lunes, 31 de octubre de 2011

Ostras y Moët en Ferragamo

Esta vieja Europa, que tiene sus finanzas hechas unos zorros y que parece que vaya a sucumbir ante el empuje de los chinos, los indios y demás, sigue teniendo un activo valioso: es como una vieja aristócrata con clase que sabe atender a sus invitados y rodeándoles de lujo, exquisiteces y buenos modales. Los americanos lo intentan, pero suelen desbarrar por el lado del exceso, del ser más que nadie. Los chinos sabrán mucho de acumular dinero y de eso que llaman lujo asiático, pero acaban comprando Vuittones, Pradas y Guccis como si fueran una credencial de su éxito. Vamos que Europa será vieja y poco productiva, pero tiene una capacidad de seducción que ya quisieran muchos ricos emergentes.
Y de entre todos los europeos, los más seductores siguen siendo los italianos. Estos tíos son geniales, hasta el más mediocre de ellos viste con gusto y sabe tratar a la gente con elegancia. El otro día Salvatore Ferragamo montó una fiesta en Valencia y hasta el zapatero sesentón que estaba allí cosiendo suelas de zapatos tenía ese encanto propio de los galanes tipo Cary Grant. La fiesta la organizó María Ángeles Miguel. La excusa era presentar la colección de hombre, pero lo mismo hubiera valido presentar los bolsos o los abrigos. La tienda se engalanó con moqueta roja y la lista de invitados fue de lo más selecta. Los italianos cuando se ponen, se ponen. Catering de Fernando Aliño con ostras y Moët, jamoncito del bueno, foie y una barra de dulces traídos directamente de Piamonte (en coche) junto a una selección de brandy para tomar con tacitas de chocolate, ¿se puede ser más refinado? La mesa de coñac y chocolates estaba pensada para chicos, pero al final las chicas arrasaron con los chocolates.
Salió una noche preciosa y los modelos de Carmina Durán iban desfilando fuera de la tienda al ritmo que ponía el DJ Lou Baffon, un amigo personal de Mauro Grimaldi, el director de Europa de Ferragamo, que también vino para la ocasión.
En uno de los escaparates, Giuliano Bartolozi, uno de los artesanos de la firma, hacía una demostración de cómo se cosen los zapatos Trameczza, la línea más especial para hombre, totalmente hecha a mano.
Entre los invitados, Angel Villanueva, Pilu Diez de Rivera, Amparo Lacomba, Mª José Navarro, Presen Rodríguez, Eloy Durá, Iván Martínez Colomer, de Moddos, Mª Dolores Enguix, de la óptica Climent–por cierto, su escaparate de Tag Heuer merecería haber ganado el premio de escaparatismo del Open de Tenis- y las hermanas Fitera, siempre imprescindibles. Con Laura Fitera y su hija cotilleamos sobre la cena de gala de los premios Planeta, a la que su hija Blanca acudió como semifinalista. Las catalanas son tan sobrias que iban todas de negro. ¡Qué aburridas! “Blanca era la excepción vestida con un Dolce Gabbana rosa, parecía la hija ilegítima de Donatella Versace”, dice Laura. Además, a los invitados les costó una eternidad empezar a aplaudir a los príncipes y sólo lo hicieron cuando la presentadora tuvo la picardía de llamar a Lara al escenario.
Esta semana dio para más eventos. El martes se celebró en el Westin un desfile a beneficio de Unicef, desde luego Nidita Guerrero no para. La colección era de Rosa Blasco y las joyas de Salomé Corell. Como complementos, chaquetas, boleros, chales y bufandas de piel teñidas en los mismos tonos de los vestidos.
Y hablando de desfiles, el jueves se celebró en la sala Myrtus –de Mª José Lladró- un espectacular desfile de Valentín Herráiz. Vestidos de fiesta y novia con unos tejidos lujosos y un trabajo de alta costura que el diseñador bautizó como “resplandor sin fin”. El edificio Myrtus, obra del arquitecto Ramón Esteve, es blanco, limpio y minimalista, perfecto para desfiles. El único toque de color fue la moqueta fucsia de la pasarela.
El jueves también se presentó en Hoss Intropía la nueva colección de Miguel Palacio. Estuvo el diseñador, uno de los más deseados por las pijitas madrileñas y por famosas como Laura Ponte. Palacio ha sido muchos años el niño mimado de las periodistas de moda, que se deshacían en elogios en cada desfile. Últimamente, pasa más desapercibido, aunque su ropa sigue teniendo mucha clase: vestidos joya, blusas de seda con lazadas y carteras y cinturones con detalles dorados y flores metalizadas.

martes, 25 de octubre de 2011

Más libros y menos trapitos

El mundo del glamour valenciano está más apagado que la sonrisa de Zapatero. Desde que Telva hizo su fiesta en el Palau la Música no hemos vuelto a tener ocasión de lucir un modelito nuevo; y lo peor que es que no se atisba nada en lontananza; siempre nos queda la entrega de los premios Jaume I, claro que eso más que una cita glamurosa es una cita de sabios e intelectuales, en la que no procede lucir escote ni taconazos.
Otros años, por estas fechas teníamos la excusa de la Mostra de Cinema del Mediterráneo, que no es que fuesen los premios de San Sebastián, Cannes o Venecia, pero que en su tiempo, hace ya muchos años, nos daba una excusa para salir de casa. La crisis y el aburrimiento –vaya peñazos de películas ponían últimamente- se la han cargado y ahora nos hemos quedado sin excusa para invitar a alguna que otra vieja gloria del celuloide que nos animase a salir de casa.
También hubo una época, cuando las tarjetas de crédito reventaban nuestros monederos, en los que por estas fechas se hacían grandes fiestas para inaugurar tiendas, con canapés, alfombras en la calle, fotógrafos y algún que otro famoso dejándose hacer fotos entre el populacho. Ahora las tiendas se inauguran con tanta discreción que recuerdan al paso de Sonsoles Espinosa por la Moncloa.
Quizás haya llegado la hora de cambiar algunos hábitos. Atrás quedaron las tardes de shopping desenfrenado con cargo al crédito de la tarjeta. Nos pasa como a la Generalitat, que ya no hay quien nos preste un céntimo y con lo que ganamos apenas nos da para pagar los gastos del mes. Así es que tendremos que ir pensando en otras cosas: por ejemplo, en darle un toque más cultural a nuestras vidas. Para empezar, Sara Pérez Roselló, con su agencia Le Fabric, ha organizado un foro de arte y creación llamado ArtinGroup, que se celebrará en Valencia hasta el 23 de octubre. El foro consiste en conferencias y exposiciones de arquitectura, escultura, pintura, diseño, música, artes escénicas y nuevas tecnologías que se celebrarán en el Centro del Carmen, el IVAM, el MuVIM o la Filmoteca de Valencia. Participan artistas tan conocidos como Michael Nyman, Foster + Partners, Jaime Hayón, José Guirao, Miquel Navarro, Ramón Esteve o la Fresh Gallery, donde está exponiendo Juan Gatti, el autor de los carteles de Almodóvar, del grupito de la movida de Alaska y Mario.
De todas las citas, las más glamourosas serán el cóctel del martes en el Hotel Westin a beneficio de Unicef, el concierto de Michael Nyman el viernes en el Palacio de Congresos y, para las amantes de la moda, la expo del diseñador Juan Vidal y la conferencia de Enrique Loewe el jueves, las dos en el centro del Carmen.
Y hablando de Loewe, la semana que viene la firma se trae a su tienda de Valencia la colección “made to order”, una serie especial de bolsos por encargo que te permite elegir el modelo que más te guste, desde el Amazona hasta el Tierra, y seleccionar el color y hasta las pieles: napa, ante suave, cuero rígido y pieles exóticas como el avestruz, el lagarto y el cocodrilo.
Aunque quizás, a partir de ahora, tengamos que ir pensando en quedar a merendar en el Mercado de Colón para hablar de arte y de literatura en vez de pasar cotillear sobre la última colección de bolsos de Loewe. Si es así, habrá que estar pendiente a lo que pase con la novela de Blanca Crespi Fitera, que ha quedado semifinalista de los premios Planeta con “La sombra de un desconocido”. Ella es hija y sobrina de las hermanas Fitera, que son un referente del glamur valenciano. A la fiesta de entrega de premios, que fue anoche en Barcelona, fue la autora con su madre. Laura Fitera llevó un vestido negro de Juan Vidal de neopreno, clutch de calaveras de Alexander Mcqueen y tacones negros de Louboutain, y Blanca escogió con un minivestido rosa de Dolce Gabbana rosita con un collar babero de su tía Blanca Fitera para la gran noche.

martes, 18 de octubre de 2011

Tiendas, tiendas ¡y más tiendas!

Chicas, buenas noticias, Muji, la tienda japonesa especializada en diseño bueno-bonito-barato, ha abierto en la calle Colón. Es como la nueva generación del todo a cien pero con calidad y diseño. Su filosofía es que la marca no importa, lo que importa es el producto, su diseño y su funcionalidad. Vamos, toda una terapia para la típica tarde otoñal de bajón, en la que crees que tu vida no tiene ningún sentido porque no eres directora general de la CAM y que por tanto ya nunca podrás volver a salir de compras.
Y para seguir con la terapia antidepresiva, después de comprar una pijotada en Muji, te puedes dejar caer por la tienda de Marta de Diego que acaba de abrir en Hernán Cortes, junto a Scalpers. Ella, que lleva muchos años vistiendo a las mujeres más elegantes de valencia y tenía un precioso taller en Porta de la Mar, se ha pasado al prêt-à-porter porque se ha dado cuenta de que la costura a medida es un lujo que cada vez menos mujeres nos podemos permitir, tanto por falta de tiempo como por la inversión que supone. Así es que Marta ha lanzado una primera colección de modelitos que sientan de maravilla, ideales para mujeres que no pueden vestir a medida pero quieren ir estilosas y con personalidad. Y lo mejor: a precios de trabajadora normal y no de directora general de una caja de ahorros. La colección de Marta de Diego incluye vestidos de cóctel con tejidos de primera y abrigos con paños estupendos. ¡Que no se asunten sus clientas de toda la vida porque al final de la tienda sigue abierto el taller de costura!
Más novedades. Begoña Buqué y Ángeles Casanova acaban de trasladar su boutique The Lab a la Galería Jorge Juan. Le hacía falta a la Galería un toque juvenil, después del aterrizaje de Hábitat, que había partido en dos el coqueto patio de la Galería. Menos mal que The Lab trae un aire fresco e informal. Allí puedes encontrar desde los famosos pareos que llevaba este verano Eugenia Martínez de Irujo, hasta las camisetas Vintage55, las mismas que venden en el Flea Market. Además de estilosas, vienen envueltas en cajas que parecen discos de vinilo, regalos de Hermès o botellas de champagne, ¡son lo más! Ángeles y Begoña han revuelto Roma con Santiago hasta encontrar lo más chic: bisutería ibicenca de Tranquilito Know you, zapatillas Philippe Model, las mismas que causan furor en Colette… Begoña y Angeles también han abierto en la galería Le petit fleur grise y una zapatería The Lab con los zapatos Scholl.
La tarde de shopping antidepresivo puede continuar en Wolf, la tienda que tiene Luís Bodes en Hernán Cortés -al lado de Hannover- y que acaba de reinaugurar después de una reforma completita de la mano de Carlos Serra, de El Mercader de Indias. La nueva decoración es acogedora, con una iluminación cuidada y serena, para que todo el protagonismo se lo lleve la ropa. Wolf tiene el vestuario perfecto para las mujeres que no quieren llamar la atención con su ropa, sino sencillamente transmitir una imagen elegante y coherente, con prendas de calidad y diseño pero sin sobresaltos ni riesgos. Esta temporada tienen los plumíferos de Herno, abrigados y con manga francesa, las faldas impecables de Coast y los abrigos de Fay, las chaquetas perfectas de Façonnable, los mocasines Tods y las camisetas de Schumacher.
Carlos Serra y Susana Lozano se acercaron el jueves pasado a la terraza del Westin al cóctel que había organizado la revista Hello. Allí, disfrutando del sol de septiembre y del catering siempre perfecto de los hermanos Aliño de El Alto, compartieron confidencias los diseñadores Francis Montesinos, Presen Rodríguez, Juan Andrés Mompó, José Luís Avilés de Bulgari, Cayetano López, recién llegado de la inauguración de Miu-Miu en Barcelona, María Ángeles Miguel, de Salvatore Ferragamo; Ulises Menezo, autor del sushi del catering, y un montón de amigos de la revista dirigida por María Chuliá, como Jose Vivó de la tienda de niños Cristina Store cerca de la Bolsa de Valencia, otra parada imprescindible en una tarde de compras. Por cierto, que a nadie se le olvide pasar a ver el escaparate de la tienda de niños Yo Solito, que ha conseguido el primer premio del concurso de escaparatismo del Open de Tenis de CECOVAL.

miércoles, 5 de octubre de 2011

El cotilleo nos humaniza: Punset en los premios telva a las artes y las ciencias



Eduard Punset es genial; el otro día, en la entrega de los premios Telva a las Artes y las Ciencias, dijo que lo único que nos diferencia del resto de los animales es nuestra capacidad de crear redes sociales. Vamos que se cargó de un plumazo a quienes consideran frívolas las reuniones y citas sociales, en las que unos y otros cotilleamos a troche y moche, poniendo así en común nuestras experiencias y, de vez en cuando, algo de nuestro conocimiento. Toda una vacuna contra la mala conciencia que nos genera a veces echarnos toda la noche en el sofá viendo Sálvame de Luxe. Cuando Belén Esteban nos cuenta que fulanita es una lagarta que ha intentado liarse con su marido, está transmitiéndonos información sobre alguien que no hemos visto en nuestra vida, y eso es algo que no pueden hacer los chimpancés: que se sepa, hasta ahora, no ha habido ninguna gorila que se meta con las celulíticas piernas de la gorila que vive en otra selva.
Vamos, que al final va a resultar que nuestra capacidad de cotillear es lo más humano que tenemos… ¡genial, chicas!, han muerto los prejuicios a nuestro principal pasatiempo. Cotilleemos todas sin temor a ser acusadas de frívolas. Hagamos un llamamiento a las autoridades políticas para que fomenten las fiestas sociales y las tertulias de salón.
Punset nos sedujo a todos con su capacidad de hacernos pensar en cinco minutos más de lo que muchos políticos han hecho a lo largo de varias legislaturas. Por si fuera poco, luego subió Ainhoa Arteta al escenario y cantó tres canciones que nos dejaron a todos con el corazón encogido. ¡Qué voz, Dios mio!, ¡qué capacidad de sobrecoger, de emocionar, de clavarte en el asiento y olvidarte de tu vestido y de si estás más o menos mona que la amiga que tienes sentada a tu lado!
Por demás, la fiesta fue un exitazo: lo mejorcito que ha pasado en Valencia desde que Miuccia Prada dio aquella fiesta en el Mercado Central, cuando todos vivíamos en la burbuja glamurosa de la Copa América.
¡Vamos al cotilleo de modelitos! Las invitadas cumplieron con el dress code y todas vistieron de largo. Ainhoa Arteta, que recibió el premio a las Artes, llevaba un vestido espectacular de la última colección de Salvatore Ferragamo. Paloma Lago escogió uno rojo que le sentaba de maravilla y Paloma Segrelles estaba algo lánguida con un estampado de Missoni. El vestido de flores de Carmen Lomana tampoco pasará a la historia de los grandes vestidos de gala…
En cuanto a la representación valenciana, las chicas se lucieron. Mayrén Beneyto epató con un vestido de seda doble color porcelana Limoges de estilo años 20 y un escote con plumas de avestruz de lo más glamouroso. El vestido era de Marta de Diego, como el de Hortensia Roig, un vestido de seda blanco con un escote masai de lo más favorecedor. Monísima también Esther Barrera, acompañada de su hermano Vicente, con una chaqueta corta de pelo, vestido negro y cartera Chanel.
Más cotilleo de modelitos: la redactora jefe de Telva, la valenciana Maite Sebastiá, llevó un vestido negro de su diseñador preferido, Juan Vidal, mientras que Maribel Cosme brilló con uno de lentejuelas doradas de su madre Presen Rodríguez.
De las más elegantes fueron el grupo de María Teresa Monsonís y Carmen Topete, que tienen todas una clase que ya quisiéramos muchas cuarentañeras. Carmen llevó un top negro de Marni con una falda roja de Pertegaz, ¡uff, qué sofisticadas y elegantes!
De los chicos no cotilleo mucho porque casi todos iban correctos, con su esmoquin bien planchado, aunque dos de ellos se atrevieron a romper un poco: David LLadró con chaqueta de terciopelo y Ramón Esteve con un esmoquin algo más ajustado.
Más invitados: Ana y José Tamarit, de Chapeau, los diseñadores Juan Andrés Mompó y Dolores Cortés, el notario Carlos Pascual con su mujer, la diputada Marta Torrado; Pilar Pons y María José Albert; La directora general de comercio Silvia Ordiñaga; el presidente del Puerto Rafa Aznar con su mujer Maguy Alonso; Alfonso Manglano, hijo de Mairén Beneyto con su mujer Eva Marcellán, la presentadora Maribel Villaplana, la directora de la Fundación de Estudios Bursátiles Isabel Giménez; Juan Lagardera y Angela Pla, de Ruzafashow, el empresario Juan Carlos Gómez Pantoja, El doctor José María Ricart con su mujer Carolina Merino, Julio de Miguel con su mujer, elegantísima de azul eléctrico. En fin, toda Valencia.

martes, 27 de septiembre de 2011

Alfombra roja en el Palau de la Música

La vida nos da pocos oportunidades de cumplir uno de nuestros sueños de niñas: el de ir a una fiesta de largo luciendo el mejor de los vestidos, entrando sobre una alfombra roja, bajo los flashes de los fotógrafos y repartiendo sonrisas y saludos a diestro y siniestro.
Los años han pasado, ahora las niñas son nuestras hijas, y muchas de nosotras no hemos cumplido el sueño. Nos hemos arreglado para ir a bodas, pero no es lo mismo, porque sabes que allí la estrella es la novia y tú, por muy mona que vayas, no aspiras a robarle protagonismo. Hemos ido a fiestas, a cenas, a conciertos, a óperas… Pero tampoco allí era cuestión de aparecer enjoyada tipo Liz Taylor en la entrega de los Oscars.
No, una fiesta de gala es otra cosa: es la ocasión de dar el do de pecho, de sacar toda tu artillería, sabiendo que esta vez no te vas a pasar porque lo que toca es precisamente eso, pasarse.
Pues bien, chicas, ahora tenemos una cita para cumplir nuestro sueño, será el día 28, jueves, en el Palau de la Música, el motivo la gala de entrega de los Premios Telva a las Artes y las Ciencias. El dress code: nosotras de largo y ellos de esmoquin.
“Cuando en una invitación te indican que las señoras tienen que llevar traje largo y los señores esmoquin, te están diciendo que tienes que vestir de súper etiqueta”, dice la diseñadora Marta de Diego, o sea, que a la hora de vestirnos tenemos que pensar en el festival de cine de Venecia o en los Oscar en cuanto a importancia. “El estilismo se tiene que adecuar al tipo de evento y el de Telva es un perfecto para frivolizar, para atrevernos a llevar un poco más de escote o una abertura un poco más larga, es una fiesta de moda que te permite dar un paso más sin perder el equilibrio ni la elegancia ni el saber vestir.” Marta cree que además la gala es ideal para que nos sintamos protagonistas por un día, como las actrices y modelos. “Una pasarela donde no hace falta ser modelo para llevar modelazo”.
En cuanto al modelito, Marta sugiere vestido largo de paillettes color acero. “Tampoco es necesario que el vestido tape los pies; hasta en eso hay que tener equilibrio, se puede utilizar un largo adecuado a la fisonomía”. En los colores también podemos frivolizar. “A una boda no puedes ir con brillos, a un acto institucional tampoco, pero aquí puedes jugar y fantasear con materiales que habitualmente evitas”.
Presen Rodríguez también cree que estamos ante una gran ocasión para vestirnos, lucir modelito, ponerse joyas y arreglarse bien. “Luego nos quejamos de que Valencia no tiene glamour, pues ahora no hay excusa. Si cuando se organizan fiestas no vamos o, lo que es peor, no vamos adecuadas, luego que nadie proteste; además, no todo el mundo ha recibido invitación, así que las afortunadas tienen que vestir de acuerdo con la categoría del evento”.
¿Y cómo vestiría Presen a una de las invitadas? “Yo le pondría un traje largo, bonito y sexy de lentejuelas. Hemos abusado del corto, pero si en la tarjeta dice largo, hay que ponérselo. Desde luego, no puedes llevar un traje corto babydoll; hay que ir de largo y con joyas; además, a la mujer valenciana le encantan las joyas y es la ocasión de lucirlas”.
Juan Andrés Mompó también es partidario de hacer todo el esfuerzo posible para estar muy bien. “Yo elegiría un vestido largo con una falda blanca de marfil en raso gordo, con pliegues un poco huecos en la cintura, y un cuerpo negro con una banda coral, un hombro si y otro no, alguna estola, pulseras y el pelo recogido.”
Bueno chicas, si sois una de las afortunadas con invitación, habrá que ir preparando el súper modelazo. Os adelanto que cenaréis un menú exquisito preparado por El Alto, después de escuchar una actuación de Ainhoa Arteta, que recibirá el Premio Telva a las Artes, y compartiréis cena, entre otros, con Patricia Rato, Carmen Posadas, Almudena De Arteaga, Fiona Ferrer, Mariam Camino, Paloma Segrelles, Paloma Lago, Juncal Ribero o Carlos García-Calvo, que ya han confirmado, y algunos más que lo harán en el último momento ¡Qué nervios!

martes, 13 de septiembre de 2011

Mucho espectáculo y poco talento

Algo está fallando en la Semana de la Moda Valenciana -VFW- cuando después de once ediciones, subvencionadas con un millón de euros de dinero público cada una, seguimos sin avanzar en la consolidación comercial e industrial del sector. Siempre pasa lo mismo: mucho escenario, mucha modelo, luces, sonido, cava, canapés y gente, mucha gente yendo y viniendo, pero sobre la pasarela poco que atraiga la atención de los creadores de tendencias o de los responsables de compras de las grandes tiendas de moda de España y de Europa. Las gradas se llenan porque las entradas se regalan en la Plaza los Pinazo, y no porque los diseñadores atraigan la atención de nadie.
Siempre hay una excepción a la norma, este año ha sido Juan Vidal, que nada tiene que ver con Alex Vidal, amo y señor de la Pasarela, y Juan Andrés Mompó.
El resto de los diseñadores valencianos que tienen algo que aportar –Montesinos, Hannibal Laguna…- ni están ni se les espera desde hace años en la VFW. Unos dicen que no van porque no les invitan, otros que aunque les inviten no van porque se les ningunea, otros porque no les da la gana ir allí a perder el tiempo y otros porque están cabreados con el Lucero del Alba, o vaya usted a saber con quien, el caso es que no van.
Y así las cosas, van pasando los años. Nuestros políticos, erre que erre, defienden el evento porque dicen que sirve para hacer publicidad de la Comunidad Valenciana y cuando alguien se lo discute, sacan un fajo de recortes de prensa y lo ponen sobre la mesa diciendo: mira, aquí tienes el retorno de nuestra inversión. Vamos, que para ellos la VFW es un evento más como la Fórmula 1, el campeonato de motos o el open de tenis. La diferencia es que nadie dijo nunca que la Fórmula 1 la íbamos a celebrar aquí para potenciar la industria automovilística valenciana ni porque iba a servir para alumbrar a una docena de fernandos alonsos valencianos.
En fin, ellos sabrán lo que hacen. Mientras tanto, los diseñadores valencianos que aspiran de verdad a crear una empresa productiva se buscan la vida por otro lado.
La pasarela no es el único camino. Sin ir más lejos, esta semana se está celebrando en Madrid, en el Hotel Villamagna, un tradeshow llamado “10 punto de encuentro”, un evento entre feria y showroom, que sirve para poner en contacto a firmas de moda y compradores. Cada diseñador ocupa una habitación del lujoso hotel y por allí van pasando los clientes, muchos de ellos venidos de toda Europa. En el evento, participa, entre otras, la firma de joyería de Laura Ponte, Luby&Lemerald, la sombrerería Pablo y Mayaya -Doña Leti lució uno de sus sombreros en la boda de Enrique de Inglaterra- y tres firmas valencianas: Lechienerrant (moda), Viveti (decoración) y Blanca Fitera, que además de ser habitual en la vida social valenciana, crea unos collares y tocados de locura con cristales preciosos, piezas vintage, fornituras artesanales y piezas traídas de Venecia.
Miguel Angel Aldeguer, el valenciano que está detrás de la firma Lechienerrant, no quiere saber nada de pasarelas. “Hay que dedicarle tanto tiempo y esfuerzo, que no me interesa, yo quiero vender y la pasarela valenciana no es una plataforma para vender. Quiero hacerme un nombre en las tiendas, en la vida real, con mi producto”. Por cierto, su colección de invierno es de lo más sofisticada, los vestidos parecen de costura, con espaldas muy trabajadas y volúmenes cuidados. En Madrid se venden en 24fab, la tienda de Anabel Zamora que está en Claudio Coello. ¡A ver si alguna tienda de Valencia se anima a traer la colección!
Moda aparte, lo más glamuroso de esta edición de la VFW fue la fiesta de Yo Dona en L’Umbracle, allí estuvo la directora de la revista, Charo Izquierdo, los diseñadores Ion Fiz, Juan Martín, Noelia Navarro, la modelo Mª José Suarez y un montón de gente de lo más estilosa.
Y hablando de fiestas, esta semana también celebró Isabel Ballester la Fashion Night Out (la noche de las compras) en su tienda de Gran Vía 20: mojitos de maracuyá, DJ con musiquita de la buena y muchas niñas monas: Patricia Villaroya, Elena Gutierréz, Rocío Andrés, Noemí Suárez, y Marta Flores, que hace unos sombreros y tocados ideales.
En fin, se acabó la VFW. En febrero, si hay una nueva edición, seguiremos aprovechando el evento para hacer vida social y lucir modelito.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Sociología de peluquería

El reencuentro con tu peluquero es una de las alegrías de septiembre; entre pitos y flautas, llevas un par de meses sin verle y aunque no te has dado cuenta, la verdad es que tú y tus canas le echabais de menos. Las conversaciones con tu peluquero dan para mucho, todo depende de la confianza y de las clientas que con quine coincidas en el salón; allí puedes hablar de la ecuación de los hijos, del sexo a los sesenta o del turbio futuro de Leire Pajín. Y es que un salón de peluquería es un laboratorio interdisciplinar de psicología, sociología, economía, estética, nutrición… que ya quisiera para sí más de un sesudo catedrático universitario.
Por ejemplo, el otro día en mi reencuentro con Tono Sanmartín hablamos de cómo se presentaba el otoño y de cómo los cánones de belleza van cambiando cada vez más deprisa. Según Tono, las mujeres ya no buscamos provocar, aumentando la talla de sujetador y poniéndonos morritos, sino que lo que mola ahora es transmitir una imagen relajada y tranquila. “Era muy agotador estar todo el día excitando, tanto al hombre como a la mujer, andamos todos muy estresados y ahora la belleza es más relajada, no se busca tanto excitar como tranquilizar y transmitir calma y bienestar”… ¡Toma ya reflexión sociológica!, vamos, ni el mismísimo Jünger Habermas hubiese llegado a una conclusión tan diáfana después de leerse las obras completas de Aristóteles, Kant y Giddens.
Así es que, chicas, ya sabéis, ahora lo suyo ya no es ir por ahí de única Coca-cola del desierto, sino que más bien lo que tenemos que parecer es una tila en el salón de té de una dama inglesa. Relax y belleza, eso es lo que tenemos que transmitir, que la cosa ya está bastante agitada por ahí como para que nosotras vayamos provocando pequeños terremotos a la vuelta de cada esquina. Vamos, que más de un cirujano estético especializado en convertir los labios en morritos, lo va a pasar peor que la prima de riesgo española.
Tono acaba de llegar de Londres, donde ha participado en un concurso internacional de peluquería, y se conoce las tendencias mejor que un sociólogo de Berkeley. El concurso no es ninguna tontería. Allí ha tenido que medir talento con más de 400 peluqueros de 21 países, de lo mejorcito de cada casa, y para empezar, Tono ya ha sido seleccionado entre los 45 que pasarán a la final dentro de la categoría de vanguardia con el fotógrafo Rafa Fierres. Otro salón valenciano, Tony and Guy, ha pasado a la final en la categoría masculina. Habrá que esperar a finales de mes para conocer el resultado, ¡qué nervios!
Pero mi profunda conversación con Tono no se quedó ahí, mientras recortaba las maltrechas puntas de mi melena hablamos de las tendencias de moda para este invierno. Según él, la tendencia es que no hay tendencia, es decir, que las mujeres hacemos cada vez menos caso a los dictados de la moda. Antes comprábamos marca, ahora buscamos nuestro propio estilo, personal e intransferible, y a ser posible que dure dos o tres temporadas, que no están las finanzas personales para renovar el armario dos veces al año.
Al salir de la peluquería me crucé con Lourdes Verdeguer, de Patos (ya sabéis esa tienda de Poeta Querol que trae lo mejor de cada marca). Ella reafirmó la teoría Tonística sobre la evolución de la moda: “Esta temporada hay un popurrí de tendencias, lo que es lo mismo que decir que cada una haga lo que le salga del moño. Se llevan los años 50, 60, 70 y hasta ochenta, y cada tienda, en función del criterio de la persona que compra la ropa, escoge una tendencia u otra.”
Para el fondo de armario de invierno, Lourdes aconseja invertir en una o dos prendas buenas, de calidad y buenos tejidos, en lugar de comprar muchas cosas. “Una prenda de abrigo, un vestido, una camisa y un pantalón, pero todo de excelente calidad, como la colección de Michel Kors –la primera línea- con una calidad de tejidos y hechuras impresionante.
Así es que chicas, ya sabéis este año hay que ponerse un poco más modositas, que el Ibex 35 no está para sobresaltos.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Se acabó el verano

Se acabó el verano. Las fiestas, los shorts, las chanclas, los mojitos, los chiringuitos de Javea, los baños en Cala Blanca… El concierto de Raphael en Benidorm, ayer noche, cerró definitivamente la temporada. Este año la vuelta será dura, al menos en lo que a la vida pública valenciana se refiere, porque tiene un futuro más triste que el de Jaime de Marichalar: recortes, reestructuraciones, cierres, despidos… Uff, ¡qué bajón!

Menos mal que la boda de la Duquesa de Alba con Alfonso Díez dará un poco de vidilla a la vuelta a la dura realidad y llenará de frivolidad más de una página de periódicos. Su primogénito, el Duque de Huéscar, ha pasado parte de su veraneo en Jávea, ossea, ossea. El heredero de la casa de Alba, y padrino de la boda junto con Carmen Tello la mujer de Curro Romero, suele venir por aquí porque una de sus muchas cuchipandis veranea en Javea, pero es tan, tan discreto, que raras veces se deja ver por los sitios de moda, como La Esquina, de Juan Mouchet, donde preparan unos Gin Tonic de muerte, Jalousie o Achill, que fundó Edgar Slama.

Pero si eres el heredero de la familia con más abolengo de Europa, antes o después, alguien alardea de haber coincidido contigo en un restaurante; hace una semana, él estuvo comiendo en Estapati, un restaurante de tapas en El Arenal, con un matrimonio de gente mayor, así los definió mi fuente de información, que no supo decirme más. ¡Córcholis!, la próxima vez ruego a mis discretas fuentes anónimas que agudicen el oído y cuenten algún detalle más.

Desde luego no es justo. Para una vez que podríamos tener una exclusiva mundial, con el padrino de la boda del año pasando unos días en Javea, va y el hombre hace lo imposible para pasar desapercibido y no da oportunidad ni para sacarle una foto echando las defensas del barco al agua antes de atracar. Nada que ver con el prototipo del nuevo rico, que con lo que ganó con la venta de su último solar se compra un megayate y se pone en la popa, así como quién no, sacando pecho y barriga para que le hagan un foto que constate su poderío.

Carlos Juan Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo es un hombre sobrio, tanto de aspecto como de costumbres. De él se sabe poco, que se casó en 1988 en Sevilla con la aristócrata Matilde Solís y Martínez de Campos, con quien tuvo dos hijos, y que se divorciaron trece años después a raíz de una depresión de ella. Hace poco tuvo una relación con Alicia Kloplowitz, pero lo llevaron con tanta discreción que apenas se publicaron fotos.

Una actitud que poco tiene que ver con la de su madre, que hace lo que le viene en gana y se dejaba ver estos días por Ibiza con un look juvenil flower-power de lo más llamativo. A la duquesa le encanta pasear por los mercadillos artesanales como el de Las Dalias y exhibirse con su futuro marido sin ningún tipo de recato.

Precisamente allí, en el Mercadillo de las Dalias, está vendiendo este verano sus joyas Enrique Paege, pareja del diputado del PP Felipe del Baño. La firma valenciana de joyería se llama Queen Morocco. Enrique se ocupa del diseño de todas las piezas y Felipe de la parte comercial y las relaciones externas. Son piezas únicas: maxi anillos, pulseras y collares con piezas antiguas afganas y marroquíes, mezcladas con piedras como turquesas, coral, turmalinas, agua marinas, y calaveritas de hueso en miniatura. Seguro que a la Duquesa de Alba le encantan, porque son joyas coloristas, con un aire sofisticado y desenfadado, para mujeres con carácter, de esas que van a su aire y tienen un puntito de excentricidad, nada discretas.

“Lo último que estamos haciendo son los bolsos y cestos de mimbre con incrustaciones de tela, piedras y cadenas que están causando furor en Ibiza. Son muchas las políticas valencianas enganchadas a Queen Morocco: Alicia de Miquel, Paula Sánchez de León, Asunción Quinzá, Verónica Marcos, Macarena Montesinos, Mónica Lorente o Sagrario Sánchez. Empresarias como Emi y Lola Senent. Además de personajes de televisión como Ana Rosa Quintana, María Teresa Campos o Mariló Montero”, dice del Baño.” En Valencia se venden en la tienda Opera Prima (Cirilo Amorós) y en Presen Rodríguez (Sorní).

martes, 23 de agosto de 2011

Se busca princesa, duquesa o similar

La Duquesita de Alba (Eugenia Martínez de Irujo), también conocida como la niña de los pareos, se encaprichó este verano de uno de los pareos que dos empresarias valencianas confeccionan artesanalmente en la casa que una de ellas tiene en Náquera. Eugenia paseaba por Ibiza y los vio en una tienda de Santa Gertrudis, ni corta ni perezosa tiró de tarjeta y se compro cuatro o cinco. Días después aparecía con uno de ellos en la portada de Hola y desde entonces Begoña Buqué y Ángeles Casanova, que así se llaman las dos empresarias, no dan abasto para atender sus pedidos.
Todo esto no deja de ser una anécdota, pero sirve para demostrar que el glamour vende.
Eso es precisamente lo que le falta al veraneo valenciano, glamour, famoseo, portadas de revistas, minutos en Sálvame de Luxe… Cierto es que tenemos en Belén Esteban en Benidorm, pero eso da para lo que da, que es más bien poco.
No es lo mismo que abras una tienda en Benicassim, donde lo mejor que te puede pasar es que le vendas un pareo a Paula Sánchez de León, que te puede hacer más o menos ilusión pero que no alterará la marcha de tu negocio, que hacerlo en Ibiza y que te lo compre la Duquesita y de la noche a la mañana te conviertas en la proveedora oficial de pareos de media España.
El veraneo valenciano es excesivamente localista. Le falta abrirse a los grandes círculos del glamour como Marbella, Sotogrande o Ibiza. Sólo así podrá hacerse un sitio en las portadas del Hola o de La Otra Crónica. Nos guste o no, una foto de Cayetana de Alba mirando con ojitos acaramelados a Alfonso Díez, o de los Príncipes de Asturias jugueteando con alguno de sus retoños en la popa de en un barco promociona el destino tanto o más como uno de los grandes eventos en los que nos hemos gastado lo que no teníamos.
Puerto Banus, Sotogrande o incluso Ibiza no tienen más atractivos que Javea, Moraira o Benicassim, sin embargo Claudia Schiffer jamás bronceó sus lindas piernas en el Portichol de Jávea. Tampoco los hijos de Carolina de Mónaco se han cogido nunca una buena turca en las discotecas de Oropesa.
Lo que no puede ser es que el glamour de Benicàssim esté a expensas de que Ricardo Costa o su hermano Juan se dejen ver por una fiesta; ni de que las expectativas de los fotógrafos en Jávea no vayan más allá de disparar sus flashes a Rita Barberá con su hermana Totón o a José Luis Olivas.
Quizás nos faltan mecenas del glamour: gente con dinero, que en Valencia haberla hayla tanto o más que en otros sitios, que organicen grandes fiestas o inviten a famosos en sus casas o en sus yates. Pero por alguna extraña razón nuestros ricos prefieren retirarse a sus casas en Fontanars, en Denia, en Navajas o en Les Platgetes.
Faltan grandes fiestas de verano, como las que organizaban los Suárez joyeros en Marbella, en las que invitaban a Isabel Preysler, perlas incluidas, y aceptaban que la buena de Isabel, para no sentirse sola, se trajese a su grupo de amigas: Nuria González, Marisa de Borbón o Cari Lapique.
Otra buena opción sería organizar un evento benéfico, de esos que montaba Gunilla Von Bismark hace años, o Antonio Banderas y Eva Longoria recientemente, en las que los ricos se gastan 500 euros por cubierto y los famosos menos ricos se dejan invitar porque entienden que ellos, por su cara bonita, se merecen eso y mucho más.
Sea como fuere, lo cierto es que si la Comunidad Valenciana quiere posicionarse como uno de los grandes destinos turísticos europeos, necesita algún reclamo que vaya más allá de la presencia en alguna de sus playas la presencia de los políticos locales de turno. Los eventos como la hípica, el Open de Tenis o la Fórmula 1, han servido para que sepan dónde estamos, pero no para que se queden.
Por cierto, los pareos de Begoña Buqué y Ángeles Casanova se pueden comprar en Valencia en su tienda The Lab. “Los hacemos nosotras con un algodón ecológico fantástico –dice Begoña-, los teñimos a mano y los lavamos y los secamos al aire libre en casa de Ángeles en Náquera; lo mejor del pareo es cada uno es diferente y que está hecho con algodón de camiseta, elástico, no tienes que caminar como una geisha para llevar un pareo, algo muy ridículo.”

miércoles, 17 de agosto de 2011

En la gloria



Cuando éramos pequeñas veíamos los anuncios veraniegos en la tele y soñábamos con que llegasen las vacaciones para vivir algo parecido: sol, playas, barcos, amigos, risas… Luego nuestros padres nos llevaban al pueblo de turno o al típico viaje familiar con tus hermanos dándote la lata todo el día y tus padres prohibiéndotelo todo. Entonces pensabas que el destino te había jugado una mala pasada y soñabas con emanciparte y largarte con un par de amigas, tipo Thelma y Louise, en busca de aquellos anuncios y de aquellos chicos hipermegamonos. Estabas segura de que ellos se fijarían en tí aunque no fueses una rubia explosiva con un tipazo de cortar el hipo, porque les ibas a cautivar primero con tu mirada y luego con tu intelecto. La vida volvió a darnos un mazazo, cuando los veranos fueron pasando y en nuestros viajes nunca encontramos aquellos anuncios y aún menos a aquellos chicos.
Y ahora, cuando ya ni te acordabas de aquellos sueños, te vienes una semana a La Marina y descubres que había que esperar a los cuarenta y venir aquí para encontrar lo que buscabas. Eso es la vida en las playas de La Marina: abandonarte a la siesta, al sol, a la desidia, a la comida y a los gintonics. Hacer la vida social que te apetezca y el ejercicio físico necesario para volver a tener hambre y saciarla sabiendo que con ello volverás a entrar en un estado de modorra que te llevará inevitablemente al sofá o en la tumbona. Y así, en tu duermevela, oyes a unas jovencitas tontear con chicos por el móvil y piensas: “uff, qué pereza”.
Cuando llevas así dos semanas te das cuenta de que sólo tienes dos grandes preocupaciones: una, cuántos kilos te habrás metido cuando vuelvas al trabajo, y dos, cómo te los quitarás de encima.
Para evadirte de esas dos grandes preocupaciones lo mejor es hacer planes, llenar la agenda: habrá que ir a cenar un día a Denia al restaurante de Quique Dacosta, habrá que ir al concierto de Raphael en Benidorm, habrá que dejarse ver por alguna fiesta privada, dejarse caer por alguno de los restaurantes del puerto o buscar algún amigo con barco que te lleve al Portichol a comer tortas de tomate, dormir la siesta en el barco y pasar la tarde merendando y tomando más gintonics. Genial, esto es la gloria, porque si no la gloria no es así, que nos avisen para no hacer el viaje en balde.
Y desde luego habrá que ir la verbena del Náutico, a fiestas, como las que suelen organizar gente como Mayrén Beneyto o Alicia De Miguel. Este año los De Miguel encargaron a Tonica, una cocinera del pueblo de toda la vida, que agasajase a sus invitados con un arroset al forn y mandonguilles de toyina de chuparse los dedos. A la porra las dietas.
Allí estuvieron Mayrén Beneyto, la doctora Teresa Bas, Marga Vilarrasa, Jesús y María Herrero, Santiago Reina, el Doctor Lainez y su mujer Elena, Vicky y Amparo Barrachina, Anuka Prat, Eva Marcellán y Alfonso Manglano y Vicente Barrera, ¡qué mono es este chico!
El menú de Quique Dacosta –portada del New York Times del 15 de junio- no se parece en casi nada al de Tonica, salvo en los ingredientes, en ambos productos de la tierra. La cocina de Dacosta es vanguardista y llega al minimalismo culinario. Uno de sus platos no tiene más ingrediente que un aguacate y otro una hoja de albahaca con canela, y así hasta treinta que componen el menú de verano ‘Sale el sol’. El jueves pasado, el mismísimo Ferrán Adriá comió en su restaurante, y no era la primera vez.
La gamba roja de Denia y el arroz Senia también forman parte del menú. Dacosta dice que tiene la suerte de vivir en un lugar mágico, a un lado la montaña, a otro el mar. “Nuestra cocina parte de un ecosistema que es privilegiado, sobre todo para un cocinero: mar, parques naturales, huerta, arrozales, cítricos, frutales, el saber hacer y la tradición del pueblo… Denia ha sabido encontrar el equilibrio entre la tranquilidad y la animación, la gente joven y mayor, entre lo orgánico y lo cool, entre lo urbano y lo rural, entre las playas de roca y de arena, entre lo ostentoso y lo discreto”… lo dicho, en la gloria.