martes, 31 de agosto de 2010

¡Andreiiiiita, cómete el pollo!

Llego a Benidorm directamente desde Javea, con mi bolsa de playa de Telva monísima de la muerte. De entrada por poco me da un patatús, es como salir de la tienda de Prada y entrar en Kiabi. ¡Uff!, ¡cuánta gente sin camiseta!; ¡cuanta tienda de chancletas de plástico!, ¿Qué es esto?, ¿dónde me he metido? Benidorm parece una mezcla entre Las Vegas y Tijuana: tiendas de baratijas, hoteles con estética de Los Bingueros, bares con la carta en cuatro idiomas, confecciones Puri y souvenirs de flamenca ¡uff, uff, uff!

Para muchos, Benidorm es exactamente lo opuesto a Javea; es más, los javeanenses no pueden entender porqué los de Benidorm siguen veraneando en Benidorm. “Fíjate que tengo amigos cultos, viajados y con posibles y cada agosto vuelven a su apartamento de Benidorm y se bañan en la playa de poniente. ¿Cómo puede ser?” - Me decía un javeanense desconcertado.

De entrada, y por mucho que se empeñen los de Javea, las playas de fina arena de la playa de Poniente no admiten comparación con esas de roca en las que te dejas los pies cada vez que entras o sales del agua.

Tono Sanmartín, el peluquero de las familias bien valencianas, veranea en Benidorm desde hace años, en uno de los muchos edificios que ha construido aquí la familia Murcia-Puchades la misma que ha dado algunos de los afamados otorrinos de toda Valencia. Tono me cuenta que la playa en forma de concha de Benidorm es de lo mejorcito de España: “Hace años, los médicos recomendaban los baños en esta playa porque es muy rica en yodo, de hecho, te da un color de bronceado distinto. ¡Ya quisiera Marbella tener una playa como esta!” –dice Tono. Familias como los Sáez Merino o Miguel Barceló, el suegro de Zaplana, son fieles a Benidorm.

Quizás pase con Benidorm, lo mismo que con Cullera o Puebla de Farnals, que lo critican quienes no están allí. Dejando a un lado el urbanismo, Benidorm y Cullera tienen dos de las mejores playas de la Península, quizás por ello fueron las primeras víctimas del ladrillo.

Dicen también por aquí, que estas torres elevadísimas puede que sean antiestéticas, pero que dan menos sensación de agobio que las colmenas de adosados y bungalows. Es más, según los urbanistas, Benidorm es un proyecto más moderno que el de la construcción horizontal porque consume menos territorio y permite más zonas comunes. Sea como sea, lo cierto es que el metro cuadrado en primera línea de playa de Benidorm se cotiza a 7.000 euros, lo mismo que en la mejor zona de Miami. Vamos, que con lo que vale un apartamento en la playa de Levante te compras tres en el Portichol.

Benidorm fue precursor de la democratización del lujo mucho antes de que se empezase a hablar de que todos teníamos derecho a un Vuitton. En los años cuarenta, cuando no existían las vacaciones remuneradas, sólo los ricos veraneaban en sus chalets; el boom turístico y los apartamentitos permitieron a los trabajadores ingleses, alemanes y madrileños disfrutar de una de las mejores playas del Mediterráneo.

Todos caben en Benidorm: Mª Jesús y su acordeón, que sigue actuando cada noche en la cafetería Arenas, Leire Pajín y Belén Esteban –“Andreita cómete el pollo”-, que pasa sus aquí los veranos con su hija y es super fan de Benidorm (se rumorea que hasta quiere ser alcaldesa), el abuelo taxista de Doña Leti y también David Lladró, que para algo preside Terra Mítica (aunque veranea en Javea, osea).

Uno de los restaurantes más famosos de Benidorm es el Corral del Pollo, especializado en pollo a la brasa. Por 11 eurines te sacan un pollo asado con leña de encina de chuparse los dedos. ¡Ya podría haber aprendido la receta Isabel Pantoja!

Los restaurantes de nivel están en La Nucía y en la playa de poniente, junto al Hotel Bali, en la cala de Benidorm, donde tienen el chalet los Zaplana. Allí está el Ulia, por donde se deja ver casi todo el poder político local. Otro imprescindible es I Fratelli, especializado en comida italiana. No si al final Benidorm va a ser todo un descubrimiento. Seguiré contando…

sábado, 28 de agosto de 2010

Ossea, ossea y requete-ossea

Esto de Javea –Xàbia para los que votan al PSPV- tiene un rollito super mega güay. Pocos sitios permiten hacer tanta vida social en verano, sin tener que renunciar a la posibilidad de encerrarte en tu terraza y dejar pasar las horas entregada a la desidia. Total, que aquí sigo, en el ático de mis amigas terraza chill out decorada por el Mercader de Indias donde veo el mar frente al chiringuito de Mosquito.

Las mañanas son más o menos igual que en cualquier otro sitio; toallita, chanclas, bote de crema, último número del Hola y a la playa a marujear. Sólo hay que tomar una precaución: no dejarse ver por la playa del Arenal, si no quieres dar que hablar a la gente bien, porque es sabido que a esa playa sólo van domingueros y gente que no es de Jávea de toda la vida.

En barco

Es más, si lo que quieres es ganar posiciones, lo mejor es adosarse a un amigo con barco. Ossea, ossea, ese es el súmmum de los planazos chics, sobre todo porque da pie a que por la noche cuentes que has salido al mar con el barco de Fulanito y que habéis comido en El Portichol mientras tus niños se bañaban en las cristalinas aguas de por aquí. De paso, así como quien no, en plena cena dices que eso te ha permitido darle el día libre a la cuidadora: “…hija es que si no, a ver qué haces con los niños”. En las calas, fondeados, puedes encontrarte a los Vila y los Ballester en sus barcos, aunque también hay ricos con barcos que nunca sacan a navegar, ¡uff, qué pena!

De tiendas

Para las tardes, un buen plan es ir de tiendas: Ossea, me encantan las tiendecitas de la parte vieja, en los alrededores del mercado. Hay una de zapatos, el Zaguán, ossea de verdad, te mueres viendo las sandalias que tienen. Uff, y Bello Horizonte, una tienda de decoración con unos muebles belgas ideales y unas velas enormes perfectas para terrazas chillout.

De cena

Por la noche, con tu vestido rollito ibicenco ya puedes dejarte ver por la playa del Arenal, aunque sin abusar; se cena bien en más de un sitio, pero hay demasiada gente. Otra opción, es amigarte a alguien que conozca la zona: ossea, alguien de los de Javea de toda la vida que seguro que te cuenta que un abuelo, del abuelo de su bisabuelo ya veraneaba en Javea cuando todavía no existía el verano, oye. Ellos conocen bien la red de restaurantes donde se come francamente bien: Tosca, los Remos, La Perla, Cabo de la Nao, el Amarre o Masena.

De fiesta

Lo más de lo más, para vivir la noche javiense, es que colarte en la fiesta de alguien. El viernes por la noche, las hermanas De Miguel: Alicia, Carmen y Paloma, junto con su hermano Gere De Miguel, dieron una fiesta para inaugurar su nueva casa. ¿Qué deciros de la fiesta?... con tres palabras: Ossea, ossea y requete-ossea. Sólo por ver la casa ya valía la pena; es una casa de pueblo, decorada ideal de la muerte por Tatiana Monsonis, que ha recuperado los muebles originales, los ha lacado en blanco y le ha dado un aire rústico de lo más chic a la casa, con vigas de madera y un patio interior monísimo. Para cenar, arrocito al horno, cocas de pisto y cebolla y tortilla de patata. ¡Hija, qué ideal! Y luego copas a tutiplén en las terrazas y baile hasta la madrugada. Las hermanas De Miguel invitaron a lo más de lo más de la sociedad valenciana: Juan Carlos Gómez Pantoja, Kosme de Barañano, Ángel Villanueva, Ángela Pla y Juan Lagardera, Iñaki Zaragüeta Sedi Casanova, Jaime Girona, de los Girona con casa en Denia de toda la vida.

Bueno, os dejo que me voy al agua y a dejarme ver en barco de Margallo, mientras bebo una copa del cava que el otro día le regaló Pepe Marí de Olano, que ha navegado en este barco como otros tantos nombres ilustres del PP valenciano.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Javea, ossea, osssea

Aquí estoy chicas, recién aterrizadita en Javea, con mis zapatillas Melissa que son las únicas de plástico admitidas entre la gente fissna para no dejarse el esmalte de las uñitas de los pies en las rocas de la playa; y con mis gafas de sol Oliver Peoples, de la óptica de la calle Barcelonina, todo un descubrimiento, ¡hasta tienen la gafas de François Pinton, las mismas que llevaba Cary Grant, Grace Kelly o Jacqueline Kennedy!

En fin, el caso es que aquí estoy, dispuesta a destripar los entresijos del veraneo de buena parte de la alta burguesía valenciana, de sus políticos y de quienes sin ser lo uno ni lo otro gustan de codearse con la gente principal.
La historia reciente de la sociedad valenciana se escribe en estas tierras: a principios de S. XX la primera oleada de burgueses valencianos llegó a La Marina. Se instalaron en Denia, que es donde están las mejores playas, y construyeron decenas de casas modernistas, algunas de las cuales se han convertido en hoteles y salones para bodas, banquetes y comuniones. En Denia veraneaba el Marqués de Cáceres, los Reyna, los Noguera, los Girona… vamos, gente de noble cuna y grandes apellidos.

Con los años sesenta, llegó la segunda oleada de gente que había prosperado al abrigo de la exportación de naranjas, ellos fueron los primeros que se instalaron en Jávea y hoy, cuarenta años después, alardean de ser quienes llevan “toda la vida en Jávea”, como si sus ancestros de quince generaciones atrás hubiesen vivido de la pesca del llobarro. La tercera oleada, la que provoca la protesta y cierto desprecio de la segunda, es la que ha llegado estos años atrás y han masificado la playa: ingleses, políticos peperos, aspirantes a políticos peperos y constructores enriquecidos a golpe de pelotazos en busca de un buen partido para sus hijas/os y demás valencianos de pro más o menos sobrados de pasta.

Si eres alguien, o quieres ser alguien en la sociedad valenciana, tienes que veranear en Javea. Las playas más famosas -si no tienes barco, hija pobre- son Cala Blanca, Playa Ambolo y la Granadella y El Portixol. De todas formas, hay que recordar que las playas de Jávea fueron las niñas mimadas de la gente del Opus Dei en tiempos de Franco, y esa impronta todavía se deja sentir: poco destape e Iglesia repleta en misa de ocho y media los sábados por la tarde.

Eso explicaría que la playa del Benisero, donde está Mosquito, sea el destino de buena parte de los antiguos alumnos del Vedat y Guadalaviar; y aseguran que esta playa, de piedra, de la que es difícil entrar y salir sin ensangrentarte los tobillos, es la mejor de España ¡uff, uff, uff!

Para comer junto al mar, en la playa del Montanar, hay que pasar por la Siesta, Montgo diBongo y el Mosquito, donde puedes tomar una buena ensaladita para mantener tu dieta controlada, que luego el bikini no hay quien se lo ponga. Y para cenar, la mejor zona es el casco antiguo, que por fin está acabado tras tres años de obras. Precisamente allí, en la zona vieja, tiene casa el eurodiputado García-Margallo, muy cerca de la casa que acaban de comprar Alicia y Carmen de Miguel ¡¡¡qué monas van siempre estas chicas!!!

La lista de peperos y familias ilustres que veranean en Javea no cabe ni en tres crónicas seguidas: Carlos Pascual, Rita Barberá, José Luís Olivas, Pedro Agramunt, González Cepeda, Pepe Cholvi, los Ballester, Antonio Gil Terrón, Paco Segura, Jiménez de la Iglesia, vamos, la crème de la crème. Ya os iré contando…

jueves, 29 de julio de 2010

Bikinis valencianos en Miami Beach

Dolores Cortés hace tiempo que quería vender sus bikinis a las norteamericanas, pero el problema es que allí no conocían la firma. Le recomendaron desfilar en Miami Fashion Week Swim, una de las mejores pasarelas de moda de baño. Envío su extenso curriculum, la aceptaron y allá que se fue, con sus pareos y sus triquinis hechos en Villarreal, a la conquista de América.

Lo primero que descubrió Dolores es que las pasarelas americanas no están subvencionadas como las de aquí. Si quieres desfilar, tienes que pagarlo todo: modelos, un mini canon de pasarela, peluquería y maquillaje, equipo de relaciones públicas… A cambio, rentabilizas la inversión. Los invitados a los desfiles no son estudiantes, políticos o familiares del diseñador, sino compradores, distribuidores, grandes almacenes y prensa especializada. El desfile es comercial; el objetivo es vender, no que te aclamen como artista revelación.

Miami Beach es como la Costa Azul de años veinte, tiene un distrito Art Decó con hoteles y restaurantes donde salen de copas Paulina Rubio, Alejandro Sanz, los Iglesias… en fin, todos los que prefieren pagar impuestos del 6 por ciento, en lugar del 48 que tributarían en España, ¡qué cara más dura!. De hecho, a la isla donde viven la llaman “la isla de los ricos y famosos”.

Allí, en la zona más pija de Miami, cerca de la casa donde vivía Versace, está el hotel Raleigh, un hotel mítico de los años 20, uno de los más representativos del art decó. En ese hotel, en la misma piscina donde Karl Lagardfeld presentó hace años su colección de Chanel, presentó su colección de baño Dolores Cortés, ¡no me digan que no es glamour del bueno!

Hasta un día antes del desfile, Dolores no supo si podría enseñar sus biquinis, porque toda la ropa estaba retenida en aduanas. Gracias a que encontró un alma caritativa a la que sobornó con una invitación para el desfile, y justo unas horas antes llegaban las cajas al The Raleigh. El segundo obstáculo fue la lluvia. Hasta tres días antes estuvo lloviendo sin parar, pero de repente, el día del desfile amaneció con sol. “Eso es por que era la Virgen del Carmen”, dice Dolores.

El primer paso ya está dado. Ahora hay que ver cómo funciona, si a las norteamericanas les gustan los diseños y están dispuestas a pagar por ellos un 40% más de lo que pagamos las valencianas, porque entre las tasas y el transporte, un biquini te cuesta casi el doble de lo que cuesta aquí.

Por cierto, me cuenta Dolores que la diferencia entre las norteamericanas y las españolas es que ellas se llevan su bikini coordinado con un pareo o un vestidito, mientras que nosotras compramos un vestido en un chino por tres euros y todavía nos parece caro. Uff, qué susto ¿es posible que las norteamericanas sean más glamourosas y cuiden más su aspecto?

Yo no sé si nos cuidaremos más que las americanas, pero desde luego cada vez tenemos menos excusas para no hacerlo. Los gimnasios han dejado de ser aquellas salas para musculitos donde sólo se habla de proteinas. Hace unas semanas abrió en Valencia lo más de lo más en gimnasios pijos. Se llama Now You, está en Conde Salvatierra y no tiene nada que ver con el gimnasio de siempre: no huele sudor, la sala de máquinas está decorada con un puff tapizado en fresa y en lugar de halógenos, del techo cuelga una lámpara de araña negra de lo más coqueta. Ningún póster de campeones de culturismo; en su lugar, imágenes clásicas de deportistas. Además, en una misma hora, sólo pueden entrenar cuatro personas con sesiones preparadas por Ivan Chulvi, el entrenador personal. Hasta las toallas son una monada, rosa para ellas, gris para ellos.

A estas alturas del verano, la que más la que menos ya se ha olvidado del gimnasio y la operación bikiqui. Vamos, que ya es tarde para poner el culete en su sitio, aunque todavía estamos a tiempo de salvarnos de las arrugas. Mi doctora Ursula Sopena me advirtió el otro día muy seria “o te pones protección 50 en la cara o te saldrán arrugas” Y añadió: el sol provoca elastosis, rompe las fibras de colágeno y el es principal causante del envejecimiento”. ¡Uff, qué horror, antes blanca que con elastosis!

viernes, 23 de julio de 2010

¡Ni para las rebajas!

A estas alturas del mes, da igual que los descuentos lleguen al 70 por ciento, que hagan un dos por uno o que cada vez que compres te regalen un loro que dice guapa. Nuestros maltrechos bolsillos no están para ningún dispendio. Fíjate que esta semana el diseñador Miguel Palacio organizó una venta especial en el Hotel Palau de la Mar, el hotelito pijo de Alicia Koplowitz, y más de una señora miraba la etiqueta y la volvía a mirar y al final le decía a la dependienta eso tan socorrido de “voy a pensarlo y luego me paso”, para nunca más volver, claro.
La ropa de Miguel Palacio tenía descuentos del 50 al 70 por ciento, pero aún así los vestidos de cóctel no bajan de 300 eurines, vamos, un dineral. Eso sí, los vestidos eran ideales. Palacio viste al pijerío madrileño en bodas, banquetes y comuniones, y lo que mejor hace es la fiesta y el cóctel, ¡hasta Carolina de Mónaco ha llevado uno de sus modelitos! Además, la última colección fue super premiada en la Pasarela Cibeles. Lástima que la venta no fuese el 2 de julio, cuando todavía quedaba algo de la paga extra…
Las tiendas de lujo no venden ni en rebajas, pero las de todo a 1 euro van viento en popa. Últimamente, en casi todas las calles pijas hay una tienda de zapatos a 3, 6 y 9 euros. Y encima abren junto a joyerías y tiendas de lujo, para mayor recochineo. Hay una en Cerdán de Tallada, entre Roche Bobois y la joyería Armando Martínez, que siempre está llena. ¿Cómo diantres pagarán el alquiler vendiendo stocks de zapatos chinos? ¿Cuántos pares de zapatos de a 3 euros hay que vender? No sé como lo harán, pero les va tan bien que a este ritmo, veremos una tienda de todo a cien en Poeta Querol o, lo que es peor, un mercadillo en la Plaza del Patriarca, ¡ay, hija, quién nos ha visto y quien nos ve!
A más de una nos viene fenomenal que abran estas tiendas, todo hay que decirlo. El miércoles pasado, sin ir más lejos, la firma de ropa Venca, el H&M de la venta por catálogo, vino a Valencia para presentar -en exclusiva, ¡eh!- su colección otoño-invierno. Y fíjate que para enseñar su ropa escogió precisamente el mismo lugar que eligió Loewe para su venta especial del pasado invierno, la galería Paz y Comedias. ¡Uff, qué fuerte! Que una firma de camisetas a 3 euros vaya a montar su showroom en el mismo espacio donde Loewe vendía bolsos a 5.000 es más que sintomático de los tiempos que corren.
La oferta se adapta a la demanda, que dirían los economistas. Cuando los bolsillos están maltrechos, en lugar de Vuittones, abren tiendas de todo a cien, mercadillos y rastros de ropa de segunda mano. Arantxa Botella vio el negocio bastante claro, por eso montó un rastrillo de compra venta de ropa en Rocafort y ahora acaba de abrir otro en Valencia en la calle la Paz, junto a la joyería de Vicente Gracia, y en un primer piso. En el Rastrillo de Arantxa puedes encontrar un Vuitton en perfectas condiciones a la mitad de precio, o un Gucci vintage de los años 70, casi idéntico a los que ha diseñado Frida Gianni para este invierno, pero en su versión original. El rastrillo de Arantxa es el segundo que abre tras el de Rocafort. No sólo puedes comprar ropa de marca y bolsos de lujo, sino también dejar en depósito la ropa que ya no usas; cuando se venda, puedes recoger el dinero o quedarte con otras piezas de la tienda. Vacías el armario, te ganas un dinerito y ahorras al comprar. Eso sí, me cuenta Arantxa que tienes que visitar la tienda a menudo, porque los chollos duran pocas horas.
(Foto de lamarquesa.es)

jueves, 15 de julio de 2010

Ay, cómo hemos cambiado...

Quizás sea porque somos menos provincianos de lo que nos creemos; quizás sea que nuestro pasado fenicio nos mantiene en una actividad comercial desbordante y tenemos más tiendas pijas de las que cabría esperar en una ciudad que se pone nerviosa cuando vienen cuatro ricos en yate o en uno de esos ostentosos Ferraris.
En cualquier caso, lo cierto es que aquí hay tiendas como Hannover, Chapeau, Gran Vía 20, Mercader de Indias y no sé cuantas más que no deslucirían en el mismísimo Manhattan. Y ese tupido tejido comercial es el que da vida a tres revistas gratuitas, que encima se permiten el lujo de montar fiestas que dan un toque de alegría a este tórrido verano, pobre y aburrido, que sólo alegran La Roja y las fiestas de Hello y de Tendencias en VLC.
Hay que decir que entre ellas se tienen la misma simpatía que Belén Esteban y la Campanario, pero eso son gajes del oficio. El caso es que esta semana Hello celebró su décimo aniversario con un fiesta a tuti plen en el Veles e Vents y Tendencias VLC hizo lo propio en La Hipica.
La fiesta de Hello se llenó de cuarentañeras; esa generación nuestra, que llamaron la generación equis porque nadie sabía definirla, y que despertó al mundo en pleno boom inmobiliario. Fue entonces cuando nos creímos los reyes del universo y creíamos que nuestros padres chocheaban cuando nos acusaban de vivir por encima de nuestras posibilidades. Envidia cochina era lo que nos tenían porque nosotros habíamos encontrado la fórmula del crecimiento eterno: comprabas una casa, la hipotecabas, te comprabas un Cayenne y un Vuitton y cuando te quedabas sin un duro, volvías a hipotecar la casa y te ibas de compras a NY. Pero aquello pasó, y ahora somos la generación que más sufre esta endemoniada crisis.
Y todo eso ha pasado en menos de diez años, los mismos que celebraba el jueves la revista Hello. Allí nos vimos muchos de los que en la última década hemos ido de fiesta en fiesta: de la Copa América a la Fórmula 1, pasando por las noches en la ópera y las tardes en los grandes premios del tenis o la hípica.
Entre los rostros anónimos pero conocidos de tanto ver en mil y un eventos, también buena parte de los empresarios y profesionales que han sabido aprovechar el sueño para hacerse un nombre. Gente como Carlos Serra y su mujer, Susana Lozano, de El Mercader de Indias; el peluquero Pascual Segura; Alejandro Bataller, del Sha Wellness Clinic; La directora de la Ciudad de la Luz, Elsa Martínez; Lluís Nadal, de NIL Comunicación; Vicente Betoret con su novia Cristina Aparici; Paqui, de Studio Motañana; las hermanas Laura y Marta Torrado; Begoña Buqué y Angeles Casanova, de TheLab, Cuchita Lluch, imprescindible en cualquier fiesta…
La fiesta fue una pasada: catering de El Alto de Colón; champagne Mumm, música del DJ Santi Martinez y más de 1.000 invitados que trataban de aliviar el calor con mojitos o entrando en Mar de Bamboo para refrescarse con el aire acondicionado.
Como anfitriones, el equipo de Hello al completo: la directora de la revista, María G. Chuliá, el editor, Manolo Navarro; Elena Martos, relaciones públicas de Hello, y su marido Rafael Ripoll, secretario autonómico de algo y un tipo al que siempre te alegra saludar.
El día anterior, Tendencias VLC celebró su verbera de verano en la Hípica de Valencia, coincidiendo con el partido de España contra Alemania, ¡ya es casualidad! Afortunadamente, el dresscode de la fiesta era “rojo clavel”, así que más de uno se plantó el polo rojo y se quedó sin voz apoyando a la selección.
Allí vieron el partido Alicia de Miguel y Angel Villanueva; María Angeles Miguel, la directora editorial de Ruzafa Show Ángela Plá; la directora de la revista Maite Sebastiá (con un Balenciaga de Chapeau ideal de la muerte), la ex directora de MontBlanc, Encarna Roig emocionada con su nueva aventura como diseñadora de moda, y un montón de amigos más, cuarentañeros en su mayoría.

miércoles, 7 de julio de 2010

Moddos ya está en Madrid, ¡total, total!

Todos los que dijeron que Moddos no era más que un club de niños pijos desfaenaos, se van a tener que tragar sus malintencionadas palabras. Moddos va tan bien, o sea, tan super fenomenal, que acaba de abrir sede en Madrid y ya están a punto de hacerlo en Ginebra, El Líbano, Jordania y hasta los Estados Unidos. Uff, ¡qué fuerte!, ya me veo en la fiesta de inauguración de Moddos USA como enviada especial cotilleando los modelitos de Evelyn Lauder, Lauren Santodomingo o cualquiera de las pijas estilosas neoyorquinas.
Moddos tiene mala prensa porque no ha sabido explicar lo que hace. Muchos pensaron que era como un Facebook pijo, cuando en realidad hacer amigos no es más que una excusa para hacer negocio. Me lo explicaba el dueño de Studio Montañana, una de las empresas asociadas: “Moddos un espacio dónde las pequeñas empresas pueden contactar con otras y a su vez conseguir clientes, sólo que en lugar de hacerlo en un despacho, lo haces tomando Möet o viendo una exposición. En estos eventos, además de conocer a gente, puedes entablar relaciones personales y laborales que te beneficien”. Por cierto, Studio Montañana ha decorado un hotelito monísimo en Puebla de Farnals, el Hotel de la Playa, donde te tomas un gin tonic con música chill mirando al mar, y parece que estés en Formentera, ¡total, total!
Moddos eligió Pacha para celebrar su súper fiesta de presentación en Madrid. Y allí estaban los madrileños, 400 invitados, ellos de riguroso esmoquin y ellas con vestido cóctel. Entre los invitados ilustres, Caritina Goyanes con su marido Antonio Matos. Caritina era el patito feo de la familia, siempre a la sombra de su madre Miriam Lapique y su hermana Carla –alta, rubia, delgada y con novios famosos-, pero con los años ha demostrado que la personalidad, la inteligencia y la simpatía están por encima de las medidas ideales y que su hermana, a pesar de lucir tipazo, es más sosa que un modelito de Felipe Varela.
Y hablando de diseñadores, nuestro Francis Montesinos acaba de diseñar una de las 8 botellas de Coca Cola Light que se han vestido de gala con motivo de su 25 aniversario. Las otras botellas son de Amaya Arzuaga, David Delfin, Devota y Lomba, Lydia Delgado, Miriam Ocariz y Roberto Verino. No es por barrer para casa, pero la de Montesinos es una de las más bonitas, tiene un estampado sacado de la colección de verano, lleno de conchas y olas del mar, chulísimo. Las botellas se presentaron en Madrid en la terraza del hotel Room Mate Oscar, la cadena de hoteles de Quique Sarasola, y estuvo apoyado por la directora de Yo Dona Charo Izquierdo.
Otro diseñador valenciano, Carlos Haro, presentó la semana pasada su colección “botánica”, inspirada en el paisaje mediterráneo y con un fin solidario: los trajes fueron confeccionados por el taller de empleo de sastrería e indumentaria tradicional valenciana del Ayuntamiento de Valencia, que da trabajo a alumnos con discapacidad.
La colección de Haro parece sacada de un jardín, sus faldas recuerdan a helechos, rosas claveles o hiedras. Alguno de sus vestidos puede servir para la verbena que ha organizado la revista Tendencias la semana que viene: el dress code es “rojo clavel”. Me habían invitado a fiestas de “rojo Ferrari” y rojo Valentino, pero lo del clavel ya es para nota. Me cuenta Ángela Pla que la fiesta será en la Hípica de Valencia y como esa noche hay partido, habrá pantallas para poder seguirlo, además de música en directo, picoteo, tapas, cócteles castizos y mucha moda.
Bueno, bueno y la semana que viene también celebra fiestón la revista Hello. Será el jueves, en el restaurante Mar de Bamboo, y promete ser la fiesta del verano ¡Menos mal que el dress code es cóctel!

miércoles, 30 de junio de 2010

¡Yupi, yupi, tenemos carrera!

No sé, no le acabo de encontrar la gracia a esto de la Fórmula 1; pero no lo puedo decir en público porque entonces dirán de mí que soy una provinciana que no sabe valorar todo lo que nos da el evento. Claro que eso suelen decirlo quienes por alguna que otra razón tienen un pase Vip y acceso a fiestas exclusivas donde se dan el fin de semana padre entre rugidos de tubos de escape y barcos de 20 millones
El resto de los mundanos tenemos que estar contentos, de lo contrario seremos tachados de acomplejados que no vemos más allá de las fallas y las paellas. Así es que nos calzaremos unas deportivas y nos dispondremos a andar tres cuartos de hora para sentarnos en una grada donde acabaremos viendo la carrera por una pantalla gigante y torrándonos bajo un sol de justicia. Mientras, quienes desde el principio vieron el valor del evento, llegarán en coches oficiales a pie de grada y verán la carrera tomando champán y dejándose dar masajes entre acelerones y frenadas.
Para los mundanos -¡¡qué contentos estamos de que se celebre aquí la carrera!!- acceder al puerto es más complicado que colarse en un desfile de Prada. La dársena está vallada y cerrada a cal y canto. Para cruzar el dichoso circuito tienes que pasar por lo menostres controles de seguridad y si no llevas acreditación, ya te puedes dar media vuelta. Hija, no sé, tanto control, tanto control, que al final se quedan los cuatro de ricos desiempre más aburridos que una ostra.
Mira que con la Copa América pasaba lo mismo, se quejaban de que los valencianos no nos integrábamos pero luego hacían fiestas a las que sólo iban ellos y donde sólo se hablaba inglés.
De todas las fiestas del fin de semana, las mejores se celebraron el viernes: la gala oficial de Valmor en el Hotel Las Arenas y la que organizó Mariano García en el pantalán de los megayates. La oficial fue una cena de gala por todo lo alto. Allí estuvo Rita Barberá con Bernie Ecclestone, los pilotos Alonso, Schummacher, Alguersuari, Marc Gene, de la Rosa, el presidente de Valmor, Fernando Roig, Jorge Martínez “Aspar”, la consellera Belén Juste, que cada día está más estupenda, y la duquesita Eugenia Martínez deIrujo, que cada día lo está menos, pobrecita. Por allí se dejó ver todo Valencia, Vicente Boluda, Fernando y Alfonso Pascual, Silvia Escola y Pablo Serratosa, Juan Carlos Gomez Pantoja; el presidente del Puerto Rafael Aznar, el de Bancaja, José Luís Olivas, el concejal Cristóbal Grau, Fernandode Rosa, José Ramón García Fuster… Pusieron algo (poco) de colorín Paola Dominguín y Carla Pereira, más o menos conocida por su noviazgo con JoaquínCortes, y Pedro y Begoña Trapote.
La fiesta oficial era la fiesta del stablisment: de los que mandan de verdad en Valencia, de los que nunca criticarán nada, de los que encontrarían la forma de justificar que en menos de 17 días perdiésemos el Miguelete y la Lonja, y aún saldrían diciendo que eso es bueno para los valencianos.
Al mismo tiempo, en la dársena de los megayates, Mariano García montó una fiesta para un centenar de ricos que habían recorrido en barco medio mundo para ver la carrera. Para llegar, había que subirse a una lancha motora en el Veles e Vents y cruzar por mar hasta el pantalán en forma de T.
Una vez allí, Mariano y Paloma Maldonado crearon un ambiente tan chic que parecía que estabas en Saint Tropez o en la mismísima Montecarlo, con Carolina deMónaco y sus churumbeles: a un lado el megayate del indio, Vijay Mallya, dueñode la escudería Force India, y justo detrás el Clipper Stad Amsterdam, un barco que parece salido de “Piratas del Caribe”, propiedad del Ayuntamiento de Amsterdam y de la empresa Randstad, y que fue reconstruido con obra social en Holanda. Un pocomás humilde, el barco del equipo español Hispania, donde acaban de entrar MiguelBoyer, Fefé y Alberto Cortina. Ah, bueno, y el Ivanhoe de Mariano García, un precioso barco clásico de madera construido en Suecia en 1938.
Sólo faltó el ForceBlue de Briatore, confiscado por la policía en Mónaco por fraude fiscal, ¡uff, uff, uff!

jueves, 24 de junio de 2010

Las viejas discotequeras nunca mueren

Con la que está cayendo, resulta difícil ambientarse en el glamour de la Fórmula 1. Pero no es este el momento de aguar la fiesta, sino de contagiarnos del optimismo de quien nos gobierna y así nosotros, como nuestro President Camps,- “ser más felices hoy que ayer”.
Para tratar de entrar en ambiente, nada como ir a tomar una copa a la nueva terraza hiper-mega mona que ha montado Amstel en la Malvarrosa con música chill-out, como no podía ser de otra manera porque de unos años a esta parte parece como si cualquier otro estilo de música fuese cosa sólo de jovencitos o de trasnochados.
La terraza se inauguró el viernes por la noche y allí estuvimos un grupo de cuarentones dándole a la cerveza y a esos canapés fisnos que se sirven con mini cucharitas o mini vasitos que son el complemento ideal para el ambiente chill.
La noche parecía tranquila y ya iba siendo hora de pensar en acabarla, pero algo llamó la atención de más de uno: al otro lado de la calle, pese a la molesta lluvia, un permanente río de gente llegaba a las Animas Puerto. ¿Qué les atraía hasta allí?, pues ni más ni menos que el gran Todd Terry; que ¿quién es Todd Terry?.., ¡¡¡ay chicas que mayores nos hemos hecho!!!. Todd es un Deyei, es decir un DJ, o lo que es lo mismo, un discjockey. Pero él no es uno más, es el rey, el amo, el crack, el no va más de las dicotecas de medio mundo. Un tipo que con lo cobra una noche puede comprar dos docenas de Vuittones.
Así es que, con mis sandalias, mi vestidito y mi Vuitton de cinco años, me planté, por primera vez en los últimos diez años, en una discoteca cañera. Y allí estaba yo, pensando a qué edad una deja de ser una discotequera más para pasar a ser la madre de las discotequeras. Y de pronto me ponen delante del gran Todd, el ídolo de los presentes, y alguien me lo presenta y me dice pregúntale lo que quieras…¡¡¡hija, no me sentía tan cortada desde que en COU me subí en la Vespa rosa del chico que tenía fichado desde primero de BUP!!! Así es que, me trabuqué un poco y luego sin apenas pensarlo le solté “Have you ever been in Valencia?... Dios mío que pregunta más estúpida, que vergüenza, tierra trágame. Y el gran Todd que me mira con sus ojos de hombre duro curtido en mil batallas y mientras acompañaba con su cuerpo el ritmo machacón de su músico me contesta al oído algo que no supe entender.
Al principio, aquello sonaba al “puncha-puncha” de toda la vida, pero luego, el hombre empezó a mezclar temas antiguos, vamos, de los de mi época, con otros ritmos house y la cosa se fue animando. Según dicen los que entienden de esto, Todd es un maestro porque maneja cuatro platos a la vez y es capaz de combinar sonidos cubanos y fanfarrias de trompetas con música disco. Y hay que ver cómo maneja las manos, el tío. Además, el productor de Todd me contó que lo importante es saber manejar los tiempos, primero ocho compases de ritmo, luego ocho compases que van añadiendo melodías, y el ritmo va progresando hasta que, después de la traca final, empieza el declive y a medida que un tema muere, va naciendo otro… Y allí estaba yo, contando compases y ritmos y cómo el gran Todd manejaba a su antojo graves, agudos, samplers y yo qué sé qué artilugios.
A partir de ahora, cada vez que vaya a una fiesta, me empezaré a fijar en los DJ. La semana que viene, en el Hotel Las Arenas, se celebra la fiesta oficial de la Fórmula 1. La recaudación se destinará a la Fundación Pequeño Deseo y, según me cuenta Rocío Bacharach, hay más de 500 personas inscritas. La cena se celebrará en el jardín del hotel, la piscina se adornará con velas y la decoración será super glamourosa. Ah, y al acabar, después de la subasta de objetos donados por las escuderías y los pilotos de la F1, habrá pista con DJ para continuar la fiesta hasta las mil, ¡eso no me lo pierdo!

miércoles, 16 de junio de 2010

¡¡Humm!!!, Llega el dulce olor de las rebajas

Las tiendas de Madrid ya han empezado las rebajas y cabe preguntarse a qué esperan las valencianas; ¿acaso no se han dado cuenta de que vivimos un dulce noviazgo “pepero” con el feudo de Doña Esperanza?
Tres mensajes de móvil, ¡tres!, he recibido esta semana anunciando que el 11 de junio empezaban las ventas privadas para clientes, es decir, los primeros descuentos de la temporada ¡¡¡¡¡ bien!!!!! Todo perfecto si no fuera porque las tres tiendas están en Madrid: Ekseption, EKS y Marc Jacobs… y seguro que no son las únicas que han empezado en los dominios pijos de Gallardón.
¡Mecachis en la porra! ¿Qué tienen las madrileñas que no tengamos las valencianas?, ¿dónde está la germanor entre Madrid y Valencia? Después de una semana hablando de la fusión Bancaja y Caja Madrid hasta aburrir, no entiendo cómo las tiendas valencianas están tan mal sincronizadas con las del feudo de Doña Esperanza.
Lo peor es que una vez recibes un mensaje de móvil con la buena noticia, te entra un nervio difícil de controlar. La primera reacción es coger el primer tren que salga a Madrid. Pero luego reflexionas y piensas, no, aguanta Begoñita, es mejor esperar a que empiecen en Valencia, donde conoces a las dependientas y si luego te arrepientes, siempre puedes cambiar el vestido o arreglar el largo del pantalón. Pero la ansiedad empieza a hacer mella en tu ánimo y te quedas pegada al móvil esperando el dichoso mensaje, cual quinceañera esperando la llamada del guapo de la clase.
Y luego viene lo peor, la incertidumbre de saber si el bolso que habías fichado todavía estará en la tienda o alguna ricachona –¡qué mal me caen!- se lo habrá llevado antes que tú, o la dependienta se lo habrá reservado en la trastienda, y tú te quedarás compuesta y sin bolso de Balenciaga. ¡Ay, qué sin vivir!
Me cuenta Isabel Cosme, experta en comercio, que no me haga muchas ilusiones, que las rebajas de esta temporada no van a ser como las de hace dos años porque las tiendas han sido previsoras y han bajado su stock. Puedes encontrar chollos rebajiles al 70% al final de verano, pero será difícil que quede la talla o el modelo que buscabas. El truco está en aprovechar los primeros descuentos de la temporada, los exclusivos para clientes, donde resulta más fácil encontrar el modelito que te gustaba. Las ventas privadas son el recurso que tienen las tiendas pijitas para mimar a sus clientes antes del sálvese quien pueda de las rebajas masivas.
Muchas tiendas empezarán con descuentos privados la semana que viene. No es como Madrid, pero tampoco está mal. Por ejemplo, Presen Rodríguez ha organizado una “Happy Week” para clientas con descuentos del 10 al 30 por ciento, zumito de frutas mientras compras y regalos seguros a partir de cierto importe, desde una camiseta hasta un tratamiento de belleza en el Caroli Wellness, el lujoso spa del Westin. Además, con todos los tickets de venta Presen sorteará tres bolsos de Pianura estudio, unos collares Morocco, una firma de bisutería muy artesanal, muy hippie, y otros rituales de belleza en el spa del Westin.
Entre las firmas de Presen, están las brasileñas Mabel Magalhaes y Squadro, una sofisticada y la otra más playera, y luego las firmas de siempre: Byblos, Plein Sud, Anna Rita, Pianura Studio, Roberta Scappa, Class Cavalli, Trussardi Jeans…
Donde seguro que no llegan las rebajas es a la ropa de baño. Normal, para ellos comienza ahora la temporada alta. Por eso Dolores Cortés organizó la semana pasada en su tienda de Conde Salvatierra un cóctel de lo más chic, con música, cava Pago de Tharsys y la modelo Mayte de la Iglesia luciendo un mono super estiloso de la firma. Allí me encontré con Laura Fitera, super estilizada después de someterse a una dieta hiperproteica, con su hija Blanca, Carmina Durán, Carola Falgás y el equipo de la firma al completo. Tras la presentación de la colección, la fiesta continuó en las Ánimas Puerto, con música y descuentos del 10% para los invitados.
La colección de Dolores Cortés de este verano está inspirada en el Arte Povera, utilizando materiales cotidianos, en estado bruto o desechados. Y hablando de reciclado, esta tarde a las 7, en La Beneficiencia, la ONG Setem organiza una pasarela de moda justa con diseños confeccionados a partir de elementos reciclados y vestidos por modelos no profesionales. El espectáculo estará aderezado con músicas del mundo y degustación de productos de comercio justo.