jueves, 27 de septiembre de 2007

Soy de Prada


Me encanta Prada. Me gusta su nueva colección. Me gustan todas sus colecciones, las antiguas y las nuevas. Acabo de comprar en ebay un bolso de hace casi cinco años y me sigue pareciendo genial, ¡a ver qué otro diseñador supera la prueba! Prada es como todo lo bueno, mejora con los años. Como muestra, la colección del invierno 2003

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Cincuenta años no son nada

A las que nacimos en el 68 nos quedan tres telediarios para despedirnos de cualquier posibilidad de que nos sigan considerando jóvenes: cuando entras en los cuarenta ya eres inevitablemente una señora. Las matemáticas son inmisericordes y por más que tratas de rejuvenecer tu look con minifaldas y vaqueritos ajustados, lo cierto es que cuando cumples los cuarenta, cada día que pasa es uno menos que falta para llegar a los cincuenta y eso un cierto pavor, porque recuerdas que de niña tu abuelita tenía esa edad. Encima, según una amiga, cuando cumples cuarenta te llenas de arrugas… ¡pánico me da!

En fin, que llevo una temporada larga debatiéndome entre si el día de mi cuarenta cumpleaños debo celebrarlo por todo lo alto, o prefiero encerrarme en mi habitación, bajar la persiana, cerrar la puerta y decir a todo el mundo que una enorme cefalea amenaza con llevarme de este mundo. Y en esas andaba hasta hace unos días, cuando cae en mis manos una nota de prensa anunciando que Arturo Blanch va a celebrar su cincuenta cumpleaños con una fiesta de disfraces en el Alameda Palace. Lo primero que pensé fue: “uff, qué suerte, ya tiene cincuenta, no tiene que pasar por los cuarenta”.

La nota de prensa anunciaba una web, arturocumple50.com, en la que daba instrucciones para ir a la fiesta: imprescindible el uso de toga, así es que se podía ir de egipcio, de romano, de árabe, de Rappel, de Harry Potter o de monja. ¡Fantástico!, eso es echarle bemoles a la vida y saber disfrutarla. Y llegó la fiesta. Entre los invitados –la lista está en la página web, para los cotillas-, estaban amigos del colegio, de La Cañada, de Jávea, del sector de la comunicación, de la política, del mundo empresarial…Ellos optaron por la chilaba y ellas por la toga de romana (mención especial al disfraz troglodita de Begoña Aguilar y Cuchita Lluch, esta última, imprescindible en cualquier fiesta que se precie).

El cumpleañero dejó la organización de su fiesta en manos de una agencia de comunicación, de ahí que todo estuviera cuidado hasta el detalle: cuando llegabas, podías posar en el photocall y hasta hacer declaraciones como si fueras famoso ¡que divertido! Ya dentro del recinto, veías en una pantalla enorme las entrevistas en directo, ¡como el tomate, pero con amigos! La música estuvo a cargo de Distrito 10 radio, emisora que aprovechó que el acto para hacer su presentación en sociedad.

Más detalles de la fiesta de cumpleaños, para los que quieran copiar ideas (benchmarking de andar por casa). Dentro del local, se montó un escenario con el fondo “Arturo cumple cincuenta” y un sillón justo en el centro, a modo de trono del Rey Arturo (¡estos de comunicación están en todo!). En la sala, decorada en blanco y negro, había barra de cócteles, mesas centrales altas y bajitas con centros de flores. El catering fue estupendo (la fondue de frutas, para repetir). Después de la cena, la periodista Esmeralda Velasco se subió al escenario, le dijo a Arturo unas palabras muy bonitas, y el subió rodeado de músicos con tambores, se sentó en el trono y subieron su mujer y sus dos hijas, que le cantaron el cumpleaños feliz (cantan de lujo las dos); después hubo tarta con velas y chica dentro, de sorpresa; música de varias décadas y, en fin, para que se hagan una idea, los últimos invitados se fueron ¡cuando ya habían dado las cinco!

No sé si me atreveré, pero visto lo visto el viernes, creo que de lo encerrarme en la habitación nada de nada. Quizás yo también monte una fiesta de disfraces, aunque creo que cambiaré las togas por pantalones cortos para ellos y para ellas vestiditos de flores sesenteros. Y quien no se disfrace, no entra.

lunes, 17 de septiembre de 2007

El canapé de huevas se quedó enterito

La fiesta de inauguración del hotel Las Arenas fue genial. Excepto el canapé de huevas, que se quedó enterito en las bandejas (lo sacaban una y otra vez, pero la gente no picaba), estuvo todo a la altura de un cinco estrellas GL (gran lujo). Hay que decir que la gente lo cogió con ganas por ser la primera fiesta después de verano. Lleno total (casi mil personas) pero sin agobios, porque el jardín del hotel es enorme. Lo mejor es que abrieron las suites de la planta cuarta para que los invitados pudieran cotillear. Tiene su aquel ver cómo duermen los ricos que se alojan en una de las dos suites (Las Arenas y La Malvarrosa) de a 3.000 la noche: albornoces mullidos, colonia y jaboncitos de Hermès, pantallas enormes de plasma, 90 metros entre salón, baño y dormitorio…

La suite Las arenas está decorada en tonos arenas y la Malvarrosa en tonos malva. Elemental, querido Watson. La de tonos malva tiene hasta cocina, un poco inútil, la verdad, porque no creo que el rico de turno se ponga a cocinar una tortilla a la francesa a la una de la mañana… Las Arenas es muy parecida, pero sin cocina. Lo mejor de las dos, los balcones con vistas al mar, ¡que mavarilla! Desde la terraza, puedes imaginarte a Miuccia Prada (se alojó en esa suite con su marido), mirando al mar y suspirando por una victoria de su equipo, el Luna Rossa. Añádanse a las vistas del mar, las piscinas del hotel iluminadas en primer plano, las mesas del jardín perfectamente alineadas, la música de jazz sonando como en la lejanía y un enorme globo blanco iluminado representando la luna de Valencia (la de verdad estaba escondida). Resultado: una noche mágica de verdad, como dijo una amiga de una amiga, tal que si fuera el baile de la película El gran Gatsby. No iba desencaminada esta mujer, porque de hecho, los dueños del hotel intentaron recrear la atmósfera de los años veinte, con música y actrices vestidas de charlestón.

De los modelitos de las invitadas, un poco de todo. La invitación no especificaba ningún dress-code, pero algún colega mal informado escribió que la cena sería de gala y cundió el caos. Allí tenías a señoras de fiesta y tiros largos y a otras (servidora incluida) con pantalón y blusa como de diario. ¡Desastre total! La próxima, por favor, que se incluya el dresscode, que así ya sabemos cómo ir vestidas (ellos no tienen ese problema, con un traje chaqueta, van ideales). Y hablando de modelitos, ¡qué mona iba la hija pequeña de Presen Rodríguez, con uno de los vestiditos mini con plisado de su colección! Según Presen, si te gusta ese tipo de vestido, hay que aprovechar esta temporada antes de que cambie la moda y vuelvan los ajustados ¡Presen no desaprovecha una!

Como no se puede estar en dos sitios a la vez, la semana de la moda no la vi en directo, sino en Punt 2. Me da vergüenza ajena sólo recordarlo. A Josep Lozano le faltaban adjetivos para dar jabón a los diseñadores. En parte es lógico, porque él no sólo comenta los desfiles para Punt 2, sino que además es director técnico de la pasarela, cronista de los desfiles para varias revistas y un periódico local y, por si fuera poco, su agencia NIL (Nadal y Lozano) factura por llevar la comunicación de la Semana de la Moda,… ¡Eso sí es rentabilizar la pasarela! ¿Entienden ahora porqué para Lozano los desfiles de Valencia son de lo mejor del mundo mundial? Lo que pasa es que hasta el peloteo hay que hacerlo con clase. No se pueden decir cosas como “así aplega el mestre absolut del glamour internacional” hablando de Alex Vidal, porque eso no se lo cree nadie, ni el propio Alex, que no sabía dónde meterse después de semejante comentario. ¡Para cambiar de canal!

domingo, 9 de septiembre de 2007

¡A pedir hora en la peluquería!

Cuando llega septiembre y compras los uniformes de tus hijos, empiezas a respirar tranquila ¡Siiiiiii, vuelta a la normalidad! Los niños al cole, los trajes de baño guardados y las chancletas a la basura. ¡Qué liberación! A estas alturas ya no puedes más con la playa, con las toallas de playa, con la canción del verano y hasta con tus niños, que te parecen tan pesados como los del vecino. Qué maravilla pedir hora en tu peluquería favorita (Jacques Dessange por fin ha abierto en Valencia, en Conde Salvatierra) y que te dejen una melena como la de Claudia Schiffer, nada que ver con esos pelos de loca que has llevado todo el verano gracias a la brisa marina y al agua de la piscina. Adiós a la coleta, la pinza y hasta el coletero de Winnie de Poo que le cogiste un día a tu hija ¡qué fuerte!

Que bien salir de tiendas y descubrir las chaquetas y abrigos de paño, nada que ver con las telas flojas de los vestiditos de verano; y los suéters de cachemir, tan agradables al tacto; y las botas de montar, ¡tan elegantes! Y que bien encontrarte con todas las colecciones nuevas, con tiendas recién inauguradas y con otras redecoradas, como Max Mara. Definitivamente, me encanta septiembre. Si hasta te invitan a fiestas ¡y no son de la Copa América! Para empezar, el martes que viene comienza la semana de la moda de Valencia, de la que hay mucho que hablar y no precisamente bueno, porque este año tampoco desfilará Montesinos (sigue en desacuerdo con el rumbo que ha tomado la pasarela), como tampoco veremos las colecciones de Presen Rodríguez, Enrique Lodares, Marta de Diego o Juan Andrés Mompó, entre otros importantes de la moda valenciana, con la excusa de que su ropa no es prêt-à-porter. Ya estamos. ¡Habría que ver cuántos de los que desfilan tienen prêt-à-porter, producción industrial y venta bajo pedido! Excepto Hanibal Laguna y Dolores Cortés, que también desfilan en la Pasarela Cibeles con Montesinos, los demás, de industria, más bien poco.

En cualquier caso, ahí está el supuesto escaparate de la moda valenciana para quien quiera acercarse a la feria de Valencia (con invitación), y ver alguno de los desfiles. Y el miércoles ¡tachán! Dos fiestas, dos, para lucir modelito, peinado, manicura, pedicura y hasta tratamiento de belleza post verano. Lástima que las dos coincidan en día y prácticamente en hora. Y, además, ninguna tiene que ver con la Copa América ni con ningún evento deportivo, cosa rara en esta ciudad. La primera es el cóctel organizado en Siete Aguas para presentar el complejo Ríos del Belenguerón. Lo más de lo más de la sociedad valenciana (la de toda la vida) estará Siete Aguas en la fiesta de inauguración de un proyecto que incluye un hotel de lujo, campo de golf, río truchero y hasta centro comercial. ¡Que no llueva, por favor! Las animadoras del evento serán las princesas de Baviera, Crista y Tessa. (¿Se imaginan a Doña Leti dentro de unos años como imagen de una urbanización?, ¡qué maldad digna de Jaime Peñafiel!). El cóctel promete porque es el primero después del verano y a la gente le apetece arreglarse, saludar a unos y otros ¡y cotillear, como no!

El mismo día, y sólo una hora después –habrá que coger el coche a la carrera-, a las ocho y media de la tarde, comenzará la fiesta de inauguración del hotel Balneario Las Arenas. Es verdad que el hotel lleva un año funcionando, pero con tanta Copa América y tanto evento, los propietarios -la familia Santos-, no habían encontrado un hueco para celebrarlo. Como contrapartida, la fiesta será una pasada, con muchos invitados y un catering a la altura de un cinco estrellas gran lujo ¡uff, habrá que ir pensando en el modelito!

lunes, 3 de septiembre de 2007

Bulgari y Samsonite abrirán tienda en la zona más cara de toda Valencia

Al ritmo que lleva, la calle Poeta Querol va a tener más tiendas lujosas que Serrano y Ortega y Gasset juntas. Las próximas en abrir: un pedazo de tienda de Bulgari y otra menos ambiciosa de Samsonite Black Label. La de Bulgari será impresionante, aunque habrá que esperar a Navidad para la inauguración porque la reforma del local acaba de empezar. Los italianos no querían contarlo hasta que el proyecto estuviera más avanzado, pero alguien ha debido largar más de la cuenta y ya lo sabe media Valencia.


La joyería ocupará el espacio de la tienda de cerámica Neri, que si la recuerdan era enorme. Por eso no es de extrañar que, cuando se inaugure, sea la boutique Bulgari más grande de España. El local no sólo tiene cientos de metros, sino una fachada tan amplia que hasta tendrá dos puertas de entrada: una para la joyería de alto nivel, con guardia jurado, y otra más accesible, que dará paso a la sección de complementos (bolsos, gafas, pañuelos, perfume…). Los de Bulgari han bautizado este modelo de tienda como “twin store” (la de Valencia es la segunda de este tipo que abren en España, la primera está en Marbella, en Puerto Banús).


Las twin-store son tiendas dobles, juntas pero con públicos diferentes. Para entendernos, por una puerta entraremos los que nos podemos gastar 120 euros en unas gafas de sol y por la otra, los que compran relojes o alta joyería. Pero la exclusividad de Bulgari no se queda ahí. Para los clientes vip entre los vip, la joyería reserva un espacio privado donde se podrán comprar piezas exclusivas sin las miradas de ningún cotilla. Recuerdo que una vez en Madrid vi a Eduardo Zaplana -paladín de la coquetería valenciana- entrar en Bulgari de Serrano y, de repente, ¡desapareció como si se hubiera esfumado por la puerta de atrás! Ahora lo entiendo. Seguro que estaba en una de esas zonas privadas donde puedes ver toda la colección a salvo de curiosos o paparazzis. Me quedé con las ganas de saber qué compró, pero seguro que algo bonito ¡y caro!, que uno no entra en esa zona para elegirse unas gafas de sol… Por cierto, Zaplana llevaba un sastre con pantalón recto algo estrecho de lo más estiloso.

La segunda tienda de lujo que ha elegido Poeta Querol es Samsonite Black Label. La firma de maletas abrirá su tienda en pocas semanas, en el bajo que ocupaba antes Frette (¡tenía una ropa de cama preciosa pero prohibitiva!). La tienda de Samsonite está bastante más avanzada que Bulgari y venderá las colecciones de alta gama de la firma, como la serie de maletas y bolsos diseñados por Alexander MacQueen o las piezas firmadas por Matthew Williamson, que han conseguido darle un aire más moderno y fashion a la clásica maleta. En España, sólo hay otra tienda Black Label y está en Madrid, en la calle Ortega y Gasset ¡cómo no!

Más aperturas en la misma zona: la nueva cervecería Guinness House, una pijada de bar (perdón, pub inglés) en un punto inmejorable (donde estaba Mercedes Soler, por seguir con los antecedentes), en la remodelada Plaza del Patriarca. Hacía falta una cafetería de este estilo en una zona peatonal que se llena por las mañanas con oficinistas y por las tardes con niños y mamás. Desde luego, la terracita de esta cervecería está en uno de los mejores puntos de Valencia, ideal para tomar algo fresquito después de una tarde de compras por Hermès, Vuitton, Loewe o Ermenegildo Zegna. El único problema es que se han pasado con los precios. Vamos, que te pides un café con tostadita y la propia camarera te dice que mejor que pidas el desayuno completo, que te cuesta menos y además incluye zumo de naranja. Total: 4 euros. ¡Quién dijo que París o Londres eran caros!

miércoles, 29 de agosto de 2007

Listas de deseos




Antes no te complicabas tanto la vida con la ropa: podías elegir entre el pantalón de pinzas o el de cinco bolsillos; un suéter de Privata o de Lacoste; unos Levi’s etiqueta naranja o los etiqueta roja, que eran el no va más de los vaqueros. Ahora, no sólo tienes cien marcas de jeans con tropecientos modelos a escoger, sino que hay tantas firmas, tantas tiendas y tantos diseñadores, que te vuelves loca si quieres planificar tus compras de invierno.

Se supone que las revistas tendrían que ayudarte a elegir, pero es peor el remedio que la enfermedad. Y eso que la mayoría de fashion-victims nos empezamos a poner nerviosas el 15 de agosto, cuando están a punto de salir los extras de colecciones. Pues nada, llegas emocionada al kiosco, cargas con varios kilos de papel couché (Vogue, 2.7 kilos) y le dices a tu familia que te deje tranquila durante unas horas, que necesitas intimidad y concentración para tus revistas. Terminas y ¡oh, tragedia!: se lleva casi todo. Las faldas tubo de mujer fatal de los cuarenta y también las de colegiala de tablas por debajo de la rodilla; están de moda los sastres entallados y sus opuestos, los abrigos extra voluminosos; te puedes vestir toda de negro o con colores chillones como el verde, fucsia o naranja; puedes calzar stilettos ultrafemeninos o botas tipo Dr. Martens; pantalones super anchos o pitillos. Vamos, un verdadero lío.

Las inglesas, tan listas ellas, inventaron las “wish list” para tratar de poner un poco de orden en este caos. En la wish list, o lista de deseos, vas anotando todo lo que quisieras tener en tu armario la próxima temporada. ¡Igual que la lista de compra del supermercado, pero con vestidos y zapatos en lugar de tomates y cebollas! La lista de deseos es como tu selección de imprescindibles, aquello por lo que serías capaz de matar (“to die for”, dicen las inglesas). La mía es tan larga como una ristra de longanizas de charcutería: un abriguito de Miu Miu, un bolso de Vuitton, una chaqueta Balenciaga, un vestido de Marni, unos botines de Chloé… y no sigo porque no me cabe. El problema con la wish list es que siempre es mucho más grande que tu presupuesto de la temporada, vamos, casi como la canción “so many man, so little time” (tantos hombres, tan poco tiempo). ¡Qué fuerte!

La lista de deseos puedes escribirla en un bloc de notas, como la compra del super, o en algo más glamuroso, como la wish list de Style.com, la edición online americana de Vogue. En style.com accedes directamente a las fotos de los desfiles y cuando algo te gusta, lo seleccionas y lo guardas en tu carpeta de favoritos. Tu wish list la puedes consultar cuando quieras, añadir o quitar fotos y hasta hacerla pública para que otros vean tu fondo de armario ideal. Y del mismo modo, puedes cotillear entre las wish list de miles de vogueadictas que ya saben cómo quieren vestir este invierno. Las tiendas on line (net-a-porter.com, marni.com, matches.com, yoox.com…) también tienen sus wish list para que guardes tus modelitos favoritos en tu lista, que es algo parecido a la carta para los Reyes Magos. Incluso puedes enviarla a un amigo en plan indirecta para tu cumpleaños. Por si no fuera bastante, puedes pasar tu lista entera de deseos al carro de la compra en un tris tras, ¡para vaciar tu tarjeta de crédito en tres minutos!

Mi listas de deseos (sí, en plural) ya deben ir por los cien modelitos. Una faena, la verdad. Claro que no a todas nos pasa lo mismo. Ayer, mi mejor amiga me llamaba preocupada: ¿Ya has comprado el Telva de colecciones?, lo acabo de ojear y no veo nada que me guste. -¿En serio? Uff, pues eso sí que es un problema.

lunes, 20 de agosto de 2007

Vendo Chanel de segunda mano

Las norteamericanas, tan prácticas ellas, han descubierto un modo de renovar sus armarios y, de paso, sacarse unos dólares, que nunca está de más. ¿Qué hacen las señoras ricachonas de Beverly Hills con sus trajes Chanel de otras temporadas? Pues los subastan por Internet, como lo oyen. Hay que entrar en ebay.com (el americano, porque en el español, las Koplovich todavía no han descubierto el invento) para ver la cantidad de ropa casi nueva que se subasta: aquí un vestido de alta costura de Oscar de la Renta, aquí unos Manolos “que sólo me puse un par de veces” (cuando uno tiene cien pares de zapatos pasan estas cosas). Total, que si tienes suerte de que la ricachona use tu misma talla de zapatos o de vestido, pues es la leche –con perdón- porque mucha de la ropa que venden está prácticamente nueva. Y además, con el cambio de dólares a euros, todavía resulta más chollazo.

Como siempre en Internet, hay que fijarse bien en lo que compras para evitar las falsificaciones. ¿Cómo descubrir a una de estas ricachonas de Beverly Hills? Lo primero es mirar bien las fotos. Normalmente, estas californianas viven en unas mansiones que alucinas. La mayoría tienen hasta maniquíes con sus medidas donde le sacan foto al modelito. Y si te fijas bien, puedes apreciar las lámparas impresionantes o los muebles un poco horteras de sus casas. Hay de todo, pero entre las que venden sus chaneles de segunda mano abundan las nuevas ricas de talla 38 y 100 de contorno de pecho. Si el Chanel es auténtico, la vendedora suele incluir varias fotos de la prenda, detalles de los acabados y, a veces, hasta la etiqueta de compra original con un precio de muchos, muchos dólares (un sastre de esos no se compra por menos de 5.000).

Cuando encuentras a una de estas señoras que usa tu misma talla, no hay que perderla de vista. Por lo general, las que empiezan a subastar le cogen gusto a eso de renovar sus armarios (hay que hacer sitio a las nuevas compras) y se deshacen de todos sus trapitos antiguos semana tras semana. Mi último descubrimiento es una pija tailandesa que está renovando su fondo de armario y tiene un gusto exquisito (¡lástima que mi talla no sea la 38!). Ahora mismo tiene a la venta un par de zapatos Prada prácticamente nuevos, varios bolsos Marc Jacobs y no se cuántos caprichos más. Lo de ebay tiene un plus, y es que te permite localizar bolsos y ropa de otras temporadas que no te quedaste por el precio o porque no llegaron a Valencia. El mercado norteamericano es tan grande que allí cabe de todo, hasta ropa de primeras firmas que ha ido de outlet en outlet hasta acabar en Internet a precio de ganga. Bueno, y las más atrevidas siempre pueden lanzarse a subastar sus bolsos pasados de moda por ebay. Les aseguro que es divertidísimo y no hay más que ponerse a ello…

Por si no les convence lo de ebay, hay otra dirección de Internet que es una pasada. Se llama http://www.yoox.com y es un outlet italiano a dónde van a parar miles y miles de restos de colecciones de primeras firmas de fábrica y stocks. ¡Uff, hay de todo! Es totalmente seguro y fiable. Pagas con tarjeta de crédito, te lo llevan hasta tu casa y si no te gusta o no te queda bien, puedes devolverlo gratis porque en la misma caja te entregan la etiqueta para la devolución: llamas a UPS, recogen el paquete y al cabo de quince o veinte días te reintegran el dinero. ¿Es o no es una maravilla? En Yoox venden ahora mismo bolsos de Miu-Miu, ropa de Balenciaga, de YSL, Marni, Etro, Chloé, Bottega Veneta y todas las firmas italianas, francesas y americanas que imaginen ¡Una locura!

lunes, 13 de agosto de 2007

El diablo viste de Zara

Odio las copias. Antes se guardaban un poco las formas, pero ahora te pasas por los escaparates de las tiendas de Don Amancio Ortega -su hija no viste Zara, véase en el último Hola con rebequita Chanel y bolso coco de Hermès- y empiezas a ver réplicas de colecciones enteras que calcan hasta el estilismo del desfile. Vamos, que llegan antes las copias que los originales, y cuando por fin ves el original, llevas tanto tiempo viendo la copia que se te quitan las ganas. Ya se, ya se, que las copias permiten que hasta los más pobres vistamos de diseño, pero la pregunta es: ¿no se podría diseñar moda barata sin necesidad de copiar la cara? ¿No se puede hacer moda original a buen precio? Pues nada, erre que erre, a fusilar –eso dicen los periodistas cuando se copian textos- lo que ha diseñado Marni, Prada, Gucci y Papuchi.

Por supuesto que Zara no es la única firma de moda accesible que copia, pero sí fue la primera y la que mejor lo hace. Luego vinieron la sueca H&M y todas las demás. Se copia tanto, que hasta existen blogs enteritos dedicados a cazar clones. El mejor se llama “El diablo viste de Zara”, (http://devilwearszara.blogspot.com/) y su autora se recorre todas las tiendas de cabo a rabo –uff, qué mal suena eso- buscando clones de primeras firmas. Esta chica es una experta. No se le escapa una. Cuando ha encontrado la copia, le saca foto y la contrapone al original. A veces, es tan descarado como con el vestido Gucci amarillo de volantes de este verano: había más copias que originales.

Ayer pasé por una de esas tiendas famosas. Ya tienen todas las copias de invierno: en un perchero, los vestidos de Marni, con su cinturón y todo; en otro, una chaqueta de Marc Jacobs con sus bolsillos pequeños; en el estante, una réplica en plástico del carísimo modelo “Muse” de Yves Saint Laurent en coco negro; aquí la chaqueta azul con raya roja estilo colegial de Balenciaga con la única diferencia del ribete negro en la solapa y más allá el vestido Chloé color naranja ácido igualito, igualito al original. Y eso con un golpe de vista, que como te pongas a mirar con lupa podrías encontrar parecidos en casi toda la ropa.

Las hay que copian tanto que son como tops manta legales. Lo que venden es tan falso como los Fendis de la calle Don Juan de Austria. Y no digamos si te metes en Internet, que eso ya es el sálvese quien pueda. Hace unos meses, un caradura vendía bolsos de Loewe dándote la opción de elegir tamaño y color, como el servicio personalizado que dan las tiendas. ¡Qué fuerte! Por cierto, que Loewe –que ha vuelto a llenar sus escaparates con chaquetones de nobuck en pleno mes de agosto - ha dado un giro a su estrategia: por un lado, va a empezar a distribuir bolsos en tiendas multimarca (Mala Malísima traerá sus bolsos la próxima temporada) y, además, acaba de prescindir de José Enrique Oña Selfa, el diseñador de los últimos seis años, y ha fichado a Stuart Vevers, que viene directamente de diseñar bolsos para Mulberry ¡con lo bien que lo había hecho Oña Selfa!. Dicen que Arnault –el dueño de LVMH y también de Loewe- espera que Vevers relance la línea de bolsos. Ya veremos…

Desde luego, si no puedes comprarte un Loewe, siempre es preferible fichar otro más barato que irse a un top manta legal. Para eso están las firmas más asequibles, como Comptoir des Cotonniers en ropa o Fun & Basics en bolsos; o las segundas líneas de las mega firmas (¿qué sería de nosotras sin Miu-Miu o See by Chloé?). Y si no, recuerden el capítulo donde Carry Bradshaw contactaba con un falsificador que le vendía copias de Fendi en un maletero del coche y al final decide no comprarlo porque ella siempre sabría que su bolso era una estafa. Se puede engañar a todo el mundo, pero a una misma, jamás.

lunes, 6 de agosto de 2007

Adiós, Prada, adiós

Malas noticias. Prada también abandona la Copa América. El viernes envió un comunicado de lo más educado –como Louis Vuitton hace una semana- diciendo que no va a participar en la 33 edición. Suena a berrinche del tipo: “si no gano, no juego más”, aunque el motivo que argumenta la firma es que “aunque tenemos disponibles todos los recursos humanos y financieros, hemos decidido que después de tres campañas se ha cerrado el ciclo”. Una pena, la verdad. La Copa América no será lo mismo sin Miuccia Prada. Y sin las fiestas de Prada, pues tampoco, para qué engañarnos.

Hay gente que abandona y no pasa nada, pero hay otros que se nota su ausencia. Vamos, que si hubiera anunciado que no compite el Mascalzone Latino, que por cierto sí que repite, pues nadie se hubiera dado cuenta. Pero claro, tratándose del Luna Rossa de Prada, el hueco será difícil de llenar, casi tanto como el que ha dejado Vuitton. Pasa en todas partes. Hay quien se va y casi ni se nota y otros que son insustituibles. Sin ir más lejos, en la última Pasarela del Carmen -¿porqué se empeñarán en llamarla Semana de la moda?-, Francis Montesinos dejó de desfilar por discrepancias con la organización. Y vaya si se notó. El es el alma de la Pasarela del Carmen. Hay otros que podrían no desfilar y nadie los echaría en falta.

Y hablando de la Pasarela del Carmen, esta semana se ha presentado la próxima edición, que se celebrará en la Feria del 11 al 14 de septiembre. Todavía no se conoce la lista de diseñadores que desfilan porque este año realizará la selección un comité de periodistas de moda valencianos. Están todos menos una servidora, que lleva años tragándose todos los desfiles, mañana y tarde, de los más interesantes a los más aburridos. En fin, será que la organización de la Pasarela no me traga y no me lo explico porque yo sólo he dicho que es un cortijo de cuatro amigos: Josep Lozano, Alex Vidal, Alejandro Sáez de la Torre y otro del que no me acuerdo; que no sirve al fin para el que se fundó –dar a conocer la moda valenciana más allá de Vinaroz y de Utiel- y que no siempre desfilan las firmas que más aportan a la moda valenciana. Eso es lo que he dicho, y por eso no me quieren… ¡snif, snif!.

Al final, nadie es imprescindible. Ni Montesinos en el Carmen, ni el Luna Rossa en la Copa América, pero nadie puede negar que Prada le ha dado mucho glamour a la competición. La fiesta del Mercado Central, a pesar de las críticas y de los errores, fue una pasada. Sólo Prada podía convertir un mercado de frutas y verduras en el sitio elegido para su gran fiesta. Sólo Prada podía crear la expectación que generó; sólo Prada podía hacer que Valencia apareciese en las crónicas de sociedad de las revistas de más fashion del mundo mundial: del Vogue Americano de Anna Wintour –sí, la de la película El Diablo Viste de Prada-; a su homóloga italiana, pasando por la mítica Harpers Bazaar… y en todas, el nombre de Valencia en titulares. Ni siquiera Vuitton fue capaz de llenar tantas páginas. No se quién sustituirá a estos dos grandes del lujo y la moda, pero quien sea lo tiene difícil.

Echaremos de menos a Miuccia Prada, sensacional el día de su fiesta con una falda verde fluor contrastando con un sencillo suéter de lana como de todos los días y el pelo como si se lo hubiera lavado en casa. Si algo aprecia Miuccia es la naturalidad, a la que siempre da un toque de sofisticación, como la falda fluor, sacada de su próxima colección de invierno, con muchas piezas clásicas pero realizadas con tejidos sorprendentes. Una colección inteligente, sin aparentes grandes pretensiones, irónica y siempre intelectual. Como Miuccia.

jueves, 2 de agosto de 2007

Ni Vuitton ni Rolex

Hace quince días, estaba fuera de Valencia cuando me llama una amiga con voz de dar malas noticias: ¿Qué te pasa?, pregunto. –Uff, que la Copa América se va a Italia. -¡No doy crédito! ¿De verdad? –Sí, responde ella, parece que los italianos dan más, o eso dicen los periódicos. Bueno –contesto- no te creas todo lo que dicen los periódicos. Y además, no te preocupes, que siempre nos quedará la Fórmula 1, que esa está confirmada y seguro que también da para muchas fiestas. Así quedó la conversación, con el mal presagio de quedarnos sin Moët, sin parties de Vuitton y Prada y sin invitaciones vip. Ahora que ya sabíamos como saludar en inglés y qué modelito llevar en cada ocasión, era una faena, la verdad…

Menos mal que, al final, todo quedó en un rumor. Los italianos se quedaron con las ganas, Valencia con la Copa y mi amiga respiró tranquila: que sí, que se queda aquí, lo han dicho los periódicos y además hay una bonita foto para confirmarlo, con la Ministra Elena Salgado, la Alcadesa Rita Barberá, el Presidente Camps y Ernesto Bertarelli, todos guapos, contentos y felices por haber firmado el acuerdo. La anécdota de la foto la pone el abrazo entre Salgado y Bertarelli, que ya se conocían de cuando el suizo dirigía una empresa farmacéutica y la ministra de Administraciones Públicas lo era de Sanidad. Dicen que Rita se puso celosa por las confianzas entre los viejos conocidos, pero estoy segura de que son habladurías, porque entre Rita y Bertarelli se nota que hay química y mucha complicidad. Además, Bertarelli le ha prometido a Barberá que uno de sus barcos que ha competido en la Copa América se quedará en Valencia. ¿Es o no un gesto romántico?

Pues nada. Todos felices. ¿Todos? Bueno, no todos. Los americanos del BMW-Oracle no están conformes con las nuevas reglas impuestas por los suizos para la próxima edición de la Copa y ya han presentado una demanda judicial en Nueva York. Bertarelli les respondió el mismo día del anuncio de Valencia como sede diciendo que “quieren ganar en los tribunales lo que no han sido capaces de ganar en el agua”. ¡Me encanta! La cosa va para largo, porque Larry Ellison (del Oracle) está dispuesto a emprender una dura batalla en los tribunales, con todo lo que supone de gasto y desgaste para los equipos. Ya veremos como acaba la bronca.

Los que también se han enfadado (pero no tanto) han sido los de Vuitton, la firma que daba nombre a la Louis Vuitton Cup, la regata que elegía al desafiante al duelo final de la Copa América. Vuitton emitió un comunicado el pasado 14 de julio diciendo que pone fin a 20 años de colaboración “porque las nuevas reglas definen una aproximación más comercial del evento y ya han sido cuestionadas por alguno de los implicados”. Esa es la explicación oficial, aunque las malas lenguas dicen que además es un problema de pasta, vamos, que en la última edición los suizos ya le duplicaron a Vuitton el canon que tuvo que pagar (30 millones de euros) y encima la firma francesa tuvo menos protagonismo. Con semejantes condiciones (los suizos deben ser de lo peor para negociar…) Vuitton dice que se va y con él los litros de Moët (son del mismo dueño). Se rumoreaba que Rolex iba a sustituir a Vuitton, por eso de que ya tiene experiencia con el patrocinio de regatas, pero parece que la cosa no ha cuajado. Una pena…

Total, que entre tantas idas y venidas lo único claro hasta el momento es que la Copa América se queda en Valencia, que entre mayo y junio de 2008, dos meses antes del Premio de Europa de la Fórmula 1, se disputarán las prerregatas, y que la prueba final será en mayo de 2009. ¿Queríamos Copa? Pues toma dos tazas…