lunes, 4 de diciembre de 2017

Hechos a nuestra medida

Por más que los diseñadores de moda se empeñen en que todas seamos altas y delgadas, la verdad es que cada una somos de nuestro de nuestro padre y nuestra madre. Ellos querrían que todas tuviésemos las piernas largas, la cintura estrecha, el pecho discreto, los hombros esbeltos, los labios carnosos y la mirada fría. Pero nosotras somos como somos, y nos hay dos iguales; la que tiene las piernas largas se queja de que no tiene cintura, la que tiene cintura protesta porque le sobran caderas. La que se ve bien de cuerpo, se ve mal de cara y las hay que se quejan hasta del tamaño de los dedos de sus pies que sobresalen demasiado en cuanto se pone sandalias. Y todo eso sin entrar en el pelo, que desde que Eva se comió la manzana no ha habido descendiente suya que no haya soñado con tener un pelo distinto al que le dio su madre.

Por eso, cuando una se la juega de verdad, cuando quiere estar perfecta, tiene que recurrir a la costura. Al sastre de toda la vida, que te toma medidas para sacar partido a tus encantos y esconder tus defectillos. Por eso el gremio artesano de sastres y modistas sobrevive a toda esta modernidad manufacturera, con todo su marketing y sus millonarias inversiones en publicidad.
Esta semana, el Gremio celebró su segunda semana de la costura en el Ateneo. El salón Stolz se convirtió en una pasarela donde desfilaron las colecciones de Higinio Mateu, Luis Rocamora, Vera Atelier, Jorge del Buey, las colecciones infantiles de Greta y Kianty y los complementos de Brotocó.

En los desfiles estuvo la presidenta del Ateneo Mercantil, Carmen de Rosa, el Maestro Mayor del Gremio Fran Tochena, los diseñadores Luis Rocamora, Javier Soria, Teo Garrido, Julio Vera, Rosa Blasco, Beatriz Fornals, Judith Mas, Ruben Domínguez, la indumentarista Amparo Fabra, Beatriz Perla, Mónica Fuero y Esperanza Ramón. Además, el desfile infantil de Greta contó con modelos de excepción como la FMIV 2016 Sofía Soler,  y con la periodista Laura Grande como presentadora.