Mostrando entradas con la etiqueta Adrián Salvador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adrián Salvador. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de enero de 2019

Para bien o para mal, se acabó la Navidad


El final de la Navidad despierta emociones enfrentadas. Es como ver a tu hija arreglándose para salir un sábado por la noche, por una parte lo añoras aquellos años, por la otra piensas: ¡Uff, qué pereza, menos mal que aquello ya pasó!
Provoca cierta tristeza despedir el ambiente navideño, las comidas con sobremesas interminables, pasear por las calles iluminadas y llenas de gente, enviar y recibir mensajes con buenos deseos y tratar de mantener la ilusión del día de Reyes como cuando eras niño. Al mismo tiempo, sientes una cierta sensación de alivio: ¡por fin, esto se acaba, mañana vuelta al brócoli y a las tostadas integrales con aceite!

Sea como fuese, de estas fiestas de Navidad ya sólo nos quedan las fotos. Algunas son de fiestas tradicionales, donde ellas van vestidas de largo y ellos con esmoquin o traje oscuro. Por ejemplo la de fin de año en el Ateneo Mercantil, a la que no faltó su presidenta, Carmen de Rosa, y amigos como el pintor Enrique Senís y David Phillips, el peletero Amado y Esteban Rodríguez, el pintor José Soto, el arquitecto José María García Zarco y Teresa Ballester, Juan Antonio Frasquet y Teresa Argüello y Marisa Domingo.

Otras fotos son de fiestas en casa, como las de Vicen Fernández, que estrenó su nueva casa en Picassent invitando a amigos para fin de año. “Pusimos globos y velas rojas por todo el salón, la champanera repleta con mucho hielo; cenamos, bailamos y nos pusimos máscaras esperando las campanas”.

El interiorista Carlos Serra organizó una cena de fin de año de lo más estilosa con Víctor Nebot en su casa de Xàbia con un grupo de íntimos: Mónica Ramírez, Juan Montoro, Beatriz Soler, Daniel y Eva Rubio, Manuela Morales, Francisco Argüelles y Hubertus Trommelen. Cuchita Lluch eligió el mismo destino y pasó el fin de año con su marido Juan Echanove y su hermana Begoña. “Cenamos angulas y caviar y bebimos Dom Perignon. Los días siguientes fuimos a comer a restaurantes de la zona con amigos. En definitiva, tranquilidad y buenos alimentos”.

Las hermanas Ana y Sara Joudí también guardan fotos de la Nochevieja que pasaron juntas. “Primero fuimos a mi casa de los Pirineos y el fin de año lo pasamos en Calpe, en un lugar tranquilo con magníficas vistas. Mañana termina lo bueno y vuelvo a la galería”, dice Sara. También en familia pasó la Nochevieja Coté Soler con su hija Natalia Segrelles.

La agente de la FIFA Mariam Khadour pasó estos días de Navidad en la casa familiar de Santa Bárbara y el fin de año en un restaurante de Valencia. “Mi foto preferida es la del último amanecer del año, lo vi en Port Saplaya, dejando que el mar se llevase lo malo y preparada para recibir lo bueno con la iluminación del sol”.

Si Mariam despidió el año mirando el mar, otros lo inauguraron navegando por el Mediterráneo. El artista Lu Gorritz cenó la noche del 31 en el Náutico de Valencia con Vicente Gijón, Maribel Salas, Elisa Monzón, la doctora Teresa Duréndez, el doctor Carlos Camps, Pilar García, Paqui Algarra, Luís Camps, Paco Díaz, Sofía Tomas, Carlos Beltrán y el doctor Manolo Yarza. “Al día siguiente hacía un día estupendo y disfrutamos de la primera navegada del año, un buen augurio climatológico para 2019”.

Otros despidieron el año bañándose en el mar. Javier Monedero, Rosa Sanchís, Nanda Botella, Alfredo Montoro, Adrián Salvador y Marta Espinosa pasaron la Nochevieja en Ibiza. “Comimos en la playa de Es Cavallet, después nos dimos un baño y acabamos de fiesta hasta la madrugada”. Ibiza también fue el destino de Alejandra Montaner. “Comí con amigos en San Mateo, un pequeño pueblo junto a una iglesia blanca. Por la noche cenamos en el centro de Ibiza y el año nuevo lo celebramos en la playa de Salinas”.

A más de uno le tocó trabajar estas fiestas. Javier Botella pasó el fin de año cantando en el Hotel Wellington de Madrid. Su recuerdo es una foto sobre el escenario. “He pasado las Navidades haciendo lo que más me gusta: cantando y dejándome llevar por la música”.

lunes, 29 de enero de 2018

Vuelven las pasarelas

Un desfile de moda es como una cena con Brad Pitt: reúne todo lo necesario para pasar un buen rato. Arte y cultura; la moda es crear algo de la nada, en eso se aproxima al arte. Y qué es Brad, sino una obra de arte. Los desfiles tienen ese toque de glamur que le aportan las modelos, los diseñadores y el público de las primeras filas. Y qué es Brad, sino la quintaesencia del glamour. La pasarela también es un espectáculo, una mezcla de teatro, música e interpretación. Y qué es Brad, sino un espectáculo en si mismo. Luego, después del desfile, llega el cóctel y entre canapés y champán departes con tus amigas. Y qué es Brad al terminar la cena, sino el champán hecho hombre, un estallido de alegría y emoción que invade todo el cuerpo en cuanto te ayuda a ponerte el abrigo, con todas esas burbujas recorriendo tu columna vertebral de arriba abajo.
Hacía tiempo que Valencia no celebraba desfiles, por eso, y porque Pitt no invitó a nadie a cenar, toda la sociedad valencia estuvo el miércoles en el Centro del Carmen. Era un desfile organizado por la Conselleria de Educación a partir de un proyecto de Josep Lozano llamado Artenblanc en el que se pidió a más de veinte diseñadores que creasen un modelo de color blanco.
El desfile fue tan dispar como diferentes son cada uno de los diseñadores. Nada que ver el vestido de novia de Alejandro Resta, lleno de encaje, con el de Adrián Salvador y Lucas Zaragosí (Estudio Savage) de tejidos ligeros. Tampoco tenía mucho que ver el vestido hecho con anillas de metal de Anillarte con los diseños de Ulises Mérida o Roberto Diz.
Entre los diseñadores participantes, más de uno faltó a la cita. Juan Vidal estaba en Madrid preparando su desfile del jueves en la Fashion Week, como Mané Mané, Ulises Mérida y Hannibal Laguna (que no participó en Artenblanc). Y Alejandro Resta estaba en Qatar desfilando y dando clases de moda con alumnos de la familia real del país. Quienes sí estuvieron fueron Adrián y Lucas, Mario Coello, Pedro Hidalgo, Laura Alemany, Hortensia Maeso, Javier Soria, Francisco Benavente, Adrián Cubero, Yvan Andreu y Sebastián Chavarriaga.
Entre el público, los periodistas Custodio Pastor y Mayte Sebastiá, que llegó al mismo tiempo que Vicen Fernández, que acababa de volver de esquiar y todavía estaba con agujetas, Ana García Rivera, Delia Barral, que siempre te recibe con una generosa sonrisa; el estilista Rafa Moreno con Angel Adán, la nutricionista Elisa Escorihuela, Encarna Roig y Mariángeles Miguel.
También socios del Club Moddos como María Dolores Enguix y Marcelo Soto, Julia Pérez Broseta, Mónica Duart con su madre María José García Padilla y Andrea Villafañe, Luz Aguiló, Guillermo Martorell y Mamen Puchades, los artistas JARR y Claudio Zirotti y Eugenio Martín.
Sin olvidar a las imprescindibles en este tipo de eventos: Mayrén Beneyto, que llevaba un broche en forma de pájaro que Blanca Fitera había adaptado de un sombrero de su abuela. Blanca, de negro y con un bolso metálico de Zara que parecía de firma de lujo, llegó con su hermana Laura, que sacó de su armario una de sus mejores piezas, un abrigo vintage que compró en un anticuario para la boda de su hija. Estuvo además Merche Fillol, Amelia Guich Lamo de Espinosa, Amparo Mortes con su hija Alicia Lacomba, Begoña Albert, Paloma Blasco, To Campos e Isabel Aliño.
La periodista Laura Grande fue con su marido Ignacio Estrela y con el alcalde de Cullera Jordi Mayor, al que la maquilladora Kuki Giménez aprovechó para pedirle entradas del festival Medusa. El toque perruno lo puso el estilista Alex Villar, que llevó a su perra Chloé al desfile. Del mundo de la moda, el sombrerero Betto García, María Rosa Fenollar y Carmina Durán de la agencia que puso las modelos.

martes, 26 de septiembre de 2017

Expertas en diseño, moda, arte, cotilleos…

La vida social valenciana es como una tómbola, nunca sabes lo que te depara mañana. Esta semana ha tocado el diseño de interiores.
Alguien debería impartir un máster en vida social. Suena frívolo, pero la verdad es que no es fácil estar siempre a la altura. Un día vas a una presentación de zapatos y se supone que debes tener algo que decir sobre las hormas y los cordones; otro te llevan a una exposición de arte, y algo tendrás que decir sobre el color y las formas. Hay citas para inaugurar una terraza de verano, en la que lo que se espera de ti es que sepas quién es el último novio de fulanita, ex novia de menganito que la dejó porque a su madre no le acababa de convencer la chica, ¡demasiado poco para su niño!, y ahora mira con quién sale: rico, joven, guapo y bien posicionado;  ¡habrá que ver la cara que se le ha quedado a la madre de menganito!… Y así un día tienes que ser frívola, otro intelectual; uno modosita, otro aguerrida feminista … En fin, una vida de locas.
Esta semana le ha tocado el turno al diseño de muebles, decoración, iluminación. Todo gracias a la Valencia Disseny Week y la Feria Hábitat, que ha llenado la ciudad de cócteles, presentaciones, aniversarios y todo tipo de eventos vinculados al mundo del diseño.
El miércoles, Adrián Salvador y Lucas Zaragosi de Estudio Savage abrieron las puertas de su estudio en Ruzafa y presentaron sus nuevos proyectos de diseño. Estos chicos hacen de todo: ropa, diseño de lámparas y hasta bolsos en ediciones limitadas que se rifan en Londres y NY. A su estudio fue Mayrén Beneyto, Meritxell Barberá e Inma García, de Taiat Dansa, la artista Nanda Botella, la doctora Amparo Zaragosí, el pintor Javier Calvo y la arquitecta María José Tatay.
Esa misma noche, Capdell celebró su cincuenta aniversario la empresa de mueble de Jesús Navarro. Fue en Coven Carmen, una vieja capilla reconvertida en espacio para eventos. Decoración de globos, catering del bueno y una música discotequera que se agradece en estas fiestas, donde a veces castigan con chill out soporífero. Allí estuvieron Carlos Tíscar, Luis Salinas, Isidro Ferrer, Pedro Díaz Cano, Vicente Carrasco, Fran Silvestre, Andrés Alfaro Hofmann, Mateo Climent y Sigfrido Serra, Isabel Rubio y Amparo Ros, Carlos Serra, Federico Varona, Chano Vernetta, el artista Claudio Zirotti con Trini García, Jarr, Amparo Ortuño, Mª Dolores Enguix y Marcelo Soto, Laura Grande, Iván Martínez-Colomer y Ana García-Rivera, Vicente Gracia y Mónica Piñones, María Ferrando, Javier Martínez Rubio con su inseparable Coté Soler, que a ella le da igual que haya música ochentera que setentera, y Mónica Ibáñez.
Al día siguiente, el Colegio de Diseñadores de Interior celebró su aniversario en el Mercado de Colón. Fue un encuentro entre colegas, como Pepe Cosín, Antonio Salinas,  Sigfrido Serra, Mateo Climent, Carmen Baselga, Jorge Belloch, Ramón Bandrés, Juan Gallart, Tono Lledó, Juan Antonio Pascual o Susana Lozano.
Y la semana también dio para encuentros de moda. Carmen de Rosa reunió en el Ateneo Mercantil a Josep Lozano, Amparo Chordá y Mª Rosa Fenollar para hablar de diseño emergente, nuevos talentos y la situación del sector. 

lunes, 12 de junio de 2017

Dinero femenino

A lo largo de la historia, pocas cosas han quedado al margen de la lucha entre sexos. Hasta esta semana, una de ellas había sido el dinero. Ese canalla nos gusta igual a nosotras que a ellos. Pocas cosas te unen más a un hombre que un buen puñado de billetes para gastar, sabiendo que cuando se acaben llegará la despedida: “me lo he pasado fenomenal, guapito. Ya nos vemos otro día” y te vas a tu casa cargada de bolsas de zapatos. El dinero no entiende de edad, de raza, de religión ni de sexo. Bueno, al menos hasta esta semana, porque la Universitat de València ha anunciado la creación de una Cátedra de Economía Feminista. ¡Córcholis, eso qué es lo que es! ¿Querrá eso decir que las mujeres vamos a tomar el control de los grandes parqués bursátiles? Eso estaría bien, desechar de una vez por todas la imagen de ese yupi repelente con los pies puestos encima de la mesa y sustituirla por la de una mujer estilosa recomponiéndose las medias, mientras la de la mesa de al lado la mira y piensa: ¡qué bien le sienta ese color de pelo a la muy…! Mírala tiene más celulitis que mi cuñada pero da el pego que te pasas. Y al otro lado del teléfono, la clienta esperando: venga bonita, dime en que invierto este par de miles de millones de euros, que me tengo que ir a hacer la manicura.
No, no es eso. No vayamos de un estereotipo a otro. La Cátedra de Economía Feminista, en palabras de Mónica Oltra responde a una necesidad porque, “O feminizamos la economía o las generaciones futuras tendrán problemas”. Y tanto que tendrán problemas, el día que nosotras controlemos los dineros, los futbolistas tendrán que buscarse un pluriempleo. “Esta Cátedra es un paso para feminizar todos los ámbitos de la vida”, continúa diciendo Mónica. A no, eso sí que no, hay algunos ámbitos de la vida de los que no queremos saber nada, por ejemplo los chistes verdes, esa cosa soez y de mal gusto está bien donde está. ¿Cómo será una economía feminista?, sólo Mónica Oltra lo sabe y el tiempo nos lo dirá. Quizás lleguemos a un mundo en el que los mercados sean más humanos.
Por el momento, esta semana las mujeres hemos feminizado más de un campo reservado tradicionalmente a los hombres. Cuatro de los siete premios Jaime I han sido para mujeres: la física Susana Marcos, la bióloga Anna Maria Travaset, la empresaria Alicia Asín y la economista Carmen Herrero. Los premios Max también fueron de lo más femeninos. Y el Gremio de Sastres y Modistas acaba de dar su Premio Joia a la indumentarista Amparo Gómez.
La excepción a este despliegue feminista han sido los premios de la Asociación de Diseñadores, que se entregaron el jueves en el Rialto. Aquí perdimos, chicas. De los 42 premios, la mayoría fueron para hombres. La gala se hizo un poco pesada porque había tantas categorías que algunos diseñadores, como Ibán Ramón, subieron al escenario hasta ocho veces. El estudio de Nacho Lavernia se llevó otros cinco premios y Borja García, tres. Otros premiados fueron: Álvaro Sanchís, Vicent Martínez, Alejandro Benavent, Rubén Saldaña, Dídac Ballester, María Pradera y Lorena Sayavera, Clara del Portillo y Alex Selma, Vicente Luján, Ricardo Alcaide, Josep Gil, Carlos Tíscar, Ximo Roca, Antonio Mateo y Mariola Reyna y Ramón Arnau. Pepe Gimeno se llevó el premio a la trayectoria profesional.
A la gala fue la mujer de Ximo Puig, Amparo Panadero, el director de actividades del Patronato Martínez Guerricabeitia, José Pedro Martínez; los diseñadores de moda Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, el periodista Tonino Guitián, el empresario Antonio Almerich, Andrés García Reche, que entregó uno de los premios, como la teniente alcalde Sandra Gómez, la directora general de cultura Carmen Amoraga y el concejal Pere Fuset.

Entre los premiados triunfó el dresscode habitual en el mundo del diseño: vaqueros, camiseta y zapatillas. Pocas chaquetas, todavía menos camisas y ninguna corbata. ¡Menos mal que estaban las chicas para dar algo de glamour!

lunes, 13 de marzo de 2017

Nostalgia fallera

Los meteorólogos dicen que estos días el tiempo se pondrá más feo que unos guantes de fregar, pero que el miércoles a mediodía las cosas volverán a su sitio y tendremos ese tiempo loco de fallas en el que por la mañana sales con chaqueta, a mediodía te sobra todo y por la noche te pones una camiseta thermolactyl.
Las fallas tienen siempre un toque melancólico; hay una tendencia a recordar los años de la juventud perdida. De las primeras salidas con amigas, sin padres. De las primeras mascletaes cruzando miraditas con algún chico. De los castillos en la plaza del Ayuntamiento, con los pies helados, tu suéter de Privata y los Levi’s etiqueta roja que alguien te había traído de Irlanda. Cuando los chicos, para hacerse los guays, hacían guerras de borrachos en la plaza de Cánovas y les salía ese machito protector de cogerte del hombro para ayudarte a cruzarla.
La que quiera recrearse en esa nostalgia, este año tiene una exposición que le vendrá como anillo al dedo. Francis Montesinos ha rescatado de sus archivos sus estampados más representativos y los ha expuesto en laGalería Cuatro.
A muchas os resultarán familiares: la tela de banderitas de finales de los ochenta, que utilizaba combinada en suéteres de ochos; el estampado de la Virgen de los Desamparados con el que hacía camisas y faldas que alguna se ponía para los exámenes, a ver si así la Virgen le ayudaba; las faldas con el estampado de etiquetas de viaje y los dibujos mantón de Manila, el de la nit del foc, el del rockodromo… Si por algo se reconoce al diseñador es por sus dibujos en tela, que a más de una le traerá recuerdos de su más tierna adolescencia.
A la inauguración fueron muchos de sus incondicionales, como Jose Vicente Plaza, el doctor Murgui, la mujer de Ximo Puig, Amparo Panadero, Javier García Alberni, Lucia Paola y Olfo Dominguín, Susi Torres, los fotógrafos Eduardo Peris y José Luís Abad, la actriz Ada Ferrer, la modelo Sara de Antonio, el comisario de la muestra Jose Lapasió y Miguel Castillo, de la Galería Cuatro.
Otra exposición muy valenciana es la de Josita Boluda. La pintora inauguró esta semana en el Mercado de Colón sus pinturas con falleras, pasodobles, flores y toda la tradición valenciana en colores fuertes sobre pan de oro. Allí estuvo su hermano Vicente Boluda, su marido Juanjo Barral y sus hijas, sus cuñadas, Amparo y Delia Barral y amigos como Lucía Gómez-Trénor, Melli Alonso, Silvia Pardo, Rosana Vento, Carolina Gil, Sofía Carpi, María García de la Riva, Maribel Vañó, el Doctor Mira, Maca Alegre, Pepa Guinot, Eva Marcellán, Manuel Bueno, Sonia Valero de Palma, Pablo Jordán, Carmen Martínez, Mayoya Gómez Lechón o Lucía de Miguel. También estuvo el presidente de Casa Caridad, Luis Miralles, ya que los beneficios de la venta de los cuadros se donarán a esta asociación.
El restaurante La Moma también reunió esta semana a un buen grupo de amigos del diseñador gráfico Manuel Benlloch, para celebrar su nueva exposición, entre ellos José Ramón Alcalá, Fernando Puig, Javier Calduch, Arturo Albors, José Luis Mendoza, Antonio Andrés, los abogados Paco Ibor, Rosario Millán, Marga y María Soler, Nacho Martínez Medina, Elena Crespo, la estilista Reyes García Rambla, la orfebre Elena Santamaría, Cristina Perpiñá, Begoña Martinez, Concha Llosa y Ana Noguera.
¡Más eventos falleros! Adrián Salvador y Lucas Zaragosí han diseñado una pequeña colección de gorras y chaquetas con espolín y neopreno para Amstel. Hace dos años ya diseñaron para la empresa Vives i Mari y esta vez quieren demostrar que el espolín se puede modernizar para otras prendas de uso diario. La colección se podrá ver en el Veles e Vents a partir del 16 de marzo.

lunes, 30 de enero de 2017

Adiós a un caballero

Cada caballero que muere, es un caballero menos porque no tiene relevo. Juan Luis Gómez-Trénor era uno de esos caballeros. Uno de esos hombres que hacía sentir distinguida a cualquier mujer, independientemente de que fuese alta, delgada y estilosísima, o más bien chaparra y poca cosa. Eso es la caballerosidad: que te digan estés más guapa cada día, que te rellenen la copa, que se levanten de la silla cuando te ven llegar a la mesa, que te escuchen y entren en tu conversación haciéndote creer que les interesa mucho más lo que tú dices que el último fichaje del Valencia C.F. Quedan pocos de esos y es una pena. Nada tiene que ver esto con el machismo pero sí con un feminismo mal entendido que reclama el mismo trato para hombres y mujeres. Que considera una ofensa el halago a la mujer y la exaltación de su belleza. Y al final ha pasado lo que ha pasado, que ya nadie te cede el paso y que el colega de turno te pone la copa delante de las narices para que seas tú quien se la llene de vino. Lo siguiente es el chiste soez, que puede resultar gracioso entre hombres, pero que cuando tú estás delante queda más chabacano que un eructo: te quedas ahí, con la sonrisa pintada en la cara y pensando, pero qué poca gracia tienes, guapito. Pero lo peor de todo está aún por llegar, como el tío se cree gracioso, suelta otro. El de al lado se engancha y suelta el suyo, tú intentas cambiar la conversación, pero ya es tarde, esto es un tsunami de grosería que te ha desbordado.
Probablemente nos lo hayamos buscado nosotras, pero no era esto lo que queríamos. Pretendíamos que no se nos tratara como a floreros, que no se nos vetase ante ciertos temas de conversación, que en cualquier evento social nuestro papel fuese algo más que el de lucir pierna y escote. Pero algo hemos hecho mal.
Aparte de la muerte de Gómez-Trenor, la noticia social de la semana en Valencia ha sido la falta de noticias. Enero acaba tan soso como empezó: con frío, lluvia y pocos saraos, a excepción de alguna vidilla cultural.
El lunes, el artista Jarr presentó en sociedad su nuevo catálogo “fallen angels2, con fotos de Zaibi, Paola Dominguín y textos de Alex Villar. La presentación reunió a un montón de amigos del artista, entre ellos la periodista Laura Grande, el presidente de la Fundación Bancaja Rafael Alcón, Alfredo Esteve, Begoña Llácer, los interioristas Julio Guixeres y Amelia Delhom, Encarna Roig (de Acosta), Mª José García y Mónica Duart, Begoña Albert, Amparo Ortuño de la Clínica Rahhal, Ana Ramírez y Lluís Nadal, Mª Dolores Enguix con Marcelo Soto (Óptica Climent), Josep Lozano, Ángeles Miguel (El vestidor vintage), el doctor Juan Antonio Murgui, el artista Claudio Zirotti y Trini García, Coté Soler y Javier Martinez-Rubio.
Al día siguiente, la artista Virginia Kelle presentó su última obra en la clínica dental Pons Soria con motivo de su treinta aniversario. En la presentación estuvo el peluquero Rafael Moreno, un artista de la tijera y el color, Coque Ruz y Gonzalo Abir de Tyris, Pilu Díez de Rivera, Patricia Sánchez de León, Desampa Gil, el Doctor Mira y los diseñadores Lucas Zaragosí y Adrián Salvador, de Siemprevivas.
Lucas y Adrián protagonizaron el último evento de la semana. Hablaron de sus nuevos proyectos en Mar de Avellanas invitados por La Rambleta y Cervezas Alhambra y anunciaron que a partir del próximo mes de febrero se mudan a un nuevo espacio en Pintor Salvador Abril 19. Entre los asistentesla chef Begoña Rodrigo, Ana Mansergas, Laura Grande y Ferrán Cano, Ángela Valero de Palma, Daniel Borrás, Eva Montesinos, Carmen Durán, Virginia Murcia, Ángela Pla, Meritxell Barberá de Taiat Dansa, Isabel Moreno y la fotógrafa Mara Cózar entre otros.

lunes, 16 de enero de 2017

Valencianos por el mundo

Cuando Ángela Channing y J.R. Ewing dirigían con mano de hierro sus imperios, lo hacían desde despachos decorados con muebles y lámparas valencianas. Cada vez que Chao-li, el mayordomo de Ángela Channing, abría la puerta a un invitado, los valencianos sentíamos orgullo de que en aquel majestuoso hall hubiese muebles valencianos. Mariner, Hurtado, Giménez, Mariano García… hacían unos muebles y lámparas dignos de figurar en el inventario del testamento de una abuela pastosa. En aquella estética encajaba como anillo al dedo la fallera o el Quijote de Lladró y los tres hermanos de Tavernes convirtieron su apellido en la marca española más conocida en Estados Unidos. Todo aquello se fue al garete con la cultura del usar y tirar que en el mundo de la decoración ha capitaneado Ikea. Y claro, una figura de Lladró queda regular tirando a mal sobre una cómoda Malm.
La creatividad valenciana vive malos tiempos. No porque esté enferma, sino porque no encuentra canales para expandirse. Se hacen cosas buenas, algunas muy buenas, pero falta una industria potente que las apoye y unos canales de comercialización que los sitúen en los escaparates de las grandes ciudades. Lladró lo ha intentado. Le ha dado a sus diseños más vueltas que a un pollo en un asador. Ha sacado menaje de cocina, lámparas, bisutería, velas, y ha contratado a diseñadores estrella como Jaime Hayón, que creó una colección súper chula que llegó a exponerse en 2007 en Colette, una de las tiendas parisinas que crean tendencia en todo el mundo.
Pero en ese cambio se quedaron a mitad camino y mantuvieron las colecciones anteriores, quizá porque no se atrevieron a perder su identidad. Fichaban a diseñadores estrella pero no les dejaban cambiar radicalmente el producto, y eso generó mucha confusión en la marca. Una semana pasabas por el escaparate de la tienda de Poeta Querol y veías la figurita The guest de Jaime Hayón personalizada por Rolito o Paul Smith, y la semana siguiente, un enorme dragón chino o inocentes pastorcillas de rostros dulces. Dicen que el peor camino posible es el de en medio. O te lanzas a la vanguardia o te quedas con la tradición. Ahí tienes a Loewe, que puestos a modernizar, no sólo ha renovado el producto, sino el logotipo, las bolsas de papel, las campañas de publicidad, la decoración de las tiendas y hasta el uniforme del equipo.
Hay que recuperar el terreno perdido. Y hay talento para hacerlo. Ahí está Juan Vidal, que vistió a la novia de Ronaldo en la gala de la FIFA y podría llegar a convertirse en una firma internacional a poco que algún inversor apostase por ella. O la firma Onesixone, del valenciano Adrián Salvador, finalista en los Premios Nacionales de Artesanía 2016, unos bolsos exclusivos, de los que sólo se hacen 161 unidades, y que cada año cuentan con la colaboración de un artista internacional. O Alejandro Resta, que acaba de abrir tienda en Qatar, donde las jequesas se mueren por uno de sus vestidos joya. O las joyas de Vicente Gracia, valoradas como obras de arte en los círculos más tas de Londres, NY o Milán.
Por lo demás, la sociedad valenciana está como el tiempo, frío y desapacible. Enero es un mes para encerrarse en casa, taparse con una manta y esconder los espejos para que no delaten los excesos navideños. Esta semana la única excusa para ponerse mona y dejarse ver ha sido la exposición de fotos de la Fundación Pequeño Deseo en las Cervezas del Mercado de Colón. En la fiesta se bebió cerveza y se probaron las tapas de Manuel y María Querol, ganador y finalista de MasterChef Junior. Allí estuvo la periodista Carmen Alcayde, la interiorista Susana Lozano, el torero Vicente Barrera, además del doctor Mira, María José Escrig y Teresa Badía.

lunes, 24 de octubre de 2016

Segundas oportunidades

La moda eso que pasa de moda, decía Cocó Chanel. Hoy se lleva el pelo liso con plancha y mañana los rizos de los setenta; un año, los vaqueros pitillo y al siguiente los de pernera ancha; otro con cintura baja y al siguiente hasta el escote, como los que llevaba Marilyn Monroe. Y no sólo pasa con la ropa. La moda afecta a todo. Por ejemplo, los alimentos; tan pronto el huevo es el demonio como pasa a ser un elixir de la eterna juventud. Pasa con las profesiones, con la raza de las mascotas, con la vajilla que ponemos en la mesa, con los colores de las paredes de nuestro salón y hasta con las ideas políticas.
Afortunadamente, siempre hay alguien que echa la vista atrás y recupera las cosas que dejaron de estar de moda, ya sean de los años veinte, cuarenta, cincuenta y hasta de los ochenta, tan repudiada con sus calentadores, colores ácidos y pelos rizados. Esta vez la segunda oportunidad le ha tocado los ultramarinos, esos comercios centenarios que cayeron en el olvido tras la llegada de los modernos supermercados, hipermercados y grandes superficies. Los ultramarinos eran como un reducto de la época de la tele en blanco y negro, una antigualla pasada de moda.

Apenas quedan en Valencia, pero los que quedan aguantarán porque se van a poner de moda otra vez. La prueba es que los chicos de CuldeSac, tan avanzados siempre en modas, han creado una campaña para Cervezas Turia que tiene como protagonistas a los ultramarinos. Han editado un guía de lo más coqueta, ilustrada por Ana Penyas, que reúne diez locales emblemáticos de Valencia pequeños, sencillos y llenos de historia. Durante unos días, cada ultramarino tendrá un maridaje de algún alimento con la cerveza, elegidos por los chefs María José Martínez, Alejandro Platero, Enrique Medina, Juan Casamayor, Germán Carrizo y Carito Lourenzo.
La guía se presentó el martes en el ultramarinos Aves La Maña, en la calle Jesús, un Ultramarinos especialmente venerable en el que las hermanas Malo, sus propietarias, fueron verdaderas anfitrionas. Carlos Valero de Turia y Arnau Benlloch fueron los conductores del acto en el que la cantante Chloë puso la música con su guitarra.

Los asistentes degustaron los manjares del ultramarino y su maridaje de cerveza con paté de foie francés Thiol y quesos varios. Entre los asistentes, estuvo Sergio Adelantado, presidente de la Academia de Gastronomía de la CV, los periodistas Laura Grande, Eva Muñoz de Verlanga, Miriam Civera, Ana Valls, Vicent Molins, el historiador Vicent Baydal, los diseñadores Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, el equipo CuldeSac con Sophie von Schönburg al frente, la cocinera Carito Lourenço...
Las joyas antiguas y pasadas de moda también tienen ahora una segunda oportunidad. El jueves se presentó en Valencia la empresa Circa, que compra y vende joyas de segunda mano. En España no hay tradición pero en EEUU las personas adquieren joyas de segunda mano, el mercado es enorme, y aprecian mucho la joya española. La diferencia frente a otras empresas es que aquí las piezas no se destruyen para vender el oro a peso, sino que se valora las características de cada pieza y se buscan nuevos propietarios que las aprecien.


“Teníamos personas de Valencia que se trasladaban a Madrid a vender”, cuenta Marta Eizaguirre, la directora de CIRCA Madrid. Por eso se han asociado con Mª Ángeles Miguel y Yolanda Serrano de El Vestidor Vintage para ofrecer este servicio en Valencia. Se presentó martes con un cóctel al que fueron Marisa Martinez, Jan y Hellen Poen, Paula Rincon de Arellano, Pablo Castellblanque, Inmaculada Oliver y Rafa Alamar, Julio Muñoz, Amelia Delhom, Encarna Roig, Nacho Ballester y Manuel Llopis, entre otros.

lunes, 15 de agosto de 2016

Cosas de chicas

Noche de viernes. Cenando en una de las mejores casas solariegas de la Marina, en una de esas casonas que levantaba la gente de familia ilustre en la época de esplendor de la burguesía valenciana.
Varios corrillos en el jardín. En uno se habla, como no, de política. Otros hablan de las olimpiadas, otros del Valencia y en una de esas mesas, aprovechando un silencio, una de nosotras saca un tema: el vestido del eldense Juan Vidal que llevó Letizia en la recepción en Mallorca. ¡Buahh, fantástico! Por fin los tres hombres que había en la mesa se quedaron callados. Lo único que sabían era quién es Letizia, pero ninguno tenía ni idea de quién es Juan Vidal. Más de una hora sin poder entrar en la conversación, se les comían los demonios. Alguno con disimulo entra en google a ver si descubre quién es Juan Vidal, si diseña vaqueros, zapatillas o vestidos de fallera. Solo dos hombres participaban en la conversación, Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, diseñadores de Siemprevivas. Los otros tres por fin estaban sufriendo lo que nosotras sentimos cada vez que Leo Messi o Neymar aparece en la conversación.

El corrillo fue ampliándose con nuevas incorporaciones. Ellos intentando llevarse la conversación a la política o al papel de la Corona. Pero eso no le interesaba a nadie. Ahí estábamos a lo que estábamos. A por qué Letizia había tardado tanto en vestir de un diseñador valenciano; a los problemas de Juan Vidal para vender su colección a pesar de las piezas tan chulas que hace y la cantidad de premios que se ha llevado; a desentrañar las razones que llevaron a la Reina a elegir unas sandalias preciosas de Magrit que no eran lo más apropiado para un verano en Mallorca. Con lo mona que hubiera estado con unas zapatillas de esparto con plataforma.
El debate se animó cuando alguien recordó que para la entrega de los Premios Nacionales de Moda Letizia llevó un vestido de Zara de hace dos temporadas, error que probablemente quiso reparar vistiendo de Juan Vidal, premiado el año anterior.
La conclusión unánime es que Letizia no acaba de encontrar su estilo y que necesitaría impregnarse del aire y la estética Mediterránea. Tiene que relajarse un poco, no hace falta ajustar tanto el talle del vestido, ni lucirlo hierática como para salir en el photocall. Un poco de desmelene y más moda española, que tenemos diseñadores como Juan Vidal, Siemprevivas o Del Pozo que hasta viste a la mismísima Michelle Obama.
La cena era en casa de Mayrén Beneyto aunque la organizaba su nuera Eva Marcellán. En la conversación estaban las dos anfitrionas, las periodistas Elena Meléndez y María Cosín, la cirujana plástica Isabel Moreno, los diseñadores de Siemprevivas y los tres hombres.
Mientras nuestros hijos se desmelenan este fin de semana en el Medusa festival de Cullera, escuchando música de DJ, nosotras estábamos anoche en la discoteca La Hacienda de Xàbia donde actuaba Nacha Pop. Y ahí estaba más de una, con un ojo en el wasapp por si tenía noticias de los niños y el otro ojo en la pista a ver si por alguna de aquellas se dejaba ver Ximo Puig que ha estado por aquí estos días, paseando por el Arenal y subiendo al Montgó. Buaaa, mi vida por echarme unos pasos de baile con el President de la Generalitat al ritmo de Chica de ayer.

Xábia sigue siendo el centro de la vida social en verano. Este fin de semana habrá mercadito en Montgo Di Bongo y esta tarde habrá un cóctel de la joyería De la Concepción en el Parador para celebrar los veinticinco años de la presentación de sus joyas en Xàbia. Hay una exposición que recoge la trayectoria de la joyería y una selección de joyas que ya han pasado a ver empresarios como Federico Félix y su mujer María José Labech o Vicente Lladró con su mujer Amparo.

lunes, 4 de abril de 2016

De copas con pijama

Pocas situaciones ha habido tan embarazosas en nuestras vidas, como aquellas en las que estábamos con nuestra pandilla de amigos quinceañeros cerca de casa y de pronto aparecía nuestra abuela, peor aún a nuestra madre, a bajarnos la merienda con la bata de andar por casa. La veías venir y querías morirte. A nosotras no se nos ocurriría hacerle eso a nuestras hijas. ¡A buenas horas, pero si en cuanto sus amigos llaman al telefonillo, corremos a emperifollarnos para que no nos vean de cualquier manera! Si quien viene es el novio aún tira que te vas, pero si es la novia de nuestro hijo, ¡ah, amiga, eso son palabras mayores! Hay que hacer lo que sea para que la chica no nos vea como una mujer mayor, como esa suegra que nunca hemos querido ser. Pues este verano nos van a ver empijamadas, que no es exactamente ir en pijama, si no con unos modelitos tipo pijama. Este verano se va a llevar la tendencia pijamil, o lo que es lo mismo, camisa y pantalón holgado de seda estampada que podría pasar por un pijama si no es porque te juran y perjuran que es un conjunto de cóctel apto para recepciones en casa del embajador. Según Fiona Ferrer, que estuvo este miércoles en el Corte Inglés de Pintor Sorolla para presentar su nuevo asesoramiento de moda, la tendencia pijamamil se ha visto en los desfiles de Dolce Gabbana y en casi todas las colecciones, con distintos estampados y largo midi o tobillero. Y para demostrarlo, ella misma eligió un pantalón y camisa de estilo pijama de cuadritos de la firma Síntesis (aviso: ahora tiene un 30 por ciento de descuento por los Ocho días de Oro). Adrián Salvador, y que ha paseado hasta mismísima Lady Gaga. Pero volvamos al estilo pijamil. Fiona no fue la única que lo eligió para una noche de cóctel. El famoso estilista Josie se plantó en esa fiesta con un traje chaqueta de seda blanco con estampado de flores rosas de Zara que promete pasar a la historia. Buscad la foto, por favor… A la fiesta de Bulgari también fueron las valencianas Andrea Pascual, con un esmoquin de crepe blanco, y Lorena Oliver (Araventum) con un pitillo negro y americana rojo coral. El pantalón está desbancando al vestido de cóctel en las fiestas más glamourosas. Lorena también eligió un pantalón de crepe color mostaza con top negro y cuellito de zorro para la fiesta que organizó Andrea Pascual el día de su boda con Beltrán Gómez Acebo. La revista Hola con las fotos todavía anda por las peluquerías, por si alguna quiere cotillear. Andrea fue socia durante algunos años de Fiona Ferrer. Juntas estuvieron en la agencia Elite Model y luego en la agencia de comunicación Concept2all. Ahora llevan caminos separados y Fiona se dedica, entre otras cosas, a recorrer España de la mano de El Corte Inglés para ejercer de coaching de moda y desgranar las principales tendencias de la temporada. Además del pijama, apuntad otras tendencias: estampados étnicos, florales y geométricos, el look folk y la ropa sport (parkas, zapatillas de deporte…) Fiona nos dio otros consejos: cuidado con las minifaldas a partir de cierta edad, con los pantalones de lino que se arrugan un montón y con las camisas blancas, que al cabo del día siempre acaban rozadas, y un consejo especial para las valencianas: “En el Mediterráneo sois muy doradas y os quedan ideales los naranjas y ocres”.
Fiona contó que esa misma noche iba a una fiesta de Bulgari en Madrid y que se iba a poner otro conjunto pijamil con estampado de flores de Elogy. “Lo importante –dijo- es saber elegir los complementos. Un mismo pantalón puede servir para día o noche según los zapatos que lleves”. Por cierto, que el bolso que llevaba Fiona es el Oxione, del diseñador valenciano Adrián Salvador, y que ha paseado hasta mismísima Lady Gaga. Pero volvamos al estilo pijamil. Fiona no fue la única que lo eligió para una noche de cóctel. El famoso estilista Josie se plantó en esa fiesta con un traje chaqueta de seda blanco con estampado de flores rosas de Zara que promete pasar a la historia. Buscad la foto, por favor…
A la fiesta de Bulgari también fueron las valencianas Andrea Pascual, con un esmoquin de crepe blanco, y Lorena Oliver (Araventum) con un pitillo negro y americana rojo coral. El pantalón está desbancando al vestido de cóctel en las fiestas más glamourosas. Lorena también eligió un pantalón de crepe color mostaza con top negro y cuellito de zorro para la fiesta que organizó Andrea Pascual el día de su boda con Beltrán Gómez Acebo.
La revista Hola con las fotos todavía anda por las peluquerías, por si alguna quiere cotillear. Andrea fue socia durante algunos años de Fiona Ferrer. Juntas estuvieron en la agencia Elite Model y luego en la agencia de comunicación Concept2all. Ahora llevan caminos separados y Fiona se dedica, entre otras cosas, a recorrer España de la mano de El Corte Inglés para ejercer de coaching de moda y desgranar las principales tendencias de la temporada. Además del pijama, apuntad otras tendencias: estampados étnicos, florales y geométricos, el look folk y la ropa sport (parkas, zapatillas de deporte…) Fiona nos dio otros consejos: cuidado con las minifaldas a partir de cierta edad, con los pantalones de lino que se arrugan un montón y con las camisas blancas, que al cabo del día siempre acaban rozadas, y un consejo especial para las valencianas: “En el Mediterráneo sois muy doradas y os quedan ideales los naranjas y ocres”.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Término medio

Las cenas de Navidad pueden costarte una fortuna o poco más que un par de medias. Y no hay relación alguna entre lo invertido y el objetivo alcanzado. Puede que tu cuñada, a la que últimamente le van bien las cosas, tire la casa por la ventana, y arramble con las existencias de la tienda gourmet más chic de Valencia: jamón de recebo, caviar del de verdad, champagne de nombre impronunciable, marisco hasta que te sale por las orejas…. Pero que una vez sentados a la mesa estén todos esperando a que el Rey largue su discurso y empezar a cenar, porque lo que antes se empieza, antes se acaba. Así es que en cuanto se acaba el primer gintonic de ginebra destilada en los fiordos islandeses, combinada con tónica de a siete pavos el botellín y bolitas de extrañas especias cosechadas en las chimbambas, cada uno pone la mejor excusa que le viene a la cabeza y pone pies en polvorosa. Eso es como todo. A veces te ves más mona con una camiseta de algodón que le has birlado a tu hija, que con lo mejor de tu fondo de armario. Moraleja, el dinero no solo no da la felicidad, sino que tampoco garantiza el éxito.
Viene todo esto a cuento de que el otro día los diseñadores valencianos organizaron un desfile a beneficio de una ONG de ayuda a perros abandonados. Más o menos por las mismas fechas, el diseñador Miquel Suay, en una entrevista, se despachaba a gusto contra la extinta Semana de la Moda Valenciana. Dijo que “una fiesta particular de Valencia sin conversión ni comercialización, ni mejora de la industria. Solamente un espectáculo muy caro que costó más de un millón de euros al año”. Aquello no sirvió para internacionalizar la moda valenciana, ni para impulsar un sector industrial, ni siquiera para crear marcas. Fue sólo un espectáculo, como el de la cuñada rica en la cena de Navidad, propio de nuevos ricos y de políticos pretenciosos con afán de notoriedad. Una pasarela, a no ser que sea París, no necesita escenarios monumentales ni largas colas de coches oficiales con chófer, ni aún menos centenares de blogueros invitados que sólo servían para que el susodicho se sintiese miembro del mundo de la moda por unas horas. Prueba de ello fue el desfile benéfico del que os hablaba. Con muy pocos medios, estuvo lo más granado del diseño de moda valenciano: Francis Montesinos, Valentín Herráiz, Miquel Suay, Hortensia Maeso o Dragomir Krasimirov, entre otros. Hortensia, que hasta ahora sólo diseñaba colecciones de niños, sacó un adelanto de su ropa para jovencitas, tan difíciles de vestir en las ceremonias.
También se atrevió con vestidos de novias muy de su estilo: hippies, románticas y con tejidos naturales. Montesinos subió a la pasarela a su musa Sara de Antonio y la vistió con una de esas piezas de costura llenas de encaje que el diseñador borda. Y Miquel Suay sacó parte de su última colección de hombre. Aquel desfile avivó la nostalgia por el glamur perdido. ¡Jo pe!, ¿no hay nadie por ahí capaz de montar una pasarela sin que dispare medio punto nuestro déficit? Molaría ver juntos a Francis Montesinos, Valentín Herráiz, Amparo Chordá, Marta de Diego, Enrique Lodares, Juan Andrés Mompó, Alex Vidal, Presen Rodríguez, Javier Villajos, Alejandro Resta, Juan Vidal, Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, de Siemprevivas… Adrián Salvador acaba de volver de Río de Janeiro y NY, donde ha presentado su nueva colección de bolsos Onesixone, una edición limitada de 161 unidades, con herrajes de la joyera Helena Rohner y las ilustraciones de la artista Vicky Uslé. Los bolsos se producen artesanalmente en Ubrique y el diseño cambiará cada año aunque siempre buscando la proporción, la armonía, la belleza y el equilibrio. ¡Qué bonito!

lunes, 10 de agosto de 2015

Preysler, Xàbia y sus secretos

Hoy vengo a hablaros de Xàbia y de unos cuantos rincones curiosos que me han chivado Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, los diseñadores de Siemprevivas. Pero hablando de mujer a mujer, quería haceros una pregunta a ver si entre todas encontramos la respuesta. No es una pregunta frívola al uso de esa sección, es algo de mucho calado, algo que afecta a toda la cultura occidental, si me apuráis a la esencia misma de la naturaleza humana, a lo más profundo de la antropología. Allá va, ¿qué técnica secreta utiliza Isabel Presley para doblegar a los hombres?, ¿cómo consigue la filipina atraparlos en sus redes y obligarles a bailar al son de música cual quinceañeras enamoradas ante su amado? Si el machismo es la supremacía del hombre sobre la mujer, el feminismo debería ser lo opuesto y no la igualdad entre sexos. La filipina debería ser la patrona de quienes aboguen por un mundo femenino, donde el hombre se someta a la mujer. Y ahí es donde ella debería dar conferencias internacionales descubriendo sus secretos. Todas sabemos cuál es el punto débil de los hombres, pero ese ya no puede ser el secreto de una mujer que ha pasado los sesenta, y ahí está ella, arrastrando a Mario Vargas Llosa a los eventos que más le convienen.
Pero bueno, nosotras a lo nuestros que bastante tenemos con torear lo que tenemos en casa. Como todos los años, buena parte de la vida social valenciana y alicantina se traslada a la costa. Muchas de vosotras estáis o vais a estar en Xàbia, ya sabéis que allí hay dos grandes grupos, los que veranean allí de toda la vida, y los que llegaron anteayer; claro que estos últimos tienden a esconder su advenimiento a estas tierras. Así es que, tanto los unos como los otros, dicen que son de allí de toda la vida. Adrián Salvador y Lucas Zaragosí, nietos de veraneantes de Xábia, me cuentan algunos rincones para presumir de conocer la zona como si hubieseis estrenado allí vuestros primeros chupetes.
Para un día de playa, el Portixol, Ambolo o la cala del Moraig. Para un baño rápido, Cala Blanca. Hay que ver la Iglesia de Nuestra Señora del Loreto, un ejemplo de arquitectura brutalista. Y la galería Set Espai DʼArt, donde siempre descubres artistas interesantes. De compras, El Zaguán, en pleno casco histórico, y la tienda de decoración Indigo. Para comer, varias opciones: bocadillos en el Austriaco, en el Arenal; para una cena desenfadada con pescado recién llegado al puerto, La Cantina, pared con pared con la lonja de pescadores. A unos pocos minutos del pueblo, en la encantadora Tasca de Jesús Pobre, los domingos por la tarde montan un mercadito gastronómico de productos de la zona; Chez Angel, un clásico al que siempre apetece volver, como la terraza del Parador de Jávea y los arroces de La Perla. Para los más snobs, uno de los mejores Pad Thai del mundo en el restaurante Monsoon Thai en el Arenal. Carnaval Café para un antojo de comida mexicana. Un chateaubriand en la barra del restaurante Los Remos nunca falla. Las mejores tapas en Estapati. Y si quieres darte un capricho, el restaurante Bon Amb del chef Alberto Ferruz. Las copas, en alguno de los chiringuitos que ocupan el primer Montañar, desde Saona, La Siesta o Montgo di Bontgo. ¿Y qué te pones para salir en Xàbia?
La mujer de Xàbia es sencilla y discreta. Lleva vestidos largos de seda con rayas irregulares, kaftanes, camiseros y sandalias de Castañer con o sin tacón y para la noche algún vestido a medida para las fiestas que se celebran en las espectaculares casas diseñadas por Ramón Esteve, como Casa Sardinera, o María José Tatay y Juan Blat.” ¿Complementos? Su compañero de día es un maxi capazo en el que quepa todo lo necesario para pasar un intenso día en el mar. Por la noche lo sustituye por un micro bag que le permita bailar mucho, porque aquí en Jávea, en verano, somos de bailar.