Nuestros problemas con la prima de riesgo se solucionarían antes si nuestros políticos cambiasen de estrategia. No puede ser que se sigan reuniendo con los líderes europeos en esos despachos enmoquetados, llenos de ordenanzas encorbatados y camareros con pajarita que sólo sirven agua y café. Lo que tienen que hacer es invitar a Merkel, Lagarde, Draghi y compañía a tomar unos gin-tonics en una terraza de verano, por ejemplo a la del Hotel Westin. Les citas al caer la tarde y de entrada te ocupas de alguien les sirva unos mojitos y de que suene música chil out, de que en una esquina haya un coctelero preparando gintonics, un par de chicas monas por aquí, unos cachas guapetones por allá, tumbonas a tutiplén. Vamos, lo típico de una auténtica terraza española; que a hacer lavadoras puede que nos ganen, pero montando terrazas les damos sopas con ondas.
Al cabo de un rato, es posible que Merkel suelte sus caderas, y así como quien no quiere, les dé un par de meneos como para demostrar que ella también tiene un lado desinhibido. Puede que Christine Lagarde, que es bastante más fashion, vaya más allá y se atreva a seguirle el ritmo a un De Guindos crecido en la pista de baile; mientras Mario Draghí se apalanca en la barra del coctelero de gintonics largándole algún rollo sobre su Italia natal.
Y ahí, en ese ambiente, es cuando Rajoy tiene que apretar: “Oye, Ángela, qué tal si dejas de tocar las narices y le dices a Mario que nos compre unos cuantos miles de millones de deuda”. Mientras tanto, Soralla se lleva a Lagarde a tomar unos sándwiches y le recomienda a su peluquero diciéndole que en España tenemos a los mejores estilistas de Europa. En esas, Monotoro, disimuladamente, se acerca a la barra del coctelero y le comenta a Draghi lo bien que se llevan Merkel y Rajoy.
A media noche podrían cambiar de terraza, se van a Mar de Bamboo y allí mirando la mar se lían ya abiertamente a tomar copas y a bailar música de los ochenta. Es entonces cuando Rajoy toma la palabra y hace una loa a España: “Estaréis de acuerdo conmigo, queridos colegas, en que España es una gran nación y que Europa no sería la misma sin estas terrazas”. Yes, of course, another gintonic, please, dirá Draghi. Ja, ja, dirá Merkel mientras le sigue el ritmo bailongo a Montoro.
Al día siguiente sólo faltará sellar el acuerdo. La terraza de la piscina del Hotel Las Arenas, que sirve comidas, puede ser el sitio idóneo. Allí, el chef Rafa Morales, les recibe con un plato de jamón de bellota, un queso curado a la trufa y un buen vino. Sigue discutiendo los términos del acuerdo mientras se toman unos langostinos con mango y unos cubos melosos de verdura. Seguro que para cuando sirvan el postre, han llegado a un acuerdo y luego para celebrarlo se toman todos unos cuantos gintonics.
El jueves pasado se inauguraron las tres terrazas más fashion de Valencia: la del Westin, la de Mar de Bamboo en el Veles e Vents y la de la piscina del Hotel Las Arenas.
El cóctel del Westin reunió a la crema y nata de la sociedad valenciana: Nidita Guerrero con su marido José Antonio Prat, Conde de Berbedel, María José Navarro, la directora de Montblanc, Miriam Agulló, María Dolores Enguix, el diseñador Valentín Herráiz, la periodista Susana Remohí, Iván Martínez Colomer y Ana García... y para picotear una espectacular tabla de quesos, jamoncito del bueno, sushi, zumos fresquito, gintonics a tutiplén y hasta una fuente de chocolate de postre.
No estuvieron Draghi, Lagarde y Merkel. Tampoco en el del Hotel Las Arenas, que a cambio reunió a un grupo de invitados lo más estiloso de Valencia: Ángeles Casanova, Andrés Llobell, Amparo Lopez y German Ros, Esperanza Vila y Rafa Peris, Chelo Cotanda y Héctor Garcia, Nanda botella y Alfredo Montoro, Trini Gracia, Mamen Jofre, Silvia Escolá y Pablo Serratosa, Eugenia Olmos y Antonio Frigols, Luis Lluch, Beatriz Pechuán y Caco Gomez-Lechon, Nicola Seyda, Maritina Hernández, Rafael Alcón, Sally Corell y Ramón Forcos.
Foto: Vicent Bosch
viernes, 22 de junio de 2012
jueves, 14 de junio de 2012
De Poeta Querol a Cirilo Amorós
De entre las muchas desgracias que pueden pasarte en la vida, una de ellas es presentarte en una fiesta vestida como no toca. Por ejemplo, un día sales de casa con tus mejores vaqueros y una blusa coquetona pensando que llevas el look perfecto para ir a la shopening night, una noche de compras, especial eso sí, pero de compras al fin y al cabo. Y cuando llegas a Poeta Querol descubres horrorizada que todo el mundo va vestido de cóctel, ellas con taconazos y vestidos estilosos y ellos con traje chaqueta oscuro y pañuelo en el bolsillo de la solapa. Entonces cuando te hundes en la más profunda de las miserias y piensas: “pero que de pueblo eres, guapa.”
Pues esa era yo, el jueves por la noche. No sabía dónde esconderme: aquello parecía una plaza de París o Milán la tarde de un desfile de Prada o de Vuitton. Loewe estaba más bonita que nunca, llena de amazonas de colores; En Salvatore Ferragamo, su directora María Angeles Miguel, organizó un mini desfile con su precolección de invierno y dio un cóctel con sushi y champagne. Por todas partes sonaba música en directo y hasta actuó el grupo infantil los Breakers en la tienda de niños Cristina.
Allí estaba lo más granado de la sociedad valenciana: las hermanas Fitera, Mayrén Beneyto, Tatiana Monzonís y su cuñada Alicia De Miguel con su chico, Ángel Villanueva, Marcos de Lafuente que iba hecho un dandy, Marisa Martínez, Amparo Ortuño, Carmen Martínez Colomer, María Jesús Puchalt, Iris Lezcano (Anitín en la Alquería Blanca)..., todas arregladísimas de la muerte y yo con mis vaqueros. Hubiese dado media vida porque de pronto un aguacero obligase a todo el mundo a irse a su casa, pero la lluvia no llegaba y yo seguía buscando a alguna hippy despistada que me hiciese compañía. Para colmo de males, me crucé con la Lomana, la reina del glamour, y no se me ocurrió otra cosa que preguntarle de quien era el impresionante modelito que llevaba, a lo que ella, levantando su mirada hacia el horizonte, me respondió: “Que poco fashion eres si no sabes que esto de Dolce Gabbana, el mismo que llevó Scarlett Johansson.”
¡Ale Begoñita!, pensé, di que te duele muchísimo la cabeza y lárgate de aquí con tus odiosos vaqueros. Con mi triste depresión, me fui a la zona del Mercado de Colón, pensando que si allí mis vaqueros también desentonaban, mi futuro era el destierro. Pero allí no había sushi ni champagne, sino mojitos, palomitas, perritos calientes y vaqueros, muchos vaqueros.
Dentro de la Galería la gente comía papas, montones de papas, que Jorge Abadía, de Spantajáparos, había comprado a granel; todo un acierto entre tanto mojito. Un ambiente bien distinto al de Poeta Querol, pero no menos divertido. Afuera, Francis Montesinos no daba abasto para saludar a tanta gente y hasta tuvieron que restringir el acceso a la tienda. Womensecret, Alejandra Montaner, TCN y October eran un trasiego de gente entrando y saliendo, por no hablar de la tienda de Presen Rodríguez, epicentro de la noche, o la de Verónica Montijano, que arrasó con los descuentos.
Un par de calles arriba, en Hernán Cortés, Hannover reunía a los hombres más elegantes de valencia, mientras el coctelero de Belgravia preparaba unos mojitos espectaculares en la tienda de Marta de Diego. Marta acaba de traer en exclusiva la colección de sombreros y tocados de Philip Treacy, el mismo que viste las cabezas de Kate Middleton o Sarah Jessica Parker, y los dejó por toda la tienda para que los probásemos. Hasta Mayrén Beneyto sucumbió al encanto de unos tocados que además de sofisticados, son comodísimos, vamos, que te sientes como si hubieras nacido en la familia Real británica. Eva Marcellán y Esther Barrera se probaron media colección, aunque el de más éxito fue el que llevó Victoria Beckham en la boda de Kate y Guillermo.
Bueno, el caso es que la idea de Maribel Cosme y Yo Dona, de montar noches de compras en el centro de Valencia es un plan genial. Eso sí, el año que viene salgo de casa con tacones y me meto en el bolso unas zapatillas, para dar el cambiazo cuando vaya por el Parterre.
Pues esa era yo, el jueves por la noche. No sabía dónde esconderme: aquello parecía una plaza de París o Milán la tarde de un desfile de Prada o de Vuitton. Loewe estaba más bonita que nunca, llena de amazonas de colores; En Salvatore Ferragamo, su directora María Angeles Miguel, organizó un mini desfile con su precolección de invierno y dio un cóctel con sushi y champagne. Por todas partes sonaba música en directo y hasta actuó el grupo infantil los Breakers en la tienda de niños Cristina.
Allí estaba lo más granado de la sociedad valenciana: las hermanas Fitera, Mayrén Beneyto, Tatiana Monzonís y su cuñada Alicia De Miguel con su chico, Ángel Villanueva, Marcos de Lafuente que iba hecho un dandy, Marisa Martínez, Amparo Ortuño, Carmen Martínez Colomer, María Jesús Puchalt, Iris Lezcano (Anitín en la Alquería Blanca)..., todas arregladísimas de la muerte y yo con mis vaqueros. Hubiese dado media vida porque de pronto un aguacero obligase a todo el mundo a irse a su casa, pero la lluvia no llegaba y yo seguía buscando a alguna hippy despistada que me hiciese compañía. Para colmo de males, me crucé con la Lomana, la reina del glamour, y no se me ocurrió otra cosa que preguntarle de quien era el impresionante modelito que llevaba, a lo que ella, levantando su mirada hacia el horizonte, me respondió: “Que poco fashion eres si no sabes que esto de Dolce Gabbana, el mismo que llevó Scarlett Johansson.”
¡Ale Begoñita!, pensé, di que te duele muchísimo la cabeza y lárgate de aquí con tus odiosos vaqueros. Con mi triste depresión, me fui a la zona del Mercado de Colón, pensando que si allí mis vaqueros también desentonaban, mi futuro era el destierro. Pero allí no había sushi ni champagne, sino mojitos, palomitas, perritos calientes y vaqueros, muchos vaqueros.
Dentro de la Galería la gente comía papas, montones de papas, que Jorge Abadía, de Spantajáparos, había comprado a granel; todo un acierto entre tanto mojito. Un ambiente bien distinto al de Poeta Querol, pero no menos divertido. Afuera, Francis Montesinos no daba abasto para saludar a tanta gente y hasta tuvieron que restringir el acceso a la tienda. Womensecret, Alejandra Montaner, TCN y October eran un trasiego de gente entrando y saliendo, por no hablar de la tienda de Presen Rodríguez, epicentro de la noche, o la de Verónica Montijano, que arrasó con los descuentos.
Un par de calles arriba, en Hernán Cortés, Hannover reunía a los hombres más elegantes de valencia, mientras el coctelero de Belgravia preparaba unos mojitos espectaculares en la tienda de Marta de Diego. Marta acaba de traer en exclusiva la colección de sombreros y tocados de Philip Treacy, el mismo que viste las cabezas de Kate Middleton o Sarah Jessica Parker, y los dejó por toda la tienda para que los probásemos. Hasta Mayrén Beneyto sucumbió al encanto de unos tocados que además de sofisticados, son comodísimos, vamos, que te sientes como si hubieras nacido en la familia Real británica. Eva Marcellán y Esther Barrera se probaron media colección, aunque el de más éxito fue el que llevó Victoria Beckham en la boda de Kate y Guillermo.
Bueno, el caso es que la idea de Maribel Cosme y Yo Dona, de montar noches de compras en el centro de Valencia es un plan genial. Eso sí, el año que viene salgo de casa con tacones y me meto en el bolso unas zapatillas, para dar el cambiazo cuando vaya por el Parterre.
jueves, 31 de mayo de 2012
Summer shopening night
Esta semana empieza el mes y aunque parezca mentira, todavía hay gente que cobrará la nómina. Llegará entonces la tentación mensual de salir de compras antes de que los recibos vuelvan a dejar la cuenta más seca que la caja de Bankia. Pero este mes no es como los demás, hay que esperar, hacer un apartado para el día siete, porque ese jueves tenemos plan: la summer shopening night. Todas las tiendas del centro de valencia estarán abiertas hasta las doce de la noche.
El plan es el mismo que en la primera shopening night de diciembre, pero con un plus. En junio, a las 10 de la noche, todavía es de día y como no hace frío puedes lucir modelito sin tener que cargar con abrigos y bufandas. Chicas, coged bolsos que se lleven al hombro, necesitaréis las dos manos libres, una para las bolsas de la compra y la otra para los canapés, champagne y copas a tutiplén
En la web www.shopeningnight.com ya está la lista de tiendas que abren (van por 140 y subiendo), los descuentos y las sorpresas que preparan. Este año la noche de compras se ha promocionado en Madrid, y como encima coincide con la “Valencia Cocina Abierta”, los AVE van a llegar llenitos.
Hablando de multitudes y de trapitos, Primark ha llegado a Valencia. Abrió el miércoles en el centro comercial Bonaire una tienda de 3.300 metros cuadrados, nada menos. Primark es una cadena de ropa irlandesa lowcost, pero muy lowcost, la versión barata de H&M, que ya es decir: bikinis a 5 euros, vestidos de niña a 7 euros y camisas de hombre por el precio de un menú Bic Mac. Primark es el paraíso de las blogueras de moda y las que quieren cambiar cada día de modelito no sólo por el precio, sino por la rapidez con que adaptan las tendencias de las pasarelas.
Las tiendas siguen animando la vida social valenciana. Esta semana, María Palacios, la mujer del Conde Lecquio, estuvo en Valencia presentando la colección de baño de Sucrette, una firma italiana de lo más estilosa. La diseñadora, Terry Calogiuri, fue bailarina de ballet clásico
y tiene una visión muy romántica de la moda. Todos los bikinis están cosidos a mano con telas delicadas y forrados con tul. La presentación fue en Caro Hotel, aunque los biquinis se venden en Weekend, en Cirilo Amorós, y tendrán un 20 por ciento de descuento hasta el 15 de junio.
El Caro Hotel se está convirtiendo en el centro oficial de eventos glamurosos y de shopping. Olivia de Borbón, imagen de las joyas Aristocrazy, estuvo en suitte del Marqués hace unos días para promocionar la versión low cost de la joyería Suárez. Allí, las modelos vestidas completamente de negro, lucían las joyas de la firma en versión extragrande. Hasta allí se acercaron blogueras como –Greta Borrás, Patricia Romero y Ana Abatí-, Olga Reston, que está triunfando con sus Cupcake, Laura Gallego, de Belgravia, y Silvia Martínez, del estudio de Ramón Esteve.
El diseñador Juanjo Oliva también está de gira promocional. El martes vino al Corte Inglés de Pintor Sorolla para promocionar la mini-colección que ha diseñado para Elogy, una de las firmas de El Corte Inglés. Oliva es uno de los niños de la moda española mimados por las periodistas de moda, que se deshacen en halagos hacia sus patrones. Cierto que sus vestidos de fiesta y cóctel son de lo más elegantes, aunque inaccesibles para la mayoría. El diseñador llegó a abrir tienda en Madrid, pero acabó cerrando, como la mayoría. Una pena. Ahora mantiene su taller y hace sus pinitos con esta colección accesible al público: piezas clásicas para fondo de armario que no superan los cien euros.
Hasta la summer shopening night, tiendas y actos benéficos dan vida a las agendas. El joyero Arguimiro Aguilar organizó el viernes un torneo de golf benéfico para la Casa de la Caridad. ¡Participaron cerca de 300 golfistas! Y la semana que viene, el día 2, Murviedro organiza otro torneo benéfico en el Club de Golf El Bosque, esta vez para el cáncer. Además, habrá cata de vinos y ¡cursos de gin-tonics!
El plan es el mismo que en la primera shopening night de diciembre, pero con un plus. En junio, a las 10 de la noche, todavía es de día y como no hace frío puedes lucir modelito sin tener que cargar con abrigos y bufandas. Chicas, coged bolsos que se lleven al hombro, necesitaréis las dos manos libres, una para las bolsas de la compra y la otra para los canapés, champagne y copas a tutiplén
En la web www.shopeningnight.com ya está la lista de tiendas que abren (van por 140 y subiendo), los descuentos y las sorpresas que preparan. Este año la noche de compras se ha promocionado en Madrid, y como encima coincide con la “Valencia Cocina Abierta”, los AVE van a llegar llenitos.
Hablando de multitudes y de trapitos, Primark ha llegado a Valencia. Abrió el miércoles en el centro comercial Bonaire una tienda de 3.300 metros cuadrados, nada menos. Primark es una cadena de ropa irlandesa lowcost, pero muy lowcost, la versión barata de H&M, que ya es decir: bikinis a 5 euros, vestidos de niña a 7 euros y camisas de hombre por el precio de un menú Bic Mac. Primark es el paraíso de las blogueras de moda y las que quieren cambiar cada día de modelito no sólo por el precio, sino por la rapidez con que adaptan las tendencias de las pasarelas.
Las tiendas siguen animando la vida social valenciana. Esta semana, María Palacios, la mujer del Conde Lecquio, estuvo en Valencia presentando la colección de baño de Sucrette, una firma italiana de lo más estilosa. La diseñadora, Terry Calogiuri, fue bailarina de ballet clásico
y tiene una visión muy romántica de la moda. Todos los bikinis están cosidos a mano con telas delicadas y forrados con tul. La presentación fue en Caro Hotel, aunque los biquinis se venden en Weekend, en Cirilo Amorós, y tendrán un 20 por ciento de descuento hasta el 15 de junio.
El Caro Hotel se está convirtiendo en el centro oficial de eventos glamurosos y de shopping. Olivia de Borbón, imagen de las joyas Aristocrazy, estuvo en suitte del Marqués hace unos días para promocionar la versión low cost de la joyería Suárez. Allí, las modelos vestidas completamente de negro, lucían las joyas de la firma en versión extragrande. Hasta allí se acercaron blogueras como –Greta Borrás, Patricia Romero y Ana Abatí-, Olga Reston, que está triunfando con sus Cupcake, Laura Gallego, de Belgravia, y Silvia Martínez, del estudio de Ramón Esteve.
El diseñador Juanjo Oliva también está de gira promocional. El martes vino al Corte Inglés de Pintor Sorolla para promocionar la mini-colección que ha diseñado para Elogy, una de las firmas de El Corte Inglés. Oliva es uno de los niños de la moda española mimados por las periodistas de moda, que se deshacen en halagos hacia sus patrones. Cierto que sus vestidos de fiesta y cóctel son de lo más elegantes, aunque inaccesibles para la mayoría. El diseñador llegó a abrir tienda en Madrid, pero acabó cerrando, como la mayoría. Una pena. Ahora mantiene su taller y hace sus pinitos con esta colección accesible al público: piezas clásicas para fondo de armario que no superan los cien euros.
Hasta la summer shopening night, tiendas y actos benéficos dan vida a las agendas. El joyero Arguimiro Aguilar organizó el viernes un torneo de golf benéfico para la Casa de la Caridad. ¡Participaron cerca de 300 golfistas! Y la semana que viene, el día 2, Murviedro organiza otro torneo benéfico en el Club de Golf El Bosque, esta vez para el cáncer. Además, habrá cata de vinos y ¡cursos de gin-tonics!
jueves, 24 de mayo de 2012
Maktub, mucho más que una película
Al hijo de una familia bien, de esos que ya lo tienen todo ganado en la vida, le dio un día por ayudar por los demás. Podría haberse dedicado a vivir del cuento y a gastar el dinero de su papá, pero pensó que podría hacer cosas mejores. Hizo sus pinitos en el mundo de la música y llegó a producir más de una serie de televisión con cierto éxito; pero además de todo eso, le dio por visitar a los niños enfermos de cáncer en un hospital de Madrid.
En una de sus visitas conoce a Antonio, un chaval de quince años que le impactó cuando le dijo que a él lo que más le dolía era no pode cantar rap, que era lo que más le gustaba. Así es que nuestro amigo rico le retó a que compusiese un rap con la promesa de que le ayudaría a producirlo.
Dicho y hecho, al día siguiente Antonio había compuesto su tema y nuestro amigo cumplió su palabra y juntos grabaron un disco y un video. Poco después Antonio se curó y nuestro amigo siguió ayudando a otros niños enfermos de cáncer dándoles algo que no tenían: salas en los hospitales donde esos niños tienen un espacio en el que divertirse y seguir conectados con la realidad a través de ordenadores, internet, videoconsolas, televisiones…
Nuestro amigo llevó la historia de Antonio al cine e hizo una película que algunas habréis visto, se llama Maktub. La vida quiso que Antonio, tras sobrevivir a la leucemia, muriese víctima de de un desgraciado virus poco después del estreno de la película. De él nos queda su canción, su lección de coraje y su película en la que transmite un enorme amor por la vida.
Nuestro amigo, el hijo de familia bien, se llama Paco Arango, es el hijo de Plácido Arango, el dueño de varias cadenas de restaurantes, entre ellas Vip’s y los Starbucks españoles. Ha creado la Fundación Aladina, que recoge fondos para que los niños enfermos de cáncer tengan una vida más alegre mientras están ingresados en el hospital.
El viernes, la Fundación Aladina y la revista Yo Dona organizaron una cena benéfica en el Westin. La sociedad valenciana se volcó con la causa y ayudaron así a que la Unidad de Oncología Infantil de la Fe tenga pronto una sala donde los niños ingresados puedan chatear, jugar, escuchar su música y ver sus películas. Como dice Paco Arango: “lo normal es llevar a los niños a un campamento, la Fundación Aladina lo que hace es llevar el campamento al hospital”.
El club Moddos, RGB arquitectos y el Hotel Westin colaboraron en la organización de la cena, a la que fueron cerca de doscientos invitados, entre ellos la directora de Yo Dona, Charo Izquierdo, con la periodista Carmen Duerto, el director de El Mundo Valencia, Rafael Navarro, Ramón Gandía y Alicia López de RGB, la periodista Pilar Tamayo, Marcos de la Fuente, de Unidad Editorial y caras conocidas de la sociedad valenciana: Mayrén Beneyto, con un vestido de cóctel de lo más juvenil; el diseñador Valetín Herráiz, el joyero Vicente Gracia con su mujer Mónica; la escritora Gadea-Fitera, María José Navarro, Rocío Bacharach, el cocinero Quique Dacosta, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, de la Joyería Siete, Paco Gil, de Porcelanosa, Javier Pecharroman, cónsul de Grecia...
La noche estuvo de lo más animada: primero cóctel en el jardín, luego cenita con postre de yogurt, perfecto la dieta; actuación de flamenco y la clásica rifa de estas cenas. Se sortearon viajes, noches de hotel, unas sandalias súper estilosas de Week-End, la tienda de Cirilo Amorós que la semana que viene trae la colección de baño de Sucrette con descuentos del 20 por ciento, y un broche espectacular de Blanca Fitera, que le tocó a Mª Dolores Enguix. Además, se sorteó un colgante de Vicente Gracia, un pañuelo de Salvatore Ferragamo, unas gafas de Óptica Climent, perfumes de Bulgari, una pluma Montblanc, una cena en El Poblet, una pieza de la joyería Siete y una estola de visón de Gabriel Seguí, todos regalados para la causa ¡creo que no me he dejado ninguno!
Por cierto, Maktub acaba de salir en video. Quien necesite una lección de humanidad ya sabe lo que puede hacer.
En una de sus visitas conoce a Antonio, un chaval de quince años que le impactó cuando le dijo que a él lo que más le dolía era no pode cantar rap, que era lo que más le gustaba. Así es que nuestro amigo rico le retó a que compusiese un rap con la promesa de que le ayudaría a producirlo.
Dicho y hecho, al día siguiente Antonio había compuesto su tema y nuestro amigo cumplió su palabra y juntos grabaron un disco y un video. Poco después Antonio se curó y nuestro amigo siguió ayudando a otros niños enfermos de cáncer dándoles algo que no tenían: salas en los hospitales donde esos niños tienen un espacio en el que divertirse y seguir conectados con la realidad a través de ordenadores, internet, videoconsolas, televisiones…
Nuestro amigo llevó la historia de Antonio al cine e hizo una película que algunas habréis visto, se llama Maktub. La vida quiso que Antonio, tras sobrevivir a la leucemia, muriese víctima de de un desgraciado virus poco después del estreno de la película. De él nos queda su canción, su lección de coraje y su película en la que transmite un enorme amor por la vida.
Nuestro amigo, el hijo de familia bien, se llama Paco Arango, es el hijo de Plácido Arango, el dueño de varias cadenas de restaurantes, entre ellas Vip’s y los Starbucks españoles. Ha creado la Fundación Aladina, que recoge fondos para que los niños enfermos de cáncer tengan una vida más alegre mientras están ingresados en el hospital.
El viernes, la Fundación Aladina y la revista Yo Dona organizaron una cena benéfica en el Westin. La sociedad valenciana se volcó con la causa y ayudaron así a que la Unidad de Oncología Infantil de la Fe tenga pronto una sala donde los niños ingresados puedan chatear, jugar, escuchar su música y ver sus películas. Como dice Paco Arango: “lo normal es llevar a los niños a un campamento, la Fundación Aladina lo que hace es llevar el campamento al hospital”.
El club Moddos, RGB arquitectos y el Hotel Westin colaboraron en la organización de la cena, a la que fueron cerca de doscientos invitados, entre ellos la directora de Yo Dona, Charo Izquierdo, con la periodista Carmen Duerto, el director de El Mundo Valencia, Rafael Navarro, Ramón Gandía y Alicia López de RGB, la periodista Pilar Tamayo, Marcos de la Fuente, de Unidad Editorial y caras conocidas de la sociedad valenciana: Mayrén Beneyto, con un vestido de cóctel de lo más juvenil; el diseñador Valetín Herráiz, el joyero Vicente Gracia con su mujer Mónica; la escritora Gadea-Fitera, María José Navarro, Rocío Bacharach, el cocinero Quique Dacosta, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, de la Joyería Siete, Paco Gil, de Porcelanosa, Javier Pecharroman, cónsul de Grecia...
La noche estuvo de lo más animada: primero cóctel en el jardín, luego cenita con postre de yogurt, perfecto la dieta; actuación de flamenco y la clásica rifa de estas cenas. Se sortearon viajes, noches de hotel, unas sandalias súper estilosas de Week-End, la tienda de Cirilo Amorós que la semana que viene trae la colección de baño de Sucrette con descuentos del 20 por ciento, y un broche espectacular de Blanca Fitera, que le tocó a Mª Dolores Enguix. Además, se sorteó un colgante de Vicente Gracia, un pañuelo de Salvatore Ferragamo, unas gafas de Óptica Climent, perfumes de Bulgari, una pluma Montblanc, una cena en El Poblet, una pieza de la joyería Siete y una estola de visón de Gabriel Seguí, todos regalados para la causa ¡creo que no me he dejado ninguno!
Por cierto, Maktub acaba de salir en video. Quien necesite una lección de humanidad ya sabe lo que puede hacer.
jueves, 17 de mayo de 2012
Las tiendas nos devuelven la vida
A la vida social valenciana le está pasando lo que a alguno de nuestros armarios: hace años, cuando nuestras tarjetas de crédito siempre tenían saldo, te comprabas cosas muy de temporada, con las que te veías fantástica pero que sólo te pusiste un par de veces. Ahora que no hay tarjetas, ni crédito, ni saldo en las cuentas, vuelves a tu fondo de armario, a esas prendas clásicas con las que sabes que siempre aciertas.
Lo que está pasando con la vida social valenciana es exactamente eso, una vuelta a los clásicos, a las fiestas de inauguración de tiendas y a las galas benéficas. Atrás quedaron las prendas más fashion, es decir aquellos fiestorros, pagados con dinero de no se sabe quién, en el que los anfitriones eran nuestra clase política. Allí iban ellos, entre sonrisas y abrazos, codeándose con gente famosa que muchas veces estaban allí porque antes habían pasado por caja.
Ahora que nuestros políticos no tienen dinero ni para aspirinas, las fiestas las organizan los dueños de las tiendas, personas con nombres y apellidos que las pagan con su dinero; y eso, quieras que no, marca una diferencia: menos despilfarro, menos famosos de tres al cuarto y fiestas más recoletas y menos ambiciosas. Nuestros políticos se dejan ver menos que antes y los financieros ya no están porque simplemente han desaparecido.
Esta semana ha habido tres saraos y todos organizados por tiendas del centro de Valencia. Hoss Intropia organizó su primer “eating and shopping” y promete seguir haciéndolo todos los jueves. Invita a champagne y canapés de Belgravia para que las clientas aprovechen la hora de la comida para comprar. No me digáis que no es un buen plan, ya que te gastas la pasta, por lo menos te ahorras el menú, y siempre te queda la opción de hacerte la longuis y salir de allí con las manos vacías y apetito saciado
El mismo jueves, la Óptica Climent invitó a chocolatinas de menta con Moët. Mª Dolores Enguix, la dueña, se había traído a la tienda toda la colección de gafas de Prada y Miu Miu. Probarse gafas de sol es un plan de lo más divertido, no tienes que pasar por el probador, ni quitarte y ponerte ropa, y cambias de look en un plisplás; puedes jugar a ser Janis Joplin con unas maxi gafas redondas, una diva italiana de los años 50 o una setentera Brigitte Bardot.
La que más y la que menos acabó llevándose unas gafas, fíjate con qué poco nos pueden animar a las compras, un par de copas de champagne y unas chocolatinas. Ana García-Rivera, la mujer de Iván Martínez-Colomer, de Moddos, escogió las menos discretas de todo el muestrario, unas de color rojo que parecían sacadas de Thelma y Louise; Andrea Villafamé se llevó unas blancas con purpurina dorada; Natalie Müller, la novia de Jesús Terrés, eligió otras Miu Miu. Jesús es autor de “Nada Importa”, un blog genial que os recomiendo para cuando estéis delante del ordenador sin saber qué hacer.
Casi todos los invitados de la óptica se fueron de allí al cóctel de Mont blanc con un catering de Quique Dacosta, nada menos. El motivo era presentar la nueva decoración de la tienda. Le han sacado mucho partido al pequeño espacio de Poeta Querol; ahora luce más escaparate y el interior es más espacioso. Entre los invitados, Esperanza Vila, Cuchita Lluch, Amparo López, Sela Falcó, Victoria Cercós, que la semana pasada presentó su nueva colección de joyas, José Luís Avilés, de Bulgari, y Mª Angeles Miguel, de Ferragamo; Patricia Villarroya, la diseñadora Presen Rodríguez, Nuria Lledó Fuster, y el Alcalde de El Puig, José Miguel Tolosa. También estaba Rafael Betoret, ex amigo de El Bigotes, con sus patillas vistosas y su eterna sonrisa.
La semana que viene habrá más fiestas, pero una muy especial: la cena que organiza la Fundación Aladina y Yo Dona, para recaudar fondos y luchar contra el cáncer infantil. Será el viernes en el Westin.
Lo que está pasando con la vida social valenciana es exactamente eso, una vuelta a los clásicos, a las fiestas de inauguración de tiendas y a las galas benéficas. Atrás quedaron las prendas más fashion, es decir aquellos fiestorros, pagados con dinero de no se sabe quién, en el que los anfitriones eran nuestra clase política. Allí iban ellos, entre sonrisas y abrazos, codeándose con gente famosa que muchas veces estaban allí porque antes habían pasado por caja.
Ahora que nuestros políticos no tienen dinero ni para aspirinas, las fiestas las organizan los dueños de las tiendas, personas con nombres y apellidos que las pagan con su dinero; y eso, quieras que no, marca una diferencia: menos despilfarro, menos famosos de tres al cuarto y fiestas más recoletas y menos ambiciosas. Nuestros políticos se dejan ver menos que antes y los financieros ya no están porque simplemente han desaparecido.
Esta semana ha habido tres saraos y todos organizados por tiendas del centro de Valencia. Hoss Intropia organizó su primer “eating and shopping” y promete seguir haciéndolo todos los jueves. Invita a champagne y canapés de Belgravia para que las clientas aprovechen la hora de la comida para comprar. No me digáis que no es un buen plan, ya que te gastas la pasta, por lo menos te ahorras el menú, y siempre te queda la opción de hacerte la longuis y salir de allí con las manos vacías y apetito saciado
El mismo jueves, la Óptica Climent invitó a chocolatinas de menta con Moët. Mª Dolores Enguix, la dueña, se había traído a la tienda toda la colección de gafas de Prada y Miu Miu. Probarse gafas de sol es un plan de lo más divertido, no tienes que pasar por el probador, ni quitarte y ponerte ropa, y cambias de look en un plisplás; puedes jugar a ser Janis Joplin con unas maxi gafas redondas, una diva italiana de los años 50 o una setentera Brigitte Bardot.
La que más y la que menos acabó llevándose unas gafas, fíjate con qué poco nos pueden animar a las compras, un par de copas de champagne y unas chocolatinas. Ana García-Rivera, la mujer de Iván Martínez-Colomer, de Moddos, escogió las menos discretas de todo el muestrario, unas de color rojo que parecían sacadas de Thelma y Louise; Andrea Villafamé se llevó unas blancas con purpurina dorada; Natalie Müller, la novia de Jesús Terrés, eligió otras Miu Miu. Jesús es autor de “Nada Importa”, un blog genial que os recomiendo para cuando estéis delante del ordenador sin saber qué hacer.
Casi todos los invitados de la óptica se fueron de allí al cóctel de Mont blanc con un catering de Quique Dacosta, nada menos. El motivo era presentar la nueva decoración de la tienda. Le han sacado mucho partido al pequeño espacio de Poeta Querol; ahora luce más escaparate y el interior es más espacioso. Entre los invitados, Esperanza Vila, Cuchita Lluch, Amparo López, Sela Falcó, Victoria Cercós, que la semana pasada presentó su nueva colección de joyas, José Luís Avilés, de Bulgari, y Mª Angeles Miguel, de Ferragamo; Patricia Villarroya, la diseñadora Presen Rodríguez, Nuria Lledó Fuster, y el Alcalde de El Puig, José Miguel Tolosa. También estaba Rafael Betoret, ex amigo de El Bigotes, con sus patillas vistosas y su eterna sonrisa.
La semana que viene habrá más fiestas, pero una muy especial: la cena que organiza la Fundación Aladina y Yo Dona, para recaudar fondos y luchar contra el cáncer infantil. Será el viernes en el Westin.
jueves, 10 de mayo de 2012
Qué básicos sois, chicos
Alguien debería explicar a los chicos, desde muy niños, que cuando las mujeres lloramos es porque nos pasa algo, aunque digamos que no nos pasa nada. Quizás así, cuando crezcan, sean un poco más sutiles y menos primitivos que sus padres.
Un día cualquiera de tu vida te entra un bajón; de pronto, nadie sabe por qué, te ves mayor y poco fea. Te tumbas en el sofá, te tapas con una manta y piensas que tus sueños no se han cumplido y que quizás ya nunca se cumplan. Justo entonces aparece por allí tu novio o tu marido y te da un beso rutinario como el de cualquier otro día, y tú piensas: “Jope, no se ha dado cuenta de que estoy plof”. Entonces empiezas a llorar en silencio, quizás así se percate y actúe como esperas de él: atiborrándote de mimos hasta que te haga reír. Cuando por fin se entera, sólo se le ocurre preguntarte qué te pasa; tú, que quieres hacerte querer, le dices que nada.
Y entonces pasa lo peor que te puede pasar: él actúa como si efectivamente no te pasase nada. Se sienta a ver el fútbol y a beber una cerveza mientras devora un paquete de papas como si fuese un mono del zoológico. Tú sigues llorando y esperando su cariño, pero él está hablando con su colega por el móvil, comentando el partido. Te sientes abandonada, sigues llorando y de pronto el salta del sillón, desparrama las papas por el suelo, empieza a gritar “goool” por toda la casa. Se pone el móvil delante de la boca y sigue gritando gooool como si fuese un orangután exigiendo su comida. Tú te sientes morir y le miras y dices pero cómo puedes ser tan primitivo, tan básico, tan insensible.
¡Uff!, no quieres seguir viéndole, así es que te encierras en tu habitación con tu osito de peluche segura de que te va entender mejor que ese cavernícola.
Así es la vida, chicas, qué le vamos a hacer. Ellos no nos entienden ni lo harán nunca. Con eso nos toca vivir. Sólo de vez en cuando, muy de vez de en cuando, aparece alguno con ese mínimo de sensibilidad exigible para sabernos tratar en los momentos difíciles.
Estos días en la cafetería Belgravia (calle Jorge Juan) hay una exposición del pintor italiano Claudio Zirotti, que ha dedicado parte de su obra a la mujer. Intenta descubrirla en todos sus matices, en cada una de sus etapas, de joven, de madura, como madre, como amante… Dice que la mujer nunca se muestra tan evidente como el hombre, por eso utiliza gasas, texturas y volúmenes que muestran con sutileza la intimidad de la mujer.
Su fascinación por las mujeres le viene de muy joven; se crió con su única hermana en una familia donde la madre tenía mucho protagonismo, como en casi todas las familias italianas. Una mujer le llevó a vivir en Brasil y el amor por otra le trajo hasta Valencia en los años noventa.
La exposición se inauguró el jueves y por allí se dejaron ver amigos del pintor como Toni e Isabel, del Restaurante La Lambrusquería; Javier Andrés, de La Sucursal; el periodista Luis Motes; Carmina Durán, el fotógrafo Eduardo Peris; Rebeca García, de Enópata, la mujer del Cónsul de Italia Alina Elizalde, Inma Meridán…
Laura Gallego, de Belgravia, demostró que en poco tiempo ha conseguido una capacidad de convocatoria envidiable y reunió a buena parte de la sociedad valenciana: Nidita Guerrero, de Unicef; José Vicente Morata con su mujer Pilar Pons; Antonio Meco y Mª José Albert; Antonio Luque, Amparo Bonet, Bárbara Mas, Jacobo Catalá, Maritina Hernández, Marta Catalá, Mª José Navarro, Santiago Miralles y su esposa Cruz, Antonio Hoyos, Ignacio Rincón de Orellana y la diseñadora Presen Rodríguez.
La exposición estará en Belgravia hasta julio, así es que si alguna tarde paseáis con vuestro chico por el centro de Valencia, quizás podríais acercarle a tomar un café, a ver si se le contagia algo de Zirotti y la próxima vez que os vea llorar no se comporta como un orangután. Claro que no os hagáis ilusiones, lo más probable es que acabe comiéndose una hamburguesa y echándole una ojeada a la prensa deportiva.
jueves, 3 de mayo de 2012
Bodas glamurosas
¡Quién tuviera treinta años para casarse por primera vez!; ¡quién volviera a soñar con ese día!, con el vestido, con las flores, los invitados, la música, la decoración de la mesa… ¡ay! y el novio, sí, el novio se me olvidaba.
Hace una semana presentaron su empresa en Valencia, lo hicieron en Caro Hotel, el mismo día que se inauguraba allí el restaurante, Alma del Temple. Convirtieron una suite en un showroom con una muestra de lo que hacen: flores de La Tartana, catering de Cocotte, mesas con manteles de hilo y … todo con un toque inglés, elegante y fresco. ¡Vamos, que te dan ganas de volverte a casar!
En la misma suite, Blanca Fitera expuso sus tocados de novia y sus collares babero, que para esta primavera se llenan de piezas de colores, extravagantes y personales, piezas únicas, pequeñas obras de arte. En otra zona de la sala, Sally Correll expuso su colección de pendientes para esta primavera, en plata y piedras semipreciosas con pequeñas flores talladas que recuerdan a los de Prada. Ah, se me olvidaba, y la presentadora Ana García-Sinériz, vestida con el famoso abrigo de Marni para H&M, ofició de madrina del evento.
Lo malo de las novias es que siempre hay un hortera que la desluce: un amigo del novio con una camisa moderna y una corbata del mismo color; una amiga de la suegra con un sombrero sacado de una telenovela venezolana, o una amiga de la cuñada que se presenta allí con una minifalda y unos taconazos más propias de una noche loca que del día de tu boda. Pero en fin, lo bueno es que todo eso se olvida y al final lo único que perdura son los buenos recuerdos y, una veces por suerte y otras por desgracia, el novio.
Por mucho que quieras diferenciarte, en una boda siempre hay cosas de las que no puedes ni debes escapar: tiene que haber una tarta, un vals, un vestido blanco, unas fotos más o menos cursilonas, un idiota que grita ¡que se besen!, una boba que se pasa de copas y acaba llorando porque no tiene novio…
Para hacer las cosas bien, hay que innovar lo justo y cuidar mucho los detalles y tenerlo todo perfectamente coordinado y planificado. Hasta ahora eso lo hacía siempre la novia, ayudada por su madre, e informando periódicamente al novio. Ahora hay profesionales que se ocupan de todo, saben dónde buscar cada cosa, conocen los imprevistos y saben crear el ambiente que quieres.
Una de esas empresas es la de las hermanas Rosana y Lorena Oliver: “Las bodas de Araventum”. Ellas empezaron organizando fiestas para la Copa América -¡qué tiempos!-. En una de esas fiestas estuvo invitada una importante periodista de moda, y le gustó tanto el montaje que se lo recomendó a una amiga que se iba a casar. Desde entonces, las hermanas Oliver se dedican a esto y lo hacen francamente bien.Hace una semana presentaron su empresa en Valencia, lo hicieron en Caro Hotel, el mismo día que se inauguraba allí el restaurante, Alma del Temple. Convirtieron una suite en un showroom con una muestra de lo que hacen: flores de La Tartana, catering de Cocotte, mesas con manteles de hilo y … todo con un toque inglés, elegante y fresco. ¡Vamos, que te dan ganas de volverte a casar!
Rosana y Lorena convocaron a lo mejorcito de la sociedad valenciana. Sonsoles Gómez-Torres, Begoña Mortes, Elvira Catalá y su hija Elvira Selva, Eva Marcellán, Conchita Cañamás, el notario Ramón Pascual, Ana Serratosa, María José Navarro, Pilar Pons y María José Albert, Esther Barrera, María Cosín, Matilde Conesa, las hermanas Fitera…

Para esas novias que huyen de los vestidos de novia clásicos, pesados y llenos de encaje, la diseñadora Noelia Navarro acaba de lanzar su línea de novia NbNona. Noelia parte de un patrón básico, muy estudiado y depurado, al que va añadiendo superposiciones en función de lo que quiera la novia. Todas las piezas encajan perfectamente unas sobre otras, y el resultado es una novia minimalista pero nada simple, con formas geométricas y lineales, perfecta para mujeres que odian el exceso. La presentación fue en la galería Kir Royal, y hasta allí se acercaron los diseñadores Jaime Piquer, Manuel de Gotor, los fotógrafos José Luís Abad y Juan Carlos Vega y los televisivos Frederic Ferri, Maribel Vilaplana y Laura Grande.
viernes, 27 de abril de 2012
Somos monísimas (Desfile de Marta de Diego)
Las pasarelas de moda tienen pendiente una revolución; algún día deberíamos todas levantarnos en armas y decirles a los diseñadores que ya está bien de que nos hagan sentir gordas, bajitas, pechugonas y mayores. Ya está bien de que esas modelos con cuerpos imposibles se impongan como modelo de belleza. Deberíamos hacer una huelga de tarjetas de crédito y forzarles a pedir perdón: ¿os imagináis a los grandes diseñadores poniéndose delante de la televisión y diciendo, como ha dicho el rey, lo sentimos, no volverá a ocurrir?
Ja, y entonces nosotras nos adueñaríamos de las pasarelas, bajaríamos de allí a todas esas jovencitas escuálidas y les diríamos ¡ale guapa, vete a comer unos pasteles que con ese cuerpo huesudo no tienes ningún futuro!
El viernes pasado, Marta de Diego organizó un desfile en el que las modelos fueron sus clientas habituales: mujeres como nosotras: altas, bajas; cuarentonas, veinteañeras; rellenitas, delgaditas… Todas estaban monísimas de la muerte. Y es que como dice Marta de Diego: “las mujeres tenemos que darnos cuenta de que no hace falta ser una supermodelo para estar estupenda”.Chicas, somos monas, monísimas sólo tenemos que creérnoslo y encontrar el modelito que resalte nuestras grandes virtudes y disimule nuestros leves defectos. Ya está bien de decir eso de: “como me voy a poner yo eso si no mido uno ochenta y ya tengo y no tengo un par de piernas como las de Julia Roberts en Pretty Woman.
Por la pasarela de Marta de Diego desfilaron entre otras, Juana Roig, la hija de Juan, que abrió el desfile con un vestido de organdí corto con flores bordadas en verde y guantes a tono y lo cerró con un impresionante vestido largo color mandarina, con gran escote en la espada.
Eva Marcellán, la monísima nuera de su estilosa suegra Mayrén Beneyto –que también asistió al desfile-, lució unas piernas que ya las quisiera para sí más una de actriz de Hollywood que contrata dobles para las escenas minifalderas. Ángela Pla, de Ruzafa Show, también enseñó pierna, aunque su vestido azul marino era más discreto, salvo por el gran escote de la espalda.
La única que tenía algo de experiencia sobre la pasarela era Carmina Durán, que ahora tiene una agencia de modelos y hacía años que no desfilaba, aunque esta vez hizo una excepción por una buena causa. La recaudación del desfile era para la Fundación Dasyc.
Marta de Diego cuenta que en 1992 ya se organizó en el Casino Monte Picayo un desfile a beneficio de Asindown, con modelos de Loewe, Chapeau, Marta de Diego y Juan Izquierdo. Allí desfilaron también mujeres de la sociedad valenciana: Hortensia Roig, Elvira Catalá, Ángela Guillamón… y hoy, veinte años después, lo hacen sus hijas: Juana Roig, Elvira Selva, Marta López, Paloma Valero…
Desfilaron mamás, hijas y hermanas: María, Patricia y Amparo Montoro; Helga y Begoña Grollo –con un abriguito de cuadros glassé en tonos rosas y azules ideal-, Gracia y Marian Burdeos, y Cayetana y Casilda Moret, las hijas de Marta de Diego, que llevaron dos minivestidos de seda.
Laura Gallego, de la cafetería Belgravia, se atrevió con un vestido de gasa plisado con cuello halter con adornos dorados y Elena Melendez con uno de gasa en tonos corales y amarillos. Y María Cosín defendió el vestido de novia como una profesional.
Todas estaban ideales, desfilaron sin complejos en el flamante Museo de la Ciudad y además se lo pasaron en grande. Ellas y el público. Lo dicho, chicas, que somos monísimas, ¡sólo tenemos que creérnoslo!
miércoles, 18 de abril de 2012
Mi vida por un mono de flores
Atención chicas, se impone un cambio drástico en nuestro fondo de armario si no queremos parecer tan ñoñas y cursis como Doña Leti. Hay que tirar las aburridas americanas y las encorsetadas camisas de corte masculino; hay que desterrar los twin-sets y las faldas de tablas; tenemos que deshacernos de los pantalones rectos de lana fría y de los bolsos rígidos estilo lady.
La clave del estilo para este verano –memorizad, chicas- es hippie-boho-chic, ¡toma ya! O lo que es lo mismo, una mezcla entre Joan Baez, Pocahontas y Laura Enguels en la Casa de la Pradera. Prendas sueltas y coloristas, cortes relajados, caftanes ibicencos, monos de flores, estampados indios y, sobre todo, melenas largas y lacias al viento. La que tenga el pelo corto, siempre puede ponerse un pañuelo de seda a la cabeza, pero mejor si es de Hermès, que con eso nunca fallas aunque vayas de hippie. Y para redondear el look, hay que añadir un toque militar con un parka verde o unas botas. Así le das un toque de rockero y punky a un look excesivamente campestre. La moda es así, chicas, si te pasas por un lado, hay que compensar por el otro.
No hay más que darse una vuelta por las tiendas más chic de Valencia para ver cómo impera el estilo hippie-provenzal. La colección de Isabel Marant que ha traído José Tamarit a su tienda Tres, es de lo más ibicenca. “Hay camisolas anchas con estampados de flores, prendas tie dye (desteñidas) y monos; la colección está arrasando en Francia y la firma va camino de convertirse en una primera línea”.
Gran Vía 20, otras de las tiendas que marcan tendencia en Valencia, está llena de vestidos estampados con un montón de color, apenas hay negro. El fuerte de Isabel Ballester son las firmas francesas: Les Petites, Bash, Vanessa Bruno y Paul and Joe, que además tienen en común el mismo estilo setentero y bohemio.
De los setenta ha vuelto para quedarse una de las prendas más odiadas de cuántas han pasado por nuestros armarios: el mono. No es sólo que ha vuelto, no, es que encima es la estrella de la temporada. Los hay lisos y estampados, con manga larga y con escote atado al cuello, pitillo y con pata de elefante. ¡El mono se lleva hasta para la noche! “Los de Bash –dice Isabel- son de seda y resultan muy sofisticados con la espalda al descubierto”. Los monos sólo tienen un problema y es que, en ciertas circunstancias, obliga a desvestirte entera, pero por lo demás, ¡incluso estilizan!

Claro que para bohemia de lujo, los vestidos de Etro que ha traído Verónica Montijano a su tienda VM The Shop; los hay con los clásicos estampados paisleys, pero también de línea con dibujos art decó en tonos pastel. Verónica también ha rescatado para esta temporada los famosos suéters de canalé de Courreges que llevaban nuestras madres y los bolsos de vinilo. Ah, y los zapatos Scholl, perfectos para llevar con los maxivestidos hippies. Ale, ya tenemos el armario completo.
Y la semana que viene, ¡más moda! El viernes 20 tenemos desfile de Marta de Diego en el Museo de la Ciudad. La entrada cuesta 30 euros, pero es por una buena causa, para la Fundación Dasyc, y lo mejor serán las modelos, de lo más especiales, clientas conocidas. La semana que viene contaré más, ¡que ésta me lo han prohibido!
miércoles, 11 de abril de 2012
Las pascuas ya no son lo que eran

Las cosas empezaron a cambiar con nuestra generación. Como en Semana Santa no nos encerrábamos en casa a rezar, no había mucho que celebrar en Pascua. Así es que éstas sólo eran unas vacaciones más, un preámbulo del verano que servía para estrenar unos Levi´s y unas zapatillas Paredes. A lo sumo, recuerdas algún novio pasajero con el que te perdiste un par de noches en una tienda de campaña o en un hotel perdido por las tierras de Castilla.
A nuestras hijas, pobrecitas mías, ya no les queda ni eso. Los vaqueros los estrenan diez veces al año y los novios los van cambiando cada quince días, así es que las Pascuas son para ellas unos días sin colegio y poco más.
Para colmo de males, este año nos está haciendo un tiempo de mil demonios en el que no sabes si salir con un plumas, chubasquero o ponerte camiseta en busca de cuatro rayos de sol que te den un poco de color. Y lo peor es este viento horroroso que sólo sirve para enredar nuestras lacias melenas y llenarlas de polvo del monte o de arena de la playa; así es que optas por encerrarte en casa, atiborrarte de pan quemaos con chocolate y ver Quo Vadis o Ben Hur, que es lo único que nos queda con genuino sabor pascuero.
Lo malo es que las vacaciones sosas acaban abocándote a la nostalgia y de ahí sólo hay un paso a la nefasta búsqueda del sentido de tu existencia; ¡Dios mío, no, sácame de ésta que por aquí me doy de bruces con la depresión, con el sentirme “plof” y echarme a llorar y comer más pan quemaos, más kilos, más nostalgia, más depresión…!
De pronto una voz en nuestro interior nos da la solución: “Tranquila hija mía, que todo tiene arreglo. Coge tu bolso, ponte lo más mona que puedas, y vete a comprarte cualquier cosa”. Uff, que poco místico suena todo esto, pero en fin, si no hay otro remedio, haremos caso a esa voz.
Para empezar habrá que dar una vuelta por la tienda de Alfredo Esteve que la semana pasada celebró su vigésimo cumpleaños. Para la ocasión, organizó un desfile con las firmas que tiene en su tienda: Gucci, Lanvin, Dolce Gabbana, Dior, Rick Owens, Dsquared… A la cita no faltaron las hermanas Laura y Blanca Fitera, siempre glamourosas; el interiorista Julio Guixeres; los televisivos Ximo Rovira, Ferrán Cano, Laura Grande y Eduard Forés, Sandra Climent, Jarr, Mayrén Beneyto, Presen Rodríguez, Antonio Romero y Javier Monedero, que trajo el Möet para acompañar a los chocolates de Carmen Topete.
Y después hay que pasar por la tienda Ele & Ese para ver la última colección del valenciano Ramón Gurillo, chaquetas tejidas a mano que parecen de Chanel y son tan exclusivas que seguro que no puedes encontrar una parecida en Zara, sobre todo porque la copia costaría casi tanto como el original. Hay que ver la serie tejida con gasas y tiras de saris antiguos que el diseñador compró en un mercado en India y restauró cuidadosamente. Artesanía de lujo para darle una alegría a nuestras insípidas Pascuas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)