lunes, 6 de noviembre de 2017

Del Tenorio a los zombies

Querido ángel de amor, en esta apartada orilla, ni la luna brilla ni se respira mejor. Por la calle hay cuatro zombies que en cualquier momento llamarán a tu puerta para que les des caramelos.
Noche de difuntos, ni sombra de Don Juan Tenorio. Las calles atiborradas de gente con disfraces de demonios y calaveras. Y nosotras, las cuarentonas, una vez más descolocadas en este mundo que ha cambiado mientras nos hacíamos mayores. Sin sentirnos identificadas con aquella Doña Ines a la que Don Juan le recitaba lo de “¿No es cierto ángel de amor, que esta apartada orilla, más clara la luna brilla y se respira mejor?”. Si hace años, algún galán hubiese venido a nuestro balcón con semejante ocurrencia, probablemente le habríamos dicho: “anda tonto el haba, baja y trae un par de cervezas, que mis padres no me dejan salir porque dicen que hoy no es noche de juerga. Pero tampoco estoy yo para estas memeces”.  No, no somos nosotras mujeres que hayan soñado con galanes apostados a nuestros balcones. Claro que la alternativa también nos pilla un poco  a traspiés. El niño que llama a la puerta, vestido de bruja y preguntándote: truco o trato. Y tú que no sabes cómo reaccionar. Si fueses una americana de Kansas City, sabrías como escenificar un susto de muerte. Pero habiendo nacido aquí, lo único que se te ocurre es darle un beso al niño, sacarle cuatro caramelos y quedarte allí delante con cara de tonta, pensando: ¡Y ahora qué!

Tampoco entiendes por qué los disfraces han de ser de brujas y demonios con tridentes. Iría más acorde con nuestra educación de las monjas que fuesen vestidos de pastorcitos, de santos o de curas.
Pero en fin, las cosas vienen como vienen. La batalla de Don Juan Tenorio está perdida hace tiempo. A ver quién es la guapa que convence a su hijo pequeño y a sus amigos a que vengan a casa a ver a Doña Inés asomada al balcón. Así es que si no puedes con ellos, únete a ellos.
Es lo que hicieron el peluquero Rafa Moreno y su marido José Alandés, que llevan varios meses preparando Halloween. Cada año eligen su disfraz inspirándose en un personaje de película de terror. Si el año pasado recrearon a la malvada Cruella de Vil, este año ha sido la película It de Stephen King. Rafa fue el autor de todo el maquillaje de caracterización, tanto el suyo de payaso maligno como el de Jose vestido muñeca Anabel y el resto del grupo: Eduardo Peris, María Angeles Baldó, Geles Martínez, Diana Esteban, Victor Sánchez, Angel Adán, José Alandés, Arturo Rosaleñ y Ana María Delamo.

El artista fallero Salvador Dolz también organizó una fiesta en su taller con la temática “el circo del terror”. Hubo disfraces terroríficos, como el de Javier Martínez Rubio, y otros convincentes como el grupo que iba de la peli La Naranja Mecánica: Johny Florez, José Luis Canoves y Fabio Chiarini y Filippo Saltari, dos italianos de paso por Valencia a los que les está gustando tanto la ciudad que ya están planeando quedarse.