu yo-interior está genial pero, por favor, durante poco tiempo!
Lo mejor de todo eso, lo genial que sienta darse un atracón de shopping y asfalto después de ese brake de austeridad rural.

Moá!

nancy tarraso dijo...

Begoña! he publicado tu artículo entero en mi blog, porque en la imagen escaneada no se apreciaba. mañana me paso por aquí y te doy una sorpresa...

Un beso!
nancy

Odio a las zorras sin escrupulos dijo...

¿esto va enserio?

Se me acaban de caer las bragas al suelo al leerte chica!

Por individuas como tu solo puedo sentir penasco, pena porque hija!! no sabes lo que te pierdes!!!! y asco porque no me puedo creer como alguien puede estar tan vacío y encima estar ogulloso de ser un puto maniqui que solo viva para verse guapa y ponerse modelitos.

que vergüenza... y tu eres una mujer?? puaaaaggg

Gratis total dijo...

esta es tonta perdía! ni caso, bego!

Suca dijo...

Chicas hay que mira lo positivo de lo que nos rodea... podemos ponernos esos modelitos medio rurales medio urbanos que tanto se llevan y hacer una súper sesión fotográfica para nuestros blogs.... Que mejor paisaje que el campo para la nueva campaña primavera verano de nuestro armario.
Estoy totalmente de acuerdo contigo de que sin tiendas no se puede vivir pero para no pasar la ansiedad de tenerlas a kilómetros, compremos por internet que es mas rápido y sin ninguna dependienta cotilla que intente cambiar tu estilo sin tener ni idea de moda y tendencias. A mí lo que me vuelve loco son los complementos y zapatos... unos zapatos espectaculares es un conjunto espectacular...os recomiendo una tienda online http://www.shoespanish.com/
ya me diréis si os gusta.