domingo, 16 de marzo de 2014

Valencia en las alturas

Si no eres fallera, puede que estos días te quedes más colgada que un fuet. Tus amigas se van a sus planes del casal y tú te quedas en casa, con tu chico, temiendo que en cualquier momento te proponga salir a dar una vuelta a ver Fallas. Y tú, allí, acurrucada con tu mantita en el sofá, piensas: ¡Jo, pe!, ahora levántate, arréglate, sal a la calle, aguanta los apretujones y muérete de frío… ¿Qué excusa le pongo yo ahora a este hombre? Pues bien, este año hay un plan que puede seduciros. Subir a la noria gigante que han montado al principio de la Avenida Aragón. Nada que ver con las viejas norias de la feria, aquellas a las que más de una juró no volver a subir, cuando al gracioso de turno le dio por hacer movimientos bruscos para balancear el carricoche. Ahora hablamos de una noria moderna y glamurosa. Para empezar va muy despacio, porque el objetivo no es subir la adrenalina sino que disfrutes de las vistas a 70 metros de altura. No son los 135 del London Eye, pero claro Valencia tampoco es Londres. Además, las cabinas están climatizadas e insonorizadas, y lo mejor es que vas en pandilla, en grupos de ocho, y puedes ponerte de pie para ver la ciudad como la hubieras visto desde el Miguelete pero ahorrándote los doscientos siete escalones. Una vez abajo, hay un plan mucho más glamuroso que el de comerte una manzana caramelizada. Y es tomarte una cervecita con una tapa de diseño. Junto a la noria, Cerveza Turia ha montado una carpa al estilo fallero con una decoración de lo más mona, con plantas y maceteros de madera. La carta la ha preparado Begoña Rodrigo, del restaurante La Salita y ganadora del concurso Top Chef. Las tapas no son el típico pincho de tortilla frío montado dentro de un pan de ayer. Puedes elegir entre coca de aceite con cebolla confitada y braseada con embutido, un bocadillo Almussafes deconstruido con huevo poché (recomendado), y otras delicatesen del estilo. El Vivero estará abierto sólo hasta el 19 de marzo y se inauguró el miércoles.

Cuchita Lluch, cuya agenda debe ocupar más megas que la película lo que el viento se llevó, invitó a lo más granado de la sociedad valenciana: el joyero Vicente Gracia, con un sombrero y chaqueta cruzada que le daba un aspecto de galán irresistible de los años cincuenta, los periodistas Pedro García Mocholí, Silvia Soria, Ángela Valero de Palma y Bernardo Guzmán; las amigas de Cuchita María Gómez Polo y Esperanza Vila, la galerista Olga Adelantado, el presidente de la Fundación Bancaja, Rafa Alcón, Esther Barrera con su marido Alejandro Cerdá, el cantante Javier Botella, Sergio Adelantado, Bárbara de Prat, Germán Carrizo y Carito Loureznzo, del equipo de Quique Dacosta en El Poblet y Ricardo Gadea de ASkua, Santiago Reyna y Martina de Estevan.También estaba el veterano diseñador Francis Montesinos con los jóvenes Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, de Siemprevivas. Francis los conocía de cuando habían trabajado en su estudio, pero no había seguido su trayectoria posterior. Amparo de la Concepción, la directora de Loewe en Valencia, lleva tres meses en Hong Kong gestionando las tiendas que tienen por aquellos mundos. Esto es globalización y lo demás tonterías. La inauguración del Vivero Turia fue un exitazo. A Cuchita hay que reconocerle la habilidad de convertir un evento promocional en una reunión de amigos de la que no te irías nunca. Algo parecido le pasa a Fernando Aliño, que este año organiza junto a los Barrachina la tradicional cena en el Alameda Palace la noche del castillo.
Menos mal que Cuchita propició el reencuentro y lo inmortalizó con una foto convenientemente compartida en redes sociales. Esta pareja está que no para. Adrián Salvador, la mitad creativa de Siemprevivas, ha sido fichado por la Fundación Loewe para ampliar su formación durante los próximos meses en un centro de investigación que la empresa tiene en Cádiz. Adrián, que ya trabajó en NY con la piel, está encantado, ¡trabajar con Loewe es lo máximo! Y dice que lo bueno de Loewe es que te permite seguir diseñando para tu marca, no como Zara que si te contrata como diseñador te pide dedicación absoluta. Mientras,