lunes, 31 de diciembre de 2012

Nochevieja con plumas


Jo pe, hoy es noche vieja y no acaba una de encontrar razón  para alegrarse: un año más, una paga extra menos, recortes, protestas, huelgas… ¡Uff!, y para acabarlo de rematar sale el bueno de Rajoy a decirnos que 2013 será peor: pero hombre de Dios, ¿no podías haberte esperado a la semana que viene?, ¿Qué has ganado amargándonos así el principio del año? Es como esos cenizos que se recrean en comentar las desgracias de lo que ya no tiene arreglo: que te cortas el pelo, te dicen que largo te quedaba mejor; que comes un pastel, te recuerdan las calorías que tienen justo cuanto te has comido el último trozo; que se te encoje tu suéter nuevo en la lavadora, te recuerda que hay que hacer las cosas sin prisas porque luego pasa lo que pasa…
El caso es que se pongan como se pongan Rajoy, De Guindos, Rubalcaba y compañía, nosotras mañana tenemos que estar súper espléndidas de la muerte y reírnos todo lo que podamos. Porque sólo habrá un plan peor que ir a una fiesta de Nochevieja y es quedarte sin fiesta, encerrada en casa, cenando tú sola con tu chico un sándwich de jamón y queso: ¡qué bajón!
La evolución de las fiestas de Nochevieja juega a nuestro favor: atrás quedaron los vestidos de gala, las lentejuelas, los escotes escotadísimos, los tacones taconísimos y los maquillajes maquilladísimos. Ahora te plantas un plumas, un vestidito, unas bailarinas, un poquito de rímel y un toque en los morritos y  ale, a la fiesta: ¿qué hubiesen dicho nuestras madres si ven a una de sus amigas plantarse en la fiesta del Monte Picayo con un plumífero, unos zapatos planos y la cara lavada?; les hubiese dado qué hablar para media noche, más de una lo habría tomado como una ofensa, un feo al resto de las chicas de la pandilla, que se habían hecho un moño color caoba y llevaban todo la tarde sin apoyar la cabeza en ningún respaldo.
El caso es que en los últimos años muchas prendas han salido del armario de la ropa de sport para colarse en el de fiesta. Primero fueron los vaqueros, que pasaron de ser una ropa de fin de semana a llevarse de noche con tacones; luego vinieron las Converse y las tenis de Lanvin, de seda y con cordones de grosgrain, y esta temporada las sneakers de lujo de Isabel Marant. Y finalmente el plumas, que se ha impuesto a los abrigos de toda la vida. Son menos fardones, quizás menos sexy, pero más cómodos y sobre todo mucho más baratos que aquel visón que papá le compró a mamá tras diez duros años de privaciones.
Cuenta Pilar Puchades, de Chapeau, que el boom de los plumas empezó con Moncler, que hasta hace unos años sólo utilizaban los esquiadores porque son prendas técnicas que abrigan mucho. “Moncler tardó más en desarrollar el diseño, eran prendas más básicas, pero cuando lo hizo tuvo un éxito inimaginable, en Milán la gente hacía colas de varias calles para comprarse uno”.
Ahora todo el mundo lleva un plumífero porque son muy cómodos, abrigados y combinan con todo. Verónica Montijano tiene en su tienda VM The Shop los de la firma Herno (también  están en Wolf)  y dice que son plumíferos urbanos, muy cómodos, no engordan porque la pluma no está embolsada y por eso no cogen tanto volumen y además como la pluma está en contacto con el cuerpo, abrigan como un edredón. ¡A las milanesas les encantan!, dice Verónica.
Rosa Morera, de Max Mara, también habla maravillas de los nuevos plumas “son híper ligeros, confortables, muy fáciles de llevar, prácticas y versátiles y perfectos para viajar porque no pesan, no se arrugan, no ocupan espacio y puedes llevarlas por el día y por la noche.”
Pues nada, chicas, se pongan como se pongan los políticos, y los hombres en general que para esto de augurar desgracias económicas siempre están más dispuestos que nosotras, no consintáis que nadie os agüe la fiesta, poneos vuestros plumas y salid de casa más esplendidas que nunca, que tiempo habrá de poner malas caras.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Tradiciones navideñas

Tenemos que cuidar la estética navideña. Por ejemplo, hay tres cosas que nunca debe ponerse un hombre cuando va a un cóctel o a un cenorrio navideño: los vaqueros, los calcetines blancos y las botas tipo cowboy o motero, Luis Bodes, gerente de Hannover dixit. Así es que, si en Nochebuena tu chico, en un alarde de originalidad o rebeldía, se calza una botas para ir a cenar a casa de su madre, tienes que plantarte en la puerta y decirle; “Mira guapo, con esas pintas no sales de casa conmigo y menos para cenar en casa de  Mamá, con tus hermanas danzando por allí. Que no me he pasado yo la tarde pensando cómo vestir a los niños para que ahora vengas tú y lo eches todo por tierra con esas botas camperas que llevabas cuando frecuentabas Cánovas en los años de gloria de Alaska y los Pegamoides”.
La Navidad hay que cuidarla ahora más que nunca, porque ya nos han quitado las cestas, los jamones incluso los Christmas en papel, ahora son todos digitales y no es lo mismo, porque los de papel te hacían sentir una de las elegidas, además iban llegando poco a poco y te servían para decorar la mesa del despacho. Ahora, llegan todas juntas, sabes que tú eres solo una más en la lista de “contactos” y al final ni las abres, directamente le das a suprimir.
Afortunadamente, todavía hay quien mantiene las tradiciones, como Loewe, que  ha enviado un tarjetón precioso que parece un lienzo, con su marco y todo, y una dedicatoria escrita de puño y letra por Amparo de la Concepción, la directora de la tienda en Valencia.
El joyero Vicente Gracia también es un gran amante de las tradiciones y celebró su cóctel de Navidad el jueves pasado. Las fiestas de Vicente Gracia siempre son las más divertidas porque reúne a gente de lo más interesante, “gente que no es la de tota la vida, gente que está en circuitos diferentes, que no se conocen entre sí y a la que me encanta mezclar”. Allí estuvo el arquitecto Ramón Esteve, Carmen Magraner, Adela, una señora que a sus ochenta años todavía baila flamenco y que vivió toda la época de Tánger en los años 50 porque su padre tenía allí la distribución de Bodegas Hispano Suizas, la actriz María Luisa Merlo, Agustín Morera, Pepa Martí y la diseñadora Marta de Diego, Luís Font de Mora y su mujer Charo, que fue secretaria de Chencho Arias en su época de embajador de EEUU…
Entrar en la joyería de Gracia es hacerlo como en la cueva de Alí Babá, con tesoros escondidos, antigüedades, lienzos y piedras preciosas. Durante estos días, se puede ver la exposición de ópalos de de Attila Pereghy, un aventurero que recorre África y Australia a la caza de estas piezas. Además de la última colección de Gracia, una serie muy divertida de piezas tutifruti inspiradas en el fruto de la granada, con piedras granate y hojas de color verde. Las joyas de Gracia tienen un aspecto simbólico y casi mágico junto con un toque fallero muy valenciano.
La semana que viene, más citas postnavideñas. El jueves 27 se inaugura Cosmetics Boix, un espacio de dermocosmética de la Farmacia Boix en Pascual y Genís. Y el 25 se celebra la gala de los Premios de la Academia Valenciana de Gastronomía en el restaurante La Embajada.
Y hablando de restaurantes, acaba de abrir La Terraza delPatriarca en uno de los sitios más chic de Valencia, la plaza del Patriarca. Allí, cerca de Hermès y Vuitton, puedes sentirte como en un café parisino, sólo que en vez de tomar omelette, te pides unas bravas, un bullit valenciano o unas croquetas de morcilla. También dan desayunos y cócteles. Los dueños han cuidado todos los detalles: uniformes diseñados por Fran Tochena y la carta ilustrada por el dibujante Paco Roca. Vamos, el sitio ideal para quedar con un par de amigas y relajar el estrés de las comilonas familiares.
(foto: CUELLAR)

martes, 18 de diciembre de 2012

Frivolidades navideñas


Esta semana iba a hablaros de la Navidad y juro por mi acta de montañera de Cristo Rey que había pensado en ponerme en plan profundo, abandonando el tradicional toque frívolo de esta página, porque me he pasado la semana en vela después de haber oído en una cafetería, sin que nadie me identificase, que sólo una lerda insustancial podía escribir semana tras semana una columna como ésta. ¡Jo, pe!, pensé mientras me ponía las gafas de sol y me subía la bufanda hasta la cejas, temerosa de que alguien me identificase: con lo graciosa que me queda a veces la página. 
Así es que estuve días y noches buscando un argumento sesudo y con carga de profundidad humana y divina sobre el espíritu perdido de una sociedad que anda a la deriva, desnortada, víctima del consumismo más voraz, que ahora se siente huérfana porque no tiene valores a los que asirse. Y entonces va y veo que al presidente del Congreso de los Diputados le montan un cirio de muy señor mío porque ha felicitado la Navidad con un toque religioso. ¡Diantres, qué país!, aquí te ponen a parir digas lo digas y hagas lo que hagas. Así es que vuelvo a lo mío, que mañana es lunes y para leer cosas serias ya tendréis entonces a Javier Paniagua.
Y como tengo la suerte de que lo mío es el cava, las compras, los cocteles, las tiendas y los saraos, pues allá voy, porque esta semana ha sido de infarto. El miércoles, José Vivo de la boutique de niños Cristina, presentó su colección de ropa de ceremonia y comunión en un desfile en la Embajada, ¡qué niños tan monos! Jose es un artista y consigue algo muy difícil, niños que no son ni cursis, ni excesivamente modernos.  Son vestidos de líneas muy depuradas hechos con tejidos naturales y de altísima calidad: lino, organza, sedas… De lo más estiloso. El mismo día, Loewe inauguraba su nuevo corner en El Corte Inglés de Pintor Sorolla, un espacio mucho más acorde con el lujo de la firma.
El jueves también hubo de todo. Mont Blanc invitó a un cóctel navideño y sorteó un par de regalos en su árbol de los deseos de Navidad. Cerca, en la calle Barcelonina, María Dolores Enguix celebraba los veinticinco años de la Optica Climent con cava Tamtum Ergo y bombones traídos de Suiza. Para la ocasión, se trajo al distribuidor de una de las firmas de gafas más cool, Oliver Peoples.  Hasta la óptica se acercaron Mamen Puchades, de la Joyería 7, Encarna Roig, de Acosta, Amparo Ortuño y María Angeles Miguel, de Salvatore Ferragamo. Por cierto, Ferragamo ha vestido a Isabel Aliño en el último catálogo de la joyería RafaelTorres. La joyería celebró también el jueves un cóctel en Bamboo de Colón para presentar su catálogo, (¡me lo pido todo!) y la colección de relojes deBreitling.
El cóctel fue de lo más glamuroso, hasta allí se acercó la Alcaldesa Rita Barberá, la directora General de Comercio, Silvia Ordiñaga, la diseñadora Presen Rodriguez, la directora de Loewe en Valencia, Amparo de la Concepción, las hermanas Laura y Blanca Fitera, además de clientes de la firma como Sol Royo, Pilar Barbería, Pilar Barber, Maiti Moroder, Chimo y María Carbó, Jesús Soriano, Vicente Esteve, Eduardo Valero, Manuel Mompó, Maite Igartuburu y Pilar Tamarit.
Si las firmas de lujo no han parado, las fundaciones solidarias tampoco.  La Fundación Pequeño Deseo organizó una subasta solidaria en el IVAM y la fundación Dasyc un rastrillo que está abierto hasta mañana lunes (hoy también abre). Allí puedes comprar ropa, calzado, bolsos, complementos, decoración navideña, libros, juguetes, telas, tocados, bisutería y todos los que superen los 50 euros de compra participarán en el sorteo de una cesta de Navidad. Además, hay cuentacuentos, talleres navideños y manualidades para niños. En el rastrillo han colaborado Marisa García del Picaporte, Cristina Blanc, las dos hermanas Alonso (Rafi y Maui), Ana Abad, Marta Barandiaran, Carmen Barrachina, Lourdes Bover y las hermanas Ventura.
Bueno chicas, os dejo que me voy a reflexionar sobre la idoneidad de asistir a todos estos actos en aras al enriquecimiento personal propio y ajeno…¡Ja, ja, profunda que es una!

lunes, 10 de diciembre de 2012

Brotes verdes

Desde que aquel iluminado dijo que estábamos “en el inicio del final de la desaceleración”, allá por 2008, hasta hoy, hay que ver la que ha caído. La verdad es que más de un político debería consultar a Aramis Fuster antes de hacer según qué declaraciones. Luego vino lo de los brotes verdes…, y aquí seguimos, pasando el puente de la Constitución viendo capítulos viejos de Sexo en Nueva York para recordar buenos tiempos, cuando media Valencia paseaba por la Quinta Avenida en cuanto se juntaban tres festivos.

Y lo único que da alas al optimismo es ver que de vez en cuando, muy de vez en cuando, algún valiente le pone a la vida lo que hay que ponerle y monta negocios originales, creativos, divertidos, cultos… Vamos, que hay gente por ahí que es la leche.

Marisa Giménez Soler, licenciada en Arte y comisaria de exposiciones, y Teté Amat, arquitecto técnico y decoradora acaban de abrir un nuevo espacio para exposiciones a mitad camino entre una galería de arte y un mercadillo de artesanía. Se llama “Doce islas, el Club de las mentes inquietas” y está en la calle Trinitarios 12, una casa antigua con un patio interior chulísimo. La casa la comparten con los arquitectos Eduardo Fernández-Moscoso y Mario Rando, que están especializados en proyectos sostenibles.

El club ha abierto con una exposición colectiva de más de sesenta artistas de ámbitos tan distintos como la moda, la fotografía, el diseño de joyas, la escultura… son pequeñas obras de arte que puedes comprar a partir de 3 euros.

La inauguración fue el viernes pasado y por allí pasó gente de lo más chic de Valencia: Pilu Díez de Ribera, de la tienda Lester, el joyero Joaquín Berao, el equipo del Café de las Horas con Manolo y Marc al frente, Marta Manglano, Chimo Llixiona y Lolo López-Ygual, Rodolfo Valiente de Bodegas Vegalfaro, las hermanas Soler Crespo, Lucía García de la Cuadra, Nicolás Bugeda de la Conselleria de Cultura, Yolanda Iturraspe y el productor musical Dani Cardona.

Pasear por doce islas es como hacerlo por un mercadillo arty con piezas muy seleccionadas, es difícil no picotear algo. Hay ropa de Beatriz Rodríguez-Lapuente con su firma Amore Ibiza, complementos y camisetas de Miralindo, una firma de ropa infantil comprometida y con unos diseños de lo más monos, pintura de Marisa Casalduero, con sus dibujos naif, colgantes de metacrilato de Candela Duarte, la hija de Santi, el hermano de Nacho Duato. Hay fotografías de Lola Barcia, Ignacio Evangelista o Chimo Serrano y pintura de Assad Kassab, Fernando García del Real y Manuel Olías.

El viernes, los puestos más concurridos fueron los de los sombreros de María José Martínez Medina y las joyas que Paco Gimeno, Raúl Poveda y Michi Lleó que traen de sus viajes a Estambul. Los sombreros de María José son una pasada. Tiene una colección de calle muy divertida que hace ella misma utilizando materiales muy inusuales en la sombrerería, en muchos colores y muy fáciles de llevar; hay casquetes pequeños y gorros urbanos de fieltro con forma de cascos de guardia urbano antiguo y una borla de lana, como gorros de nieve. Los hay tan prácticos que se pueden doblar y meter en el bolso y no se arrugan. La pena es que aquí en Valencia no nos atrevamos con los sombreros. En Madrid o en París o en Italia es lo más normal del mundo, pero aquí te pones uno y te ven como una snob. ¡A ver si con los sombreros de Martínez Medina empezamos a atrevernos!

Más brotes verdes. La semana pasada abrió la taberna Qba en la planta baja del Restaurante Messana: tapas y vinos para cenar de una manera informal. A la inauguración fue Javier García Lliberós, Mónica Morales, María José Solaz, Sedi Casanova… Y la semana que viene más inauguraciones: el 14 abre un restaurante de comida orgánica, Kimpira, en la calle convento San Francisco 5. Y Edbe, la empresa de Edgar Betoret, inaugurará el próximo miércoles su nuevo restaurante La Plaza del Patriarca.

martes, 4 de diciembre de 2012

Semana de compras y cava

¡Jo pe!, vaya semana de fiestas y jolgorio para la gente “que tal” de Valencia: esos que están en todas las listas de invitados a fiestas y eventos y que siempre saludan con una sonrisa y un ¿qué tal? (arrastrando un poco la “a” y envolviéndola en una gran sonrisa). Y tú te quedas mirándole y piensas, pues hija, teniendo en cuenta que te vi ayer, antes de ayer, la semana pasada y la anterior tampoco es que tenga mucho que contarte, así es que sigamos sonriéndonos las dos, hasta que venga alguien más a quien podamos preguntarle qué tal.

Pues como os decía, esta semana la vida ha sido un no parar para la gente qué tal la shopening night, la Ciudad Fallera Pop Up, la fiesta del cava en Requena, el desfile de Dimova por el Centro Histórico, la inauguración del Restaurante Huerta Santa Catalina, el nuevo estudio del Mercader de Indias en la Gran Vía y alguna que otra cosa más. Todo eso pasando más frio que una quinceañera en nochevieja yendo de fiesta en fiesta con su primer vestidito de cóctel, porque esta maldita crisis a las cuarentonas nos ha cogido en el momento justo en el que nos tocaba comprarnos un abrigo de piel, como el que tenían nuestras madres, y que hasta ahora habíamos despreciado porque nos parecía de señoras. Para cuando pase esto, si es que pasa, ya no sabremos si preferimos el abrigo de visón rasado al batín calentito.

La shopening night mejora con cada edición. Los comerciantes se han dado cuenta de que con los tiempos que corren, el concepto de salir de compras ha cambiado, ya no se puede salir sólo a comprar, porque el plan se acabaría en cinco minutos. Las tiendas hacen bien en ofrecer algún atractivo más allá de sus productos: una copita por aquí, otra de cava de Requena por allá, un detallito, una sorpresa… Hija, y al final te vas a casa con alguna comprita de nada pero con la sensación de que tu vida sigue teniendo algo más que niños, baños, maridos enfurruñados, y horas de trabajo y estrés.

La zona de Marqués de Dos Aguas fue todo glamour, además del lugar elegido para la inauguración. Allí estuvo el Conseller de Economía Máximo Buch con su eterna expresión de hombre feliz. También se dejaron ver la Directora General de Comercio Silvia Ordiñaga, la presidenta de Fecoval, Maribel Cosme, el presidente de la CEV, Salvador Navarro, y la modelo valenciana Mayte de la Iglesia, que fue la madrina del evento. Esta chica es genial: bloguera, estilista, cronista de moda, ha diseñado una pequeña colección para women secret y además no va de diva por la vida.

A las doce, cuando cerraron las tiendas, el mundo del glamour valenciano se fue a la fiesta de Yo Dona en el Upper Club. Entre los invitados, el Conseller y su mujer Mabel, la concejala de comercio María Jesús Puchalt, el doctor Ricart con su mujer Carolina Merino, la subdirectora de Yo Dona Cristina Aldaz, Héctor Alegre (E-fusion), y mucha de gente de los comercios valencianos con Marcos de la Fuente, de Unidad Editorial, de anfitrión.

Al día siguiente, más saraos, esta vez en Requena para celebrar la fiesta del cava. Como fue el President Fabra, los políticos valencianos que no tiene de qué esconderse, que alguno queda, cogieron el AVE y se fueron para allá. Les arroparon buena parte de la sociedad valenciana, sobre todo de aquellos que tienen algo que decir en el mundo de la gastronomía: Cuchita Lluch, Jaime Lamo de Espinosa, que alguien debería nombrar embajador de Requena; Raul Alexandre, ex cocinero de Ca Sento que ha abierto cerca de la Avenida Aragón el restaurante el 534 (el valor de la prima de riesgo española el día que buscaba nombre); Maxi Bao, nariz de oro de 2005; Bruno Murciano, que fue sumiller en el Ritz de Londres…

Lo que quedó claro allí es que el cava de Requena bueno entre los mejores. Así es que estas navidades lo que toca es hartarse de beber cava de Requena para hacer más llevadera la sobremesa con las cuñadas.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El jueves, Shopening night


Si vas al súper a por unos tomates, te pones lo primero que ves en el armario. Si tienes una reunión importante, preparas la ropa la noche antes. Si has quedado con el hombre de tu vida, te tiras una semana pensando qué te vas a poner. Así pues podríamos hacer un sesudo enunciado antropológico que dijese algo así: “En el universo femenino, el interés de una cita es directamente proporcional al número de horas que invierte la mujer en pensar qué se va a poner.”

El jueves que viene es la shopning night y puedo aseguraros que más de una lleva ya días dándole vueltas a qué ponerse. Y es que estamos tanto tiempo sin hacer otra compra que la del supermercado, con las tarjetas de crédito contenidas, que la shopening es el mejor plan de los posibles, sólo comparable a aquellas citas de antaño con aquel chico que vestía Levi’s, calzaba Adidas Stan Smith y conducía una Vespa rosa con pegatina de Distrito 10.

La de este invierno va a ser un bombazo, abren más tiendas que nunca, Nícoli y Zoe en la calle La Nave, Max Mara en Pascual y Genís o la joyería Sie7te en Lauria. Además, al coincidir con la Japan Week, puedes compaginar las compras con parar a tomar una cerveza japonesa o una tapita de sushi (¡en Muji darán clases para aprender a comer con palillos!).

Lo mejor es entrar en www.shopeningnight.com y planificar una ruta. Allí te informan de todo, incluso de lo que sortea la Clínica Dermilaser, Lladró o Patos. ¡Ay qué nervios!

La primera parada puede ser el restaurante De Calle (Conde Altea) para tomar un vino espumoso de Bodegas Murviedro, así ya vas animándote. Murviedro también pondrá el cava en Alejandra Montaner. En esa misma tienda, el diseñador Luís Zangara vendrá desde Ibiza para presentar sus colgantes.

Luego puedes probar unas conservas con albariño en VM The Shop. Ya en Sorní, las más pecadoras caerán rendidas ante la sorpresa de Presen Rodríguez, que regalará el 100% de cada compra en un cheque regalo; No es la única con descuentos, Caraffa, Sandro y Comptoir des Cottonniers tendrán entre el 20 y el 50%, ¡nada menos!

Para fiestas, la de la Galería Jorge Juan, que este año está dedicada a París. Cirilo Amorós y Jorge Juan y el entorno del Mercado de Colón serán lo más concurrido. ¡Aún recuerdo la última shopening, parecía fallas! En Francis Montesinos habrá tortas porque los descuentos llegarán al 70% y en la joyería Aurum ni te cuento, lo tendrán todo a mitad de precio.

TCN regalará una pulsera por cada compra, tendrá descuentos y cava a tutiplén. Cuidado con el cava porque si tomamos en todas las tiendas, no llegaremos ni a la media noche y hay que reservar fuerzas para la fiesta de Yo Dona en el Upper Club de la Gran Vía. Precisamente en la Gran Vía hay que pasar por Pepe Boscá para ver la colección de gafas Celine, Jimy Choo y Bottega Venetta y tomar champagne francés y delicatesen. Al otro lado, Gran Vía 20 reunirá a las chicas más fashion de Valencia y con motivo, ¡toda la colección de invierno al 30 por ciento, incluidas las chaquetas de Woolrich!

Para cócteles exquisitos, lo mejor acercarse a la zona más glamurosa de Valencia, la plaza del Patriarca y Poeta Querol. Allí hay que pasar por Salvatore Ferragamo, Durán, Loewe, Bulgari, Vuitton y por la tienda de niños Cristina, que tendrá una venta especial de camisones Costa de Algodón. En la calle Barcelonia, la Óptica Climent, hará un 20% en todas las gafas y presentará una colección mega lujosa de Cartier.

Bueno chicas, a preparar el modelito que sólo quedan unos días. Las más coquetas pueden pasar antes por el Nail Bar que acaba de abrir OPI en el Corte Inglés de Pintor Sorolla, lo más en manicuras. Esther Barrera, Sonsoles Gomez-Torres, Salomé Corell, Beatriz Pechuán, Sophie Von Schonburg, Marta e Isabel Aliño, Cuchita Lluch, María Cosin y Patricia Bonilla ya lo han probado.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cuarentona busca estilista para foto de WhatsApp

Todo este rollito de las redes sociales tiene su gracia, pero también es un tanto estresante para las que nacimos en la época de Heidi y Pipi Calzas Largas. Vivimos en un continuo proceso de formación para adaptarnos a ese nuevo mundo, cuando ya tienes dominado el Facebook, te sacan Twitter y para cuando ya has aprendido a hablar con cuarenta caracteres, te sacan el whatsApp; y entonces, un buen día, descubres que tu marido y sus amigotes han montado cierto revuelo en la cena viendo la foto del perfil de uno de tus contactos: una chica que ni fu ni fa, pero que se ha puesto una foto impresionante. Y entonces tú dices, Dios mío, y yo con esa foto con cara de pava que parece sacada de aquellos viejos fotomatones que había en los años ochenta. Y vuelves a estresarte, tengo que cambiar la foto de mi whatsApp, pero ¿cómo me pongo?, con pose interesante, creativa, de pava, de devora hombres… Y ale, te tiras una tarde entera sacándote fotos a ti misma con tu Iphone, como si fueras un quinceañera que ensaya una cara para gustar al chico de la clase de al lado. Te das cuenta de aquí te la juegas de verdad, porque de nada te sirve tu fondo de armario ni tu gusto por la moda y las tendencias. Aquí sólo hay una cara y una expresión: vamos, la cruda y puñetera realidad.

Para colmo de males hay alguna que otra tramposa que se la retoca con el Photoshop, eso no vale guapa, eso es trampa, debería estar prohibido, alguien debería chivárselo a la todo poderosa Soraya Saenz de Santamaría para que urja un proyecto de ley prohibiendo ese tipo de trampas.

Esta semana puede será buena para renovar nuestro book de fotos de careto. No hay gran cosa en nuestras agendas, pero la que siguiente va a ser movidita: tendremos la Shopening Night y Pop Up Store en Ciudad Fallera. La noche del veintinueve habrá mucho WhatsApp yendo de un móvil a otro y será una buena ocasión para estrenar look whatsappero.

La Shopening Night ya nos la conocemos, pero los comerciantes, que con la crisis agudizan su creatividad, han preparado más de una sorpresa. Por ejemplo, la Galería Jorge Juan está preparando la fiesta Midnight in Paris y premiará con trescientos euros al bloguer que prepare el estilismo más original.

Ese mismo día, en la otra punta de Valencia se inaugurará Ciudad Fallera Pop Up: tiendas que se montan para tres días y en las que las grandes firmas venderán sus stocks a precio de outlet: ¡toma innovación! Es la esencia misma de nuestros tiempos, la creatividad efímera: montas algo y a los tres días te lo cargas, quizás por eso el entorno de la Ciudad Fallera le va como anillo al dedo.

Las Pop Ups es una de las tendencias que está causando furor en medio mundo. Son tiendas en las que las marcas sacan lo más creativo y rompedor que han hecho. En realidad es una excusa para vender con descuento, pero como eso así sin más queda un poco feo, un poco de quiero sacarte la pasta y no sé como, lo que hacen es montar un sarao creativo: tematizan los espacios y así no es una venta por precio, sino que te aportan un plan divertido y con un toque artístico. Así te sientes menos pobre que si vas a comprar los restos de las marcas a una nave industrial, como se viene haciendo desde hace años.

La Pop Up de Valencia estará abierta el 29, 30 y 1 de diez de la mañana a nueve de la noche; allí habrá ropa de Francis Montesinos, Lacoste, Toni Miró, Pepe Jeans, TCN, Kickers, Punto Blanco, Sita Murt, Textura…

Así es que el veintinueve por la tarde noche tenemos plan: primero a la Ciudad Fallera, luego al centro de Valencia a la Shopening Night, para acabar en la fiesta de Yo Dona que ya os diré dónde será. De camino entre un sitio y otro habrá que whatsapear mucho, sugiero colección de fotos para ir cambiándola conforme avance la noche. Que no se diga que las hijas de Pippi Langstrump no hemos sabido adaptarnos a nuestro tiempo.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Navidad, Navidad… ¡Ya empezamos!

¡Por el amor de Dios, dime que no es verdad lo que he visto!, dime que ese señor que he visto subido a una escalera, colgando una guirnalda y unas bolas de Navidad, es un producto de mi imaginación, un pequeño delirium tremens con el que me castiga ahora el exceso de gintonics que tomé este verano. No puede ser que a principios de noviembre, la Navidad ya vaya queriéndose hacer notar; una cosa es que los supermercados pongan en octubre los restos de turrones del año pasado, y otra muy distinta es que ya se empiecen a ver adornos navideños en las tiendas. No es por nada, sólo porque con eso lo único que consiguen es que para cuando deberías alegrarte de verlos, ya estés hasta el moño de ellos. Es como cuando un chico que te hacía tilín, se pasaba con el tonteo, no se decidía a hacer lo que tenía que hacer; y al final, cuando por fin se lanzaba, tú ya no le veías puñetera gracia.

La única ventaja es que la vida social se empieza a animar en noviembre. Si hace unos años se acumulaban las presentaciones pre-navideñas a mediados de diciembre, ahora empiezan un mes antes.

De toda la vida, cuando se acerca la Navidad, las firmas de joyería y ropa de fiesta organizan saraos para que la gente con posibles vaya preparando sus carteras. Ahora, posibles, lo que se dice posibles, no es que haya muchos, pero esta semana, por lo que pueda pasar, Valentín Herráiz ya ha presentado su colección de fiesta con joyas de Rabat y los joyeros Victoria Cercós y Arguimiro Aguilar han hecho otro tanto de lo mismo.

El desfile de Valentín Herráiz se celebró el jueves en la Sala Myrtus, un edificio blanco y futurista, de líneas sinuosas, del arquitecto Ramón Esteve. Valentín inspiró su colección en la arquitectura de Myrtus y vistió a las chicas con vestidos largos y unas joyas espectaculares de Rabat. Esa noche había una fortuna en joyas, a juzgar por el tamaño y la cantidad de brillantes que se vieron. Una novia con velo antiguo de encaje de Bruselas cerró el desfile y luego hubo catering y Möet a tutiplén. ¡Que no falte de nada! Entre los invitados, Vicen la mujer de Albelda, Cuchita Lluch, Nanda Botella, Amparo López, Esperanza Vila, Irene Jiménez de la Iglesia, Carmen Lladró, Trinuca y Mirella Larraz Roig, Vicente Betoret con su mujer Cristina Aparici, las siempre elegantes Carmen Topete y María Teresa Monsonís, Ramón Esteve y Maite de la Iglesia, los sastres Antonio Puebla y Vicente Moret, y Susana Remohí que presentó el desfile.

No fue el único de la semana. El martes, la directora de Salvatore Ferragamo en Valencia, Mª Angeles Miguel, montó un desfile de lo más mono en el Hotel Astoria. Nada que ver con el anterior, primero porque era de hombre y segundo porque los modelos desfilaban entre los invitados de un modo muy informal. Allí, entre cócteles de Ginger ale y gintonics, los chicos de Carmina Durán, guapos hasta decir basta, iban paseando entre las invitadas: las hermanas Blanca y Laura Fitera, la presidenta de Cecoval Maribel Cosme, la directora de Loewe Amparo de la Concepción, la diseñadora Hortensia Maeso, Esther Barrera, Encarna Roig, que dentro de nada abrirá Acosta en la plaza del Patriarca, justo donde estaba Cavalli. Y menos mal que entre tanta chica, también había algún chico que otro, como el diseñador Ramón Gurillo con un grupo de amigos, Ragel Beltrán y Hector Alegre.

Por lo demás, la vida social valenciana sigue girando en torno a las cenas benéficas. El viernes fue la de AVAPACE, que cumple cuarenta añitos. Su presidenta, María Dolores Ibarra, recibió a más de 300 invitados a la cena, entre ellos la Alcaldesa Rita Barberá, el alcalde de Bétera, Germán Cotanda, la directora General de Bienestar Social, Pilar Collado, Sebastián Carpi, Salvador Navarro, presidente de la CEV, Luis Javier Herrero, Francisco Segura, Pilar Nieto, Luis Clavel, Aita Guillén y Carlos Escolano… Ah, y la semana que viene tenemos otra cena benéfica, será el 15 a beneficio de Aspanion y con desfile de zapatos de Laura Bracho.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Chicas epicúreas

Juro por todos mis leotardos de lana merino que jamás de los jamases se me pasó por la cabeza integrarme en una sociedad gastronómica. Siempre las consideré cosa de hombres, que siempre van buscando excusas para reunirse con sus amigachos a hartarse de comer, beber y fumar para acabar hablando de mujeres justo antes de iniciar una sesión de chistes más o menos verdes.

Nosotras somos más de café, té y en todo caso alguna que otra pastita. Si sale a la conversación algún tema verde, lo tratamos siempre con el cuidado propio de quien cree que en cuanto se descuide mete la pata y queda tan mal que quiere que en ese mismo momento se abra una grieta en el suelo y la engulla. Hay que reconocer que en ese terreno ellos siempre están más tranquilos, son capaces de hablar de Emanuelle con la misma comodidad con la que nosotras hablamos del precio de los libros del colegio; y por las mismas pueden hacer auténticos ensayos, con réplicas y contrarréplicas, sobre los atributos de Nacho Vidal, mientras que a nosotras nos da un no sé qué siquiera mentarlo.

Además lo de comer bien, eso que ellos llaman darse un homenaje, es algo que a nosotras rara vez se nos pasa por la cabeza. Si nos lo dan, lo aceptamos, pero no somos muy de ir al Mercado Central rebuscar las mejores gambas para comértelas tu sola en casa. Y la comida de los domingos, ¿qué me decís de la comida de los domingos?, si estás sola te preparas un sándwich y va que chuta. Ellos entienden que la vida carece de sentido si no se zampan un paella, un chuletón o un caldereta acompañada de buen vino y algún dulce traído de un convento de las Chimbambas.

Pero hete aquí que el otro día alguien me habló de la Academia de Gastronomía de la Comunidad Valenciana, presidida por Cuchita Lluch, e integrada, entre otras, por Alicia de Miguel, Ana Portacelli, Lourdes Reyna, Rosa Lladró y Mar Casanova. ¡Ahí va, qué cosas!, me pido un hueco. Resulta que estas chicas, aunque son minoría en la Academia, se juntan una vez al mes para comer, visitar bodegas y hacer lobby para que la guía Repsol incluya restaurantes valencianos y los ponga en valor.

La Academia nació hace ocho años. Previamente Rafael Ansón, hermano de Luis María, la había montado en Madrid con lo más granado de la sociedad madrileña: Carlos Falcó, Alfonso y Alberto Cortina, Íñigo Méndez de Vigo, Marcelino Oreja, Sesé Sanmartín, María Jesús Gil de Antuñano e Imelda Moreno cuyo padre, que era marqués, fue el creador de la Cofradía de la Buena Mesa.

Indagando en estas cosas, me enteré de que en Valencia hay una sociedad gastronómica con más abolengo y en la que apenas hay mujeres. Se trata de La Asociación Magistral de Gastronomía, fundada en 1976, para “recuperar los grandes valores gastronómicos, la cocina regional y la calidad de los vinos y alimentos propios de cada territorio”, dice José Luis Palencia, el actual presidente.

Se comprometen a luchar contra la degradación de las cocinas, alimentos y vinos y denunciar sin reparos las prácticas insanas y viciadas. Para ello, se reúnen una vez al mes en un restaurante y después de comer uno de ellos hace una valoración de la comida y le pone nota al restaurante.

La última cita de la asociación fue en el restaurante de la Embajada (en la plaza Alfonso el Magnánimo, ese edificio cantonero que el Corte Inglés nunca pudo comprar). Antes de la cena, se celebró el capítulo de entronización de un nuevo socio, un acto casi medieval con el gran magister y un chambelán. Entre los socios, está el notario Joaquín Serrano, el empresario Mariano García, Vicente Castillo, Javier Monedero, el pintor Enrique Senís, el abogado Alberto Aliaga, Alfredo Esteve, Juan Cañizares, Vicente Aguilar y así hasta 50 prohombres valencianos. En la cena también estuvo el empresario Juan Carlos Gómez Pantoja.

No sé qué pensaréis vosotras, chicas, pero a mí esto de reunirme a comer y beber bien me está gustando. Propongo que tomemos con la fuerza de nuestros tacones La Magistral o que montemos otra más femenina que podríamos llamar algo así: Asociación gastronómica de chicas epicúreas.

lunes, 29 de octubre de 2012

Open de tenis: los ricos siguen ahí

Esta crisis se está haciendo más larga y pesada que aquella dieta de la alcachofa: tres días que parecían tres lustros, desayunando, comiendo y cenando alcachofas. Pues aquí estamos en lo mismo, todo va tan mal que parece que esto va a ser eterno. Menos mal que todavía queda el Open de Tenis para olvidarnos por unas horas de extractos del banco.
El sábado pasado, a las 3 de madrugada, un tipo con un maletín y alguna que otra herramienta entraba en la zona más exclusiva del Open de tenis. Podría pensarse que iba a coger lo que no es suyo o que iba a tapar alguna de las goteras del Ágora, no sea que hoy le dé por granizar. Pero no, nada de eso; era un relojero venido ex proceso de Suiza que venía a retrasar una hora los relojes de pared que hay el Open Club, un espacio al que sólo puedes entrar con pulserita vip y donde se alojan los stands de los patrocinadores del torneo, entre ellos Rolex. ¡Jo pé!, ¿y no podrían haberlos atrasado a las diez de la mañana cuando llega la gente normal y corriente? Pues no, Rolex es mucho Rolex y no está dispuesto a que sus relojes marquen mal la hora aunque sólo se enteren los fantasmas y los guardas de seguridad.


Son muy sofisticados –dice Carlos Giménez, de Giménez Joyeros-, tienen un mecanismo muy complicado y esta noche se produce un cambio de horario, a las dos de la madrugada, no podemos dar una mala imagen”. Para las curiosas que el domingo no tuviéseis nada que hacer y decidiérais daros un paseo por allí a poner en hora vuestros relojes, los tres relojes de Rolex estaban uno junto al restaurante, otro en recepción y el tercero dentro del stand de Giménez. Luego se podía ir a tomar el aperitivo a la Alameda y fardar de la hora que marca vuestro reloj: -“Hija, te digo que son menos cuarto en punto y ni un segundo más”.

Por el stand de Rolex han pasado el tenista francés Jo Wilfried Tsonga, Alex Corretja, Nicolás Almagro e invitados como la presidenta del Palau de la Música Mayrén Beneyto, la presidenta de Unicef Valencia Nidita Guerrero con su marido José Antonio Prat, el modisto Valentín Herráiz, Carmen Martínez-Colomer, el doctor Carlos Vázquez, el jefe del Servicio de Oncología del IVO Vicente Guillen, premio Nou d’Octubre, Paco Segura con su mujer Sofía, los doctores Pepe Dalmau y Bruno Camps y un montón de invitados más como los diseñadores Alex Vidal y Francis Montesinos.

El plan de los invitados era de lo más chic: entras en el Open Club, las azafatas te ponían la pulserita y pasabas al stand de turno a tomar un aperitivo y luego al Agora a ver uno de los partidos. Entre canapé y partido, podías comer o cenar en el comedor oficial con la cocina de Paco Morales del restaurante Masset Ferrero.

Con la que está cayendo y la retahíla de malas noticias que nos van llegando, que cada día nos atragantan las tostadas del desayuno, hablar del lujo puede parecer un poco frívolo. Pero reconozcamos que es más agradable pasar la mañana del domingo mirando los relojes de Rolex, que sentada delante del ordenador mirando los extractos del banco, ¡ya habrá mañana tiempo para eso!

Además, qué demonios, el lujo tradicional, el que sigue haciendo las cosas bien hechas, en muchos casos artesanalmente, tiene su mérito y en una sociedad que anda reivindicando la excelencia, no le viene nada mal que siga habiendo una alternativa a la cultura del usar y tirar. Algunas firmas de lujo fabrican las cosas exactamente igual ahora que hace cincuenta años; son marcas a las que no les gustan los grandes alardes ni las excesivas innovaciones. Vamos, que son como sus clientes, gente bien, conservadora de toda la vida.

En eso Rolex se parece bastante a Loewe, que cada vez vuelve más a sus orígenes. Su bolso estrella es el Amazona, un modelo que tiene más de 25 años. La semana pasada, Amparo de la Concepción invitó a sus clientas de Loewe en Valencia a conocer uno de sus Amazona más sofisticado: el Atelier, un invento que te permite encargar tu bolso a medida personalizando las cantoneras, las asas, el cuerpo y las piezas metálicas, eligiendo colores y tipos de piel.

Bueno chicas, ¡ale!, ya está bien de soñar con bolsos y relojes, volved a la cruda realidad: enfundaros vuestros vaqueros, colgaos vuestro bolso de 2007 y salid a dar un paseo que eso, por ahora, nos lo podemos permitir.