Andy Warhol dijo aquello de que “todo el mundo tiene derecho a sus 15 minutos de fama”. Lo que Andy no aclaró es cómo encontrarlos, cómo conseguir que un periódico, una revista o una televisión te diesen tus quince minutos. Ahora, cincuenta años después, internet ha dado la solución: si nadie me hace ni caso, me monto mi propio blog y yo conmigo misma me saco mis propias fotos, luego las cuelgo en la red, y ¡tachán!, ya soy famosa. Lo mires por donde lo mires es patético, pero es así, es una hipérbole del narcisismo. Y lo peor de todo es que con este chabacano método, más de una ha conseguido un sitio en eventos tales como la Valencia Fashion Week, por ejemplo una tal Judith, que se presenta así misma como “Aspirante a miss divina”. Hay más, muchas más, tanto de mujeres como de hombres, son los egobloggers: se plantan un modelito, se buscan un amigo fotógrafo y van por ahí posando cual top models en los jardines de su ciudad.
El origen de esta fiebre es, entre otros, el blog de Scott Schuman, un fotógrafo que busca a gente estilosa por las calles de Nueva York, les fotografía y los cuelga en su www.thesartorialist.com. Claro que una cosa es que tu vayas por la calle hiper mega mona, te pare un fotógrafo de moda y estilismo y diga: “vas monísima, ¿me dejas que te haga una foto para mi blog?”; y otra bien distinta es que como nadie te lo ha pedido, coges tú y le dices a tu madre que te saque la foto mientras jugueteas con las puntas de tu melena.
Bueno, pues aquella idea de Scott Schuman llegó a Valencia hace cinco años. Los chicos de Cul de Sac montaron “fashionalistas.com” coincidiendo con la inaguración de H&M. Desde entonces van por ahí haciendo fotos a la gente más estilosa que se cruzan por Valencia. El jueves pasado celebraron su quinto aniversario en La Rambleta, ese espacio cultural que está consiguiendo abrirse un hueco en las agendas valencianas pese a estar junto al cementerio.
La fiesta fue un homenaje a The Factory, el estudio donde Warhol reunía a lo más subversivo de su época. Pero más allá del desfase en que devino el estudio de Warhol, The Factory fue en su día un punto de encuentro de vanguardias artísticas. Y eso es precisamente lo que se trató de homenajear en la fiesta del jueves de la Rambleta.
La directora de Cul de Sac, Sophie Von Schonburg, reunió allí a un grupo de artistas de lo más variado: ilustradores (Laura Castelló, Belén Segarra, María Herreros, José A. Roda), autores de arte urbano (Luce y Felipe Pantone), la pintora Victoria Iranzo o el fotógrafo Jose Manuel Madrona. Para ambientar, la música de Álvaro Gascó, un dj de música electrónica, el grupo Vértigo y el cantante StelioN.
Entre el público, bloguers, músicos, diseñadores y mucho moderno con barba, que es lo que se lleva ahora, tupé y esos enormes bolsos de asa corta que algunos hombres llevan con más estilo que la mismísima Isabel Preysler, es duro admitirlo, pero esa así.
Como la fiesta no tenía mucho presupuesto -más bien nada- el picoteo fue de lo más variopinto (cortesía de los patrocinadores): Miguelitos de Roda, esos mismos que tus padres siempre compraban en el bar de la estación de servicio camino a Madrid, palomitas y cupcakes.
Mientras en la quinta planta de La Rambleta se celebraba la fiesta de Warhol, un piso más abajo Dani Borrás y Marta Moreira inauguraban su exposición de fotografía de moda con imágenes de Silvia Prada, Rafa Gallar, David Gómez, César Segarra, Alberto Van Stokkum, Carlos Sáez, Vicent Bosch, Ernesto Altillo, Ramiro E (autor del blog de Yo Dona), Mar Ordóñez o Alejandra Nuñez.
Super chulas las fotos de Eskenazi Encursiva para la campaña publicitaria del diseñador Juan Vidal.
A la inauguración fue la directora del Palau de la Música Mayrén Beneyto, el fotógrafo Vicent Bosch, los diseñadores Jaime Piquer, Adrián Salvador de Siemprevivas y Noelia Navarro, Alfredo Esteve, el artista Carlos Sáez de Espaitactel, la directora de La Rambleta Gemma Sastre, y pinchando discos (¡de vinilo!) Oscar Mezquita, de Flexidiscos.
martes, 11 de febrero de 2014
martes, 4 de febrero de 2014
Comer, beber, amar
La que nunca haya ido a una entrega de premios de gastronomía, no sabe lo que se pierde. Allí puedes probar el canapé de roastbeef de presa ibérica sin que nadie te mire con ojos de reproche en plan “hija te vas a poner como Falete”; y el guiso de langostinos, tripas de bacalao y alubias sin temor a que alguien te acuse de mega vulgar. En unos premios de gastronomía hay que comer y beber sin ningún tipo de pudor, no pasa nada si pierdes el rojo de labios. Y está permitido jugar y disfrutar con la comida: olfatear el plato que acaban de servir, paladear el jamoncito de Extremadura que estaba de muerte...
Los cocineros son como madres, te dan de comer y se sienten satisfechos si rebañas el plato. No como los diseñadores, para los que nunca estás lo suficientemente delgada. Además, la comida y la bebida desentumece los sentidos, te suelta la melena y convierte en gran conversador hasta el más tímido de los comensales. Al segundo plato, te parece divertido hasta el más plasta de la mesa.
El viernes Cuchita Lluch celebró en la Rambleta los premios de la Academia Valenciana de Gastronomía. Allí se dio cita lo más granado del mundillo del buen comer y beber valencianos: cocineros Ricard Camarena, Alejandro de la Embajada, Quique Dacosta no pudo ir porque abría temporada en su restaurante); el repostero real Paco Torreblanca, críticos gastronómicos (Alfredo Arguilés, Navarro Pareja…), señoras tan estilosas y estupendas como Sedi Casanova, Alicia de Miguel, Esperanza Vila, Ángela Pla, Angela Valero de Palma, Neni Reyna; señores estupendos como Ansón, el marqués de Griñón, Carlos Pascual, Salva de Pablo, Sergio Adelantado y el doctor Juan Viña. Gente del mundillo como Javier Monedero (Dicoval), Carlos Mataix (Heineken), Lluis Nadal, Josep Lozano (con un bolso de Prada de robarle al menor descuido), los periodistas Bernardo Guzman y Juana Camps, Delia Barral, de Arde Magazine, Juan Such y José Luís Contreras del portal Verema, Manoli Romerado, del equipo de Quique Dacosta. Cuchita, vestida de blanco inmaculado con un diseño de Siemprevivas de quitar el hipo, ejerció de anfitriona, saludó a cada uno de los invitados, presentó y entregó los premios. Cuchita es el el alma de la Academia, donde ha encontrado su vocación tardía. Hasta hace unos años, Cuchi no destacaba más que por su presencia en cócteles de joyerías y ahora es el hada madrina de la cocina valenciana. La comida se celebró en el mismo lugar, en la Rambleta, que se está convirtiendo en el lugar de moda para la cultura y el ocio porque tan pronto sirve para dar unos premios que para organizar un concierto, una exposición o un ciclo de cine y teatro. Todas las semanas hay algo nuevo. El próximo jueves, se inaugura la exposición “A real story”, una selección de fotos de moda que rompen con los formatos tradicionales de los editoriales de moda. No cuentan con modelos famosas ni ropa cara ni superproducciones de lujo, y aún así resultan de lo más atractivas y frescas. El banquete de la de la Academia de Gastronomía no fue el único de la semana.
El lunes, el IVAM celebró su 25 cumpleaños con una cena servida por El Alto a beneficio de Casa de la Caridad. Allí estuvo, la directora del IVAM Consuelo Císcar, el presidente del Puerto Rafael Aznar, el de la Fundación Bancaja Rafael Alcón (que hizo doblete en la comida del viernes), el doctor Murgui, Fernando Gómez Ferrer, Matilde Bolinches, Manuel Rios, Rosa Lladró, Iván Martínez Colomer, Jose Tamarit y Ana Varela de Chapeau, María Dolores Enguix, de Optica Climent, el joyero Guillermo Martorell y Mamen Puchades, el futbolista David Albelda con su mujer Vicen Fernández y los diseñadores de Siemprevivas, Adrián Salvador y Lucas Zaragosí.
¡Ah, chicas! hay que probar el bocata premiado en Madrid Fusión, el que prepara Juan Casamayor en el restaurante Moltto en la Plaza de la Reina. Lleva sofrito de ajos tiernos, habitas baby, morcilla de Monserrat, queso brie gratinado, pluma ibérica rustida y un toque de rúcula. Según Paco Alonso “simplemente espectacular”. ¡A la porra la dieta!
El viernes Cuchita Lluch celebró en la Rambleta los premios de la Academia Valenciana de Gastronomía. Allí se dio cita lo más granado del mundillo del buen comer y beber valencianos: cocineros Ricard Camarena, Alejandro de la Embajada, Quique Dacosta no pudo ir porque abría temporada en su restaurante); el repostero real Paco Torreblanca, críticos gastronómicos (Alfredo Arguilés, Navarro Pareja…), señoras tan estilosas y estupendas como Sedi Casanova, Alicia de Miguel, Esperanza Vila, Ángela Pla, Angela Valero de Palma, Neni Reyna; señores estupendos como Ansón, el marqués de Griñón, Carlos Pascual, Salva de Pablo, Sergio Adelantado y el doctor Juan Viña. Gente del mundillo como Javier Monedero (Dicoval), Carlos Mataix (Heineken), Lluis Nadal, Josep Lozano (con un bolso de Prada de robarle al menor descuido), los periodistas Bernardo Guzman y Juana Camps, Delia Barral, de Arde Magazine, Juan Such y José Luís Contreras del portal Verema, Manoli Romerado, del equipo de Quique Dacosta. Cuchita, vestida de blanco inmaculado con un diseño de Siemprevivas de quitar el hipo, ejerció de anfitriona, saludó a cada uno de los invitados, presentó y entregó los premios. Cuchita es el el alma de la Academia, donde ha encontrado su vocación tardía. Hasta hace unos años, Cuchi no destacaba más que por su presencia en cócteles de joyerías y ahora es el hada madrina de la cocina valenciana. La comida se celebró en el mismo lugar, en la Rambleta, que se está convirtiendo en el lugar de moda para la cultura y el ocio porque tan pronto sirve para dar unos premios que para organizar un concierto, una exposición o un ciclo de cine y teatro. Todas las semanas hay algo nuevo. El próximo jueves, se inaugura la exposición “A real story”, una selección de fotos de moda que rompen con los formatos tradicionales de los editoriales de moda. No cuentan con modelos famosas ni ropa cara ni superproducciones de lujo, y aún así resultan de lo más atractivas y frescas. El banquete de la de la Academia de Gastronomía no fue el único de la semana.
El lunes, el IVAM celebró su 25 cumpleaños con una cena servida por El Alto a beneficio de Casa de la Caridad. Allí estuvo, la directora del IVAM Consuelo Císcar, el presidente del Puerto Rafael Aznar, el de la Fundación Bancaja Rafael Alcón (que hizo doblete en la comida del viernes), el doctor Murgui, Fernando Gómez Ferrer, Matilde Bolinches, Manuel Rios, Rosa Lladró, Iván Martínez Colomer, Jose Tamarit y Ana Varela de Chapeau, María Dolores Enguix, de Optica Climent, el joyero Guillermo Martorell y Mamen Puchades, el futbolista David Albelda con su mujer Vicen Fernández y los diseñadores de Siemprevivas, Adrián Salvador y Lucas Zaragosí.
¡Ah, chicas! hay que probar el bocata premiado en Madrid Fusión, el que prepara Juan Casamayor en el restaurante Moltto en la Plaza de la Reina. Lleva sofrito de ajos tiernos, habitas baby, morcilla de Monserrat, queso brie gratinado, pluma ibérica rustida y un toque de rúcula. Según Paco Alonso “simplemente espectacular”. ¡A la porra la dieta!
martes, 28 de enero de 2014
Nuestro gozo en un pozo
Nada chicas, no ha habido forma de que George Clooney cambie el destino de ninguna de nosotras. Con lo bonito que hubiese sido que se pasease más por la ciudad y nosotras, todas puestas, explotando nuestras armas de mujer cada una como Dios que le hubiese dado a entender: una que le pide fuego; otra que se tuerce el tobillo justo delante de él; otra que se hace la interesante sentada en una terraza sin ni siquiera dirigirle la mirada; la otra que aparece por allí explosiva a más no poder en plan “una de esas preciosas chicas” como definió Alberto Fabra a las dos azafatas de un discoteca de Gandia. Quién sabe, a lo mejor George se habría quedado prendado de alguna de nosotras y ahora la vida de la ciudad sería otra muy distinta: eso sí que sería un reclamo de la Marca Valencia y no las “dos preciosas chicas”. Ya me lo estoy imaginando haciendo de mantenedor de la fallera mayor del año que viene, uff, me pido ser yo, y sentarme allí en mi trono de reina, mientras él me dice, ¡guapa, más que guapa!, que eres más guapa que un sol preciosa, simpática.
Pero en fin, el caso es que ha preferido mantenerse alejado de nosotras y se ha quedado escondido en el Westin, excepto la noche del miércoles que se fue a cenar a una pizzería en Cánovas. Vaya chasco, venir a Valencia e irte a cenar a una pizzería, no me fastidies, con lo bien que le hubiésemos dado de cenar cualquiera de nosotras en casa, habiendo enviado previamente al marido y los niños a comprar caramelos.
Y mientras el actor pasaba las noches solitarias en la habitación de su hotel, la vida social valenciana seguía su curso. Esta semana el evento estrella ha sido, como no, la exaltación de la Fallera Mayor, con el ministro Margallo de mantenedor, no es George Clooney pero también tiene su punto seductor. Carmen Sancho se puso un vestido de fallera verde oscuro, eso no es baladí, porque en el mundo fallero todo lo que elige la Fallera Mayor el día de su exaltación marca más tendencia que un desfile de Miuccia Prada: el vuelo de la falda, el tamaño de las joyas, el estampado de la seda, las ondas y rodetes del peinado… El Palau, como siempre, lleno hasta los topes: Alberto Fabra, Rita Barberá, Paula Sánchez de León, el conseller Máximo Buch, la consellera María José Catalá, José Vicente Morata, Teresa Monzonís, Pepe Boix y Sela Falcó (clavariesa vicentina), Alberto y Fernando De Rosa, el Doctor Murgui, Enrique Aguilar, presidente del Tribunal de las Aguas de Valencia, Mayrén Beneyto, Isabel Barreiro, la mujer de García-Margallo.
La semana ha dado para más celebraciones tradicionales. El martes, día de San Vicente Mártir, el Gremio de Sastres y Modistas celebró el día de su patrón. El gremio fue fundado por el Rey Jaume I en 1247, ¡nada menos! y desde entonces se mantiene la tradición de nombrar a cuatro miembros que se ocupan de funciones antiquísimas: la Clavaria, que este año es Amparo Chordá, con el cometido de custodiar y salvaguardar la institución; la Dama d’Art, que es la indumentarista Victoria Liceras, con la encomienda de preservar y defender los intereses de las modistas; el Mayoral (Arturo Torremocha) cuidando y dirigiendo el grupo que conforma el Gremio; y el Cavaller de la Senyera (Alex Vidal), que se ocupa de velar y portar la Senyera, emblema del Gremio, en la procesión cívica. Junto a ellos, el Maestro Mayor, Fran Tochena, presidió la procesión a la que acudieron, además, María Teresa Monzonís, Marisa Marín del Colegio Yale, el presidente del Colegio del Arte Mayor de la Seda Vicente Genovés o el modista Salva Sanleón. ...Y mientras tanto, George aburrido en su suite, él se lo pierde.
La semana ha dado para más celebraciones tradicionales. El martes, día de San Vicente Mártir, el Gremio de Sastres y Modistas celebró el día de su patrón. El gremio fue fundado por el Rey Jaume I en 1247, ¡nada menos! y desde entonces se mantiene la tradición de nombrar a cuatro miembros que se ocupan de funciones antiquísimas: la Clavaria, que este año es Amparo Chordá, con el cometido de custodiar y salvaguardar la institución; la Dama d’Art, que es la indumentarista Victoria Liceras, con la encomienda de preservar y defender los intereses de las modistas; el Mayoral (Arturo Torremocha) cuidando y dirigiendo el grupo que conforma el Gremio; y el Cavaller de la Senyera (Alex Vidal), que se ocupa de velar y portar la Senyera, emblema del Gremio, en la procesión cívica. Junto a ellos, el Maestro Mayor, Fran Tochena, presidió la procesión a la que acudieron, además, María Teresa Monzonís, Marisa Marín del Colegio Yale, el presidente del Colegio del Arte Mayor de la Seda Vicente Genovés o el modista Salva Sanleón. ...Y mientras tanto, George aburrido en su suite, él se lo pierde.
jueves, 23 de enero de 2014
George Clooney is inside!
Chicas, qué no cunda el pánico, George Clooney está en Valencia. No diré el hotel en que está alojado para que a su director no le dé un patatús cuando llegue la avalancha de fans, pero vamos, las opciones se pueden contar con los dedos de la mano: Las Arenas o el Westin. Pista: los americanos suelen viajan con Starwood y una de sus marcas es Westin.
¿Quien le hará de cicerone en la ciudad? ¿Cuchita Lluch, la flamante presidenta de la Academia Valenciana de Gastronomía? ¿El Conseller Máximo Buch?
Lo más probable es que sea una empresa especializada en servicios para vips. Ana Merelo tiene una de esas agencias que organiza planes para famosos y megaricos. Cuando Kevin Costner estuvo en Valencia le preparó un plan a medida: visita a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, un paseo por el centro histórico, y otro por la playa de la Malvarrosa. Kevin Costner pidió ver un cuadro del Museo de Bellas Artes y Lou Reed, ver las belugas del Oceanografic. “Esta gente es tan popular que ellos mismos buscan planes más íntimos y exclusivos y les preparamos un programa a medida. Si les gusta el vino, una visita a una bodega; si son aficionados a la vela, un recorrido por la costa en velero con un patrón que sepa inglés; si tiene intereses culturales, les enseñamos la Valencia histórica”. El problema con George Clooney es que es difícil salir a pasear tranquilamente por el barrio del Carmen, ¡la que se podía montar! El plan que más les gusta a los vips que visitan Valencia es una visita al Mercado Central con algún cocinero famoso, como Bernd Knöller. Allí les enseñan los mejores productos de la zona y luego les dan una clase de cocina y el plan acaba con una buena comilona en el restaurante. Gracias a la Copa América y megaeventos como la Fórmula 1, las empresas turistícas aprendieron a dar servicios premium para este tipo de clientes vip: jugar con golfistas famosos, clases de cocina con estrellas michelín, pilotar un fórmula 1 en el Circuito Ricardo Tormo y planes de ese estilo. Sin embargo, estas mismas empresas se quejan de que a partir de 2007 empezamos a echar por la borda todo lo que habíamos conseguido. El turista que llega en un avión privado con un cargamento de maletas Vuitton no busca lo mismo que el que llega en Ryanair con una mochila y parece que aquí les hacemos más caso a los segundos que a los primeros. Y eso que los mochileros dejan mucho menos dinero que los vuittoneros. Por ejemplo, ahora mismo en la Marina Real del Puerto ha atracado un megayate de 110 metros de eslora. “Sólo en gasoleo consume 170.000 euros cada vez que hay que llenar el depósito”, cuenta Cristina Albamonte. El barquito en cuestión pertenece al jeque Al-Futtain de los Emiratos Arabes, y tiene 44 personas de servicio, piscinas, gimnasio, helipuerto y hasta cine propio. El caso es que las empresas que ofrecen estos servicios se han puesto manos a la obra y han montado la asociación “Valencia Premium” para ver cómo pueden atraer a ese turista de lujo para el que no existe la palabra crisis. La asociación se presentó el jueves pasado en el Hotel Westin y allí estuvo lo más top del turismo local: el cocinero Ricard Camarena, el director del Westin Valencia,Frank de Weerdt; el del Hotel las Arenas, Carlos Boga, el del Hotel Palau de la Mar, Ignacio Zoco; Ana Merelo, de Valencia Guías; Pam Op den Brouw, de 3n1 Ivents; Pablo Landecho, director de la Marina Real, y Alejandro del Toro, Director del Bioparc; Javier Andrés, de La Sucursal y Vertical, Fernando Aliño, del Grupo Alto, Ricard Camarena y Alejandro García, de Bodega Casa Montaña. A todos ellos los conoce bien Cuchita Lluch, que acaba de ser reelegida presidenta de la Academia Valenciana de Gastronomía. Junto a ella están Sergio Adelantado, Lourdes Reyna, Rafael Alcón, Francisco Martinez Boluda, Ana Portacelli, Carlos Pascual, Enrique Amat (calzados Magrit) y José Sanchís, de Rebeca Sanver.
Javier Andrés, de La Sucursal y Vertical, Fernando Aliño, del Grupo Alto y Ricard Camarena en la presentación de Valencia Premium en el Hotel Westin.
Lo más probable es que sea una empresa especializada en servicios para vips. Ana Merelo tiene una de esas agencias que organiza planes para famosos y megaricos. Cuando Kevin Costner estuvo en Valencia le preparó un plan a medida: visita a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, un paseo por el centro histórico, y otro por la playa de la Malvarrosa. Kevin Costner pidió ver un cuadro del Museo de Bellas Artes y Lou Reed, ver las belugas del Oceanografic. “Esta gente es tan popular que ellos mismos buscan planes más íntimos y exclusivos y les preparamos un programa a medida. Si les gusta el vino, una visita a una bodega; si son aficionados a la vela, un recorrido por la costa en velero con un patrón que sepa inglés; si tiene intereses culturales, les enseñamos la Valencia histórica”. El problema con George Clooney es que es difícil salir a pasear tranquilamente por el barrio del Carmen, ¡la que se podía montar! El plan que más les gusta a los vips que visitan Valencia es una visita al Mercado Central con algún cocinero famoso, como Bernd Knöller. Allí les enseñan los mejores productos de la zona y luego les dan una clase de cocina y el plan acaba con una buena comilona en el restaurante. Gracias a la Copa América y megaeventos como la Fórmula 1, las empresas turistícas aprendieron a dar servicios premium para este tipo de clientes vip: jugar con golfistas famosos, clases de cocina con estrellas michelín, pilotar un fórmula 1 en el Circuito Ricardo Tormo y planes de ese estilo. Sin embargo, estas mismas empresas se quejan de que a partir de 2007 empezamos a echar por la borda todo lo que habíamos conseguido. El turista que llega en un avión privado con un cargamento de maletas Vuitton no busca lo mismo que el que llega en Ryanair con una mochila y parece que aquí les hacemos más caso a los segundos que a los primeros. Y eso que los mochileros dejan mucho menos dinero que los vuittoneros. Por ejemplo, ahora mismo en la Marina Real del Puerto ha atracado un megayate de 110 metros de eslora. “Sólo en gasoleo consume 170.000 euros cada vez que hay que llenar el depósito”, cuenta Cristina Albamonte. El barquito en cuestión pertenece al jeque Al-Futtain de los Emiratos Arabes, y tiene 44 personas de servicio, piscinas, gimnasio, helipuerto y hasta cine propio. El caso es que las empresas que ofrecen estos servicios se han puesto manos a la obra y han montado la asociación “Valencia Premium” para ver cómo pueden atraer a ese turista de lujo para el que no existe la palabra crisis. La asociación se presentó el jueves pasado en el Hotel Westin y allí estuvo lo más top del turismo local: el cocinero Ricard Camarena, el director del Westin Valencia,Frank de Weerdt; el del Hotel las Arenas, Carlos Boga, el del Hotel Palau de la Mar, Ignacio Zoco; Ana Merelo, de Valencia Guías; Pam Op den Brouw, de 3n1 Ivents; Pablo Landecho, director de la Marina Real, y Alejandro del Toro, Director del Bioparc; Javier Andrés, de La Sucursal y Vertical, Fernando Aliño, del Grupo Alto, Ricard Camarena y Alejandro García, de Bodega Casa Montaña. A todos ellos los conoce bien Cuchita Lluch, que acaba de ser reelegida presidenta de la Academia Valenciana de Gastronomía. Junto a ella están Sergio Adelantado, Lourdes Reyna, Rafael Alcón, Francisco Martinez Boluda, Ana Portacelli, Carlos Pascual, Enrique Amat (calzados Magrit) y José Sanchís, de Rebeca Sanver.
Javier Andrés, de La Sucursal y Vertical, Fernando Aliño, del Grupo Alto y Ricard Camarena en la presentación de Valencia Premium en el Hotel Westin.
lunes, 13 de enero de 2014
Conexión Laura Fitera
El último reportaje de Conexión Samanta en el que aparece la valenciana
Laura Fitera, junto a un aristócrata de Cáceres y un pijito madrileño, ha sido
la comidilla de la semana. No es para menos. Pongámonos en situación. Tu eres
hija de una familia bien de toda la vida, educada en los mejores colegios,
conoces a lo más granado de la sociedad valenciana y no hay cóctel que se
precie al que no te inviten. Estas un día en tu casa, suena el teléfono. Es
Samanta Villar que te propone ser la protagonista de un capítulo de su programa
que se llamará “de buena familia”.
Se abren tres opciones: una, te ruborizas, te pones como un flan, pides
tiempo y decides reunir a las mujeres de la familia: a tu tía Fifí, a tu tía
Rosa y a ese tío soltero que hay en toda la familia y que todas sabéis por qué
está soltero, aunque nadie lo diga. Al cónclave no faltan ni las amigas del
colegio ni tu director espiritual. Sentadas alrededor de una taza de té,
planteas la propuesta de Samanta y el comentario generalizado es que no, que de
ninguna manera, que las mujeres de la familia no hacen esas cosas. ¿cómo vas a
salir en un programa donde han salido prostitutas y drogadictos? No, no, y no,
no puedes hacer eso. Llamas a Samanta, le dices que no, y te quedas pensando
que nunca te librarás de los yugos de tu educación clasicorra.
Segunda opción: la propia de una niña pija, antes de que Samanta haya
terminado de hablar ya le has dicho que sí. Te falta tiempo para llamar a todas
tus amigas y citarlas en el Mercado de Colón y contarles que, osea osea, vas a
salir en Cuatro TV, que nervios, hija, no sé qué ponerme, te lo juro que me
tenéis que ayudar a elegir qué me pongo, qué nervios.
Tercera opción: escuchas la propuesta, lo piensas y decides hacerlo
porque tú eres quien eres y no tienes nada de lo que avergonzarte ni que
ocultar. Tu único temor es que algo de lo que hagas o digas se saque de
contexto o se tergiverse y los españoles acaben viendo un TV un esperpento
tuyo.
Laura Fitera optó por la tercera opción y puso sus condiciones. Le dijo
a Samanta: “Si quieres que de el perfil
de una pija tonta te va a ser muy dificil sacarme así, no soy ni la que tiene
más apellidos, ni más clase ni más dinero, pero soy responsable de lo que digo,
tanto de mis palabras como de mis silencios.” Me veía perfectamente capaz
de torear a la periodista, dice Laura. “Lo
único que le pedí es que no me editase, que no cortara las frases ni las sacara
de contexto”.
El resultado fue que la periodista pasó una semana conviviendo con Laura
y su familia, durmiendo, desayunando y cenando en su casa y conociendo el
entorno en el que se mueve, familia, trabajo, amigos...
El reportaje comienza en casa de Laura. Una mujer que, sabiendo que toda
España la observa, se pone delante de un espejo de su casa y dice: “yo soy una geisha, parezco una valquiria
pero soy una geisha” no es una pija ni una mojigata. Eso sólo lo puede
hacer quien está segura de sí misma y orgullosa de lo que es y de la educación
que ha recibido.
En el programa, Laura visita la casa del pintor Vicente Senís, el taller
del diseñador Juan Andrés Mompó y el estudio del joyero Vicente Gracia, a quien
preguntan si es ético gastar 8.000 euros en joyas y responde: “Dios
quita la magnificencia a quien no la usa”, ¡que bueno es Vicente!
“Quise que en España vieran que hay estilo fuera de Madrid. Estoy harta
del papanatismo central, de que todo empiece y acabe en Madrid; llega alguien
de fuera y aquí todo el mundo se escacharra, cuando lo cierto es que aquí
tenemos a gente estupenda”
Laura está contenta del resultado. “Creo que tenemos la
obligación de ser felices cuando tenemos la oportunidad” dice en un momento del
reportaje; “La frivolidad es una condición de la inteligencia”, remata. La vida
social valenciana no sería lo mismo sin ella.
lunes, 6 de enero de 2014
Las reinas magas
Hoy Valencia va a estar animadísima. Las Reinas Magas vamos
a tormar las calles y al trote sobre
nuestras camellas iremos de Jorge Juan a Poeta Querol, de allí a Don Juan de
Austria, luego a Hernán Cortes, vuelta a Poeta Querol y entre parada y parada
de camello un paquetito por aquí, un regalito por allá y ale, ¡qué vivan las
reinas magas!
Las dependientas nos recibirán más sonrientes que nunca,
ellas no saben que nuestras cuentas corrientes están más secas que las de la
Generalitat, ese es un secreto que sólo compartimos con el director de nuestro
banco. Así es que de entrada, todas las reinas magas somos iguales y hoy es
nuestro día, Valencia va a rendirse a nuestros piés.
Toda reina maga saldrá hoy de su palacio a media mañana.
Montará sobre su camella y se irá a desayunar a la zona del Mercado de Colón,
Belgravia (en Sorni) puede ser una buena opción.
A las 12 del mediodía hay que estar en Poeta Querol, frente
a la tienda de Salvatore Ferragamo, para escuchar a Javier Botella y su banda de música Copa Ilustrada que interpretará temas de Frank Sinatra, Dean Martin, Tony Bennet o Nat King Cole, ¡mucha
clase, chicas! Ese es un buen punto de encuentro con otras reinas magas para
seguir con el plan de compras, con o sin compras.
Ferragamo estará abierta hoy hasta las 12 de la noche y Mª Angeles Miguel ha preparado chuches
y roscón de Reyes. Su regalo estrella es el bolso Sofía de Ferragamo. “Los hay
muchos colores y en tres tamaños, desde el pequeño de cóctel hasta el grande
que tiene mucha capacidad y bandolera para un look más sport”. Para ellos, unos
zapatos hechos a mano o un accesorio tecnológico, como fundas de piel para
iphone o tablet.
La siguiente parada en Poeta Querol puede ser Patos, la
tienda de Lourdes Verdeguer, que
estará abierta todo el día. Si Lourdes tuviera que elegir un regalo de su
tienda para reinas exigentes, se quedaría con las carteras de avestruz de Jeane Rousseau en colores vivos. “el acabado es increíble, y sólo se fabrican
con materiales nobles como el avestruz o el cocodrillo”. Para las magas más
avezadas, recomienda las precolecciones de verano de Pucci, con estampados
verde esmeralda y azul turquesa, y Michael
kors, con estampado de jirafa en
pantalones capri, abrigos, shorts… Ideal para emular a Jackie Kenney con Aristóteles
Onassis en la isla de Skorpios.
Loewe también merece una parada de Reyes. No hay que dejarse
impresionar por el lujo. Tu entras de lo más mona, saludas, y pasas un rato
disfrutando del diseño del arquitecto Peter
Marino y de los bolsos ideales. Si tuviera que elegir uno, Amparo de la Concepción, la directora,
se quedaba con el Amazona en un montón de colores: burdeos, marrón rojizo,
naranja, fucsia, y también el nuevo bolso Leo. Para un detallito, los animal
gifts, ¡monísimos!
Las reinas no pueden irse de Valencia sin pasar por Hernán
Cortés. Allí están dos de las tiendas más mega chulas de la ciudad: Chapeau y
Hannover. Pilar Puchades, de
Chapeau, que de moda sabe un rato, dice que el regalo estrella de este año es
el bolso sac du jour de YSL, un
clásico de líneas sobrias que recuerda mucho al Birkin de Hermès. Ese bolso y
los de la colección de Céline, éxito asegurado. Además, los plumas Moncler
siguen siendo un regalo muy codiciado.
Los camellos también tienen que cargar con algún regalo para
hombre, no tantos como para chicas, pero alguno tiene que caer. Luís Bodes, de Hannover (en la foto con Silvia Ordiñaga), propone un
clásico: bufanda, corbata o guantes, pero de Loro Piana y Brunello Cucinelli,
cashmere del mejorcito, y para innovar un paraguas hecho a mano en Inglaterra,
con el mango en piel o en madera, un casco de moto de piel hechos en Italia o
una corbata Petronius, también hechas a mano.
La última parada de la ruta nos lleva hasta Sorní. En VM The
Shop, Verónica Montijano y José Luís Vilanova también tienen su
lista de regalos perfecta para Reyes: carteras, bolsos, perfumes y fulards de
Etro, broches y collares de Rocío Porres,
zapatos de Pink Heel y para ellos corbatas, foulards y camisas de Kiton.
Pues eso reinas magas, vestios y a la calle, que hoy es
nuestro gran día.
martes, 31 de diciembre de 2013
Lentejuelas
Que bueno el anuncio de Campofrío con Chus Lampreve apelando
a la personalidad española para devolvernos a todos un poco de autoestima. La
nueva Secretaria Autonómica de Comunicación, Lola Johnson podría encargar algo
parecido en plan valenciano. Se busca a una cara valenciana conocida, ya sabemos
que no le sirven ni Cristina Tárrega ni Francisco, así es que tendrá que buscar
más. Monta un escenario, el Palau de les Arts hubiese sido un buen sitio antes
de que se nos cayera a trozos. Pero
bueno, siempre podremos recurrir a la Plaza de la Reina. Empieza el
anuncio; sale uno y dice yo me he hecho
catalán que así tendré Formula 1, y nuestro protagonista valenciano le
contesta: “Uff, catalán no, que en lugar de paella comerás esas cebollas que
llaman calçots y que te pringan de arriba a abajo”. Sigue el anuncio y otro
dice, pues yo me he hecho andaluz, así tendré televisión autonómica. “No,
andaluz no, que te quedas sin las Fallas y sin Moros y Cristinos.” Sale otro y
propone hacerse asturiano para no estar en boca de todo el mundo por los casos
de corrupción, ajustes y demás: “Sí, si pero entonces no podrás ir a la playa
en mayo”. El anuncio sigue y al final todos aparecen en una mesa en la playa
junto a una gran paella. Y es justo ahí donde el ingenio de Johnson se la juega
de verdad, porque tendría que encontrar un mensaje, más allá de los topicazos,
que nos de a todos una inyección de autoestima.
Ardua tarea la de la nueva Secretaria Autonómica, no lo va a
tener fácil, pero todo es ponerse. Quizás algún coach tenga la solución. No sé,
la creatividad, la laboriosidad, el arrojo... por ahí deberían ir los tiros.
Mientras Johnson busca el final del anuncio, nosotras nos
vamos de rebajas, no vaya a ser que nos llamen para sentarnos en la mesa de la
paella y no tengamos qué ponernos. Uff, ahora que lo pienso: ¿qué haces si
suena tu móvil y te dicen: “Te llamo de Presidencia, quiero que te vengas a
filmar un anuncio en la playa con una paella”?, ¿qué te pones?. Debería ser
algo muy de aquí. Descartada la opción de aparecer con unas peinetas, habría que
seguir buscando. Una podría ir con un bañador de Dolores Cortés. Otra con unos
vaqueros desteñidos en Jenealogía, la fábrica de Enrique Silla que está
trabajando para las firmas de vaqueros más importantes del mundo. Alguna podría
plantarse con una joya de Vicente Gracia o un vestido de fiesta de Marta de
Diego. Otra con unos zapatos del alicantino Pedro García. No podría faltar
alguna con un modelito de Francis Montesinos, Amparo Chordá, Presen Rodríguez,
Juan Andrés Mompó, que además acaban de desfilar en Viena y Praga.
Al final, hasta podrían convencernos de que, como dijo en su
día Zapatero, “no estamos tan mal”. Sería una buena forma de despedir este 2013
que no nos ha traído más que desgracias. La última lo del Palau de Les Arts,
que se nos cae a trozos. Qué chapuza. Es como si te compras un vestido
de lentejuelas caro carísimo, y en cuanto te lo pones un par de veces, las
lentejuelas empiezan a caerse como si lo hubieses comprado en el todo a cien de
la esquina: la indignación te corroe pero con eso te quedas. 2013 le ha quitado
muchas lentejuelas a nuestro vestido: Canal 9, la Fórmula 1, el Banco de
Valencia, el Valencia C.F.... y para qué seguir. El caso es que ahora, nuestro
glamuroso vestido de lentejuelas no pasa de ser uno de tela de forro mondo y
lirondo.
Bueno chicas, ánimo que 2014 será mejor, tiene que serlo por
necesidad. Para levantar el ánimo nada mejor que salir de compras, o por lo
menos a ver escaparates, que siempre quita un poco el mono. Por cierto, el de
Loewe es una monada, está diseñado por José Pérez de Rosas, que fue creativo de
la marca durante los años 50 y 60, vale la pena ir sólo para verlo.
lunes, 23 de diciembre de 2013
Belenes, mercadillos y copas de Navidad
Hubo unos años en los que las semanas prenavideñas eran un sinvivir de cócteles con champagne y canapés pijos cortesía de las tiendas más lujosas de la ciudad. En un mismo día podían acumularse hasta cinco copas navideñas, y como los invitados suelen coincidir, más de una iba como loca de un sarao a otro. Pero eso era antes, ahora las tiendas no están para derroches.
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Las que no sean amigas de Blanca, puede ver su Belén en un libro que acaba de editar el Ayuntamiento, con fotografías y textos de su hijo BorjaPascual. Se presentó el martes en el Palacio de Cervelló y allí estuvo la concejala de Cultura, Mayrén Beneyto, y un montón de amigos de la familia: Totón Barberá, Teresa Legarre, Amparo Calabuig, María José Navarro -emocionada con la calle que llevará el nombre de su marido Gómez-Ferrer-, Marisa Martín, María Ángeles Fayos, María Teresa Pérez-Gimeno, Emi García-Cueco, Katita de Puchol, el doctor Murgui, Fernando de Rosa, Inma Sobrino, Enrique Senís Oliver y María José Albert.
La Navidad ya está aquí, chicas, aunque este año viene con
menos lujos: menos moqueta, menos brillos, menos litros de champagne, menos
regalos y, en general, menos derroche. Síntoma de que los tiempos están
cambiando es que el centro de Valencia se está llenando de mercadillos. Es
cierto que no son mercadillos como los de antes, de los de cinco pares de calcetines
a un euro. Los nuevos mercadillos son glamourosos, tienen nombres british y
abren en calles de lo más céntricas. La semana pasada se inauguraron dos: Cool
Market en la calle la Paz y Chic market en Don Juan de Austria.
Cool Market es el mercadillo de María Noguera y Paula Alcón
(hija de Rafael Alcón, el nuevo presidente de la Fundación Bancaja) y de los
primeros en abrir junto con Tapinería. Estuvo unas ediciones en el Hotel
Astoria y ahora acaba de inaugurar en el local que ocupaba El Mercader de
Indias, la tienda de decoración de Carlos Serra y Susana Lozano en la calle la
Paz. La antigua tienda sigue conservando la moqueta gris, pero ahora, en lugar
de muebles de diseño, tiene puestecitos de ropa más o menos estilosa, pulseras,
bisutería, artículos de decoración, complementos… vamos, que entras y seguro
que picoteas algo. Además, Patrick, ex del bar Mosquito, ha abierto una barra
para desayunos, brunch y copas.
Chic Market es el otro mercadillo que acaba de abrir en el
Boulevard Austria y que alquila pequeños espacios por por quincenas o meses. Se
inauguró el viernes y allí estuvo la modelo valenciana Minerva Portillo posando
para la ocasión. En los puestecitos hay de todo, desde firmas tan interesantes
como UKE (en la foto), de la valenciana Nancy Tarrasó, como otras piezas artesanales y
manualidades que ya empiezan a cansar un poco y que llevan nombres del estilo
“las joyitas de Piluca”, “el armario de Macarena” o “las cositas de Rocío”.
Alejandra Montaner también abrió ayer su particular
mercadillo navideño en su tienda de Sorni: vestidos de Masscob, bisutería de
Luís Zangara Ibiza, bolsos de World Family y las pulseras de Cayomalayo, que
acaban de lanzar al mercado Iván Martínez Colomer y Ana García Rivera; se trata
de la versión pijita de la pulsera de caucho con nudos de oro, plata o rutenio
y en un montón de colores.
En el mercadillo de Alejandra estuvo Telma Cadenas, una
valenciana licenciada en bellas artes que cansada de no encontrar el bolso que
necesitaba, amplio, práctico, cómodo, versátil y estiloso, se puso a diseñarlo
ella misma. Y lo hizo tan bien que hasta lo ha patentado. Su bolso se llamaLapel, está en tres tamaños y dos colores, y lo mejor es que tiene una
cremallera posterior que permite cambiar las solapas con lo que parece un bolso
distinto. La piel es súper suave y resistente y las solapas vienen en colores
vivos o estampados de pieles exóticas como el pitón, cebra o leopardo.
No hay Navidad sin Belén, pero hay belenes y Belenes. El que
monta Blanca Fitera en su casa es algo fuera de lo común. Es una ciudad en
miniatura con escenas de la vida cotidiana de Palestina: vendedores de
especias, animales y lanas, artesanos y luthiers… Su belén tiene figuras
napolitanas compradas por toda Italia, maquetas de instrumentos de Estambul,
jaulas de grillos de marfil de China, piedras de Petra y retablos dorados de
Perú. “Todo cambió cuando descubrí a los pintores orientalistas del XIX, que
inspiraron la sucesión de interiores habitados por artesanos y oficios de mi
Belén”..jpg)
Las que no sean amigas de Blanca, puede ver su Belén en un libro que acaba de editar el Ayuntamiento, con fotografías y textos de su hijo BorjaPascual. Se presentó el martes en el Palacio de Cervelló y allí estuvo la concejala de Cultura, Mayrén Beneyto, y un montón de amigos de la familia: Totón Barberá, Teresa Legarre, Amparo Calabuig, María José Navarro -emocionada con la calle que llevará el nombre de su marido Gómez-Ferrer-, Marisa Martín, María Ángeles Fayos, María Teresa Pérez-Gimeno, Emi García-Cueco, Katita de Puchol, el doctor Murgui, Fernando de Rosa, Inma Sobrino, Enrique Senís Oliver y María José Albert.
martes, 17 de diciembre de 2013
Ascot en Valencia
En el corazón de la city Valenciana, a espaldas de Pintor
Sorolla, hay un callejón monísimo que se llama Redención. Allí abrió el jueves
Ascot, una sastrería para hombre del más puro estilo inglés que aspira a
ganarse como clientela a directivos y ejecutivos de las finanzas y los bufetes
valencianos. Tiene su aquel, que justo en el epicentro de nuestros males
económicos más recientes, haya una calle que se llame Redención y que
precisamente allí abran una sastrería con un estilo de ropa que nunca pasa de
moda. Es como si el destino quisiera darnos una lección: si quereis redimir
vuestras culpas, lo que tenéis que hacer es volver a los valores de toda la
vida, a lo clásico, a lo que no está sometido a modas frugales. Dejad de buscar
el pelotazo rápido y facilón, volved a confiar en lo que nunca os falló. Una chaqueta
de tweed, con coderas de ante y corte british, siempre será una buena chaqueta y
no esa americana entallada que te compraste cuando vendiste el último solar y
que ya no te pones porque has engordado seis kilos y no hay forma de
abrocharla.
En la inauguración de Ascot estuvieron buena parte de los
pocos ejecutivos que pervivien en nuestra esquilmada City. Hombres de negocios
de la banca y de los despachos valencianos de prestigio como Olleros, Broseta,
Pascual de Miguel. También se dejó ver por allí el maestro de maestro de la
sastrería valenciana, Antonio Puebla, cuyas agujas llevan años cosiendo las
costuras de los bolsillos que luego acogen los talonarios y las plumas de la
gente más principal de Valencia. ¡Ay si los hilos y ojales de Puebla hablaran!.
También estuvieron
José Manuel Ferrero, de Estudi {H}ac, el periodista Juan Lagardera, o la siempre divertida Delia Barral de ArdeMagazine. Y como no, los fundadores: Rafael Andrés, Carlos Font y Javier Muñoz.
Tres jóvenes emprendedores convencidos de que los valores seguros tienen
futuro, quieren cambiar el estilo de vestir del hombre valenciano, que nunca
nadie ha sabido muy cuál es, así es que los tres piensan crear escuela con
cortes clásicos y tejidos de toda la vida: cashmere de Loro Piana, franelas de
Holland and Sherry, príncipe de gales... El tiempo dirá si ellos lo consiguen o
son los enésimos que mueren en el intento, que nuestros hombres son muy suyos y
no hay puñetera forma de vestirles como Dios manda; en cuanto te descuidas ya
vuelven a ponerse cualquier cosa y creen que van hechos un sol con sus
zapatillas tipo Stan Smith o sus botas camperas Valverde del Camino.
La semana dio para más citas
selectas. El miércoles, el joyero Rafael Torres presentó su nuevo catálogo con
Laura Ponte como protagonista, ¡nada menos! La modelo posa con joyas de Torres
y con ropa y complementos de Loewe y está impresionante, casi tanto como Isabel
Aliño, que fue la modelo de la edición anterior. La presentación fue en el
restaurante Alma del Templo, en Caro Hotel, y allí estuvo la mismísima Laura
Ponte, Isabel Aliño, los directores de los hoteles Las Arenas, Westin, Palau
del Mar, Valencia Palace y Caro Hotel, que también aparecen en la publicación,
la presidenta de Cecoval Maribel Cosme, María Dolores Enguix, de la Optica
Climent, Isabel Aliño y un montón de invitados más: Borja Agramunt Saez-Merino,
Paloma y Lucía del Portillo, Nacho Gómez Trenor, Sara Guazo, Iván Martínez
Colomer, Trinuca Larraz, el diseñador Valentín Herráiz, Ramón Esteve, Carmina
Durán y Natalia Segrelles y las imprescindibles Laura y Blanca Fitera. Blanca
está emocionada con la próxima presentación de su libro, “un Belén de cuento”,
que recoge la historia e imágenes de su propio Belén napolitano. Será el martes
que viene en el Palacio de Cervelló y allí estará Mayrén Beneyto, recién
llegada de Dallas, donde ha participado en la inauguración de la exposición de
Sorolla junto a Blanca Pons, biznieta del Pintor, la diseñadora Marta de Diego,
y el embajador de España en EEUU, Ramón Gil Casares.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Valencia-Dallas
Marta
de Diego y Vicente Gracia están haciendo las américas. El jueves pasado,
cogieron su colección de vestidos y joyas y tomaron un avión rumbo a Dallas.
Sí, sí, a la ciudad del malvado JR Ewing, aquel malo malísimo que nos cautivó a
los quince años. Hija, una se debatía entre si quería a un hombre así: malvado
pero rico riquísimo, o si prefería otro más de andar por casa. Al final, la
vida decidió por nosotras y nos dio lo segundo. ¡Jo, pe!, qué tirana es la
vida, podría habernos dejado elegir.
Bueno,
el caso es que Marta y Vicente se han ido para allá a vender sus cosas con la
ayuda de Janet Kafka que es la cónsul español en Dallas –había escrito cónsula, pero, ¡uff!, qué mal suena-.
También les ha echado una mano Santiago Calatrava que ha diseñado el puente más
famoso de aquella ciudad y que se llama Margaret Hunt porque fue la señora
Margaret, dueña de una petrolera, quien costeó las obras. Las tejanas ricas son
así, regalan un puente. Y cuentan que otra amiga suya, celosa de la hazaña,
decidió regalar a la ciudad otro puente. Y es que allí todavía existen dinastías
adineradas como las de la serie Dallas, con dinero de petrodólares y muchas
ganas de parecer más europeas que tejanas.
La
presencia de diseñadores valencianos en América ha sido fruto de una maniobra
muy bien orquestada por la cónsul Janet Kafka, muy vinculada con Valencia a
través del Comité de Amigos Valencia-Dallas.
Janet
se enteró de que los grandes almacenes Neiman Marcus buscaban diseñadores
españoles de alta costura con motivo de la exposición de Sorolla que organiza
el museo Meadows de Dallas con cuadros cedidos por grandes familias
nortemericanas: los Rockefeller, los Vanderbilt, los Carnegie... lo que los
americanos llaman el “old money”. Kafka les habló de Marta y Vicente y los
grandes almacenes les dieron una oportunidad. Tanto Marta como Vicente tuvieron
que pasar hacer varios viajes a la ciudad, se entrevistaron con el
vicepresidente de la compañía y tuvieron que enseñar sus diseños ante un comité
de expertos que aprobó y seleccionó las piezas.
Vender
en Neiman Marcus no es ninguna tontería, son los grandes almacenes más lujosos
de todo Estados Unidos, 54 establecimientos al que no accede cualquier
diseñador y el que lo hace pasa por un examen que ríete del informe PISA.
La
presentación de vestidos y joyas fue este viernes, en el edificio más noble de
Neiman Marcus, el Downtown, la tienda original que abrieron los Neiman Marcus a
finales del XIX. Allí, en el segundo piso, dedicado a los productos más
exclusivos, invitaron a las familias más pudientes de Dallas a ver las colecciones.
Solo las seleccionadas podrán llevarse alguno de los 11 vestidos joya de Marta
de Diego con un precio medio de 18.000 dólares. “Son piezas únicas, de altísima
gama, y Neiman Marcus prepara todo un ritual de compra en el que cada jefa de
planta selecciona previamente a tres clientas”, dice Marta.
Estas señoras, que pueden comprar un traje de
20.000 dólares, no buscan marcas, quieren piezas artesanales, vestidos que no
se sepa exactamente de dónde salen. Según Vicente Gracia, estamos viviendo un
momento Arts and Crafts, ese movimiento artístico que nació en Inglaterra hace
125 años y que valoraba al artesano poniéndolo al nivel de lo artístico.
“Justamente en un momento en el que la globalización le está quitando la gracia
a comprarse un Vuitton en París, porque lo puedes conseguir en cualquier
esquina de un aeropuerto secundario, las mujeres valoran lo artesanal, las
piezas únicas”.
Encima, a las tejanas les chifla lo español
porque entienden que somos la cuna de la civilización, del protocolo, de la
moda… Dallas es una vía de entrada muy buena a EEUU, dice Vicente Gracia-. Nos
empeñamos en Nueva York, que es una sociedad saturada y snob, mientras que
Dallas está virgen y puede ser la vía de entrada a la cultura y la empresa.
Chicas, olvidaros del viaje a Nueva York, Dallas nos espera con los brazos
abiertos. ¿Quién sabe, igual queda por allí algún heredero cuarentón de JR?
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