domingo, 12 de junio de 2011

Vuelve la faja

¡Qué horror!, ¡qué depresión!, ¡qué crisis vital!, ahora va y resulta que Julia Roberts y Madonna llevan faja, ¡nos ha matao!. Y encima las muy…. alardean de ello, van por la vida diciendo que ellas llevan faja, que es más o menos como decirnos al resto de las morteles: “mira guapa, ya sé que llevas media vida frustrada porque no tienes un pecho ni un culo como el mío; que has pasado más hambre que Karmele Marchante en Supervivientes, que te has dejado media herencia en tratamientos de belleza. Pues sepas, guapa, que todo eso no basta, sepas que yo, debajo de este cuerpo escultural que tanto admiras, llevo una faja como la llevaban tu abuela y tu bisabuela. Pero tranquila guapa, que hay buenas noticias, las fajas están de moda, así es que tú también te puedes poner una y ya verás como te sientes rejuvenecer un lustro en unos minutos.”

Y todo gracias a una norteamericana, Sara Blakely, que ha creado una firma de fajas, bueno ella las llama prendas moldeadoras, que están haciendo furor en todo el mundo. Se llaman Spanx y las llevan todas las actrices y cantantes: Beyoncé, Gwyneth Paltrow, Sienna Miller, Cate Blanchett… todas confiesan encantadas que usan Spanx para lucir estupendas sus vestidos ajustados.

La firma de fajas –perdón, prendas moldeadoras- acaba de abrir un corner en el Corte Inglés de Pintor Sorolla y dice la encargada que todas las que prueban repiten porque las Spanx son milagrosas, disimulan la celulitis y hacen que luzcas el cuerpo de una quinceañera en un plis plas, ¡nada menos! Y además no dan calor, no aprietan, no marcan la terminación de la prenda porque no llevan bandas elásticas y encima hay un montón de modelos para elegir en función de lo que necesitas disimular y de la prenda que lleves. Por ejemplo, hay unas mallas hechas especialmente para llevar con pantalones blancos, para que no se te noten las mollitas. Otras disimulan la pancha y los michelines y las hay que hasta levantan el pompis y afinan el contorno. Incluso hay de talle algo que llegan hasta el pecho para cuando lleves uno de esos vestidos ceñidos de Herve Leger.

Visto el éxito de Spanx, otras firmas como Janira han lanzado fajas reductoras y corsés que prometen lucir cintura de avispa, vientre plano, reducir cartucheras y contornear la figura. ¡Y algunos modelos aseguran que rebajan hasta una talla!

Ay, hija, con los años que nos había costado a las mujeres liberarnos de los corsés y las fajas, va y se vuelven a poner de moda, ¡nos han fastidiado!

Los corsés tuvieron su momento a finales del siglo XIX. El corsé era imprescindible para lucir esa figura de ánfora, con cintura de avispa y volumen en el pecho y en la falda. Pero además, tenía algo de imposición moral: se entendía que las mujeres no se podía relajar y que aquellas que no iban bien sujetas eran de moral ligera.

Poco a poco, la mujer se fue liberando del corsé y las prendas rígidas y en los años 20, gracias a diseñadores como Poiret, Vionnet y Lanvin, se pusieron de moda las siluetas lánguidas y femeninas. Las mujeres ya no tenían que aplastarse los intestinos y la ropa interior cada vez era más cómoda y ligera.

Pero entonces llegó Christian Dior y se inventó el new look con vestidos de talle ceñido y metros de tela en la falda y nos volvió a complicar la vida. “Sin fajas y corsés no puede haber moda” dijo el bueno de Dior, ¡qué mono! Porque, claro, una falda con mucho vuelo necesitaba de una cintura pequeña y de un corsé para que se note el contraste.

Afortunadamente, llegaron los sesenta y la revolución femenina. Las mujeres nos liberamos de los sujetadores con relleno y las fajas que no dejaban respirar y nos lanzamos al look cómodo de vaqueros y camiseta. Pero nada ahora, con Spanx, hay que volverse a amarrar y si lo lleva Julia Roberts no se puede decir más que ¡viva la faja!

Mi único consuelo es que en El Corte Inglés también venden camisetas reductoras para hombres de Spanx, así que vais tu Pepe y tú, compráis una camiseta y una faja y salís los dos hechos unos pinceles, sabiendo que sólo el pijama será testigo de vuestra farsa.

10 comentarios:

gratis total dijo...

Menos mal! esto lo veo casi mejor que pincharme botox, jajajajaja

Begoña Clérigues dijo...

jajaja, en eso estamos de acuerdo, el botox es un horror!
Besos

Spike-heel Addict dijo...

Que me meo con tus articulos.....lo que costo liberarnos de los corsé y ahora de vuelta¡¡¡
un beso:)

Mandrágora dijo...

Lo del Spanx lo deberían tener todas las mujeres en su armario!! Es una bendición!!

La chica dijo...

Me ha encantado leerte. No me avergüenza reconocer que yo misma me compré una para lucir un vestido ajustado. Y no me gustó nada!!

xxx

ropa segunda mano dijo...

Oh no de nuevo las fajas!!! si aún fueran los corsés que lucen :-P

Leonor de Parma dijo...

Querida,mira que me gusta todo,y probar casi todo.Pero,...
Con la faja retrocedemos al siglo XIX, y con el botox ,a la esclavitud.

Di dijo...

Que sería de la mitad de las actrices de Hollywood sin ella...

Begoña Clérigues dijo...

Totalmente, Di...

MªRosario dijo...

Ja, ja, ja... cómo me he podido reír con tu agudeza.
Hasta tu próximo post.