sábado, 2 de julio de 2011

Doña Leti se quedó en casa


La semana pasada se nos casó Alberto de Mónaco, nadie podrá decir que el chico se ha apresurado, y mientras la realeza brindaba en Mónaco por los novios, nuestro Príncipe Felipe cenaba en el Náutico de Valencia. Su mujer debió de quedarse en casa, para mí que un poco de bajón porque, hija, debe de ser un poco frustrante ser princesa y no ir a esa boda. Imagínatelo, todas las princesas del mundo: Mary Donaldson de Dinamarca, Máxima Zorreguieta de Holanda, Mette-Marit de Noruega, Matilde de Bélgica, llamándose unas a otras por teléfono para cotillear el modelito que se van a poner, y tú en casa con cara de perro porque no vas a ir. Seguro que hubo bronca conyugal, la típica bronca que tienes con tu marido porque tu familia política ha liado la madeja y al final eres tú la que se queda en casa. Y el final de la bronca debió de acabar en un: “(…) pues me quedo en casa y no salgo, así que a Valencia te vas tú solito o que te acompañen tu mamá y tus hermanas”.
El caso es que el Príncipe se vino a Valencia con su mejor sonrisa, estuvo todo el día navegando en el Aifos como patrón y cenó en el Naútico con varios almirantes, entre ellos el Almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Manuel Rebollo, el presidente del Náutico de Valencia, Manuel Pons, regatistas y armadores.
Al día siguiente siguió regateando y no se sabe si a lo largo del día le llamaría su mujer a ver qué tal le iba, o si seguiría en casa enfurruñada viendo las fotos de sus amigas en la boda de Alberto.
La semana pasada también estuvo por aquí una prima lejana de Don Felipe, Olivia de Borbón, que vino a inaugurar la joyería Aristocrazy, la línea más juvenil de la firma Suárez, que son los joyeros que diseñaron el anillo de compromiso de Letizia. Suárez también acaba de abrir su nueva tienda de 120 metros cuadrados en el Corte Inglés de Pintor Sorolla.
Lo más sorprendente es el precio de los brillantes. Por mil y poco puedes tener un anillo de compromiso, no como el de Doña Leti, pero la mar de apañadito. Dice Encarna Roig, la encargada de la tienda, que los Suárez son de los pocos dealer que hay en España, es decir, que compran directamente a los mayoristas de diamantes, y por eso los precios son ajustados. Ahora bien, lo más de lo más es el collar de perlas que luce en escaparate, de los que suele llevar Isabel Preysler que es imagen de la firma desde hace un lustro. El collar es hipnótico, no puedes dejar de mirarlo, las perlas tienen un color y un reflejo que…uff. Me cuenta Encarna, que se emociona al hablar de joyas porque es diamantóloga, que el propio Emiliano Suárez se encarga de montar los collares, tarda entre cinco y seis años en encontrar las perlas que encajen por tamaño y color y él mismo las ensambla con todo el mimo del mundo. ¡Ay, qué pena que el collar cueste 30.000 eurines! Por cierto, Encarna me contó que es un error guardar las perlas en la caja fuerte porque necesitan mimos y que las saques a pasear. A más de una le ha pasado que después de años en la caja de un banco, se encuentre con sus perlas descascarilladas y de color verdoso. Y lo peor es que si se mueren no hay forma de recuperarlas. Tragedia total.
El jueves, Celia Valiente organizó una fiesta en la discoteca Red Valencia para celebrar que se ha quedado con la empresa Gama Congresos. La presentadora fue Lydia Peters y hubo copas, picaeta y hasta desfiel de modelos de Valentín Herráiz, que estaba emocionado con el reciente nombramiento de Lorenzo Caprile, en un tiempo modisto de la princesa, como socio de honor del Gremio de Sastres y Modistas. Además, se sirvió el nuevo vino Bisila de las bodegas Torre Oria. El mismo jueves, Dolores Enguix invitó a Moët en su óptica de la calle Barcelonina para celebrar su aniversario. Hay que ver el escaparate tan chulo que le ha dedicado a Cartier y la colección completa de gafas de Tom Ford y las californianas Oliver Peoples, ¡son lo más de lo más!

miércoles, 29 de junio de 2011

¡Qué no pare la fiesta de la Fórmula 1!


Aunque nuestras arcas están mustias como pasas, Valencia sigue siendo la ciudad de los grandes eventos donde el champán francés corre a raudales en las ensortijadas manos de los invitados vip. Todo sea por patrocinar la ciudad y llenar los hoteles y restaurantes durante un par de días, aunque luego no haya ni para pagar las tiritas de la nueva Fe. El caso es que ayer y hoy el lujo renace. Fiesta en el Casino Cirsa, en las discotecas del Puerto, en el Hotel las Arenas, en la terraza del Westin…Y alé, ¡que viva la vida!, que mañana será otro día. Confiemos en que Ángela Merkel no se entere de todo esto.
En medio de tanto sarao, lujo y glamour, nuestra flamante nueva Consellera del ramo, Lola Johnson, a la que, sin necesidad de esperar cien días, hay que reconocerle un estilo de lo más chic, en eso se parece a la gran jefa Paula: ¡Que monas van siempre las dos!, si no fuese porque no tenemos ni para pipas, y podría herir más de una sensibilidad, quedaría bien que las chicas de Camps imitasen a las de Zapatero y se hiciesen un reportaje a tutiplén en el Vogue… vamos, ni punto de comparación.

La cena benéfica de Valmor en honor a la Fórmula 1 reunió el viernes a media Valencia; la otra media estaba en el Agora esperando la actuación del DJ de moda, David Guetta. Y esperaron mucho, mucho, mucho, ¡más de dos horas! Fue por algún problema técnico, pero la gente aguantó estoicamente y dicen que el concierto fue de lo mejorcito que se recuerda. Guetta levantó pasiones, pero Pitingo, ese gitanito que versionea en flamenco el killing me softly, fue capaz de levantar de la mesa a los invitados de Valmor en el hotel Las Arenas. Eso sí tiene mérito, porque es un público que no se suele desmelenar, más que nada porque ya no son pipiolines.

La noche de gala de Valmor estuvo de lo más animada. No sólo por la actuación de Pitingo con sus dos negrazas de coro, sino por la organización, de lo más eficiente. Los invitados empezaron a llegar a las ocho de la tarde y les recibían 12 azafatas y azafatos –eso es paridad y lo demás política- formando un pasillo adornado por murta y faroles de cristal con velas. Gourmet Paradis sirvió el cóctel de bienvenida: bombón de foie, trufas de queso blanca y negras, gazpacho verde, crujiente de sobrasada con lomo de pescado azul, chips de yuca… y para animar al personal, música de jazz y barra de cócteles de ron y vermut. Mientras la gente se iba sentando, una soprano amenizó con arias conocidas de operas. Los 400 invitados cenaron lasaña de ceps con cigala y judías verdes, solomillo de ternera con salsa de trufas, confitado de fresas, bizcocho a la crema de mascarpone con frutas de la pasión y guimauve.

Manolo Mínguez pinchó durante la cena música chill de la buena y a los postres se subastó un Bolso Coach, una sortija Anish Kapoor Bulgari, una camiseta de la selección española futbol firmada por todo el equipo, obras de arte cedidas por Rodart, una escultura de Ripollés y un fin de semana en el hotel Can Simoneta de Mallorca. Después, el cantate Huecco cantó su canción solidaria: Dame vida, y el desmelene final llegó con Pitingo, Juan Carmona a la guitarra y su banda, que pusieron en pie y dando palmas a todos los invitados, desde la flamante nueva portavoz, Lola Johnson, hasta Fernando Roig con su hijo, Adrián Campos su mujer, el Presidente de la Cámara de Comercio, José Vicente Morata, con su mujer Pilar Pons; Jorge Martínez Aspar y su mujer; Vicente Boluda con su mujer y con un grupo de amigos entre los que estaban, Pedro Trapote y su mujer Begoña García Vaquero y Tomas Barona; Marcos Senna de la Fundacion Marcos Senna y Leticia Valera y Miguel Navarro de la ONG Kassumay, Jordi Rabat, el tenor Carlos Alvarez, el futbolista David Villa, Jose Luís Aguirre, Pablo Broseta y su mujer y Máximo Caturla con su mujer Silvia Ordiñaga, directora general de Comercio.

Agenda chic
27 de junio, conferencia del diseñador Lorenzo Caprile en el Jardín Botánico.
30 de junio, fiesta de Gama Congresos en la discoteca RED Valencia
Del 1 al 3 de julio, Trofeo de SM La Reina en el Club Náutico
5 de julio, Blanca Fitera presenta su nueva colección de collares
8 de julio, fiesta Rastafunk en Mar de Bamboo

miércoles, 22 de junio de 2011

Alea iacta est

La suerte está echada, chicas, el verano se nos ha echado encima y ha llegado la hora de volver a la playa, desprenderte de tus bermudas, de tu camiseta y tumbarte corriendo sobre la toalla antes de alguien te examine. Desde allí, tumbada al sol y con cierto disimulo observas como se presenta la “competencia”: “uff, que tipazo tiene aquella, cuántos años tendrá, seguro que se ha hecho algún tratamiento, y aquella otra que el año pasado tenía más cartucheras que Paquirrín y este está más espléndida que la Cantudo a finales de los setenta…”

Sabes que antes o después tendrás que levantarte y estás segura de que todos esos ojos, que ahora miran al mar, se girarán para mirarte a ti y evaluar el resultado de tus desvelos, de tu estricta dieta y de tus noches sin cenar.

En fin, que ya estamos aquí con un año más y en el mejor de los casos con los mismos kilos. Además, qué demonios, el verano es mucho más que la playa y el bikini, son las fiestas, las terrazas y las tardes de merienda y gin tonics, que es la bebida de moda. No hay nadie que quiera ser alguien en la vida, sobre todo entre los hombres, que no tenga un toque personal para preparar un buen gin tonic, que si una ginebra especial, que si una tónica que importada de Kazajistan, que si una rodaja de pepino, unas gotas de limón verde, o vete tú a saber.

Esta semana, una de esas fiestas con aire veraniego fue la de las revistas Hello y Showroom en la terraza de L’Umbracle. Casi mil personas, catering de El Alto de Colón, vinos alaveses y champán Mumm, ¡una pasasa! Por cierto, El Alto también sirvió la cena de la boda de Albiol en la Ciudad de las Artes. Hola pagó una pasta por la exclusiva y le ha salido rana porque lo interesante no eran tanto los novios como la lista de invitados y los de Hola no contaron con que Iker, su novia y el resto de glamorosos iban a estar de vacaciones.

En la fiesta del XI aniversario de Hello estuvieron las diseñadoras Hortensia Maeso, de Rubio Kids, y Presen Rodríguez; el secretario autonómico de cultura, Rafael Miró Pascual y el senador del PP, José María Chiquillo; los joyeros Vicente Gracia, Guillermo Martorell, Omery Romero y Víctor Giménez, Guillermo Miralles, Ulises Menezo, de Tastem, Lluís Motes y Belén Bordils de Ràdio Nou y no sigo con las negritas porque me quedo sin espacio… vamos, toda Valencia.

A la fiesta también fue Bruno González-Barros, un empresario madrileño que acaba de abrir su tienda de ropa masculina Knack Men en Poeta Querol. Perfecto para amantes del estilo pijín madrileño: sastres clásicos, ropa de caza y hasta gemelos de moneda ¡con la cara de Franco!. La inauguración fue la misma tarde de la fiesta de Showroom. Allí estuvo el padre Apeles (uff), María Teresa Monsonís, Tano López Llobet, que está preparando la inauguración de la tienda Miu Miu en Barcelona, Mª Angeles Miguel, de Salvatore Ferragamo, y el sastre Antonio Puebla, que se quejaba de cómo los hombres habían rebajado su presupuesto en ropa, mientras que las mujeres seguíamos estrenando modelito para las bodas. Pues sí, es una injusticia, pero es que ellos pueden llevar un traje de diez años y ni se nota y las mujeres no. Rocio Bacharach, que me contó que estaba preparando la fiesta de la Fórmula 1 en el Hotel Las Arenas, se encargo de la organización, con la colaboración del suplemento Fuera de Serie de Expansión. La calle se ambientó como si fuera un rincón de una casa con jardín y se sirvió Moët y un catering ideal de Cinco.

La semana dio para más fiestas. Estrella Damm y Acciona Trasmediterranea organizaron una super chic en el puerto de Valencia para inaugurar la línea Valencia-Ibiza. Por no hablar de las cenas benéficas. Además de la tradicional de Unicef, el viernes se celebró en la Hípica la organizada por la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén en el Reino de Valencia que preside Eduardo-Manrique Tejada Ibáñez para recaudar fondos de ayuda a los cristinos de Tierra Santa. La cena reunió a lo mejorcito de la ciudad.
Y la semana que viene, ¡agenda llena, chicas! El fin de semana de la Fórmula 1 habrá una gala, concierto del DJ de moda y hasta fiestas privadas.

Agenda chic
20 de junio: empiezan los descuentos para clientes en la mayoría de tiendas.
Junio: aniversario de la nueva Óptica Climent, copa de Möet & Chandon para todos los que se acerquen a celebrarlo.
24 de junio: Cena Gala Fórmula 1 en el Hotel las Arenas.
Concierto de David Guetta en el Agora.
24 de junio: Aperitivo tower lounge by Nuna en la avenida de Francia 4.
30 de junio: fiesta presentación de la cerveza Effenbert en la terraza de L’Umbracle.

jueves, 16 de junio de 2011

El cielo de Valencia

Toda la vida pasando por delante del edificio de la Fundación Bancaja en la Plaza Tetuán y nunca había imaginado que allí, escondido en la terraza de su ático, estaba el rincón más elegante y glamuroso de la ciudad.

El edificio ha estado ahí toda tu vida, de jovencita entrabas para ir a la biblioteca. Luego te dejaste caer alguna que otra vez a ver una exposición o a una de las, más o menos tediosas, charlas, cursos o conferencias que durante años se han organizado en sus salones. Pero nunca habías imaginado, que allí arriba, sobre tu linda cabeza de estudiante, había una terraza que nada tiene que envidiar a los mismísimos áticos que rodean Central Park.

Y es que el dinero es muy bonito. Una vez alguien me dijo que había pocos sitios tan agradables para trabajar que en la obra social de una caja de ahorros: “Un trabajo en el que lo que tienes que hacer es encontrar la forma de gastar dinero”. Claro que aquello era cuando las cajas de ahorros eran lo que eran, no lo que son, y aún menos lo que van a acabar siendo.

Pero el caso es que en aquellos años de vino y rosas, en pleno apogeo de la ganancia fácil y el despilfarro, la Fundación Bancaja reformó el edificio para acoger la exposición de Sorolla, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid convirtió el ático en una terraza impresionante… “será per Diners”.

Y allí, en el cielo del mundo, con Valencia a tus pies, entre los pináculos y templetes del edificio de la Fundación, se organiza de vez en cuando alguna que otra fiesta. Cosas del más alto nivel, como la presentación de la revista OXXO del Gremio de Sastres y Modistas que preside Valentín Herráiz.

La revista OXXO es un poco como el ático de Bancaja: glamurosa pero con un barniz intelectual, creativo y artístico. Para empezar, el autor de la portada es el pintor Vicente Peris, el mismo que dedicó una serie a los escaparates de Prada, Gucci, Chanel y D&G en Milán y París en la exposición “Lunas en el IVAM”.

Peris vivió durante siete años en Venecia y se dedicó a pintar las coreografías de los mejores ballets del mundo. Fue su mujer, la bailarina Teresina Moscó, la que le introdujo en el mundo de la danza. La idea de pintar escaparates surgió durante un viaje a Roma. “Estamos paseando por Vía Condotti mi mujer y yo y quedamos fascinados con el escaparate de Valentino”, cuenta Peris, que está trabajando desde entonces en trabajos que tienen que ver con la moda y con las pasarelas. Sus colegas no entienden como pierde el tiempo con algo tan frívolo como la moda, a lo que él responde que observa la moda sin prejuicios y con la mirada más inocente y abstracta de interpretar el mundo de la moda.

Y allí, entre champagne, música de cámara, trufas y la conversación con gente interesante como Vicente Peris, Juan Andrés Mompó, las hermanas Fitera o los siempre encantadores Verónica Montijano y José Luís Vilanova, nos dieron las diez, como cantaba Sabina, aunque no se pudieron dar ni las once ni las doce, porque una Fundación es una Fundación y no un after hour.

A la llamada de Valentín Herráiz acudieron Ricardo Costa y su novia, Fernando Castro Flores, Chimo Serrano, la mujer de Jorge Martínez Aspar, Amparo Vilches, Santiago Cañizares con su mujer, Mª Teresa Monsonís, Cuchita Lluch, Franc Vila, Mª José Lladró, Jesús Barrachina, los diseñadores Juan Andrés Mompó y Francis Montesinos, Mª Luísa Martínez Díaz, el joyero Vicente Gracia y el sastre Antonio Puebla, autor de los trajes que lucen Jesús Barrachina, Angel María Escolano, José Luís Carrascosa, Agustín Morera y el propio Valentín Herráiz en un editorial de moda la revista, ¡a cuál de todos más elegantes!

No fue la única cita del jueves. Más de una invitada acudió primero a la presentación del número especial novias de la revista Tendencias –la de Ángela Pla- en la tienda Aire que tiene Edgar Betoret en la Plaza San Agustín; otros, los más organizados, se fueron de allí al cóctel de Bulgari en Poeta Querol, pasando por la Fundación Bancaja y acabando la noche en la feria en el Millesime Weekend. ¡Uff, desde luego, qué duro es seguir la ajetreada social valenciana!

domingo, 12 de junio de 2011

Vuelve la faja

¡Qué horror!, ¡qué depresión!, ¡qué crisis vital!, ahora va y resulta que Julia Roberts y Madonna llevan faja, ¡nos ha matao!. Y encima las muy…. alardean de ello, van por la vida diciendo que ellas llevan faja, que es más o menos como decirnos al resto de las morteles: “mira guapa, ya sé que llevas media vida frustrada porque no tienes un pecho ni un culo como el mío; que has pasado más hambre que Karmele Marchante en Supervivientes, que te has dejado media herencia en tratamientos de belleza. Pues sepas, guapa, que todo eso no basta, sepas que yo, debajo de este cuerpo escultural que tanto admiras, llevo una faja como la llevaban tu abuela y tu bisabuela. Pero tranquila guapa, que hay buenas noticias, las fajas están de moda, así es que tú también te puedes poner una y ya verás como te sientes rejuvenecer un lustro en unos minutos.”

Y todo gracias a una norteamericana, Sara Blakely, que ha creado una firma de fajas, bueno ella las llama prendas moldeadoras, que están haciendo furor en todo el mundo. Se llaman Spanx y las llevan todas las actrices y cantantes: Beyoncé, Gwyneth Paltrow, Sienna Miller, Cate Blanchett… todas confiesan encantadas que usan Spanx para lucir estupendas sus vestidos ajustados.

La firma de fajas –perdón, prendas moldeadoras- acaba de abrir un corner en el Corte Inglés de Pintor Sorolla y dice la encargada que todas las que prueban repiten porque las Spanx son milagrosas, disimulan la celulitis y hacen que luzcas el cuerpo de una quinceañera en un plis plas, ¡nada menos! Y además no dan calor, no aprietan, no marcan la terminación de la prenda porque no llevan bandas elásticas y encima hay un montón de modelos para elegir en función de lo que necesitas disimular y de la prenda que lleves. Por ejemplo, hay unas mallas hechas especialmente para llevar con pantalones blancos, para que no se te noten las mollitas. Otras disimulan la pancha y los michelines y las hay que hasta levantan el pompis y afinan el contorno. Incluso hay de talle algo que llegan hasta el pecho para cuando lleves uno de esos vestidos ceñidos de Herve Leger.

Visto el éxito de Spanx, otras firmas como Janira han lanzado fajas reductoras y corsés que prometen lucir cintura de avispa, vientre plano, reducir cartucheras y contornear la figura. ¡Y algunos modelos aseguran que rebajan hasta una talla!

Ay, hija, con los años que nos había costado a las mujeres liberarnos de los corsés y las fajas, va y se vuelven a poner de moda, ¡nos han fastidiado!

Los corsés tuvieron su momento a finales del siglo XIX. El corsé era imprescindible para lucir esa figura de ánfora, con cintura de avispa y volumen en el pecho y en la falda. Pero además, tenía algo de imposición moral: se entendía que las mujeres no se podía relajar y que aquellas que no iban bien sujetas eran de moral ligera.

Poco a poco, la mujer se fue liberando del corsé y las prendas rígidas y en los años 20, gracias a diseñadores como Poiret, Vionnet y Lanvin, se pusieron de moda las siluetas lánguidas y femeninas. Las mujeres ya no tenían que aplastarse los intestinos y la ropa interior cada vez era más cómoda y ligera.

Pero entonces llegó Christian Dior y se inventó el new look con vestidos de talle ceñido y metros de tela en la falda y nos volvió a complicar la vida. “Sin fajas y corsés no puede haber moda” dijo el bueno de Dior, ¡qué mono! Porque, claro, una falda con mucho vuelo necesitaba de una cintura pequeña y de un corsé para que se note el contraste.

Afortunadamente, llegaron los sesenta y la revolución femenina. Las mujeres nos liberamos de los sujetadores con relleno y las fajas que no dejaban respirar y nos lanzamos al look cómodo de vaqueros y camiseta. Pero nada ahora, con Spanx, hay que volverse a amarrar y si lo lleva Julia Roberts no se puede decir más que ¡viva la faja!

Mi único consuelo es que en El Corte Inglés también venden camisetas reductoras para hombres de Spanx, así que vais tu Pepe y tú, compráis una camiseta y una faja y salís los dos hechos unos pinceles, sabiendo que sólo el pijama será testigo de vuestra farsa.

jueves, 9 de junio de 2011

Hay vida más allá de los fartons y la coca de llanda


Una de las tiendas más chics de Valencia es sin duda la que ha montado turrones 1880 junto al Mercado de Colón. Pasas por delante y las ves allí, tan lujosa, tan chic, tan mona y te dices a ti misma, uff, turrón y te acuerdas de la Navidad y de tu mamá y de tu suegra y de la monísima de tu cuñada a la que, a Dios gracias, no has vuelto a ver desde Nochebuena.
Pero la tienda está ahí precisamente para hacerte cambiar esa percepción del turrón. Lo que quieren es desestacionalizar su consumo y para eso están innovando con el producto. Hacen cosas que van mucho más allá de la típica pastilla que hemos comprado toda la vida en la que lo único que eliges es si lo quieres duro o blando. Cosas tan fisnas como un cóctel con espuma de pasta de turrón de jijona o de chocolate con espuma de turrón de canela y toque de piña, helados, tartas y un montón de dulces peligrosos para la operación bikini pero que nos pueden servir para quedar de lo más chic en una merienda veraniega. Ya me veo yo a más de una en Jávea preparando la merienda de cumpleaños del niño y sacando a las madres bombones de macadamia y almendras caramelizadas con cacao y macarons de turrón a la piedra. Y mientras sacas la bandeja, miras a las chicas con ojos de decirles, ¡ale guapas, a ver si os enteráis de que hay vida más allá de los fartons y la coca de llanda!
El caso es que la tienda de turrón organizó un cóctel el jueves con una excusa tan buena como otra: dar la bienvenida al verano. José Manuel Sirvent y su hermana Sagrario fueron los anfitriones de esta fiesta a la que asistió la Consellera de Agricultura, Maritina Hernández, el Presidente del Consejo Jurídico Consultivo, Vicente Garrido con su mujer, Begoña Mortes, el Presidente del Club de Encuentro Manuel Broseta, Francisco Puchol Quixal-Antón, las directoras generales Cristina Morató y Cristina Albamonte, el Secretario autonómico de Relaciones con el Estado y la Unión Europea, Rafael Ripoll y su mujer Elena Martos y el diputado provincial de Turismo de la Diputación de Valencia, Isidro Prieto.

Tampoco se perdieron la cita Sofía Carpi y Chimo Maldonado, Enrique De Alzaga y Begoña Añón, Iñaki Zaragüeta y Sedi Casanova, Carlos Mundina, Luis Díez de Ribera, Siona Beltrán y Lucho Ibáñez, Carmen Silla, Mª José Ordeig, Quequilla Rubio, Amparo Valero, Manuel Casanova y Mónica Aliaga, Ignacio Bañón y Ana Calatayud Puig Moltó, Camino Bañón, que tiene uno de los mejores estudios de Pilates de Valencia, Alfonso Roig y su esposa, Nacho Gómez Trénor, José Adolfo Vedri, Montse Grau Freixa, Vicente Attard y Paloma Davó, Sandra Climent y Sele Villanueva y Manani Guerra. Toda Valencia, vamos.

No fue la única fiesta de la semana. El viernes, la empresa de viajes a medida Consultia Travel invitó a más de cuatrocientas personas a la discoteca Mya y les deleitó con un concierto acústico de Presuntos Implicados y barra libre hasta las mil. El gerente de Consultia Travel, Renato Peña, me explicó que su empresa está especializada en el servicio “Personal Travel Manager” que consiste en que ponen a tu disposición un asesor personal las 24 horas del día, vamos, que puedes llamarle un domingo por la tarde si de repente se te ocurre que necesitas ir a Nueva York a comprar unas sandalias de Marc Jacobs que solo venden en Barneys, ¿no es una pasada?

Por cierto, Presuntos Implicados también dio un concierto la semana pasada en la presentación que hizo Levante Wagen presentó del nuevo Audi A6 con otra fiesta, esta vez en la terraza del L’Umbracle.

Por si fuera poco, la revista Showroom Valencia, del grupo Hello, organizó una súper fiesta en el barco 99 nudos, un megayate amarrado en el Puerto y que Gourmet Paradise ha convertido en un restaurante. Lo mejor del barco es la cubierta exterior, la zona lounge decorada en blanco, donde puedes tomarte un gin tónic como si estuvieras en Saint Tropez.

Allí estuvieron Susana Lozano y Carlos Serra, los diseñadores Valentín Herráiz, Francis Montesinos, Presen Rodríguez e Isabel Cosme, Verónica Montijano con su marido José Luís Vilanova, los chicos de Culdesac y todo el equipo de Showroom, con Manuel Navarro y su directora María Chuliá.

lunes, 23 de mayo de 2011

#Glamourrealya

Hay muchos motivos para la indignación, uno de ellos es ver como pasan las semanas y no hay atisbo de que esta ciudad recupere el glamour que perdió.

Indignadas, no; indignadísimas estamos muchas desde hace tiempo viendo como pasan los años y en esta ciudad cuesta más encontrar un poco de glamour que un puesto de trabajo para un licenciado con tres masters y cinco idiomas. No hay derecho a que los políticos nos hiciesen creer que Valencia era algo así como un nuevo París surgido a orillas del Mediterráneo y que ahora, cuatro años después, pasen semanas y meses sin que tengamos una puñetera ocasión de lucir un nuevo par de zapatos.

Propongo una acampada de cuarentonas, claro que no en medio de la calle. La nuestra sería en el Mercado de Colón. Nos organizaríamos por turnos para poder ir a casa a cambiarnos: un grupo iría por la mañanas con look sport-chic: vaqueros de 200 euros, camiseta blanca y zapatillas all star. Otro por la tarde de cóctel, vestido de Gucci o Prada, con sandalias. El tercero iría por la noche vestidas de fiesta: vestidos escotados y taconazos. Nuestras pancartas estarían pintadas sobre algodón egipcio ecológico; y pediríamos a los vecinos que para comer nos bajasen canapés del Alto de Colón o bollitos del horno de Casañ y copitas de cava.

De allí no nos moveríamos hasta que la mismísima Rita o Carmen Chacón nos prometiesen fiestas públicas y de calidad. Lujo accesible para todas. Reformas en el mercado financiero para que fluya el crédito en nuestras tarjetas y podamos acceder a las nuevas colecciones de Prada o Gucci; y, por supuesto, ayudas públicas para nuestros tratamientos en las clínicas de estética.
Ya está bien, hombre, ya está bien de pasar la primavera sin una sola ocasión de estrenar modelo y lucir tu nuevo tratamiento de keratina que te ha dejado el pelo como el de una quinceañera. Esto no es vida y como alguien no lo arregle tendremos que emigrar a Milán o París. Para esto no hemos estado años estudiando, trabajando y criando a nuestros hijos mientras nos matábamos de hambre para no aumentar un par de tallas en el pantalón.

Lo que no puede ser es que en plena primavera vayan pasando las semanas y no haya puñetera forma de llenar la agenda. Fíjate que en todo el mes de mayo la única ocasión que hemos tenido para ponernos un poco monas ha sido el cóctel que organizó esta semana Gucci en la joyería de Antonio Romero.

Al cóctel, servido por Carmen Topete -¡qué elegante es esta mujer, por favor!- acudieron famosos de la tele como Maribel Vilaplana, María Abradelo, Laura Grande, Ferran Cano o Paco Nadal, que compartieron canapés con artistas como Jarr o el ciclista Fernando Escartín.

Entre los invitados, Amparo Suay, Fina Gisbert, Amparo Martínez, Rosa Villar, Amparo Lacomba, el abogado Jesús Bonet, el pediatra Carlos Paredes y su esposa Mª José, las hermanas Roig, Luis Insa y su esposa Marta, Toni del Campo y su mujer Amparo Ferrando (que ganó el sorteo de la joya Gucci, qué suerte), Tito Noguera y su esposa Blanca, Jaime Quiroga, Santi Cuñat y María Pascual, Pedro Gomis y Ana Cartagena.

La semana pasada también se inauguró en el Café Alameda la exposición de pintura de Mar Guillén. Allí estuvo lo mejorcito de Valencia, entre ellos Jesús Hernández, Pilar Serratosa, Alberto Díez y hasta Paloma Vidal, la actriz que interpreta a la mala malísima de Victoria en L'Alqueria Blanca.

Y hablando de descubrimientos, hay que ver las sandalias de Bárbara Trías de Bes que venden en la tienda Domani, dentro del espacio Weekend, en la calle Pizarro con Cirilo Amorós. Bárbara es una empresaria joven, de 41 años, que se había dedicado a la comunicación y las Relaciones Públicas, pero después de unos cuantos viajes a lo largo de la costa italiana, decidió que tenía que crear una línea de sandalias y bolsos artesanales y glamurosos.

Bárbara dice que en tiempos de globalización, del anodino producto made in China y de las mismas franquicias en todas las ciudades del mundo, ella ofrece productos de piel a la carta, donde tú puedes elegir el tipo de suela, el color de la sandalia entre 15 colores distintos y hasta los adornos de conchas, óvalos de cristal, botones brillantes, resinas facetadas de inspiración sixty. ¡Perfectas para el turno de la tarde en nuestra acampada en el Mercado de Colón!

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cinco días para la gran cita



Falta sólo una semana para la gran cita. Sólo cinco días para que llegue el gran día que muchas llevamos esperando. No, no me refiero a las elecciones, ¡por Dios, que cosa tan sin sustancia, con Alarte hablando siempre para el cuello de su camisa y con Camps en esos carteles que le han hecho que parece un actor cómico!

Lo verdaderamente crucial para la vida de mucha gente, sobre todo de las mujeres, es que el sábado que viene se inaugura en Valencia Beauty Forum Spain (queda mejor en inglés porque lo de salón de belleza tiene connotaciones con un toque horterilla). Bueno, el caso es que Feria Valencia se va a reunir lo más granado del mundo de la estética de toda Europa. ¿Qué mejor plan para el día de reflexión electoral que darse una vuelta por la feria a ver qué se puede hacer para reducir las cartucheras?, ¿qué mejor forma de decidir si una va a votar a Rita o a nadie, que hacerlo viendo los efectos de un masaje anticelulítico e imaginándote ya paseando por la playa luciendo nuevo pompis?

El fin de semana que viene puede marcar un antes un después en la vida de más de una cuarentona. Porque claro, cuanto tienes veinte años tu máxima preocupación es decidir qué te pones el sábado por la noche; con cuál de tus nuevas camisetas se marca mejor tu hermoso escote y con cual de tus nuevos vaqueros enloquecerá más a tu último fichaje.

Pero cuando pasas de los cuarenta ya no se trata de tanto de ensalzar lo que madre natura te ha dado, si no de como ayudarla en su lucha contra la fuerza de la gravedad y de la erosión.

En la feria podremos ver lo más de lo más para las cuarentañeras: los últimos tratamientos de mesoterapia facial, aparatos para reducir celulitis, potingues de todo tipo para rejuvenecer, cavitación, aromaterapia, medicina antiedad, talleres de cosmética y maquillaje, spa ¿no es orgásmico?

El sábado, dentro de la Feria, han organizado un congreso sobre estética y allí darán conferencias cirujanos plásticos como el Doctor Mira, que lleva a sus espaldas nada menos que 15.000 operaciones de estética, y que hablará sobre la importancia del perfil. El perfil no es ninguna tontería, hasta Eduardo Punset explica en uno de sus libros que las mujeres y los hombres nos sentimos más atraídos hacia los rostros simétricos.

Yo no me pienso perder ninguna ponencia, si es preciso falsificaré una acreditación de esteticista. Fíjate que hasta interviene el dermatólogo José María Ricart, premio extraordinario de promoción y de tesis doctoral, profesor asociado de la facultad de Valencia y especialista en liposucción láser.


La liposucción láser es lo más de lo más, primero porque no necesitas pasar por quirófano, se realiza en una consulta y con anestesia local; la recuperación es rapidísima, no te salen moraduras, no es traumático, porque lo que meten en el cuerpo no es una cánula que rompe la grasa, como en la antigua liposucción, sino algo tan pequeño como una punta de Boli bic, de donde sale una luz láser que coagula la sangre, licua la grasa y cierra los vasos sanguíneos, de manera que ni sangras. Eso se hace en una primera fase; después, se extrae la grasa, se extrae. Lo mejor de todo es que la fibra del láser se pega a la piel y consigue que el colágeno que da elasticidad a la piel se tense, así que en lugar de quedarse la piel flácida como en la lipo de antes, se consigue que la piel se vuelva a retensar. Por eso dice el doctor Ricart que la técnica es perfecta para los brazos, la papada, la barriga y las cartucheras, ya que retensa muy bien la piel, que se queda como si fueras joven, sin descolgarse. Y puedes quitarte de encima todos los centímetros que necesites, siempre que sean áreas concretas ¡ay, yo quiero!

Así es que chicas, ahora que los trapitos de Loewe y de Prada ya no los podemos pagar, y además ya no cumplen todas nuestras expectativas porque por mucho bolso que te cuelgues, si tienes cartucheras o papada, sigues viéndote un poco regular, ¡todas a la feria el domingo! Después de votar, claro.

martes, 17 de mayo de 2011

Siempre nos quedará Distrito 10


Si cada uno de los eventos que se celebran en Valencia, hubiese generado la mitad de puestos de trabajo que prometieron en su día nuestros políticos, a estas alturas en Valencia no habría ni un solo parado y medio Magreb habría encontrado trabajo aquí. A estas alturas todos la fortuna del más desgraciado de nosotros se codearía con la del mismísimo Amancio Ortega y no habría sobre la faz de la tierra ni una sola valenciana que no puediese colgar en su armario la colección completa de Pradda año tras año.
Pero, en fin, las cosas son como son y ahora el discurso de nuestros políticos es que gracias a sus eventos no estamos mucho peor de lo podríamos estar. Es como si alguien te vendiese un régimen para peder veinte kilos en tres meses, y al acabarlo sin perder ni uno, te dijesen: “consuélate guapa, si no llega a ser por nuestro método ahora pesarías diez más…”
Entre los grandes eventos que iban a llenar nuestros grandes vuittones con pañuelos de Hermés, uno es el Global Champions Tour que se está celebrando estos días, que no ha hecho rico a nadie pero que sirve para veamos como viven aquellos a quienes íbamos a parecernos.

Por ejemplo, Amancio Ortega, dueño de Zara y novena fortuna del mundo, que se vino el viernes a Valencia a ver competir a su hija Marta, como haría cualquier padre orgulloso de su retoño. Llegó sin avisar, sin escolta, y con un look tan discreto, tan discreto, con gorrita, vaquero y una cazadora de algodón azul que ni fu ni fa, que los guardias de seguridad no le dejaron entrar en la zona vip porque no llevaba la pulserita. Otro en su lugar, y siendo uno de los patrocinadores del evento, se hubiera puesto de lo más chulo y hubiera enseñado su tarjeta de visita o le hubiera dicho eso de “usted no sabe con quién está hablando”, o peor aún, hubiera llamado a su superior inmediato para exigir un despido fulminante. Pero Amancio, novena fortuna del mundo, cogió a su hija de la mano, se dio media vuelta y se fue por donde había llegado. Sin abrir la boca. ¡Que tío más majo este Amancio!

Anoche se celebró la cena de gala oficial. Allí estuvieron las tres herederas Attina Onassis, heredera de la fortuna del armador griego y casada con el jinete brasileño Doda Miranda; Carlotta Casiraghi, la estilosa hija de la princesa Carolina de Mónaco, y por supuesto, Marta Ortega, cuyo novio desde hace tres años, Sergio Alvarez, también comparte su pasión por la equitación; la infanta Elena de Borbón, la princesa saudí Lama Bint Turki Al Saud y el jeque de Emiratos Árabes Shakboot Al Nahayan, Cayetano Martínez de Irujo, José Bono Jr y hasta Ignacio López del Hierro d'Aubarede, hijo de la actual pareja de María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP.

Como de costumbre, la sociedad valenciana estuvo bastante ajena al cenorrio y al evento en general. A lo sumo, los valencianos se han acercado a la zona comercial, con Massimo Dutti en una zona super preferente con un stand doble o triple, la tienda de turrones 1880, el stand de la revista Hello y otras tiendas de ropa técnica para el caballo, sillas de montar, fundas, cazadoras… Hermès, que el año pasado montó un stand y presentó una de sus espectaculares sillas de montar, no ha querido repetir este año. Parece que no termina de convencerle la organización y el evento no tiene el suficiente glamour para la firma francesa, ¡uff, qué exigentes!

Oye, pues si los ricos güays del mundo mundial no nos quieren en sus fiestas a nosotras ¡plim!, que tenemos planes mejores. Ahora lo que está pegando fuerte son la fiestas remember. El viernes volvió a haber otra en Mar de Bamboo, esta vez se homenajeaba a la mítica Distrito 10, y aquello volvió a ponerse de bote en bote.

La verdad es que estas fiestas están poniéndose de moda y tienen éxito porque los cuarentones andamos perdidos en la noche. Nuestros viejos métodos de diversión ya no se llevan: se han acabado las discotecas y los pubs llenos de humo y abiertos hasta las siete de la mañana. Ahora la noche es otra cosa que a nosotros nos tiene un tanto descolocados. Así es que cuando alguien monta algo que nos retrotrae veinte años, lo agradecemos.

jueves, 5 de mayo de 2011

Letizia y Kate: tal para cual

Chicas os voy a dar un consejo; si alguna vez os vestís estupendas de la muerte para ir a una fiesta hiper-mega glamurosa, no sometáis nunca vuestro modelito a ningún diseñador de moda, excepto al que os lo hizo, claro. Lo digo porque son la repera, ocurrentes, ingeniosos, divertidos a más no poder, pero al mismo tiempo viperinos como una cobra agazapada bajo un cactus de Arizona. Tienen la virtud, o la desgracia según se mire, de hundir con una sola frase a la más glamurosa de las damas.

Por ejemplo, ves las fotos de Doña Letizia con su vestido rosa palo y su sombrerito y la encuentras de lo más mona, elegante, discreta. Entonces llamas a Marta de Diego y te dice que ese sombrero no es para llevarlo con el pelo suelto y que parecía que le hubiesen dado un martillazo al sombrero y ella se hubiese achatado con el impacto. Y claro, cuando vuelves a ver las fotos de nuestra princesita ya no puedes evitar verle un cierto parecido a una seta de pitufilandia.

El único consuelo patriótico que te queda es que la novia, la futura reina del Reino Unido de Gran Bretaña, no sale mejor parada. Tú también la habías visto mona, también discreta como tú misma hubieses querido ir si tu pepe en vez de tu pepe hubiese sido un príncipe de verdad. Encuentras simpático un cierto toque de rebeldía de una chica que no se somete al exceso y prefiere llevar su melena al aire, con toda la naturalidad del mundo, en vez de un complicado moño. Pero se te cae el alma a los pies cuando hablas con Javier Villajos y te dice que el vestido era mono sin más y que no estaba a la altura de la ocasión. Y añade: “es una pena que un escaparate de moda como este no se hayan lucido con tejidos”. Entonces vuelves a ver las fotos de Kate y te das cuenta de que efectivamente su modelo es más apropiado para la iglesia de tu barrio que para la Adadía de Westminster. Luego Marta de Diego lo remata diciéndote que le recordaba al vestido de Rociito y al de Belén Esteban y que era inadecuado para una futura reina y para el entorno en el que se casó.
Te quedas pensando que quizás se hayan pasado un pelín, pero cuando hablas con Valentín Herraiz, y te dice más o menos lo mismo, confirmas que la vida es muy injusta y que tú seguro que habrías acertado más que Kate con todo el imperio británico a sus pies.

Dice Valentín que un traje de novia tiene que tener en cuenta el dónde, cómo y cuándo. No sirve cualquier traje para cualquier lugar. La heredera de la casa real más antigua de Europa, con 2.000 millones de espectadores, tendría que apostado por un vestido con mucho protagonismo, esplendoroso y no tan mediocre.

Al final te quedas con la idea de que algo en común tienen Doña Leti y Kate y las dos parecen empeñadas en vestir discretas en situaciones que requieren justo lo contrario: lujos, opulencia y sofisticación.

Lo que les salvó fue que faltaron al evento algunas de las mujeres más elegantes del mundo, como dice Valentín, se echó a faltar a mujeres elegantes como la jequesa de Qatar y Rania de Jordania. Por cierto, hay que ver como se han puesto nuestros hombres con la jequesa, dicen que está para “qatarla”. Nosotras matándonos de hambre y ellos enloqueciéndose por una señora elegantísima a la que seguro que Doña Leti cree que le sobran cuatro o cinco kilos.

La representación valenciana sí que estuvo a la altura. Allí estaba Manuel Colonques, Presidente de Porcelanosa, con su esposa, Delfina Sanz, que llevaba un vestido y abrigo rojo de Lorenzo Caprile, combinado con una pamela de Michel Meyer en tonos nude con flores a juego de lo más elegante. Durmieron en el Hotel Ritz, el reservado a los más ilustres, y además formaron parte de la exclusiva lista de invitados al banquete real. ¡Uff, qué emoción! Durante la ceremonia, se sentaron muy cerca del actor Rowan Atkinson (Mr. Been) y del ex-primer ministro británico John Major, en la misma zona que David y Victoria Beckam, que llevó unos tacones imposibles de Louboutin, y de Elton John y su marido.
¡¡Me muero porque Delfina me invite a tomar el té en su casa, prometo no dejarme acompañar por ningún diseñador!!