jueves, 12 de julio de 2012

Entre Churchill y Escarlata O’Hara

Los ánimos de esta ciudad no están para muchas fiestas; y eso se nota en las ausencias, sobre todo en la de los políticos, que antes aprovechaban cualquier eventillo del tres al cuarto para darse un baño de vanidad, sonrisas, besos y abrazos; y ahora apenas se dejan ver.

El jueves, en la fiesta de los premios Tendencias en el IVAM, la máxima representación política fue Esteban González Pons y eso dio que hablar en más de una mesa, claro que en realidad de lo que se hablaba era de las ausencias: dónde están nuestros conselleres, dónde nuestros alcaldes, nuestros presidentes de múltiples instituciones.

Penas y ausencias al margen, la noche fue un elixir para la alta sociedad valenciana que últimamente está más mustia que la sonrisa de la Pantoja. Angela Pla, la anfitriona, presentó la gala con un aire mezcla de Churchill y Escarlata O’Hara: el texto era el de “sangre, sudor, esfuerzo y lágrimas” y los gestos recordaban a Escarlata en la tierra calcinada de Tara. Desde el escenario hizo un llamamiento a la lucha y la capacidad de vencer a las adversidades. Desde abajo, los invitados asentíamos y pensábamos; sí, venceremos, pero a quién, cómo, cuándo, dónde y sobre todo; ¿quién nos guiará en la lucha si aquí no hay nadie?

Pero la gran ausencia de la noche fue la del homenajeado, el ya fallecido Juan Izquierdo; una de las mejores agujas que ha dado esta ciudad en el último siglo y que cayó en desgracia los últimos años de su vida por un turbio asunto que destrozó su reputación y alejó a su clientela.

Cuenta Josep Lozano que Izquierdo compraba tejidos muy caros y los elaboraba más todavía. “Ya no se trabaja así, él fue el único que siguió la tradición de los grandes de la costura, sus vestidos con telas de Catalá tenían mucha prestancia y espesores, sorprendía el grosor de los vestidos acabados, los elaboraba tanto que tenían mucha consistencia”. La sociedad valenciana lo adoraba: Lola Boluda, Rosa Sala, la mujer de Lladró, Mayrén Beneyto, todas eran incondicionales suyas…

Cuando Agatha Ruiz de la Prada entró en la fiesta, del brazo de Josevi Plaza, echó un vistazo y tras un rápido barrido a las invitadas se quedó mirando a una mujer vestida de blanco y preguntó; ¿de quién es ese vestido y quién lo lleva? La chica era la presentadora Laura Grande y el autor, Juan Izquierdo. El vestido, de encaje recortado y bordado a mano con lentejuelas, lo confeccionó para una de las reinas de fiestas de Bétera -le hizo 18 vestidos, nada menos- allá por los años 90.

El taller de Juan ha sido uno de los mejores de España, dice Marta de Diego, que se quedó con parte del equipo de bordadoras y costureras. Marta recibió el Premio a la Mejor diseñadora de moda por un trabajo exigente y perfeccionista, heredero de esa tradición de la alta costura. De hecho, muchas de las clientas de Juan Izquierdo, pasan ahora por el taller de Marta.

Recibieron premio también Carla Royo-Villanova, -¡que sencilla y simpática es esta chica!-, el diseñador Miguel Palacio, Marina Danko, el pintor JARR, Lolo Moda Infantil, la modelo Carla Denecker, el interiorista Luís Galliusi y los diseñadores Siempre Vivas, la fotógrafa Mayte Piera entre otros.

Los otros premios fueron para las empresas de cosmética Deliplus, el arquitecto Eduardo de Miguel, Porcelanosa, Espai Guixeres…así hasta 17 premios. Mucho mérito tiene la presentadora Maribel Vilaplana, que además de conducir la gala mientras el resto cenábamos, suplicaba una y otra vez que guardásemos silencio.

Los mantones brillaron por su ausencia entre las invitadas de fuera. No lo llevó Eugenia Silva- que entregó el premio a Gallusi vestida de Elie Saab-, ni Laura Ponte –hiper delgada, vestida de ella misma-, ni Marina Danko ni Cristina Tárrega, con un Gucci . Menos mal que las de aquí hicimos patria. Alicia de Miguel lució un mantón precioso, por no hablar del que llevó Susana Lozano, del Mercader de Indias, que el pintor Federico Madrazo trajo en su día de Manila y le regaló a la bisabuela de Susana, Sofía Madrazo.

Todas las fotos de la fiesta en facebook

jueves, 5 de julio de 2012

Con mantón de Manila y ¡Olé!

Esta noche hay gran cenorrio en el IVAM porque es la Gran Gala de los Premios de la Moda y el Diseño de la revista Tendencias CV. Vamos, el sarao que todos los años viene montando en el mismo sitio Ángela Pla junto a su carismático marido Juan Lagardera. Asistirán, como otros años, lo más granado de la sociedad valenciana, incluso del mismísimo Madrid.

Las mujeres irán con mantón de Manila, ¿a que es genial?: en plena crisis de orgullo nacional, con la autoestima española por los suelos, sólo esporádicamente levantada por La Roja, llegan Pla y Lagardera y nos hacen desempolvar los mantones que nuestras madres nos guardaban en la cómoda para el ajuar que nunca quisimos. Ellas, nuestras madres, más contentas que un niño con bicicleta nueva porque por fin su hija lucirá el mantón que ha ido pasando de generación en generación y ahora temían que nunca volviese a lucirse. Hay que tener en cuenta que las mujeres de cada familia entienden que sus mantones de Manila son los mejores de toda Valencia; que son únicos e irrepetibles porque eso ya no se hace. Vamos que son algo así como el escudo de armas de cada familia; la expresión de su linaje.

Esto es lo que necesitaba España: que ganase La Roja y que las mujeres luzcamos nuestros mantones de Manila, a ver si así recuperamos nuestro orgullo patrio y ayudamos a De Guindos a bajar la prima de riesgo.

Habrá que ver cómo lucen el mantón de Manila Laura Ponte, Vega y Carla Royo Vilanova, Juncal Rivero, Marina Danko y el diseñador Miguel Palacio, que supongo que no llevará mantón. Me muero de ganas por ver cómo lo lleva Alicia de Miguel, Consuelo Císcar, Marta de Diego o la misma Ángela Pla.

Los chicos, como siempre, irán con traje oscuro, ¡qué aburridos son! A ver si el año que viene Lagardera se anima y les impone la capa española. Lo malo de la capa es que les puede dar un sarampión en pleno mes de julio. Podrían sustituir la capa por una guayabera, es más caribeña aunque no deja de ser muy hispana. Pues nada, este año tendrán que conformarse con traje oscuro, a ver si Josevi Plaza o Luis Galliussi le ponen un toque creativo, un pañuelo, unos tirantes especialmente llamativos o un sastre con hechuras más ajustadas de lo habitual.

Y Hablando de sastrería, el jueves pasado Galerías Londres inauguró un nuevo servicio de sastrería a medida con precios asequibles. La firma se llama Martin Waschbar y sus diseñadores, Antonio Damián y Luís Felipe Serano, se inspiran para sus patrones en el minimalismo centroeuropeo y en elementos de la tradición sartorial anglosajona. ¡El low-cost ha llegado a la sastrería!

Edgar Betoret, dueño de Galerías Londres, presentó a la pareja de diseñadores (los tres en la foto) en un cóctel al que asistió Javier Monedero y Rosa Sanchis, María Gómez-Polo, Isabel Aliño, el empresario Juan Llorens, el tenista Álex Calatrava, el abogado Carlos Antón y Darina Nemethova, María Cosín y la presentadora María Abradelo.

Por cierto, la presentadora de la Gala dela Moda y el Diseño será Maribel Vilaplana, que ya tiene experiencia en estas lides. Se entregarán 17 premios al diseño, la arquitectura, la belleza y la moda y uno honorífico para Juan Izquierdo, uno de los mejores diseñadores que ha tenido Valencia. Las afortunadas damas que tienen uno de sus vestidos en su armario, los conservan con tanto cariño como los mantones de Manila.

Así que, chicas, a ir preparando el modelito y el mantón, porque la cena del jueves será una de las últimas oportunidades que tenemos para lucir bronceado, modelazo y tacones en la ciudad. A partir de la semana que viene, la fiesta se irá a otra parte, a Javea, a Denia, a Benidorm, Benicassim…

jueves, 28 de junio de 2012

¡¡¡A por la Fórmula 1, chicas!!!

(María de Villota sufrió accidente muy grave el 4 de julio. Ojalá se recupere pronto)

A que no sabéis, chicas, ¿cuál sería el peor golpe que podríamos asestar al sexo masculino?, uno que sería aún más doloroso que ese en el que todas estáis pensando. Imaginaos que una de nosotras ganase el gran premio de Fórmula 1. ¡Uahh!, eso sí que les dolería. Los hombres de medio planeta plantados delante del televisor viendo como una mujer, con su melena suelta al viento, su minifalda, sus taconazos y su escote, sube al pódium y desde allí arriba riega con champán a sus contrincantes, todos ellos hombres.

Ahí es donde les dolería de verdad. La lucha del feminista por la igualdad ganaría más en diez minutos que en veinte años de gobierno pajinista. En cualquier otra modalidad deportiva de masas, ellos salvan su honor porque hay división de categorías por sexo; pero en la Fórmula 1, no. Ahí sería ganarles de tú a tú, sin diferencias. ¡Qué gustazo!, derrotarles en su último feudo: el de los motores, los mecánicos, la velocidad, las ruedas, el rugido de los tubos de escape, el de los anuncios de maquinillas de afeitar. Además, luego podríamos restregárselo por la cara todos los días poniendo en nuestros coches una fotografía de la ganadora, para hacerles tragar sus palabras cada vez que al volante nos espetan eso de: “…tía tenías que ser”.

Lo tenemos difícil, lo sé, porque desde que se inició el campeonato de Fórmula 1, en 1950, sólo ha habido cinco mujeres que hayan participado, y todas ellas sin pena ni gloria. Ahora hay una sexta, y esta es española. La acaban de fichar de suplente en el equipo ruso Marussia F-1. Se llama María de Villota, hija del piloto español Emilio de Villota. Lo mejor de todo es que María es una mujer fashion, monísima de la muerte, rubia, con tipazo y muy femenina. Vamos, lo que necesitamos arriba del pódium para asestar el golpe definitivo en la sempiterna guerra de sexos.

María está esta semana en Valencia para estar con su equipo. Pero además, es la imagen femenina de la joyería Durán y el jueves estuvo presentando la nueva colección en la tienda de Poeta Querol. Allí, con un vestido negro de lo más estiloso y una espectacular gargantilla de diamantes, nos contó que la Fórmula 1 era un terreno de chicos y que a las pocas mujeres que habían intentado entrar se les había hecho el vacío, pero que nosotras teníamos parte de responsabilidad por no hacer piña como ellos.

María estuvo en el cóctel de la joyería de Durán rodeada por muchas más mujeres que hombres: Laura Fitera, con un vestido que solo puede llevar una mujer más segura de sus encantos que Fernando Alonso de su temple al volante; Blanca Fitera, con uno de sus collares homenaje a Miuccia Prada; Cuchita Lluch, que nos puso a todas verdes de envidia con las perlas que llevaba de Durán, el Doctor Murgui, y Gonzalo Durán ejerciendo de anfitrión.

La semana pasada también vino a Valencia Cari Lapique a presentar la pulsera solidaria de Suárez. El 20 por ciento de la pulsera One va destinado a la Fundación Aladina de Paco Arango, que ayuda a niños y adolescentes con cáncer. Hasta el córner de Suárez en el Corte Inglés, que pilota Mª Victoria Alcázar, se acercaron las presentadoras María Abradelo y Maribel Vilaplana, con un moño estilo Desayuno con diamantes, Emiliano Suárez y el jugador de la Selección Española de Baloncesto Rafa Martínez.

La verdad es que la Fórmula 1 nos cuesta un dineral pero le da a la ciudad un fin de semana de gloria, que falta nos hace. El viernes se celebró en L’Umbracle la fiesta oficial de la F1. No vinieron grandes estrellas como antaño, pero actuó Juan Magán, el DJ que vuelve locas a las quinceañeras. Y hablando de DJ’s, os dejo que me voy al concierto de Pitbull, el DJ que va de chulito machito y machito chulo pero que me encanta.

viernes, 22 de junio de 2012

Europa nos necesita

Nuestros problemas con la prima de riesgo se solucionarían antes si nuestros políticos cambiasen de estrategia. No puede ser que se sigan reuniendo con los líderes europeos en esos despachos enmoquetados, llenos de ordenanzas encorbatados y camareros con pajarita que sólo sirven agua y café. Lo que tienen que hacer es invitar a Merkel, Lagarde, Draghi y compañía a tomar unos gin-tonics en una terraza de verano, por ejemplo a la del Hotel Westin. Les citas al caer la tarde y de entrada te ocupas de alguien les sirva unos mojitos y de que suene música chil out, de que en una esquina haya un coctelero preparando gintonics, un par de chicas monas por aquí, unos cachas guapetones por allá, tumbonas a tutiplén. Vamos, lo típico de una auténtica terraza española; que a hacer lavadoras puede que nos ganen, pero montando terrazas les damos sopas con ondas.

Al cabo de un rato, es posible que Merkel suelte sus caderas, y así como quien no quiere, les dé un par de meneos como para demostrar que ella también tiene un lado desinhibido. Puede que Christine Lagarde, que es bastante más fashion, vaya más allá y se atreva a seguirle el ritmo a un De Guindos crecido en la pista de baile; mientras Mario Draghí se apalanca en la barra del coctelero de gintonics largándole algún rollo sobre su Italia natal.

Y ahí, en ese ambiente, es cuando Rajoy tiene que apretar: “Oye, Ángela, qué tal si dejas de tocar las narices y le dices a Mario que nos compre unos cuantos miles de millones de deuda”. Mientras tanto, Soralla se lleva a Lagarde a tomar unos sándwiches y le recomienda a su peluquero diciéndole que en España tenemos a los mejores estilistas de Europa. En esas, Monotoro, disimuladamente, se acerca a la barra del coctelero y le comenta a Draghi lo bien que se llevan Merkel y Rajoy.

A media noche podrían cambiar de terraza, se van a Mar de Bamboo y allí mirando la mar se lían ya abiertamente a tomar copas y a bailar música de los ochenta. Es entonces cuando Rajoy toma la palabra y hace una loa a España: “Estaréis de acuerdo conmigo, queridos colegas, en que España es una gran nación y que Europa no sería la misma sin estas terrazas”. Yes, of course, another gintonic, please, dirá Draghi. Ja, ja, dirá Merkel mientras le sigue el ritmo bailongo a Montoro.

Al día siguiente sólo faltará sellar el acuerdo. La terraza de la piscina del Hotel Las Arenas, que sirve comidas, puede ser el sitio idóneo. Allí, el chef Rafa Morales, les recibe con un plato de jamón de bellota, un queso curado a la trufa y un buen vino. Sigue discutiendo los términos del acuerdo mientras se toman unos langostinos con mango y unos cubos melosos de verdura. Seguro que para cuando sirvan el postre, han llegado a un acuerdo y luego para celebrarlo se toman todos unos cuantos gintonics.

El jueves pasado se inauguraron las tres terrazas más fashion de Valencia: la del Westin, la de Mar de Bamboo en el Veles e Vents y la de la piscina del Hotel Las Arenas.

El cóctel del Westin reunió a la crema y nata de la sociedad valenciana: Nidita Guerrero con su marido José Antonio Prat, Conde de Berbedel, María José Navarro, la directora de Montblanc, Miriam Agulló, María Dolores Enguix, el diseñador Valentín Herráiz, la periodista Susana Remohí, Iván Martínez Colomer y Ana García... y para picotear una espectacular tabla de quesos, jamoncito del bueno, sushi, zumos fresquito, gintonics a tutiplén y hasta una fuente de chocolate de postre.

No estuvieron Draghi, Lagarde y Merkel. Tampoco en el del Hotel Las Arenas, que a cambio reunió a un grupo de invitados lo más estiloso de Valencia: Ángeles Casanova, Andrés Llobell, Amparo Lopez y German Ros, Esperanza Vila y Rafa Peris, Chelo Cotanda y Héctor Garcia, Nanda botella y Alfredo Montoro, Trini Gracia, Mamen Jofre, Silvia Escolá y Pablo Serratosa, Eugenia Olmos y Antonio Frigols, Luis Lluch, Beatriz Pechuán y Caco Gomez-Lechon, Nicola Seyda, Maritina Hernández, Rafael Alcón, Sally Corell y Ramón Forcos.

Foto: Vicent Bosch

jueves, 14 de junio de 2012

De Poeta Querol a Cirilo Amorós

De entre las muchas desgracias que pueden pasarte en la vida, una de ellas es presentarte en una fiesta vestida como no toca. Por ejemplo, un día sales de casa con tus mejores vaqueros y una blusa coquetona pensando que llevas el look perfecto para ir a la shopening night, una noche de compras, especial eso sí, pero de compras al fin y al cabo. Y cuando llegas a Poeta Querol descubres horrorizada que todo el mundo va vestido de cóctel, ellas con taconazos y vestidos estilosos y ellos con traje chaqueta oscuro y pañuelo en el bolsillo de la solapa. Entonces cuando te hundes en la más profunda de las miserias y piensas: “pero que de pueblo eres, guapa.”


Pues esa era yo, el jueves por la noche. No sabía dónde esconderme: aquello parecía una plaza de París o Milán la tarde de un desfile de Prada o de Vuitton. Loewe estaba más bonita que nunca, llena de amazonas de colores; En Salvatore Ferragamo, su directora María Angeles Miguel, organizó un mini desfile con su precolección de invierno y dio un cóctel con sushi y champagne. Por todas partes sonaba música en directo y hasta actuó el grupo infantil los Breakers en la tienda de niños Cristina.

Allí estaba lo más granado de la sociedad valenciana: las hermanas Fitera, Mayrén Beneyto, Tatiana Monzonís y su cuñada Alicia De Miguel con su chico, Ángel Villanueva, Marcos de Lafuente que iba hecho un dandy, Marisa Martínez, Amparo Ortuño, Carmen Martínez Colomer, María Jesús Puchalt, Iris Lezcano (Anitín en la Alquería Blanca)..., todas arregladísimas de la muerte y yo con mis vaqueros. Hubiese dado media vida porque de pronto un aguacero obligase a todo el mundo a irse a su casa, pero la lluvia no llegaba y yo seguía buscando a alguna hippy despistada que me hiciese compañía. Para colmo de males, me crucé con la Lomana, la reina del glamour, y no se me ocurrió otra cosa que preguntarle de quien era el impresionante modelito que llevaba, a lo que ella, levantando su mirada hacia el horizonte, me respondió: “Que poco fashion eres si no sabes que esto de Dolce Gabbana, el mismo que llevó Scarlett Johansson.”

¡Ale Begoñita!, pensé, di que te duele muchísimo la cabeza y lárgate de aquí con tus odiosos vaqueros. Con mi triste depresión, me fui a la zona del Mercado de Colón, pensando que si allí mis vaqueros también desentonaban, mi futuro era el destierro. Pero allí no había sushi ni champagne, sino mojitos, palomitas, perritos calientes y vaqueros, muchos vaqueros.

Dentro de la Galería la gente comía papas, montones de papas, que Jorge Abadía, de Spantajáparos, había comprado a granel; todo un acierto entre tanto mojito. Un ambiente bien distinto al de Poeta Querol, pero no menos divertido. Afuera, Francis Montesinos no daba abasto para saludar a tanta gente y hasta tuvieron que restringir el acceso a la tienda. Womensecret, Alejandra Montaner, TCN y October eran un trasiego de gente entrando y saliendo, por no hablar de la tienda de Presen Rodríguez, epicentro de la noche, o la de Verónica Montijano, que arrasó con los descuentos.

Un par de calles arriba, en Hernán Cortés, Hannover reunía a los hombres más elegantes de valencia, mientras el coctelero de Belgravia preparaba unos mojitos espectaculares en la tienda de Marta de Diego. Marta acaba de traer en exclusiva la colección de sombreros y tocados de Philip Treacy, el mismo que viste las cabezas de Kate Middleton o Sarah Jessica Parker, y los dejó por toda la tienda para que los probásemos. Hasta Mayrén Beneyto sucumbió al encanto de unos tocados que además de sofisticados, son comodísimos, vamos, que te sientes como si hubieras nacido en la familia Real británica. Eva Marcellán y Esther Barrera se probaron media colección, aunque el de más éxito fue el que llevó Victoria Beckham en la boda de Kate y Guillermo.

Bueno, el caso es que la idea de Maribel Cosme y Yo Dona, de montar noches de compras en el centro de Valencia es un plan genial. Eso sí, el año que viene salgo de casa con tacones y me meto en el bolso unas zapatillas, para dar el cambiazo cuando vaya por el Parterre.

jueves, 31 de mayo de 2012

Summer shopening night

Esta semana empieza el mes y aunque parezca mentira, todavía hay gente que cobrará la nómina. Llegará entonces la tentación mensual de salir de compras antes de que los recibos vuelvan a dejar la cuenta más seca que la caja de Bankia. Pero este mes no es como los demás, hay que esperar, hacer un apartado para el día siete, porque ese jueves tenemos plan: la summer shopening night. Todas las tiendas del centro de valencia estarán abiertas hasta las doce de la noche.

El plan es el mismo que en la primera shopening night de diciembre, pero con un plus. En junio, a las 10 de la noche, todavía es de día y como no hace frío puedes lucir modelito sin tener que cargar con abrigos y bufandas. Chicas, coged bolsos que se lleven al hombro, necesitaréis las dos manos libres, una para las bolsas de la compra y la otra para los canapés, champagne y copas a tutiplén

En la web www.shopeningnight.com ya está la lista de tiendas que abren (van por 140 y subiendo), los descuentos y las sorpresas que preparan. Este año la noche de compras se ha promocionado en Madrid, y como encima coincide con la “Valencia Cocina Abierta”, los AVE van a llegar llenitos.

Hablando de multitudes y de trapitos, Primark ha llegado a Valencia. Abrió el miércoles en el centro comercial Bonaire una tienda de 3.300 metros cuadrados, nada menos. Primark es una cadena de ropa irlandesa lowcost, pero muy lowcost, la versión barata de H&M, que ya es decir: bikinis a 5 euros, vestidos de niña a 7 euros y camisas de hombre por el precio de un menú Bic Mac. Primark es el paraíso de las blogueras de moda y las que quieren cambiar cada día de modelito no sólo por el precio, sino por la rapidez con que adaptan las tendencias de las pasarelas.

Las tiendas siguen animando la vida social valenciana. Esta semana, María Palacios, la mujer del Conde Lecquio, estuvo en Valencia presentando la colección de baño de Sucrette, una firma italiana de lo más estilosa. La diseñadora, Terry Calogiuri, fue bailarina de ballet clásico

y tiene una visión muy romántica de la moda. Todos los bikinis están cosidos a mano con telas delicadas y forrados con tul. La presentación fue en Caro Hotel, aunque los biquinis se venden en Weekend, en Cirilo Amorós, y tendrán un 20 por ciento de descuento hasta el 15 de junio.

El Caro Hotel se está convirtiendo en el centro oficial de eventos glamurosos y de shopping. Olivia de Borbón, imagen de las joyas Aristocrazy, estuvo en suitte del Marqués hace unos días para promocionar la versión low cost de la joyería Suárez. Allí, las modelos vestidas completamente de negro, lucían las joyas de la firma en versión extragrande. Hasta allí se acercaron blogueras como –Greta Borrás, Patricia Romero y Ana Abatí-, Olga Reston, que está triunfando con sus Cupcake, Laura Gallego, de Belgravia, y Silvia Martínez, del estudio de Ramón Esteve.

El diseñador Juanjo Oliva también está de gira promocional. El martes vino al Corte Inglés de Pintor Sorolla para promocionar la mini-colección que ha diseñado para Elogy, una de las firmas de El Corte Inglés. Oliva es uno de los niños de la moda española mimados por las periodistas de moda, que se deshacen en halagos hacia sus patrones. Cierto que sus vestidos de fiesta y cóctel son de lo más elegantes, aunque inaccesibles para la mayoría. El diseñador llegó a abrir tienda en Madrid, pero acabó cerrando, como la mayoría. Una pena. Ahora mantiene su taller y hace sus pinitos con esta colección accesible al público: piezas clásicas para fondo de armario que no superan los cien euros.

Hasta la summer shopening night, tiendas y actos benéficos dan vida a las agendas. El joyero Arguimiro Aguilar organizó el viernes un torneo de golf benéfico para la Casa de la Caridad. ¡Participaron cerca de 300 golfistas! Y la semana que viene, el día 2, Murviedro organiza otro torneo benéfico en el Club de Golf El Bosque, esta vez para el cáncer. Además, habrá cata de vinos y ¡cursos de gin-tonics!

jueves, 24 de mayo de 2012

Maktub, mucho más que una película

Al hijo de una familia bien, de esos que ya lo tienen todo ganado en la vida, le dio un día por ayudar por los demás. Podría haberse dedicado a vivir del cuento y a gastar el dinero de su papá, pero pensó que podría hacer cosas mejores. Hizo sus pinitos en el mundo de la música y llegó a producir más de una serie de televisión con cierto éxito; pero además de todo eso, le dio por visitar a los niños enfermos de cáncer en un hospital de Madrid.

En una de sus visitas conoce a Antonio, un chaval de quince años que le impactó cuando le dijo que a él lo que más le dolía era no pode cantar rap, que era lo que más le gustaba. Así es que nuestro amigo rico le retó a que compusiese un rap con la promesa de que le ayudaría a producirlo.

Dicho y hecho, al día siguiente Antonio había compuesto su tema y nuestro amigo cumplió su palabra y juntos grabaron un disco y un video. Poco después Antonio se curó y nuestro amigo siguió ayudando a otros niños enfermos de cáncer dándoles algo que no tenían: salas en los hospitales donde esos niños tienen un espacio en el que divertirse y seguir conectados con la realidad a través de ordenadores, internet, videoconsolas, televisiones…

Nuestro amigo llevó la historia de Antonio al cine e hizo una película que algunas habréis visto, se llama Maktub. La vida quiso que Antonio, tras sobrevivir a la leucemia, muriese víctima de de un desgraciado virus poco después del estreno de la película. De él nos queda su canción, su lección de coraje y su película en la que transmite un enorme amor por la vida.

Nuestro amigo, el hijo de familia bien, se llama Paco Arango, es el hijo de Plácido Arango, el dueño de varias cadenas de restaurantes, entre ellas Vip’s y los Starbucks españoles. Ha creado la Fundación Aladina, que recoge fondos para que los niños enfermos de cáncer tengan una vida más alegre mientras están ingresados en el hospital.

El viernes, la Fundación Aladina y la revista Yo Dona organizaron una cena benéfica en el Westin. La sociedad valenciana se volcó con la causa y ayudaron así a que la Unidad de Oncología Infantil de la Fe tenga pronto una sala donde los niños ingresados puedan chatear, jugar, escuchar su música y ver sus películas. Como dice Paco Arango: “lo normal es llevar a los niños a un campamento, la Fundación Aladina lo que hace es llevar el campamento al hospital”.

El club Moddos, RGB arquitectos y el Hotel Westin colaboraron en la organización de la cena, a la que fueron cerca de doscientos invitados, entre ellos la directora de Yo Dona, Charo Izquierdo, con la periodista Carmen Duerto, el director de El Mundo Valencia, Rafael Navarro, Ramón Gandía y Alicia López de RGB, la periodista Pilar Tamayo, Marcos de la Fuente, de Unidad Editorial y caras conocidas de la sociedad valenciana: Mayrén Beneyto, con un vestido de cóctel de lo más juvenil; el diseñador Valetín Herráiz, el joyero Vicente Gracia con su mujer Mónica; la escritora Gadea-Fitera, María José Navarro, Rocío Bacharach, el cocinero Quique Dacosta, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, de la Joyería Siete, Paco Gil, de Porcelanosa, Javier Pecharroman, cónsul de Grecia...

La noche estuvo de lo más animada: primero cóctel en el jardín, luego cenita con postre de yogurt, perfecto la dieta; actuación de flamenco y la clásica rifa de estas cenas. Se sortearon viajes, noches de hotel, unas sandalias súper estilosas de Week-End, la tienda de Cirilo Amorós que la semana que viene trae la colección de baño de Sucrette con descuentos del 20 por ciento, y un broche espectacular de Blanca Fitera, que le tocó a Mª Dolores Enguix. Además, se sorteó un colgante de Vicente Gracia, un pañuelo de Salvatore Ferragamo, unas gafas de Óptica Climent, perfumes de Bulgari, una pluma Montblanc, una cena en El Poblet, una pieza de la joyería Siete y una estola de visón de Gabriel Seguí, todos regalados para la causa ¡creo que no me he dejado ninguno!

Por cierto, Maktub acaba de salir en video. Quien necesite una lección de humanidad ya sabe lo que puede hacer.

jueves, 17 de mayo de 2012

Las tiendas nos devuelven la vida

A la vida social valenciana le está pasando lo que a alguno de nuestros armarios: hace años, cuando nuestras tarjetas de crédito siempre tenían saldo, te comprabas cosas muy de temporada, con las que te veías fantástica pero que sólo te pusiste un par de veces. Ahora que no hay tarjetas, ni crédito, ni saldo en las cuentas, vuelves a tu fondo de armario, a esas prendas clásicas con las que sabes que siempre aciertas.

Lo que está pasando con la vida social valenciana es exactamente eso, una vuelta a los clásicos, a las fiestas de inauguración de tiendas y a las galas benéficas. Atrás quedaron las prendas más fashion, es decir aquellos fiestorros, pagados con dinero de no se sabe quién, en el que los anfitriones eran nuestra clase política. Allí iban ellos, entre sonrisas y abrazos, codeándose con gente famosa que muchas veces estaban allí porque antes habían pasado por caja.

Ahora que nuestros políticos no tienen dinero ni para aspirinas, las fiestas las organizan los dueños de las tiendas, personas con nombres y apellidos que las pagan con su dinero; y eso, quieras que no, marca una diferencia: menos despilfarro, menos famosos de tres al cuarto y fiestas más recoletas y menos ambiciosas. Nuestros políticos se dejan ver menos que antes y los financieros ya no están porque simplemente han desaparecido.

Esta semana ha habido tres saraos y todos organizados por tiendas del centro de Valencia. Hoss Intropia organizó su primer “eating and shopping” y promete seguir haciéndolo todos los jueves. Invita a champagne y canapés de Belgravia para que las clientas aprovechen la hora de la comida para comprar. No me digáis que no es un buen plan, ya que te gastas la pasta, por lo menos te ahorras el menú, y siempre te queda la opción de hacerte la longuis y salir de allí con las manos vacías y apetito saciado

El mismo jueves, la Óptica Climent invitó a chocolatinas de menta con Moët. Mª Dolores Enguix, la dueña, se había traído a la tienda toda la colección de gafas de Prada y Miu Miu. Probarse gafas de sol es un plan de lo más divertido, no tienes que pasar por el probador, ni quitarte y ponerte ropa, y cambias de look en un plisplás; puedes jugar a ser Janis Joplin con unas maxi gafas redondas, una diva italiana de los años 50 o una setentera Brigitte Bardot.

La que más y la que menos acabó llevándose unas gafas, fíjate con qué poco nos pueden animar a las compras, un par de copas de champagne y unas chocolatinas. Ana García-Rivera, la mujer de Iván Martínez-Colomer, de Moddos, escogió las menos discretas de todo el muestrario, unas de color rojo que parecían sacadas de Thelma y Louise; Andrea Villafamé se llevó unas blancas con purpurina dorada; Natalie Müller, la novia de Jesús Terrés, eligió otras Miu Miu. Jesús es autor de “Nada Importa”, un blog genial que os recomiendo para cuando estéis delante del ordenador sin saber qué hacer.

Casi todos los invitados de la óptica se fueron de allí al cóctel de Mont blanc con un catering de Quique Dacosta, nada menos. El motivo era presentar la nueva decoración de la tienda. Le han sacado mucho partido al pequeño espacio de Poeta Querol; ahora luce más escaparate y el interior es más espacioso. Entre los invitados, Esperanza Vila, Cuchita Lluch, Amparo López, Sela Falcó, Victoria Cercós, que la semana pasada presentó su nueva colección de joyas, José Luís Avilés, de Bulgari, y Mª Angeles Miguel, de Ferragamo; Patricia Villarroya, la diseñadora Presen Rodríguez, Nuria Lledó Fuster, y el Alcalde de El Puig, José Miguel Tolosa. También estaba Rafael Betoret, ex amigo de El Bigotes, con sus patillas vistosas y su eterna sonrisa.

La semana que viene habrá más fiestas, pero una muy especial: la cena que organiza la Fundación Aladina y Yo Dona, para recaudar fondos y luchar contra el cáncer infantil. Será el viernes en el Westin.

jueves, 10 de mayo de 2012

Qué básicos sois, chicos

Alguien debería explicar a los chicos, desde muy niños, que cuando las mujeres lloramos es porque nos pasa algo, aunque digamos que no nos pasa nada. Quizás así, cuando crezcan, sean un poco más sutiles y menos primitivos que sus padres.


Un día cualquiera de tu vida te entra un bajón; de pronto, nadie sabe por qué, te ves mayor y poco fea. Te tumbas en el sofá, te tapas con una manta y piensas que tus sueños no se han cumplido y que quizás ya nunca se cumplan. Justo entonces aparece por allí tu novio o tu marido y te da un beso rutinario como el de cualquier otro día, y tú piensas: “Jope, no se ha dado cuenta de que estoy plof”. Entonces empiezas a llorar en silencio, quizás así se percate y actúe como esperas de él: atiborrándote de mimos hasta que te haga reír. Cuando por fin se entera, sólo se le ocurre preguntarte qué te pasa; tú, que quieres hacerte querer, le dices que nada.

Y entonces pasa lo peor que te puede pasar: él actúa como si efectivamente no te pasase nada. Se sienta a ver el fútbol y a beber una cerveza mientras devora un paquete de papas como si fuese un mono del zoológico. Tú sigues llorando y esperando su cariño, pero él está hablando con su colega por el móvil, comentando el partido. Te sientes abandonada, sigues llorando y de pronto el salta del sillón, desparrama las papas por el suelo, empieza a gritar “goool” por toda la casa. Se pone el móvil delante de la boca y sigue gritando gooool como si fuese un orangután exigiendo su comida. Tú te sientes morir y le miras y dices pero cómo puedes ser tan primitivo, tan básico, tan insensible.

¡Uff!, no quieres seguir viéndole, así es que te encierras en tu habitación con tu osito de peluche segura de que te va entender mejor que ese cavernícola.

Así es la vida, chicas, qué le vamos a hacer. Ellos no nos entienden ni lo harán nunca. Con eso nos toca vivir. Sólo de vez en cuando, muy de vez de en cuando, aparece alguno con ese mínimo de sensibilidad exigible para sabernos tratar en los momentos difíciles.

Estos días en la cafetería Belgravia (calle Jorge Juan) hay una exposición del pintor italiano Claudio Zirotti, que ha dedicado parte de su obra a la mujer. Intenta descubrirla en todos sus matices, en cada una de sus etapas, de joven, de madura, como madre, como amante… Dice que la mujer nunca se muestra tan evidente como el hombre, por eso utiliza gasas, texturas y volúmenes que muestran con sutileza la intimidad de la mujer.

Su fascinación por las mujeres le viene de muy joven; se crió con su única hermana en una familia donde la madre tenía mucho protagonismo, como en casi todas las familias italianas. Una mujer le llevó a vivir en Brasil y el amor por otra le trajo hasta Valencia en los años noventa.

La exposición se inauguró el jueves y por allí se dejaron ver amigos del pintor como Toni e Isabel, del Restaurante La Lambrusquería; Javier Andrés, de La Sucursal; el periodista Luis Motes; Carmina Durán, el fotógrafo Eduardo Peris; Rebeca García, de Enópata, la mujer del Cónsul de Italia Alina Elizalde, Inma Meridán…

Laura Gallego, de Belgravia, demostró que en poco tiempo ha conseguido una capacidad de convocatoria envidiable y reunió a buena parte de la sociedad valenciana: Nidita Guerrero, de Unicef; José Vicente Morata con su mujer Pilar Pons; Antonio Meco y Mª José Albert; Antonio Luque, Amparo Bonet, Bárbara Mas, Jacobo Catalá, Maritina Hernández, Marta Catalá, Mª José Navarro, Santiago Miralles y su esposa Cruz, Antonio Hoyos, Ignacio Rincón de Orellana y la diseñadora Presen Rodríguez.

La exposición estará en Belgravia hasta julio, así es que si alguna tarde paseáis con vuestro chico por el centro de Valencia, quizás podríais acercarle a tomar un café, a ver si se le contagia algo de Zirotti y la próxima vez que os vea llorar no se comporta como un orangután. Claro que no os hagáis ilusiones, lo más probable es que acabe comiéndose una hamburguesa y echándole una ojeada a la prensa deportiva.

jueves, 3 de mayo de 2012

Bodas glamurosas

¡Quién tuviera treinta años para casarse por primera vez!; ¡quién volviera a soñar con ese día!, con el vestido, con las flores, los invitados, la música, la decoración de la mesa… ¡ay! y el novio, sí, el novio se me olvidaba.
Lo malo de las novias es que siempre hay un hortera que la desluce: un amigo del novio con una camisa moderna y una corbata del mismo color; una amiga de la suegra con un sombrero sacado de una telenovela venezolana, o una amiga de la cuñada que se presenta allí con una minifalda y unos taconazos más propias de una noche loca que del día de tu boda. Pero en fin, lo bueno es que todo eso se olvida y al final lo único que perdura son los buenos recuerdos y, una veces por suerte y otras por desgracia, el novio.
Por mucho que quieras diferenciarte, en una boda siempre hay cosas de las que no puedes ni debes escapar: tiene que haber una tarta, un vals, un vestido blanco, unas fotos más o menos cursilonas, un idiota que grita ¡que se besen!, una boba que se pasa de copas y acaba llorando porque no tiene novio…
Para hacer las cosas bien, hay que innovar lo justo y cuidar mucho los detalles y tenerlo todo perfectamente coordinado y planificado. Hasta ahora eso lo hacía siempre la novia, ayudada por su madre, e informando periódicamente al novio. Ahora hay profesionales que se ocupan de todo, saben dónde buscar cada cosa, conocen los imprevistos y saben crear el ambiente que quieres.
Una de esas empresas es la de las hermanas Rosana y Lorena Oliver: “Las bodas de Araventum”. Ellas empezaron organizando fiestas para la Copa América -¡qué tiempos!-. En una de esas fiestas estuvo invitada una importante periodista de moda, y le gustó tanto el montaje que se lo recomendó a una amiga que se iba a casar. Desde entonces, las hermanas Oliver se dedican a esto y lo hacen francamente bien.
Hace una semana presentaron su empresa en Valencia, lo hicieron en Caro Hotel, el mismo día que se inauguraba allí el restaurante, Alma del Temple. Convirtieron una suite en un showroom con una muestra de lo que hacen: flores de La Tartana, catering de Cocotte, mesas con manteles de hilo y … todo con un toque inglés, elegante y fresco. ¡Vamos, que te dan ganas de volverte a casar!
Rosana y Lorena convocaron a lo mejorcito de la sociedad valenciana. Sonsoles Gómez-Torres, Begoña Mortes, Elvira Catalá y su hija Elvira Selva, Eva Marcellán, Conchita Cañamás, el notario Ramón Pascual, Ana Serratosa, María José Navarro, Pilar Pons y María José Albert, Esther Barrera, María Cosín, Matilde Conesa, las hermanas Fitera…
En la misma suite, Blanca Fitera expuso sus tocados de novia y sus collares babero, que para esta primavera se llenan de piezas de colores, extravagantes y personales, piezas únicas, pequeñas obras de arte. En otra zona de la sala, Sally Correll expuso su colección de pendientes para esta primavera, en plata y piedras semipreciosas con pequeñas flores talladas que recuerdan a los de Prada. Ah, se me olvidaba, y la presentadora Ana García-Sinériz, vestida con el famoso abrigo de Marni para H&M, ofició de madrina del evento.
Para esas novias que huyen de los vestidos de novia clásicos, pesados y llenos de encaje, la diseñadora Noelia Navarro acaba de lanzar su línea de novia NbNona. Noelia parte de un patrón básico, muy estudiado y depurado, al que va añadiendo superposiciones en función de lo que quiera la novia. Todas las piezas encajan perfectamente unas sobre otras, y el resultado es una novia minimalista pero nada simple, con formas geométricas y lineales, perfecta para mujeres que odian el exceso. La presentación fue en la galería Kir Royal, y hasta allí se acercaron los diseñadores Jaime Piquer, Manuel de Gotor, los fotógrafos José Luís Abad y Juan Carlos Vega y los televisivos Frederic Ferri, Maribel Vilaplana y Laura Grande.