martes, 8 de septiembre de 2020

Comienzo de curso


A la vida social de septiembre le pasa como a la vuelta al cole de los niños. Nadie tiene certeza de cómo será. Los chats de padres echan humo con las preguntas: ¿alguien sabe qué horario tienen?, ¿qué turno le toca a mi hijo? ¿se ducharán después de hacer deporte? Te dejas el móvil un rato y cuando lo coges de nuevo tienes 50 mensajes más.

Pues con la vida social ídem. Todo son incógnitas. ¿Volveremos a reunirnos en una cata de vino?, ¿cómo serán las inauguraciones? ¿nos tendremos que maquillar bajo la mascarilla? ¿Cómo saludar a los conocidos? Y las fotos, madre mía, esas fotos con la mascarilla puesta son horrorosas, pero claro, para sacarte una foto sin mascarilla tendrías que estar a un metro de tu amiga y así no hay que saque una foto decente. Por no hablar de los cócteles, que ya no se sirven en bandejas, sino en raciones individuales metidas en cajas, y ahí vas tú, con tu cajita de cartón que no te quedan manos para cogerla.


Mientras tanto, los centros de la vida social vuelven a la actividad. El teatro Olympia estrena obra la semana próxima y el Casino de Agricultura ya abrió esta semana para los socios. Esta temporada habrá cursos, tertulias y por supuesto tardes de juego de bridge y canasta. Las jugadoras de canastera despidieron el verano con una con caldereta de marisco de Dénia que prepararon en el club social Mareny Blau. ¡Cómo se lo montan estas señoras, me encantan!

El Ateneo también ha abierto, de hecho no cerró en verano. Además de la programación habitual, durante este mes cada jueves organiza un concierto Candle Light de música sinfónica clásica a la luz de la velas. En grupos reducidos, claro.

Otras asociaciones, como la Orden del Querer Saber de Marisa Marín, prefieren mantener las reuniones virtuales. Muchas de las citas de la próxima temporada están abocadas a celebrarse así. Por ejemplo, la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid, donde este año desfilará por primera vez la valenciana Isabel Sanchís. Será en parte presencial, pero con mucho menos aforo. Algunos, como el alicantino Juan Vidal, se han descolgado de la pasarela, pero nos queda Dolores Cortés y Hannibal Laguna. Ya veremos si este año hay famosas en primera fila o prefieren quedarse en casa a salir en la foto con mascarilla.

Mientras unos vuelven al trabajo, como el diseñador Valentín Herráiz, que está preparando colección, otros apuran las vacaciones. El artista José Cosme estuvo en Galicia visitando varios pazos, “entre ellos el Pazo Quinteiro fa Cruz de Pedro Piñeiro, uno de los mayores productores de camelias del mundo. También visite a los Marqueses de Fuente Sol, Pepe y Cocola, que en su pazo vecino al de Meiras tenían adoptada una ternera que rechazó la madre y era como una mascota más. Nos deleitaron con una empanada de zamburiñas impresionante.”


Mayrén Beneyto
invitó a sus amigas a una merienda en su casa de Beniarbeig. Fueron Pura Barber, Carmen de Rosa, Loli Marco, Rosario Oliver, Blanca Martí, Pilar Devesa, Rosa Terencio, Amparo de Rojas y Elisa Antoli Candela.

Cerca, en Denia, Carlos Cervera celebró su cumpleaños en el L’Erizo del trampolín con un grupo de amigos, entre ellos la artista Marusela Granell, la ceramista Mónica Carbonell, Amparo Soler, Susana y Encarna Ruiz, Alex Clavo y Javier Martínez Rubio. La fiesta acabó en la casa que tienen en Denia el joyero Vicente Gracia y su mujer Mónica Jareño.


Y Julia Pérez Broseta, que no se pierde una, estuvo cenando con su hija Begoña Cuadrado y su su prima Ane de Vicente en una cena en Oganyo preparada a seis manos por el cocinero Karlos Moreno y los chefs Alberto Ferruz restaurante Bon Amb, con dos estrellas Michelin, y Borja Susilla y Clara Puig, del restaurante Tula, con una estrella Michelín. Cuchita Lluch también aprovechó estos días para comer con su marido Juan Echanove en el restaurante de Quique Dacosta.