lunes, 2 de noviembre de 2015

Menos fuet y más champagne

Llegas a casa ya de noche. Has salido de madrugada, tienes hambre pero llevas media hora autosugestionándote de que lo único que te apetece es una lechuguita con tomate y si acaso una pechuga a la plancha. Entras en la cocina y ahí está él, con el fuet en una mano, el cuchillo en la otra y enfrente un plato con chorizo del que ya ha dado buena cuenta. El muy canalla no tiene el más mínimo sentimiento de culpa y tú miras el plato y dices, no, eso no es lo que te apetece. Él corta fuet, tú te resistes y él dale que te pego, comiendo y hablando como si tal cosa. Al final coges una lonchita de fuet, en cuanto te lo has tragado te entra un enorme remordimiento, te levantas a cortar la lechuga para alejarte de la tentación, mientras él da buena cuenta de la última cortada de chorizo acompañada de una rebanada de pan. Y así un día tras otro. Pero esta semana algo ha cambiado, la OMS dice que todo eso, comido en exceso, es decir como lo hace él, es peor que fumarse un par de puros en ayunas. Esa noche pensaste que algo iba a cambiar, que en vez de chorizo estaría comiendo queso de Burgos, pero ni con esas, ahora lo que hace es pasar fotos a sus amigachos por wasapp para constatar el festín que se pega cada noche.
Así es la vida, debe de haber algo de antropológico en todo esto, porque ellos son más de chorizos y morcillas, nosotras más de cava y ostras. El grupo LVMH (Vuitton, Loewe, Dior…), que entiende a las mujeres mejor que la mayoría de nuestros maridos, organizó el martes una comida para chicas para celebrar el 286 cumpleaños de su champagne Ruinart, una excusa como otra cualquiera para recordarnos la diferencia entre nuestro exquisito paladar y el rústico de nuestros maridos. El enólogo Xavier Monclús nos lo confirmó: “las catas de vino suelen ser para hombres pero vosotras tenéis más sensibilidad, cuando algo está bueno lo sabéis reconocer rápidamente”. Ni que decir tiene que más de una salió del restaurante con varias botellas de Ruinart Blanc de Blanc dentro del shopping bag. La cita fue en el restaurante Kaymus, con el Chef Nacho Romero que nos preparó un menú muy de chicas, con platos de porciones pequeñas pero exquisitas, no esos chuletones de quilo y medio que se toman nuestros chicos. Por cierto, Sagardí está invitando a unas jornadas del buey con txuletones de carne roja, entreverada y con mucha grasa, como les gustan a ellos.
A la convocatoria de Rosa Sanchís y Javier Monedero acudieron Chelo Sebastián, Angeles Casanova, Esther Segura, Mayrén Beneyto, Beatriz Pechuán, Paloma Lizcano, Lourdes Moltó, Rosa Sanchís, Pilar Vilar, Esther Barrera, Loreto Cerdá, Ana Serratosa, Amparo Ortuño, Lila Albanozzo, Verónica Montijano, María José Lladró, María Dolores Enguix, Marta Gil, Mercedes Miguel y Teresa y Paz Navarro.
La semana dio para más eventos para chicas. El jueves Aristocrazy inauguró su nueva tienda en la calle Colón (donde estaba el bar Líbano), un espacio muy luminoso que multiplica el brillo de las joyas y una convocatoria muy cuidada, con los diseñadores Adrián Salvador y Lucas Zaragosí de Siemprevivas, el empresario Manuel Colonques con su mujer Delfina Sanz, José Vicente Roca, Blanca Fitera con su sobrina Laura, Cristina Toledano, Susana Remohí, Mariola Hoyos, Vicen Fernández y Albelda, María José Albert, María Angeles Fayos, Carmen Alcayde
El jueves también celebró su aniversario uno de los peleteros más veteranos de Valencia, Amado. A su peletería de la calle Pizarro fueron clientas e incondicionales como Mayrén Beneyto, Marisa Martín, María Cosín, Ana Casanova, Celia Valiente, Elvira Ferrer, Victoria Cercós, Sela Falcó y Menchu Trénor. Pieles, champagne y joyas, todo muy femenino.

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