martes, 28 de abril de 2020

La venta indiscreta


Hay vecinos con los llevas años cruzándote en la panadería pero rara vez has elucubrado sobre sus vidas. Ahora te asomas a la ventana y, como James Stewart, te montas más de una película. No sabias que ese chico tan mono era el hijo de la señora antipática, ni que la chica rubia, tan monísima de la muerte, es pareja del que siempre va vestido como un ejecutivo; ¿serán pareja, estarán casados, por qué tienen niños, serán hermanos, o quizás ella sea gay y el sólo un compañero que le ayuda con el alquiler… Y a partir de ahí, empiezas a comerte coco y montarte películas. Giras la cabeza, en el sofá hay un tipo con pijama azul pero, no, no es James Stewart, es tu Pepe… vuelta a la realidad.
Más allá de las visitas al balcón, sólo las redes sociales abren la puerta al mundo. Quizás por eso las mujeres con más agenda de Valencia, como Mayrén Beneyto o Laura Fitera, hayan descubierto las redes como un escape para mantener una mínima vida social.
Laura comparte cada día desde Instagram sus crónicas desde la escalera, monólogos inteligentes, reflexiones e historias de una mujer con mucho camino andado, más de 65 años, aunque no lo parezca. “Estas crónicas me han permitido llegar a mucha gente que está sola, aislada y preocupada, que no sabe muy bien cómo manejar esta situación. Creo que el miedo es lo peor que puede pasar, es tóxico y nos hace peores personas, nubla nuestra mente y nuestra voluntad, yo soy una mujer muy valiente. Soy alto riesgo pero no tengo miedo. Esto saca lo que uno tiene dentro, por eso hay gente que se anima y es todo positivo y otros que se desesperan por estar encerrados un par de semanas en casa.”
Mayrén Beneyeto es de las positivas. Su Instagram es de lo más divertido que hay en la red. Comparte fotos cocinando, bailando, limpiando la plata, maquillándose con música de “antes muerta que sencilla”, demostraciones de cómo andar recta y cómo aprendió a hacerlo poniéndose un libro en la cabeza y recuerdos como el abanico que regaló Francis Montesinos en su mítico desfile de la plaza de toros de Madrid, allá por los ochenta.
El sombrerero Betto García está tan entusiasmado con los videos de Mayrén que se ha propuesto, cuando todo esto pase, grabar uno al alimón: él disfrazado de Paloma (un personaje que ha creado y que cada vez tiene más seguidores en las redes) y Mayrén de ella misma. “Esa fusión va a ser gloria, ya lo tengo hablado con ella”.

Betto organizó el viernes una subasta benéfica junto a Gala González. “Subastamos la pamela roja que llevó en la boda de Pelayo Díaz y los fondos irán para un proyecto solidario de ayuda a abuelos”.
Mientras unos aprovechan estos días para hacer orden en casa, como el empresario Javier García Alberni,  la interiorista Verónica Montijano o la diseñadora Encarna Roig, otros siguen trabajando, como el artista Enrique Senís Oliver, que está pintando obras de gran formato en su casa y estudio.
Su pareja, David Phillips, ya ha compuesto cinco temas y está pensando en editar un nuevo disco. El era músico profesional antes de venir a Valencia para estar con Enrique.

Hay quien tiene tanta energía, que es capaz de disfrazarse para celebrar un cumpleaños.  Andrea Villafañe se disfrazó para su cumpleaños virtual y estuvo celebrándolo con sus amigas por videoconferencia. 
La crítica de cine Maite Orduña se conecta cada viernes con sus nietas, se disfraza de un personaje de teatro y abre una botella de Champagne.