lunes, 1 de enero de 2018

Tu gran noche

Chiquito de la Calzada era un genio haciendo comparaciones: “Tienes más peligro que una piraña en un bidé”, “Trabajas menos que un espía sordo”, “Tienes más mala cara que Marco en el día de la madre”. Nunca dijo, pero podría haberlo dicho, “Tienes menos trabajo que una tienda de ropa de hombre en noche vieja”. Y es que, para estas cosas, los hombres son sosos a rabiar. Se acerca noche vieja, nosotras llevamos toda la semana pensando qué ponernos, y ellos no le dedicarán a eso más de diez minutos, el tiempo de afeitarse antes vestirse. Sólo tendrán que decidir entre ponerse el smoking, el traje con corbata o vaqueros con la primera camisa y chaqueta que encuentren.
Chiquito también podría haber dicho: “Tienes más trabajo que una personal shopper la semana de noche vieja”. Nuestras opciones son interminables. Dentro de cada opción, gala, elegante o informal, hay a su vez tropocientas combinaciones: lentejuelas, escote, raso, largo, corto, tirantes, palabra de honor… Únase a todo eso la elección del color: rojo, negro, fucsia… Dentro de ellos, los tonos, rojo burdeos, rojo cereza, rojo carmesí… Pero ahí no queda la cosa, habrá que elegir peinado, zapatos, medias, joyas, maquillaje, y dentro de cada una diez o doce opciones. Y todo eso, sólo para la opción “gala”, que los hombres han liquidado con una única decisión: calcetines de lana o tipo ejecutivo. Al final, nosotras tenemos en la cabeza un cubo Rubik, mientras que ellos se conforman con echar una moneda al aire: cara o cruz.
Menos mal que nosotras tenemos la ayuda de los diseñadores valencianos. Si hay una ocasión en la que podemos ponernos brillos, dorados, pieles y taconazos sin temor a pecar por exceso, es esta noche.
El diseñador Alejandro Resta tiene claro que en Nochevieja debemos transmitir una imagen elegante y sexy. Él nos pondría de largo, con un vestido que defina la silueta en un color contundente, como el azul Klein, y con un escote a la espalda de los que dejan boquiabiertos.
Miquel Suay también elige largo y azul, esta vez en su versión eléctrica, para su musa Blanca Gadea Fitera, una mujer “femenina, inteligente y que pisa fuerte”. Al igual que Resta nos quiere ver seductoras y por eso su vestido es de estilo sirena, con escote clásico en forma de corazón y hasta cola.
Si los diseñadores se decantan por los azules, las diseñadoras prefieren los tonos cálidos como el rojo o el naranja. Amparo Chordá ha elegido para la periodista Laura Grande un vestido rojo con capas y capas de tul con el que se puede sentir como una princesa.
El vestido de Nochevieja de Marta de Diego no es vestido, sino un pantalón de encaje en color mandarina con un espectacular cuello de zorro en el mismo color. “Perfecto para María Cosín, que representa la nueva generación de mujer, joven y madura a la vez.”
El oro es un color reservado para celebraciones muy especiales y cargadas de simbolismo, “ideal para recibir el nuevo año”, dice Hannibal Laguna, que no duda por el dorado para el vestido de Juncal Rivero. “Ella tiene la belleza mediterránea que tanto me gusta y una naturalidad embriagadora”.
Javier Villajos también elige el dorado, esta vez mezclado con negro, para su musa Margarita Muñoz y Valentín Herráiz opta por el champagne para su amiga y musa Rocío Sirera.  “Le he puesto un vestido de corte muy sensual”
La propuesta más elegante y discreta es la de Rosa Blasco para la abogada Lourdes Bonmatí. “Es elegante, encantadora y sobre todo buena amiga.”