lunes, 28 de mayo de 2018

Aprender entre cotilleos

El cotilleo tiene mala fama. Pero de no ser por él, seguiríamos viviendo en cuevas, comiendo carne de mamut cruda y detectando la presencia de tu Pepe por olor que desprende a tres kilómetros de distancia. En algún momento de nuestra historia, sentimos la necesidad de hablar de quien no está presente, probablemente para ponerlo a caer de un burro. Eso forzó el desarrollo del lenguaje. No podíamos referirnos al ausente con gestos, había que ponerle un nombre o al menos ser capaces de identificarle con algún tipo de descripción: la guapa, la fea, la del pelo estropajo, la que no sabe freír un huevo… Y así nació el cotilleo, que nos ha traído adonde estamos.
Así es que la próxima vez que algún estirado, con aires de intelectual, descalifique el cotilleo habrá que recordarle de dónde viene y por qué está aquí. El desprestigio del cotilleo arrastra a ciertos eventos sociales que se consideran frívolos y propios de quienes no saben disfrutar de placeres tales como la lectura de la Razón Pura de Kant. Pero de eso nada, monada. Hay reuniones entorno a una copa de cava y un canapé de foie que son más instructivas que cinco tardes de lectura.
Por ejemplo, el lunes se celebró en el Museo de la Seda un desfile de moda tailandesa. A ver, ¿qué sabemos la mayoría de nosotras de la cultura tailandesa? Pues eso, que comen mucho arroz, que sus mujeres tienen un aire a Isabel Preysler y poco más. Pero quien asistió a la cena del lunes vino sabiendo mucho más. Hubo demostraciones de hilado de la seda, degustaciones gastronómicas, incluso talleres donde te enseñaban a vestir la falda típica tailandesa, demostraciones de hilado de la seda y degustación de gastronomía del país asiático, ¡toma ya, y todo eso sin dejar de cotillear un poco.
El desfile fue en el patio del Museo. Allí estuvo la embajadora de Tailandia Rattikul Chansuriya, el Presidente de la Red Internacional del Programa Unesco Rutas de la Seda José María Chiquillo, el director del Museo Vicente Genovés, la indumentarista Amparo Fabra, María Luisa Llorens y Javier Garín y los diseñadores Adrián Salvador y Lucas Zaragosí.
También estuvo la interiorista Verónica Montijano, el sastre Antonio Puebla, que además de sastre es filósofo y cuando hablas con él aprendes lecciones de vida, la estilosa Lola Narváez, los imprescindibles Javier Martínez Rubio y Coté Soler, el joyero Vicente Gracia, capaz de contarte aventuras sobre la ruta de la seda en medio de un cóctel hasta dejarte sin parpadear, Belén Ramírez y José María Ramírez-Magenti.
La vida social valenciana ha sido de lo más internacional esta semana. La violinista dominicana Aisha Syed dio un recital en el Ateneo, organizado por el Centro Cultural dominicano Juan Bosch. Entre el público, la presidenta del Ateneo, Carmen de Rosa, con parte de su equipo: Vicente Bosch, Amparo Andrés y María Rosa Fenollar; Carlos Ortega, de Cruz Roja; la directora del Centro cultural Juan Bosch, Nancy Tejada, el cónsul dominicano Jorge Cordero, Ana Carreño, Vicente Navarro, Amparo Tarazona, José Hoyo, José María Gómez, Javier López con su mujer Silvia Spadachini, Carles Subiela,  José Manuel Álvarez y Sandrine Salmón.
No fue el único concierto. Dani Martín, ex solista del Canto del Loco, llenó la plaza de toros de jovencitas y no tan jovencitas, entre ellas las hermanas Silvia y Mónica Vilar, Bárbara de Prat, Sandra Donat, Chus trenor, Susana Sanchez, Blanca Torres, Maria Fernández de Cordova, Lorena Belda, Cristina Escolano, Cristina Bordils, Amparo Bauzá y Esther Penadés, todas amigas del Colegio Esclavas.
Silvia Vilar también estuvo en el cóctel que celebró estos días la asociación Sabor Empresarial para celebrar su primer año de vida. Asistieron más de un centenar, entre ellos el director de la Film Symphony Orquestra, Constantino Martínez; Martín Zamorano, Jose Vicente Villaverde, Javier Ortiz y Raquel Serón, Agustín Buraglia, Arancha Pérez Pous; Juan Carlos Sanjuan, Jorge Barberá y Elia Giner, Desireé Clarín, Fernando y Pedro Alapont, la joyera Salomé Corell, Elia Giner, Joan Ibáñez, Josep Viosques, Carolina Puchol, Paloma Pérez, Carlos Fernández, Beatriz Maset, Inma Roldan, Ana Caballero, Joan Soldevila, Sonia Dasí y Beatriz Enguix. Como anfitriones, los hermanos Pablo y Antonio Jordán, alma mater de la asociación.
 
 
 

lunes, 21 de mayo de 2018

Entre el mercado de Colón y el de Tapinería

El ambiente del Mercado de Colón y de Ruzafa se parecen lo que tus delicadas manoletinas a las rudas botas de fútbol de tu hijo. El Mercado es el heredero de Cánovas y de Distrito. Ruzafa es el del Carmen. Allí estamos los mismos, pero con treinta años más y mucho más intercambiados. Vamos de un sitio a otro, deshaciéndonos de las etiquetas de antaño. Nos hemos hecho mayores y cada vez más transversales.
Un paradigma de esa transversalidad es el Mercado de la Tapinería. Allí se juntan desde lo más fisno de la ciudad, hasta el turista de chancleta, pasando por algún que otro trasnochado con chupa de cuero y melenas tipo AC/DC, o la pareja de novios acaramelada que busca un rincón romántico para hacer manitas. Lo mismo puedes encontrarte a tu hija, que a tu madre. Es un sitio difícil de definir, quizás esa sea la razón de su éxito, para sonrojo de todos los manuales de marketing que pregonan justo lo contrario.
Nació como una idea para revitalizar un barrio abandonado como era el Barri del Mercat. El arquitecto Rafa Vidal, el economista Fernando Monforte y el abogado Pascual Balaguer iban a levantar una zona residencial y comercial en pleno centro de la ciudad, pero cuando acabaron de construirlo en 2012 se encontraron en plena crisis económica y decidieron crear el Mercado de Tapinería, con tiendas efímeras (pop ups) y espacios dedicados al arte, música, artesanía, moda, antigüedades…
Esta semana celebraron su quinto cumpleaños con una fiesta de lo más desenfadada: cerveza, papas, paellita y música en directo del grupo Los Vicentes - Fede Ferocce, Nacho Arnal, Txoni Mantaras y Roberto El Gato- que interpretaron, entre otros temas, una balada roquera para recaudar fondos contra el cáncer de mama.
Como no hubo control de acceso, la plaza se llenó de gente, invitados y espontáneos que pasaban por allí y se sumaron a la fiesta. Entre los invitados, estuvo el presidente de la Federación de Cooperativas Emili Villaescusa, el director de Rimontgó José Rives, los hermanos Fernando, Luis y Elisa Millet, Luisa Sánchez, Julián y Miguel Crespo, con Luisa y Delfina, Juan González, con su mujer Pura, Natalia Gómez, Estefanía Pinilla, Juan Roldán y Paula Máñez, Paco Vázquez y Maribel, los restauradores José y Raquel Pérez, Diana Resurrección, Sole Alcañiz y Alejandro Monforte.
También estaban las hermanas Guillén: Elena, Maruchi y Aita, con sus respectivos (Alberto Aubán, Julio Fraguas y Carlos Escolano), Luis Clavel y Pilar Nieto, Olga Rodríguez Mayordomo con su hija Olga, Charly Asins, Beatriz Poyatos, las hermanas Bebes y Cristina Pelegero y Concha Perez.
Del mundillo más creativo, estuvo el dibujante Paco Roca, el joyero Vicente Gracia con Mónica Jareño, Angel Adán, la periodista Eva Montesinos, la estilosa María Cosín, Ruth Aznar, Eladio Ballester, Mauro Guillém y el arquitecto Ramón Esteve, que cuenta que el negocio inmobiliario está volviendo a animarse, a ver si es verdad; Pilar Tamarit y los periodistas Ramón Palomar y Mariola Cubells también acudieron a la fiesta.
Si el Mercado de Tapinería fue punto de encuentro el miércoles, este fin de semana lo es el Mercado de Colón. Allí se celebra desde el viernes hasta hoy domingo la VII Feria Solidaria organizada por la Fundación Pequeño Deseo,  que ayuda a hacer realidad los deseos de niños con enfermedades crónicas o de mal pronóstico. En el mercadillo hay puestos de moda, complementos, bisutería, ropa de niños y un montón de actividades para niños, como talleres y animación infantil. Así es que, chicas, ya sabéis, cogéis a vuestros niños y os dais un paseo mientras compráis algo sin remordimientos, ¡es por una buena causa!
La Fundación Pequeño Deseo firmó hace poco un convenio con el Club Moddos, que les ayudará a difundir sus actividades. Moddos también está preparando su décimo aniversario para el año que viene y se reunió esta semana para ir pensando en los preparativos. Allí estuvieron los socios Guillermo Martorell y Mamen Puchades, Enrique Duart, Reme Hidalgo y Santiago Castell, Agustín Buraglia, Amparo Ortuño y María Bautista,Begoña Albert, Luz Aguiló, Jose Vicente Tello, María Dolores Pérez-Lis y Julia Pérez Broseta, María Dolores Enguix y Marcelo Soto, la interiorista Amelia Delhom, David Escolá, Alina Giorgeta, Nacho Martínez y Laura Millán, Carmina García y Fernando Durán, el abogado Javier Ortiz, Gonzalo Bayona, Carmen Iturriaga, Antonio Reig, Lluís Nadal, el artista JARR y Laurence Lemoine.
Otra buena causa es la que ayer por la tarde convocó en La Rambleta a la gente que vio el espectáculo de danza Constanza Macras. Parte de los beneficios de la sesión van destinados a la ONG que tiene el padre Vicente Berenguer en Mozambique para ayudar a niños y ancianos.
Y ya por último, otra buena noticia: el neurólogo  José Miguel Laínez ha recibido uno de los Premios Nacionales de Medicina Siglo XXI. La entrega fue en el Westin de Madrid en una gala que reunió a los profesionales de la salud más reputados.

martes, 15 de mayo de 2018

Nueva York en la calle Barcas

Tú siempre has sido una mujer cosmopolita a la que las dependientas de Tiffany y los botones del Palace de Nueva York deberían saludar por tu nombre al abrirte la puerta. Cuando le dijiste a tu Pepe que iba a ser padre, él te prometió un viaje a Nueva York. Y tú pensaste que empezaba la cuenta atrás, que aquella escapada sería sólo una primera toma de contacto con tu segunda patria, la Quinta Avenida. Pero al final el presupuesto no dio para tanto y tuviste que confórmate con un fin de semana en Madrid. Con el segundo hijo, tu Pepe, menos emocionado, no hizo promesa alguna. Tú pensaste que quizás quería darte una sorpresa y que tenía los billetes comprados junto a la reserva del Palace. Pero no hubo sorpresa, ni avión, ni suite en el Palace. Con el tercer embarazo, ya caída del guindo, no te hiciste ilusiones y pensaste que tendrías que esperar a las bodas de plata. Llegó ese día y las dependientas de Tiffany siguieron esperándote, mientras los porteros del Palace saludaban a otra que no eras tú.
En fin, así es la vida. Tú sigues siendo la misma mujer cosmopolita, aunque en Tiffany no lo sepan. La madurez tiene esa ventaja, no necesitas exteriorizar lo que eres para estar segura de serlo. Pero Nueva York sigue deslumbrando a quienes la conocen y a quienes no. Por eso fue un éxito la fiesta del miércoles en el Hotel Reina Victoria de Valencia organizada por una firma de bebida.
La primera planta del hotel aparecía reconvertida en un club neoyorquino, con sus cócteles, brunch, música de jazz en directo y hasta una barbería que imita a la más famosa de Brooklyn. Entre los invitados, mucha gente guapa, estilosa y con un punto sexy, como la que te encontrarías si fueras Carrie Bradshaw y tus amigas saliendo de fiesta en Manhattan.
Estuvo el diseñador Valentín Herráiz con Escarlata Menezo, que llevaba una americana dorada de lo más ochentera. Las estilosas Laura Estrauli, Bea Castelló, Paz Regis, Inés Ibáñez-Rizo, Sandra Llorca, Carla Roldán, Cristina Canellas, Begoña Puertos y Mar Teruel. El periodista Vicente Ordaz llegó con bellezones como Bela Reig, Cruz Vico y Carolina Gil. No faltó la periodista Marta Vilar, Mónica Sanchís y Sandrine Salmón. Si las chicas iban con un punto sexy, entre los chicos arrasó el look arreglado pero informal con chaqueta sin corbata. Ah, y la barba hípster, que por algo están abriendo barberías, que no dan abasto.
Nueva York y Valencia también tienen sus vínculos en el arte. Una de las obras de la valenciana Rosa Torres cuelga en las paredes del Chase Manhattan de NY. La artista inauguró el jueves exposición en la galería de Sara Joudí. Allí reunió a artistas amigos como Vicente Colom, Horacio Silva, Nassio Bayarri, Calatayud, Helga Grollo, el crítico Román De La Calle, Rafael Armengol, Juan Fabuel, José Saborit, Nieves Torralba, Eva Mus, Martí Quinto, Monjales y Aurora Valero.
Y también a un montón de gente de la sociedad valenciana: el escritor Vicent Mateo, Alex Devis, Marita Maiques, el Presidente del club rotary Valencia centro Carlos Ferrandis, Toñi Riquelme, Inmaculada Burguera, Teresa Nuez, José Ramón Illan, Paloma de Miguel, Joan Soldevila, Ana Joudi, Pilar Bonet, Maria José Colon, el doctor Ismael Zahrawi, Tania Rubio y Alejandro Betancourt, entre otros.
Si el jueves Sara llenó su galería, Francis Montesinos hizo lo propio el día anterior para presentar el retrato que le ha hecho el artista Paco Seoane, a partir de la famosa fotografía de Helmut Newton. Cualquier excusa es buena para reunir a toda su gente: Josevi Plaza, Javier Garcia Alberni, Helena Calvillo, Maica Llop, Ruth De La Puerta, Coté Soler Crespo, Javier Martinez-Rubio, José María Ramírez-Mangeti, José David Olmos, Gustavo Pérez, Cristina Tamarit, Julia Belenguer, Miguel Castillo, Corina Martínez, Eva Galiano, Amparo Lledo, Inma Villar, Montse Ancos, Eduardo Peris Castro, el diseñador Rafa Sánchez, Maria Rosa Fenollar, Ernesto de Sostoa, Carmen Ferrer y Amparo Panadero, entre otros.
Valencia tiene unas terrazas que nada tienen que envidiar a las azoteas neoyorquinas. El Corte Inglés de la Avenida de Francia abrió el jueves su ciclo de conciertos en su terraza de verano. La primera actuación fue del grupo Ruta Traveling, que tocaron clásicos de Santana, Clapton y los Beatles.
Y hablando de conciertos, el próximo sábado hay uno de la violinista Aisa Syed a beneficio de Cruz Roja. Será en el Ateneo y después habrá vino de honor. Durante su estancia en Valencia Syed tocará el violín para la Fundación FUVANE y dará una masterclas gratuita para niños. ¡Qué señora!

lunes, 7 de mayo de 2018

Madre no hay más que una

El día de la madre se vive de forma distinta cuando los hijos han cumplido la mayoría de edad. Hasta la adolescencia, tú eras lo más importante para ellos y un día como hoy te lo transmitían con mil detalles, desde la cartulina con un “mamá te quiero mucho” escrita con letra de garabato, hasta el intento de prepararte el desayuno que acababa con la cocina patas arriba. Ay, ¡pero qué poco dura la dicha! Es cumplir los doce y mamá deja de ser esa mujer perfecta y adorable que todo lo hace bien. Más bien, resulta una plasta metomentodo cuyo único objetivo es hacerles la vida imposible, pidiéndoles que ordenen la habitación, hagan los deberes, lleguen puntuales a casa o se quiten la gorra de skater para la cena.
Así las cosas, cuando los hijos han traspasado la adolescencia, el día de la madre no suele ser tan idílico. Ni cartulina con frase bonita, ni flores, ni desayuno en la cama, que deben pensar que es una costumbre machista eso de preparar el desayuno a una mujer. ¡Si al menos tu Pepe se acordase de comprarte un regalo!
Al final, no te queda más remedio que poner buena cara, mirarte al espejo y pensar: “Venga guapa, que tu vida tampoco está tan mal. Ponte mona y mañana te compras un par de zapatos que te gusten, así seguro que aciertas el regalo”.
La vida social de esta semana ha tenido como protagonistas a varias mujeres. El jueves, la diseñadora valenciana Julia Ortiz inauguraba exposición en el Mercado de Colón. Es una de esas muestras que te alegran el día: seis retratos en blanco y negro de hombres tan interesantes como Harrison Ford, Al Pacino, Morgan Freeman, John Malkovich, Samuel L Jackson y Rober de Niro. ¡Ellos seguro que se acordarían del regalo de la madre!
Julia estuvo acompañada por sus amigos de EDEM Edu Granados, Juanlu Asensi, Mara Van Andel, Vicente Ribes, Álvaro Martinez, Laura Martínez, Carlos Jovellar,  Borja Gramaje y María José Llatas, las futbolistas  Y como Julia ha trabajado también en Levante UD, acudió gente que ha estado vinculada al club como las futbolistas Andrea Esteban y Carolina Ferez o Vicente Herrero y Luis Escudero.
Además estuvieron Laurence Leoine, Pilar Rodrigo, Lola Narváez, Eva Marcellán, Cristina Cuartero, Marina Rincón, Nacho Gonzalo,  Nieves Llopis, Teresa Ballester, Concha Barral, Juan y Sergio Orts, Pepe Navarro, Maria José Barrue y Jaime Bacete.
Otra artista, Tiziana Chiara, inauguró el jueves exposición en el Museo de Artesanía. Ella hace joyería con vidrio tallado representando elementos del universo, como planetas en órbita y eclipses. “El tiempo pasa más rápido que nuestra capacidad de percibirlo –dice la autora- y llega a desorbitarnos de nuestro propio centro. Por eso intento detenerlo, observar, escuchar los tiempos de la naturaleza donde se esconden los secretos de la vida”.
Tiziana es una mujer con arrojo, tanto como la diseñadora Hortensia Maeso, que esta semana se atrevió a romper con los cánones de los vestidos de comunión presentando en FIMI un traje de marinero para niña.
Otro diseñador, Francis Montesinos, participó el mismo día, pero en Madrid, en un desfile del Spanish Arab Fashion en el Santiago Bernabéu. Allí coincidió con la impresionante Mis Arabia Inas Alawam, la Mis España Rocío del Prado, la influencer María León, la elegante Francis Llopis y la cantante Ángela Carrasco, ¡madre mía cuántos años!
También el jueves, el Ateneo reunió a un buen grupo de mujeres en una conferencia sobre moda organizada por Rosa Fenollar y Judit Mas donde participó Inma Aznar, la diseñadora María Luisa Cebrián, el fotógrafo Jaime Agulló y el diseñador Jaime Piquer. Hubo tanto público que el salón habitual se quedó pequeño. Estuvo la presidenta del Ateneo Carmen de Rosa, Toña Játiva, Amparo Royo, Vicente Navarro, Amparo Andrés Encarna Sancho, Pilar Ivars, Pilar Tarazona, Carmen Selva, Matilde Queralt, Paola Frías y Miriam Fernández, entre otras.
¡Y más mujeres intrépidas! El viernes, las falleras mayores de la sección 1 A se subieron a la pasarela para presentar las colecciones de moda de El Corte Inglés. Hace falta ser valiente para desfilar sin ser modelo, pero la causa lo valía: la recaudación del desfile se destinará a Casa Caridad que necesita una furgoneta isotérmica para la comida. ¡Bravo chicas!
La semana dio para más eventos culturales. El jueves se inauguró en el Centro del Carmen el festival Diez Sentidos. La inauguración tuvo un público muy artístico, como corresponde a un festival que aúna fotografía, artes escénicas, plásticas, audiovisuales, literarias y didácticas. Allí estuvieron las directoras del festival, Inma García y Meritxell Barberá, el artistas Dimitri de Perrot, los diseñadores Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, Greta Borrás, Elena Giménez, Eduardo Guillot, Mariola Cubells y Ana Mansergas, Isabel Puig, Maite Ibáñez, Cristina Chumillas y el director de cine Vicent Monsonís.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Largas tardes de abril

Nuestras abuelas nos decían aquello de, “las mañanitas de abril son muy dulces de dormir.” ¡Pobretes!, en sus años mozos no habían salido de casa hasta que no tuvieron novio, y para entonces sólo iban donde les llevaba el soso del abuelo; normalmente al paseo del pueblo a comer un algodón dulce. Cuando caía el sol estaban de vuelta en casa y a la mañana siguiente ronroneaban entre las sábanas recordando el leve roce de la mano del abuelo en la suya. ¡Ayy!, si ahora estuviesen entre nosotras y llamasen a la puerta de la habitación, con lo de las mañanitas de abril, probablemente se llevarían un grito por respuesta: “¡Por Dios abuela, cierra la puerta y déjame dormir que me duele la cabeza!” Y es que ahora, las mañanitas de abril, más que dulces de dormir, son el necesario descanso de la noche anterior. Esas horas de la mañana en las que la cabeza busca su sitio entre un mar de nubes que da vueltas alrededor de la cama.
Lo que no decían nuestras abuelas es que las tardes de abril son ideales para salir de casa y no volver hasta la madrugada. Si hay una noche perfecta, esa es la de un jueves de abril, tomando una copa en un entorno agradable, con música y amigos.
Abril es el mes de los saraos, de los cocteles, los canapés y el champán hasta bien entrada la noche. El día alarga, la temperatura acompaña y todo el que quiere decirle algo a la sociedad valenciana exige un hueco en las agendas. Inauguraciones, presentaciones, premios… ¡Y ale, al frenesí!
Por ejemplo, el jueves pasado hubo citas desde la mañana hasta la noche. La primera fue en el Mercado de Colón, en La Cambra, esa habitación desde la que se domina todo el mercado y que Ricard Camarena reserva para comensales especiales. Allí, un señor de nombre y apellidos ilustres, Alfonso Cortina, ex presidente de Repsol y bodeguero, invitó a un grupo de restauradores a conocer sus vinos. En la mesa estuvo Javier Monedero, José de Pedro, Vicente Patiño, Kiko Vidal, Nacho Honrubia, Loreto Cerdá, Fausto Clemente, Javier Cantos, Maite Garrido, Miguel Angel Mayor, Eduardo Casanova, Pablo Martínez y Roberto Pedrosa. Entre plato y plato el enólogo Adolfo Hornos fue desgranando las bondades de cada vino: ahora un blanco, ahora un Shiraz, después un Cabernet y a los postres, después de cinco o seis copas, ya te gustaban todos los vinos fueran de la añada que fueran.
La tarde siguió en Poeta Querol, donde una de las tiendas de moda francesa más rockeras invitó a champán sin más motivo que celebrar el cambio de temporada. Allí estuvo Ana Nogueira, el maquillador Raúl Castaño, Gabriela Lenze y Natalia Lacasa.
Cerca, en el teatro Olympia, los hermanos Vivancos celebraban una gala benéfica a beneficio de la Fundación Querer, que trabaja con niños que tienen necesidades especiales. El espectáculo hizo bailar al público con una puesta en escena que celebra la vida y la diversidad y que aúna flamenco, artes marciales, acrobacia y música, ¡ole que sí! Entre el público, estuvieron Belén Hoyo, Carles Navarro, Dani Parejo, Fermín Jimeno, Maite Cardona, Marta Navarro, Merche Carneiro, Lidia Carrasco, Pablo Camarasa, Rodrigo de Diego, Salva Suay, Teresa Ibáñez, Vanesa Otero, Isaura Navarro, Juan Reina y Fernando Giner.
Casi a la misma hora, el SH Valencia Palace celebraba su 25 aniversario con una fiesta por todo lo alto: 300 invitados, música en directo de Soledad Giménez, de Presuntos Implicados, y la sociedad valenciana prácticamente al completo, desde empresarios, hasta gente del ámbito cultural y artístico: Amparo Matíes, Julia Pérez Broseta, el ex jugador del valencia Voro González, Víctor Luengo, Eva Blasco, Maria Jose Garcia Padilla, Mayte Montagut, Merche Fillol, Amparo Lacomba, Marisa Marin, Víctor Muñoz, Dulce Iborra, Mercedes Hermosilla, Maribel Molins, Amparo Bertomeu, Juan Valero de Palma, Loles Guido, Amparo Chordá, Dani Nebot o Paco Roca.
La fiesta del jueves acabó en la sala Myrtus de María José Lladró, un espacio blanco y minimalista diseñado por el arquitecto Ramón Esteve, que Verónica Montijano decoró para la ocasión con olivos, velas y calas negras, moqueta rosa y negra y luces de color violeta recreando un bosque mediterráneo encantado.
A la cita, bautizada como la noche perfecta, acudió mucha gente estilosa: la periodista de moda Maite Sebastiá, el crítico gastronómico Jesús Terrés,  la delicada Esther Barrera, el siempre elegante José Luis Vilanova, las encantadoras Elisa Escorihuela y Xelo Madrigal, los interioristas Sigfrido Serra y Mateo Climent, María Cosín, María Dolores Enguix y Marcelo Soto, que al día siguiente viajaban a Chicago, Julia Pérez Broseta, Juan Nabas y Marta Catalán, Paloma Belloch, Marta Mataix, Sonia Nieto, Marta Martínez, Bibiana Gil, Mónica Fragío, Miriam Porras, Alba Guijarro, Álvaro Góngora, Leonor Rodríguez, y las modelos Thalía Andrés e Ivanna Overtoom. Mayrén Beneyto se acercó un rato con su nuera Eva Marcellán, aunque se fueron pronto porque tenían otra cena después.
Además, los diseñadores Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, de Savage, presentaron su colección de novias para mujeres que buscan algo poco convencional. Hubo música en directo, cócteles y unas tartas que parecían de cerámica y que daba hasta pena probar de lo chulas que eran.

lunes, 23 de abril de 2018

Huele a primavera

La primavera está hecha para las mujeres estilosas como nosotras. Los hombres son más todoterreno, a ellos les da igual la primavera que el verano, y el otoño que el invierno. Si hace frío, se ponen chaqueta; si hace calor, se la quitan. Y ya hasta, ahí empieza y termina su percepción de las estaciones. La alegría o la tristeza con la que se enfrenten a la primavera dependerá básicamente del puesto que ocupe su equipo liga de fútbol. Nosotras somos más sensibles, la naturaleza nos ha hecho así. Despertamos del invierno y sentimos la necesidad de cambiarlo todo: la ropa, el maquillaje, el perfume, el peinado, los zapatos… nada puede ser igual que en las oscuras y frías tardes de febrero.
Valencia es femenina, como no podía ser de otra manera. Y es en los eventos sociales donde las valencianas nos medimos esa capacidad de mimetizarnos con la primavera. Los cocteles son en las terrazas, llegas con tu conjuntito primaveral. Lo primero, observar la reacción de tus amigas. Lo segundo escudriñar qué se han puesto ellas y valorar si han estado más o menos acertadas que tú. Lo tercero, mandar a tu Pepe a por una copa de vino para que te deje sola con tus amigas; tenéis que pasar revista al resto de mujeres de la fiesta. Luego, en casa, mientras tu Pepe se mete en la cama como cualquier otro día de invierno o de verano, tú das vueltas en la cama pensando en lo que le falta y le sobra a tu fondo de armario primaveral.
Pero vayamos con la agenda de la semana. El jueves, el Palacio de Rojas, en el barrio del Carmen, abrió su jardín para celebrar un cóctel de lo más coqueto como cierre a una jornada sobre hoteles boutique.
Además de los ponentes, Santiago Mañez, Zdenka Lara, Sandra Figuerola, Juan Torregrosa, María Císcar, Mónica Duart, Eugenio Bellver y Pedro García, estuvieron Luis Fernández, Eva Velasco, Gustavo Gómez-Lechón, Fidel Molina, Agustina Drago, Álvaro Mocholí, Loreto Cerdá, Juan Miguel Gaspar, Joan Soldevilla, el arquitecto Rafael Alcón, Pilar Lluquet, Laura Gallego con Angel Villanueva, Eduard Navarro, Rocío Andrés, Rosa Arizón, Miriam Fluixá, Cayetana Manglano, Nuel Puig, Mayte Sebastiá, Alfonso Gómez Sempere, Patri Folgado, Mayrén Beneyto, Guillermo Soria, Macarena Peyró, Carmen Romero, Beatriz Carbonell, Chaty García de la Cuadra, José Luis Corell,  José Cañizares, Pilar Lluquet, María Fedriani, Verónica Jordá, Mamen Jofre, Lola Llorca, Maribel Vañó, Nacho Gómez Trenor, Carolina Gi y Begoña Meléndez. También estuvo la decoradora e Influencer Inma Maynard.
Esta semana también se celebró otro cóctel al aire libre. Fue en la terraza del Westin y lo organizaba Womms, un club de negocios francés. Entre los asistentes, cerca de doscientos, estuvo la directora del hotel, Rocio Cibrán, Rafa Ripoll, el Marqués de Caceres, Juan Noguera; José Carrasco, Isabel Turrillo, Ruben Dalva, Lila Albanozzo, Jorge Linares, Luis Lluch, Jose Ibáñez y Philippe Chevassus, de la organización.
Lo más divertido fue una mesa de casino donde se podía jugar al póquer de vino, donde había que adivinar en una cata a ciegas si el vino era blanco, rosado o tinto, algo más difícil de lo que parece porque hay que tener un olfato muy fino. Entre todos los acertantes, se sorteó un vino que ganó Pilar Ramón.
La capacidad olfativa se puso a prueba en la cata de perfumes del diseñador Narciso Rodríguez que organizó María Cosín en un showroom de la calle Conde Altea. El espacio estaba decorado con calas, hortensias, rosa ramificada y alelis. La cata de perfumes la hizo Esperanza Pintado. Explicó que el aroma es 7 veces más potente que la vista y 35 más potente que el tacto.
Entre las asistentes, estuvo Ana García Rivera, Pachi Viñoles, Soraya Pla, Maite Sebastiá, Lau Closset, Nuria Parra, Andrea Catalá, Marta Vilar, Elena Falcó, José Puerta, Lourdes Pérez, Patricia Cerveró, Paula Bernal, Fernando Alfaro, Daqui Gómez, Lorena Oliver, la bloguer Ana Gayoso, María Cosín y Begoña y Paloma Marfil.
Esta semana también se estrenó en el Olympia el musical de Los Vivancos. Allí estuvieron Amparo Climent, María José Navarro, Pilar Millán, Laura y  Blanca Fitera, Amparo Lacomba, el doctor Murgui con su hermana Mª José, Mamen Rivas, Vicente Sola y Antonio Romero. Por cierto, chicas, la semana que viene hay una gala solidaria en el teatro Olympia. Será el día 26 y está organizado por la Fundación Querer.

martes, 17 de abril de 2018

Menos es más

El arquitecto Mies Van der Rohe dijo aquello de “menos es más” y sembró las bases del minimalismo. Obviamente Mies no era valenciano, ni fallero, ni maestro paellero. El minimalismo casa mal con la valencianía. De alguna forma identificamos la escasez con la penuria. Amamos los excesos; “quant mes sucre, mes dolçs”, “quan mes, millor”. Preferimos que sobre a que falte, ahí están las fallas para demostrarlo, ni un solo hueco sin ninot, ni un espacio libre, todo bien atiborrado.
Nos gusta lo recargado. Te presentas a una boda sin tres kilos pintura en los labios, máscara de pestañas, maquillaje, ni sombra de ojos, y sientes como se clavan en ti los ojos inquisitoriales de las amigas de tu madre: “Veges tu, no arreglar-se per a anar de boda”.
En los cócteles y cenas sociales eso se traduce tropecientos invitados y en bandejas y más bandejas con toneladas de canapés, ríos de vino y mares de champán…“Tira-li, que no falte de res”. Y a última hora, cuando ya no te cabe en el cuerpo una aceituna, a alguien se le ocurre que puede haber quien se haya quedado con hambre. Entonces llega el resopón: bocadillos de morcillas con habas. Y el anfitrión, ufano, mira a sus invitados y dice para sus adentros: “Què vos ha paregut?, morruts?
Pero algo está cambiando. No sabemos si es una moda pasajera, el último estertor de la crisis, o un repentino amor por el minimalismo que ha venido para quedarse. El caso es que han quedado atrás aquellos eventos en los que salías con tres tallas más de falda. Ahora todo es más escaso, un vino por aquí, un canapé de tarde en tarde y cuando crees que va a empezar la cena, te sacan los postres. No sólo eso, es que además las convocatorias son más reducidas, cada vez hay menos bodas con quinientos invitados.
El pequeño formato ha dominado la vida social esta semana. El jueves, varias galerías de arte inauguraron exposición y lo hicieron con invitaciones reducidas, casi en familia.
La Galería Pizarro inauguró exposición de Jesús Barranco. El artista estuvo acompañado por Clara Ortiz, Pilar Crespo, Ana Crespo, Pura Rubio, el artista Vicente Colom, Gracia Rubio, Javier Irlan, Borja Boluda, Juan Bautista Soler, Clara Ortiz, Alejandro de Pomes, Pablo Blay, Nacho Boix, Jose Vicente Cascales, el artista Oscar Borrás (padre de la médico-bloguera de moda Greta Borrás), Marta Soler, María Jose Segrelles, Ana Llestín y Jose Vicente Casacales.
Otra galería, Mr Pink, reunía a un pequeño grupo de aficionados al arte alrededor de la exposición de Javier Pastor, titulada “En blanco”. Allí estuvo la directora de la galería María Tinoco, el director de Ideo Carlos Pinazo, los directores de EspaiTactel Ismael Chappaz y Juanma Menero, el director de Papel Engomado Joaquín Artime y el director del departamento de arte de la UMH, Daniel Tejero.
La más glamourosa de las citas fue la de Ana Serratosa, que tiene su galería de arte en un coqueto ático de Pascual y Genís. Tan chulas son las piezas de arte que trae como la terraza de su galería, uno de esos espacios acogedores y silenciosos donde uno podría pasar las horas muertas sin más ocupación que escuchar el sonido de una fuente de agua.
El jueves inauguraba muestra de Françoise Vanneraud, una artista francesa afincada en Madrid, joven pero con una trayectoria consolidada. La galerista la presentó con una de esas frases que guardas en el bloc de notas, por si tienes ocasión de repetirla alguna vez: Arte es lo que hace el artista y la generosidad de quien lo contempla.
Entre el reducido grupo de invitados, estuvo su hermano Pablo Serratosa, María Dolores Enguix y Marcelo Soto, la estilosa Nela Gómez Villalonga, el artista Lu Gorritz, Pablo Cervigón, Covadonga Méndez, Pilar Vidal, Javier Vela, Dolores Méndez, Alfonso Pascual y Socorro Maldonado y el gallego David Barro, comisario de la muestra, que dio una clase de arte contemporáneo explicando las referencias de la artista y también dejó alguna frase para guardar, como la cita de María Zambrano: “El dibujo es la soledad de la imagen, el trazo que deja la vida en su discurrir”.
La interiorista Tatiana Monsonís estuvo con su marido José de Miguel. Sus hermanas Carmen, Alicia y Paloma de Miguel, que no se pierden una inauguración, faltaron esta vez a la inauguración porque estaban en el concierto de Café Quijano en el Palau de les Arts.
No faltó el doctor Murgui, que acababa de llegar de la inauguración de la exposición de Zuloaga en la Fundación Bancaja. Esta sí que fue multitudinaria. Además de las autoridades y familiares del pintor, estuvieron Bárbara Breva, Emilia Valls, Rosario Montemayor, Antonio Lo Arcos, Pepa Martínez, María Gómez-Polo, Patricia Laviña, Nacho Guerra, Adriana Blay, Maribel Vaño, Javier Molins, el artista Paco Sebastiá, Coté Soler y Javier Martínez Rubio, Tola Clérigues e Isabel María Lasala, entre otros.
La inauguración más transgresora, también en petit comité, fue la que reunió a artistas urbanos en la sala de exposiciones de Algemesí. Casi todos los autores de este estilo prefieren mantener su identidad oculta, no salen en las fotos y a veces se ponen máscaras para no ser reconocidos. Hay obra de Eduardo Bermejo, Diego Cuesta o Alejandra de la Torre. Entre los asistentes y artistas estuvieron los coleccionistas Luis Salvador y Teresa Villanueva, los arquitectos Xavier Laumain y Ángela López, Encarna Folch, Alberto Girbés, los artistas Esteve Adam, autor del último retrato oficial de Felipe VI para el Colegio de Notarios de Valencia, Juan Vilches, Juan Carlos Forner, Antonio Roig, y los fotógrafos Víctor Berenguer y Esteban Roca. Muchas de las pinturas son fácilmente reconocibles, como los guerreros ninja de David de Limón, que se pueden ver en muchas calles de Valencia. Como anfitriones, estuvieron los comisarios de la muestra Alex Vilar y Lluis Salvador.

miércoles, 11 de abril de 2018

Meriendas pascueras

Las meriendas pascueras son una tradición valenciana de las que apenas queda el recuerdo que perdura en la memoria de los más mayores. Hace sesenta años eran la bomba, el verdadero despertar a la primavera de los chicos y chicas que se iban al monte a merendar monas. Nuestros padres alardeando de sus cachirulos caseros y picándose entre ellos a ver quién lo empinaba más alto. Y ellas, allí, entre risitas, cruzándose miraditas de complicidad con el chico que les gustaba. Todo muy bucólico, muy primaveral. Ahora eso sería impensable. Nuestras hijas harían una quedada por whatsapp. Se presentarían allí ciento y la madre, con alguna que otra litrona y buscando en Youtube un tutorial para ver cómo empinar la cometa comprada en el chino. A los cinco minutos acaban todos escuchando rap en el móvil y haciendo planes para la noche.
La vida ha cambiado, pero algunos nostálgicos aún mantienen algo de aquella tradición. El pintor Enrique Senís Oliver invitó hace unos días a un grupo de amigos a una merienda pascuera en su casa. Los huevos de chocolate fueron los protagonistas. Los había de todos los tamaños y colores, algunos del pastelero Paco Torreblanca, formando un bodegón sobre una de las mesas presidida por un gran centro de mimosas.
Entre los invitados, las hermanas Laura y Blanca Fitera, muy amigas del artista, Vicente Aguilar y Toña Játiva, la presidenta del Ateneo Carmen de Rosa y María Rosa Fenollar, Pepe Ballester Olmos con su mujer Maribel Molíns, el general Juan Montenegro Álvarez de Tejera y Lucía Zaragozá, Teresa Argüello, Marisa Domingo, Ricardo Falcó y su mujer Michele Ann, Alfredo Granell y su mujer Isabel y el notario Ramón Almazán, entre otros. A Enrique le encanta preparar este tipo de fiestas y es un gran anfitrión junto a su pareja el músico David Philips, que interpretó con su guitarra varios temas de country para amenizar la tarde.
También estuvo Mayrén Beneyto, que siempre atenta a los detalles se puso en el cuello uno de los pañuelos de Hermès de su madre con dibujos de huevos de pascua. Mayrén es de las que mantiene la tradición de la merienda pascuera. “Este año, los pequeños fueron los protagonistas. Preparé conejitos y gallinetas de chocolate, panquemados y huevos de colores y para los mayores habitas, longanizas y salchichas de pascua. Además, el día coincidió con el Santo de las tres Irenes, mi hija y mi nieta. Para la ocasión, rescaté una cesta antigua de mimbre que utilizaba cuando la merienda era en el jardín, me gusta incorporar esos recuerdos”.
En Javea, Pilar Carbonell y Amina Basáñez montaron estos días su tradicional mercadillo en el Parador. Por allí pasaron Carmen Alcayde con su marido Eduardo Primo, Amparo Lacomba, la modelo valenciana Marta Ortiz, Coté Soler Crespo y su hija Natalia Segrelles, Isabel Crespo, Rocío Robles, Taita Marín, Maria Moncho, Arline Francis, la ceramista Mar Alcón, Carmen Ceballos, Almudena Amorós, Juan Francisco García, exjefe de gabinete de Eduardo Zaplana y su mujer Maite, Nieves Aparicio, Javi Serra, Ricardo de la Cueva, Rocío y Mar Casanova y las hermanas Carmen y Paloma de Miguel.
Las que estéis en Javea este fin de semana, tenéis una nueva edición del mercadillo hasta mañana día de San Vicente. La siguiente cita será la del Puente de Mayo.
El joyero Antonio Romero también se fue a Jávea para presentar su quinta exposición de joyería en el Parador. Por allí pasaron amigos y clientes como Tahita Esteve y Nico, el matrimonio Vila-Pascual con sus hijas Cristina y Esperanza, la familia Martínez Soriano, Carmen Pocoví, el doctor Paredes y su mujer María José, Paqui Espert y Fernando, Juan Catalá y Fina, el artista Vicente Colom, los empresarios Vicente Aguilar y su mujer Toña Játiva, Eloy Durá y Mamen Rivas y Vicente Lacomba con su mujer Amparo.
En Javea estuvo estos días Juan Echanove con su mujer Cuchita Lluch. El actor celebró su cincuenta y siete cumpleaños probando el nuevo menú de de Quique Dacosta en su restaurante de Denia.

lunes, 2 de abril de 2018

Por amor a la belleza

Hubo un tiempo en que los caballeros se batían por el amor de una dama con lanzas y caballos. Debía de tener su gracia, estar ahí sentada viendo como tu Pepe se metía en una armadura, se subía como buenamente podía a un caballo, cogía la lanza y decía “va por ti, amada mía. Seré tuyo o no seré…” Y tú allí: “Ay Pepe, ves aspai, que eixe altre brut no m'agrada res"!, no sea que ese tío con cara bestia te gane y me tenga que casar con él.”
Aquello fue evolucionando y ya en el S. XII, en el sur de Francia, sustituyeron el combate por concursos poéticos. Els Jocs Florals de Valencia son herederos de aquellos certámenes. Se recuperaron a mediados del XIX. Como dice el escritor Fernando Millán “son la imagen pública de la Renaixenxa valenciana” Los poetas valencianos compiten por la belleza, por eso el ganador recibe una flor natural. Desde 1879 Lo Rat Penat viene celebrando anualmente ese certamen, con algunas excepciones debidas a causas mayores.
Este año es la edición 134. Mónica Duart García, hija de Benifaió, es la Regina. Y fue allí, en Benifaio, también conocido como la Joia de la Ribera, donde el Viernes de Dolores, patrona de los poetas valencianos, se celebró el tradicional acto poético y musical en honor a la Virgen de los Dolores. El escenario, la Iglesia de San Pedro Apóstol. Los poetas fueron recitando diversos pasos de la vida de la Virgen, mientras Don Félix Duart, cura párroco de Benifaió, leía el evangelio referente tras cada paso recitado.
Mónica, vestida de clavariesa con un vestido largo de terciopelo, teja y mantilla de Chantilly, estuvo acompañada por su corte de amor: María José Duart, Andrea Villafañé, Marian Pérez, Nuria Galvis, Alicia Lacomba y Sonia Piles.
Cuando acabó el recital, Mónica invitó en su casa familiar a un cóctel. Allí estuvo el presidente dels Jocs Florals Enrique Esteve, con la junta de Gobierno de Lo Rat Penat y el coro y poetas que participaron, los padres padres de Mónica, el empresario Enrique Duart y María José García Padilla, y sus hermanos Quique y Toti.
No faltó a la cita Alfredo Esteve, gran amigo de Mónica y al que le dedicó unas palabras en la Iglesia, Fernando Millán, el ex alcalde de El Puig, José Miguel Tolosa, Yolanda Manzanares y Oscar Casero, Amparo Ortuño, Amparo Lacomba, madre de una de las damas, las hermanas Laura y Blanca Fitera, Carmen Pocoví, Mercedes Fillol, la diseñadora Amparo Chordá, Marisa Marín, Maria Dolores Enguix y Marcelo Soto, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, Iván Martínez Colomer y su mujer Ana García con su padre Juanjo García Rivera, Donís Salvador, Iñaki Verschaege y el pintor JARR con Josep Lozano, íntimos de la familia.

Los decoradores Custodio y Valentín prepararon la casa familiar con enormes ramos de flores y un catering dispuesto a lo largo de toda la planta baja con barra de champagne.
La Regina del Jocs estuvo acompañada por sus amigas Flora García, Alicia Perpiñá, Paloma Duart y David Solana, Jennyfer Alós, Marta García y Amparo Greus, sus tíos Luis García y Aurora y Marita y Paco Duart, y amigos de la familia como Salvador Galdón, Rosa Gumbau y Salvador Grau, Vicenta Duart, Mari Carmen Rovira, Chelo Moreno, María Soler Ferrús y Fernando Ferrando.

lunes, 26 de marzo de 2018

La vida empieza a los cincuenta

La mejor época de la vida para ser feliz empieza a los cincuenta, al menos eso defienden algunos expertos en envejecimiento. Los hijos ya están criados y se supone que no dependen de ti. El esfuerzo de años en el trabajo empieza a dar sus frutos y la vida se ve con una perspectiva más amable, con menos autoexigencia y libre de complicaciones. Además, a esas alturas, la mayoría ha alcanzado una estabilidad económica, social y afectiva. Vamos, que ya tienes una vida hecha y ahora se trata de disfrutarla. Esa etapa suele ser larga porque dura hasta que la salud lo consiente.
Eso se nota en los saraos. La generación de más edad suele ser la que más disfruta. Están mucho más relajados. Ellas con la seguridad que da los años y esa capacidad de seducción de quien no tiene que demostrar nada; ellos con el saber estar, el sentido del humor, la condescendencia con los errores ajenos y la empatía con los demás.
El jueves la Galería Shiras inauguraba exposición. Pocos jóvenes y muchas señoras y señores estupendos disfrutando del arte y de una copa de cava o de vino: Pepa Rodriguez, Marisa Martinez-Medina, Laura Gomar, Alejandro Bethancourd, Miquel Navarro, Ximo Amigó, Marisol Martinez, Enrique Lucas, Laura Gallego y Angel Villanueva, Paz Pajarrón, Helena Calvillo, Teresa Nuez, Carlos Salazar, Marisol Salanova, Jose Luis Cueto, Jose Luis Clemente, Ana Ibañez, los artistas Horacio Silva, Jose Saborit, Sebastián Nicolau y Lu Gorritz, Antonio Such, el coleccionista Jose Pedro Martinez Guerricabeitia,  Ricardo Forriols.
El interior de la galería se quedó pequeño y la gente salió a la calle con una copa de vino en la mano. Si no fuera porque eran adultos, alguien podría pensar que se trataba de uno de esos botellones que montan los adolescentes en la calle, sin bolsas de plástico ni gritos, claro.
Qué delicia poder hablar de arte con el artista Vicente Colom, que te explica sabiamente la diferencia entre la arquitectura andalusí de la Mezquita de Córdoba y la Alhambra de Granada. O con la estilosa Paloma de Miguel, que ha hecho un carrerón durante treinta años en una multinacional farmacéutica y ahora disfruta de unos años sabáticos en Valencia viendo exposiciones y asistiendo a talleres de pintura. O con Rafael Alcón, el presidente de la Fundación Bancaja, siempre trayendo a Valencia colecciones únicas. Por cierto, que la Fundación está preparando varias citas potentes para abril: Espais d’art, que reunirá a artistas vinculados a la Comunidad Valenciana y nacidos entre las décadas de 60, 70 y 80; una exposición de Ignacio Zuloaga, la primera muestra monográfica del pintor vasco que se realiza en Valencia con colecciones públicas y privadas. Y finalmente una muestra de Sorolla con una selección de obra de temática sacra y religiosa. ¡A ver si trae la exposición de Sorolla y la moda!
La exposición de la galería Shiras reúne obra de dos mujeres con una trayectoria madura: Cuqui Guillén perteneció al Equipo Límite y pinta un pop art muy sofisticado, con mujeres en hoteles que son como escenas de películas, y Mavi Escamilla, con una pintura más conceptual, lleva trabajando desde la década de los ochenta. Juntas han pintado una serie de cuadros: Cuqui dibuja el lienzo y Mavi mancha oportunamente el dibujo.
Si en la galería Sara Joudí consiguió reunir a un buen número de mujeres estupendas, Encarna Roig no se quedó atrás en la boutique de accesorios que dirige. Presentaba las nuevas colecciones y se trajo a un artesano que explicó todo el proceso de creación manual de un bolso de piel española. No se perdió detalle la doctora Luz Aguiló, Amparo Ortuño, María Dolores Pérez Lis, María Dolores Enguix, Paz Pajarón, Laura Gallego, María Jose Ordech, Pilu Diez de Ribera, Mª Angeles Miguel, Amelia Delhom, Alina Giorgeta, Amparo Calvo, Virginia Gómez-Ferrer, To Campos y también algún que otro caballero como Josep Lozano, el fotógrafo José Luis Abad, Agustín Buraglia, el estilista Rafa Moreno, el artista Jarr y el bloguero Jaime Navarro. Para amenizar la tarde, Encarna agasajó con dulces y uno de los mejores cavas valencianos: tantum ergo rosse.
La valenciana Cuchita Lluch también encontró su plenitud a los cincuenta. Conoció al actor Juan Echanove, se fue a Madrid y en apenas unos años se ha convertido en pieza imprescindible en la vida social madrileña. Ahora acompaña a Echanove en todas sus giras, se ha matriculado en la universidad en Humanidades, sigue apoyando la gastronomía valenciana allá donde va y no se pierde un sarao glamouroso. Esta semana, sin ir más lejos, estuvo en una cena de gala hiper-mega-lujosa en el Palacio de Fernán Núñez organizada por el periodista Carlos García Calvo. Allí compartió mesa con otras valencianas, Amparo López Verdeguer y la modelo Cristina Duato, y con el diseñador Hannibal Laguna. También estuvo Jaime de Marichalar, la arquitecta Teresa Sapey y un montón de celebridades de la moda y la sociedad como el diseñador Lorenzo Caprile, Cósima Ramírez, hija de Aghata Ruiz de la Prada, la hija de Carlos Falcó, Sandra, o Ignacio Osborne. La cena la preparó el televisivo chef Pepe Rodríguez, de Master Chef, y en la cena se tomaron grandes reservas de champagne.
La vida empieza a los cincuenta, no es de extrañar que se celebre esa fecha de cumpleaños por todo lo alto. Así lo hizo estos días el empresario Eugenio Lisart, que reunió en el restaurante Tofolet a sus amigos con una paella y buen vino. Euge estuvo acompañado por toda su familia. Sus padres Emilio Lisart y Amparo Reyes, vicentinos de pro, fundadores del Altar de la Cañada y pertenecientes durante años a la Junta Central Vicentina, su mujer, Mónica Bueso, sus hermanos Emilio, Santiago, Alvaro y Cristóbal, sus cuñados Ramón Garcerá y Elvira y Carlos Bueso y amigos como Pablo Torres, Fernando Monforte, Gabi Pellicer, Isidro Badía, Nacho Bas, Titín Martínez, Antonio Lon y Sonia Colvee, Vicente Boscá, Gerardo Yague y su mujer Montse, Vicente Ferrer y Elena y Emilia Reigosa.