La sociedad valenciana y la alicantina son como el agua y el aceite; se tocan, pero no se
mezclan. No lo hacen ni siquiera en verano, cuando buena parte de los niños bien de Valencia
pasan sus vacaciones en la provincia de Alicante, pero ellos no bajan más allá de Calpe o
Moraira, y los alicantinos no suben más allá de Benidorm.
Somos así, qué le vamos a hacer:
nos pasamos el invierno viendo siempre las mismas caras, y cuando llega el verano lo único
que hacemos es cambiar de sitio, pero no de amistades. No es que haya ningún tipo de
animadversión, es simplemente que pasamos los unos de los otros.
El viernes por la noche hubo dos fiestas: una en Altea y otra en Denia. El diseñador alicantino
Pepe Botella presentaba su colección de fiesta y novia en Altea Hills. Entre el público, mucho
ruso y mucho alicantino, pero los valencianos se contaban con los dedos de la mano. A la
misma hora, sólo unos kilómetros más abajo, Fernando Aliño y Carlos Gadea daban una fiesta
de lo más chic en una de esas casas que todas querríamos tener: Casa Santonja. Jardines,
árboles centenarios, estanques, muebles y cuadros antiguos, una torre cubierta de hiedra y
hasta una capilla propia donde tu bisabuelo confesaba sus penas a un cura amigo de la familia.
La casa es una de esas que los ricos alcoyanos construyeron a mediados del siglo XIX y allí,
sentada en el porche, una piensa que se equivocó de lugar y de año de nacimiento, que lo suyo
hubiese sido nacer rica a principios del siglo XX y pasar largos veranos sentada en aquel porche
sin más ocupación que encontrarle un buen partido a tu hija y discutir con el arquitecto cómo
iba a hacer la casa que te estaba construyendo en Cirilo Amorós para ti y tu descendencia.
Un siglo después, buena parte de los biznietos de aquella señora estaban en la misma casa,
tomando gintonics y mojitos, comiendo hamburguesas y bailando a ritmo de Madonna.
Familias de las que veranean toda la vida en Javea y Denia como los Mataix, los Zaragozá,
los Millet, los Cañamás, los Manglano (Alfonso y su hermana Irina), José Luis de Quesada,
el notario Ricardo Montllor, el fiscalista Carlos Romero, Miguel Franco Corell, el doctor José
Mª Ricart con su mujer Carolina Hinojosa, José de Miguel, Nuria Costa… ah, y Marta Pons, la
estilosa mujer de Fernando Aliño.
En fin, habrá que hacer un apartadito para cuando casemos a la niña organizar allí la fiesta.
Mientras tanto, en Altea Hills Pepe Botella enseñaba sus diseños ante un centenar de rusos
que han ocupado buena parte de la urbanización Altea Hills, la urbanización que promovió
Zaplana con los Ballester, los Lladró y Julio Iglesias cuando tenían el sueño de convertir la
Comunidad Valenciana en el Miami Europeo y cuando todavía teníamos un sistema financiero
que permitía hacer estas locuras.
Altea Hills la están tomando los rusos. Lógico, si eres ruso y te has hecho rico abrazando el capitalismo, no tiene mucho sentido que te pases los largos inviernos encerrado en tu casa
de Moscú o San Petersburgo, con aquellas noches gélidas y eternas. Así es que lo mejor que
puedes hacer es comprarte una casa en Altea Hills y pasarte aquí diez meses al año, que por
algo tienes hasta una Iglesia ortodoxa en la puerta por si quieres redimir tus pecados por haber
traicionado los principios marxistas.
Y así, en lugar de pasarte la tarde encerrada en casa tomando vodka, te tomas un mojito en la
piscina del hotel tumbado en una de las chaise longue que tiene el lounge, o te das un baño
con jacuzzi en la terraza de tu habitación mientras ves al fondo el mar y la playa de Benidorm.
Los rusos son geniales, tienen un toque de nuevo rico, pero son divertidos. En realidad son la
envidia de cualquiera de nuestros hombres: conducen unos coches que te pasas, llevan ropa
de marca y tienen unas novias que provocan un incesante babeo entre los machos ibéricos. Lo
siento chicos, ¡las veréis pero no las cataréis!
lunes, 6 de agosto de 2012
jueves, 2 de agosto de 2012
Un toque british
Las Olimpiadas dan un poco de pereza; ¡uff!, nuestros hombre
ahí echando horas y horas delante del televisor para ver como un cachas hace lo
que ellos nunca han hecho ni harán. Pero les encanta la competición, ver quién
es más fuerte, más rápido, más hábil… Y mientras, nosotras esperando a que
acabe la carrera de turno para cambiar de canal y ver cómo acaba la bronca
entre la duquesa de Alba y Fran Ribera.
Menos mal que este año las Olimpiadas son Londres y lo
british siempre tiene un punto glamuroso y entre carrera y carrera las cámaras
enfocan a la gradas en busca de un Windsor o de cualquiera de los tropecientos
aristócratas que pueden dejarse ver por allí.
Reconozcamos que estos ingleses hacen bien algunas cosas: la
ginebra, las casas de campo, los Barbour y las ceremonias. Pocas cosas hay más
finas y elegantes que una boda inglesa, con su Iglesia en medio de la campiña,
sus pamelas, sus chaqués… La semana pasada se casó allí Javier García-Lliberós,
hijo de la diputada autonómica Alicia de Miguel, con su novia Rachel Gilbert.
La boda fue muy sencilla, apenas cien invitados entre
familia y amigos, y se celebró en el condado de Cambridge, en un pueblecito en
plena campiña inglesa, vamos, como en “cuatro bodas y un funeral”. Entre los invitados, una representación de la
sociedad valenciana, amigos de toda la vida de la madrina: Rafi Alonso, la
decoradora Tatiana Monsonís, Marisol Hernández, Magui Alonso, Isabel Clara
Alonso… todas ellas de lo más estilosas, con tocados y sombreros, dejando bien
alto el pabellón valenciano en las tierras de Robin Hood.
Alicia se empeñó en saltarse el rígido protocolo inglés y
dijo que eso de que el novio entrase a la iglesia acompañado de su mejor amigo
sólo ocurriría por encima de su cadáver. Así que llegó a un pacto e impuso el
protocolo valenciano de la madrina y fue ella quien llevó al altar a su hijo
con un tocado rojo y un abrigo estampado “animal print” de Patos. Eso sí, el
best men, Santiago Manent, el mejor amigo del novio, también tuvo un papel
protagonista como corresponde en las bodas british: llevar los anillos, ser
testigo y dar el famoso discurso en el banquete de boda.
Los tocados de las hermanas de Miguel –Alicia, Carmen y
Paloma- eran de Peggy Rosemore, la firma de Marta Flores, una jovencita de
veintipocos que aprendió el oficio en un taller de costura, se marchó a Londres
a perfeccionar la técnica y va camino de convertirse en la Philip Treacy
valenciana. Por su taller de la calle Sorní ya han pasado casi todas las
mujeres elegantes de valencia.
Lo dicho, hay que ponerle un toque british a la vida.
Quedaríamos de lo más monas este verano, con nuestras pamelas y vestidos de
flores Liberty en alguno de los restaurantes de la zona de Xabia. Allí, con el
paisaje de la Marina, que tienen ese aire entre toscano e ibicenco, podríamos
incluso hablar en inglés, que tal y como están las cosas en este país nos
vendrá bien refrescarlo. Y allí, sentada en hamaca, y después de haber hecho
mentalmente la traducción siete veces, le suelta a tu amiga: “I like your hat” y
si a ella se le ocurre contestarte en inglés, tu ya cambias al español, que
como broma está bien, pero tampoco hay que ponerse en evidencia.
Por cierto, que no se me olvide daros un aliciente para ver
las olimpiadas: los bañadores de nuestro equipo de natación sincronizada los ha
diseñado la valenciana Dolores Cortés. Hay dos modelos, uno por coreografía. El
primero en colores flúor y el segundo, con escamas reflectantes, para una
coreografía que recrea el mundo acuático. Dolores dice que este bañador es de
lo más innovador porque simula el cuerpo de un animal marino. Para conseguirlo,
ha utilizado un material reflectante que dibuja las escamas sobre un tul
transparente en el cuerpo de las nadadoras. Oh my God, I’can’t belive it! you are great, Dolores, and your swimsuit
are wonderful.
jueves, 26 de julio de 2012
Que nos quiten lo bailado
La visita relámpago y medio clandestina de Doña Letizia a Valencia da que pensar ¿Por qué demonios nuestra flamante princesa viene y se va sin apenas dejarse ver?, ¿será que no quiere que la vean con nosotros?, ¿será que tiene miedo a que se le cuele en la foto alguno de nuestros tropocientos imputados en casos de corrupción?, ¿será que Valencia no vende buena imagen?.
En cualquier caso, la verdad es que eligió mala semana para pasarse por aquí: los falleros cabreados porque les cambian la fecha de la cremá, Canal 9 en pie de guerra, Paco Camps recibido a huevazo limpio en Javea cuando iba, con esa falsa sonrisa eternamente dibujada en el rostro, a hablar de responsabilidad social en la política; el Consell pidiendo el rescate; … Pero ¿a quién se le ocurre, Dios mio?; Doña Leti en medio de este berenjenal, como si no tuviese ella bastante con la que tiene en casa con su cuñado y su abuela.
La cosa está mal, muy mal, tanto que dan ganas de huir. Meter en la maleta los cuatro conjuntos monos que nos quedan de las épocas doradas y largarse a Formentera a ver el atardecer a la sombra de un olivo con un par de gintonics aromatizados con pétalos de petunia, servido por un cachas morenazo con acento caribeño. Y allí, viendo las estrellas, esperar a que te entre la risa tonta cada vez que alguien te hable de la prima de riesgo o del recibo de tu hipoteca.
Al día siguiente, si el dolor de cabeza te lo permite, te levantas y te vas a la playa; vuelta y vuelta al sol sin otro contacto con la realidad que las cuatro coñas que pongas en tu twitter. Y así un día tras otro hasta que llegue septiembre. Quizás entonces algo haya cambiado, y si no siempre te quedará el consuelo de los crápulas: “¡que me quiten lo bailao!”.
Formentera está de moda, buena parte de la sociedad valenciana broncea allí sus pieles: Cuchita LLuch, presidenta de la asociación valenciana de gastronomía; Begoña Serratosa y Quique Martín Navarro, Esperanza Vila y Rafa Peris, Beatriz Pechuán y Caco Gómez-Lechón, Germán Ros y Amparo López, Sofía Carpi y Chimo Maldonado, Mónica Aliaga y Manel Casanova, Ángeles Casanova, de los Casanova de toda la vida; Michi Lleó García-Ontiveros, Tano López Llobet, amigo de todo el que se mueve en la noche valenciana; Pascual el peluquero, los Bover, Arturo Valls y su mujer Patricia, y en general cualquiera que tenga un barco medianamente grande.Por ahora no han llegado nuestros políticos ni nuestros financieros, algo que dadas las circunstancias da un valor añadido a la isla, no fuera a ser que justo cuando estás embobada viendo la puesta de sol apareciese por allí alguno y se liase una batalla de huevos que diese al traste con la paz hippy que se respira en la isla.
Claro que también hay quien ve Formentera como un destino para ganarse la vida. Maijo Martí (la hija de Pepa Martí, familia de los dueños del cine que llevaban su nombre y socia de Marta de Diego) y su amiga Rosma Mollá acaban de inaugurar en Formentera, en Es Pujols, una tienda de ropa de baño. Pepa cuenta que su hija estaba enamorada de la isla y aunque es ingeniera, vio que allí había hueco para una tienda de baño de hombre. Así que, ni cortas ni perezosas, diseñaron ellas mismas la colección, buscaron un fabricante y ya tienen una primera colección con mucho colorido y a buen precio. La tienda se llama DOSSAE y lo de la ropa de baño es un acierto, porque en la isla el dresscode más adecuado es biquini, pareo y cesta de paja para la crema y la toalla. Todo lo demás sobra.
La que no pueda irse, la que no tenga barco y su visa esté más abatida que el ánimo de Doña Letizia, siempre pasarse por Javea, que se empieza a animarse en la medida de lo posible.
jueves, 19 de julio de 2012
#faltanmelenasenelgobierno
Ya sabíamos que Montoro y De Guindos gastaban más bien poco en peluquería, pero lo que no podíamos imaginar es que nos iban a hacer la faena de subirnos el IVA de la pelos del 8 al 21 por ciento. ¿En qué país vivimos?, ¿dónde estaba Soraya cuando se tomó semejante decisión? La peluquería es una cosa muy seria, ¡a ver quién es la guapa que va motivada al trabajo con un pelo lleno de canas y las puntas hechas un asco! A ellos las canas les hacen parecer interesantes, a nosotras nos envejecen, nos deprimen y nos hunden en la apatía. Vamos, que si no las cubrimos, bajará la productividad del país, caerá nuestra competitividad, habrá más déficit, subirá la prima de riesgo, tendrán que hacer nuevos recortes, nuevas subidas de impuestos, más canas, más depresión y vuelta a empezar. Y todo porque a dos señores con poco pelo se les ocurrió subir el IVA de las peluquerías. Podríamos inundar el twiter con consignas del tipo #faltanmelenasenelgobierno, #mechaspúblicasydecalidad o #menosrecortesennuestrasmelenas.
En fin, menos mal que el bueno de Amancio Ortega ha decidido no repercutir la subida del IVA en el precio de la ropa de su imperio: Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti, Oysho, Uterqüe... Isak Andic, el dueño de Mango, ha tardado horas en decir que él tampoco es menos, y no nos castigará con la subida.
Mientras llega la subida, y antes de que se acabe la paga extra (en Navidad más de una ya no tendrá extra para ir de compras), lo mejor es darse un paseo por las rebajas, que este año están llenas de chollos. Nunca se sabe si serán las últimas rebajas, porque como sigan así los recortes, la vida entera será una rebaja en busca de una despistada que ose entrar en una tienda.
En Sandro, Claudie Pierlot, COS y muchas otras, ya lo tienen todo al cincuenta por ciento, cosa que antes no pasaba hasta bien entrado agosto. Y lo mismo en otras tiendas con mucho pedigrí, como Marta de Diego -The Living-, Chapeau o Verónica Montijano, que hace semanas que lo puso todo a mitad de precio. Más de una aprovechó para quedarse con uno de los vestidos estampados de Etro, ideales para las noches de fiesta en Javea.
El jueves fue un día para estrenar modelito. La revista Hello celebró su fiesta de verano en la terraza de l’Umbracle. Entre los invitados, Pilu Diez de Rivera, de Lester, Macarena Alegre, los diseñadores Miquel Suay, que acababa de llegar de China y contaba que no había tanto negocio como pensaba, y Valentín Herráiz, con un look en negro y rojo de lo más moderno; el Secretario Autonómico de Cultura, Rafa Ripoll, con su mujer Elena Martos, los fotógrafos de moda Gerardo Ortiz, Juan Carlos Vega y Jose Luis Abad y Adolfo Almagro, del hotel Westin.
Alejandra Montaner, asidua de cualquier sarao, estaba por allí poniéndonos los dientes largos a más de una cuando nos contó que acaban de llegar a su tienda los capazos Marta Anastasia Formentera. Alejandra también vende los auténticos Kikois africanos y las botas Howsty, hechas artesanalmente con piel y kilims –alfombras marroquíes- antiguas, y los bolsos World Family Ibiza, tejidos a mano y perfectos para un look bohemio. Alejandra vivió durante muchos años en Ibiza y tiene un estilo hippie, la antítesis de los vestidos arrepretujaos que tanto se ven últimamente en las noches mediterráneas.
En fin, menos mal que el bueno de Amancio Ortega ha decidido no repercutir la subida del IVA en el precio de la ropa de su imperio: Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti, Oysho, Uterqüe... Isak Andic, el dueño de Mango, ha tardado horas en decir que él tampoco es menos, y no nos castigará con la subida.
Mientras llega la subida, y antes de que se acabe la paga extra (en Navidad más de una ya no tendrá extra para ir de compras), lo mejor es darse un paseo por las rebajas, que este año están llenas de chollos. Nunca se sabe si serán las últimas rebajas, porque como sigan así los recortes, la vida entera será una rebaja en busca de una despistada que ose entrar en una tienda.
En Sandro, Claudie Pierlot, COS y muchas otras, ya lo tienen todo al cincuenta por ciento, cosa que antes no pasaba hasta bien entrado agosto. Y lo mismo en otras tiendas con mucho pedigrí, como Marta de Diego -The Living-, Chapeau o Verónica Montijano, que hace semanas que lo puso todo a mitad de precio. Más de una aprovechó para quedarse con uno de los vestidos estampados de Etro, ideales para las noches de fiesta en Javea.
El jueves fue un día para estrenar modelito. La revista Hello celebró su fiesta de verano en la terraza de l’Umbracle. Entre los invitados, Pilu Diez de Rivera, de Lester, Macarena Alegre, los diseñadores Miquel Suay, que acababa de llegar de China y contaba que no había tanto negocio como pensaba, y Valentín Herráiz, con un look en negro y rojo de lo más moderno; el Secretario Autonómico de Cultura, Rafa Ripoll, con su mujer Elena Martos, los fotógrafos de moda Gerardo Ortiz, Juan Carlos Vega y Jose Luis Abad y Adolfo Almagro, del hotel Westin.
Alejandra Montaner, asidua de cualquier sarao, estaba por allí poniéndonos los dientes largos a más de una cuando nos contó que acaban de llegar a su tienda los capazos Marta Anastasia Formentera. Alejandra también vende los auténticos Kikois africanos y las botas Howsty, hechas artesanalmente con piel y kilims –alfombras marroquíes- antiguas, y los bolsos World Family Ibiza, tejidos a mano y perfectos para un look bohemio. Alejandra vivió durante muchos años en Ibiza y tiene un estilo hippie, la antítesis de los vestidos arrepretujaos que tanto se ven últimamente en las noches mediterráneas.
jueves, 12 de julio de 2012
Entre Churchill y Escarlata O’Hara
Los ánimos de esta ciudad no están para muchas fiestas; y eso se nota en las ausencias, sobre todo en la de los políticos, que antes aprovechaban cualquier eventillo del tres al cuarto para darse un baño de vanidad, sonrisas, besos y abrazos; y ahora apenas se dejan ver.
El jueves, en la fiesta de los premios Tendencias en el IVAM, la máxima representación política fue Esteban González Pons y eso dio que hablar en más de una mesa, claro que en realidad de lo que se hablaba era de las ausencias: dónde están nuestros conselleres, dónde nuestros alcaldes, nuestros presidentes de múltiples instituciones.
Penas y ausencias al margen, la noche fue un elixir para la alta sociedad valenciana que últimamente está más mustia que la sonrisa de la Pantoja. Angela Pla, la anfitriona, presentó la gala con un aire mezcla de Churchill y Escarlata O’Hara: el texto era el de “sangre, sudor, esfuerzo y lágrimas” y los gestos recordaban a Escarlata en la tierra calcinada de Tara. Desde el escenario hizo un llamamiento a la lucha y la capacidad de vencer a las adversidades. Desde abajo, los invitados asentíamos y pensábamos; sí, venceremos, pero a quién, cómo, cuándo, dónde y sobre todo; ¿quién nos guiará en la lucha si aquí no hay nadie?
Pero la gran ausencia de la noche fue la del homenajeado, el ya fallecido Juan Izquierdo; una de las mejores agujas que ha dado esta ciudad en el último siglo y que cayó en desgracia los últimos años de su vida por un turbio asunto que destrozó su reputación y alejó a su clientela.
Cuenta Josep Lozano que Izquierdo compraba tejidos muy caros y los elaboraba más todavía. “Ya no se trabaja así, él fue el único que siguió la tradición de los grandes de la costura, sus vestidos con telas de Catalá tenían mucha prestancia y espesores, sorprendía el grosor de los vestidos acabados, los elaboraba tanto que tenían mucha consistencia”. La sociedad valenciana lo adoraba: Lola Boluda, Rosa Sala, la mujer de Lladró, Mayrén Beneyto, todas eran incondicionales suyas…
Cuando Agatha Ruiz de la Prada entró en la fiesta, del brazo de Josevi Plaza, echó un vistazo y tras un rápido barrido a las invitadas se quedó mirando a una mujer vestida de blanco y preguntó; ¿de quién es ese vestido y quién lo lleva? La chica era la presentadora Laura Grande y el autor, Juan Izquierdo. El vestido, de encaje recortado y bordado a mano con lentejuelas, lo confeccionó para una de las reinas de fiestas de Bétera -le hizo 18 vestidos, nada menos- allá por los años 90.
El taller de Juan ha sido uno de los mejores de España, dice Marta de Diego, que se quedó con parte del equipo de bordadoras y costureras. Marta recibió el Premio a la Mejor diseñadora de moda por un trabajo exigente y perfeccionista, heredero de esa tradición de la alta costura. De hecho, muchas de las clientas de Juan Izquierdo, pasan ahora por el taller de Marta.
Recibieron premio también Carla Royo-Villanova, -¡que sencilla y simpática es esta chica!-, el diseñador Miguel Palacio, Marina Danko, el pintor JARR, Lolo Moda Infantil, la modelo Carla Denecker, el interiorista Luís Galliusi y los diseñadores Siempre Vivas, la fotógrafa Mayte Piera entre otros.
Los otros premios fueron para las empresas de cosmética Deliplus, el arquitecto Eduardo de Miguel, Porcelanosa, Espai Guixeres…así hasta 17 premios. Mucho mérito tiene la presentadora Maribel Vilaplana, que además de conducir la gala mientras el resto cenábamos, suplicaba una y otra vez que guardásemos silencio.
Los mantones brillaron por su ausencia entre las invitadas de fuera. No lo llevó Eugenia Silva- que entregó el premio a Gallusi vestida de Elie Saab-, ni Laura Ponte –hiper delgada, vestida de ella misma-, ni Marina Danko ni Cristina Tárrega, con un Gucci . Menos mal que las de aquí hicimos patria. Alicia de Miguel lució un mantón precioso, por no hablar del que llevó Susana Lozano, del Mercader de Indias, que el pintor Federico Madrazo trajo en su día de Manila y le regaló a la bisabuela de Susana, Sofía Madrazo.
Todas las fotos de la fiesta en facebook
El jueves, en la fiesta de los premios Tendencias en el IVAM, la máxima representación política fue Esteban González Pons y eso dio que hablar en más de una mesa, claro que en realidad de lo que se hablaba era de las ausencias: dónde están nuestros conselleres, dónde nuestros alcaldes, nuestros presidentes de múltiples instituciones.
Penas y ausencias al margen, la noche fue un elixir para la alta sociedad valenciana que últimamente está más mustia que la sonrisa de la Pantoja. Angela Pla, la anfitriona, presentó la gala con un aire mezcla de Churchill y Escarlata O’Hara: el texto era el de “sangre, sudor, esfuerzo y lágrimas” y los gestos recordaban a Escarlata en la tierra calcinada de Tara. Desde el escenario hizo un llamamiento a la lucha y la capacidad de vencer a las adversidades. Desde abajo, los invitados asentíamos y pensábamos; sí, venceremos, pero a quién, cómo, cuándo, dónde y sobre todo; ¿quién nos guiará en la lucha si aquí no hay nadie?
Pero la gran ausencia de la noche fue la del homenajeado, el ya fallecido Juan Izquierdo; una de las mejores agujas que ha dado esta ciudad en el último siglo y que cayó en desgracia los últimos años de su vida por un turbio asunto que destrozó su reputación y alejó a su clientela.
Cuenta Josep Lozano que Izquierdo compraba tejidos muy caros y los elaboraba más todavía. “Ya no se trabaja así, él fue el único que siguió la tradición de los grandes de la costura, sus vestidos con telas de Catalá tenían mucha prestancia y espesores, sorprendía el grosor de los vestidos acabados, los elaboraba tanto que tenían mucha consistencia”. La sociedad valenciana lo adoraba: Lola Boluda, Rosa Sala, la mujer de Lladró, Mayrén Beneyto, todas eran incondicionales suyas…
Cuando Agatha Ruiz de la Prada entró en la fiesta, del brazo de Josevi Plaza, echó un vistazo y tras un rápido barrido a las invitadas se quedó mirando a una mujer vestida de blanco y preguntó; ¿de quién es ese vestido y quién lo lleva? La chica era la presentadora Laura Grande y el autor, Juan Izquierdo. El vestido, de encaje recortado y bordado a mano con lentejuelas, lo confeccionó para una de las reinas de fiestas de Bétera -le hizo 18 vestidos, nada menos- allá por los años 90.
El taller de Juan ha sido uno de los mejores de España, dice Marta de Diego, que se quedó con parte del equipo de bordadoras y costureras. Marta recibió el Premio a la Mejor diseñadora de moda por un trabajo exigente y perfeccionista, heredero de esa tradición de la alta costura. De hecho, muchas de las clientas de Juan Izquierdo, pasan ahora por el taller de Marta.
Recibieron premio también Carla Royo-Villanova, -¡que sencilla y simpática es esta chica!-, el diseñador Miguel Palacio, Marina Danko, el pintor JARR, Lolo Moda Infantil, la modelo Carla Denecker, el interiorista Luís Galliusi y los diseñadores Siempre Vivas, la fotógrafa Mayte Piera entre otros.
Los otros premios fueron para las empresas de cosmética Deliplus, el arquitecto Eduardo de Miguel, Porcelanosa, Espai Guixeres…así hasta 17 premios. Mucho mérito tiene la presentadora Maribel Vilaplana, que además de conducir la gala mientras el resto cenábamos, suplicaba una y otra vez que guardásemos silencio.
Los mantones brillaron por su ausencia entre las invitadas de fuera. No lo llevó Eugenia Silva- que entregó el premio a Gallusi vestida de Elie Saab-, ni Laura Ponte –hiper delgada, vestida de ella misma-, ni Marina Danko ni Cristina Tárrega, con un Gucci . Menos mal que las de aquí hicimos patria. Alicia de Miguel lució un mantón precioso, por no hablar del que llevó Susana Lozano, del Mercader de Indias, que el pintor Federico Madrazo trajo en su día de Manila y le regaló a la bisabuela de Susana, Sofía Madrazo.
Todas las fotos de la fiesta en facebook
jueves, 5 de julio de 2012
Con mantón de Manila y ¡Olé!
Esta noche hay gran cenorrio en el IVAM porque es la Gran Gala de los Premios de la Moda y el Diseño de la revista Tendencias CV. Vamos, el sarao que todos los años viene montando en el mismo sitio Ángela Pla junto a su carismático marido Juan Lagardera. Asistirán, como otros años, lo más granado de la sociedad valenciana, incluso del mismísimo Madrid.
Las mujeres irán con mantón de Manila, ¿a que es genial?: en plena crisis de orgullo nacional, con la autoestima española por los suelos, sólo esporádicamente levantada por La Roja, llegan Pla y Lagardera y nos hacen desempolvar los mantones que nuestras madres nos guardaban en la cómoda para el ajuar que nunca quisimos. Ellas, nuestras madres, más contentas que un niño con bicicleta nueva porque por fin su hija lucirá el mantón que ha ido pasando de generación en generación y ahora temían que nunca volviese a lucirse. Hay que tener en cuenta que las mujeres de cada familia entienden que sus mantones de Manila son los mejores de toda Valencia; que son únicos e irrepetibles porque eso ya no se hace. Vamos que son algo así como el escudo de armas de cada familia; la expresión de su linaje.
Esto es lo que necesitaba España: que ganase La Roja y que las mujeres luzcamos nuestros mantones de Manila, a ver si así recuperamos nuestro orgullo patrio y ayudamos a De Guindos a bajar la prima de riesgo.
Habrá que ver cómo lucen el mantón de Manila Laura Ponte, Vega y Carla Royo Vilanova, Juncal Rivero, Marina Danko y el diseñador Miguel Palacio, que supongo que no llevará mantón. Me muero de ganas por ver cómo lo lleva Alicia de Miguel, Consuelo Císcar, Marta de Diego o la misma Ángela Pla.
Los chicos, como siempre, irán con traje oscuro, ¡qué aburridos son! A ver si el año que viene Lagardera se anima y les impone la capa española. Lo malo de la capa es que les puede dar un sarampión en pleno mes de julio. Podrían sustituir la capa por una guayabera, es más caribeña aunque no deja de ser muy hispana. Pues nada, este año tendrán que conformarse con traje oscuro, a ver si Josevi Plaza o Luis Galliussi le ponen un toque creativo, un pañuelo, unos tirantes especialmente llamativos o un sastre con hechuras más ajustadas de lo habitual.
Y Hablando de sastrería, el jueves pasado Galerías Londres inauguró un nuevo servicio de sastrería a medida con precios asequibles. La firma se llama Martin Waschbar y sus diseñadores, Antonio Damián y Luís Felipe Serano, se inspiran para sus patrones en el minimalismo centroeuropeo y en elementos de la tradición sartorial anglosajona. ¡El low-cost ha llegado a la sastrería!
Edgar Betoret, dueño de Galerías Londres, presentó a la pareja de diseñadores (los tres en la foto) en un cóctel al que asistió Javier Monedero y Rosa Sanchis, María Gómez-Polo, Isabel Aliño, el empresario Juan Llorens, el tenista Álex Calatrava, el abogado Carlos Antón y Darina Nemethova, María Cosín y la presentadora María Abradelo.
Por cierto, la presentadora de la Gala dela Moda y el Diseño será Maribel Vilaplana, que ya tiene experiencia en estas lides. Se entregarán 17 premios al diseño, la arquitectura, la belleza y la moda y uno honorífico para Juan Izquierdo, uno de los mejores diseñadores que ha tenido Valencia. Las afortunadas damas que tienen uno de sus vestidos en su armario, los conservan con tanto cariño como los mantones de Manila.
Así que, chicas, a ir preparando el modelito y el mantón, porque la cena del jueves será una de las últimas oportunidades que tenemos para lucir bronceado, modelazo y tacones en la ciudad. A partir de la semana que viene, la fiesta se irá a otra parte, a Javea, a Denia, a Benidorm, Benicassim…
Las mujeres irán con mantón de Manila, ¿a que es genial?: en plena crisis de orgullo nacional, con la autoestima española por los suelos, sólo esporádicamente levantada por La Roja, llegan Pla y Lagardera y nos hacen desempolvar los mantones que nuestras madres nos guardaban en la cómoda para el ajuar que nunca quisimos. Ellas, nuestras madres, más contentas que un niño con bicicleta nueva porque por fin su hija lucirá el mantón que ha ido pasando de generación en generación y ahora temían que nunca volviese a lucirse. Hay que tener en cuenta que las mujeres de cada familia entienden que sus mantones de Manila son los mejores de toda Valencia; que son únicos e irrepetibles porque eso ya no se hace. Vamos que son algo así como el escudo de armas de cada familia; la expresión de su linaje.
Esto es lo que necesitaba España: que ganase La Roja y que las mujeres luzcamos nuestros mantones de Manila, a ver si así recuperamos nuestro orgullo patrio y ayudamos a De Guindos a bajar la prima de riesgo.
Habrá que ver cómo lucen el mantón de Manila Laura Ponte, Vega y Carla Royo Vilanova, Juncal Rivero, Marina Danko y el diseñador Miguel Palacio, que supongo que no llevará mantón. Me muero de ganas por ver cómo lo lleva Alicia de Miguel, Consuelo Císcar, Marta de Diego o la misma Ángela Pla.
Los chicos, como siempre, irán con traje oscuro, ¡qué aburridos son! A ver si el año que viene Lagardera se anima y les impone la capa española. Lo malo de la capa es que les puede dar un sarampión en pleno mes de julio. Podrían sustituir la capa por una guayabera, es más caribeña aunque no deja de ser muy hispana. Pues nada, este año tendrán que conformarse con traje oscuro, a ver si Josevi Plaza o Luis Galliussi le ponen un toque creativo, un pañuelo, unos tirantes especialmente llamativos o un sastre con hechuras más ajustadas de lo habitual.
Y Hablando de sastrería, el jueves pasado Galerías Londres inauguró un nuevo servicio de sastrería a medida con precios asequibles. La firma se llama Martin Waschbar y sus diseñadores, Antonio Damián y Luís Felipe Serano, se inspiran para sus patrones en el minimalismo centroeuropeo y en elementos de la tradición sartorial anglosajona. ¡El low-cost ha llegado a la sastrería!
Edgar Betoret, dueño de Galerías Londres, presentó a la pareja de diseñadores (los tres en la foto) en un cóctel al que asistió Javier Monedero y Rosa Sanchis, María Gómez-Polo, Isabel Aliño, el empresario Juan Llorens, el tenista Álex Calatrava, el abogado Carlos Antón y Darina Nemethova, María Cosín y la presentadora María Abradelo.
Por cierto, la presentadora de la Gala dela Moda y el Diseño será Maribel Vilaplana, que ya tiene experiencia en estas lides. Se entregarán 17 premios al diseño, la arquitectura, la belleza y la moda y uno honorífico para Juan Izquierdo, uno de los mejores diseñadores que ha tenido Valencia. Las afortunadas damas que tienen uno de sus vestidos en su armario, los conservan con tanto cariño como los mantones de Manila.
Así que, chicas, a ir preparando el modelito y el mantón, porque la cena del jueves será una de las últimas oportunidades que tenemos para lucir bronceado, modelazo y tacones en la ciudad. A partir de la semana que viene, la fiesta se irá a otra parte, a Javea, a Denia, a Benidorm, Benicassim…
jueves, 28 de junio de 2012
¡¡¡A por la Fórmula 1, chicas!!!
(María de Villota sufrió accidente muy grave el 4 de julio. Ojalá se recupere pronto)
A que no sabéis, chicas, ¿cuál sería el peor golpe que podríamos asestar al sexo masculino?, uno que sería aún más doloroso que ese en el que todas estáis pensando. Imaginaos que una de nosotras ganase el gran premio de Fórmula 1. ¡Uahh!, eso sí que les dolería. Los hombres de medio planeta plantados delante del televisor viendo como una mujer, con su melena suelta al viento, su minifalda, sus taconazos y su escote, sube al pódium y desde allí arriba riega con champán a sus contrincantes, todos ellos hombres.
Ahí es donde les dolería de verdad. La lucha del feminista por la igualdad ganaría más en diez minutos que en veinte años de gobierno pajinista. En cualquier otra modalidad deportiva de masas, ellos salvan su honor porque hay división de categorías por sexo; pero en la Fórmula 1, no. Ahí sería ganarles de tú a tú, sin diferencias. ¡Qué gustazo!, derrotarles en su último feudo: el de los motores, los mecánicos, la velocidad, las ruedas, el rugido de los tubos de escape, el de los anuncios de maquinillas de afeitar. Además, luego podríamos restregárselo por la cara todos los días poniendo en nuestros coches una fotografía de la ganadora, para hacerles tragar sus palabras cada vez que al volante nos espetan eso de: “…tía tenías que ser”.
Lo tenemos difícil, lo sé, porque desde que se inició el campeonato de Fórmula 1, en 1950, sólo ha habido cinco mujeres que hayan participado, y todas ellas sin pena ni gloria. Ahora hay una sexta, y esta es española. La acaban de fichar de suplente en el equipo ruso Marussia F-1. Se llama María de Villota, hija del piloto español Emilio de Villota. Lo mejor de todo es que María es una mujer fashion, monísima de la muerte, rubia, con tipazo y muy femenina. Vamos, lo que necesitamos arriba del pódium para asestar el golpe definitivo en la sempiterna guerra de sexos.
María está esta semana en Valencia para estar con su equipo. Pero además, es la imagen femenina de la joyería Durán y el jueves estuvo presentando la nueva colección en la tienda de Poeta Querol. Allí, con un vestido negro de lo más estiloso y una espectacular gargantilla de diamantes, nos contó que la Fórmula 1 era un terreno de chicos y que a las pocas mujeres que habían intentado entrar se les había hecho el vacío, pero que nosotras teníamos parte de responsabilidad por no hacer piña como ellos.
María estuvo en el cóctel de la joyería de Durán rodeada por muchas más mujeres que hombres: Laura Fitera, con un vestido que solo puede llevar una mujer más segura de sus encantos que Fernando Alonso de su temple al volante; Blanca Fitera, con uno de sus collares homenaje a Miuccia Prada; Cuchita Lluch, que nos puso a todas verdes de envidia con las perlas que llevaba de Durán, el Doctor Murgui, y Gonzalo Durán ejerciendo de anfitrión.
La semana pasada también vino a Valencia Cari Lapique a presentar la pulsera solidaria de Suárez. El 20 por ciento de la pulsera One va destinado a la Fundación Aladina de Paco Arango, que ayuda a niños y adolescentes con cáncer. Hasta el córner de Suárez en el Corte Inglés, que pilota Mª Victoria Alcázar, se acercaron las presentadoras María Abradelo y Maribel Vilaplana, con un moño estilo Desayuno con diamantes, Emiliano Suárez y el jugador de la Selección Española de Baloncesto Rafa Martínez.
La verdad es que la Fórmula 1 nos cuesta un dineral pero le da a la ciudad un fin de semana de gloria, que falta nos hace. El viernes se celebró en L’Umbracle la fiesta oficial de la F1. No vinieron grandes estrellas como antaño, pero actuó Juan Magán, el DJ que vuelve locas a las quinceañeras. Y hablando de DJ’s, os dejo que me voy al concierto de Pitbull, el DJ que va de chulito machito y machito chulo pero que me encanta.
A que no sabéis, chicas, ¿cuál sería el peor golpe que podríamos asestar al sexo masculino?, uno que sería aún más doloroso que ese en el que todas estáis pensando. Imaginaos que una de nosotras ganase el gran premio de Fórmula 1. ¡Uahh!, eso sí que les dolería. Los hombres de medio planeta plantados delante del televisor viendo como una mujer, con su melena suelta al viento, su minifalda, sus taconazos y su escote, sube al pódium y desde allí arriba riega con champán a sus contrincantes, todos ellos hombres.
Ahí es donde les dolería de verdad. La lucha del feminista por la igualdad ganaría más en diez minutos que en veinte años de gobierno pajinista. En cualquier otra modalidad deportiva de masas, ellos salvan su honor porque hay división de categorías por sexo; pero en la Fórmula 1, no. Ahí sería ganarles de tú a tú, sin diferencias. ¡Qué gustazo!, derrotarles en su último feudo: el de los motores, los mecánicos, la velocidad, las ruedas, el rugido de los tubos de escape, el de los anuncios de maquinillas de afeitar. Además, luego podríamos restregárselo por la cara todos los días poniendo en nuestros coches una fotografía de la ganadora, para hacerles tragar sus palabras cada vez que al volante nos espetan eso de: “…tía tenías que ser”.
Lo tenemos difícil, lo sé, porque desde que se inició el campeonato de Fórmula 1, en 1950, sólo ha habido cinco mujeres que hayan participado, y todas ellas sin pena ni gloria. Ahora hay una sexta, y esta es española. La acaban de fichar de suplente en el equipo ruso Marussia F-1. Se llama María de Villota, hija del piloto español Emilio de Villota. Lo mejor de todo es que María es una mujer fashion, monísima de la muerte, rubia, con tipazo y muy femenina. Vamos, lo que necesitamos arriba del pódium para asestar el golpe definitivo en la sempiterna guerra de sexos.
María está esta semana en Valencia para estar con su equipo. Pero además, es la imagen femenina de la joyería Durán y el jueves estuvo presentando la nueva colección en la tienda de Poeta Querol. Allí, con un vestido negro de lo más estiloso y una espectacular gargantilla de diamantes, nos contó que la Fórmula 1 era un terreno de chicos y que a las pocas mujeres que habían intentado entrar se les había hecho el vacío, pero que nosotras teníamos parte de responsabilidad por no hacer piña como ellos.
María estuvo en el cóctel de la joyería de Durán rodeada por muchas más mujeres que hombres: Laura Fitera, con un vestido que solo puede llevar una mujer más segura de sus encantos que Fernando Alonso de su temple al volante; Blanca Fitera, con uno de sus collares homenaje a Miuccia Prada; Cuchita Lluch, que nos puso a todas verdes de envidia con las perlas que llevaba de Durán, el Doctor Murgui, y Gonzalo Durán ejerciendo de anfitrión.
La semana pasada también vino a Valencia Cari Lapique a presentar la pulsera solidaria de Suárez. El 20 por ciento de la pulsera One va destinado a la Fundación Aladina de Paco Arango, que ayuda a niños y adolescentes con cáncer. Hasta el córner de Suárez en el Corte Inglés, que pilota Mª Victoria Alcázar, se acercaron las presentadoras María Abradelo y Maribel Vilaplana, con un moño estilo Desayuno con diamantes, Emiliano Suárez y el jugador de la Selección Española de Baloncesto Rafa Martínez.
La verdad es que la Fórmula 1 nos cuesta un dineral pero le da a la ciudad un fin de semana de gloria, que falta nos hace. El viernes se celebró en L’Umbracle la fiesta oficial de la F1. No vinieron grandes estrellas como antaño, pero actuó Juan Magán, el DJ que vuelve locas a las quinceañeras. Y hablando de DJ’s, os dejo que me voy al concierto de Pitbull, el DJ que va de chulito machito y machito chulo pero que me encanta.
viernes, 22 de junio de 2012
Europa nos necesita
Nuestros problemas con la prima de riesgo se solucionarían antes si nuestros políticos cambiasen de estrategia. No puede ser que se sigan reuniendo con los líderes europeos en esos despachos enmoquetados, llenos de ordenanzas encorbatados y camareros con pajarita que sólo sirven agua y café. Lo que tienen que hacer es invitar a Merkel, Lagarde, Draghi y compañía a tomar unos gin-tonics en una terraza de verano, por ejemplo a la del Hotel Westin. Les citas al caer la tarde y de entrada te ocupas de alguien les sirva unos mojitos y de que suene música chil out, de que en una esquina haya un coctelero preparando gintonics, un par de chicas monas por aquí, unos cachas guapetones por allá, tumbonas a tutiplén. Vamos, lo típico de una auténtica terraza española; que a hacer lavadoras puede que nos ganen, pero montando terrazas les damos sopas con ondas.
Al cabo de un rato, es posible que Merkel suelte sus caderas, y así como quien no quiere, les dé un par de meneos como para demostrar que ella también tiene un lado desinhibido. Puede que Christine Lagarde, que es bastante más fashion, vaya más allá y se atreva a seguirle el ritmo a un De Guindos crecido en la pista de baile; mientras Mario Draghí se apalanca en la barra del coctelero de gintonics largándole algún rollo sobre su Italia natal.
Y ahí, en ese ambiente, es cuando Rajoy tiene que apretar: “Oye, Ángela, qué tal si dejas de tocar las narices y le dices a Mario que nos compre unos cuantos miles de millones de deuda”. Mientras tanto, Soralla se lleva a Lagarde a tomar unos sándwiches y le recomienda a su peluquero diciéndole que en España tenemos a los mejores estilistas de Europa. En esas, Monotoro, disimuladamente, se acerca a la barra del coctelero y le comenta a Draghi lo bien que se llevan Merkel y Rajoy.
A media noche podrían cambiar de terraza, se van a Mar de Bamboo y allí mirando la mar se lían ya abiertamente a tomar copas y a bailar música de los ochenta. Es entonces cuando Rajoy toma la palabra y hace una loa a España: “Estaréis de acuerdo conmigo, queridos colegas, en que España es una gran nación y que Europa no sería la misma sin estas terrazas”. Yes, of course, another gintonic, please, dirá Draghi. Ja, ja, dirá Merkel mientras le sigue el ritmo bailongo a Montoro.
Al día siguiente sólo faltará sellar el acuerdo. La terraza de la piscina del Hotel Las Arenas, que sirve comidas, puede ser el sitio idóneo. Allí, el chef Rafa Morales, les recibe con un plato de jamón de bellota, un queso curado a la trufa y un buen vino. Sigue discutiendo los términos del acuerdo mientras se toman unos langostinos con mango y unos cubos melosos de verdura. Seguro que para cuando sirvan el postre, han llegado a un acuerdo y luego para celebrarlo se toman todos unos cuantos gintonics.
El jueves pasado se inauguraron las tres terrazas más fashion de Valencia: la del Westin, la de Mar de Bamboo en el Veles e Vents y la de la piscina del Hotel Las Arenas.
El cóctel del Westin reunió a la crema y nata de la sociedad valenciana: Nidita Guerrero con su marido José Antonio Prat, Conde de Berbedel, María José Navarro, la directora de Montblanc, Miriam Agulló, María Dolores Enguix, el diseñador Valentín Herráiz, la periodista Susana Remohí, Iván Martínez Colomer y Ana García... y para picotear una espectacular tabla de quesos, jamoncito del bueno, sushi, zumos fresquito, gintonics a tutiplén y hasta una fuente de chocolate de postre.
No estuvieron Draghi, Lagarde y Merkel. Tampoco en el del Hotel Las Arenas, que a cambio reunió a un grupo de invitados lo más estiloso de Valencia: Ángeles Casanova, Andrés Llobell, Amparo Lopez y German Ros, Esperanza Vila y Rafa Peris, Chelo Cotanda y Héctor Garcia, Nanda botella y Alfredo Montoro, Trini Gracia, Mamen Jofre, Silvia Escolá y Pablo Serratosa, Eugenia Olmos y Antonio Frigols, Luis Lluch, Beatriz Pechuán y Caco Gomez-Lechon, Nicola Seyda, Maritina Hernández, Rafael Alcón, Sally Corell y Ramón Forcos.
Foto: Vicent Bosch
Al cabo de un rato, es posible que Merkel suelte sus caderas, y así como quien no quiere, les dé un par de meneos como para demostrar que ella también tiene un lado desinhibido. Puede que Christine Lagarde, que es bastante más fashion, vaya más allá y se atreva a seguirle el ritmo a un De Guindos crecido en la pista de baile; mientras Mario Draghí se apalanca en la barra del coctelero de gintonics largándole algún rollo sobre su Italia natal.
Y ahí, en ese ambiente, es cuando Rajoy tiene que apretar: “Oye, Ángela, qué tal si dejas de tocar las narices y le dices a Mario que nos compre unos cuantos miles de millones de deuda”. Mientras tanto, Soralla se lleva a Lagarde a tomar unos sándwiches y le recomienda a su peluquero diciéndole que en España tenemos a los mejores estilistas de Europa. En esas, Monotoro, disimuladamente, se acerca a la barra del coctelero y le comenta a Draghi lo bien que se llevan Merkel y Rajoy.
A media noche podrían cambiar de terraza, se van a Mar de Bamboo y allí mirando la mar se lían ya abiertamente a tomar copas y a bailar música de los ochenta. Es entonces cuando Rajoy toma la palabra y hace una loa a España: “Estaréis de acuerdo conmigo, queridos colegas, en que España es una gran nación y que Europa no sería la misma sin estas terrazas”. Yes, of course, another gintonic, please, dirá Draghi. Ja, ja, dirá Merkel mientras le sigue el ritmo bailongo a Montoro.
Al día siguiente sólo faltará sellar el acuerdo. La terraza de la piscina del Hotel Las Arenas, que sirve comidas, puede ser el sitio idóneo. Allí, el chef Rafa Morales, les recibe con un plato de jamón de bellota, un queso curado a la trufa y un buen vino. Sigue discutiendo los términos del acuerdo mientras se toman unos langostinos con mango y unos cubos melosos de verdura. Seguro que para cuando sirvan el postre, han llegado a un acuerdo y luego para celebrarlo se toman todos unos cuantos gintonics.
El jueves pasado se inauguraron las tres terrazas más fashion de Valencia: la del Westin, la de Mar de Bamboo en el Veles e Vents y la de la piscina del Hotel Las Arenas.
El cóctel del Westin reunió a la crema y nata de la sociedad valenciana: Nidita Guerrero con su marido José Antonio Prat, Conde de Berbedel, María José Navarro, la directora de Montblanc, Miriam Agulló, María Dolores Enguix, el diseñador Valentín Herráiz, la periodista Susana Remohí, Iván Martínez Colomer y Ana García... y para picotear una espectacular tabla de quesos, jamoncito del bueno, sushi, zumos fresquito, gintonics a tutiplén y hasta una fuente de chocolate de postre.
No estuvieron Draghi, Lagarde y Merkel. Tampoco en el del Hotel Las Arenas, que a cambio reunió a un grupo de invitados lo más estiloso de Valencia: Ángeles Casanova, Andrés Llobell, Amparo Lopez y German Ros, Esperanza Vila y Rafa Peris, Chelo Cotanda y Héctor Garcia, Nanda botella y Alfredo Montoro, Trini Gracia, Mamen Jofre, Silvia Escolá y Pablo Serratosa, Eugenia Olmos y Antonio Frigols, Luis Lluch, Beatriz Pechuán y Caco Gomez-Lechon, Nicola Seyda, Maritina Hernández, Rafael Alcón, Sally Corell y Ramón Forcos.
Foto: Vicent Bosch
jueves, 14 de junio de 2012
De Poeta Querol a Cirilo Amorós
De entre las muchas desgracias que pueden pasarte en la vida, una de ellas es presentarte en una fiesta vestida como no toca. Por ejemplo, un día sales de casa con tus mejores vaqueros y una blusa coquetona pensando que llevas el look perfecto para ir a la shopening night, una noche de compras, especial eso sí, pero de compras al fin y al cabo. Y cuando llegas a Poeta Querol descubres horrorizada que todo el mundo va vestido de cóctel, ellas con taconazos y vestidos estilosos y ellos con traje chaqueta oscuro y pañuelo en el bolsillo de la solapa. Entonces cuando te hundes en la más profunda de las miserias y piensas: “pero que de pueblo eres, guapa.”
Pues esa era yo, el jueves por la noche. No sabía dónde esconderme: aquello parecía una plaza de París o Milán la tarde de un desfile de Prada o de Vuitton. Loewe estaba más bonita que nunca, llena de amazonas de colores; En Salvatore Ferragamo, su directora María Angeles Miguel, organizó un mini desfile con su precolección de invierno y dio un cóctel con sushi y champagne. Por todas partes sonaba música en directo y hasta actuó el grupo infantil los Breakers en la tienda de niños Cristina.
Allí estaba lo más granado de la sociedad valenciana: las hermanas Fitera, Mayrén Beneyto, Tatiana Monzonís y su cuñada Alicia De Miguel con su chico, Ángel Villanueva, Marcos de Lafuente que iba hecho un dandy, Marisa Martínez, Amparo Ortuño, Carmen Martínez Colomer, María Jesús Puchalt, Iris Lezcano (Anitín en la Alquería Blanca)..., todas arregladísimas de la muerte y yo con mis vaqueros. Hubiese dado media vida porque de pronto un aguacero obligase a todo el mundo a irse a su casa, pero la lluvia no llegaba y yo seguía buscando a alguna hippy despistada que me hiciese compañía. Para colmo de males, me crucé con la Lomana, la reina del glamour, y no se me ocurrió otra cosa que preguntarle de quien era el impresionante modelito que llevaba, a lo que ella, levantando su mirada hacia el horizonte, me respondió: “Que poco fashion eres si no sabes que esto de Dolce Gabbana, el mismo que llevó Scarlett Johansson.”
¡Ale Begoñita!, pensé, di que te duele muchísimo la cabeza y lárgate de aquí con tus odiosos vaqueros. Con mi triste depresión, me fui a la zona del Mercado de Colón, pensando que si allí mis vaqueros también desentonaban, mi futuro era el destierro. Pero allí no había sushi ni champagne, sino mojitos, palomitas, perritos calientes y vaqueros, muchos vaqueros.
Dentro de la Galería la gente comía papas, montones de papas, que Jorge Abadía, de Spantajáparos, había comprado a granel; todo un acierto entre tanto mojito. Un ambiente bien distinto al de Poeta Querol, pero no menos divertido. Afuera, Francis Montesinos no daba abasto para saludar a tanta gente y hasta tuvieron que restringir el acceso a la tienda. Womensecret, Alejandra Montaner, TCN y October eran un trasiego de gente entrando y saliendo, por no hablar de la tienda de Presen Rodríguez, epicentro de la noche, o la de Verónica Montijano, que arrasó con los descuentos.
Un par de calles arriba, en Hernán Cortés, Hannover reunía a los hombres más elegantes de valencia, mientras el coctelero de Belgravia preparaba unos mojitos espectaculares en la tienda de Marta de Diego. Marta acaba de traer en exclusiva la colección de sombreros y tocados de Philip Treacy, el mismo que viste las cabezas de Kate Middleton o Sarah Jessica Parker, y los dejó por toda la tienda para que los probásemos. Hasta Mayrén Beneyto sucumbió al encanto de unos tocados que además de sofisticados, son comodísimos, vamos, que te sientes como si hubieras nacido en la familia Real británica. Eva Marcellán y Esther Barrera se probaron media colección, aunque el de más éxito fue el que llevó Victoria Beckham en la boda de Kate y Guillermo.
Bueno, el caso es que la idea de Maribel Cosme y Yo Dona, de montar noches de compras en el centro de Valencia es un plan genial. Eso sí, el año que viene salgo de casa con tacones y me meto en el bolso unas zapatillas, para dar el cambiazo cuando vaya por el Parterre.
Pues esa era yo, el jueves por la noche. No sabía dónde esconderme: aquello parecía una plaza de París o Milán la tarde de un desfile de Prada o de Vuitton. Loewe estaba más bonita que nunca, llena de amazonas de colores; En Salvatore Ferragamo, su directora María Angeles Miguel, organizó un mini desfile con su precolección de invierno y dio un cóctel con sushi y champagne. Por todas partes sonaba música en directo y hasta actuó el grupo infantil los Breakers en la tienda de niños Cristina.
Allí estaba lo más granado de la sociedad valenciana: las hermanas Fitera, Mayrén Beneyto, Tatiana Monzonís y su cuñada Alicia De Miguel con su chico, Ángel Villanueva, Marcos de Lafuente que iba hecho un dandy, Marisa Martínez, Amparo Ortuño, Carmen Martínez Colomer, María Jesús Puchalt, Iris Lezcano (Anitín en la Alquería Blanca)..., todas arregladísimas de la muerte y yo con mis vaqueros. Hubiese dado media vida porque de pronto un aguacero obligase a todo el mundo a irse a su casa, pero la lluvia no llegaba y yo seguía buscando a alguna hippy despistada que me hiciese compañía. Para colmo de males, me crucé con la Lomana, la reina del glamour, y no se me ocurrió otra cosa que preguntarle de quien era el impresionante modelito que llevaba, a lo que ella, levantando su mirada hacia el horizonte, me respondió: “Que poco fashion eres si no sabes que esto de Dolce Gabbana, el mismo que llevó Scarlett Johansson.”
¡Ale Begoñita!, pensé, di que te duele muchísimo la cabeza y lárgate de aquí con tus odiosos vaqueros. Con mi triste depresión, me fui a la zona del Mercado de Colón, pensando que si allí mis vaqueros también desentonaban, mi futuro era el destierro. Pero allí no había sushi ni champagne, sino mojitos, palomitas, perritos calientes y vaqueros, muchos vaqueros.
Dentro de la Galería la gente comía papas, montones de papas, que Jorge Abadía, de Spantajáparos, había comprado a granel; todo un acierto entre tanto mojito. Un ambiente bien distinto al de Poeta Querol, pero no menos divertido. Afuera, Francis Montesinos no daba abasto para saludar a tanta gente y hasta tuvieron que restringir el acceso a la tienda. Womensecret, Alejandra Montaner, TCN y October eran un trasiego de gente entrando y saliendo, por no hablar de la tienda de Presen Rodríguez, epicentro de la noche, o la de Verónica Montijano, que arrasó con los descuentos.
Un par de calles arriba, en Hernán Cortés, Hannover reunía a los hombres más elegantes de valencia, mientras el coctelero de Belgravia preparaba unos mojitos espectaculares en la tienda de Marta de Diego. Marta acaba de traer en exclusiva la colección de sombreros y tocados de Philip Treacy, el mismo que viste las cabezas de Kate Middleton o Sarah Jessica Parker, y los dejó por toda la tienda para que los probásemos. Hasta Mayrén Beneyto sucumbió al encanto de unos tocados que además de sofisticados, son comodísimos, vamos, que te sientes como si hubieras nacido en la familia Real británica. Eva Marcellán y Esther Barrera se probaron media colección, aunque el de más éxito fue el que llevó Victoria Beckham en la boda de Kate y Guillermo.
Bueno, el caso es que la idea de Maribel Cosme y Yo Dona, de montar noches de compras en el centro de Valencia es un plan genial. Eso sí, el año que viene salgo de casa con tacones y me meto en el bolso unas zapatillas, para dar el cambiazo cuando vaya por el Parterre.
jueves, 31 de mayo de 2012
Summer shopening night
Esta semana empieza el mes y aunque parezca mentira, todavía hay gente que cobrará la nómina. Llegará entonces la tentación mensual de salir de compras antes de que los recibos vuelvan a dejar la cuenta más seca que la caja de Bankia. Pero este mes no es como los demás, hay que esperar, hacer un apartado para el día siete, porque ese jueves tenemos plan: la summer shopening night. Todas las tiendas del centro de valencia estarán abiertas hasta las doce de la noche.
El plan es el mismo que en la primera shopening night de diciembre, pero con un plus. En junio, a las 10 de la noche, todavía es de día y como no hace frío puedes lucir modelito sin tener que cargar con abrigos y bufandas. Chicas, coged bolsos que se lleven al hombro, necesitaréis las dos manos libres, una para las bolsas de la compra y la otra para los canapés, champagne y copas a tutiplén
En la web www.shopeningnight.com ya está la lista de tiendas que abren (van por 140 y subiendo), los descuentos y las sorpresas que preparan. Este año la noche de compras se ha promocionado en Madrid, y como encima coincide con la “Valencia Cocina Abierta”, los AVE van a llegar llenitos.
Hablando de multitudes y de trapitos, Primark ha llegado a Valencia. Abrió el miércoles en el centro comercial Bonaire una tienda de 3.300 metros cuadrados, nada menos. Primark es una cadena de ropa irlandesa lowcost, pero muy lowcost, la versión barata de H&M, que ya es decir: bikinis a 5 euros, vestidos de niña a 7 euros y camisas de hombre por el precio de un menú Bic Mac. Primark es el paraíso de las blogueras de moda y las que quieren cambiar cada día de modelito no sólo por el precio, sino por la rapidez con que adaptan las tendencias de las pasarelas.
Las tiendas siguen animando la vida social valenciana. Esta semana, María Palacios, la mujer del Conde Lecquio, estuvo en Valencia presentando la colección de baño de Sucrette, una firma italiana de lo más estilosa. La diseñadora, Terry Calogiuri, fue bailarina de ballet clásico
y tiene una visión muy romántica de la moda. Todos los bikinis están cosidos a mano con telas delicadas y forrados con tul. La presentación fue en Caro Hotel, aunque los biquinis se venden en Weekend, en Cirilo Amorós, y tendrán un 20 por ciento de descuento hasta el 15 de junio.
El Caro Hotel se está convirtiendo en el centro oficial de eventos glamurosos y de shopping. Olivia de Borbón, imagen de las joyas Aristocrazy, estuvo en suitte del Marqués hace unos días para promocionar la versión low cost de la joyería Suárez. Allí, las modelos vestidas completamente de negro, lucían las joyas de la firma en versión extragrande. Hasta allí se acercaron blogueras como –Greta Borrás, Patricia Romero y Ana Abatí-, Olga Reston, que está triunfando con sus Cupcake, Laura Gallego, de Belgravia, y Silvia Martínez, del estudio de Ramón Esteve.
El diseñador Juanjo Oliva también está de gira promocional. El martes vino al Corte Inglés de Pintor Sorolla para promocionar la mini-colección que ha diseñado para Elogy, una de las firmas de El Corte Inglés. Oliva es uno de los niños de la moda española mimados por las periodistas de moda, que se deshacen en halagos hacia sus patrones. Cierto que sus vestidos de fiesta y cóctel son de lo más elegantes, aunque inaccesibles para la mayoría. El diseñador llegó a abrir tienda en Madrid, pero acabó cerrando, como la mayoría. Una pena. Ahora mantiene su taller y hace sus pinitos con esta colección accesible al público: piezas clásicas para fondo de armario que no superan los cien euros.
Hasta la summer shopening night, tiendas y actos benéficos dan vida a las agendas. El joyero Arguimiro Aguilar organizó el viernes un torneo de golf benéfico para la Casa de la Caridad. ¡Participaron cerca de 300 golfistas! Y la semana que viene, el día 2, Murviedro organiza otro torneo benéfico en el Club de Golf El Bosque, esta vez para el cáncer. Además, habrá cata de vinos y ¡cursos de gin-tonics!
El plan es el mismo que en la primera shopening night de diciembre, pero con un plus. En junio, a las 10 de la noche, todavía es de día y como no hace frío puedes lucir modelito sin tener que cargar con abrigos y bufandas. Chicas, coged bolsos que se lleven al hombro, necesitaréis las dos manos libres, una para las bolsas de la compra y la otra para los canapés, champagne y copas a tutiplén
En la web www.shopeningnight.com ya está la lista de tiendas que abren (van por 140 y subiendo), los descuentos y las sorpresas que preparan. Este año la noche de compras se ha promocionado en Madrid, y como encima coincide con la “Valencia Cocina Abierta”, los AVE van a llegar llenitos.
Hablando de multitudes y de trapitos, Primark ha llegado a Valencia. Abrió el miércoles en el centro comercial Bonaire una tienda de 3.300 metros cuadrados, nada menos. Primark es una cadena de ropa irlandesa lowcost, pero muy lowcost, la versión barata de H&M, que ya es decir: bikinis a 5 euros, vestidos de niña a 7 euros y camisas de hombre por el precio de un menú Bic Mac. Primark es el paraíso de las blogueras de moda y las que quieren cambiar cada día de modelito no sólo por el precio, sino por la rapidez con que adaptan las tendencias de las pasarelas.
Las tiendas siguen animando la vida social valenciana. Esta semana, María Palacios, la mujer del Conde Lecquio, estuvo en Valencia presentando la colección de baño de Sucrette, una firma italiana de lo más estilosa. La diseñadora, Terry Calogiuri, fue bailarina de ballet clásico
y tiene una visión muy romántica de la moda. Todos los bikinis están cosidos a mano con telas delicadas y forrados con tul. La presentación fue en Caro Hotel, aunque los biquinis se venden en Weekend, en Cirilo Amorós, y tendrán un 20 por ciento de descuento hasta el 15 de junio.
El Caro Hotel se está convirtiendo en el centro oficial de eventos glamurosos y de shopping. Olivia de Borbón, imagen de las joyas Aristocrazy, estuvo en suitte del Marqués hace unos días para promocionar la versión low cost de la joyería Suárez. Allí, las modelos vestidas completamente de negro, lucían las joyas de la firma en versión extragrande. Hasta allí se acercaron blogueras como –Greta Borrás, Patricia Romero y Ana Abatí-, Olga Reston, que está triunfando con sus Cupcake, Laura Gallego, de Belgravia, y Silvia Martínez, del estudio de Ramón Esteve.
El diseñador Juanjo Oliva también está de gira promocional. El martes vino al Corte Inglés de Pintor Sorolla para promocionar la mini-colección que ha diseñado para Elogy, una de las firmas de El Corte Inglés. Oliva es uno de los niños de la moda española mimados por las periodistas de moda, que se deshacen en halagos hacia sus patrones. Cierto que sus vestidos de fiesta y cóctel son de lo más elegantes, aunque inaccesibles para la mayoría. El diseñador llegó a abrir tienda en Madrid, pero acabó cerrando, como la mayoría. Una pena. Ahora mantiene su taller y hace sus pinitos con esta colección accesible al público: piezas clásicas para fondo de armario que no superan los cien euros.
Hasta la summer shopening night, tiendas y actos benéficos dan vida a las agendas. El joyero Arguimiro Aguilar organizó el viernes un torneo de golf benéfico para la Casa de la Caridad. ¡Participaron cerca de 300 golfistas! Y la semana que viene, el día 2, Murviedro organiza otro torneo benéfico en el Club de Golf El Bosque, esta vez para el cáncer. Además, habrá cata de vinos y ¡cursos de gin-tonics!
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