lunes, 27 de febrero de 2012

Valencia en la Semana de la Moda de París

Estos días se celebra la Semana de la Moda de París, todo el que es alguien en el mundo de la moda, y los aspirantes a serlo, se paseará estos días por las orillas del Sena. Diseñadores, modelos, industriales, comerciantes, escaparatistas, caza tendencias, periodistas y demás fashion people irán y vendrán a cenas, cocteles, desfiles, showrooms, etc. Para haceros una idea, es la semana en la que la malvada Meryl Streep en la película “El diablo viste de Prada”, acude a dejarse hacer la pelota por medio mundo, mientras su asistenta decide dejarla tirada en la puerta de su lujoso coche..
Este año París tendrá un nuevo punto de encuentro, el hotel “W Ópera París”, recién inaugurado cerca del teatro de la Ópera. Será un hervidero de fashion people yendo y viendo, porque esta cadena de hoteles es lo más de lo más para el mundo de la moda.
Pues bien, allí, en el hotel más de moda, de la ciudad más de moda de esta semana, ¿a que no sabéis quién va a exponer sus creaciones?...; ¡Tachán!, los diseñadores valencianos de Dimova, vamos los que no desfilan nunca en la Valencia Fashion Week.
Ja, ja, no me digáis que no es genial: ese es el espíritu valenciano que hay que recuperar, el del naranjero de Burriana que liaba la manta al coll y se iba a Liverpool a vender sus naranjas; el de la gente que no llora lágrimas de cocodrilo y echa la culpa de sus desgracias al resto del mundo: a los políticos, a los periodistas, a los impuestos, y vaya usted a saber qué. Como dijo Miquel Suay, el Vicepresidente de Dimova, “lo que hay que hacer es ir a donde están los mercados y luego vender”. Y el mercado de la moda está en París, en Londres, Milán y Nueva York, no en el viejo cauce del Turia, donde desfilan otros.
En el hotel W Ópera París expondrán sus trabajos Francis Montesinos, Dolores Cortés, Miquel Suay, Presen Rodríguez, Hannibal Laguna, Elisa Palomino, Juan Andrés Mompó, Ramón Gurillo, Carlos Haro, Pepe Botella y Paco Roca. Agasajarán a sus invitados con Agua de Valencia nitrogenada y canapés de Quique Barela, el chef del Grupo El Alto, y Sergi Arola que es el responsable de la cocina del hotel. Los invitados serán compradores, prensa internacional y profesionales de la moda de medio mundo. Se servirá
Como les vaya bien y se hinchen a vender, va a ser la monda: ya me veo a los de la Valencia Fashion Week con cara de circunstancias, mientras los de Dimova se recrean en su éxito y ponen cara de: “chincha y rabia chaval”.
Al mundo de la moda le gustan los hoteles glamurosos; Loewe eligió Caro Hotel para presentar esta semana su colección Made To Order en Valencia. Un hotel que es la bomba y que se inaugura oficialmente el miércoles de esta semana. La lista está cerrada, chicas, así es que si no os han invitado, otra vez será. Siempre podéis confiar en que vuestro hombre sepa estar a la altura de las circunstancias y os lleve allí a pasar una noche de ensueño en un viejo palacete, donde no se ha escatimado un céntimo para convertirlo en un referente del lujo y la elegancia.
Lo de Loewe estuvo bien, Made To Order es un servicio para que la gente con muchos posibles se sienta exclusiva de verdad: tu elijes la prenda, la piel y el color; te toman medidas, entregas un 30 por ciento a cuenta y al cabo de unos meses te lo entregan. Una forma de acabar con lo que más preocupa ahora a la gente que va muy sobrada: nadie verá tu prenda en otro sitio que sobre tus esbeltos hombros, nadie podrá comprar una imitación por cuatro chavos y competir contigo en el próximo coctel.
Lo dicho, que cuando las cosas están mal, lo que hay que hacer es innovar, arriesgar, ser creativo y vender. Vamos, lo que hacían los naranjeros valencianos hace cien años.

jueves, 23 de febrero de 2012

Ricas por un día

Atención mujeres asalariadas, madres de familia y con marido currante de los que ganan lo justito para ir tirando; ha llegado el día en el que por fin vais a poder ir de compras a Chapeau, que como todas sabéis es una de las tiendas más exclusivas de España.
Preparaos para la ocasión, poneos monas, con lo más fashion que den de sí vuestros amortizadísimos armarios, sacad los mejores zapatos, esos a los que ya les habéis cambiado siete veces las tapas del tacón, armaos con vuestro desgastadísimo bolso de Vuitton o de Prada, aquel que os regaló el padre de vuestros hijos cuando todavía os hacía la corte y quería demostraros que algún día llegarías a vivir sin estrecheces.
Luego sólo necesitaréis cinco euros para darle a vuestro look un toque de lo más chic porque eso es lo que vale una pulsera Cruciani, que no es ni más ni menos que una pulserita de encaje macramé, vamos de algodón mondo y lirondo como el que utilizan los hippies para hacer las suyas. Pero la pulsera Cruciani ha causado furor en Italia y todo apunta a que va a pasar lo mismo en España: ya sabéis que españolas e italianas compartimos mucho más que una prima de riesgo desaforada: somos apasionadas, explosivas, coquetas, seductoras, vividoras, latinas….
En Italia hubo colas durante sesenta días seguidos en una de las tiendas de esta firma, con gente esperando noche y día para hacerse con una. Dicen que la pulserita da suerte, que se te concede un deseo por cada uno de los siete tréboles de cuatro hojas que tienen; claro que eso suena más a camelo comercial que a otra cosa.
Hay que darse prisa, no sea que se agoten antes del miércoles que es cuando en el Westin se va a celebrar una subasta ropa, joyas y complementos de tiendas valencianas de lujo: una cita que viene que ni pintada para lucirla. Ya me veo allí a más de una de nosotras, con nuestra pala en la mano, dispuesta a pujar por un bolso o una falda, levantando la mano, debidamente arremangada para que todo el mundo vea lucir en nuestra muñeca la pulsera de Cruciani. Yo casi que me pondría una en cada mano, no vaya a ser que me equivoque y levante la pala con la mano que no debo y no pueda darme el farde. ¡Uff, que desastre!
La subasta del Westin será a las ocho y media de la tarde; no me digáis que no es otra idea genial para hacernos sentir ricas por un día, como esas señoras de las películas que se van a Christie´s o a Sotheby´s. Ellas llevan pulseras de diamantes o perlas, nosotras nuestra Cruciani de cinco euros; ellas pujan por un jarrón, un mueble o un cuadro que en su día podrían haber comprado por cuatro perras y ahora pagan millones; nosotras pujaremos por un bolso que en su día no pudimos comprar en la tienda y que allí lo sacaremos más barato. La idea de la subasta es exactamente esa, sacar a la venta restos de las tiendas a un precio mucho más bajo del original. Por ejemplo, un bolso de Verónica Montijano que valía seiscientos euros, tendrá un precio de salida de cien. También habrá joyas de Sally Corell, complementos de Diseño al Cubo y ropa de Ele&Ese.
De todas formas, la que no pueda ir a la subasta porque tiene obligaciones más mundanas, tales como ayudar a hacer los deberes a su hijo o acompañar a la niña a su clase de tenis, siempre podrá lucir su pulsera Cruciani en el Mediterranean Equestrian Tour que se está celebrando en Oliva Nova hasta el once de marzo. También es un buen sitio para sentarte a tomar un aperitivo, siempre debidamente arremangada para que a nadie se le escape que estás al día de las últimas tendencias. Allí te puedes codear con los Rothschild, la princesa Lama de los Emiratos Árabes y quien sabe si con Marta Ortega, la hija de Amancio, con su flamante marido Sergio Álvarez, Athina Onassis, Ainhoa Arteta y Jesús Garmendia...

jueves, 16 de febrero de 2012

Luz al final del túnel

Quedan esperanzas, chicas, que nadie tire la toalla, hay luz al final del túnel oscuro en el que había entrado la vida social valenciana, pequeños brotes verdes en el secarral en que se había convertido nuestra agenda. Esta semana, Ayre Astoria Palace, al que todo el mundo sigue llamando Astoria, inauguró el “Astoria and Friends”, un club que según el director del hotel Juan Serra, conseguirá que el hotel vuelva a ser el centro de la vida social valenciana con un montón de actividades: exposiciones, networking, música en directo, cine…
Detrás del proyecto están los chicos de Cul de Sac, que ponen ese toque creativo a todo lo que hacen. La noche de la inauguración, ambientaron la plaza Rodrigo Botet con luces de colores, globos y una banda de jazz en directo. Para acceder al hotel, los invitados tenían que pasar por una alfombra roja flanqueados por paparazzis ficticios. Y luego podías posar delante del photocall como si fueras un actor de Hollywood. Cul de Sac son buenos en eso que llaman crear experiencias y que no es otra cosa que marketing emocional: primero te seducen y luego te venden la moto o lo que sea. Pero por lo menos te hacen pasar un buen rato.
A pesar del frío, la fiesta se llenó, casi cuatrocientos invitados entre ellos Presen Rodríguez con su hija Maribel Cosme, el Secretario Autonómico de Turismo Luis Lobón, el director del MuVIM Joan Gregori, Marisa García Forte y Pedro Hernández de El Picaporte, Mª Ángeles Miguel, de Salvatore Ferragamo, Nidita Guerrero de Unicef y Gemma Sastre, directora de La Rambleta, Laura Grande y el arquitecto Ramón Esteve con Maite Sebastiá.
La cena se sirvió en la terraza del hotel, que tiene una de las mejores vistas de la ciudad. El menú: saquitos de tomate con albahaca, conos de salmón con papaya, burbujas de ensalada, jamoncito del bueno y de postre, muffins, tiramisú, copita de queso con mango y piruletas de chocolate. Al acabar la fiesta, todos los invitados recibieron una tarjeta de socios del Club Astoria & Friends, ¡a ver si el club ayuda a animar la ciudad!
No fue el único sarao de la semana. El viernes, el famoso arquitecto de los famosos, Joaquín Torres, inauguró en Valencia una exposición de su estudio A-Cero y el IVAM se llenó de clientes famosos: Borja Thyssen, con su mujer Blanca, Ana Rosa Quintana –con un visón espectacular-, Fernando Hierro, Lolita y su hija Elena Furiase el diseñador Angel Schlesser, el jugador Cañizares, la presentadora Cristina Tárrega –compitiendo con el visón de Ana Rosa-, y su marido Mami Quevedo, Isabel Gemio, la Duquesa de Fernandina y Víctor Luengo, el futbolista Aitor Ocio, Patricia Olmedilla y Gonzalo de la Cierva, Duques de Terranova, ¡uff, no se veían tantos famosos desde la Copa América, menuda capacidad de convocatoria!
Ana García Siñeriz fue una de las más estilosas, con falda y top negro y labios rojos; Carmen Lomana lució tipazo y posó en el photocall como una experta, vamos, que está encantada de haberse conocido; también estuvo Gema Ruíz, la ex de Álvarez Cascos, que era una niña monísima pero se ha pasado con el retoque en la cara; lo mismo que el nadador David Meca, que se ha pasado con rayos UVA. Entre los más elegantes, el hijo de Naty Abascal Luís Medina y Jaime Peñafiel con chaqueta de terciopelo y entre los menos, el bailarín Poty, que escogió vaqueros para una noche de gala.
Alberto Fabra y Rita Barberá encabezaron la representación valenciana. Además estuvo Consuelo Císcar con Rafael Blasco, Mayrén Beneyto, la familia Colonques, Rafael Ripoll con su mujer Elena Martos, Juan Lagardera con Ángela Pla, el cocinero Quique Dacosta, el diseñador Francis Montesinos, Alejandro Cerdá y Esther Barrera, el Presidente del Puerto Rafael Aznar con su mujer Maguy Stuyck, Enrique Lucas, Laura Fitera… La cena fue de El Alto. Fernando Aliñó preparó un catering tradicional porque el arquitecto lo quería todo muy sencillo: arroz de setas, pollo y foie, bombón de foie, tapa de carrillera, barra de copas a tutiplén… ¡para más de 800 personas! Vamos, que para los tiempos que corren, la fiesta no estuvo nada mal.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Moda de altos vuelos

Rara vez la agenda social valenciana ha estado más vacía que estos fríos días de febrero. Sólo las presentaciones falleras y la Semana de la Moda pondrán un poco de alegría en nuestros aburridos iphones. Y aún hay que dar gracias porque tal y como pintan las cosas, puede que la Semana de la Moda tenga menos futuro que Zapatero como director de una oficina de empleo.
Habrá que confiar en que alguien ponga algo de sensatez en la moda valenciana, porque talento sí que hay y lo que hace falta es apoyarlo. El proyecto de la Valencia Fashion Week ha funcionado más mal que regular y la puñetera verdad es que diez años después seguimos igual peor que cuando empezamos: la moda valenciana sigue sin proyección más allá del embalse de Contreras. Ha sido así, entre otras cosas porque Alex Vidal montó su propia asociación para desmarcarse de los grandes diseñadores, los que tienen marca y proyección, y así hacer de su capa un sayo con el dinero de todos los valencianos.
Así es que durante años, los diseñadores que podrían habernos dado proyección, estuvieron abandonados a su suerte por el Gobierno de Francisco Camps, mientras el equipo de Alex Vidal iba recogiendo para su pasarela a los diseñadores que no admitían en pasarelas menores como la 080 de Barcelona.
El intento de Alberto Fabra de poner orden repartiendo la subvención, a partes iguales, entre la asociación de Don Alex y Dimova –la de los grandes como Montesinos, Hannibal Laguna, Dolores Cortés, Elisa Palomino etc- tampoco ha funcionado.
Todo esto ha hinchado las narices de más de uno y ha llegado un momento en el que la Secretaria Autonómica de Economía, Mar Casanova, que tiene cara de buena chica, pero más genio que Curro Romero, ha dado un golpe sobre la mesa y ha dicho que o los diseñadores ponen orden en ese desastre o no habrá un duro para nadie.
Mientras tanto, los grandes diseñadores valencianos se han ido buscando la vida como han podido. Francis Montesinos sigue siendo el rey y su última genialidad ha sido montar un desfile a diez mil metros de altura. Su último desfile se llama Montesinos Fashion Tour: el estampado de sus modelos está inspirado en los edificios singulares de las grandes ciudades del mundo. Así es que ni corto ni perezoso subió a las modelos a un avión con destino a París y allí las hizo desfilar, ante la sorpresa de los pasajeros y la tripulación que no tenían ni puñetera idea de lo que iba a pasar. Y allí estaban las modelos, sobre sus taconazos de diez centímetros, tratando de mantener el equilibrio entre los vaivenes de las turbulencias del vuelo… ¡genial!
Montesinos, que pese a los palos que la ha dado la vida, nunca ha perdido su alegría y sentido del humor, bajó del avión encantado y dijo: “Siempre he querido que mis vestidos tengan vuelo.”
Bueno chicas, y mientras todo esto va pasando, nosotras en nuestra casa con nuestra mantita, que afuera hace un frío del demonio y hay que ahorrar para cuando vuelva la primavera a sonreír en nuestras ventanas.
Antes llegará la noche de San Valentín: la que todavía tenga cuerpo para estas cosas del amor, que prepare su modelito más seductor, no vaya a ser que su chico se le presente en casa con una sorpresa del tipo, vámonos a cenar al Astoria para celebrarlo y nos pille con el fondo de armario en plena crisis.
Con la excusa del día de los enamorados, Sephora también organizó un cóctel con música, cócteles, sesiones de maquillaje gratuitas y hasta descuentos especiales ¡Chicas, San Valentín va a ser nuestra salvación!

miércoles, 25 de enero de 2012

En Madrid ya no nos quieren

En Madrid ya no nos quieren, snif snif; el poder valenciano ha muerto, snif snif; Rajoy no mira a Valencia ni para buscar a los bedeles, snif snif. Nos ha pasado como a Iñaki Urdangarín, antes éramos la niña guapa de la clase y ahora somos aquella gamberra que ninguna madre quería de amiga para su hija.

Es más, te vas a Madrid, y en cuanto dices que eres de Valencia te miran con cara de pena y te dicen, “uff, qué mal están las cosas allí, ¿no?” Y entonces te hablan de la escultura de Carlos Fabra, de las farmacias que no cobran, de la Fórmula 1, de los colegios…

Pues mira, que le chinchen a Madrid, si ellos no nos quieren, nosotros ya nunca nunca más iremos de compras a Madrid, que para algo tenemos mejores tiendas que ellos. Prometido por Snnopy.

Vamos, que si nos ponemos a comparar, Chapeau no tiene nada que envidiar a la madrileña Ekseption; Gran Vía 20 no es menos chic que la famosa Yube del barrio de las Salesas. El Mundo al revés es perfectamente equivalente a la madrileña Mott; Y Alejandra Montaner tiene en su tienda unas firmas ibicencas como Anupassa o la inglesa Joseph que ya quisiera más de una niña bien del barrio de Salamanca. Por no hablar de la selección de firmas de lujo de Verónica Montijano, Patos, Hannover o Torresgastón.

Aquí ya no abrimos aeropuertos ni circuitos, pero en tiendas seguimos en la vanguardia nacional. Y además no paran de abrir nuevas. En Cirilo Amorós se acaba de instalar The Black Swan, una firma que revisa la tradición clásica inglesa con un toque moderno, como El Ganso. La decoración de la tienda es de lo más coqueta. En una de las paredes, está pintada la leyenda del Cisne Negro, una historia de un amor perdido en la que el cisne simboliza el recuerdo infinito entre los amantes.

También con un estilo british, pero clásico, acaba de abrir en Sorní la firma Vilagallo, fundada por dos españolas amantes de los clásicos ingleses: chaquetas de cuadros entalladas, estampados florales y vestidos con telas liberty.

La última gran incorporación a nuestra agenda de tiendas ha sido Coach, que ha abierto en el Corte Inglés de Pintor Sorolla. Coach es la firma de bolsos preferida por las neoyorkinas que llevan actrices como Gwyneth Paltrow, Jessica Alba, Charlize Theron, Eva Longoria o Sandra Bullock. Vamos, lo más de lo más en bolsos sin necesidad de vender la estatua de Carlos Fabra para pagarlos. Los bolsos se reconocen por su logo en forma de carruaje, por el cierre turnlock y las correas-mosquetón y tienen un montón de modelos todos de lo más estilosos.

El director creativo y diseñador de la firma se llama Reed Krakoff, y aunque no es muy conocido en España, en Estados Unidos es el amo del diseño de complementos. Ganó el prestigioso premio CFDA al mejor diseñador de complementos en los años 2001 y 2004.

Lo bueno de esta época del año es que todavía puedes aprovechar los últimos coletazos de las rebajas y hacerte con uno de los abrigos de paño reversibles de Marta de Diego o los clásicos de cashmere de Max Mara. Una inversión. Este año, Rosa Morera se ha traído la edición Max Mara Atelier, una colección de ropa que roza la alta costura, con paños de lujo, cuellos de visón y cortes inspirados en los clásicos trajes de cóctel. ¡Y lo mejor es que también están rebajados!

Ah, que no se me olvide, el domingo se celebró en el Teatro Principal la Pasarela Alma, un festival dirigido por Francis Montesinos que mezcla moda y actuaciones musicales a beneficio de la Fundación Aixec. Colaboran los diseñadores Carlos Haro, Dolores Cortés, Higinio Mateu, Valentín Herráiz, Jaime Piquer, Noelia Navarro, Zambrano, y un montón más, ¡todo sea por una buena causa! Que no se diga que también hemos perdido nuestra generosidad y corazón.

jueves, 19 de enero de 2012

Indignadas

Con la que está cayendo, hacer ostentación del lujo es un poco aberrante. Claro que hasta para eso hay clichés y prejuicios. A los hombres se les consiente más que a las mujeres. Ellos pueden gastarse sesenta mil euros en un coche, sin ser acusados de frívolos. Nosotras nos gastamos dos mil en un abrigo y en cuanto se corra la voz alguien nos acusará de mal gastadoras, caprichosas, pijas, frívolas, insensatas y vaya usted a saber qué más… Bibiana y Leyre se dejaron esto por arreglar.

Viene esto a cuento de que Canal 9 emitió el lunes un reportaje de Societat Anònima del que todavía se está hablando. Se titula “no sé que es la cuesta de enero” y lo protagoniza gente que no está sufriendo la crisis, ricos que van a esquiar a Baqueira en temporada alta, mujeres pastosas estilo Carmen Lomana que presumen de gastar 10.000 euros en una pulsera “porque yo lo valgo y me lo merezco” y un grupo de amigas que compran bolsos de cocodrilo a 3.000 eurines de nada, ¡una ganga!

Salían mujeres manteniendo conversaciones de lo más frívolas; y entre risas y bromas se jactaban de no tener problemas para llegar a fin de mes. La verdad es que tú estabas en casa, con tu pijamita, después de haber dado de cenar a los niños y te quedabas un poco de piedra: ¡Dios mío, qué hacen esas ahí diciendo esas cosas, y yo sin saber cómo demonios voy a pagarle mañana al peluquero! La cosa era aún más grave si estabas viendo el reportaje con tu santo esposo, siempre cabreado por el estado de las cuentas familiares, que lanzaba gritos de indignación y pedía por favor que alguien cambiase la cadena.

Lo más sangrante fue una señora, de unos sesenta, que salía alardeando de comprar la de la pulsera de 10.000 euros. Me juego mis leotardos de Hello Kity a que era una actriz, porque nadie en su sano juicio, excepto la Lomana, puede hacer tanto el tonto en tampoco tiempo.

Lo malo del reportaje no es la visión frívola que transmite del sector del lujo, lo peor es la lectura tan simplona y fácil que se hace de las mujeres que lo consumen. La mayoría no buscan logotipos, ni hace ostentación de lo que ha costado, más bien al contrario, buscan la discreción y el anonimato, salvo cuatro tontas. Por eso la mayoría de las que salieron están indignadas y han puesto a Dios por testigo de que jamás volverán a dejarse grabar por Canal 9. Ni ellas ni las tiendas.

Un vestido de Prada o Celine es un lujo que nadie necesita para vivir. Pero la verdad es que si vas sobrada de pasta, te gusta tenerlo porque son piezas de calidad y diseño, con patrones muy trabajados, tejidos innovadores y confección impecable; ni las mujeres son estúpidas por gastar 1.000 euros en un vestido ni ellos lo son por gastar 40.000 en un coche.

Además, a cualquiera de nosotras nos pueden grabar hablando con las amigas mientras vamos de compras y podemos parecer las más frívolas del mundo mundial. Y si encima aparecemos bebiendo Möet, nos echan tomates como a Ramoncín. Si no que se lo digan a nuestro ex presidente y a Álvaro Pérez.

El mismo lunes que se emitió el reportaje, Laura Fitera celebraba en su casa una pequeña fiesta en su casa. “Nos pusimos guapas, reímos muchísimo, merendamos, brindamos con Champaña y dejamos fuera a esta maldita crisis y este año 2011 que tan duro ha sido para muchas. A la merienda fueron Pilar Vázquez, Emi García–Cueco, Mamen Rivas, Inmaculada Sobrino, Marisa Diez-Cisneros, Ángeles Fayos, Marta Conesa, Blanca Fitera, Dulce Jiménez, Matilde Conesa, Mª José Navarro, Elvira Cátala, Amparo Lacomba, Mª José Albert y Marisa Marín, “todas ellas mujeres inteligentes, cultas, valientes y luchadoras”, dice Laura.

“Las mujeres, cuando estamos solas, sacamos a la luz facetas ignotas de nuestra personalidad que no mostramos ante los hombres, esto sigue siendo así en pleno siglo XXI”, dice Laura. Vamos, lo mismo que ellos cuando se juntan más de cuatro en torno a unas cuantas cervezas y hablan de lo mismo que hablaban cuando tenían trece años: de mujeres, que nunca se fijarán en ellos, de coches, que nunca tendrán, y de fútbol, al que ya nunca volverán a jugar… ¡Que frivolidad!

jueves, 12 de enero de 2012

Pon un personal shopper en tu vida

Lo único que esta endemoniada crisis no recorta son los kilos de más que te metes en el cuerpo en cuanto bajas la guardia. Lo demás todo se ha desplomado y lo peor es que al parecer todo esto no ha hecho más que empezar. Así es que habrá que afinar en nuestras compras, si antaño te comprabas algo y luego sólo te lo ponías un par de veces porque no te acababa de convencer, lo arrinconabas en el armario y te olvidabas pronto de tu metedura de pata. Ahora si te equivocas, estás muerta: nuestros presupuestos van a estar más ajustados que las minifaldas de Terelu Campos.
Esta es la primera semana de rebajas y probablemente nuestra última oportunidad en mucho tiempo de hacer un par de compras. Porque, que nadie se equivoque, las rebajas ya no son lo que eran: a partir de ahora ya no vale lo de salir a buscar chollos, ahora hay que acertar, no sirve el chollo inútil, el abrigo de plumas de marabú al 70% que sólo vas a ponerte una noche. Hay que eliminar lo superfluo: el campismo ha muerto y con él las fiestas de lujo, despilfarro y esplendor. Estamos en la era rajoniana y hay que optimizar cada céntimo de euro para que no salga Soraya con su pelo cardado y su semblante serio, tipo Margaret Thatcher, a echarnos la bronca.
Chicas, hay que volver a la mentalidad de nuestras madres: dejemos a un lado los taconazos altos que sólo nos ponemos una vez al año, volvamos al mocasín de toda la vida y al twin-set que igual sirve para ir a trabajar que para ir deslumbrar a tu hombre la noche de los enamorados. Adiós a los tratamientos de peluquería de ciento cincuenta euros que se echan a perder en cuanto te lavas le pelo, volvamos al tradicional “corta sólo las puntas”.
La que ande un poco perdida, la que no sepa muy bien si a su color de pelo natural, le queda mejor el verde que el rojo, lo que puede hacer es ponerse en manos de un personal shopper, que aunque en principio pueda parecer un lujo, en realidad puede ser una buena inversión. Algo así como contratar a un asesor financiero para que saque seis pesetas de un duro.
Los personal shopper nacieron en Estados Unidos. Las ejecutivas con poco tiempo o las actrices de Hollywood utilizaban sus servicios para no tener que salir de tiendas. Pero ahora ya no hace falta ser una ricachona para darse ese capricho. El último en incorporar un personal shopper ha sido El Corte Inglés de Pintor Sorolla. Para utilizarlo, sólo hay que llamar y reservar cita.
La asesoría de imagen comienza con un análisis de color para saber qué tonos te favorecen según tu tipo de piel. Para descubrirlo, Vanessa Pesquera va probándote pañuelos de colores, en tonos fríos y cálidos, intensos y suaves, hasta dar con la paleta adecuada.
Una vez descubierta la gama cromática que mejor te sienta –los colores se agrupan por estaciones-, llega el turno del maquillaje. Una maquilladora de Mac te enseña a utilizar las brochas, te explica cómo aplicar el colorete y el antiojeras y selecciona para los mejores tonos para tu fisonomía y tipo de piel. Después, solo tienes que contestar un cuestionario sobre gustos y hábitos de vida –si viajas, si haces deporte…- y para acabar, te ponen frente a un espejo y te explican cuáles son tus puntos débiles y fuertes y cómo disimularlos o reforzarlos. Por ejemplo, si eres bajita es mejor no romper la línea mezclando muchos colores y si tienes los hombros caídos se pueden realzar con hombreras para equilibrar… en fin, esos truquitos que te ayudan a mejorar tu imagen. La sesión de personal shopper dura 90 minutos y cuesta 180 euros, pero a cambio te dan una tarjeta de El Corte Inglés por el mismo valor que puedes utilizar en compras.

viernes, 23 de diciembre de 2011

¡Que viva la pre-navidad!

Lo mejor de la Navidad son las vísperas: las cenas con amigos, las compras, los whatsapp más o menos cursis, los mails ocurrentes, la emoción de saber si Urdangarín te felicitará la Navidad o si se olvidará de todos nosotros y se irá de copas con su excuñado Marichalar a brindar con Moët, a costa de los 380.000 euros que nos sacó a todos los valencianos por hacer más o menos nada.
Antes, cuando éramos ricos y desenfadados, teníamos también el aliciente de recibir algún regalo inesperado de alguien que quisiese agradecernos nuestro quehacer profesional. La crisis y el Bigotes han acabado con esa costumbre y por culpa de los excesos de cuatro, nos hemos quedado todos más desangelados que Alarte en las últimas noches electorales.
Lo que no se ha perdido, por ahora, es la tradición de invitar a copas a diestro y siniestro. Esta semana Valencia parecía haberse vuelto loca. El miércoles ya empezó a notarse una anormal actividad en la agenda social. La cadena de peluquerías Noel Ardan organizó un pedazo de fiesta en el Hotel Westin para celebrar su desembarco en Valencia. Entre los invitados, la dueña del Olympia, Mª Angeles Fayos, el ex tenista Alex Calatrava, la actriz Rosa Clará, Romina Martínez Colomer…
La misma tarde del Westin, Cuchita Lluch invitó a una degustación de productos Elite Gourmet, un sello de calidad que se aplica a alimentos y bebidas españolas de lo más exquisitos.
Si el miércoles fue de locura, el jueves fue de infarto. La tarde empezó en el Corte Inglés de Pintor Sorolla. La firma Spanx invitó a un desfile para conocer las bondades de las prendas moldeadoras, nada que ver con las antiguas fajas que usaban nuestras abuelas. Los Spanx son como una liposucción instantánea: eliminan cartucheras, michelines, abdomen, moldean contornos y levantan el culete. Eso sí, cuando te las quitas, todo se desparrama otra vez, así que alguien puede llevarse una sorpresita (uff, uff, uff).
Ese mismo jueves, Sally Corell organizó un cóctel navideño en su joyería de Colón, con dulces de My little republic y champagne francés. Allí estuvo el empresario Rafael Ferrando, su padre Francisco Correll y amigas y clientas como Pilar Pons y María José Albert.
La noche no acabó aquí, de eso nada. Todavía quedaba la inauguración de la nueva tienda El Picaporte en la calle Félix Pizcueta, más de 300 metros cuadrados inmaculadamente blancos, donde sólo destacan las piezas expuestas -picaportes, accesorios y muebles para el baño…- y una figura enorme de Xavi Sellés, el mismo que creó la jirafa de Hannover. El espacio ha sido diseñado por el arquitecto Pedro Hernández, dueño de la tienda. Entre los invitados, Pablo Serratosa y su mujer Silvia Escolá, los arquitectos Ramón Esteve y Jaime Mira, Carlos Serra y Susana Lozano del Mercader de Indias, los interioristas Pedro Díaz Cano, Antonio Salinas, Julio Guixeres, Vicente Montañana
El cóctel fue de Fernando Aliño, de El Alto, que esa noche tampoco paró de un sarao a otro. Precisamente su hermana Isabel ha posado como modelo para el nuevo catálogo de la joyería Rafael Torres, donde sale radiante con ropa de Chapeau y fotografía de Gerardo Ortíz, de Estudio Numérico.
Más de un invitado se fue desde allí a la fiesta que organizaba el joyero Vicente Gracia. Entrar en su joyería es como entrar en un mundo lleno de piezas exóticas, leyendas árabes, lujosas piedras y muy buen rollito. Allí estaba Mª José Solaz, la interiorista Tatiana Monsonís con su marido José de Miguel, y el personaje más curioso de la noche: Attila Pereghy, uno de los más famosos distribuidores de ópalos.
La noche finalizó en el cóctel que habían preparado los hermanos Martínez Medina en su tienda de Marqués de Dos Aguas para presentar la nueva silla de Patricia Urquiola producida por Andreu World.
La semana que viene seguirá cargada de eventos. Pero el sábado todo habrá acabado, estaremos en Navidad cena con la suegra, copita de champán con las cuñaditas, papá que se pone nostálgico, los niños que se ponen tontos y esa maldita hora en la que acaba la cena, todavía es pronto para retirarte y no sabes de qué puñetas hablar con nadie. Así es que te pones a atiborrarte de turrones y polvorones y echas al traste seis meses de Pilates y cenas con lechugas.

martes, 6 de diciembre de 2011

Qué noche la de aquel día

Dejando a un lado las noches de Fallas, el centro de Valencia no recuerda una noche como la de la shopening night desde hacía años. ¡Menudo exitazo! Las tiendas eran una fiesta. En unas daban champán, en otras canapés y gominotas, en otras cócteles sofisticados, allá donde ibas se escuchaba música… parecía una noche de fallas o de fin de año. No sólo hubo fiesta. Las tiendas vendieron, ¡y vaya si vendieron! COS facturó esa noche más que el día de Reyes. Custo parecía un mercadillo, con ropa por todas partes. Y en Gran Vía 20 las chicas se probaban vestidos, tomaban una copa, y por un momento pareció que todo el mundo se ponía de acuerdo para olvidar la dichosa crisis y salir a pasarlo bien.

Las tiendas prepararon sorpresas, como si llevasen meses esperando una excusa para tener algo que celebrar. En la calle Sorní, Presen Rodríguez montó un estudio fotográfico donde podías llevarte tu foto de portada de revista; Alejandra Montaner invitó a mojitos de Ron Legendario y catering de La Pitusa; y Verónica Montijano presentó la colección de Muñoz Vrandecic, con zapatos y sombreros de aire retro. Enfrente, Laura Gallego agotó sus bolsas especiales con mini bocadillos. Por cierto, hay que probar los gintonics que prepara el barman cubano de Belgravia con ginebra Brockman´s y trozos de fresa, manzana y corteza de naranja.

Cirilo Amorós fue un no parar de gente con bolsas. La Galería Jorge Juan organizó una fiesta para presentar su nueva revista en la que han colaborado bloguers como Macarena Gea, Paula Ramos, Greta Borrás, Elena Palau, Teresa Zafra y Patricia Benavente. La revista lleva editoriales de moda, Shopping, y moda para los más pequeños, ideales los vestidos para niñas de Spantajaparos que trae Belén Gonzalbo.

En Hernán Cortés, Luís Bodes, abrió su flamante Hannover de par en par, con degustación de jamón y champagne. Además de vestir a los más elegantes de Valencia, Hannover tiene detalles muy de gentleman inglés, como el perfume “Eight and bob”, el preferido de John F. Kennedy.

Hablando de perfumes, Linda Vuela a Rio presentó esa noche el nuevo perfume de Comme des Garçons, que mezcla componentes sintéticos con espino, lilas y notas de pegamento industrial, cinta de embalaje y almizcle. De lo más moderno.

Si Jorge Juan y Cirilo Amorós se llenó de gente joven, Poeta Querol y Plaza del Patriarca destiló elegancia a raudales. Los escaparates de Vuitton, Loewe y Hermes eran un regalo. En Loewe, el artista Gary Card ha jugado con las nuevas cajas para construir bloques formando siluetas de lo más naif: un dinosaurio, un coche, un árbol de Navidad, un cohete o un robot. Allí estaba la directora de la tienda, Amparo de la Concepción, recibiendo clientas y a otras que habitualmente no se atreven a entrar en estos sitios megalujosos. En la puerta, el fotógrafo David Poliakoff, cazando con su objetivo a las más estilosas. En Salvatore Ferragamo, Mª Angeles Miguel invitó a chuches y cerca, Cristina Store trajo una colección especial de camisones de La Costa del Algodón. Ideales. Y en Bulgari, José Luís Avilés invitó a cócteles y champán.

La pena es que la noche de las compras coincidiera con el aniversario del Mercader de Indias, que celebró un cóctel en su renovada tienda con bailarinas, catering y hasta galletitas de la suerte. La casualidad también quiso la noche del jueves se celebrasen dos fiestas más: La inauguración de la pastelería de Paco Torreblanca, en Conde Salvatierra 35, y el 70 aniversario de la firma de bolsos preferida de las norteamericanas: Coach, que tiene un espacio en El Corte Inglés de Pintor Sorolla.

La inauguración de Paco Torreblanca fue un exitazo. Entre los más de 500 asistentes, entre ellos Paula Sanchez de León, Maritina Hernández, Quique Dacosta, Jorge Martínez Aspar, Mayrén Beneyto, Silvestre Senent, Mar Casanova, Cristina Morató, Cristina Albamonte, Carmen Alborch, que venía de Linda Vuela a Río, Ángel Villanueva

La noche acabó en el Mercado de Colón en la fiesta que organizó Yo Dona en el restaurante Bamboo, con la directora de la revista Charo Izquierdo, actores como Rubén Sanz, Roberto Hoyas y Carla Nieto, bloggers como Bárbara Crespo y Paula Ramos, las imprescindibles Blanca y Laura Fitera y un montón de invitadas de tiendas. ¡A ver si Maribel Cosme empieza a preparar ya la de primavera!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

¡¡¡A comprar!!!

Chicas, no os comprometáis con nadie esta noche, buscad canguros para vuestros niños, dejad pizza en la nevera y encontrad un partido de fútbol en algún canal de pago para vuestros chicos, ¡¡¡nos vamos de compras!!! Será hoy jueves 1 de diciembre, con la nómina recién cobrada y sin que nos hayan cargado los recibos de Pilates, de la esteticista, del móvil…y esos otros miles y miles de recibos absurdos que esquilman nuestra exigua nómina antes de que nos haya dado tiempo a desviar un pellizco del control de nuestros maridos, ¡qué pesados! siempre detrás de nosotras recordándonos lo mucho que gastamos, como si nosotras fuésemos las únicas culpables de no llegar a fin de mes y no sus cervezas, sus puros, sus entradas de fútbol de toros y demás caprichos infantiles.

Así es que, chicas, ya podéis ir preparando el modelito y planificando una ruta de compras para no perderos nada. En la web shopeningnight.com están todos los comercios que participan. Lo mejor es empezar por la milla de oro -Poeta Querol, Marqués de Dos Aguas-, seguir hacia Sorní-Jorge Juan y acabará en el Mercado de Colón, con la fiesta que organiza Yo Dona en Bambú a partir de las 12. Ahí es cuando nos enseñaremos nuestras compras unas a otras, ¡qué divertido!

La oferta para esa noche es de lo más completa. Muchas tiendas ofrecen descuentos: COS, Angel Schlesser, calzados Beguer, Claudie Pierlot, Domani, Munich, Optica Climent, Miss Sixty y Pepe Moreno, tienen descuentos del 20 por ciento. se tiendas se han liado la manta al cuello y llegan hasta el 40: Gran Vía 20 (del 20 al 50 por ciento), Begoña de Sobrecueva (35 por ciento), Kookai, La Flor Azul, Liu Jo (30 por ciento), Naf Naf (40 por ciento en abrigos), October (50 por ciento en la segunda prenda), Custo Barcelona (hasta el 70 en prendas vintage!!!)…

Las que no hayan encontrado niñera, pueden poner a sus niños de lo más monos y salir de compras por la tarde: habrá animación infantil en Petit Bateau, Cristina Store (candy tables, concurso de dibujos, Yo Solito, Tuc Tuc (cajita de globos y gominotas) y Nanos (chucherías). Y las colecciones de Rubio Kids estarán a mitad de precio sólo durante esa noche.

Las tiendas más lujosas, como Vuitton, Loewe, Bulgari, Durán Joyeros, Ermenegildo Zegna, Victoria Cercós, Marfil Joyeros, Antonio Romero, Mont Blanc, Salvatore Ferragamo, Presen Rodríguez, TCN o Wolf amenizarán la compra con una copa de champán y hasta jamoncito del bueno y catering. ¿Puede haber algo más glamuroso que tomar una copa de champán mientras compras te pruebas el reloj o el bolso por el que llevas suspirando toda la temporada?

Hablando de bolsos, Verónica Montijano tiene en su tienda VM The Shop el bolso más deseado del mundo mundial, el PS de Proenza Schouler, un bolso con aires de cartera escolar en varios tamaños y colores. Esa noche, Verónica decorará un escaparate con el modelo Zangisi azul de Manolo Blahnik, el preferido de Carrie en Sexo en NY. Además, vino albariño y castañas calentitas.

Justo enfrente, en la cafetería Belgravia, Laura Gallego ha preparado un set de avituallamiento como el que reciben los ciclistas en plena carrera pero infinitamente más glamuroso con sus lacito inglés. Tres bocadillitos y un dulce de lo más mono para que no nos flaqueen las fuerzas y podamos seguir comprando.

Esa noche tendrán plan hasta las menos frívolas y más intelectuales. La librería Leo ha organizado una velada con música en directo, cava y tertulia literaria con Ferrán Torrent. Y en la Gran Vía, las más modernas pueden acercarse a Linda Vuela a Rio, que presentará el nuevo perfume de Comme des Garçons.

Es la primera vez que el comercio valenciano ha hecho piña y tenemos que apoyarlo. El jueves tenemos una obligación patriótica, hagámoslo por Valencia y por su comercio, chicas, nuestra misión no será otra que gastar, gastar a manos llenas, que no se diga que no sabemos ponernos al lado de los nuestros. Ya que nosotras no tenemos recursos para acudir a la llamada de Rita Barberá para comprar el Banco de Valencia, acudamos en apoyo de nuestro comercio ¡salgamos a gastar!