lunes, 15 de enero de 2018

Esencia valenciana

La valencianía es como el amor. Difícil de definir pero fácil de reconocer. Es hielo abrasador, fuego helado, diría el poeta del amor. De la valencianía…qué se yo qué diría un poeta de la valencianía. Para unos luz, color, fuego y arte. Para otros, paella, pólvora, all i pebre, buñuelos y fallas. Habrá para quienes sea orgullo de un pueblo laborioso y dos veces leal. Otros para quienes Valencia sean los cabezudos, les dolçaines y les espardenyes de esparto. Probablemente sea un poco de todo eso, como el amor: hielo abrasador, fuego helado…
En cualquier caso, si hubiese que explicarle a un esquimal qué es la valencianía, bien podría haberle tomado el pulso, al menos en lo que a su vida social se refiere, en la entrega de los premios de Archival, una asociación que defiende la recuperación de los centros históricos.
Allí estaba tota València: los altares de San Vicente, las hermandades y cofradías, las Damas de San Vicente, el Ateneo…
Fue en el salón de actos de la Beneficencia, con las fuerzas vivas de la ciudad, entre ellos el presidente de la asociación José Lluis Lliso y los premiados: el empresario Vicente Aguilar con su mujer Toña Játiva, el coordinador  de las Cruces del Canyamelar José Ángel Crespo, la Presidenta de las Damas de San Vicente Conchita Chofré Ferri, la fundadora del Colegio IALE Marisa Marín, que subió a recoger el premio emocionada; la fundadora del Colegio Esclavas, Juana María Condesa Lluch, la presidenta del Club de Encuentro Manuel Broseta Amparo Matíes y su vicepresidente Juan Valero de Palma, el locutor Vicente Sanz, el Colegio de Notarios, el Mercado de Colón, la Estación del Norte y Capitanía General.
No faltaron las integrantes de la Orden del Querer Saber, que acompañaron a su presidenta Marisa Marín: las hermanas Blanca y Laura Fitera, Amparo Lacomba, Mayte Montagut, Marisa Torrijos, Mª José Navarro, Carmen Pocovi, Pura Olmos, Maribel Molins, Amelia Guich, Mónica Duart, Carmen de Rosa, Amparo Chordá, Mercedes Fillol, Mª José García Padilla, Mercedes Hermosilla, Paz Olmos, Paqui Saury, Pilar Millán, May Pérez, Encarna Mestre, Alicia Marín, Maribel Soriano, Loli Marco y Laura Amorós.
La sociedad valenciana, como el valencianismo, es inabarcable y rica en matices. Hay una alta sociedad, heredera de títulos y linajes, que rara vez se deja ver. Prefieren la discreción al protagonismo, pero ellos se reconocen, saben quiénes son porque conocen sus cunas. Tienen mucho orgullo valenciano y hacen un esfuerzo por mantener las tradiciones y ensalzar ese extraño sentimiento que es la valencianía allá donde van.
Buena parte de ellos estuvieron el jueves en la inauguración de la exposición de la pintora Blanca Martí, de la que es comisario Vicente Colom. El artista confesó que había aceptado coordinar la muestra por su amiga Menchu Trénor: “siempre que Menchu me llama tengo la sensación de que me pone a prueba para emprender juntos una nueva andanza. Así ocurrió cuando vi la obra de Blanca. Comprendí que estaba dispuesta a luchar y convencerme”.
La exposición se inauguró en el Palacio de Colomina y Blanca estuvo acompañada por Carmen Topete, María Teresa Monsonís, Isabel Aliño con su madre Isabel María Alfaro, Carmen Girona, Nuria y Flor Villarrasa, Enma Cuñat, Liana Navarro, Rafa Aznar y Magui Alonso, Jaime Ollero, Jorge Martí, Carlos Pérez Marsa y Lourdes Millet, Tatiana Monsonís, Esther Barrera con su madre Esther Simó y Mayrén Beneyto, que venía del concierto de Martha Argerich. “Ramón quiso que le acompañase porque es una magnífica pianista muy difícil de oír. Me salí en la segunda parte para llegar a la exposición de Blanca, no podía dejar de venir”.
De Madrid vino Alicia Gómez-Trénor, que nos dio a todas un truco para salir bien en las fotos: apoyar la lengua en el paladar y mirar siempre por encima la cabeza del fotógrafo, nunca a sus ojos. También estuvo Isabel Estapé, hija del economista Fabián Estapé y la segunda mujer que obtuvo en España la licencia de agente de bolsa. Isabel pertenece a los círculos más selectos de la sociedad madrileña y catalana y está casada con el psiquiatra Enrique Rojas