jueves, 2 de abril de 2009

Confesiones de una ex adicta a las compras

El viernes estrenaron en Valencia “Confesiones de una adicta a las compras”. La película es más bien flojita, pero vale la pena verla aunque sólo sea por el vestuario de Patricia Field, la misma que diseñó los modelitos de Sexo en NY y El diablo viste de Prada, y por estar ambientada en Manhattan. ¡Ay, cuántos pradas, guccis, zapatos y bolsos de lujo!, ¡y que tiendas, escaparates y grandes almacenes! No quiero ni acordarme del vuelo directo Valencia-Nueva York que está a punto de inaugurarse. ¡Maldita crisis, snif, snif!
La historia va de una periodista joven que sueña con trabajar en una revista de moda pero se tiene que conformar con un modesto trabajo en una de jardinería. Su sueldo no le permite comprar en Prada o Gucci, pero a ella le da igual, para eso están las tarjetas de crédito. El problema es que un buen día se encuentra sin trabajo, con el saldo de sus 12 tarjetas agotado, unas deudas de 20.000 dólares y el banquero acosándola al móvil.
Entonces, decide apuntarse a una terapia de grupo para desengancharse de las compras, pero cuando lo tiene medio superado, pasa por un escaparate, ve un vestido precioso en Barneys, y acaba cayendo en la tentación. Yo la entiendo. Sé que en época de crisis resulta políticamente incorrecto decirlo, pero ante un elegante Lanvin o un Prada exquisito, el dinero es lo de menos.
La pelicula se ha llevado un montón de críticas, porque para muchos es un alegato en defensa de las compras compulsivas y de las visas oro en un momento de crisis. Ahí se han pasado. Primero porque la película se rodó en 2008, cuando todos gastábamos a tutiplén. Y además, no quiero desvelar el final, pero la pobre chica se acaba llevando su merecido.
Lo que está claro es que la época de las compras locas se ha terminado, no hace falta que nos lo recuerden los aguafiestas. En el último número de la revista norteamericana Harper’s Baazar (aviso: lo más chic ahora mismo es leer revistas de moda en inglés y francés), hay una entrevista buenísima con el diseñador de Chanel, Karl Lagerfeld, metido en el papel de un psicólogo que tiene que ayudar a una mujer desesperada porque la crisis le impide comprar ropa.
Doctor –le dice la mujer- la crisis no me deja dormir, mi marido dice que no puedo gastar tanto y que tengo que ajustarme al presupuesto ¿Podré mantener mi estilo comprando barato? -Bien, le responde Karl, lo primero que tienes que averiguar es si tu marido está utilizando la excusa de la crisis para recortarte el gasto; si de verdad no puede pagarlo, olvídate de la palabra barato. Piensa que en cada segmento hay buen diseño y puedes ir ideal con una camiseta y un vaquero que no sea caro.”
Doctor, le pregunta ansiosa la paciente a continuación: ¿Qué puedo comprar entonces? El diseñador le responde que no sea esclava de la última tendencia de la pasarela. “Vístete para ti y para el hombre que amas, no para impresionar a sus amigas. No descuides el pelo, el maquillaje o el físico, aunque el vestido que lleves sea de presupuesto modesto; no trates de parecer un reclamo sexual permanente, no salgas de compras para calmar la ansiedad y, sobre todo, siéntete bien dentro de ti misma”.
Los consejos del diseñador de Chanel le vendrán bien a más de una, aunque me temo que, a estas alturas, la mayoría ya hemos aprendido. Una cosa es que sepamos apreciar y valorar un Lanvin, y otra que seamos víctimas de la moda y compradoras compulsivas ¡pero si no llegamos ni a fin de mes!
Hace poco decía una lectora de mi blog refiriéndose a los zapatos con plataforma de 20 centímetros: “Todas esas sandalias, diseñadas por hombres que nunca los van a sufrir, son lo que nos faltaba. Si la tendencia es de ropa cómoda y ancha, ellos jamás permiten que la mujer se sienta totalmente cómoda. Siempre tienen que fastidiarlo: un año con pantalones sin tiro, con los que no podíamos sentarnos sin hacer el ridículo; otro año con camisas premamá que nos hacen parecer mesas camillas; otro con francesitas sin nada de tacón, que son incomodísimas y te hacen andar como un pato... y un sinfín de ideas absurdas”. No, si al final, la culpa será de los hombres, seguro.

11 comentarios:

doublecloth dijo...

Esta teoría de que la moda la hacen hombre que odian (en el fondo) a las mujeres siempre me hizo gracia. Es como creer en una conspiración global, puedes creer pero si te sientas a pensar racionalmente te das cuenta que no tiene mucho sentido.

La peli tendré que ir a verla, en plan tarde de no tener mucho mejor que hacer

Un beso

Por cierto, cambie de web, ahora es www.doublecloth.net ;)

agualimon dijo...

pues la peli está un rato entretenida..al menos te ríes...y aunque está algo exajerado no está tan alejado de la realidad!! yo también la recomiendo.
Por cierto si aun no conoceis esta página www.fashionalistas.com
os la recomiendo...cazatendencias en Valencia !!!! Ya era hora!!

Di dijo...

Con tanto lío que tengo aún no he podido ver la peli, pero la teoria de la conspiración de tu lectora es total!

"MALA" dijo...

Hola!
No sé si habrá conspiración o no, pero estoy muy de acuerdo con tu lectora en que las francesitas no tienen nada de cómodas y que es toda una acrobacia andar con dignidad mínimamente femenina con ellas y lo de los pantalones de tiro inexistente que a mí me resultan incomodísimos (aunque me queden bien, pero tengo la riñonada frágil a los frescores invernales)y odio que se vea el tanga.
Me encanta la frase:"aunque el vestido que lleves sea de presupuesto modesto; no trates de parecer un reclamo sexual permanente, no salgas de compras para calmar la ansiedad y, sobre todo, siéntete bien dentro de ti misma”."Vístete para ti y para el hombre que amas, no para impresionar a sus amigas", es más yo insistiría en: "Vístete para ti", no para ningún hombre (si les gusta mejor) siéntete a gusto con lo que llevas, se tu misma siempre.
Os lo dice una que se compró unos Manolos (locura, locura!), por que no encontró un vestido que le gustase lo suficiente para ir a un bodorrio, tampoco fue tan dispendio, si lo analizáis, lo que me ahorré en el vestido( en realidad tenía uno precioso sin estrenar), el bolso que (que customicé un poco acorde con los LOLOS) y demás complementos que ya tenía, lo invertí en los Manolitos. Y lo ideal que fui…¿Qué? Eso si que fue pisar con seguridad.Que COÑO!(perdón) una vez al año no hace mucho daño... Aunque he de decir que tuve ayudita. El resto del año lo compensé comprando en tiendas Outlet, en Zara y demás emporio.
La peli esperaré a descargármela, siempre esta bien ver tranquilita en casa una peli ligerita de este tipo.

Un saludo y Gracias por el té!

"MALA" dijo...

Se me olvidó decir que en el fondo si creo que muchos diseñadores llevan hasta sus últimas consecuencias la temida frase: "Para presumir hay que sufrir "Los muy Jodios (otra vez perdón)
Gracias
Hasta pronto!

Mayte de la Iglesia dijo...

jajajajjaj...me encantan estas teorias que satanizan a los hombres diseñadores....Si, si, todo lo que querais decir, pero en cada tendencia de las llamadas absurdas hemos caido.
En tiempos de crisis no hay nada como los valores seguros.

Zepequeña dijo...

Me tengo que pasar por el cine...

Zepequeña.

Nieves dijo...

Yo creo que al menos debe de ser entretenida, saludos.
masquemaquillaje2009.blogspot.com

MqR dijo...

He visto un poco y la verdad q no tiene mala pinta. Eso si como los libros no creo q sea jajaja si son buenos y me he podido reir con los golpes q tienen

bss

Paulina dijo...

google http://www.google.es

Amanda dijo...

Tendré que ver la peli, desde luego, pero como alegato sobre la moda nada mejor que la escena del azul cerúleo de 'El Diablo viste de Prada'... ¿lo recordáis?

A quien le interese la actualidad de moda y negocio os recomiendo http://www.modaes.es